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miércoles, 5 de febrero de 2025

Acciones de todos los días

En estos días, mucha de la atención del gobierno federal, de la comunidad política y económica del país se ha centrado en las políticas proteccionistas y agresivas de Donald Trump. Es más, ya la comunidad científica y académica se está manifestando y denunciando que esta política no conduce al bienestar social. Las propuestas del presidente Trump se dirigen a promover la discriminación y segregación de la población en lugar de buscar el bienestar colectivo. 
El día de ayer, martes, rumbo a la oficina estaba escuchando un pódcast del “The Economist” donde estaban hablando de la reciente muerte del expresidente de E.E. U.U., Jimmy Carter, y mencionaban que muchas personas consideran su período como una presidencia sin logros. Yo lo veo como un período donde se enfrentó la primer crisis energética y que su llamado a ahorrar energía no le gustó a la población acostumbrada al despilfarro.

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase "In the picture, a diverse group of people walks towards a utopian horizon. Each figure represents a different aspect of humanity, showcasing the modern world's diversity. In the image appear European, Latin American figures . The horizon holds a promise of hope and happiness in the distance. This scene is depicted in a stunning painting, where vibrant colors and intricate details bring the image to life. The overall quality of the artwork is exceptional, capturing the essence of unity and optimism beautifully." en leonardo.ai

Lo he dicho muchas veces, la cantidad de energía per cápita que la población estadounidense usa es mucho mayor a la energía per cápita de la mayoría de los países en este planeta. La propuesta de bajar un poco la temperatura del termostato en invierno y a subirla un poco en el verano, son acciones que se debería promover en todo el mundo. Es claro que la comodidad es uno de los fines del bienestar, pero el estar con ropa ligera en el invierno y con suéter en el verano no son comportamientos razonables.
Lo mismo sucede otro recurso que hoy en día lo hemos estresado, el agua. Tanto en su uso desmedido por algunos segmentos de la población como por algunas otras industrias o sectores productivos que no miran las actuales condiciones de sobreexplotación de nuestros acuíferos en muchas regiones del país.
Ahora estoy viviendo en una ciudad, Londres, donde para desarrollar nuestras actividades cotidianas se requiere de climatizar los lugares donde las hacemos. Hemos decidido usar suéter en el departamento donde habitamos para evitar el despilfarro de energía. En forma realista, esta acción es sencilla y no requiere de mayor esfuerzo. Todas las personas podríamos adecuarnos a este tipo de situación que no impactan en nuestra comodidad.
Por supuesto que las empresas también tendrían que adoptar acciones de eficiencia en su producción con lo que disminuirían sus costos y disminuirían la presión sobre los recursos que hoy hacemos con nuestras actividades cotidianas.
Otro tema similar a los anteriores, es el uso desmedido de materiales no reciclables o de un solo uso en la vida cotidiana. Podemos adoptar una acción selectiva de lo que compramos, al mismo tiempo que las industrias o empresas definan políticas comerciales de un mejor uso, reuso y reciclado de sus productos o de los empaques para proteger sus productos. La valorización de nuestros desechos es una de las acciones pendientes que hoy tenemos. Debemos ser conscientes de que el problema de nuestros desechos no lo resolvemos poniéndolos en la basura. Es ahí donde verdaderamente le creamos un problema a la sociedad, es imperioso que nos hagamos responsables de nuestros materiales de uso y evitemos a toda costa enviarlos a la basura buscando las mejores opciones para reuso y reciclaje o compostaje.
No se trata de decir, yo lo puedo pagar; ya que la verdad es que NO. Los costos ambientales los pagarán las generaciones que vienen y esas futuras generaciones ni siquiera usaron los recursos que hoy dilapidamos o que las generaciones que vivieron en el siglo pasado usaron de manera ineficiente e irresponsable.
Estos son problemas que no vemos una solución sencilla, pero que merecen las acciones de cada persona para colaborar y promover que nuestras actividades tengan el menor impacto negativo en nuestros alrededores. 
Los problemas actuales de una parte de la población mexicana o latinoamericana se refieren a la persecución de la que son víctimas cuando solamente desean poder trabajar para optar por una vida con mayor número de satisfactores. Es apremiante que emerja la solidaridad con estas poblaciones en riesgo.
La situación no es fácil de resolver, pero podemos diseñar acciones que apunten a su solución desde el ámbito individual y proponer estrategias regionales o globales en concordancia con el bienestar de todas las personas. Recordemos que en la actualidad nada está lejos y la interconexión entre todas las regiones del planeta cada vez es más evidente. Escojamos acciones de todos los días que se dirijan hacia aportar para el beneficio de las personas y de las otras especies que habitan este planeta.

Este artículo fue publicado el día 5 de febrero en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 1 de mayo de 2024

Última oportunidad para el agua

Estamos sufriendo ya varios años de sequías en el mundo, los períodos de ausencia de lluvia son más largos y las intensidades de las tormentas aumentan provocando inundaciones. Estos fenómenos parecen contradictorios, pero son manifestaciones de que los eventos extremos son cada vez más frecuentes e intensos. Como consecuencia de estos cambios tenemos que actuar.
La semana pasada la Dra. Karla Cedano nos alertaba sobre el grave problema del agua que estamos sufriendo en todo México. Con este tema nos invitaba a seleccionar con meticulosidad a quienes pretenden ocupar puestos de decisión en diferentes niveles de gobierno, ya que se acercan las elecciones en nuestro país, nuestros estados y municipios.
Pero ¿podemos hacer algo desde nuestros entornos directos? Claro que podemos, y desde las diferentes y diversas agrupaciones que como sociedad civil formamos es que nuestro actuar puede ser determinante para modificar las formas actuales de proceder.
Desde mi perspectiva las acciones de diferentes colectivos o asociaciones civiles o fundaciones son herramientas que tenemos como sociedad para influir de manera exitosa en diferentes ámbitos. Las normas que promueven la movilidad no motorizada son un ejemplo. Estas acciones se centran en entornos urbanos, pero el problema del agua es mucho más amplio que solamente un colonia, una delegación o una ciudad.

Si no actuamos pronto solo podremos disfrutar las imágenes creadas con inteligencia artificial en lugar de sentir la naturaleza del Bosque de Agua. Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase: "A high-resolution photo of a lush rainforest nestled in the mountains of central Mexico. Sunlight filters through the dense canopy of pine trees, casting a warm golden glow on the vibrant green foliage.  Crystal-clear, narrow water streams meander through the forest floor, cascading over moss-covered rocks in a series of small waterfalls. Lush ferns and exotic flowers carpet the damp ground, adding to the vibrant tapestry of the rainforest ecosystem. In the distance, the mist-shrouded peaks of the central Mexican mountains rise majestically, completing the breathtaking scene." en leonardo.ai

El problema del agua, generalmente abarca dimensiones más amplias que las definiciones de ciudades. Estamos acostumbrados a pensar localmente o en entornos mundiales, pero los ámbitos intermedios involucran acciones mucho más complejas y que requieren de enfoques diversos (ambientales, económicos, sociales, tecnológicos, por citar algunos). Hoy quiero abundar en el problema del agua que puede impactar negativamente a cerca de un quinto de la población mexicana.
En el centro de México existe el llamado Bosque de Agua, que es un corredor forestal de suma importancia para la salud ambiental y, por lo tanto, de la población humana de la región. Se extiende por una superficie aproximada de 250,000 hectáreas y abarca territorio de más de 30 municipios o alcaldías de los estados de Morelos, Ciudad de México y Estado de México.
El Bosque de Agua alberga las cabeceras de cuatro cuencas hidrográficas: Valle de México, Balsas, Lerma-Chapala y Pánuco y con ello derrama sus aguas a más de 20 millones de personas en la región. Para mí fue una sorpresa que este pequeño corredor forestal surtiera del líquido vital a sistemas hidrológicos que pensaba eran independientes: Balsas, Lerma y Pánuco que nacen en una misma región, pero que viajan para regiones diferentes y desembocan en el golfo de México o en el océano Pacífico. Cada vez es más importante conocer y entender los mecanismos regionales para comprender los impactos que pueden tener nuestras actividades en este intrincado ecosistema planetario. A pesar de su enorme importancia, el Bosque de Agua se enfrenta a diversas amenazas, como la deforestación, la expansión urbana, la contaminación y el cambio climático. Es crucial proteger y conservar este ecosistema invaluable para garantizar el bienestar de las comunidades que dependen de él.
Retomando el tema de las acciones, es notable que las agrupaciones civiles sean las que orientan las acciones de gobierno en muy diferentes ámbitos. Por esta razón, resulta muy importante el papel que pueden jugar las AC’s para promover planes y estrategias a largo plazo y que trasciendan a los sexenios o trienios gubernamentales. Las organizaciones civiles pueden desempeñar un papel fundamental en la protección de ecosistemas como el Bosque de Agua. Desde campañas de reforestación, promoción de las fuentes renovables de energía, apoyo a las diferentes comunidades en la gestión del agua, denunciar actividades contaminantes, y diseñar e implementar procesos de evaluación de las políticas en las regiones.
En particular, en el entorno del Bosque de Agua podemos mencionar a Fundación Biosfera del Anáhuac, una asociación civil fundada hace más de diez años que con su Iniciativa Bosque de Agua aporta estrategias y acciones para conservar, restaurar y promover el desarrollo sustentable, precisamente en el Bosque de Agua.
Es claro que este tipo de organizaciones se nutren de nuestras ideas y aportaciones, nuestra participación en los diferentes colectivos y en sus actividades son parte de las acciones con las que podemos contribuir a hacer un cambio en nuestros diferentes entornos. El día de mañana jueves habrá un evento que promueve la conservación y restauración del Bosque de Agua en la Ciudad de Cuernavaca [4]. Estamos acercándonos a decir que es la última oportunidad de cambiar las situaciones que hemos ocasionado con el irracional uso extractivista de los ecosistemas, en particular con el agua. En mi opinión, participar en actividades, como Last Chance, es contribuir con una de las acciones encaminadas a construir nuestro bienestar y ampliar las posibilidades de las generaciones futuras para que también disfruten de bienestar social.

Este artículo fue publicado el día 8 de mayo

miércoles, 18 de agosto de 2021

Propuestas para nuestras ciudades: fotovoltaicos para el suministro de agua

En estas últimas semanas, en Cuernavaca, hemos sufrido de la interrupción del servicio de agua potable. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) decidió suspender el servicio de energía eléctrica para operar los pozos de agua por el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) debido a la estratosférica deuda que tiene SAPAC por el pago del servicio eléctrico. Esta deuda se ha incrementado desde hace más de seis años. Con el hecho de que no tengamos agua en nuestros domicilios se manifiestan dos gravísimos problemas que, en cualquier parte del mundo, estamos o estaremos enfrentando con mayor frecuencia en el futuro: el abastecimiento de agua y el suministro de energía.
Estos dos problemas que enfrentamos, son causados por el mal manejo que hemos dado a los recursos naturales. Primeramente, la manera en la que nuestra especie ha aprovechado la construcción de conocimiento para el uso de los recursos naturales no ha considerado los efectos negativos que tiene este uso acelerado para otras personas o especies en el planeta. También observamos que el uso de los combustibles fósiles en forma irracional nos ha conducido a sufrir un cambio climático. Situación similar se observa en el uso del agua, donde en algunas regiones se utiliza sin regresar a su estado natural para que otras personas o especies las usen.


El agua es un bien común (imagen de freepik)

En estos días, en Cuernavaca se puede observar que los malos manejos de las últimas administraciones de SAPAC han dejado una organización en quiebra y con una infraestructura totalmente deteriorada que no puede atender la demanda, en algunas ocasiones inequitativa, de la población. 
Desde mi punto de vista, en Cuernavaca se observa que la CFE está urgida de obtener los recursos económicos que no le han sido pagados porque requiere, a su vez, pagar la electricidad cara que genera con combustibles fósiles. 
Hace unos diez años, proponíamos que la electricidad que se requiere para el bombeo de agua se generara con sistemas fotovoltaicos. En aquel entonces la propuesta era un poco más alta que el costo de la electricidad en ese momento. Sin embargo, en la actualidad los costos reales de los sistemas fotovoltaicos han caído del orden de un 80 % desde entonces. Así que, hoy en día, los fotovoltaicos son francamente una mejor opción económica y ambiental para el suministro de energía eléctrica de la mayoría de los sistemas de agua potable del país.
Es importante destacar que la inversión en sistemas fotovoltaicos tiene un horizonte de al menos 20 años y una tasa de retorno de no más de 8 años, por lo tanto la factibilidad económica es evidente. Además, la instalación puede hacerse de manera modular, es decir, no se requiere tener todo el dinero para hacer una inversión cuantiosa, sino que paulatinamente se puede ir incrementando la capacidad de generación de electricidad hasta alcanzar la requerida y con ello financiar la instalación completa.
Para mi, es evidente que una política desde la CFE que promueva la instalación de sistemas fotovoltaicos en las instalaciones o en las cercanías de los pozos tendrá beneficios para la CFE y para los sistemas de agua potable de los diferentes municipios del país. La ciudadanía también nos veremos beneficiados al tener un servicio de agua potable que para su funcionamiento no generará gases de efecto invernadero y será más barato. Por supuesto, en algunos municipios pudiera ser más adecuado instalar generadores eólicos o de biocombustibles o geotérmicos para satisfacer la demanda de electricidad que requieren los sistemas de agua potable.
De haberse implantado un programa de instalación de sistemas fotovoltaicos en los organismos del agua desde hace una década, estoy seguro que muchos municipios podrían estar ya saneados de sus finanzas referentes al agua. De esta manera, estos municipios podrían dedicar presupuesto para el manejo de plantas tratadoras de aguas, que es otro de los aspectos que urgen ser atendidos y estamos descuidando. Por supuesto, la energía que se requiere en el manejo de estos plantas tratadoras también pudiera ser generada con renovables.
Por otra parte, es muy importante que nosotros, la ciudadanía, entendamos que los recursos naturales son finitos y que debemos hacer un uso adecuados de ellos considerando que otras personas y especies también tienen derecho a su uso en la actualidad y en el futuro.
Sirvan estas líneas para apuntalar propuestas que las autoridades municipales pueden empezar a implantar con una visión de largo aliento en lugar de solamente atender lo inmediato sin brindar verdaderas soluciones. Desde mi perspectiva, el municipio de Cuernavaca tiene una verdadera oportunidad de construir soluciones, si instala sistemas fotovoltaicos dedicados a aportar la energía para el suministro de agua.


Este artículo fue publicado el día 18 de agosto en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 30 de enero de 2019

Edificios grandes o pequeños

Estoy seguro que cada día observamos que en las ciudades se construyen nuevos edificios y hay una tendencia a que estos sean cada vez más altos. Se han preguntado; ¿la construcción de estos edificios es adecuada? Esta pregunta me surge por múltiples razones. En primer lugar puedo observar esta situación en Cuernavaca, donde vivo, y en la Ciudad de México, que frecuento; pero esta situación me parece que es una constante en la mayoría de las ciudades del mundo. En segundo, no me parece obvio que mientras más grande la edificación sea mejor para las personas que la usan, en términos energéticos, de agua o de salud en general. Tercero la demanda de infraestructura adicional que requieren las grandes edificaciones es realmente mayor.
Es claro que, en muchas ciudades del mundo se construyen edificios con la finalidad de obtener mayores beneficios en el mismo terreno y con ello se infiere que al construir edificios altos y aumentar la densidad de habitaciones u oficinas se está procurando una mayor eficiencia en el uso de los recursos. A primera vista, esta afirmación parece adecuada; pero al analizarla con mayor detalle podremos encontrar que no necesariamente el construir edificios altos o grandes implica una mayor eficiencia.
Veamos el caso del suministro de agua, claramente, un edificio alto requiere una mayor cantidad de agua para su correcto funcionamiento. Los requerimientos para dotar de agua potable a las personas que habitan o laboran en el edificio implicará la instalación de tuberías y sistemas de bombeo. Lo primero, el sistema de tuberías pudiera ser menos caro que el sistema para proveer de agua a varios edificios más pequeños; sin embargo, el sistema de bombeo presenta un comportamiento que se dispara con la altura del edificio. Es decir, existe un tamaño óptimo para el cual el costo de la instalación de agua, es el menos caro por número de usuarios. Además es claro que el agua debe ser obtenida de algún lugar cercano, y si no está disponible en las cercanías, el costo se incrementa.
Otro aspecto a considerar es el sistema de acceso a los pisos superiores, es decir, los elevadores. Por supuesto, que si tenemos una edificación con tres pisos un sistema de rampas pudiera ser suficiente; con lo cual no se requeriría de energía adicional para operar los elevadores. Sin embargo, edificios mayores a los cuatro pisos si requieren de los elevadores y, por lo tanto, la energía necesaria para su funcionamiento se incrementa. Aspectos similares se pueden mencionar para la iluminación en edificios muy anchos donde la iluminación natural, por ventanas, no sea posible.
También, el aspecto energético puede tomarse en consideración. En el entorno mundial se está observando que en el futuro cercano la generación distribuida de energía (con fuentes renovables) es una de las principales herramientas para desacelerar y finalmente contender con el cambio climático. En este sentido es claro que sea por energía solar, eólica, biocombustibles, etc. la generación local tiene un límite y, por lo tanto, el suministro de energía es limitado y como consecuencia la generación local de energía limitará el tamaño de los edificios. Para ser más claro, déjenme explicar con un ejemplo: En estas líneas he comentado que en la mayoría del territorio mexicano un sistema fotovoltaico compuesto por 16 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos es suficiente para generar la electricidad de una casa con un consumo eléctrico alto. Supongamos que el área de planta de esa casa es de 80 metros cuadrados (160 metros cuadrados construidos en dos plantas), por lo tanto, en sus techos se podría generar la energía hasta para cinco casas, es decir, un edificio de diez pisos. Esto equivale al menos a 25 metros de altura. Ahora bien, este edificio daría sombra, de tal forma que en su entorno no se podría construir otra edificación con una altura menor a una distancia menor a los 25 metros. Con esta última restricción se trataría de evitar los sombreamientos. Situación similar se observaría en el caso de usar generadores eólicos de eje horizontal, donde también tenemos desvío de los vientos.
Aquí menciono solamente algunos aspectos, pero la energía, el agua, el manejo de los residuos sólidos o líquidos, de la infraestructura para la movilidad, entre otras consideraciones son las que deben ser contempladas para definir el tamaño de las edificaciones en las ciudades.
Hace medio siglo no se sabía que el uso de los recursos naturales debe realizarse con medida o se ocasiona su agotamiento o se modifica el entorno de tal manera que se provocan cambios globales, como el cambio climático antropogénico que estamos padeciendo. El conocimiento científico nos aporta ahora información para poder tomar decisiones y con ello definir los tamaños adecuados de las edificaciones dependiendo del entorno social y ambiental específico del lugar.
Con este pequeño texto quiero llamar la atención a los tomadores de decisiones en el ámbito de planeación para considerar los diversos aspectos en la definición de los tamaños de las edificaciones para conseguir espacios urbanos, suburbanos o rurales verdaderamente sustentables. Hoy en todo el país y en el mundo estamos ante una verdadera encrucijada ante solamente considerar los costos en el corto plazo lo implica que no estamos pensando en la sustentabilidad que mira hacia la equidad entre las personas que vivimos hoy o vivirán en el futuro.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 29 de Enero en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 4 de abril de 2018

La información oportuna y de calidad a la ciudadanía

Desde hace ya casi un año se ha mencionado que hay problemas de contaminación del agua en algunos pozos en Cuernavaca. Este lunes leí con atención una nota donde el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAC) afirma que son falsas las noticias que se propagan en el mundo de las redes sociales donde se menciona que se cerrarán algunas válvulas de la red de distribución del agua potable. En la nota que aparece en el periódico La Unión de Morelos, no se mencioná alguna información técnica sobre este hecho solamente se dice que la “información” proviene de un comunicado de prensa. En esta nota de María Esther L. Martínez se dice que “es ‘completamente falsa’ la información de que en toda la ciudad se iniciará un supuesto cierre de válvulas en las redes que distribuyen el agua potable. Al respecto, el comunicado indicó que "esta información no tiene otro objetivo más que el de alarmar a la población y desestabilizar el trabajo que realiza día a día este organismo operador, y que se suma a otras acciones negativas como el cierre de válvulas y robo de coladeras de alcantarillas".
A mi me sorprendió el tono de reclamación del comunicado y quise leerlo con cuidado.
El llegar a la página en la Internet de SAPAC me agradó la estructura con una idea clara y un compromiso de transparencia manifiesto. También resultó agradable ver una sección sobre la cultura del agua, donde podemos encontrar información del programa de formación de cultura del manejo del agua. Hasta aquí todo iba, digamos bien. Comparto el compromiso por poner a disposición información y más a los niños en cuanto al manejo de los recursos naturales.
Me dispuse a buscar los comunicados para leer lo que SAPAC había informado oficialmente y con el ánimo de enterarme de los problemas que este organismo da a conocer a la ciudadanía. La verdad es que encontré los comunicado ordenados en una sección de información bajo el rubro de boletines. Ahí pude leer fácilmente los boletines de prensa del año 2016 y hasta los de noviembre de 2017; pero no están disponibles (al menos hasta el día martes 3 de abril de 2018 a las 22:30 hrs) los boletines más recientes, no hay boletines ni comunicados en el 2018. Así que el compromiso de transparencia se esfumó frente a mí, no pude encontrar la información que deseaba.
Es, precisamente, en los boletines de febrero y marzo de este año donde esperaba encontrar la información que me permitiera conocer del problema para que yo pudiera justificar la frase de que “la información falsa que circula en las redes solo pretende alarmar a la población”. Verdaderamente, visité el sitio de SAPAC en la Internet con la esperanza de encontrar boletines de calidad que dieran información sustentada en aspectos técnicos que tranquilizaran a cualquier curioso como yo. La verdad es que la calidad de la información deja que desear. La mayoría de los boletines fueron para promover la persona a cargo de la presidencia municipal de Cuernavaca o al director del la propia SAPAC; aunque debo reconocer que en lo boletines se mencionaba continuamente los programas de fomento a la cultura del agua en el sector educativo.
Los comunicados, que son documentos diferentes a los boletines, señalan aspectos que parecen urgentes, donde se mencionaba que había reuniones. Por ejemplo, en agosto del 2017 (comunciado 002-013) se menciona que hay reuniones para informar a los ayudantes municipales y tranquilizar a la gente. En diversos boletines de ese mes se menciona que: se está realizando un proceso biológico (sin mencionar nunca cuál) para combatir la presencia de hidrocarburos en los pozos en particular se indica que: “Desde el momento que se nos notificó la presencia de posible gasolina en el agua, estamos abocados a atender este tema, y de manera permanente se ha estado trabajando, y Pemex ya está coadyuvando". En Septiembre se puede leer, en el boletín 002-124, “El director general del Sapac José Pérez Torres, informó que la COPRISEM entregó al Sapac los resultados practicados por un laboratorio que posee la certificación de la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA), el cual confirma que el agua de los la (sic) Noria en la que se ubican dos pozos (Noria 1 y Noria 2) se encuentra en condiciones adecuadas para ser distribuida en la población. Más adelante se dice que “Para salvaguardar la salud de los habitantes, Pérez Torres, instruyó al personal de laboratorio de este Organismo mantener los muestreos correspondientes, así como el proceso de cloración para garantizar la confiabilidad del agua.” Sin embargo, no se menciona que tipo de sustancias fueron encontradas y menos se dice que acciones fueron las que llevaron a cabo para disminuir la presencia de hidrocarburos en los pozos. Hasta donde conozco no siempre es adecuado clorar el agua si se encuentran algunas moléculas orgánicas asociadas a los combustibles que se transportan en los ductos de PEMEX. Realmente es muy importante informar a la sociedad de lo qué se hace y cómo se hace, ya que las acciones pueden ser contraproducentes.
Esta situación de información extremadamente escueta y sin sustento técnico es la que propicia que en las redes circule información que pudiera ser falsa. Ya en otras ocasiones he mencionado que el manejo inadecuado de la información en las redes puede tener fines extremamente irresponsables. Sin embargo, en este caso y desde mi punto de vista, es urgente que los organismos operadores de servicios municipales, como el agua, del manejo de los residuos sólidos entre otros, aporten información de calidad a la ciudadanía para que estemos informados y, con esta información de calidad tomemos las medidas necesarias en eventos catastróficos como los que sufrimos al tener pozos contaminados con hidrocarburos en Cuernavaca.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 4 de Abril en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Agua contaminada por hidrocarburos

Hace dos semanas la Dra. Karla Cedano nos comentó sobre la contaminación del agua suministrada por SAPAC a su colonia en Cuernavaca. Se encontró que el agua que llega a su domicilio está contaminada con gasolina. ¿Cómo puede suceder esto?
Tenemos que recordar que los habitantes del norte de Cuernavaca, particularmente, en la cercanías del campus Chamilpa de la UAEM frecuentemente perciben olor a gasolina en el ambiente. Protección Civil del Estado atiende los llamados y, generalmente, reporta que hubo alguna fuga en los ductos de hidrocarburos. Por supuesto estas fugas de gasolina en parte se evaporan provocando ese olor a gasolina; pero parte del líquido se infiltra en el subsuelo y puede llegar al manto freático y contaminar el agua que usamos en la ciudad.
Estas fugas de gasolina en los ductos son provocadas por la ordeña y consecuente robo de gasolina. Este problema no solo afecta a PEMEX, sino que como ya vimos puede contaminar el agua que usamos en Cuernavaca. Situaciones similares se manifestaran tarde o temprano en las otras regiones del país donde ocurren los robos de combustible en los ductos.
Es urgente que los organismos encargados del agua potable en los municipios estén monitorizando la calidad de agua y analizando las posibles trayectorias de los fluidos de hidrocarburos en el subsuelo. De no hacerlo estarán siendo omisos y pueden ser cuestionados por la ciudadanía. Estos hechos no pueden ser ocultados, deben tomarse las acciones pertinentes para resolverlos; además de informar oportunamente a los ciudadanos de los problemas que están sufriendo. El truco, atribuido a la avestruz, de esconder su cabeza en el suelo para no ver los peligros, en el caso de la contaminación de los mantos acuíferos tampoco funciona.
Desde mi perspectiva, el robo de gasolina de los ductos provocando derrames debe ser perseguido y sancionado como un delito agravado por los posibles daños a la salud de la población. Claramente, este es un problema que muestra la amplitud de la complicidad que permea nuestra sociedad; el delito va desde aquellos que perforan los ductos, transportan los hidrocarburos, los empresarios que venden esos hidrocarburos robados o los usuarios finales que también los compran, pasando por vigilantes omisos. Todos ellos deben saber que sus actos los pueden afectar a ellos mismos al provocar contaminación en su entorno.
Tanto las autoridades encargadas de vigilar el orden en la región como aquellas que administran el agua deben tomar con prontitud las denuncias y prever las consecuencias de estos actos delictivos para evitar daños adicionales al mero robo de combustibles. Por supuesto que los derrames contaminan el suelo y lo inutilizan para el desarrollo de la flora y fauna de la región y de su uso por las personas. Aunado a esto la posible contaminación de los mantos acuíferos es otro hecho con graves consecuencias para porciones grandes de la población aguas abajo. Notemos que si bien los derrames de los hidrocarburos se reportan normalmente en la zona de Chamilpa u Ocotepec y donde se reporta la contaminación del agua en el pozo Jacarandas tiene una distancia de al menos 7 km, esto implica que los derrames de hidrocarburos pueden llegar lejos y no solamente tienen afectación en la zona cercana a la fuga.
Es probable que el organismo que administra nuestro recurso del agua no cuente con modelos que puedan predecir las trayectorias de estos derrames; pero debemos construirlos. Esto podría ser un verdadero proyecto para ser financiado con los Fondos Mixtos CONACyT municipio de Cuernavaca; pero esto lo tiene que promover alguien que conozca de las ventajas de generar conocimiento para resolver los problemas con base en información científica.
Para todas las personas que vivimos en Cuernavaca, el conocimiento tradicional indica que el recurso del agua es limitado en esta zona y que si se contaminan algunos pozos el desabasto aumentará y los daños a la salud serán importantes. Por otro lado, también hemos observado que se han autorizado la construcción de diferentes edificios de oficinas o habitacionales que todavía incrementan el estrés hídrico en el que vivimos. La autorización de nuevas edificaciones que incrementen la demanda de agua, energía y todos los demás servicios que consideramos derechos, debe ser basada en estudios que aseguren la sustentabilidad de nuestros entornos urbanos. Seguramente los modelos del organismo administrador del agua no contemplan la dinámica de la recarga, sino que solamente contarán con tablas construidas con anterioridad sin los últimos avances en el conocimiento del transporte de agua en los suelos.
Si bien he mencionado este problema en Cuernavaca, la situación de falta de uso de información científica en la toma de decisiones es una constante en nuestro país. Desde mi punto de vista, necesitamos incorporar los conocimientos científicos para normar la vida en nuestro entorno. Pensemos en esta necesidad al momento de elegir a los que gobiernan nuestras ciudades y actuemos en consecuencia en las próximas elecciones.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 21 de Marzo en el periódico La Unión de Morelos.