miércoles, 2 de mayo de 2012

México ante el cambio climático antropogénico

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En el pasado abril, México apareció en la noticias de la revista Nature , una de las más reconocidas en el ámbito científico. En esta ocasión, no fue una noticia científica la que puso el nombre del país en esta revista, sino más bien una acción política, se trató de la publicación de la reseña sobre la Ley de Cambio Climático que se aprobó por nuestro congreso. Así México se une a la Gran Bretaña al ligar las metas sobre emisiones de gases de efecto invernadero con el objetivo de modificar la tendencia actual en el cambio climático. Es importante recordar que México es el décimo primer país en emisión de gases de efecto invernadero y se dice que también ocupa ese lugar en aspectos económicos; aunque sea de los últimos en cuanto a la distribución de la riqueza y el bienestar de la sociedad.
El día 19 de abril el Senado de la República aprobó la Ley General de Cambio Climático, el Fondo para el Cambio Climático y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático. En el texto de esta Ley, México asume el objetivo o “meta aspiracional” de reducir en un 30% para el 2020 sus emisiones, y en un 50% para el 2050, esta reducción en relación con las emitidas en 2000. También se pretende que el 35% de la electricidad del país sea generada por fuentes renovables de energía para el año 2024. Claramente, aunque estas metas están en concordancia con el Protocolo de Kyoto, son insuficiente para realmente propiciar un cambio en la tendencia actual en nuestras emisión de gases de efecto invernadero, se quedó corta en las metas aspiracionales. En mi opinión, los ciudadanos podríamos exigir acciones que realmente produzcan un efecto importante en la tendencia el cambio climático antropogénico al que nos enfrentamos y nos encaminen al desarrollo sustentable. Algunos de las acciones consideradas en esta ley, que en mi opinión deben ser rescatadas son:
En el artículo 8 de esta Ley se delega a las entidades federativas la obligación de formular, regular, dirigir e instrumentar acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, de acuerdo a la Estrategia Nacional y Programa en cuanto a la infraestructura y transporte eficiente y sustentable.
En cuanto a los municipios, en el artículo 9, se establece que tendrán la obligación de formular e instrumentar acciones para enfrentar el cambio climático, a través de establecer un ordenamiento ecológico y desarrollo urbano. El compromiso es que el país tenga un Programa de Ordenamiento Ecológico General del Territorio para noviembre de este año. Es decir los municipios deberán enviar sus propuestas a la federación antes de esa fecha. Aquí tenemos una tarea pendiente en Cuernavaca. También en este artículo se requiere que se establezca un transporte eficiente y sustentable en el ámbito municipal. Todo ello ente otras muchas acciones.
El aspecto del transporte es retomado en el artículo 34 donde se reitera la necesidad de reducir las emisiones en el sector transporte, además se enfatiza la promoción del uso de las fuentes renovables de energía.
En particular, se propone un paquete que promueve el transporte colectivo urbano y suburbano. La finalidad de este paquete es evitar que sean los automóviles los que consuman casi el 50% de la energía que se genera en el país. Ya en esta bitácora hemos insistido en la creación de un transporte público de calidad para las ciudades y zonas metropolitanas basado en fuentes renovables de energía. Un transporte que sea pensado para los próximos cien años, que sea de largo alcance y que respete nuestro entorno y limite el crecimiento desordenado, pero que fomente las actividades productivas y de esparcimiento de nuestra sociedad.
En mi opinión los candidatos podrían revisar este paquete y hacer propuestas que vayan en esta dirección, ya que en principio habrá presupuesto para este tipo medidas.
En cuanto a la Política Nacional de Cambio Climático uno de los principios es la participación ciudadana en la formulación, ejecución, monitoreo y evaluación de la Estrategia Nacional, planes y programas de mitigación y adaptación al cambio climático, principio que compartimos.
En resumen, la importancia de esta ley no radica en que fue promulgada, sino en que apunta en la dirección hacia el desarrollo sustentable y la participación ciudadana para enfrentar el cambio climático. Aunque puede pasar a ser letra muerta, debemos proponer acciones concretas y en eso tenemos que trabajar todos los ciudadanos, en particular los candidatos a los puestos de elección pueden orientar sus propuestas a lo largo de estas líneas. No debemos dejar pasar esta oportunidad.

Una versión previa de este artículo fue publicada el 2 de Mayo en la UNIÓN

3 comentarios:

  1. Magnifico ensayo. Ciertamente, mientras en nuestro pais reinen las corporaciones y los políticos que les hacen el juego a sus intereses ecocidas, será realmente muy poco lo que podamos hacer ante el calentamiento global antropogenico.

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  2. Muchas gracias por la nota, esteremos al pendiente de la publicación en el Diario Oficial.

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  3. Alejandro tienes razón, quizá me adelante; pero nosotros, todos, debemos empezar ya.

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