miércoles, 29 de julio de 2015

Instalaciones educativas una inversión social

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En este julio viajé a diferentes países para promover la colaboración científica en temas de energías renovables. Tuve la oportunidad de estar en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá. Claramente los viajes ilustran y debido a mi trabajo he visitado países de todos los continentes. En estos viajes cada vez me convenzo más de que tenemos que imitar las acciones que nos ayuden a conseguir un bienestar social y, por supuesto, evitar aquellas que deterioren nuestra relación con otras personas o con nuestro entorno natural.
En otras ocasiones me he referido al sistema científico de Morelos como un sector que trabaja y produce conocimiento. Está compuesto por más de mil investigadores formando aproximadamente otros mil estudiantes becados de posgrado. Esta fuerza productiva todavía no ha sido plenamente aprovechada por las empresas o industrias morelenses. Este sector científico tiene poco más de 30 años de establecido en el estado. Aunque para muchos de nosotros es toda una vida no lo es para la sociedad. Todavía no ha pasado una generación con este sector científico que goza de reconocimiento en el ámbito nacional e internacional.
Muchas veces en conversaciones me han preguntado que para que sirve este sector y yo les he dicho que poco a poco se puede cambiar la sociedad y tornarla en una sociedad con mejores fuentes de trabajo y con un ambiente cultural diverso. En pocas palabras todavía este sector científico es un infante y requiere cultivarlo.
Déjenme ampliar esta discusión. Si bien los morelenses estamos orgullosos de tener entre nosotros varios sitios arqueológicos con antigüedad de cientos de años, he tenido la oportunidad de estar en templos en China que han estado funcionando como tales más de un milenio. Claramente, esto es realmente una tradición. Estos lugares han sido ocupados por personas que hacen prácticamente las mismas actividades por más de un milenio. Recientemente estuve en Cambridge, Inglaterra, donde está una universidad fundada hace más de 800 años. Estuve en Manchester donde la universidad tienen casi 200 años trabajando. Claramente estas instituciones han tenido tiempo para generar conocimiento que redunda en beneficio social en su entorno y han dejado huella en el ámbito internacional.
Tengo que enfatizar que, este verano estuve en una ciudad mucho más joven que Cuernavaca (casi 500 años) la ciudad de Toronto que tiene menos de 400 años de fundada. Ahí visité la Universidad de Toronto que tiene más de 150 años de estar operando. Su creación se debió a que los fundadores de la ciudad deseaban que los jóvenes se formaran para que desarrollaran lo necesario para vivir en ese gélido lugar. De esta manera, queda claro que estas sociedades han considerado a la educación como una inversión social, y desde mi perspectiva ha sido totalmente benéfica para ellos. Por esta razón, considero que la inversión que actualmente se hace con la Beca Salario en Morelos es una inversión que redituará en el futuro.


Jesse Ketchum School en Toronto, Canadá, fundada en 1856

Por otro lado, pero en el mismo tenor, quiero resaltar que en Toronto encontré dos escuelas, una primaria y otra secundaria, con más de un siglo de antigüedad, que continúan funcionando como tales. No conozco una escuela en Cuernavaca con esta tradición. Por supuesto que han sido modernizadas, pero continúan siendo activas y formando a los ciudadanos del lugar. Uno de los aspectos que considero importante en estas dos escuelas es que tienen lugar para hacer deporte, cancha de voleibol y basquetbol, así como pequeños jardines que son usados en la mañana por las escuelas, pero en la tarde o fines de semana son disfrutados por la comunidad en conjunto. Es decir, se enseña el compartir y el respetar los lugares de la comunidad.

He comentado todo lo anterior para recordar que tenemos, como sociedad morelense, una deuda con pequeños poblados donde no se han construido instalaciones apropiadas para la enseñanza de los jóvenes. En particular, hoy me refiero a Cuentepec, pero podría decir los mismo de muchas otras pequeñas ciudades o poblados de nuestro México profundo.
Menciono Cuentepec, porque ha sido un lugar en el que la Academia de Ciencias de Morelos ha visto un esfuerzo pausado pero de paso firme hacia la formación científica de sus jóvenes. En Cuentepec está funcionando el COBAEM EMSAD 02, en instalaciones prestadas y sus estudiantes, dirigidos por comprometidos maestros, han tenido excelente desempeño en actividades relacionadas con la ciencia. Esto ya ha sido mencionado varias veces en esta columna por Enrique Galindo y Alejandro Alagón. Es más, en este año uno de sus estudiantes obtuvo el primer lugar en el Congreso CUAM-ACMOR. Sin embargo, no cuentan con instalaciones adecuadas, por supuesto que tenemos un rezago con ellos y considero importante que colaboremos para que cuenten con una escuela digna. Quizá se pueda innovar y construir un sitio comunitario que en el día se ocupado por la escuela y los fines de semana sea disfrutado por la comunidad.
Con esto lo que queremos decir, es que necesitamos darles a nuestros jóvenes las herramientas necesarias para que puedan promover el bienestar social en sus comunidades y en el estado, mejor en el país. Considero muy importante que las personas encargadas de tomar decisiones visualicen la relevancia de establecer instituciones educativas en las poblaciones que no las tengan. Claramente, tenemos que fundar las instituciones educativas donde se requieran y más donde ya haya una actividad docente que la comunidad está valorando, aprovechando y solicitando. Todo esto será una inversión para todos nosotros, incluidos los que no vivimos en esas comunidades.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 29 de Julio

miércoles, 8 de julio de 2015

La necesidad de cultivar el comportamiento cooperativo.

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En esta ocasión quiero comentar sobre la necesidad urgente que tenemos de promover una cultura de compartir. Estoy de acuerdo que compartir en situaciones de carencias es muy complicado, pero esta conducta es la que ha propiciado que diferentes pueblos se mantengan en situaciones adversas.
Aunque la frase anterior parezca desconectada de la que sigue, se verá al final que podemos cerrar la argumentación, pero no quiero contar el final antes de argumentar.
Hoy es clara la necesidad de evaluar el desempeño en todos los ámbitos en que nos desarrollamos, ya sea en la empresa, en la escuela, en el gobierno, en el deporte, etc. De hecho es algo que constante y cotidianamente hacemos. En el ámbito empresarial la evaluación puede hacerla el llamado mercado. Cuando leo u oigo esta palabra mercado, parece ser un ente extraño que resulta ajeno a todos nosotros, lo mismo puedo decir de la palabra gobierno. Para muchos gobierno es algo ajeno y realmente nosotros tenemos muchos que ver con estos dos entes, que al menos en nuestro país parecen ser generados sin nuestra participación, pero como ya vimos en Cuernavaca el voto cuenta.
El mercado está realmente formado por nosotros como clientes, nosotros podemos seleccionar lo que compramos, tenemos en principio la capacidad de decidir que compramos. Pero existen mecanismos para orientar nuestras compras. Basta recordar que la publicidad nos puede transmitir mensajes que convenzan para adquirir determinado producto. De hecho, en estos días el conocimiento sobre el comportamiento de las personas ha generado estrategias para que los mensajes cumplan con su objetivo de orientar la compra. Es más estas estrategias incluyen el uso de la imagen creada de personas con desempeños singulares en los medios o en los deportes. La idea es ganar más en el menor tiempo posible. El sueño de toda persona convertirse en rico de la noche a la mañana, sacarse la lotería, casarse con una persona rica, en fin tantas opciones ingenuas.
En la actualidad algunas empresas, que son administradas por personas, definen estrategias para conseguir que sus productos o servicios sean adquiridos por muchas personas sin entender los mecanismos reales de funcionamiento de la economía. Como bien lo he dicho en estos escritos la opinión que aquí se vierte no es de experto, sino es solamente una opinión que deseo compartir. Aclarado este punto, quiero comentar que el actual paradigma del progreso o del continuo desarrollo económico está basado en falacias. Por ejemplo, se considera que los recursos son ilimitados y que la forma de conseguir que haya empresas y por lo tanto empleos, de tal forma que todos podamos obtener ingresos para subsistir es el consumismo. Tirar comprar tirar parece ser el eslogan de hoy y del mercado. Tenemos un plantea finito, lo único que entra es la energía del solar.
Estas decisiones, que llamamos corporativas, son tomadas por personas que de alguna manera han sido premiadas por su desempeño y han sido seleccionadas de alguna forma para ocuparlos. Por las decisiones que toman parece ser que han sido premiadas por definir estrategias egoístas para obtener el mayor beneficio en el menor tiempo posible. Es decir, no hemos sido capaces de generar una cultura para compartir. Nuestros métodos de evaluación han sido definidos para obtener el mayor beneficio en el menor tiempo. Debemos definir criterios de evaluación social que premien las actitudes cooperativas.
A lo largo de la historia podemos ver que sociedades que comparten en situaciones extremas son las que prevalecen. Por ejemplo, la sociedad más antigua donde hubo un “parlamento” (reunión de los habitantes para definir acciones) es islandesa (en Grecia había esclavos que no votaban), para mayor explicación de esta afirmación sugiero leer el libro “Colapso” de Jared Diamond. En la antigüedad, la única forma de vivir en la situación realmente extrema del invierno islandés es mediante la cooperación. Por cierto los islandeses ya desafiaron y ganaron a la Unión Europea.
En estos días parece que nos enfrentamos a situaciones realmente extremas, la inseguridad en nuestro país, la crisis económica en otros, la catástrofe en algunas islas del pacífico, en fin tanto ejemplos.
Aunque parezca ingenuo, la única salida que veo con una perspectiva de muchas generaciones es empezar a cultivar, mediante la evaluación continua, la actitud de compartir.

Este artículo fue publicado el día 8 de Julio en la Unión de Morelos

miércoles, 1 de julio de 2015

El Vaticano y el cambio climático antopogénico

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Alabada sea la ciencia que ha determinado que el cambio climático ha sido producido por la actividad humana. Parece que esta es la frase crucial de la Encíclica Laudato Si que emitió el papa Francisco. En esta columna no me he referido antes a aspectos religiosos y esta ocasión tampoco lo haré, pero comentaré este comunicado que el Papa hace a su círculo de influencia y que considero es un reconocimiento importante al conocimiento científico que nos ha permitido entender en qué estamos cambiando nuestro entorno.
Primeramente tengo que comentar que me llamó la atención la forma en que la Encíclica está escrita, por supuesto no estoy acostumbrado a leer textos religiosos y como habrán notado mi escritura es directa con frases cortas. En mi opinión, el documento es rebuscado, pero muy disfrutable y versa sobre la situación actual de “nuestra casa común”. Así se refiere la Encíclica a nuestro planeta. Hace un recuento histórico sobre anteriores encíclicas y la relación con la preocupación manifiesta en esta ocasión. En la primera parte el estilo argumentativo enfatiza que religiosos han mencionado con anterioridad las preocupaciones ambientales, económicas y sociales, podríamos decir un estilo de búsqueda de ideas preconcebidas en lugar de sustentarlas con hechos.
El análisis comienza estableciendo que la contaminación y la basura como una característica del descarte, enfatiza lo que hemos dicho varias veces, nuestro planeta y su clima es un bien común, un bien de todos los que lo habitamos. Concluye que el cambio climático es causado por los gases de efecto invernadero que se emiten al obtener la energía que usamos de los hidrocarburos todos los días. Reconoce que los actuales niveles de consumo basados en gastar y tirar son insostenibles. Menciona que uno de los graves problemas es el agua y más la calidad del agua para los pobres del mundo, la pérdida de biodiversidad es un punto a considerar como indicador de la salud del planeta. Los aspectos sociales como la calidad de vida y la degradación social, en particular: la fragmentación social, el crecimiento de la violencia y el surgimiento de nuevas formas de agresividad social, el narcotráfico y el consumo creciente de drogas entre los más jóvenes, la pérdida de identidad son aspectos que le preocupan al papa Francisco y por supuesto que a nosotros también.


El agotamiento de los recursos naturales y la explotación de las personas por otras personas es algo que nadie puede aceptar

Ante esto menciona que “Hay demasiados intereses particulares y muy fácilmente el interés económico llega a prevalecer sobre el bien común y a manipular la información para no ver afectados sus proyectos.“ Muchos de nosotros hemos comentado que "la tragedia de los comunes" es un dilema que debemos resolver.

En algunos párrafos alude a la tecnología como una de las causas y lo mismo hace con las finanzas, como si no fueran manejadas por los mismos intereses económicos de unos cuantos que no fomentan el bien común. Critica fuertemente las acciones que implícitamente consideran recursos infinitos. Desde mi punto de vista disocia a la economía, tecnología y finanzas de los reales actores que somos las personas. Aunque les otorga independencia llama a considerar que los recursos son limitados y por lo tanto invita a moderar el crecimiento económico y considerar tecnologías acordes con las limitaciones que implican el bienestar social. Desde mi perspectiva, cuando trata de discutir sobre algunos usos inadecuados de la tecnología tiene que argumentar cíclicamente y mezclar hechos con creencias; pero lo fundamental es que señala la limitada perspectiva del beneficio de corto plazo, aspecto que contrasta con una visión de resignación en esta vida con la promesa de vida celestial que se ha enarbolado por otros religiosos. De hecho menciona argumentos de las llamada teoría del decrecimiento.
En resumen las propuestas de la encíclica Laudato Si puede ser resumida como: Reducir la emisión de CO2 y gases contaminantes, Propiciar una agricultura sustentable, Tener cautela con los Organismos Genéticamente Modificados, Evitar la contaminación acústica y visual, Disminuir la disparidad social al eliminar los barrio lujosos. Claramente algunas pueden parecer ingenuas otras totalmente obvias. De hecho toda nueva tecnología debe ser aplicada con cautela y dentro de esquemas éticos para evitar catástrofes. Sin embargo, desde mi punto de vista la aceptación de que el cambio climático es antropogénico y de que la desigualdad social es producto de un abuso de los recursos comunes son dos de los principales aciertos de esta encíclica. La afirmación de que el consumismo es una de las causas de la desigualdad social y deterioro ambiental nos invita a reflexionar y proponer reales soluciones a esta problemática.
Por cierto, algunos medios encabezaron sus comentarios sobre esta encíclica como un llamado del papa Francisco hacia el uso de las fuentes renovables de energía y después de leerla comparto este punto de vista y lo reafirmo.
Si eres parte del círculo de feligreses te invito a leer este llamado del papa Francisco, si no perteneces ese círculo, considero importante leerlo y reconocer que hay aspectos innegables de cordura en su invitación a repensar la forma en que en los pasados siglos hemos utilizado los recursos de nuestro planeta.


Una versión previa de artículo fue publicada el día 1 de Julio en la Unión de Morelos