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miércoles, 14 de agosto de 2024

Mapas para transformar nuestras ciudades en ciudades disfrutables

¿Cuántas horas al día dedicamos a desplazarnos? ¿Cuánto tiempo perdemos atrapados en el tráfico? En la Ciudad de México (CDMX) el tiempo de traslado al día para llegar al sitio de trabajo es de 71 minutos. El promedio nacional del tiempo de traslado es de 44 minutos. Este tiempo es para ir al trabajo o a la escuela, pero qué podemos decir de los tiempos de traslado a hospitales, lugares de esparcimiento, digamos parques o teatros o cines; estos traslados generalmente superan estos tiempos. ¿Te imaginas una ciudad donde puedas ir caminando al trabajo, llevar a tus hijas o hijos al parque, hacer la compra y disfrutar de un café con amistades sin necesidad de subirte a un coche? Esta es la promesa de las ciudades de 15 minutos. Un modelo urbano que pone a las personas en el centro, priorizando la salud, el bienestar y la sustentabilidad. Es hora de replantearnos cómo vivimos en las ciudades. 
No es la primera vez que toco este tema que me parece de relevancia para ir transformando la infraestructura de nuestras ciudades y que mediante una caminata o un corto viaje en bicicleta podamos realizar nuestras actividades cotidianas. Imagina una realidad donde puedas dejar atrás el estrés de los atascos, recuperar el tiempo para ti y tus familiares o amistades, y contribuir a un planeta más saludable. 
La visión de una ciudad de 15 minutos, donde todo lo que necesitamos esté a un paseo o un corto viaje en bicicleta, no es solo un sueño, sino una necesidad urgente. Sin embargo, el traslado en bicicleta o caminando en 15 minutos a lugares donde realizamos nuestras actividades puede parecer imposible; ya que estamos acostumbrados a movilizarnos en auto o en el trasporte público que participa en los congestionamientos en las ciudades. Para ser sincero, yo mismo creía que esto era difícil en Cuernavaca, la ciudad donde vivo.
Me alegré mucho cuando la semana pasada leí un artículo que aborda la viabilidad y la practicabilidad del modelo de la "ciudad de los 15 minutos" en muchas ciudades del mundo y para mi sorpresa en este estudio aparecen dos ciudades morelenses: Cuautla y Cuernavaca. Aparecen más de 50 ciudades mexicanas. En todas ellas hay mapas de accesibilidad en bicicleta o a pie para que en 15 minutos se alcancen lugares de compras, de comida, de educación, de salud, de actividades al aire libre o culturales. 
De los aspectos del estudio que más me gustaron es que para Cuernavaca el estudio no solo se restringe a este municipio propiamente, sino que considera la zona urbana e incluye algunas partes de los municipios colindantes como Temixco, Emiliano Zapata y Jiutepec. En estos mapas de una manera muy gráfica podemos analizar el tiempo promedio que nos tomaría alcanzar un sitio donde podamos tener un servicio de salud. En el artículo le llaman puntos de interés (PoI) en salud. Otro mapa nos indica por zona estos tiempos para alcanzar PoI en educación, compras de artículos, comida o lugares de esparcimiento. 
Seguramente, ustedes se preguntarán y de donde obtuvieron la información para hacer este análisis. Una respuesta fácil es a partir de Google Maps, ya que estamos acostumbrados a usar las aplicaciones de los gigantes informáticos. Sin embargo, no fue así, la información fue obtenida de OpenStreet Maps un esfuerzo colaborativo creado por la gente bajo licencia abierta. En algunos trabajos he utilizado esta aplicación que pude ser editada a la manera de Wikipedia, de hecho, es un wiki mapa mundial.
Déjenme ilustrar la posibilidad de una ciudad de 15 minutos con un ejemplo que se puede ver en la figura a1. En ella presento el mapa de accesibilidad promedio mediante bicicleta. Las zonas azules (claras) dentro del mapa en Cuernavaca tienen accesibilidad a sitios con actividades en un tiempo de 15 minutos en bicicleta. La figura 1b muestra estas mismas zonas, pero mediante caminar. Claramente, se ve la diferencia. Con el mapa de la figura 1a se puede argumentar a favor de dotar a la ciudad de Cuernavaca de infraestructura adecuada para la movilidad en bicicleta, aspecto que falta en nuestra ciudad. 


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Figura 1 obtenida de https://whatif.sonycsl.it/15mincity/ seleccionando Cuernavaca.

Adicionalmente, estos mapas aportan información valiosa para las autoridades sobre la autorización o promoción de construcción de hospitales, clínicas, escuelas, lugares de esparcimiento, oficinas, etc., de acuerdo con la necesidad de satisfacer a la población de estas infraestructuras en vecindarios que no las tengan. Por ejemplo, podemos observar en la figura 2 la distancia a servicios de salud. Estos mapas son una herramienta para la definición de los usos de suelos y desarrollo urbano.

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Figura 2. Se muestra los tiempos para llegar a puntos de interés orientados a la salud. Observamos que en una buena parte de Cuernavaca los servicios de salud son accesibles en menos de 15 minutos en a) bicicleta, pero no así a distancia b) caminable en 15 minutos. Figura de  https://whatif.sonycsl.it/15mincity/

Invito a las personas interesadas en analizar todas las opciones que ofrece este estudio y que tenemos a la mano para al menos 50 ciudades en México. Lo mismo podemos decir para cientos de ciudades en América Latina. Este tipo de herramientas facilita el análisis y promueve que exijamos mejor infraestructura para que las personas y no los autos sean los dueños de la ciudad.
Es hora de repensar nuestras ciudades y dar un paso hacia un futuro con movilidad no motorizada que contribuya a la salud de la población y a la sustentabilidad de la civilización humana.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 14 de agosto en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 26 de abril de 2023

Cambio cultural para el bienestar social

Estamos enfrentando una muy compleja situación. Muchos aspectos de nuestra vida cotidiana pueden verse afectados en las próximas décadas. Desde las dificultades económicas, la crisis del agua, el cambio climático, la marginación de diferentes sectores de la población y la polarización social son muestras de las muchas facetas de esta compleja situación que necesitamos resolver para transitar hacia el bienestar social.

Con vías a contribuir a solucionar esta situación se ha propuesto implantar modelos de ciudad de 15 minutos. Esta idea consiste en diseñar o adaptar entornos habitacionales donde la población puede satisfacer sus necesidades de trabajo, educación, adquisición de alimentos y enseres, esparcimiento, acceso a la salud, en fin la mayoría de ellas dentro de un tiempo de desplazamiento de entre 15 y 30 minutos. Es decir, se requeriría cambiar las actuales configuraciones de colonias o suburbios dormitorio por entornos donde existan infraestructuras y en una misma superficie se puedan satisfacer varias necesidades.

Este tipo de conceptos son más complicados en ciudades construidas entre barrancas. Por ejemplo, Cuernavaca o Taxco pueden presentar desventajas significativas. Algunas de ellas son: Su topografía que implica que hay terrenos con pendientes y desniveles significativos, lo que puede dificultar la accesibilidad a pie o en bicicleta. La población residente podría enfrentar desafíos adicionales para llegar a los servicios y actividades esenciales, especialmente si se encuentran en la cima de las colinas. Las barrancas pueden limitar el espacio disponible para construir nuevos servicios y actividades esenciales. Además, las restricciones de construcción en zonas de alto riesgo pueden limitar la capacidad de construir nuevas viviendas y servicios en esas áreas. Para implantar el modelo de ciudad de 15 minutos en una ciudad construida entre barrancas, puede requerirse una inversión significativa en infraestructura, como la construcción de rampas para mejorar la accesibilidad no motorizada a esos lugares. Esto puede ser costoso y llevar tiempo tanto en la planeación como obstáculos de la población en su implementación. En particular, esto último requiere de un cambio cultural. La implantación del modelo de ciudad de 15 minutos también puede requerir un cambio cultural significativo en la forma en que la población de la ciudad se mueve y accede a los servicios. Es muy importante fomentar tantos nuevos hábitos y patrones de movilidad como modificar los indicadores de bienestar individual, por ejemplo, la posesión de automóvil como evidencia de éxito.

Imagen creada con inteligencia artificial con la frase "sustainbility and energy in OGorman style" in https://huggingface.co/spaces/stabilityai/stable-diffusion

Debe quedar claro que, la implantación del modelo de ciudad de 15 minutos requiere un cambio cultural, entre otros aspectos, porque este enfoque promueve una forma de vida más activa, sostenible y comunitaria. El modelo busca reducir la dependencia del transporte privado y fomentar la movilidad activa, como caminar o andar en bicicleta, lo que puede ser una experiencia nueva para la población de zonas urbanas donde se ha priorizado el uso del automóvil.

Además, el modelo de ciudad de 15 minutos fomenta la creación de comunidades más conectadas, donde las personas pueden acceder a servicios y actividades esenciales cerca de sus hogares. Esto significa que la población puede pasar más tiempo en sus vecindarios y participar en la vida comunitaria local. Para algunas personas, esto también puede ser una experiencia nueva y requiere un cambio en sus patrones de comportamiento y relaciones, enfatizando que incrementa sustancialmente la cohesión del tejido social.

En general, para que la implantación del modelo de ciudad de 15 minutos tenga éxito, es necesario fomentar un cambio cultural en la forma en que las personas se movilicen y acceden a los servicios. Esto puede requerir campañas de concientización y educación para promover los beneficios del modelo, así como infraestructura adecuada y políticas públicas que faciliten la movilidad activa y la creación de comunidades conectadas y sostenibles.

En particular en Cuernavaca hay una oposición a la implementación de una ciclovía en la Av. Palmira, cuyos pobladores no se percatan de los beneficios de esta acción. Merecemos que la población en general comprenda que para conseguir el bienestar social, hay que ceder en algunos beneficios no compartidos que se han convertido en privilegios de algunas personas marginando al resto de la población. 

En conclusión, implantar el modelo de ciudad de 15 minutos presenta desafíos significativos que son diferentes en cada lugar y suelen estar relacionados con la topografía, las limitaciones de espacio, la infraestructura disponible y con la necesidad de un cambio cultural que apunte hacia el bienestar común. Es importante abordar estos desafíos para garantizar que el modelo sea efectivo y justo para toda la población de la ciudad y sus entornos.

Este artículo fue publicado el día 26 de abril en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 15 de marzo de 2023

Ciudades caminables

En un centro comercial tenemos a nuestro alcance muchas tiendas, pero ¿es necesario que las tiendas estén en un sitio lejos de nuestros domicilios? los cines y hasta algunas oficinas de gobierno están en esos centros comerciales, ¿es bueno? Muchas de las escuelas tienen lugar para canchas que se usan en el horario de clase, pero generalmente estas instalaciones están solitarias en las tardes. Estos hechos ¿a quién benefician? ¿es realmente barato esta configuración? ¿las concentraciones en centros comerciales nos benefician? Estas son algunas de las preguntas que tenemos que hacernos para analizar si la actual configuración de las ciudades es adecuada para nuestra especie y las otras especies con las que compartimos nuestros entornos.
En México, como en muchas partes del mundo, durante todo el siglo pasado las ciudades se construyeron principalmente para fomentar la movilidad motorizada individual. Es decir, las ciudades se diseñaban pensando en que el bienestar individual se reflejaba por la utilización del automóvil de combustión interna. Aspecto que hoy sabemos no es cierto. 
En los últimos años, ha surgido un nuevo enfoque en la planificación urbana: el modelo de ciudad de 15 minutos que busca transformar nuestras ciudades para que todos los servicios y actividades esenciales estén a un máximo de 15 minutos caminando o en bicicleta de cualquier hogar. La idea es transformar nuestros entornos urbanos de manera que sean más compactos, conectados y sustentables fomentando la movilidad activa y reduciendo la dependencia del transporte privado. ¿Se imaginan poder acceder a una tienda, un parque, una escuela o un centro de salud en pocos minutos y sin tener que usar un automóvil y disfrutar de espacios de convivencia? 
Este enfoque en el diseño urbano busca crear ciudades donde las necesidades diarias de la mayoría sus residentes puedan satisfacerse en un radio de 15 minutos. Al reducir las distancias entre los hogares y las actividades cotidianas, el trabajo, la educación, la atención médica, cultura, las compras y la recreación se pueden mejorar la calidad de vida de las personas y minimizar el uso de automóviles y evitar congestión del tráfico. Esta forma de pensar en los entornos urbanos fue propuesta por Carlos Moreno, profesor universitario francés y asesor de planificación urbana, quien popularizó el concepto del modelo de ciudad de 15 minutos en el ámbito académico y en los medios de comunicación. En su trabajo, Moreno ha propuesto algunas ideas clave para poner en marcha este modelo en las ciudades: a) Promover la proximidad. Las ciudades deberían estar diseñadas de manera que las personas puedan satisfacer la mayoría de sus necesidades diarias en un radio de 15 minutos a pie o en bicicleta y así reducir el tiempo de transporte innecesario. b) Fomentar la densidad. Las ciudades deberían planificar una mezcla de usos del suelo para que las personas puedan trabajar, estudiar y comprar cerca de sus hogares. c) Mejorar el transporte público. Las ciudades deben invertir en mejorar la infraestructura de transporte público, incluyendo la ampliación de las redes de metro, autobuses y tranvías. d) Incentivar la movilidad activa. Promover la movilidad activa, es decir, caminar y andar en bicicleta, para reducir el uso de automóviles y mejorar la calidad del aire en las ciudades. Esto se puede lograr mediante la mejora de la infraestructura de ciclo vías y la creación de calles peatonales. Adicionalmente, con este tipo de modelo de planeación se fomenta la solidaridad al crear ligas y relaciones entre las personas que habitan los diferentes entornos, hacer vida en la colonia, el barrio, el condominio, etc. Otro aspecto fundamental, para la planeación e implementación de este tipo de conceptos, es proponer cambios con la decidida participación de la ciudadanía del entorno específico.

Imagen creada con inteligencia artificial con el texto "neighborhood with cycles trees shops school people walking futuristic photo style" en https://huggingface.co/spaces/stabilityai/stable-diffusion .

Este modelo ha empezado a ser implementado en París, Barcelona, Montreal y Melbourne, entre otras ciudades. 
Para hacer realidad ciudades o vecindarios o barrios más confortables podemos hacernos algunas preguntas sencillas: ¿cómo estamos utilizando las superficies de nuestros entornos? ¿cuántos metros cuadrados están siendo utilizados por autos sin personas en ellos? ¿cuántos metros cuadrados utilizamos para brindar servicios a la población? ¿cuánta superficie usamos para proveer atención para la salud, para la educación, para las tiendas o mercados, para talleres de servicios (zapaterías, sastrerías, lavanderías, escuelas, parques, etc.)? Con sus respuestas podríamos concebir soluciones diferentes a las que hoy tenemos. 
Las personas podrán solicitar el aumento de escuelas donde en las tardes se pueda acceder y compartir espacios convirtiéndolas en centros comunitarios en las tardes, por ejemplo.
Carlos Moreno enfatiza que uno de los principios detrás de las ciudades de 15 minutos es que cada metro cuadrado debe ser utilizado para múltiples propósitos. Este concepto permite conciliar a las ciudades con el entorno en el que vivimos. Además, es un claro promotor de la participación activa de las personas en las opciones para resolver sus necesidades, ya que pone en sus manos la planeación de su entorno cercano donde si podemos tener impacto real y medir sus bondades o hacer modificaciones si es necesario para satisfacer las necesidades de la colectividad.
Aunque hay dificultades a vencer en este planteamiento, considero adecuado incluir este tipo de reflexiones para planificar nuestras ciudades, nuestros municipios, nuestras colonias o nuestros vecindarios. Tengo confianza en que con la participación de las personas podemos definir cuáles son las actividades más importantes en entornos específicos para transitar hacia entornos que se centren en nuestro bienestar en lugar de perseguir el incremento en el flujo del dinero.


Una versión previa de este artículo fue publicado el día 15 de marzo en el periódico la Unión de Morelos.