miércoles, 27 de junio de 2012

Empecemos por votar y seleccionar

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Estamos a menos de una semana de emitir nuestro voto en este 2012, por supuesto que las preguntas surgen: ¿hay qué votar? ¿por quién votar? ¿anulo mi voto? Ya en estos artículos he mencionado algunas de mis preocupaciones (matemáticas, política y salud) y hoy continuaré.
Hay infinidad de pretextos para no ir a votar, desde la simplista afirmación de que ya sabemos quién va a ganar, hasta la convicción de que al votar avalamos las acciones de los actuales políticos y no queremos validarlos. En mi opinión, desde el 2000 la primera afirmación es falsa y la verdad es que no sabemos quién ganará, a pesar del esfuerzo que han desplegado las televisoras de convencernos que hay un ganador; también sabemos que nuestro voto sí cuenta y más ahora que los ciudadanos nos organizamos para verificar que los votos se cuenten y se cuenten bien. Por el momento, la única manera efectiva para seleccionar a los gobernantes es nuestra participación en las elecciones y con esta participación sí avalamos el ejercicio del poder político de los que ganan; aunque no estemos de acuerdo, pero también al no participar estamos dejando que ellos hagan lo que les plazca sin tratar de evitarlo. Otro pretexto para no votar es la afirmación de que ninguno de los candidatos nos convence. Por supuesto que todos los candidatos tienen defectos y proponen acciones que no gustan a todos. Esto es un hecho, somos diversos y es parte del ejercicio de la democracia. Cada uno de nosotros piensa y puede proponer acciones diferentes; pero hoy tenemos la opción de elegir entre las propuestas actuales. Déjenme detenerme algo más en este punto, ya que la argumentación se aplica también a la propuesta de anular el voto. En mi opinión, es mucho más fácil decir no me gusta ningún candidato y no voy a votar, o voy a anular mi voto, ya que nadie me convence, que seleccionar. La actitud de anular es más sencilla de tomar que sentarse a reflexionar, analizar las propuestas, el pasado de los candidatos, las acciones que han emprendido en los puestos a los que han llegado, etc. y escoger a uno de ellos. También esta actitud refleja un profundo desprecio por nuestro entorno ambiental o social, un desprecio por nuestros familiares, amigos y conocidos, ya que los abandonamos en el momento de decidir. Por supuesto, la acción de analizar nos tomará más tiempo, al coleccionar las propuestas y valorar cada una de ellas y requiere de un mayor compromiso social de nuestra parte. Es más, debemos analizar las propuestas con diferentes ópticas, si pensamos en el corto plazo quizá el resultado sea diferente a considerar el largo plazo. Por ejemplo, si tenemos a un familiar enfermo que no puede pagar las medicinas, la propuesta de vales de medicinas puede ser interesante; pero al analizar el largo plazo, sabemos que el familiar enfermo lo que necesita es un empleo de buena calidad para no volver a necesitar ayuda para pagar las medicinas, el empleo de mayor calidad es la solución. La oferta de tarjetas para recibir despensas puede ser una alternativa a corto plazo, pero no lo será en el largo plazo, ya que lo que necesitamos son salarios dignos y empleo o la reactivación del mercado interno que son la mirada en el largo plazo. La propuesta de acabar con la inseguridad con policías es de corto plazo, en el supuesto que puedan meter a la cárcel a los delincuentes; pero nuevamente en el largo plazo no es solución. La restauración del tejido social, la educación para reactivar la economía con empleos especializados que reciban mejor salario por su alta productividad podrá ser parte de las acciones para una solución de largo plazo a la inseguridad. Así debemos seguir analizando las propuestas de cada uno de los candidatos.
El estudiar la composición posible del equipo de trabajo de un candidato también es importante y requiere que le dediquemos un cuidado especial. Hasta el momento sólo hay una propuesta explícita de equipo para encaminar al país hacia la solución de la problemática que nos aqueja; pero no tenemos información verás de los demás equipos. A este respecto, tengo que comentar que es irresponsable mencionar participantes en el equipo sin antes consultar con los involucrados. Por otro lado, conocemos que en casi todos los partidos hay personas con conocimiento; también sabemos donde hay más corruptos que gozan de impunidad. Los partidos políticos pueden verse involucrados por sus miembros en actos de corrupción, pero su actitud debe ser de rechazo a ellos y propiciar se haga justicia. Nosotros tenemos que exigir esto último con más ahínco.
En mi opinión, debemos impulsar a todos los ciudadanos a que emitan su voto por algún candidato en todos los niveles presidente, gobernador, legislador federal o estatal y presidente municipal y asuman su responsabilidad de elegir. Sí deseamos que se nos haga caso, sí deseamos que se nos tome en cuenta, sí deseamos que nuestra situación cambie para algo mejor, debemos pasar de la democracia representativa a la democracia participativa, pero no puede darse esta transición sin que votemos con responsabilidad y seleccionemos de entre lo que tenemos.
De lo anterior, se desprende que es necesario ir a votar y no anular nuestro voto.
Como un primer paso para tomar las decisiones en nuestras manos y construir una sociedad que contemple para su desarrollo las restricciones del ambiente y de la equidad entre las personas actuales y futuras, es decir que se desarrolle en forma sustentable: Empecemos por votar y seleccionar.

Una versión resumida de este artículo fue publicada el día 27 de Junio en la UNIÓN de Morelos

miércoles, 13 de junio de 2012

A decidir, votar y contar

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Personalmente en el segundo debate de candidatos a la presidencia me hubiera gustado oír más propuestas y alguna mención a la ciencia y tecnología; pero en él se trataron algunos aspectos que merecen atención y en él claramente se mostraron las estrategias de cada partido con el objeto de conseguir votos. Considero importante analizar lo dicho; aunque en mi opinión, si el análisis se basa solamente en el debate sería demasiado pobre y por eso es necesario revisar las propuestas en detalle de todos los candidatos antes de decidir nuestro voto.
Para ver algunas opiniones directas sobre este debate podemos abrir un interesante sondeo un interesante sondeo. Para tener una impresión inmediata no basta con conocer sondeos o encuestas, en la actualidad el Twitter nos permite monitorear en tiempo real las opiniones de un sector de la población, el que tiene acceso a Internet. Por ejemplo basta mencionar que al término del debate los dos tópicos más relevantes (trending topics) en México (país) señalaban a #debate2012 y #HoyGanamosconAMLO, en la Ciudad de México los dos tópicos eran #HoyGanamosconAMLO y #debate2012, en cambio en la ciudad de Monterrey éstos eran #debate2012 y #EPNGanadebate. Claramente esto muestra las diferencias en preferencias electorales entre los pobladores de las regiones en que vivimos.
En mi opinión, este debate fue más ilustrativo que el primero, vimos a una candidata aguerrida que cuestionó a sus contrincantes, pero desde una posición desconocida por ella lo que propició que muchos no la percibieran adecuada. Vimos a un profesor subido a un púlpito para pregonar las recetas del neoliberalismo, que ya en ninguna de las economías del mundo se pretende poner en práctica, lo vimos solicitar la atención como un niño pequeño cuando sus padres están ocupados en otras tareas. Observamos a otro candidato que en los primeros momentos tartamudeaba y añoraba un apuntador (telepromter) con propuestas vacías, retóricas y teniendo que defenderse de las denuncias de corrupción para sus correligionarios que gozan de impunidad. Vimos a un candidato que mostró lo mismo de siempre una necesidad de hablar lentamente para expresar sus ideas de solución desde la raíz de los problemas. En el debate también destacó, sin exagerar, un periodista con experiencia al contextualizar las preguntas e invitando a centrarse en el tema a los candidatos. La diferencia con el primer debate fue notoria.
Regresemos al punto de analizar las propuestas. Quizás en los análisis de éstas debamos enfocar algunos aspectos específicos, fijarnos en propuestas que solucionen los problemas de raíz en el largo plazo y que no sean paliativos que ataquen el síntoma; necesitamos soluciones que ataquen a la causa. Por ejemplo propuestas que solamente se restrinjan a mantener la estabilidad económica no son alternativas a largo plazo. Intenciones de aumentar el crédito para los pobres que como he mencionado solamente sirven para que se endeuden y le tengan que pagar a los bancos, quienes tienen un buen negocio asegurado, no son alternativas para el bienestar de todos. Propuestas de dar despensas, vales de medicinas o algún otro bien perecedero y que no ofrezcan alternativas para que todos podamos trabajar y obtener una remuneración decorosa para vivir, no serán soluciones que nos deban interesar. En estos días vemos a la gente en Europa sufrir por tomar alternativas de corto plazo. La corrupción en Grecia ha sido un problema que no ha permitido salir a ese país de la crisis. Las alternativas que no consideren un ataque frontal a este flagelo social no podrán asegurarnos un tránsito hacia el bienestar. Seguro estoy que la estabilidad macroeconómica de los últimos 24 años no nos ha traído bienestar a todos, sino ha aumentado la pobreza tanto en México como en el mundo. El bienestar actual es sólo para unos cuantos. Así, de esta manera, las propuestas que enfocan los problemas de crecimiento regional, fomento al empleo y fortalecimiento a la educación pública tienen mayor posibilidad de éxito que aquellas que se enfocan en la preservación de los parámetros macroeconómicos.
Otra aspecto importante para poder decidir radica en que, en la actualidad, la mayoría de los mexicanos estamos convencidos que no queremos armas que maten y destruyan, sino queremos a la educación, el arte, la cultura y la ciencia como armas para combatir la desigualdad social y el deterioro ambiental, para propiciar el desarrollo sustentable y fundamentalmente para construir nuestro futuro.
En mi opinión, éstos son algunos puntos para reflexionar y tomar la decisión de por quién votar, ya sea para presidente, gobernador, alcalde, diputado o senador. Una vez tomada esta decisión nos resta el conteo del 1 de Julio que debemos vigilar. Una interesante propuesta ciudadana la podemos encontrar en http://www.contamos.org.mx/ donde se invita a que todos los ciudadanos cuidemos del proceso electoral. Es nuestra obligación como ciudadanos responsables.
Una versión resumida de este artículo fue publicada el día 13 de Junio en la UNIÓN de Morelos