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miércoles, 5 de febrero de 2025

Acciones de todos los días

En estos días, mucha de la atención del gobierno federal, de la comunidad política y económica del país se ha centrado en las políticas proteccionistas y agresivas de Donald Trump. Es más, ya la comunidad científica y académica se está manifestando y denunciando que esta política no conduce al bienestar social. Las propuestas del presidente Trump se dirigen a promover la discriminación y segregación de la población en lugar de buscar el bienestar colectivo. 
El día de ayer, martes, rumbo a la oficina estaba escuchando un pódcast del “The Economist” donde estaban hablando de la reciente muerte del expresidente de E.E. U.U., Jimmy Carter, y mencionaban que muchas personas consideran su período como una presidencia sin logros. Yo lo veo como un período donde se enfrentó la primer crisis energética y que su llamado a ahorrar energía no le gustó a la población acostumbrada al despilfarro.

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase "In the picture, a diverse group of people walks towards a utopian horizon. Each figure represents a different aspect of humanity, showcasing the modern world's diversity. In the image appear European, Latin American figures . The horizon holds a promise of hope and happiness in the distance. This scene is depicted in a stunning painting, where vibrant colors and intricate details bring the image to life. The overall quality of the artwork is exceptional, capturing the essence of unity and optimism beautifully." en leonardo.ai

Lo he dicho muchas veces, la cantidad de energía per cápita que la población estadounidense usa es mucho mayor a la energía per cápita de la mayoría de los países en este planeta. La propuesta de bajar un poco la temperatura del termostato en invierno y a subirla un poco en el verano, son acciones que se debería promover en todo el mundo. Es claro que la comodidad es uno de los fines del bienestar, pero el estar con ropa ligera en el invierno y con suéter en el verano no son comportamientos razonables.
Lo mismo sucede otro recurso que hoy en día lo hemos estresado, el agua. Tanto en su uso desmedido por algunos segmentos de la población como por algunas otras industrias o sectores productivos que no miran las actuales condiciones de sobreexplotación de nuestros acuíferos en muchas regiones del país.
Ahora estoy viviendo en una ciudad, Londres, donde para desarrollar nuestras actividades cotidianas se requiere de climatizar los lugares donde las hacemos. Hemos decidido usar suéter en el departamento donde habitamos para evitar el despilfarro de energía. En forma realista, esta acción es sencilla y no requiere de mayor esfuerzo. Todas las personas podríamos adecuarnos a este tipo de situación que no impactan en nuestra comodidad.
Por supuesto que las empresas también tendrían que adoptar acciones de eficiencia en su producción con lo que disminuirían sus costos y disminuirían la presión sobre los recursos que hoy hacemos con nuestras actividades cotidianas.
Otro tema similar a los anteriores, es el uso desmedido de materiales no reciclables o de un solo uso en la vida cotidiana. Podemos adoptar una acción selectiva de lo que compramos, al mismo tiempo que las industrias o empresas definan políticas comerciales de un mejor uso, reuso y reciclado de sus productos o de los empaques para proteger sus productos. La valorización de nuestros desechos es una de las acciones pendientes que hoy tenemos. Debemos ser conscientes de que el problema de nuestros desechos no lo resolvemos poniéndolos en la basura. Es ahí donde verdaderamente le creamos un problema a la sociedad, es imperioso que nos hagamos responsables de nuestros materiales de uso y evitemos a toda costa enviarlos a la basura buscando las mejores opciones para reuso y reciclaje o compostaje.
No se trata de decir, yo lo puedo pagar; ya que la verdad es que NO. Los costos ambientales los pagarán las generaciones que vienen y esas futuras generaciones ni siquiera usaron los recursos que hoy dilapidamos o que las generaciones que vivieron en el siglo pasado usaron de manera ineficiente e irresponsable.
Estos son problemas que no vemos una solución sencilla, pero que merecen las acciones de cada persona para colaborar y promover que nuestras actividades tengan el menor impacto negativo en nuestros alrededores. 
Los problemas actuales de una parte de la población mexicana o latinoamericana se refieren a la persecución de la que son víctimas cuando solamente desean poder trabajar para optar por una vida con mayor número de satisfactores. Es apremiante que emerja la solidaridad con estas poblaciones en riesgo.
La situación no es fácil de resolver, pero podemos diseñar acciones que apunten a su solución desde el ámbito individual y proponer estrategias regionales o globales en concordancia con el bienestar de todas las personas. Recordemos que en la actualidad nada está lejos y la interconexión entre todas las regiones del planeta cada vez es más evidente. Escojamos acciones de todos los días que se dirijan hacia aportar para el beneficio de las personas y de las otras especies que habitan este planeta.

Este artículo fue publicado el día 5 de febrero en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 22 de enero de 2025

Disminuyamos los desechos

Hoy al regresar caminado desde el transporte público a casa vimos dos zorros que se cruzaban la calle para evitarnos. Por supuesto esto no sucedió en Cuernavaca, sino en Londres desde donde ahora trabajo para la UNAM. En esta ciudad hemos decido movilizarnos usando transporte público ya que es uno de los mejor articulados que conozco. Tiene fáciles y cercanos accesos a la mayoría de las regiones de la ciudad y es relativamente eficiente. Además debo decir que ahora opera con muchísimos vehículos eléctricos, su flota de autobuses es principalmente eléctrica. Aunado a que el incremento de la generación de electricidad utilizando energía eólica se ha incrementado y que sus plantas carboeléctricas se han cerrado hacen que la electricidad sea más limpia que en el pasado reciente.

Imagen creada con inteligencia artificial mediante la frase "In the dimly lit city of London at dusk, a pair of sleek, agile red foxes wander through a street, their fur aglow in the gentle evening light. Their tails curl elegantly behind them as they explore their surroundings, their keen eyes searching for signs of life. This captivating scene, depicted in a stunningly detailed painting, captures the essence of urban wildlife in a peaceful moment of harmony with nature and parked cars. Each brushstroke brings the foxes to life, their graceful movements frozen in time for the viewer to admire. The rich colors and intricate details of the painting enhance the beauty of these elusive creatures, inviting the audience to appreciate the beauty of the natural world within a bustling cityscape." en leonardo.ai

Comenzaba este relato con el avistamiento de zorros en la ciudad, dentro de la ciudad y en una zona céntrica se pueden observar este tipo de animales que se han adaptado a la convivencia con la población humana. En las calles de Londres no observamos perros callejeros, lo que si vemos son personas caminando con perros sujetos por correas y muchas veces ensuciando la calle. Algunas personas traen bolsitas para recoger los excrementos, pero otras no. Esta actitud egoísta hace que las calles estén muy sucias. Las lluvias constantes en esta ciudad hacen que los desechos se esparzan y a veces hace que en nuestro caminar hagamos inesperadamente saltos abruptos para no ensuciarnos más los pies.

En un clima seco o de lluvias torrenciales, como el de Cuernavaca, los desechos se transforman en polvo o son arrastrados por el agua y las calles parecen menos sucias que en Londres. 

Por otro lado, aunque en el mismo tema, la recolección de los desechos de los domicilios está programado tanto en Londres como en Cuernavaca y se solicita que se separen tanto en reciclables como en orgánicos o en desechos no reciclables. La verdad que en la última década prefería el sistema que habíamos acordado con la red de recicladores de Cuernavaca. Este acuerdo consistía en que pasaban a nuestro domicilio con una camioneta por todo el material reciclable y sin costos y sin paga lo disponían para su posterior reciclado o en algunas ocasiones su reparación y reuso. Enfatizo que prefería este sistema al del sistema institucional que no me asegura el reciclado de los desechos que hemos separado y limpiado. Además teníamos la posibilidad de compostear los desechos orgánicos; así que los residuos no reciclables y no orgánicos se reducían muchísimo. En Londres todavía no tenemos la posibilidad del composteo, pero estamos prontos a adoptar uno.

Toda esta introducción se debe a que consideramos que la gestión adecuada de los residuos domésticos es crucial para ciudades pequeñas, ya que impacta directamente en el medio ambiente y la salud pública. Un sistema eficiente de recolección de residuos puede mitigar problemas como la contaminación del suelo, el agua y el aire, así como reducir el riesgo de enfermedades.

El reciclaje es fundamental para reducir la cantidad de residuos en vertederos y conservar recursos naturales. Materiales como papel, plástico, vidrio y metal pueden ser reciclados y reutilizados, disminuyendo la demanda de materias primas y de energía total. 

El compostaje de residuos orgánicos es otra práctica clave. En lugar de enviar estos residuos a vertederos, donde generan metano, pueden ser transformados en abono orgánico. La implementación de centros de compostaje comunitarios y la educación sobre el compostaje doméstico son pasos importantes.

Además de los beneficios ambientales, un sistema de recolección de residuos bien gestionado puede generar empleo local y producir ingresos adicionales a través de la venta de materiales reciclados y compost. 

La falta de recursos financieros y técnicos puede ser un desafío, pero se puede superar mediante la colaboración entre el gobierno local, empresas y organizaciones no gubernamentales. Las alianzas público-privadas y la participación comunitaria son esenciales para el éxito de estos programas. Me parece que se tiene que revitalizar la asociación de recolectores recicladores de Cuernavaca.

La implementación de un sistema de recolección de residuos domésticos en ciudades es vital para proteger el medio ambiente, mejorar la salud pública y promover la sustentabilidad. El reciclaje y el compostaje son componentes clave que ofrecen múltiples beneficios. Aunque existen desafíos, la colaboración y la participación de las comunidades pueden superarlos, creando un entorno más limpio y saludable para la población en general.



Este artículo fue publicado el día 22 de enero en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 1 de agosto de 2018

Sin popote por favor

Hace algunas semanas que se ha lanzado una propaganda para evitar el uso de los popotes plásticos como una alternativa para disminuir la contaminación plástica que estamos ocasionando. Por supuesto, que me parece un esfuerzo que debe apoyarse; pero lo considero insuficiente. Claramente, al no usar los popotes disminuimos la contaminación; pero el resultado es mínimo.
Una alternativa mayúscula sería reciclar todos los artefactos de plásticos que utilizamos; pero esta alternativa no es realmente viable. El problema radica en que la mayoría de los plásticos son muy baratos y con ellos podemos transportar fácilmente objetos, líquidos o productos. Los costos asociados a estas bolsas o estos envases son mínimos y no compiten con los reusables. La opción de reciclaje es importante; pero no es fácil reciclar los plaśticos. Una de las dificultades reside en que hay diversos tipos de plásticos y aunque la mayoría de los productos están clasificados no siempre el reciclado puede ser completo.
En particular, los símbolos triangulares con números que encontramos en la mayoría de los plásticos indican el tipo de plástico y con ello la temperatura y proceso de reciclamiento. En general se identifican siete tipos de ellos y con ello sabemos que una planta recicladora de plásticos completa debe implementar los siete procesos. Claramente, esta situación incrementa la inversión necesaria para establecer una industria recicladora de plásticos. Además, debemos considerar que los costos de transporte de estos plásticos ya usados se incluye generalmente en la parte del reciclado, incrementando con ello su costo. Si verdaderamente el primer usuario le transmite el costo del reciclado a quien desea reciclarlo y no paga por hacer uso de ese plástico que contaminará el entorno de todos nosotros. De esta manera, los costos del primer uso de plásticos desechables no se asocian con estos primeros usuarios sino con los que desean remediar el problema.
Esta última situación dificulta el reciclado, sería diferente si todo usuario de plásticos pagara por el proceso de reciclamiento, esto debe ser incluido en el primer uso.
Sin embargo, debemos ser claros y no pensar solamente en el proceso de remediación de la contaminación. Desde mi perspectiva, lo más importante es evitar esa contaminación. Así, que evitar el uso de plásticos desachables es una de las acciones realmente efectivas para evitar la contaminación plástica que estamos sufriendo.
El verdadero problema es que los productos desechables de plástico -como las bolsas de supermercado, que usamos durante un promedio de 12 minutos, pero puede persistir en el medio ambiente durante medio milenio- son un abuso de las posibilidades tecnológicas que hemos desarrollado. Para mi es claro que durante la mitad del siglo pasado, cuando se desarrolló la tecnología para producir plásticos, no se vislumbraban las posibilidades de ocasionar daños a los ecosistemas con ellos. Hoy estamos en un punto donde se debe considerar que la producción masiva de plástico desechables debería haberse evitado en lugar de promoverse.
Con esta problemática encontré en el bolg de la revista electrónica Scientific American un artículo escrito por Matt Wilkinson donde reflexiona y propone tres acciones para asumir la responsabilidad del uso de los plásticos.
Primero: asumir que las personas somos los responsables del desastre ecológico global causado por los plásticos. Nuestro gran problema con el plástico es el resultado de un marco legal que no contempla asociar los costos de los productos a quienes realmente los usan. Además de que reciclar también es muy difícil en la mayoría de los Estados Unidos y carece de los incentivos adecuados para que funcione bien.
Segundo: Promover discusiones sobre el tema con los miembros de su familia y amigos para tomar conciencia de nuestras decisiones al usar o no los plásticos desechables, como los popotes. Solicitar a nuestros legisladores locales y federales para que respalden las leyes que implanten costos reales a bolsas de plástico y, con ello, se genere una mayor responsabilidad sobre su uso y se promueva la reutilización y el reciclaje.
Tercero: Pensar en grande y en lugar de proponer acciones para reducir en una pequeña fracción el problema de los plásticos desechables, promover cambios en el estilo de vida para asegurarse de que casi todo se reutilice, recicle o composte.
Una mejor alternativa sería promover el modelos de economía circular, donde los desechos se minimizan al planificar cómo los productos pueden reutilizarse o reciclarse desde su mismo diseño y fabricación.
Aunque no es una solución definitiva empecemos ya; y digamos: “sin popote por favor”, “sin bolsa por favor”, “traigo mi recipiente”, etc. Esto será un comienzo para evitar seguir contaminando nuestro entorno para las próximas centurias.


Este artículo fue publicado el día 1 de Agosto en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 24 de enero de 2018

La reducción de la basura es una responsabilidad compartida


El manejo de la basura en Cuernavaca (y en la mayoría de las poblaciones de nuestro país) es uno de los problemas que más nos afectan. El manejo adecuado de los desechos sólidos urbanos (como se le llama a la basura antes de revolverla y que sea un problema prácticamente sin solución) es una de las problemáticas que parecen no resolverse al paso de las administraciones municipales. Muchos habitantes de Cuernavaca recordamos las calles llenas de basura en el año 2006 y la indiferencia del gobierno municipal de aquella época. Recuerdo que tampoco el gobierno estatal actuó con diligencia; sino más bien esperó a que asumiera la presidencia un correligionario de partido. Ya en el 2007 se otorgó un contrato a una empresa para la disposición final de la basura. Recuerdo muy bien que un grupo de ingenieros y científicos le propusimos al entonces presidente municipal electo (octubre 2006) un plan para el manejo de los residuos sólidos urbanos de la ciudad que involucraba la valorización de esos residuos y la capacitación para todas las personas de la ciudad. La idea era realmente manejar los residuos desde los hogares y disminuir su volumen al tiempo que se generaba una conciencia sobre la responsabilidad de la ciudadanía en la generación de la basura. En otras palabras un plan de gestión integral de los residuos para no convertirlos en basura. Sin embargo, no le interesó conformar comités ciudadanos, ni crear conciencia en la población, ni involucrarse en la solución de largo plazo; sino que dio un contrato a una empresa y se lavó las manos.
Las administraciones vienen se van y no resuelven los problemas, mientras nosotros, los ciudadanos, no tomamos conciencia de lo que podemos hacer y menos nos percatamos que con acciones a nuestro alcance podemos cambiar la problemática de la basura.
Existe conocimiento de frontera que indica la forma en que podemos resolver la problemática de los residuos sólidos urbanos para disminuir sus efectos negativos. En la literatura científica, en revistas especializadas y de acceso libre para toda aquella persona con Internet, existen reportes que nos indican los beneficios de un manejo integral de estos residuos. En estos estudios se ha encontrado que con frecuencia, el uso de estrategias específicas de bajo costo reduce la cantidad total de desechos y que estas estrategias se asocian principalmente a la identificación, recolección separada y compostaje de residuos orgánicos específicos, tales como los rechazos o sobrantes de vegetales y frutas en los mercados de alimentos y actividades de jardinería urbana, en este trabao se puede encontrar resultados para una población ecuatoriana que define estrategias de manejo para zonas urbanas o rurales. Otro estudio, realizado en China, nos ilustra sobre la necesidad de caracterizar los residuos para poder diseñar las estrategias adecuadas para su manejo posterior. De este último estudio se desprende la urgente necesidad de que en neustro país realicemos estudios, quizá de ciencia ciudadana, para que nosotros mismos conozcamos y diseñemos estrategias adecuadas para el manejo de nuestros residuos y no los convirtamos en basura. En el CRIM de la UNAM, en el Campus Morelos, se desarrollan proyectos de esta índole que analizan los residuos generados en las entidades académicas y se proponen estrategias para contar en el futuro con instalaciones que generen cero basura.
Déjenme hacer un recuento histórico. En la prehistoria las personas tenían actividades de cazadores recolectores, es decir, todas las personas de aquella época colectaban frutas o cazaban o pescaban, se alimentaban y dejaban las cascaras o desechos de los animales en su diario camino. Podemos decir que lo natural para las personas es desechar inmediatamente lo que ya no necesitan, sin preocuparse si esta forma de proceder causará daños, solo tirarlo. Quizás esto es lo que propicia el uso indiscriminado de productos desechables. Sin embargo, hoy sabemos que los desechos pueden causar daños a nuestro entorno y a nosotros mismos y tenemos que cambiar ese comportamiento verdaderamente primitivo. Con base enlos estudios científicos, sabemos que el arroar los desechos puede dañar nuestro entorno y algunos desechos no pueden ser incoporados nuevamente al ambiente natural rápidamente.
La reflexión sobre: a) cuál es el proceso que siguen estos productos desechables o b) qué pasa con los residuos sólidos que mandamos a la basura o c) qué pasa con las aguas que enviamos al drenaje, etc., conduce a conocimiento. Al tomar conciencia de que los procesos necesarios para que estos desechos no afecten a nuestro entorno, a otras personas o a nosotros mismos, habremos comprendido que estos procesos son difíciles de conseguir y más cuando revolvemos todos los desechos. Al revolver estamos mezclando desechos que requieren diferentes tratamientos para su reincorporación al ambiente natural. Por estas razones, se ha considerado muy conveniente reciclar, reusar y reducir estos desechos. Verdaderamente es más fácil procesarlos en el lugar donde se producen y considerar que todo producto pueda cumplir con estas premisas. Quizás algún especialista en manejo de residuos dirá que ya existen procesos más avanzados; pero estas 3R son un muy buen comienzo.
Hace siglos, quizá milenios, las personas no conocían las consecuencias de muchos de sus actos; hoy en día nosotros los conocemos y considero una obligación actuar de forma tal que no perjudiquemos a nuestros vecinos o a otras personas o a otras especies y menos a quienes todavía no han nacido y pueden sufrir daños causados por los desechos de lo que hoy utilizamos.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 24 de Enero en el periódico La Unión de Morelos.