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miércoles, 7 de febrero de 2024

Estamos perdiendo la oportunidad de generar conocimiento: COVID larga

Tenemos cuatro años desde que surgió la COVID-19 y de que llegó a nuestro país causando centenas de miles de fallecimientos y perturbaciones a la población en los ámbitos sociales y económicos de los cuales todavía no salimos del todo. Uno de los aspectos que fueron observados desde los primeros meses de la aparición de la enfermedad fue la COVID larga (Long COVID). La COVID larga “se caracteriza por la continuación o desarrollo de nuevos síntomas tres meses después de que inició la infección causada por el virus del SARS-CoV-2 en los pacientes”. Los efectos de la COVID larga pueden manifestarse de diferentes maneras, siendo las más frecuentes el agotamiento, molestias musculares, fatiga persistente y dolores en las articulaciones. Adicionalmente, se pueden presentar secuelas como la neblina mental, cambios en los hábitos de sueño, la pérdida del sentido del olfato, alteraciones en el gusto de los alimentos y cierta dificultad respiratoria. A pesar de estas alertas la COVID larga sigue siendo una alteración en la salud no muy estudiada en los países de ingresos medios y bajos. Aunque debemos comentar que tampoco se ha entendido del todo en los países con altos ingresos, pero los estudios en países como el nuestro han sido escasos. De los estudios que pude encontrar, hay uno en Malasia que encontró una mayor probabilidad de experimentar síntomas prolongados de COVID entre los grupos marginados y de bajos ingresos. Otro estudio realizado en Pakistán tuvo como objetivo determinar la prevalencia de la COVID larga y su asociación con la gravedad de la enfermedad y el estado de vacunación, encontrando correlación con la ausencia de vacunas. Con estos resultados es altamente necesario realizar este tipo de estudios en entornos de pobreza y marginación como los que tenemos en México.

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase "Diego Rivera style paint of a couple of exhausted people with muscle discomfort, fatigue, joint pain, brain fog, lack of dreams and difficulty breathing" en leonardo.ai

La falta de este tipo de datos sobre la COVID larga en los países menos ricos ha dejado paralizado al sector médico, ya que escaso personal de salud reconoce la existencia de la COVID larga en estas regiones y mucho menos las formas de su tratamiento. Esta falta de datos se acentúa por los escasos diagnósticos confirmados en países como el nuestro, donde no se aplicaron el número adecuado de pruebas diagnósticas de la COVID-19. Si bien la evidencia sugiere que la prevalencia de la COVID prolongada en los países de ingresos bajos y medios podría ser similar a la de los países más ricos, se necesita más investigación para comprender mejor el impacto de la COVID larga en estos entornos.
Recordemos que un estudio realizado en México afirma que la pandemia de COVID-19 evidenció grandes desigualdades estructurales mostrando disparidades en la salud de las personas en función del nivel socioeconómico, es decir, la COVID-19 afectó proporcionalmente más a las personas con marginación socioeconómica que a los niveles superiores de ingreso. Con estos datos, se puede concluir que la mayor afectación de la COVID-19 fue en la población en pobreza en México. Dado que los hallazgos en otros países sobre la afectación de la COVID larga a estos sectores en pobreza, es de esperar que la COVID larga esté cobrando mayor factura a esta población mexicana. 
Es de mínima justicia social que se dedique presupuesto para este tipo de estudios. Desde mi perspectiva, hay que financiar diversos estudios en esta dirección y no solamente crear un “mega” proyecto financiado. México es un país diverso tanto en entornos ecológicos como sociales que merecen ser considerados en la generación de conocimiento y para ello se requiere financiamiento y formación de talento en diversas áreas y contextos. Las opciones miopes que pretende restringir los estudios a solamente una opción ya han mostrado sus limitaciones, para ejemplo bastan mencionar El proyecto de los respiradores para los casos graves y El proyecto de la vacuna para prevenir la COVID-19 que no dieron en el tiempo requerido los frutos que merece la población mexicana. 
En México, tenemos un sector científico profesional que, aunque restringido en número, puede aportar diversas soluciones a problemas similares en diferentes circunstancias. Ante problemas complejos, la diversidad de alternativas posibilita encontrar soluciones para cada circunstancia y ante dificultades, también, ofrece diversos caminos en esa búsqueda.
La comprensión de las características de la COVID prolongada en los diversos entornos de nuestro país conducirá a un mejor tratamiento de esas personas que silenciosamente sufren de la enfermedad larga y que no están teniendo una atención adecuada.
Este es solo un ejemplo de lo que está pasando con la generación de conocimiento en nuestro país. El retraso que tenemos con las limitaciones presupuestales en rubros científicos y tecnológicos lo padecerá nuestra juventud de hoy en su futuro. No solo es presupuesto para realizar investigación, se requiere de la demanda de empleos que generen conocimiento tanto en el sector académico como en los sectores industriales, agronómicos y de servicios en general. Con ellos se podrá construir conocimiento que responda a las muy diversas demandas de nuestras comunidades.


Este artículo fue publicado el día 7 de febrero en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 6 de julio de 2022

Los Pódcast

Cuando viajaba de la colonia Bondojito a la UNAM en CU usaba el transporte público tomaba un camión a las 5:00 hrs. para llegar a la desaparecida glorieta de Potrero y abordar el Trolebús a CU. Era un viaje de unas dos horas. Mis clases empezaban a las 7:00 AM. En aquel entonces tanto de ida como de regreso leía durante el trayecto y era mi tiempo de estudio. En esas circunstancias devoraba los libros mientras atravesaba la ciudad. A la hora de hacer en el transporte las tareas, por supuesto, tuve que aprender a abstraerme del ruido y de las personas que estaban a mi alrededor; aunque también era interesante observar a quienes me acompañaban en el viaje. Ver la transformación de la ciudad al paso de la construcción de los ejes viales fue una experiencia inolvidable que no se la deseo a nadie. Ese trayecto era un valioso tiempo que debía ser aprovechado para poder continuar con mis estudios de física en la Facultad de Ciencias de la UNAM.
Para mí no cabe duda que la lectura es una de las formas de aprender, de viajar y sobre todo de disfrutar, actividad que como ustedes que leen la aprecio. Aunque tengo que decir que el peso de los libros para la lectura incrementaba la carga de la mochila o del morral donde llevábamos los cuadernos y plumas.
En aquellas épocas los radios de baterías eran apreciados para escuchar música u oír las noticias, pero las baterías duraban poco y su tamaño y peso tampoco era el de ahora para andar con ellos en el transporte público. Quienes tenían la fortuna de tener un auto, tenía que sufrir el tránsito lento de la ciudad y no todos tenía radio. Se pueden imaginar que en aquella época tener un radio en el automóvil tampoco era un equipamiento normal, más bien era un lujo, los autos con radio eran aún más caros. Con el tiempo, el radio fue transformándose en un elemento estándar en los automóviles. Adicionalmente, tenemos que reconocer que la radio es un elemento importante en muchos lugares del país donde las noticias o los recados se mandan por este medio. En muchos lugares la radio es preferida a la TV. 
En el momento que empecé a trabajar pude adquirir un auto y los diferentes programas de radio fueron mi compañía en los viajes de Texcoco a CU y viceversa. Es tanta mi afición a la radio que por muchos años la he preferido, como muchas otras personas, a la TV.
Hoy he regresado al uso del transporte público para mi movilidad en largos trayectos en la ciudad y he encontrado en la tecnología nuevas opciones los “pódcast”. 
De acuerdo con Wikipedia un pódcast es una serie episódica de archivos de audio que un usuario puede descargar a un dispositivo personal o bien escuchar en línea. La Real Academia Española reconoce la palabra como un anglicismo que no tiene una palabra equivalente en español. Proviene de la contracción de dos palabras en inglés iPod y Broadcast, la primera es un dispositivo para almacenar archivos que codifican audios o música, la segunda se refiere a hacer ampliamente conocido algo, generalmente mediante la radio o televisión. En general podemos decir que los pódcast son archivos de audio que se dan a conocer ampliamente por medio de la Internet. 
Con las nuevas tecnologías, en particular los celulares inteligentes y los audífonos, inalámbricos o no, la posibilidad de almacenar audios para posteriormente escucharlos es una de las actividades que ahora disfruto más en mi tránsito por los túneles en la ciudad. La opción de escuchar y enterarse de novedades, disfrutar audiolibros o de analizar discusiones es una que puede sustituir en alguna medida a las lecturas de antaño en el transporte público; pero sin la necesidad de cargar pesados libros o muchas revistas. 

Trolebus Cd. de Mexico

Para mí, los pódcast de revistas científicas o de divulgación del conocimiento (ciencias naturales o sociales o económicas) son mis favoritos. Aunque reconozco que los audiolibros tienen un particular encanto. Las nuevas generaciones han construido habilidades para con facilidad comunicar mediante audios excelentemente editados conceptos, ideas, análisis y cuestionamientos que nos ayudan a entender y a prestar más atención a la problemática de nuestro entorno natural, económico o social de una manera entretenida.
Existe una gran diversidad de manejadores (APPS) de pódcast que nos permiten navegar en la Internet para encontrar estas series episódicas en formato de audio, yo uso Podcast de Google, pero conozco a mucha gente que usa Spotify o ApplePodcast por mencionar algunos. Con estos manejadores podemos surfear la Internet y seleccionar diferentes series. Aquí me permito señalar cuatro en español: “En su tinta”, “La araña patona”, “Reporte Sandía” y “Cienciaes.com”. En el idioma inglés existe una amplísima variedad de ofertas en las diferentes plataformas y la mayoría de estas ofertas son accesibles desde los manejadores que mencioné. Desde España tenemos una oferta para escoger, es importante que desde Latina América empecemos a ofrecer igual número de opciones. Estoy seguro de que ustedes pueden extender la lista y añadir algunos títulos en los comentarios.
Desde mi perspectiva, la existencia de estos pódcast facilita la comunicación del conocimiento a sectores de la población que pueden verse marginados. 
La forma auditiva de transmitir conocimiento se acerca mucho a la transmisión oral que por muchos siglos predominó en nuestra especie. La mayoría de los pódcast tienen periodicidad semanal con lo que nos facilita el estar suscritos a varios y seguirlos fomentando la diversidad de opinión y de temas. 
Les invito a explorar las opciones de los pódcast y seguro estoy que encontrarán alguna serie que les atraiga y disfruten.

Este artículo fue publicado el día 6 de julio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 23 de febrero de 2022

Divulgación para informar en lengua local

En estos días continua la discusión sobre cómo compartir los avances científicos con el público en general. La pandemia ha mostrado que es necesario construir una cultura basada en conocimiento y que pueda contrarrestar la infodemia. Desde México con la discusión en la Sociedad Mexicana de Divulgación de la Ciencia y la Técnica y en el mundo la red SciDevNet y hasta en la revista Science se enfatiza la necesidad de compartir conocimiento y hacer que los hallazgos científicos puedan ser conocidos y apropiados por las personas para que tomen decisiones. Siempre es importante tener otros datos, pero someterlos al escrutinio de otras personas es fundamental. 
Es fundamental comentar que la comunidad científica, tanto nacional como en otros lugares, considera que la comunicación del conocimiento científico es una de las labores en la que el personal de ciencia debe colaborar.
Debo recordar que desde hace casi 30 años en Morelos también el sector científico ha mostrado su preocupación y ocupación en tareas de divulgación científica mediante las actividades que la Academia de Ciencias de Morelos (ACMOR) realiza cotidianamente. En Morelos en un acuerdo entre la ACMOR y La Unión de Morelos se ha publicado, desde hace más de 14 años, semanalmente artículos de divulgación que contribuyen a la diseminación del conocimiento entre la población de Morelos, pero están a disposición libremente del público de habla en castellano.
En la actualidad, el idioma de la ciencia es el inglés; pero afortunadamente la comunidad científica en Iberoamérica ha decidido hablar de ciencia en el idioma castellano. Hecho que posibilita que un amplio sector de la población de esta región tenga acceso a información directa en su idioma materno. Es importante mencionar que no es así en otras partes del mundo, donde el idioma de las clases de ciencia es en inglés independientemente de la lengua materna de quienes asisten a esas clases. Con esta última actitud se crea una barrera adicional entre las personas que hablan el inglés como segunda lengua y quienes no han tenido la oportunidad de desarrollar esta habilidad.
Por esta razón, comparto plenamente lo que se ha discutido en SciDevNet para fomentar la divulgación científica en lenguas locales. Este es un esfuerzo que debe ser compartido entre diversas personas, las que nos dedicamos a la ciencia y quienes se dedican a la comunicación. La colaboración es más que deseable y seguramente los productos serán de mayor calidad y tendrán un impacto verdadero en la sociedad al trabajar conjuntamente las comunidades científicas y de comunicación. Quienes trabajamos en el sector científico encontraremos conocimiento y herramientas idóneas para difundir y divulgar nuestros hallazgos de manera divertida, amigable y fundamentalmente adecuada para diferentes sectores de la población. Quienes se dedican a la comunicación, con la colaboración, tendrán la posibilidad de comunicar con certeza y precisión evitando crear confusiones o malinterpretaciones. 

Estudiantes de la Ciudad de México -i---i- (29877861712)

Hoy en día, las piezas de comunicación no se restringen a la palabra escrita, en la Internet encontramos esfuerzos en audio o en videos como en Reporte Sandía donde se presentan noticias científicas en temas ambientales donde se colabora con la comunidad de ciencia. Las noticias ambientales son un aspecto fundamental para que las personas podamos tomar decisiones relacionadas con nuestros entornos ambientales y sociales. 
Estos esfuerzos que hoy podemos observar en el mundo están disponibles en la Internet; pero cómo poder distinguirlos de aquellos que promueven la desinformación. Este es un aspecto interesante y que debe ser atendido. Desde mi perspectiva, se requiere de una indagación previa de las fuentes y revisar si las colaboraciones están basadas en asociaciones que tengan tradición de comunicación o las personas que se invitan a participar ofrecen certeza en sus comentarios basados, no en testimonios sino, en estudios validados por la comunidad científica.
Aquí, tengo que hacer un paréntesis y enfatizar que el esfuerzo por divulgar conocimiento en idioma español es esencial; pero también es necesaria la divulgación en lenguas maternas de poblaciones indígenas. Por ejemplo, en nuestro país, la Sociedad Mexicana de Física publicó en náhuatl contenido de divulgación sobre temas astrofísicos. Estoy seguro de que diversas organizaciones han publicado escritos, videos o audios con contenido informativo en lenguas indígenas latinoamericanas que merecen ser conocidos, difundidos y transmitidos. Recordemos que las lenguas son parte esencial del bagaje cultural de nuestra civilización y mientras se transmita información útil en una lengua se estará fomentando su uso. Por esta razón, invito a quienes leen estas líneas a contribuir en los comentarios incluyendo opciones de comunicación científica en idiomas indígenas de la región latinoamericana, escriban en los comentarios de este blog. Es esencial que contribuyamos difundiendo estos esfuerzo.
Para concluir, déjenme comentar que quienes construimos conocimiento o desarrollamos tecnologías (ingenieriles o sociales) debemos buscar la colaboración de personas con habilidades en comunicación y las personas que saben construir elementos comunicativos efectivos pueden colaborar con el sector científico para, en ambas situaciones, lograr instrumentos comunicativos, en lenguaje local, que contribuyan a una apropiación del conocimiento. Esta apropiación del conocimiento, estoy seguro, aportará elementos para la toma de decisiones que contribuirán de manera decisiva en la construcción de un bienestar social.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 23 de febrero en el periódico la Unión de Morelos