miércoles, 13 de junio de 2018

Debates sin contenido

En las pasadas semanas fuimos testigos de los debates entre los candidatos presidenciales, ayer fue el último; pero esta opinión se centra en el debate de Morelos. Estos debates no han permitido una difusión real de las propuestas, ni han posibilitado una comunicación efectiva entre los candidatos y los votantes. Si bien el debate entre los presidenciales dejó aspectos que desear el de ayer (12 de junio) aporto ligeramente mayor contenido.
En cambio, aquí quiero comentar lo desilusionante que me resultó el debate entre los candidatos a la gobernatura del estado de Morelos del pasado domingo. En el caso de Morelos, sufrimos la ausencia de propuestas reales. La mayoría de los candidatos se dedicaron a enunciar posibles actos de corrupción; pero no propusieron estrategias de solución. Si acaso manifestaron buenos deseos o frases hechas. Los punteros morelenses, con una franca arrogancia y menosprecio hacia las preguntas que se hicieron por diversos actores de la sociedad morelense, no contestaron las inquietudes planteadas. En cambio se dedicaron a emitir ataques entre ellos, que en su mayoría no fundamentaban, solo vociferaban. Con estas frases no estoy negando las afirmaciones de corrupción que se emitieron mutuamente, sino que en el debate solamente se dedicaron a enunciar posibles hechos; pero ni siquiera se han atrevido a denunciar formalmente. Parecía una competencia entre quién podría mencionar más hechos de corrupción del otro que un debate de ideas. Los contados destellos de planteamiento de soluciones fueron ahogados por el tiempo o la frase de enunciamiento de actos de corrupción de los otros. El nerviosismo de algunos, el ligero esbozo de propuestas conservadoras o de léxico ininteligible no terminado, obstaculizó la difusión de las ideas y me pregunto: ¿acaso las tienen?
Esta situación es verdaderamente lamentable, la ausencia de discusión sobre las estrategias que cada candidato a gobernador de Morelos propone para resolver la problemática compleja que enfrentamos no augura buen fin para todos nosotros.
Me parece que estamos acostumbrados a que algunos medios de comunicación basan sus acciones en promover el morbo en las discusiones en lugar de propiciar el intercambio de ideas y así algunos candidatos actuaron. Así a diferencia del debate nacional en lo local, se propician debates sin contenido que más bien se acercan a un circo. De hecho algunos noticieros matutinos nacionales basan la captura de oyentes en el insulto y la descalificación. No disfruto esta forma de vociferar, prefiero la libre discusión y argumentación de las ideas para definir estrategias de conjunto.
Hace algunos días a una pregunta expresa sobre que le pediría a los nuevos gobernantes, comentaba que deseaba que en los próximos años se planeara con una verdadera visión de largo plazo para todas las regiones de nuestro país.
Como lo he mencionado anteriormente, considero debemos planear en conjunto con el adversario; pero definiendo el futuro de largo plazo que deseamos. Desde mi perspectiva, la planeación con miras en varias generaciones facilita la discusión y el acuerdo entre los que piensan diferente en el corto plazo. Por ejemplo, considero todos estaríamos de acuerdo en que para el año 2100 las fuentes renovables de energía deberían ser las predominantes. En cambio decir esto mismo para el año 2050 no sería plenamente aceptado; aunque algunos hayamos calculado su posibilidad y encontrado que este hecho es totalmente factible. Es decir, en el largo plazo el consenso es más fácil. Las planeaciones para períodos trianuales o sexenales causan fraccionamiento de la sociedad, por esta razón en nuestro país requerimos definiciones, que algunos llaman de estado, en el largo plazo. Estos acuerdos no han sido promovidos y si se ha propiciado la profundización de las diferencias. Esta situación nos ha conducido a una fragmentación política perniciosa donde las alianzas no son explicables con base en acuerdos de largo plazo, sino en un reparto pragmático de los puestos gubernamentales para el período inmediato (trianual o sexenal).
Insisto, la situación es lamentable y desde mi perspectiva debemos prepararnos para la siguiente elección, hoy ya no podemos actuar con conocimiento. Si queremos resolver la compleja problemática actual, en los próximos meses, debemos estar definiendo estrategias para conseguir una planeación del verdadero futuro. Por supuesto, esta planeación contrasta con la necesidad de procurar el sustento diario que tiene una porción mayoritaria de nuestra población.
En esta bitácora de opinión, y en la columna “Y sin embargo”, se pueden encontrar opiniones que mayoritariamente apuntan hacia el futuro, es aquí donde los científicos o tecnólogos han manifestado opiniones que pueden ser elementos de discusión para las estrategias a definir los actores políticos.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 13 de Junio en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 30 de mayo de 2018

Cosas buenas, pero no tan buenas

Hace algunos años comenté que la construcción de zonas habitacionales con apoyo de la banca o del INFONAVIT podrían parecer un hecho que deberiamos propiciar; pero dado los esquemas financieros con los que se fomenta la vivienda no parece ser lo más indicado para combatir la pobreza en el país.
Déjenme aclarar con detalle lo dicho anteriormente. Veamos la situación en su conjunto. Las compañías constructoras reciben un crédito para construir edificaciones en las zonas habitacionales, lejos de las zonas actuales sin los servicios adecuados. Este crédito tiene un período de pago de unos dos años. En este período el constructor desarrolla la unidad habitacional y la vende a las personas, recobrando el crédito con una ganancia adicional en tan solo dos años. En cambio las personas que compran la casa-habitación se quedan con una deuda para unos 20 años. Este esquema lo que en realidad fomenta es el incremento del capital de las empresas constructoras a costa de las personas que compran la casa habitación. Lo que genera la necesidad del crédito es que el salario de la mayoría de las personas es realmente muy pequeño y no alcanza para sufragar los costos de la vida.
Esta situación no es solamente sufrida por las personas que adquieren casas; también sucede con aquellos que tienen un pequeño negocio y adquieren una franquicia para instalarla en una plaza comercial, donde la situación es similar. Los créditos de unos cuantos meses son para los grandes constructores; pero los que se quedan pagando los locales son los pequeños comerciantes franquiciados que asumen todos los riesgos subsecuentes. Estos riesgos pueden contemplar la pérdida de los ingresos y, por lo tanto, el dejar de pagar los créditos.
Además, esta situación puede llevar a riesgos mayúsculos, cuando los pequeños franquiciados o los propietarios de las casas habitación no pueden pagar, ellos pierden todo inclusive el bien inmueble; pero además la banca, que otorgó el crédito, se queda con propiedades que no puede vender, tiene pérdidas que implicarán un rescate que tendremos que pagar todos. Esto es una caricatura de lo que puede llegar a generar las llamadas burbujas inmobiliarias. Quizá una posible solución es aumentar los salarios.
Pero, los salarios no pueden subir si la productividad de las personas no aumenta. Esta situación en nuestro país se debe, en gran medida, a que los empresarios y los industriales basaron sus negocios en la mano de obra barata; en lugar de promover la generación de productos y servicios de alto valor agregado soportados por una mano de obra calificada.
Si aceptamos estas argumentaciones tendremos que concluir que para salir de esta situación deberíamos basar la producción de bienes y servicios en un alto valor agregado para que la mayoría de la población recibiera una retribución que satisficiera sus necesidades. Para esto, sería necesario contar con una población con formación técnica adecuada y por supuesto con una muy buena componente social y humanista que corresponda a su capacidad técnica. Recordemos que para propiciar el bienestar social es necesario contar con una sociedad formada en aspectos cívicos. Estoy seguro que una sociedad preparada en estos aspectos buscará que sus gobernantes tengan la capacidad para resolver problemas y no sean improvisados que no auguran un buen desempeño; ya que estos últimos no podrán comprender las complejas soluciones que corresponden a la problemática actual y pueden sucumbir en la propuesta de aparentes soluciones triviales que solamente incrementen la disparidad en la distribución de la riqueza.
Insisto hoy en día tenemos que conseguir una sociedad con capacidades probadas en aspectos técnicos, sociales y civiles con el conocimiento para abordar la problemática compleja que hoy enfrentamos. En estas elecciones elijamos a personas capaces que puedan proponer soluciones pensando en el futuro lejano, no en un beneficio de corto plazo que se convertirá en un problema mayúsculo en el futuro lejano.
Los ejemplos que mencioné, de aspectos que parecen adecuados y que originan marginación y una carga económica desigual, que solamente provoca mayor desigualdad, deben ser estudiados con detalle y resueltos por modelos económico-sociales que hoy en día no han sido probados; pero que posibilitan un beneficio social. Como ya señalé con recientemente, requerimos un cambio de estructuras que privilegien la retribución con base en el desempeño y no con base en aspectos fortuitos. Además, es importante definir reglas económicas que promuevan el bienestar social más que generen distribuciones extremadamente inequitativas como las que hoy tenemos, donde una muy pequeña porción de la población tiene la mayor parte de la riqueza generada por todas las personas.
Estas reglas pueden empezar con la definición adecuada del número máximo de casas habitación o de locales comerciales que debe haber en cada población con base en los recursos disponibles y la población del lugar. Es decir definir las condiciones de sustentabilidad en cada región. Para esto requerimos estudios y una sociedad con conocimiento para que no promovamos soluciones que parecen buenas; pero que no lo sean tanto.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 30 de Mayo en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 23 de mayo de 2018

La luz un pretexto para propiciar el beneficio social

La semana pasada participé en la inauguración del día internacional de la Luz en la sede de la UNESCO en París. Quiero destacar que la presencia mexicana fue notoria y fue una de las más nutridas y diversas. Además para enmarcar el día 16 de mayo, que de ahora en adelante se celebrará el día internacional de la luz, se celebró la jornadas Mexico-Francesas “Luces y sombras” donde participamos mexicanos de diferentes instituciones.
De los aspectos más relevantes fue la exposición Luces y sombras que fue solicitada por otros países para ser montada en lugares diferentes a la sede de la UNESCO y merecerá otro comentario.


Iluminación de la sede de la UNESCO en París el día internacional de la luz 2018.

En las jornadas, platicamos sobre la luz desde diferentes perspectivas. La biológica donde el Dr. Alfonso Valiente, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM, nos comentó sobre los efectos de la luz en la región de Tehuacán, Puebla. Esta región caracterizada por su paisaje desértico es una de las más biodiversas del país con una muy amplia muestra de especies endémicas (las especies endémicas son animales o plantas que solo se desarrollan en una región específica y que no se pueden encontrar en otros lugares). En estos ecosistemas algunas plantas se desarrollan a la sombra de otras; además estas plantas tienen polinizadores específicos, digamos los murciélagos. Por esta razón, lo complejo del ecosistema lo hace resiliente ante cambios naturales, pero tremendamente sensible a los cambios dramáticos propiciados por las actividades de desmesurada explotación de las personas.
En otra charla, Dr. Ambrosio Velasco del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, nos contaba la historia de la interpretación de la luz y sombras en el pensamiento occidental, del que formamos parte la mayoría de los mexicanos. El Dr. Velasco enfatizó particularmente la belleza y lucidez de pensamiento filosófico de Juana de Asbaje, posteriormente conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, en su poema Primero sueño, donde nos menciona la complejidad de la relación del conocimiento y juega con elementos de la luz y la noche, el conocimiento y la ignorancia.


Imágen de un cielo sin contaminación lumínica, foto tomada de la presentación de Dr. Silvia Torres

En estas mismas jornadas franco-mexicanas, el Dr. Héctor A. Solano Lamphar comentó la necesidad de evaluar los efectos de la luz en el comportamiento de las personas. En esta charla nos presentó una herramienta para realizar investigación basada en el concepto de ciencia ciudadana. La aplicación SkyMe para teléfonos celulares inteligentes que permite tomar una foto en una situación específica y enviarla junto con una valoración del estado de ánimo en el que nos encontramos en ese momento. Esta investigación seguramente aportará conocimiento sobre la iluminación que debemos tener en los diferentes entornos donde nos desenvolvemos. Por ejemplo, parece que no debemos tener la misma iluminación en las recámaras que en los lugares de trabajo. Es más, cuando sea necesario trabajar en las recámaras debemos hacerlo con iluminación que nos ayuden a ser más productivos y al irnos a descansar cambiar de foco o de tonalidad para empezar a relajarnos. Esto que parece ciencia ficción, ya es posibles con la ayuda de los LEDS, que pueden ser ser sintonizados en diferentes tonalidades.
Mientras unos hablaban de cómo la luz genera situaciones artísticas y dinámicas las Dra. Silvia Torres nos comentaba del contribución de la astronomía al desarrollo de las teorías científicas; pero nos llamó la atención especialmente a una situación preocupante: la contaminación lumínica. Aunque no parezca hoy tenemos también contaminación lumínica, los que somos mayores recordamos los cielos estrellados; donde podíamos ver miles de estrellas o nuestras salidas al campo donde podíamos apreciar realmente cielos totalmente estrellados; pero en la actualidad, las ciudades en las noches son una fuente de luz que opaca a las estrellas y, por supuesto, en las ciudades es muy difíciles apreciar los cielos estrellados de antaño. Es más, en las cercanías de las ciudades tampoco es posibles apreciar las constelaciones o la vía láctea con su impresionantes cantidad de estrellas. Todas ellas maravillas naturales que con la contaminación lumínica, provocamos que los niños o los jóvenes desconozcan la infinitud de los objetos celestes. Además esta contaminación lumínica puede tener daños en la salud de las plantas y los animales que viven en las cercanías de las ciudades. Cuando me refiero a las cercanías en la ciudades, quiero señalar que son amplias regiones, por ejemplo la contaminación lumínica de la Ciudad de México afecta el cielo de Cuernavaca. Así que lo hace la Ciudad de México en cuanto a su iluminación afecta otras ciudades, nada está lejos. La Dra. Torres nos comentaba que ya está en el congreso de la Unión una propuesta de Ley para garantizar los cielos oscuros. Debemos estar atentos para conseguir que efectivamente se promulgue y se respeten los aspectos señalados por nuestro científicos de la astronomía
Por supuesto, yo intenté llamar la atención a la problemática que está padeciendo la conversión de energía de la solar a la eléctrica donde parece urgente romper el paradigma de la generación centralizada de energía y optar por una generación distribuida que promueva el bienestar social. Pasar del las centrales de generación eléctrica a una corresponsabilidad basada en la generación eléctrica en cada lugar.
El principal aspecto que observamos, durante este evento, fue señalado por la Dra. Ana María Cetto del Instituto de Física de la UNAM, que fue una de las principales organizadoras de todo el evento en la UNESCO y de las jornadas franco-mexicanas, de que los científicos mexicanos presentamos aspectos no solamente científico-técnicos sino de interacción con la sociedad. Es decir, los científicos mexicanos estamos intentando romper las barreras de la llamada torre de marfil. Esta constante en la perspectiva de lo presentado destacó y debe ser utilizada por el resto de la sociedad mexicana que puede aprovechar esta vocación de los científicos mexicanos hacia la sociedad. Pero claramente, los científicos no podemos solos y para ellos necesitamos trabajar en colaboración con todos los actores de la sociedad. Como un ejemplo, los empresarios dedicados a la iluminación pueden empezar a desarrollar tecnología de punta basado en el conocimiento científico obtenido en nuestro entorno cercano. Sirva esto como una invitación a colaborar.


Postal (www.offenbur-university.de/iyl2018) adecuada justo ahora en época del mundial de futbol 2018. Preguntas: qué indica cada esquema, contesta en los comentarios

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 23 de Mayo en el periódico la Unión de Morelos.