miércoles, 22 de octubre de 2014

Cuando tañen las campanas por la juventud...

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Hace algunos días comenté en Twitter que las noticias desanimaban y durante estas semanas mi propensión a proponer acciones positivas está poniéndose a prueba. Por más que seamos optimistas, el descubrimiento de fosas clandestinas, de asesinatos en diferentes lugares del país y otras noticias que muestran los estragos causados por una guerra sin estrategia, no permiten que vislumbremos el bienestar social que deseamos. Estamos inmersos en una sociedad que está clausurando el futuro de nuestra juventud y aunque hacemos esfuerzos por implantar soluciones de largo aliento, los hechos parecen indicarnos que los daños causados tienen efectos mucho más perjudiciales de los que habíamos previsto.
En esta líneas he planteado varias veces que nuestros jóvenes trabajan y que ellos están armando un posible futuro con entusiasmo. Este lunes asistí a la inauguración de la Octava Jornada de Ciencia Tecnología e Innovación en el parque de Acapatzingo y en la ceremonia se reconoció a jóvenes y niños ganadores de medallas en las Olimpiadas del Conocimiento (biología, física, matemáticas, química y robótica). Por primera vez oí a un gobernador mencionar por su nombre a algunos de los niños y jóvenes ganadores de las olimpiadas del conocimiento. Fueron tantos los ganadores que muchos no pudieron ser mencionados por cuestiones de tiempo; pero que también recibieron un reconocimiento por su dedicación y esfuerzo, todos ellos son una muestra que si podemos actuar positivamente. Debemos tener en cuenta que el logro de estos estudiantes es producto de su esfuerzo individual en coordinación con las acciones de maestros y entrenadores que participan activamente todos los días en el proceso de preparación para estas competencias. Es importante mencionar que la Academia de Ciencias de Morelos, gracias al financiamiento de la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, organiza actividades en la dirección de preparar a estos niños y jóvenes. Claramente las instituciones también juegan un papel relevante en las acciones colectivas.


Los jóvenes ganadores de olimpiadas del conocimiento trabajan para construir un bienestar social para todos.


Este día lunes vi caras felices de los ganadores de las olimpiadas del conocimiento, pero también observé estas mismas caras en expositores jóvenes que nos mostraban sus experiencias científicas y otros que escuchaban y observaban con interés demostraciones sobre temas científicos. Toda esta algarabía contrasta con el pesar que me agobia últimamente al conocer lo que en otros lugares del país se les está haciendo a los jóvenes. En nuestro estado a los estudiantes se les otorga una beca salario para estudiar, en otros lugares se les desaparece o se les asesina. La primera acción tendrá resultados en el largo plazo y debemos entender que es una de las formas de construir un bienestar social, las segundas tienen impactos negativos inmediatos y producen inconmensurables daños en todos los niveles sociales. ¿Cómo podemos tener estas dos vertientes del comportamiento humano tan diametrales? Somos la misma sociedad, unos luchando por conseguir un futuro de largo plazo para nuestros jóvenes, otros que sin razón alguna cancela con sus inexplicables acciones las opciones que esbozamos.
Los atroces actos que en estos momentos hemos sido testigos requieren de acciones inmediatas de aquellos a los que, mediante el contrato social, les conferimos el derecho a ejercer la violencia para impartir justicia.
Por supuesto, que otros debemos continuar con los esfuerzos por construir opciones a los jóvenes, no podemos rendirnos, aunque parezca que nuestros esfuerzos se desvanecen o pulverizan. Al mismo tiempo que debemos reclamar fin a la impunidad para aquellos que cancelan las opciones de nuestro jóvenes, las demás personas convencidas que debemos construir opciones basadas en el conocimiento, en la tolerancia, en la búsqueda de la diversidad tendremos que redoblar esfuerzos para que, a pesar de las devastadoras noticias, podamos apoyar a las caras jóvenes y esperanzadas que merecen un bienestar social.
En estos días que tañen las campanas por jóvenes inquietos, redoblemos nuestros esfuerzos para que las campanas no vuelvan a sonar por la misma razón.

Este artículo fue publicado el día 22 de Octubre

miércoles, 8 de octubre de 2014

Deseo una sociedad que dé opciones a los jóvenes

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En estos días hemos recibido noticias que nos muestran la terrible situación que enfrenta nuestra juventud. En estas líneas he mencionado en varias ocasiones que los jóvenes trabajan y obtienen logros y que ellos merecen nuestra colaboración. Sin embargo en estos días han recibido balas... me quedo sin palabras... Considero nuestra obligación abrir verdaderas oportunidades para el desarrollo de los jóvenes, esta es una de las razones de mi compromiso con la sustentabilidad. Por eso hoy quiero referirme a una actividad que abrimos a la juventud en la zona metropolitana de Cuernavaca.
Déjenme hacer un recuento para contextualizar este esfuerzo. Con el objetivo de promover actividades integrales la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM ha creado el programa “Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades”. En el 2013 en Morelos tuvimos la fortuna de celebrar el 69 Encuentro de Artes Ciencias y Humanidades. En este encuentro tuvimos actividades culturales (científicas, artísticas y de discusión) en todo el Campus de la UNAM en Morelos y en algunas de las instalaciones de la UAEM en Chamilpa. Este programa de la UNAM generosamente articula acciones para llevar a los jóvenes y niños actividades integradoras. Como una muestra basta decir que en el encuentro 70 asistió Beakman a Universum (el museo de ciencias de la UNAM) asistiendo miles de personas y de esta forma llamó la atención de los medios nacionales.
Con el objetivo claro de ofertar actividades artísticas, científicas y de cultura en general, la semana pasada se celebró el 75 Encuentro en la parte sureña de la zona metropolitana de la Cd. de Cuernavaca. Así con un afán universitario de compartir se desarrollaron actividades de música, debate, teatro, danza, exposiciones y pláticas en Instituto de Energías Renovables de la UNAM, establecido en Temixco, en las instalaciones de la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata, en el municipio del mismo nombre y en la Universidad Politécnica del Estado de Morelos, en Juitepec. Todas estas instituciones públicas dedicadas a la formación de jóvenes con un sesgo científico tecnológico coincidieron en realizar un esfuerzo por brindar otras actividades a los jóvenes. En mi opinión, es muy importante para nuestra sociedad morelense que los jóvenes interioricen la riqueza de la humanidad disfrutando desde conferencias científicas, hasta exposiciones de fotografía o muestras de esculturas. Otro punto importante fue que en este encuentro se contó con la participación de la escuela de artes plásticas de la UNAM ubicada en Taxco, otra entidad académica en un entorno complicado que tiene como meta otorgar opciones a la juventud mexicana.
Es importante mencionar que cuando propuse la celebración de este encuentro todas las partes involucradas aceptaron de inmediato, no dudaron. Las cabezas de la Coordinación de Investigación Científica de la UNAM, la UPEMOR, la UTEZ y la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos, sin vacilar decidieron apoyar a este evento. Todas ellas convencidas de la necesidad de llevar aspectos culturales y de reflexión a los jóvenes en la zona sur de la zona metropolitana de Cuernavaca.


Con este encuentro quedó patente el compromiso de las universidades por difundir la cultura, es más, se mostró que podemos trabajar en conjunto por restablecer el tejido social y con ello contribuir en el ámbito social a construir el paradigma de la sustentabilidad en nuestro entorno inmediato. Ahora resta mostrar que podemos establecer colaboraciones de largo aliento y generar conocimiento que impacte en nuestro entorno.




Estoy seguro que el Campus Morelos de la UNAM retomará pronto su compromiso de extensión de la cultura y, aunque somos fundamentalmente un campus de investigación científica, organizaremos un nuevo Encuentro para los jóvenes morelenses mostrando un espíritu universal e integrador.
Desde mi punto de vista, es muy importante que los que asistimos a estas actividades agradezcamos a los responsables de estas instituciones, pero muy especialmente a las personas que con su trabajo sigiloso y eficiente hicieron posible el éxito de este 75 Encuentro, así agradecemos a Guadalupe Reza, Adriana Reynoso, Daniela Juárez, Angel Mayren, Octavio Moctezuma, Alejandra Llorente, Jesús Aceves, Gabriela Hernández y muchos otros cuyos nombres no cabrían en el espacio que disponemos. La lista que aquí debería haber me recuerda la lista interminable de santos y santas del Evangelio Según Jesucristo de José Saramago. De hecho estas personas que no mencionamos, los mismo que se ha hecho con los nombres de quienes construyeron las pirámides de Xochicalco o las del Tepozteco; todos ellos son los verdaderos artífices de las construcciones que admiramos, de las obras de teatro que gozamos, de la música que nos alaga, de estos Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades que nos acercan más a la esencia misma de nuestra especie. Considero que todos nosotros podemos contribuir cotidianamente con nuestro esfuerzo y corresponsabilidad a construir una sociedad con bienestar social.
Debemos recordar que las personas requieren reconocimiento y más en la etapa de la juventud. Promovamos tres acciones concretas: brindemos opciones a nuestros jóvenes, apostemos a las soluciones de largo plazo y reconozcamos el trabajo de las personas en nuestro entorno. Con acciones espero contribuir, ya que, seguro estoy, los jóvenes están trabajando.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 8 de Octubre