miércoles, 14 de diciembre de 2016

Producir energía en cada edifico es posible

En el pasado mes de septiembre la segunda subasta eléctrica indicó que, para nuestro país, ha llegado la generación de electricidad utilizando energía solar. Los grandes inversionistas han apostado por una energía renovable, en particular por la solar fotovoltaica, para satisfacer parte de la demanda energética haciendo a un lado a los hidrocarburos. Esta visión que han tenido los inversionistas puede ser seguida por nosotros en nuestras casa o pequeño o mediano negocio.
La Comisión Reguladora de Energía (CRE) está analizando propuestas para que los usuarios pequeños podamos vender los excedentes de energía que generemos.
Considero adecuado explicar la situación actual y ver cual sería el esquema en el futuro de la generación distribuida. Hoy es posible instalar alguna forma de generación de electricidad en casa para autoconsumo. Por ejemplo, podemos instalar sistemas fotovoltaicos y generar electricidad durante el día para en la noche tomarla de la red eléctrica. La Comisión Federal de Electricidad mide cuánta energía eléctrica generamos en el día y cuánta utilizamos y hace un balance si generamos menos de la que usamos la pagamos, si usamos más de la que usamos se guarda como energía acumulada para posteriores meses. Es decir, hoy no hay pago por la generación adicional de electricidad. La energía que se genera adicional y se acumula no puede pasar de un año para ser utilizada. Esta situación es desventajosa para los usuarios, ya que la mayoría pudiera utilizar los beneficios de comprar sistemas que sobrepasen sus necesidades para generar más energía y con ello, si se pagaran los excedentes, disminuir el tiempo de recuperación de la inversión.
Así en estos momentos la CRE está analizando la posibilidad de modificar las reglas de interconexión y considerar un pago para los usuarios por su contribución adicional en energía después de un año. Es decir, si generamos más energía eléctrica de la que usamos se acumulará para hacer un balance al año, al final de ese año de haber todavía excedentes, el usuario recibirá un pago por la energía que inyectó a la red eléctrica.
Claramente, este esquema nos beneficia a todos al incentivar la instalación de sistemas fotovoltaicos en la casa o pequeños negocios y con ello generar electricidad minimizando la emisión de gases de efecto invernadero. En la mayoría del territorio nacional con una instalación menor de 20 metros cuadrados un casa con un consumo alto de energía podría inclusive generar excedentes. Un consultorio dental con una instalación menor de 40 metros cuadrados podría hacer lo mismo. Así, al permitir instalar sistemas en los techos de las casas o pequeños negocios se incentivaría la generación distribuida que evidentemente tiene ventajas.
El uso de las techumbres de los edificios para generar electricidad mediante sistemas fotovoltaicos disminuye la necesidad de transmitir energía y con ello disminuye las pérdidas, aumentando luego la eficiencia. Además al utilizar los techos de las edificaciones disminuye la presión para utilizar terrenos específicos para la generación de electricidad, el emplear terrenos que ya han sido alterados evita perturbar más nuestro entorno.
Las instalaciones deberían ser menores a 10 kW, esta restricción realmente ayuda a la población para no requerir permisos adicionales (en el caso fotovoltaico menores a 60 metros cuadrados).
Con este ejemplo, considero importante, comenzar a pensar en un nuevo paradigma de construcción de edificios donde consideremos que los diseños deben contemplar la generación de la energía que use el edificio a lo largo de su vida útil. Así de nacimiento los edificios deben ser planeados para generar la energía que requieran para su funcionamiento. Este paradigma invitaría a contemplar en las reglamentaciones de construcción la generación de electricidad y abriría el debate a considerar el derecho a recibir el sol en nuestras azoteas. También a recibir el viento en nuestros edificios limitando con ello la altura de las construcciones propiciando un desarrollo que no genere desigualdades. Este es un tópico que invita a la reflexión social y que requiere de contemplar a la energía como un bien común.
Las opciones están ahí, participemos en la discusión con la CRE y apostemos por un futuro diferente, donde la energía se produzca donde se utiliza.


Una versión previa de este artículo fue publicado el día 14 de Diciembre

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Los usos indiscriminados y el análisis de ciclo de vida

Estas semanas he tenido que viajar y conocer de cerca problemáticas en diferentes lugares del mundo. En particular, he visto situaciones donde la posibilidad de un futuro sustentable está comprometido gravemente. Hoy en día ante la negativa de algunas personas a considerar que la mayoría de la población está siendo afectada negativamente por las acciones de los últimos años, es importante que divulguemos lo que hemos aprendido con los estudios sobre el clima y los cambios en la composición de la atmósfera y de los océanos. Cuando me refiero a los últimos años pienso en el siglo pasado y al decir acciones considero lo que hacemos cotidianamente.
En estos textos me he referido a que la forma en que hemos usado los hidrocarburos como una fuente de energía traslada su costo a las generaciones futuras y empobrece a una gran porción de la población actual. Existen muchos ejemplos del uso de recursos naturales o de procesos artificiales que trasladan el costo a las generaciones futuras.
Considero importante dar ejemplos para sustentar las afirmaciones anteriores.
Pensemos lo útil que ha sido el desarrollo del proceso Harber-Bosch para transformar el nitrógeno del aire en amoniaco para poder fabricar fertilizantes. Este proceso desarrollado a principios del siglo XX permitió fertilizar los suelos y con ello aumentar la producción de alimentos. Este vanagloriado desarrollo, ahora. después de algunas décadas mostró que su uso indiscriminado produjo cuantiosos daños en muchos ecosistemas al cambiar la composición química de los suelos y de las aguas en los ríos que finalmente cambian el entorno marino. Efectivamente este proceso que permitió dar alimentos más baratos y en mayor cantidad, ahora presenta daños que tendrán que remediar nuestra y las futuras generaciones. Sin mencionar que los peces que ven disminuidas sus probabilidad de sobrevivir al tener sobre ellos algas que aprovechan el exceso de nitrógeno en algunas regiones de los océanos bloqueando el sol y con ellos el desarrollo de la vida marina. Así la solución a la problemática de la alimentación cuando solamente se observa una de las dimensiones de la sustentabilidad, la económica (la meta eran precios bajos) en este caso, puede atentar contra otra de las dimensiones, digamos la natural y la social. Pero muchos de ustedes dirán que cómo se podría anticipar el resultado de la eutrofización de los océanos por el uso de los fertilizantes químicos en la zonas agrícolas, y eso es verdad, pero ahora ya lo sabemos. Hoy en día se están buscando alternativas para la fertilización y la producción de alimentos que no causen daño al entorno. Así, lo que parecía una forma barata de producir alimentos ahora genera costos no contemplados que deben ser pagados por quienes no fueron alimentados con los fertilizantes vertidos en décadas pasadas.
Esta situación es muy similar a lo que ha sucedido con el uso indiscriminado de los hidrocarburos como fuente de energía. Nadie puede negar que la densidad energética de ellos ha permitido el desarrollo que hoy observamos en el planeta; pero también la forma en la que los hemos utilizado ha causado el cambio climático antropogénico que deberá ser pagado por las generaciones futuras. En nuestros días el uso de las fuentes renovables de energía es una alternativa que debemos promover. Los costos de mitigación y de adaptación al cambio climático no fueron, ni han sido, contemplados en los costos de los hidrocarburos como energéticos; es decir, el uso de los hidrocarburos tiene un costo mucho mayor al que estamos pagando en la actualidad. Estos costos serán pagados por quienes no usaron los hidrocarburos como fuente de energía.
El desarrollo de los plásticos es otro de los ejemplos donde la forma indiscriminada en que los usamos y su posterior desecho, sin reciclarlos, ha causado daños en regiones alejadas de los sitios de su uso primario. Los plásticos en la década de los sesentas del siglo pasado parecían indicar bienestar para la sociedad al disminuir el peso de los envases y diversificar los utensilios y sus formas, etc. Nadie puede negar que los plásticos han simplificado y posibilitado un sin fin de utensilios en la vida cotidiana: desde la bolsa que nos dan en la tiendas, sean de barrio o supermercados, hasta las sillas o respaldos de ellas donde nos sentamos, pasando por muchos otras desarrollos. Así el costo de los plásticos no contempla su posterior reciclado o disposición final sin alterar los ecosistemas.
Con estos ejemplos quiero ilustrar que la sociedad actual ha propiciado un rápido desarrollo basado en el consumismo que pretende aumentar el flujo de dinero en forma interminable; pero nuestro planeta es finito. Esta forma de obtener los mayores beneficios lo más rápido posible, sin contemplar los costos reales de lo que hacemos, propicia que se agoten los recursos y que los costos de mantener la vida, por un largo plazo, en el planeta no sea considerado.
Por esta razón, ahora es necesario que realicemos análisis de ciclo de vida de los productos y procesos que desarrollamos. Este tipo de análisis es una herramienta que investiga y evalúa los impactos ambientales, sociales, económicos de un producto o servicio durante todas las etapas de su existencia: extracción, producción, distribución, uso y fin de vida (reutilización, reciclaje, valorización y eliminación/disposición de los residuos/desecho. Ahora este tipo de estudios se están realizando y cada vez hay más información sobre los productos o servicios,, etc. En el pasado no sabíamos que tan finito era nuestro planeta. Hoy en día, con el conocimiento que hemos generado, nos hemos percatado de la necesidad de realizar estos estudios para saber los límites de las nuevas o antiguas formas de producir utensilios o energía o cualquier nuevo producto y podemos asociar costos reales.
Hace un siglo la humanidad desconocía muchas de las cosas que ahora sabe, ya no podemos argumentar desconocimiento; pero es urgente que divulguemos ese conocimiento científico para que tomemos decisiones basadas él.


Una versión previa de este artículo fue publicado el día 7 de Diciembre en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La externalidades (internalidades) de las energías fósiles

La semana pasada asistí a la reunión de la Red Temática del CONACyT sobre Sustentabilidad, Medio Ambiente y Sociedad, ahí escuche con atención la plática de Yolanda Lechón una colega española que explicaba la forma de calcular las externalidades de las diferentes fuentes de energía.
Esta plática estaba motivada porque, durante muchos años la objeción a la implementación de diversas fuentes renovables de energía era su costo. Se argumentaba que la energía solar y la energía eólica era caras. Primero la energía eólica rompió con ese mito y ahora en este año la energía eléctrica fotovoltaica ha mostrado ser realmente competitiva. Como ya he mencionado anteriormente, el precio que alcanzó la energía eléctrica generada mediante sistemas fotovoltaicos en la segunda subasta de este año en nuestro país fue de 33 USD/MWh; precio menor al de la tarifa de uso doméstico con aportación gubernamental.
Estos hechos muestran que ya no se puede argumentar el aspecto del costo de las renovables y ahora tenemos que reforzar su divulgación, ya que la percepción de que las energías renovables son caras está ampliamente difundida..
También es importante mencionar que, como explicó la Dra. Lechón, se han desarrollaron metodologías muy complejas para poder calcular lo que los economistas llaman externalidades de los costos de producción de energía con hidrocarburos. Es importante aclarar el concepto de externalidades, así en este ámbito se consideran externalidades toda aquella consecuencia en la sociedad y en el medio ambiente causadas por un proceso de producción que no es tenida en cuenta en el precio del producto. Por ejemplo, el costo de usar automóviles de gasolina en la ciudad de México tiene una externalidad al producir enfermedades respiratorias en su población y al precio de venta de la gasolina se le debe aumentar el costo que cuesta el atender a los enfermos. Es más, también se debería considerar el costo de tener el programa un día no circula. Otro caso sería que al costo de generar energía eléctrica con hidrocarburos se le debería aumentar todos los costos de mitigar y combatir el cambio climático antropogénico. Para todos los científicos es claro que el cambio climático inició en la época de la revolución industrial con el uso masivo de la máquina de vapor (carbón) y después se agudizó con el uso de la máquina de combustión interna (gasolina, gas, diésel). No debemos confundir con el uso de la leña, que si bien tiene problemas para la salud cuando no se cuida la correcta emisión de los gases de combustión, puede ser de balance cero de carbón emitido a la atmósfera si se hace de manera adecuada. La emisión de gases de efecto invernadero es algo intrínseco de la tecnología de los hidrocarburos, a menos que se capturen y secuestren estos gases y se evite que sean emitidos a la atmósfera; es decir, tendríamos que cambiarla sustancialmente y en este cambio considerar que la persona que usa los hidrocarburos para producir energía debe ser responsable de evitar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Así, el uso masivo de la energía que proviene de los hidrocarburos posibilitó en inmenso desarrollo del sistema económico basado en el consumismo, que fomenta maximizar el flujo del dinero provocando distribuciones paretianas de la riqueza totalmente inequitativas y cambiando la composición química de nuestra atmósfera.
En una rápida mirada al problema podemos pensar que solamente el uso de los hidrocarburos como fuente de energía tiene estas llamadas externalidades; pero no es así, muchísimas de las cosas que usamos hoy en tienen efectos negativos que no son contemplados en sus costos y que deberíamos incorporarlos.
De aquí la necesidad de incorporar a todas nuestras actividades el llamado análisis de ciclo de vida, donde a toda mercancía o proceso se le hace un análisis de cómo se fabrica, dónde y cómo se usa y a dónde y cómo se desecha. En palabras cotidianas: un estudio desde la cuna hasta la tumba de cada uno de las cosas que usamos. Solamente con este tipo de análisis de largo plazo podemos estar seguros de no estar haciendo pagar por lo que nosotros usamos a otras personas, a otras especies y a las generaciones que vienen.
Mientras debemos estar atentos a que las llamadas externalidades del costo de la energía generada con hidrocarburos son realmente internalidades de esas fuentes de energía.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 30 de Noviembre en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Divulgación de la ciencia una herramienta anti Trump

Todavía continúo asombrado por la situación de tremenda enajenación y profundo desconocimiento que muestra el presidente electo de Estados Unidos de América al enfatizar que no cree en el cambio climático que hemos causado con nuestras actividades. Primero, al decir que no cree implica una actitud dogmática que no ha reflexionado y menos contrastado con las evidencias que se han colectado en diversos estudios realizados por diferentes grupos de científicos a lo largo de todo el mundo. Segundo muestra que para ese personaje basta con que él se ilumine para proponer acciones, sin la menor reflexión sobre ellas.
La semana pasada apuntaba que necesitamos educar y difundir los conocimientos que hemos generado a lo largo de la vida humana para evitar este tipo de acciones autoflagelantes de personas que no tienen suficiente información: la mayoría de los votantes. Es importante que todos conozcamos y nos apropiemos de los conocimientos que hemos generado para poder tomar decisiones. Para ello la labor de divulgación científica es importante.
El día de ayer, se presentó el boletín de divulgación “El renovable” del Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México (IER-UNAM), ubicado en Temixco, Morelos. Este boletín con un mínimo tiraje impreso está disponible en la página en Internet del IER-UNAM y su misión es comunicar aspectos de las energías renovables, al mismo tiempo que enseña a los estudiantes del IER-UNAM las técnicas de comunicación de la ciencia. Debo comentar que la presentación estuvo amenizada por el grupo musical “Pasos en la Azotea” conformado por divulgadores de la ciencia, quienes interpretaron canciones de su autoría que abordan temas originales de divulgación científica a ritmo de rock.
En este sentido, en todo el país hay una comunidad de divulgadores de la ciencia muy activa que hace trabajo de excelente calidad, tanto en medios escritos como en televisión o radio y ahora en Internet. Por supuesto que los museos de ciencias a lo largo de la república hacen que el público infantil se acerque a la ciencia.
Sin embargo, la divulgación también debe estar dedicada a la población en general. Así vemos que la labor de la Academia de Ciencias de Morelos (ACMor) y el periódico La Unión de Morelos que desde hace más de nueve años publican un artículo de divulgación cada lunes es una muestra de que la comunidad científica y de comunicación de la ciencia están trabajando.
De hecho, la labor de esta comunidad ha provocado que los gobiernos locales hayan percibido la necesidad de basar sus decisiones en el conocimiento científico y así en Morelos fue creada la primera Secretaría de innovación, Ciencia y Tecnología del país en este gobierno.
Esta percepción ahora requiere ser reforzada otorgando presupuesto suficiente para que tanto los organismos gubernamentales como las asociaciones como la ACMor puedan realizar actividades de beneficio para todos.
Esto último lo menciono, ya que el presupuesto para el CONACyT fue disminuido y con ello ponemos en riesgo el sector científico mexicano, que ahora podemos decir es un sector profesional que genera conocimiento que la sociedad puede aplicar. Si a nivel federal la necesidad no fue reconocida es necesario que en el ámbito estatal se tomen las medidas necesarias para otorgar presupuesto para las actividades de investigación y divulgación del conocimiento.
En la cámara de diputados estatales, en cada estado del país, está la posibilidad de enmendar la ceguera federal e invertir en ciencia y tecnología, particularmente en comunicación de la ciencia. De no hacerlo más personajes como Trump fomentarán el comportamiento egoísta, racista y cortoplazista que nos limitará en los próximos años.
Hago un llamado a los entes que planean el presupuesto en los estados para invertir en ciencia, tecnología y comunicación de la ciencia.


Este artículo fue publicado el día 23 de Noviembre en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 16 de noviembre de 2016

El egoísmo avanza

Hace unos días tuitie “En tiempos de egoísmo debemos reforzar la lucha en contra de la ignorancia y la educación es una excelente arma” lo escribí estando triste después de tener que aceptar que Trump había ganado las elecciones. La noticia de que Gran Bretaña abandona la Unión Europea es un hecho que, en mi opinión, marca que el renacimiento del comportamiento egoísta avanza en esa región del mundo. Ahora con la elección de un presidente racista, acosador y embustero en los Estados Unidos (EUA) son los hechos que atacan directamente mi optimismo. Debo comentar que estuve en la bahía de San Francisco California precisamente el día 8 de noviembre, el día de las elecciones en EUA, y por supuesto que en esa noche me dediqué a ver los noticieros locales. No me interesaba ver las noticias globales, esas son las que vemos aquí en México, sino quería ver las noticias de San Francisco, deseaba ver las caras de los comentaristas locales, de la gente que camina diariamente en las calles de esa ciudad. Esas visiones con sabor local son realmente importantes para aquilatar lo que pasa en la sociedad. Les comento que durante la transmisión en vivo vi caras muy largas al estar anunciando que Hillary iba perdiendo y que Trump iba ganando. Debo confesar que conozco medianamente el estado de California, ya que viví por algún tiempo en esas tierras y, por eso, estoy convencido que su población mayoritariamente es bien educada y preocupada por el entorno cercano y lejano. Aspectos que no he visto claramente en el centro de los EUA, donde imperan los negocios de baja tecnología, donde producen millones de kilos de carne con animales confinados. Ese día estuve en Berkeley en una zona caracterizada por ser de las generadoras de compañías que crean productos o servicios de alto valor agregado, es decir una zona educada e informada. También debo aclarar que considero que las políticas en general de los EUA, independientemente de que partido provengan, siempre contienen una componente que perjudica al resto del mundo, su comportamiento no es altruista. Sin embargo, me es claro (y por supuesto comparto) lo que muchos ciudadanos de los EUA comprenden: el bienestar social, el bienestar de las personas independientemente de su origen incluye al resto del mundo. La idea de que no hay nada lejos, de que no podemos contaminar en un recóndito lugar sin afectar donde vivimos es algo que comparto.
Regreso a comentar mis impresiones sobre que las noticias eran comentadas por personas que mostraban desilusión, hablando con ritmos lentos como esperando que los números cambiaran, desilusionados por lo que estaban experimentando. En los noticiarios. Se mostraban mapas donde se observaba que Massachusetts y California contribuían a la causa de Hillary; pero la parte central del mapa de los EUA era para la causa que promueve el racismo, la xenofobia y promete un retorno al pasado que ya no existe. La propuesta de Trump hace oídos sordos al hecho que el entorno físico ha cambiado, de que se han agotado los recursos naturales y sin mencionar que el propio entorno social ha cambiado. Es un hecho que el agotamiento del los recursos naturales, la desigualdad social, la pobreza extrema ha aumentado sin parar en comparación con la situación a mediados del siglo pasado y estos hechos han sido causados por comportamientos como los asumidos por Trump. En mi opinión, no hay forma en que se pueda retornar a lo que Trump llama una América poderosa.
Hoy en día parece que las artimañas evasivas de impuestos, los plagios de textos o los negocios para los amigos son comportamientos que son aceptados, indistintamente de los países, por los que detentan el poder y lo más grave es que los propios gobernantes rompen las reglas de convivencia. Esto es realmente triste y desesperanzador.
Similarmente a cuando escribí que los ciudadanos de Cuernavaca no merecíamos tener una autoridad municipal sin preparación, hoy comento que los mexicanos y los ciudadanos de los EUA no merecen tener como presidentes a personas que no respetan las leyes que regulan el pacto social del que derivan las relaciones humanas.
En todos estos casos, desde mi perspectiva, solamente puedo justificar el voto de las mayorías por su desinformación y ausencia de información y capacidad de análisis, causada, en parte, por la avalancha de pseudoinformación y la flagrante enajenación que las grandes corporaciones mediáticas están promoviendo al generar y transmitir contenidos que promueven la admiración por las infracciones a las mínimas leyes de convivencia (telenovelas de narcos) y la especulación de que la ciencia y tecnología generan productos que conllevan a daños para todos (apocalipsis zombie).
Desde mi perspectiva no puedo ver otra alternativa de solución a lo anterior que seguir trabajando: primero necesitamos provocar una distribución equitativa de la riqueza y segundo educar e informar para poder tomar decisiones basadas en el conocimiento, pero con las necesidades básicas resueltas.


Este artículo fue publicado el día 16 de Noviembre

miércoles, 19 de octubre de 2016

Las energías renovables un bien común

Este lunes participé en la ExpoPyMES de la ciudad de México, me pareció interesante ver a muchas pequeñas empresas orientadas a proveer productos o servicios amigables con el ambiente. Pude observar empresas que ofrecen servicios para instalar fuentes renovables de energía en casas o en pequeñas empresas; otras ofrecen asesorías para diseñar y construir jardines verticales o azoteas verdes; oferta para convertir autos con motores de combustión en autos eléctricos, entre otros muchos ejemplos novedosos y útiles. Desde mi punto de vista, la abundante oferta de estos servicios indica la genuina preocupación de la población emprendedora por ofrecer productos que respeten el ambiente y posibiliten un bienestar social y apuntan a un mercado en crecimiento y con una compromiso con la sustentabilidad. Así, esta exposición anima a continuar trabajando en promover acciones hacia la sustentabilidad. Así quiero continuar con la discusión de la importancia de crear marcos normativos para estos productos; pero más importante para la convivencia entre las personas en nuestro mundo cargado de comportamientos egoístas.


Hoy quiero insistir en un tema del que he escrito en otras ocasiones; pero que enfaticé este lunes en mi intervención en la Expo: el llamado “derecho al Sol”. Con esta sencilla frase quiero referirme a un derecho mucho más complicado de lo que parece.
Considero adecuado dar un ejemplo para aclarar la idea. Hoy en día se puede instalar en la azotea de muchas casas o edificios sistemas solares digamos un calentador solar y un sistema fotovoltaico, para calentar el agua y producir electricidad, respectivamente. Sin embargo. alguno de los vecinos a esta casa o empresa puede construir un edificio de 20 pisos y con ello quitar la posibilidad de utilizar la energía solar. Algunos dirán: que el vecino tiene el derecho a construir; pero otros dirán que el primero instaló con anterioridad los sistemas y, por lo tanto, tiene el derecho a continuar utilizando la energía solar.
Esta situación indica que la energía solar es un bien común y debe ser tratado como eso.
Ya en otras ocasiones he mencionado la tragedia de los comunes, como el fenómeno donde las reglas o normas no han sido elaboradas para propiciar que los beneficios de lo común no sean usurpados por unos cuantos sin retribuir a la comunidad por el usufructo de lo común. Donella Medows y Elinor Ostrom han propuesto la definición de reglas claras para los usos y pagos de las acciones que conserven la posibilidad de continuar disfrutando de lo común.
Ya tenemos la necesidad de empezar a legislar sobre las fuentes renovables de energía como un bien común.
Para aclarar por qué digo que son las energías renovables, y no solo la solar, menciono el ejemplo de una persona que en la costa, instala un aerogenerador y una aerobomba. Durante algunos años los sistemas trabajan utilizando el viento que proviene fundamentalmente del sur; pero un día su vecino del lado sur decide construir un edificio de 10 pisos y con ello le bloquea el viento, sus sistemas eólicos dejan de funcionar adecuadamente. Nuevamente, se ilustra el caso de la interrupción de un uso de fuente renovables de energía por una ausencia de legislación adecuada. En estos momentos en cada pueblo ciudad, región o estado y en el mismo país podemos iniciar la discusión para contar con marcos normativos para el aprovechamiento de la energías renovables.
Considero que con estos sencillos ejemplos ha quedado claro que necesitamos definir con cuidado el “derecho al Sol”.
Este problema no es trivial y requiere que los colegas que se dedican al derecho nos ilustren y construyan sistemas jurídicos para garantizar el uso de los bienes comunes.
Empecemos las discusión y construyamos un marco que permita la convivencia y el adecuado uso de lo común para conseguir un bienestar social.


Una versión previa de este artículo fue publicado el día 19 de Octubre en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Dos buenas noticias: Subasta eléctrica y transporte eléctrico

Recientemente se concluyó la segunda subasta de energía eléctrica, podemos decir que para las energías renovables fue un éxito. El secretario de energía Pedro Joaquín Coldwell anunció el 22 de septiembre que el precio promedio de esta subasta fue de 33 dólares por Megawatt hora (MWh). ¿Qué significa este precio? Para traducir este costo a lo que nosotros conocemos, déjenme utilizar mi recibo de electricidad que indica que la tarifa sin subsidio que cobra la Comisión Federal de Electricidad es de $2.802 por kWh (de aquí en adelante pesos mexicanos). Es decir el precio que pagará el gobierno mexicano por la electricidad es menor al precio en que la vende. Para ser más claro, el precio de adquisición de electricidad promedio en la segunda subasta es de $0.66 por kWh. Con esto claramente se rompe el mito de que la electricidad generada con fuentes renovables de energía es cara, ya que la CFE tendrá la oportunidad de comercializar la energía transmitiéndola y distribuyéndola con un costo mayor de $1 por kWh y obtener utilidades. Incluso la tarifa subsidiada de doméstica o de negocio (tarifa subsidiada doméstica de $0.73 o de la llamada tarifa 2, de $2.307, respectivamente), en el mes de septiembre, son mayores al precio de compra de la energía generada por las empresas ganadoras de la segunda subasta eléctrica. Por supuesto, estas tarifas subsidiadas para el sector doméstico o de negocios son generadas hoy en día con hidrocarburos en su amplia mayoría, y utilizan nuestros impuestos para dar los subsidios. El problema de que una amplia parte de la población necesita subsidio no es un problema de energía cara, sino de un sistema totalmente inequitativo en el pago de salarios.
Pero, regresemos a la subasta la cantidad de energía anual ofertada durante esta subasta por tipo de fuente renovables es la siguiente: solar fotovoltaica 4,836,597 MWh, eólica 3,874,458 Mwh y geotérmica 198,764 Mwh, todavía es pequeña la contribución de estas fuentes renovables al uso de la energía en nuestro país; pero la buena noticia es que en tecnologías no renovables no se asignó cantidad alguna. Es decir las plantas termoeléctricas de ciclo combinado no fueron consideradas. Esto, desde mi punto de vista, indica que los inversionistas tienen la visión de que el negocio de la electricidad está en las fuentes renovables. Si estas personas reconocen esta situación, considero importante que los mismos gobiernos cambien de dirección con respecto a lo que se ha estado haciendo hoy en día. Lo que parecía adecuado hace unos cuatro años ahora claramente dejó de ser cierto; aunque muchos dijimos hace cuatro años que el camino era empezar con la instalación de sistemas de energías renovables en lugar de continuar quemando los hidrocarburos para producir electricidad. Así el futuro cercano es el campo de acción de las energías renovables.
Otra noticia en la dirección de transitar hacia un mundo sustentable es el anuncio de que la compañía estadounidense Proterra Inc. pone al mercado un autobús eléctrico, con cero emisiones de gases de efecto invernadero durante su operación y que consigue una impresionante autonomía: más de 560 kilómetros con una única carga de sus baterías. Estos autobuses estarán listos para su entrega ya en 2017. El primer prototipo se presentó a mediados de septiembre en la reunión anual que la APTA (Asociación de Transporte Público Estadounidense) celebrada en Los Ángeles, California. Lo importante de este vehículo es que en su sistema de baterías puede almacenar hasta 660 kWh. Para comparar los autos eléctricos actualmente almacenan del orden de los 25 kWh. Hagamos cuentas con: el kilómetro recorrido en el autobús eléctrico con tarifa 2 de negocio no subsidiada de alto precio ($3.06 por kWh) es de $3.6 por kilómetro, es decir podríamos transportar 40 personas un kilómetro por solamente $3.6 esto sería un excelente negocio para el transporte público. Además no habría que sufrir los perjuicios a la salud al respirar los gases que emiten los actuales autobuses, tampoco sufriríamos el impacto térmico al pasar cerca de ellos cuando están en operación, ni los oiríamos pasar con su escandaloso rugir.
Con estos comentarios considero importante transmitir, que ya pasó la época de la energía renovable cara y estamos entrando a la era de las fuentes de energía renovable competitivas. También el transporte sin emisiones durante su operación se acerca y es una opción de nosotros escoger el camino que deseamos.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 5 de Octubre en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Dos años y no sabemos dónde están

Esta semana recordamos la desaparición de 43 jóvenes estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, crimen que no ha sido completamente esclarecido. Hace dos años escribía que estamos dejando un complejo tramado de problemas a los actuales jóvenes y que, nuestra generación no ha podido ofrecerles un entorno donde puedan desarrollarse. Para muchos la explicación de la desaparición de los cuerpos no es convincente, esta apreciación puede ser compartida por todos. La llamada verdad histórica no se sostiene a la luz de análisis cuidadosos. Como una primera explicación pudo haberse aceptado, pero posteriores evidencias o conjunción de hechos la descartaron. Desde mi punto de vista, al atroz crimen le sigue una muestra de incapacidad o de complicidad extrema del aparato de investigación para impartir justicia en nuestro país. No me queda más que volver a decir #yonomecanso de seguir reclamando que se castigue a los culpables, pero antes que nada que se informe con la verdad sobre los hechos. Hoy hay más de un centenar de personas enfrentando juicios acusados de haber participado en el crimen; pero ninguna explicación que resista análisis cuidadosos ha sido informada. Lamentablemente también surge la pregunta: ¿estas personas acusadas de haber participado lo hicieron? Es tal la desconfianza en las instituciones del estado mexicano que una de las principales tareas para transitar a una situación de bienestar es precisamente construir un verdadero ambiente institucional.
Por supuesto, que la construcción de este ámbito institucional se enfrenta a un arraigado entorno de corrupción, falta de ética y creación de una realidad aumentada basada en mentiras y apreciaciones que solamente pueden poner en entredicho el comportamiento ético de los que más beneficios tienen.
Insisto, estamos inmersos en una sociedad que está clausurando el futuro de nuestra juventud y aunque hacemos esfuerzos por implantar soluciones de largo aliento, los hechos parecen indicarnos que los daños causados tienen efectos mucho más perjudiciales de los que habíamos previsto.
Mi convicción de contribuir al desarrollo de los jóvenes es uno de los aspectos que me condujo a optar por el trabajo en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde puedo generar conocimiento que busco sea el vehículo para que jóvenes se preparen y puedan construir las soluciones a la problemática que les estamos heredando. Por esta razón, no puedo ser pesimista y tengo que buscar aportar una visión con posibles soluciones. No puedo concebir a las instituciones de educación pública como armas para destruir, sino como herramientas para construir un futuro donde el bienestar social impere. Es importante mostrar a la juventud que podemos construir, no debemos transmitirles la amargura por los seres queridos perdidos en la batalla sin estrategia contra el narcotráfico que se emprendió en sexenios pasados.
Todavía no puedo comprender cómo las personas en el mundo, incluyendo nuestro país, han optado por comportamientos mezquinos que conducen al beneficio personal, en lugar de comportamientos altruistas para maximizar el bienestar social, incluso generan beneficios individuales.
Las conductas corruptas lo que ocasionan, precisamente, es optar por el beneficio personal a cualquier precio en lugar de seguir las reglas para conseguir beneficios a la comunidad.
El crimen que condujo a la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y la posterior ausencia de justicia marcan el punto de inflexión en la credibilidad que algunos tenían en el gobierno de la república y acentúa la desconfianza que otros compartíamos.
Ya tenemos dos años y no sabemos dónde están, luchemos porque nuestros jóvenes sepan que es posible encontrar soluciones a los problemas que maximicen en bienestar social.


Este artículo fue publicado el día 28 de Septiembre en la Unión de Morelos.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Infraestructuras para la sustentabilidad

La semana pasada comentaba de la necesidad que tenemos hoy de construir infraestructura para crear espacio de convivencia en nuestro entorno. Estos pensamientos surgen después de la guerra sin estrategia contra el narcotráfico del sexenio anterior y la drástica reducción del presupuesto debido a la caída de los precios del petróleo de este período y a la corrupción galopante y cínica del presente sexenio. Estas dos condiciones nos obligan a reflexionar seriamente sobre en qué podemos invertir para contrarrestar los efecto negativos que nos han dejado estos hechos. Desde mi punto de vista una de las mejores inversiones será la reconstrucción del tejido social y fomento al desarrollo local. Claramente, la educación es otra inversión; pero hoy quiero enfatizar la imperiosa necesidad que tenemos, en nuestro país y en nuestro estado, de construir infraestructura para la convivencia.
La tradición en muchas poblaciones era ir al parque central o zócalo a dar la vuelta, platicar, echar novio o echar novia, jugar encantados, platicar con los vecinos, escuchar la banda de música o simplemente dar la vuelta deambulando por el lugar. Estas actividades estaban rodeadas de comercio, conocimiento mutuo que disminuían las tensiones sociales y generaban un conocimiento entre las personas que propiciaban la solución de conflictos de formas menos nocivas para todos. Estas actividades son recomendadas por la premio nobel de economía Elionor Ostrom como una forma de construir un desarrollo que conduzca al beneficio social en lugar de al individual.
Así nuevamente estoy llamando la atención de los tomadores de decisiones en el entorno de los municipios de Temixco y Emiliano Zapara donde he observado que la población está usando un puente construido exclusivamente para el uso de vehículos motorizados como una vía para cruzar caminando o en bicicleta la autopista Cuernavaca Acapulco y trasladarse entre los dos municipios. En los extremos de dicho puente podemos encontrar dos centros comerciales que bien podrían verse beneficiados de la construcción de andadores lo suficientemente anchos para que sean compartidos con ciclistas. Hace un año para caminar entre los dos lugares se recorrían casi tres kilómetros dando un rodeo muy extenso, hoy en día se recorre aproximadamente un kilómetro para ir de un lugar a otro. En ambos extremos de este puente, como ya mencioné, hay dos centros comerciales, con locales de diferentes giros. La población ya está usando esta vía y dado que no fue pensada para su uso peatonal, las personas tienen que sortear a los automóviles que salen o entran de la autopista.
Por supuesto la solución no es prohibir el tránsito de peatones o ciclistas, sino darles la seguridad para que usen esta vía y además, si se provee de buena infraestructura, se puede convertir en un espacio de convivencia. Nada más gratificante sería ver entre semana a los estudiantes de la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata o a las estudiantes del CeCyTE Zapata o a las estudiantes del IER-UNAM o de la UAEM usando con sus bicicletas estas vías. Por supuesto que los trabajadores podían hacer lo mismo y cruzan en forma segura este puente. Hoy en las mañanas se puede observar a personas caminando o corriendo, de hecho haciendo ejercicio; pero no en instalaciones adecuadas. Estoy seguro que los fines de semana, si hay lugares adecuados las familiar de Temixco y Emiliano Zapata disfrutarán de estos espacios enseñando a andar en bicicleta a los más pequeños o dando paseos tomados de la mano o abrazados los más grandes.
Como lo dije la semana pasada, estamos justo a tiempo para hacer una inversión y propiciar lugares de convivencia que contribuyan a restaurar el tejido social que se ha roto por las situaciones que todos conocemos.
De esta manera, inversiones que ayuden a reconstruir el tejido social y contribuyan a generar espacios de convivencia son alternativas que trazan caminos hacia la sustentabilidad, optemos por ellas.

Este artículo fue publicado el día 20 de Septiembre en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Espacios para convivir

En estos momentos de crisis debemos apostar por verdadera inversiones de largo plazo. Como bien saben enfatizaré los aspectos científicos, pero también les compartiré una experiencia que quizás podamos concretar en una verdadera inversión para nuestro Estado de Morelos. Por supuesto que la idea podría ser retomada en cualquier otra parte de nuestro país o el mundo.
La semana pasada estuve en Montevideo, Uruguay participando en el Foro de Ciencia para Latinoamérica y el Caribe (CILAC). En particular estuve platicando en las sesiones paralelas que organizó el Centro LatinoAmericano de Física (CLAF), cuya objetivo fue ilustrar cómo la física ha impactado en problemas reales en nuestros países; pero que todavía no lo hecho con la suficiente contundencia por falta, precisamente de una inversión. Además de la inversión monetaria hace falta preparar personas que puedan contender con la problemática. Los participantes nos enfocamos en dos aspectos fundamentalmente, la salud y la energía. Este segundo ya lo he abordado varias veces en esas páginas y solamente diré que la promoción del uso de las energías renovables es una imperiosa necesidad y por supuesto en ellas hay infinidad de temas de física. Desde la compresión del efecto fotovoltaico que captura un fotón para convertirlo en un par electrón hueco, que puede circular por el material produciendo una corriente eléctrica que usamos en muchísimas aplicaciones hoy en día, pasando por el entendimiento de la mejor aerodinámica para construir aspas que moverán un generador y producirán energía eléctrica, hasta el conocimiento para fabricar materiales absorbedores de radiación solar que permitan calentar fluidos para que luego los usemos en cualquier aplicación térmica.
La parte correspondiente a la salud fue expuesta por un colega uruguayo que enfatizó la necesidad que tenemos para contar con especialistas en física médica que sean capaces de manejar, entender y dosificar las radiaciones que se usan habitualmente en los aparatos para diagnóstico y tratamiento de diversas enfermedades. Para ello es muy necesario el entendimiento profundo de la interacción radiación materia y con ello poder accionar mecanismos específicos de respuesta donde se desean, en lugar de afectar los tejidos que están sanos.
Regreso a la parte de experiencia de mi viaje. En mis andares me encanta caminar y con ello conocer de cerca el comportamiento de los lugareños. Lo mismo hago cuando voy a alguna ciudad en México o en el mundo. Caminé por las Ramblas de Montevideo, son espectaculares. A la altura de Montevideo el Río de la Plata es anchísimo, parado en la orilla no se puede ver el otro extremo. Desde la playa, efectivamente hay arena en las orillas y así de repente se tiene la ilusión de estar en un mar, pero sin olas. Las ramblas son una gran avenida sobre la ribera del río, pero con grandes andadores para caminar o patinar o andar en bicicleta. Muy pocos lugares han sido concesionados a particulares y prácticamente unos 40 km son reservados para el uso comunitario. Si, se pueden imaginar esos 40 km desde Montevideo hasta Carrillo, por un lado el inmenso río y por el otro muchísimos edificios de departamentos donde muchos de ellos tienen comercios en la parte baja que promueve el desarrollo local y algunos empleos en la misma zona. Por supuesto desde los edificios se puede apreciar el horizonte y el navegar de los barcos que se dirigen hacia Montevideo o Buenos Aires.


Seguramente, se preguntarán, pero en Morelos no tenemos ríos tan anchos o mares, qué podemos aprender de las ramblas uruguayas. Pues la construcción de infraestructuras para el disfrute de la sociedad tiene beneficios a largo plazo y se gozan por todas las personas. En Montevideo vi personas caminando usando los celulares o accesorios más modernos al mismo tiempo que familias humildes sentadas en la playa disfrutando de la comida que habían preparado. El caminar brioso de los jóvenes contrastando con el andar pausado de los mayores. La algarabía de los niños y el mutis de los lectores sentados en bancas que periódicamente se distraen para sonreír por las chiquilladas de su alrededor.
Propongo hacer infraestructura para compartir, por ejemplo entre Cuernavaca y Cuautla se podría hacer una “rambla” terrestre donde por su parte central pudieran circular los autos o autobuses y por las laterales hubiera espacio suficiente y de calidad para que transitaran bicicletas o peatones. En las márgenes de este camino podría haber diversos servicios, como los hay hoy: fondas, restaurantes o balnearios o tiendas o centros de esparcimiento. Seguramente sería un atractor turístico para actividades que no perturban a los lugareños y sí incrementa su calidad de vida.
Algo más sencillo y concreto. Hoy hay un puente, que originalmente se diseñó solamente para automóviles, que está siendo usado por muchos peatones o ciclistas que caminan de Temixco a Emiliano Zapata pasando por arriba de la autopista México Acapulco. El caminar no es seguro en el puente es necesario acondicionarlo para que los peatones o ciclistas tengan seguridad al usarlo. Los actuales estudios indican que la infraestructura debe separar físicamente los ciclistas y peatones de los automóviles. Este puente une dos zonas comerciales que bien podrían beneficiarse de la adecuación para que sea un primer paso peatonal/ciclista/coche del Estado. Todavía se puede construir la infraestructura adecuada; pero estamos en el justo momento de construirla o perderla para siempre. Hay que tomar acciones y pronto.
Este conjunto de ideas podría ser retomada por los presidentes municipales y establecerlas en los reglamentos de construcción y urbanización. Construir este tipo de infraestructuras sería un generador de bienestar social. Así, todo nuevo desarrollo urbano debería contar con los accesos donde se pueda caminar andar en bicicleta y conducir vehículos automotores en fin convivir y hacer vivible el desarrollo.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 14 de Septiembre en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 24 de agosto de 2016

La realidad aumentada mexicana

La irrupción del acceso al mundo cibernético desde nuestros celulares ha generado una muy interesante posibilidad: la realidad aumentada. La realidad aumentada es el término que se usa para definir una visión a través de un dispositivo tecnológico, directa o indirecta, de un entorno físico del mundo real, cuyos elementos se combinan con elementos virtuales para la creación de una realidad mixta en tiempo real. En corto es la mezcla de elementos no reales con el mundo real. Esta posibilidad ya aparece ligeramente cuando, hace algunos años, usamos el dispositivo llamado GPS para conocer la forma en que podíamos llegar de un lugar a otro. Este dispositivo electrónico nos ilustraba la ruta a seguir. Posteriormente se incorporó la posibilidad de escuchar una voz que nos iba indicando el camino. Hoy en día con el google maps o el waze podemos, con algoritmos y datos reales colectados en el momento y compartidos por los usuarios, hasta anticipar el tiempo que haremos y seleccionar la ruta más rápida.
Sin embargo, estos casos pudieran parecer simples ante lo ue puede ocurrir. Hace un mes se lanzó un juego que precisamente es un claro ejemplo de la mezcla entre realidad y elementos virtuales: Pokemon Go. Este juego fue muy bien explicado por Alejandra Zayas en el artículo de este lunes en la Ciencia desde Morelos para el Mundo publicado en la Unión de Morelos. En ese texto se señaló que el algoritmo del juego podría ser utilizado para, desde una perspectiva de la ciencia ciudadana, realizar muestreos de aves. Pero, regresemos al juego de Pokemon Go que consiste en caminar y visitar muchos lugares para atrapar pequeños demonios virtuales que aparecen de improviso y que se mezclan con la imagen real de nuestro entorno. Con ellos luego se puede conquistar y defender gimnasios virtuales. Cuando digo virtuales quiero decir que solamente se manifiestan en el juego del celular, pero que se sobreponen al mundo real. Los jugadores ven en sus celulares un mapa donde aparecen los pokemones o gimnasios. Así la pequeña glorieta de Cuauhtémoc en la avenida Teopanzolco de Cuernavaca o el atrio de la iglesia de Yecapixtla o el estadio Olímpico Universitario en la ciudad de México son gimnasios virtuales donde los jugadores de pokemones pueden combatir por ellos para conquistarlos y luego defenderlos.
Este ejemplo de realidad aumentada es un juego que ha puesto a caminar a muchos y nos indica que la novela de Aldous Huxley “Un Mundo Feliz” (Brave New World) ha quedado corta en algunos aspectos en menos de un siglo, hoy sin necesidad de drogas como el soma podemos ver pokemones, pokegimnasios o pokeparadas donde no existen.
Sin embargo, esta realidad aumentada no es extraño para los mexicanos, si bien las películas del Santo contra las momias que fueron, sin intención, aportes surrealistas mexicanos al cine; ahora los asaltos a la ética en la escritura de tesis se les llama errores de estilo y solamente son otro ejemplo de la realidad aumentada que vivimos hoy en día en nuestro país.
Así, en nuestro México, vemos y sufrimos diariamente agresiones al mundo real que intenta distorsionarlo y transformarlo al antojo de algunos. Pretender ser víctima de persecución política para no rendir cuentas del dinero de todos es otro ejemplo de sobreposición del mundo real con la fantasía. Claramente esta pretención no tiene los fines de esparcimiento de Pokemon Go.
Todos los días estamos siendo testigos de situaciones que intentan modificar la realidad y conformar una opinión pública para conducir a las conciencias, no tan claras, por caminos de no realistas.
Por estas razones, me atrevo a considerar que Pokemon Go nos copio a los mexicanos quienes hemos ya experimentado por muchos años la realidad aumentada; pero para nuestra desgracia esta experiencia ha conducido a un país plagado de corrupción, pobreza extrema, agotamiento de los recursos naturales y una población que confunde los héroes deportivos con los posibles tomadores de decisiones para conducir los futuros de ciudades.
La única forma de combatir a estos pretenciosos de la realidad aumentada es con información real y buena memoria para recordar los dichos y acciones anteriores. Podemos admirar, participar de la realidad aumentada; pero siempre debemos reconocer que es un juego y no la realidad. La realidad aumentada que sufrimos hoy puede ser una mentira que seduce, confunde y enajena con fines no lúdicos.


Una versión previa de este artículo fue publicado el día 24 de Agosto en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 17 de agosto de 2016

Seleccionar soluciones con bondades en el largo plazo.

El día de ayer martes me invitaron a los Diálogos para la Sustentabilidad en la Ciudad de México. Este evento organizado por el Colegio Nacional y la UNAM es una de las respuestas de la academia ante la crisis ambiental y social que enfrenta la Ciudad de México; pero esta situación es desafortunadamente compartida por la mayoría de las ciudades de nuestro país. Esta problemática, en la ciudad de México, fue anticipada en la década de los ochentas del siglo pasado; pero nosotros como sociedad no supimos evaluar la situación y decidimos optar por los menores costos en aquel tiempo. Aunque ahora pagamos costos mayores y con réditos sin haber resuelto la problemática, solamente tomamos paleativos.


Considero importante repetir la argumentación y enfatizar los problemas que tenemos y que seguramente en el futuro cercano pueden agravarse hasta caer en una crisis de proporciones mayúsculas que no aquilatamos y no hemos visto antes.
La idea de dialogar para conseguir la sustentabilidad abre la posibilidad de discutir los problemas, encontrar sus orígenes y proponer acciones para enmendar y vislumbrar soluciones.
En el ámbito citadino la energía usada en el transporte es una de las principales fuentes de contaminación. Por esta razón, el uso de transporte eficiente y no emisor de gases de efecto invernadero es, sin discusión, la solución considerando las dimensiones ambientales y sociales. Sin embargo, se apela a la dimensión económica para argumentar su inviabilidad. En mi opinión, es precisamente esta dimensión económica que reforzaría la selección de un transporte no emisor de contaminantes si consideráramos todos los costos del uso de la energía.
Necesito aclarar esta frase de todos los costos del uso de la energía.
Esta afirmación indica que en el precio que hoy pagamos por la gasolina para movernos en automóviles o autobuses no incluye todos los costos. Esto es totalmente cierto. Los costos totales deberían incluir el dejar el ambiente en las mismas condiciones que antes de haber quemado la gasolina. Para que esto último pueda ser alcanzado se requiere que el bióxido o monóxido de carbono producto de la combustión en los motores sea colectado y depositado en lugares seguros que no modifiquen la composición de la atmósfera o de los océanos. Verdaderamente hoy en día los motores de combustión interna que utilizamos para movilizarnos son tremendas fuentes emisoras móviles de gases de efecto invernadero que cambian la composición de la atmósfera. Una posible solución es utilizar motores más eficientes, pero eso solo es una ilusión ya que las emisiones serán menores por el kilómetro recorrido y claramente la composición de la atmósfera cambia. Otra alternativa es aumentar la infraestructura, como con el libramiento de Cuernavaca, y con ello disminuir el tiempo de funcionamiento de los motores al recorrer las distancias; pero nuevamente las emisiones se realizan.
Solo hay dos soluciones posibles el día de hoy utilizar: 1) motores que usen hidrógeno como combustibles o 2) motores eléctricos. Estas dos posibles soluciones implican que en algún otro lugar se almacenará la energía en hidrógeno o en baterías y, entonces, se deberá producir secuestrando el carbono o con energía renovables el hidrógeno o la electricidad necesaria. Sin embargo, es más fácil secuestrar los gases en un solo lugar que intentar hacerlo en los millones de motores de combustión interna utilizados en los automóviles o autobuses.
Hoy se dice que estas dos alternativas son caras; pero estas dos soluciones facilitan el secuestro del carbono o el uso de las fuentes renovables de energía y minimizan los daños al entorno.
Como ciudadanos debemos analizar la situación y exigir verdaderas soluciones para los problemas que nos aquejan y seleccionar aquellas que nos garanticen su bondad en el largo plazo.

Este artículo fue publicado el día 17 de Agosto en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 27 de julio de 2016

La cooperación en poblaciones puede conducir al esplendor

En estos días donde las noticias en el mundo se refieren a atentados contra la vida de personas que, como cualquiera de nosotros, camina por las ciudades, se mueve en transporte público, asiste a una festividad, sea religiosa o civil o gobiernan un municipio quiero abundar sobre un punto que debemos entender y que descuidamos.
Compartimos un planeta, territorio, ciudad, colonia o condominio y en muchas ocasiones manifestamos un poderoso actuar egoísta que atenta contra el bienestar colectivo, de todos.
La semana pasada escribí sobre la problemática de compartir y que debemos aprender a hacerlo, recibí dos comentarios sobre ese texto de dos colegas científicos. Los dos me hicieron notar que había escogido como ejemplo algo banal y que el comportamiento egoísta tenía mucho más manifestaciones. Aquí me permito transcribir algunas frases de Agustín López Munguía: “Tienes toda la razón. Sin embargo me parece que en nuestro cotidiano hay una infinidad de acciones mucho más graves y más egoístas que las que señalas. Nuestra simple incapacidad de aceptar las reglas de tránsito para no ir más lejos. Nuestra incapacidad para implementar el famoso “uno y uno”, los embotellamientos por bloqueo de los cruceros, el no detenerse en la luz roja, o seguir circulando “aprovechando” que los autos siguen pasando ... todo deriva de lo mismo que señalas: mi tiempo es más valioso que el tuyo. Te recomiendo el artículo de Jorge Volpi de hoy (sábado 23 de julio 2016) en Reforma, sobre Empatías. Inicia con una anécdota que va mucho más allá de considerar el tiempo del otro tan valioso como el de uno mismo, y es considerar al otro tan valioso como tu mismo.” Mientras que una científica que se transporta todos los días en la Ciudad de México en bicicleta, Natalia Mantilla, comentó: “Entiendo que la situación de la que hablas, dentro de un estacionamiento, le da «sentido social» al estacionarse en doble fila y me parece una observación relevante e interesante. En lo cotidiano me topo con todo tipo de coches mal estacionados (en lugar prohibido, o en segunda y tercera fila) y me impresiona un tanto la falta de autocrítica o de responsabilidad implícita en ello, además de que en este caso sólo hay agandalle y no un compartir. Creo que tu reflexión y la de Volpi, que cita Agustín, son necesarias en este tiempo, y me sigo preguntando de qué manera podremos avanzar hacia una convivencia más consciente, amable, sana y solidaria”.
Por estos comentarios considero importante que analicemos las posibilidades de aprender a compartir y algo quizá más profundo aprender a tomar decisiones cotidianas que apunten al compartir para lograr una autoorganización óptima.
Con estas ideas en mente me encontré un muy interesante artículo de científicos trabajando en México sobre un modelo matemático para la organización social colectiva de los antiguos teotihuacanos.
Recordemos que Teotihuacan fue una de las metrópolis más pobladas en el mundo de su época y en ese artículo se comenta que la tradición en arqueología sugiere asociar la complejidad social de las metrópolis con una jerarquía centralizada. Sin embargo, hay datos que indican que en Teotihuacan hubo un gobierno de co-gobernantes, y algunas tradiciones artísticas expresan una ideología igualitaria. En este artículo Tom Froese, Carlos Gershenson y Linda R. Manzanilla elaboraron y analizaron un modelo matemático de una red hipotética de representantes en la ciudad para probar formalmente el concepto de que la cooperación generalizada de una manera totalmente distribuida es algo posible. En ese modelo, las decisiones se convierten en configuraciones auto-organizadas óptimas a nivel global a pesar de que algunos representantes locales se comportan y modifican sus relaciones de una manera racional y egoísta. Esta autooptimización requiere crucialmente de las ocasionales interrupciones comunales de la actividad normal, y la autoorganización desaparece cuando algunas secciones de la red son demasiado independientes. Por supuesto los autores plantean que estos ciclos contribuyeron a la desintegración de la megalópolis teotihuacana.
Con estas menciones considero importante saber que han existido períodos en la historia donde el comportamiento cooperativo y colectivo ha permitido construir entornos de esplendor; aunque debo reconocer que hoy sabemos que debemos considerar al entorno natural para posibilitar que estos períodos tengan una mayor duración.
El comportamiento no egoísta puede aumentar el bienestar social y con ello optimizar el bienestar individual de cada uno.


Este artículo fue publicado el día 27 de Julio en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 20 de julio de 2016

No sabemos compartir

¿Cuántas veces hemos visto comportamientos egoístas en nuestro entorno? Desde mi perspectiva los veo muy seguido en nuestra vida diaria. Por ejemplo, un día entre semana en la plaza de Domingo Diez, de Cuernavaca, que tiene un estacionamiento pequeño y una sección donde se permite estacionarse en segunda fila en batería. Las personas que ahí ayudan a los conductores para estacionarse se comprometen a ir a buscar a los automovilistas que se estacionan en segunda fila y así aumentar la capacidad del estacionamiento, la idea es compartir el bien común. En esta situación que precisamente implica un comportamiento cooperativo para aumentar el bienestar de todos, podemos ver dos diferentes comportamientos egoístas. El primero es llegar y estacionarse en la segunda hilera aunque esté vacía la primera. Este comportamiento indica que no se quiere ningún retraso al salir, ya que si se ocupa la primera hilera es probable que un segundo conductor se estacione detrás de nuestro vehículo retrasando la salida del que ocupó la primera hilera. El segundo comportamiento egoísta es estacionarse en segunda fila cuando alguien ya ocupó la primera y no acudir rápidamente a mover el auto cuando sea requerido. En ambas circunstancias las personas que tienen estos comportamientos asumen que SU tiempo es mucho más valioso que el de los otros. Es precisamente este tipo comportamiento el que ocasiona conflictos sociales cuando necesitamos compartir los bienes comunes.
Acciones tan sencillas como estas se pueden apreciar en muchos momentos en nuestra vida cotidiana y muestran un profundo egoísmo de las personas que las hacen. Por supuesto que compartir conlleva el aceptar algunas concesiones hacia los otros. El considerar que el tiempo de los demás es tan valioso como el nuestro nos llevaría a siempre seleccionar la hilera del estacionamiento que permitiera aumentar la capacidad del mismo y, así, disminuir el tiempo de espera de otros que en otras circunstancias podríamos ser nosotros mismos. También el actuar rápidamente y mover el auto de la segunda hilera para permitir que la persona que ocupó la primera y nos dio la oportunidad de estacionarnos atrás de ella salga expeditamente, implica que agradecemos su acción y correspondemos actuando rápidamente.
El comportamiento que promueva la cooperación es una conducta que se aprende desde pequeño y que debemos fomentar en las personas pequeñas con las que convivimos. Estas sencillas reflexiones nos conducirán a razonamientos que promuevan nuestra responsabilidad social hacia los otros. Por supuesto, que la conducta autolimitante que implica el saber compartir, permitirá tener una mayor conciencia social y ambiental.
Respecto a estos comportamientos egoístas, me permito recomendar la lectura del libro de Jared Diamond “El mundo hasta ayer” en especial el capítulo de “amigos, enemigos, desconocidos y comerciantes” donde comenta que el comportamiento cooperativo se da más fácilmente en sociedades que se conocen y se identifican como “”amigos” en cambio cuando se reconocen como competidores o “enemigos” la situación cambia y el comportamiento egoísta aflora.
Quizá, precisamente el comportamiento egoísta aflora en nuestras ciudades debido a que sus habitantes ya no nos reconocemos como “amigos” sino más bien como competidores. Otra posibles razón es que las actividades que se realizan en sitios públicos se han reducido a actividades “de compra”; es realmente triste que los antiguos paseos dominicales al zócalo para jugar con los “amigos” se hayan sustituido por la ida a la “plaza comercial”. Claramente, en las plazas comerciales se observa al “otro” como un competidor por la adquisición de mercancías; de aquí la importancia de recuperar los lugares públicos para la convivencia cercana de los habitantes de las ciudades. Es más, un cambio de paradigma y propiciar el comercio en locales cercanos a las habitaciones donde interaccionemos con los vecinos, más que construir grandes centros comerciales donde lo impersonal y competitivo florece.

Este artículo fue publicado el día 20 de Julio en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 13 de julio de 2016

Local y mundial

Este mes y medio estuvimos bajo el bombardeo de las noticias de los campeonatos continentales de fútbol. Empezamos con la copa América para terminar este domingo con la Eurocopa. Durante este tiempo muchas personas comentaban sobre los esos partidos y se olvidaron por algunos momentos de los otros partidos, si lo políticos, que en nuestro país han perdido credibilidad. El hablar sobre la falla del penal de Messi tuvo mucha mayor difusión que la renuncia de Agustín Basave Benítez al PRD. También esa noticia tuvo mayor repercusión que el anuncio de que Enrique Ochoa Reza ocupa en cuatro años diferentes puestos en el ámbito político nacional: subsecretario de Hidrocarburos, director de CFE durante la primera fase, no concluida, de la reforma energética y a pasa ahora a presidir el PRI.
Tampoco se analizó por la mayoría de las personas los resultados de las elecciones pasadas en más de diez estados donde se eligieron nuevos gobernadores y donde una coalición PAN-PRD ganó varias de estas elecciones. Estas coaliciones aprovecharon el descontento de la población con respecto a las acciones de los actuales gobiernos locales y obtuvieron mayoría de votos donde nunca antes había habido una alternancia. Aprovecharon el descontento que también fue utilizado en Cuernavaca para ganar la presidencia municipal por el candidato del PSD.
Ayer leí la noticia de que Cuauhtémoc Blanco nombró nuevo secretario del ayuntamiento a Samuel Sotelo Salgado. En mi opinión es necesario que las personas que vivimos en Cuernavaca participemos más en las tomas de decisiones que nos afectan directamente. En un mundo globalizado a veces nos llama más la atención los dichos de Donald Trump que lo que menciona el presidente municipal sobre sus acciones de gobierno. No estoy diciendo que los dichos del posible candidato del partido Republicano al gobierno de los Estados Unidos sean poco relevantes para una persona que vive en Cuernavaca; sino que a esta persona también le debe importar, y por lo tanto, poner atención y estar enterada de lo que sucede en su entorno inmediato.
La apatía que presentamos muchas personas a los acontecimiento locales se nota más en el ámbito deportivo. La noticia de Portugal como campeón en Europa fue más comentado que el campeón del fútbol en el Estado. De aquí la importancia de que los periódicos locales contengan información local y nosotros nos enteremos.
En este tenor me sorprendió la noticia de que en Cuernavaca tenemos un aire limpio, hecho que contrasta dramáticamente con las noticias en este tema en la Ciudad de México. Aunque la topografía es diferente y los niveles de contaminantes son menores en Cuernavaca o Cuautla es importante que en nuestras ciudades morelenses se tomen acciones para disminuir los niveles de contaminación. Para muestra de acciones muy sencillas, mencionemos dos: promover el uso de calentadores solares en las viviendas, profesionalizar el transporte público y propiciar que sea eléctrico. La primera tiene beneficios ambientales inmediatos al evitar la quema de gas para calentar agua y su costo implica una ganancia monetaria en unos tres años. Es decir, si en una casa habitación se instala un calentador solar los beneficios son ambientales y económicos. La segunda acción, puede ser cuestionada en el sentido económico; pero este cuestionamiento tiene una mira de muy corto plazo. El transporte público de calidad es una de las herramientas más poderosos que tienen los gobiernos locales para incrementar la calidad de vida de las personas. El costo actual de estos vehículos eléctricos es mayor que el de los vehículos con motores de combustión interna; pero no emiten gases a nivel de la calle y por lo tanto no lo respira la población. Además evita pasear por la calles una fuente de energía térmica que calienta su entorno y provoca disconfort en la población. Los beneficios a la salud pagan con creces el sobreprecio de los vehículos.
Los gobiernos locales pueden promover la discusión de leyes y normas de construcción que consideren la instalación de calentadores solares. También analizando y proponiendo sistemas de transporte público de calidad y sin emisiones a la atmósfera,
Las soluciones a los problemas que nos afectan no son solamente grandiosas plantas generadoras de electricidad o trenes balas; sino que incorporan acciones individuales, locales y a nuestro alcance. Así, desde mi punto de vista, es importante conocer y actuar tanto en el ámbito local como mundial.


Este artículo fue publicado el día 13 de Junio en el periódico la UNIÓN de Morelos

miércoles, 6 de julio de 2016

Tenemos que actuar

Estas semanas he leído diferentes columnas en periódicos u oído comentarios sobre la dificultad de conseguir una economía verde o un desarrollo económico entonado con el ambiente. Por supuesto que el paradigma de la sustentabilidad radica precisamente en encontrar el balance entre los ámbitos social, económico, natural y organizacional (institucional). Así el paradigma consiste en generar acciones que consideren las cuatro direcciones de la brújula de la sustentabilidad (Naturaleza, Economía, Sociedad y Organizacional) claramente todos nosotros sabemos que en el espacio físico los caminos solamente pueden dirigirse a una dirección o quizá establecer direcciones entre dos de los puntos cardinales; pero la sustentabilidad requiere que en cada acción contemplemos todos los ámbitos. Este requerimiento es realmente un verdadero reto.
Por supuesto que la inclusión de aspectos sociales limita las ganancias para un individuo; pero este individuo debe conocer que la autolimitación conducirá a un desarrollo más equilibrado y con ello fortalecerá la seguridad en su entorno. Al contemplar los aspectos naturales podrá conseguir un mejor ambiente y por lo tanto salud y esparcimiento natural. Cuando se contempla conseguir beneficios económicos de los entornos naturales y se persigue que estos beneficios estén disponibles por generaciones se estará reduciendo la rapidez con que fluye lo monetario, pero se logrará que tanto los ámbitos naturales como sociales se vean fortalecidos. Sin duda para esto último es necesario que las normas sean consensadas y se cumplan.
Lo anterior son lucubraciones teóricas o de modelos construidos por científicos de todas las ramas desde las naturales hasta las sociales, sin embargo debemos ser capaces de proponer acciones cotidianas que permitan a todos nosotros contribuir con la ruptura del paradigma de obtener lo máximo posible en el menor tiempo y construir la opción que genere beneficios sociales duraderos.
Las estrategias para determinar las acciones son múltiples y ya son conocidas por todos nosotros: usar energía solar, separar los desechos sólidos, reciclar, reducir, reusar, hacer compostas, cuidar los jardines y parques, usar el transporte público, pagar salarios que permitan tener satisfactores, apagar las luces que no usamos, disminuir el uso de vehículos con motor de combustión, no desperdiciar el agua, usar eficientemente la cocina, no pedir bolsas cuando compramos, pagar lo justo por mercancías, fomentar el comercio justo y muchas otras más. Todas estas pequeñas acciones, que muchas de ellas están completamente a nuestro alcance, contribuyen a construir la opción de beneficios de largo plazo.
Evidentemente un compromiso social de gran envergadura (gobiernos, empresas y sociedad civil) podría facilitar este tránsito hacia la sustentabilidad; pero en la ausencia de esta situación cualquier contribución, por pequeña que sea, redundará en trazar rutas certeras y perdurables hacia un bienestar social.
Debo insistir en que debemos definir indicadores (cocientes de mediciones) que permiten monitorizar el desempeño de las políticas o acciones que emprendemos. Así la huella ecológica que indica el impacto que causamos en nuestra vida diaria sobre la biósfera. Hoy en día el 86% de la población vive en regiones donde se le exige más al ambiente natural de lo que puede ofrecer, así se contamina el aire, la tierra, el agua o se explotan los recursos naturales a una tasa mayor de la que se pueden regenerar (para más detalle consultar [1]).
Estas frases suena huecas cuando en nuestro país sufrimos una desigualdad lacerante: el gobierno impone políticas sin contemplar la diversidad de las localidades, la corrupción ha capturado a organizaciones gubernamentales, empresariales y sociales y a individuos por igual. Esta desigualdad ha causado que en la búsqueda de satisfactores inmediatos se violenten las más elementales reglas de la convivencia.
Requerimos un esfuerzo que va desde lo individual pasa por lo colectivo y llega hasta lo mundial, pero todo empieza en nuestro diario actuar, no dejemos pasar la oportunidad de tomar acciones concretas que apunten hacia la sustentabilidad.

[1] Siguiendo la Huella por Mireya Imaz et al. (México, UNAM-Siglo XXI, 2015)

Este artículo fue publicado el día 6 de Julio en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 29 de junio de 2016

Negro porvenir, mejor apoyar a los jóvenes.

Por más que quiero ser optimista hay situaciones que indican que en nuestro país la desigualdad es una situación muy difícil de erradicar. Las acciones de gobierno no son llevadas a cabo con información y provocan enojo social, que no ha sido percibido por los que ocupan cargos en el gobierno y puede estallar. La forma en la que actúan ocasiona que el malestar de la sociedad crezca. Es totalmente inconcebible que se enfrenten cuerpos policíacos armados con herramientas letales contra la población civil, es inadmisible que cuando grupos de choque actúan en manifestaciones legítimas no sean controlados por los cuerpos de seguridad. Claramente entre estos grupos que pretenden provocar acciones de represión, se pueden unir personas que están hartas de intentar conseguir mejores condiciones de vida; pero a pesar de sus esfuerzos ven cada vez más lejos lo que algunos medios masivos les inculca como muestras de los logros de las personas.
La represión en Nochixtlán, Oaxaca es un hecho que no debe ser permitido y debe haber justicia; pero esto último, justicia, es lo que parece más lejana en muchas comunidades mexicanas.
Ante los actos de barbarie o denigración de las personas que hemos visto a lo largo de la historia reciente debemos reflexionar y buscar las causas para atacarlas y erradicarlas. Por supuesto que la flagrante desigualdad en la que nos encontramos en nuestro país es una de esas causas. La ignorancia y falta de información son otros aspectos a considerar.
Lamentablemente, el manejo de la información y la ignorancia son características que no son exclusivas de nuestro país y así tenemos un mundo que sufre. Déjenme comentar que la reciente votación en el Reino Unido para salirse de la Unión Europea muestras estas características. Para sustentar esta afirmación déjenme mencionar que en Londres, Cambridge y Oxford ganó ampliamente el voto por la permanencia. En cambio el voto por la separación ganó, también con holgura, en sectores rurales. Uno de los principales argumentos de los habitantes de esas regiones era el desacuerdo que sienten con la migración; pero estos votantes tienen bien identificada la migración que desean evitar: la migración de africanos o sirios o iraníes, pero la migración de los europeos la consideran positiva, en la red encontramos videos con esta información. Efectivamente estas afirmaciones no resisten el menor análisis de coherencia y muestran la gran desinformación en la que viven en las regiones rurales de Inglaterra.
Podemos decir que en todos lados se cuecen habas y situaciones similares encontramos en nuestro país. El nivel de desinformación que podemos encontrar en nuestra sociedad es muy grande. Para muestra el hecho de que deportistas puedan ser electros para ocupar cargos en el gobierno, aunque ellos nunca tomen decisiones, sino sean “aconsejados” por personas que se dedican a lucrar con las instituciones políticas. Algunos deportistas consideran que gobernar una ciudad es pavimentar sus calles, otros consideran que es adecuado abstenerse en votaciones cruciales para transparentar los intereses de los que ocupan cargos en el gobierno. Que quede claro que no estoy en contra de todos los deportistas, pero antes de postularse para esos cargos los invitaría a prepararse para afrontar el reto.
Como les comentaba al principio hay ocasiones que me parece lejano el futuro en el que pudiera ver disminuir significativamente estas diferencias entre las personas y conseguir un bienestar social.
Considero muy importante contar con un sistema educativo que verdaderamente brinde oportunidades a los niños y jóvenes, percibo que al actual sistema le hace falta sacudidas desde las raíces para cambiarlo. También he sido testigo de corruptelas de algunas organizaciones sindicales que igualmente son inaceptables; pero estos hechos, para nada, pueden justificar represiones.
La sociedad organizada debe encontrar otras opciones para defender sus derechos que no sean las de lastimar los derechos de otros ciudadanos, ni denigrar a los que son diferentes.
Debo ser honesto, cuando veo a los jóvenes que están estudiando Ingeniería en Energías Renovables en el IER-UNAM, cuando veo sus acciones, sus esfuerzos, las ganas e iniciativas de compartir sus conocimientos con sus semejantes, me reanimo. Lo mismo sucede cuando veo jóvenes en la UPEMOR o en la UTEZ o en el Tecnológico de Cintalapa, Chiapas, en fin en tantos otros centros educativos en nuestro país, todos ellos nos reaniman y motivan a seguir trabajando junto con ellos para lograr una sociedad informada, tolerante y con un bienestar compartido. Los jóvenes con sus anhelos y esperanzas de vida motivan para conseguir cambios en beneficio de todos.


Este artículo fue publicado el día 29 de Junio en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 22 de junio de 2016

Los jóvenes tienen miras en el futuro


El día de lunes 20 de junio en las instalaciones del Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la Universidad Nacional Autónoma de México se celebró el evento de lanzamiento la Cumbre Internacional de Estudiantes en Energía (SES2017, International Student Energy Summit 2017), que se realizará del 13 al 18 de junio de 2017. Efectivamente, este lanzamiento se dió un año antes del evento. Debo resaltar varios aspectos de la importancia de este evento que se realiza cada dos años. Esta cumbre internacional será la quinta edición, las dos primeras se celebraron en Canadá, la tercera en Noruega y la cuarta en Tailandia, y se ha seleccionado a nuestro país y en particular, la ciudad de Mérida, Yucatán para la próxima edición. Esta selección fue realizada en un concurso donde participaron universidades de 15 diferentes países; así es un evento que ya tiene una demanda internacional y para el cual es necesario presentar un proyecto detallado.
Como su nombre lo dice es una cumbre de estudiantes y, por supuesto, es organizada por estudiantes. Una veintena de estudiantes de diferentes instituciones educativas mexicanas lideradas por estudiantes de la UNAM y particularmente del IER-UNAM, formularon, armaron y presentaron el años pasado, si en 2015, la propuesta para organizar la cumbre en 2017. Claramente, sus miras están en el futuro, generalmente los jóvenes planean sus actividades para un futuro cercano; pero con este ejemplo, considero nos muestran que también piensan y actúan para un futuro.
Los objetivos que se ha planteado el comité organizador para SES 2017 es que reúna a más 800 estudiantes de más de 120 países inscritos en programas académicos de todas las áreas de conocimiento. Aunque se podría pensar que las cuestiones de energía son aspectos de las ingenierías, la apertura para la interacción multidisciplinaria es una de las características de los organizadores. Con una visión totalmente incluyente los estudiantes del comité organizador han establecido un proceso de selección de jóvenes participantes para asegurar que asistan aquellos estudiantes que manifiesten deseos de convertirse en futuros líderes del sector energético. Para ello están promoviendo patrocinios y convenciendo a líderes empresariales y gubernamentales para financiar la cumbre y así asegurar la asistencia de los verdaderos líderes sin menoscabo de sus posibilidades económicas. Al ser una cumbre sin fines de lucro, los organizadores están trabajando intensamente para crear valor en ella y conseguir potenciales socios y patrocinadores.
La cumbre tiene los objetivos de informar, unir e inspirar a todos los participantes hacia la definición de la transición energética que construya un futuro sustentable. Además de ofrecer un ambiente propicio para conformar redes de formación profesional con la visión de desarrollar un futuro con disponibilidad de energía sin comprometer el ambiente y bienestar social.
Es importante mencionar que parte de los actuales organizadores ya participaron activamente en la Cumbre Latinoamericana de Estudiantes en Energía que se celebró el año pasado en la Ciudad de México y en el Instituto de Energías Renovables de la UNAM en Temixco. En esa ocasión se trabajó con empresas trasnacionales de energía, gobiernos federales, estatales y locales, universidades, e importantes organizaciones sociales para conseguir financiamiento. En aquella ocasión participaron más de 300 estudiantes y su éxito fue uno de los aspectos que condujo a la selección de la propuesta mexicana de entre las otras 15. Para SES 2017 se está trabajando con el mismo entusiasmo y aplicando el aprendizaje de las reuniones previas.
En ediciones anteriores de la cumbre han participado como ponentes la Directora Operativa del Banco Mundial, el Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, el Director del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, y el Secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía, entre otros. En esta ocasión se espera contar con ponentes que son referentes internacionales y nacionales en el ámbito de la energía. La organización de mesas de discusión y talleres donde los jóvenes estudiantes puedan intercambiar experiencias, anhelos y acciones es una de las actividades fundamentales de la cumbre.
En este primer momento este evento ha sido acogido por la UNAM, la SENER y el gobierno de Yucatán quienes han comprendido su importancia y han decido apoyar a estos estudiantes mexicanos para conseguir celebrar con éxito esta cumbre. Durante el próximo año podemos ser espectadores o participar en este esfuerzo de jóvenes para jóvenes con miras a cambiar la situación actual.
En muchas ocasiones he mencionado que los jóvenes con sus acciones cotidianas nos muestran que están trabajando para construir su futuro, SES 2017 es otro ejemplo de lo que serán capaces.


Este artículo fue publicado el día 22 de Junio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 15 de junio de 2016

Necesitamos infraestructura para movilidad no motorizada


Este domingo a mi regreso de la Ciudad de México a Cuernavaca me encontré con la jornada ciclista interestatal. Por supuesto que el tránsito a lo largo de la autopista fue más lento. Hice unos cinco minutos más de lo normal; pero el gusto de ver a personas realizando el esfuerzo de pedalear para alcanzar una meta con el firme objetivo de demostrar que es posible la movilidad sin motores es muy reconfortante y vale la pena ir más lento. Había diferentes medidas de seguridad y la mayoría de los conductores, tanto de coches como de autobuses, respetaban a los ciclistas y reducían la velocidad. Aunque debo decir que algunos conductores de automóviles de lujo realizaban maniobras que mostraban agresividad hacia los ciclistas. Este tipo de actitudes reafirma lo encontrado hace algunos años sobre el comportamiento ético de los ricos, que indica que son más proclives a menospreciar los derechos de otras personas y no prefieren proteger al más vulnerable. En este caso es obvio que ante una colisión los ciclistas son los más vulnerables. Por esta razón, en anteriores textos he comentado que sería adecuado construir junto a la carretera u autopista un carril exclusivo para personas movilizándose en bicicleta, es más podría haber carriles confinados en muchas ciudades.


Durante mi navegación por Internet hace algunas semanas encontré el reporte del National Institute for Transportations and Communities de los Estados Unidos precisamente sobre la evaluación de los carriles exclusivos para bicicletas en diferentes ciudades de ese país.
Estos carriles de bicicletas separados físicamente de los carriles para vehículos motorizados proporcionan más espacio en comparación con los carriles para bicicletas tradicionales indicados solamente con rayas en el pavimento. Hasta hace poco no había investigación sobre los carriles para bicicletas protegidas en Estados Unidos y fue hasta 2014 que se realizó el estudio. Este estudio indica que los carriles para bicicletas confinados pueden mejorar tanto el nivel de confort y seguridad ciclistas como aumentar el número de personas de utilizando la movilidad sin motor: la bicicleta.
Muchas veces he manifestado que Cuernavaca no es una ciudad que sea fácil para los ciclistas; pero por supuesto que la topografía de muchas ciudades de Morelos o del país son mucho más amigables para el transporte en bicicleta. En el estudio que les comento se estudiaron los carriles confinados de cinco ciudades: Austin, Texas; Chicago, Illinois; Portland, Oregon; San Francisco, California y Washington, Distrito de Columbia. Al menos San Francisco (SF) también tiene una topografía complicada como la de Cuernavaca. Sin embargo, el conducir una bicicleta en SF es mucho más cómodo y seguro que en Cuernavaca. Las principales preguntas que se contestaron fueron:¿Las instalaciones confinadas atraen a más ciclistas?, ¿Qué tanto influye el diseño de las instalaciones en su utilidad?, ¿Los carriles protegidos mejoran la percepción de la seguridad de los usuarios?, ¿Cuáles son las percepciones de los residentes de la zona?, ¿Qué tan atractivos son los carriles protegidos a diferentes grupos de personas? y ¿La instalación de los carriles se asocia con aumentos medibles de la actividad económica?
El estudio de más de un centenar de páginas puede resumirse en lo siguiente:
La mayoría de los residentes (58%) encuestados indicaron que estaban interesados en la bicicleta con más frecuencia para el transporte que antes de que hubiera carriles confinados, incluyendo el 57% de las personas que principalmente viajan en coche / camión. Incluso el 61% de las personas que conducen un automóvil al trabajo, dijeron que están más inclinados a transportarse en bicicleta ahora que los carriles para bici están separados de los carriles para vehículos de motor por una barrera, y no solo por una línea en el pavimento.
El diseño de las instalaciones no afecta mucho en su uso, se prefiere la protección al diseño. El hecho de confinamiento aumenta dramáticamente la percepción de seguridad.
Un poco menos de un tercio (32%) de los ciclistas que fueron encuestados eran mujeres. En general, las mujeres fueron significativamente más propensas a decir que habían aumentado el uso de la bicicleta a causa de los carriles protegidos.
En este estudio se afirma que la infraestructura relacionada con la bicicleta puede contribuir a incrementar la vitalidad de la economía local al propiciar el tránsito más cercano entre las personas y los comercios, en comparación con los vehículos motorizados. En promedio los ciclistas incrementan en un 20% la visita a las tiendas para comprar en comparación de cuando no había instalaciones protegidas. Este efecto es similar al que sucede cuando se fomenta el uso de zonas peatonales que incrementan el comercio local.
Desde mi punto de vista, debemos utilizar este tipo de estudios para proponer la construcción de infraestructuras para bicicletas en la ciudades de nuestro país. Fomentar la movilidad no motorizada evitará la emisión de gases de efecto invernadero, aumentará las transacciones económicas de los comercios locales y, lo más importante, tendrá un efecto benéfico en la salud de la población al evitar el sedentarismo.

Este artículo fue publicado el día 15 de Junio en la Unión de Morelos

miércoles, 1 de junio de 2016

TEDx una de muchas opciones en Internet de calidad


La Internet, donde el correo electrónico y las redes sociales habitan, forma parte de la vida de muchísimas personas en nuestro país. También otras muchas personas consideran que, principalmente, los jóvenes invierten mucho de su tiempo en navegar en Internet sin ningún beneficio claro para prepararse y contender con el mundo que les rodea; pero no es así en su totalidad, hay en Internet opciones de calidad que pueden brindarnos opciones interesantes.
Los tiempos han cambiado, cuando muchos de nosotros éramos pequeños se nos invitaba a leer libros para aprender y así prepararnos para contender con la problemática de aquellos días. Lamento tener que decir: que es posible hayamos fallado y no solo no hemos resuelto la problemática sino que en algunos aspectos la hemos empeorado; pero esto no es culpa de los libros sino de nosotros. Hoy vivimos en un mundo con mayores comodidades, producimos más por las horas trabajadas y los parámetros económicos crecen, despacio pero crecen; sin embargo cada vez hay más pobres. Solamente en nuestro país los pobres han aumentado en número y ayer nos dieron la noticia de que no obstante el ligero crecimiento de los parámetros macroeconómicos el nivel del competitividad relativa del país decreció y ahora somos menos competitivos en la economía global. Por supuesto que estos datos implican que hay medidas de política económica que no han logrado mejorar la situación que prometieron.
Como comentaba al principio de este texto, hace algunos 30 años la recomendación era leer libros para poder asimilar conocimiento, experiencias, emociones, o muchas otras cosas. Hoy en día muchas personas usan las redes sociales o la Internet con estos mismos fines y debo reconocer que la facilidad con la que ahora podemos acceder a una tremenda variedad de recursos de excelente calidad era inimaginable en las épocas pasadas.
Me gustaría llamar la atención sobre una serie de esfuerzos que la sociedad misma ha generado al subir información, ya sea en libros, bitácoras (blogs) o videos, y compartirla con el gran público. Así hoy les sugiero husmear en youtube las platicas de TEDx, en esta colección encontrarán verdaderamente miles de esfuerzos individuales agrupados en colectivos que buscan compartir experiencias, emociones e información. En estas pláticas se pueden encontrar tópicos como: matemáticas, motivación, literatura, música, superación personal, entre miles de otros.
La forma de abordar cada tópico es diferente y depende tanto del exponente como del grupo que lo organiza. Lo único seguro es que es un tema tratado por una persona que quiere compartir algo, que lo medita, reflexiona y pone en práctica para compartirlo con un vasto auditorio. Podemos encontrar a Benito Taibo charlando sobre literatura de una forma diferente a la académica, a Eduardo Saenz comentando sobre matemáticas sin ecuaciones, por mencionar solamente dos de etas pláticas que están cerca de mis propias debilidades y preferencias. La calidad de estas presentaciones y gran diversidad de opciones y temas garantizan que podemos tener acceso a una información de calidad que nos envolverá en un contexto global, aunque algunas se basan en experiencias muy locales o individuales. Dada la variedad de sedes donde han sido grabadas estas charlas podemos escuchar y ver a un español platicando de sus experiencias en el baloncesto profesional o a una mexicana platicando de la actuación o a un argentino comentando sobre motivación; esta diversidad nos permitirá, desde nuestro lugar preferido, viajar y escuchar otros modos, acentos y expresiones en nuestro idioma enriqueciendo nuestras vivencias y aportando versatilidad a nuestro entorno.
Por supuesto, que muchos de ustedes seguramente pensarán; pero la opción de escuchar pláticas en la la red es para los que tienen acceso a Internet y qué será de aquellos que no tienen acceso. En este sentido, tengo que aceptar que tienen toda la razón; es más, no solo es para aquellos que tienen acceso, sino que los temas abordados en muchas de estas pláticas están orientadas a personas que tienen sus necesidades básicas satisfechas y que entonces tocan problemáticas que pudieran ser ajenas a las de otras personas; pero parte de la pluralidad es precisamente este aspecto.
Hay que reconocer que muchas pláticas TEDx están en inglés; pero la cantidad y calidad de las que hay en español es también impresionante. Les confieso que quise buscar otros sitios que ofrecieran esta forma organizada y concentrada de compartir información entre nosotros; pero solo encontré este sitio en inglés donde se puede hallar otro millar de esfuerzos colectivos, institucionales y privados que fomentan la información de calidad en Internet. Por supuesto, si conoces algún otro sitio con opciones de calidad para compartir te sugiero añadas la liga mediante un sencillo comentario al final de este texto. Quiero terminar mencionando que en la liga anterior encontré nuevamente la referencia a la película Home de Yann Arthus-Bertrand que hace algunos años disfruté gracias a Cinemaplaneta y me recordó que tenemos que prepararnos para contender con la problemática de conseguir el bienestar social. Usemos Internet para divertirnos, emocionarnos e informarnos realmente nos abre miles de opciones que no podemos dejar pasar.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 1 de Junio

miércoles, 25 de mayo de 2016

Transporte y bienestar social



Estoy convencido que la problemática a la que enfrentamos en el día a día debe ser resuelta desde lo local con una perspectiva global. La complejidad de los problemas de nuestra civilización requiere de una visión integral y de sistema para poder proponer alternativas de solución y posteriormente monitorizar lo propuesto. Por esta razón cuando la ICLEI-Gobiernos locales por la Sustentabilidad y, en particular, su Secretariado para México Centroamérica y el Caribe me invitaron a participar en el VI Congreso Nacional de Obras y Servicios Públicos y platicar sobre las energías renovables y el desarrollo sustentable, desde la perspectiva de los gobiernos locales, busqué la forma de asistir. Mi idea era poder dialogar con los tomadores de decisión en el ámbito de los municipios o de los estados para informarlos de las posibilidades que existen hoy en día en estos temas.
Así fue como la semana pasada, en un viaje relámpago, estuve en Saltillo, Coahuila escuché con atención la mesa de “Movilidad y Transporte” y participé en la mesa de “Energias Renovables y Biomasa”. La verdad es que me fue muy interesante escuchar las propuestas de movilidad donde los ponentes en el ámbito local tienen muy claro que hay que movilizar a las personas y no a los vehículos. Las problemáticas y las ideas de solución que hemos discutido en estos textos son compartidas por los técnicos en diferentes ciudades de nuestro México. En muchas de las soluciones se pueden observar la aplicación de los modelos de flujo máximo, propuestos por Adrian Bejan hace algunos años, que proponen la construcción de un sistema de transporte basado en una red de movilidad masiva para las grandes distancias con disminución progresiva en los ramales de menor flujo hasta poder llevar a las personas a sus diferentes destinos. Lo he mencionado antes: es la idea de maximizar el flujo de personas en el tiempo y propiciar que el tiempo de traslado de un lugar a otro sea lo menor posible. En estas propuestas aparecían naturalmente los BRT, (autobuses de tránsito rápido) para ciudades medianas, ya que para las ciudades grandes, además de los BRT, se requiere la implantación de los trenes urbanos o “metros”.
Por supuesto que surgió el ejemplo del metrobús en el Ciudad de México, que ha contribuido positivamente en la disminución de CO2 a la atmósfera por el transporte, y que puede ser una solución en muchas ciudades medianas como Cuernavaca o Cuautla. Es más para algunas zonas metropolitanas de nuestro país es una alternativa que debemos impulsar en lugar de continuar con el transporte basado en pequeños autobuses.
No existe sistema de transporte basado en estos autobuses pequeños que resista el análisis en términos ambientales, es decir los autobuses pequeños o rutas como se les dice en Morelos, emiten más CO2 por persona transportada y kilómetro recorrido que los sistemas de autobuses rápidos.
Digamos estos análisis apuntan a beneficios desde una perspectiva ambiental; pero debemos adecuar estas acciones desde el ámbito social donde los operadores de camiones actuales presentan puntos de interés individual que deben ser considerados en la toma de decisiones; además, el aspecto económico debe analizarse. Las ciudades que desean tener una población en un régimen de bienestar social contribuyen con el pago de parte del transporte de sus ciudadanos. Esta inversión por supuesto que redunda en un beneficio colectivo que impacta positivamente en toda la sociedad y principalmente en aquellas personas que usan el transporte público. Con esto último quiero enfatizar que dada la estructura actual de las ciudades en Morelos, donde las zonas habitacionales están alejadas de las zonas de trabajo, el transporte debe ser una contribución social. Para evitar esto las ciudades pequeñas pueden apuntar hacia su desarrollo o reconversión a una urbanización donde las habitaciones estén en las cercanías zonas comerciales o de servicios. Cuando menciono cercanías, me refiero a proponer que los lugares de vivienda, esparcimiento y trabajo cotidiano estén a una distancia con posibilidad de caminar o de tener una movilidad no motorizada para la mayoría de la población. Esto claramente disminuiría las emisiones de CO2. Este tipo de modelo distribuido se está desarrollando en muchas ciudades europeas, podemos intentar planearlas e implantarlas en nuestro entorno.
Para cerrar esta parte quiero hacer unas reflexiones. En la actualidad acostumbramos ir de compras a un supermercado con el pretexto de que es más barato en comparación con la tienda del barrio; pero en los precios en el supermercado nunca incorporamos el costo del transporte, ni el de las emisiones de CO2 (esto último casi nunca se hace), ni el desgaste del automóvil, ni la inversión que realizan los gobiernos en mantener en buen estado las calles o avenidas, etc. En resumen, no es claro que después de incorporar todos estos costos sociales y ambientales, que por supuesto deben incluir los costos causados por la desigual distribución de la riqueza y sus consecuencias en la seguridad, el balance pueda ser positivo para la sociedad. Quizá debamos empezar a reflexionar sobre estos aspectos para construir una sociedad con bienestar para todos.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 25 de Mayo en La Unión de Morelos.