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miércoles, 3 de julio de 2024

Planes de gobierno con indicadores

Ya pasaron las campañas donde las personas candidatas nos hicieron promesas. En breve estaremos presenciando los diferentes cambios en las personas que gobiernan nuestro país o nuestros estados o nuestras ciudades. Sin embargo, en la mayoría de los casos, no estuvieron acompañadas de indicadores para las promesas de gobierno. Por esta razón, considero importante que en los Planes de Gobiernos de los diferentes niveles, ahora sí, aparezcan indicadores. Es claro, que los indicadores son números que pueden reflejar el avance o retroceso en diferentes aspectos de nuestra vida y con ello conocer si vamos en el camino correcto. La definición de indicadores de sustentabilidad es una herramienta fundamental para promover la transparencia, la rendición de cuentas, la participación ciudadana, la protección ambiental, el desarrollo económico sostenible y, en especial, la toma de decisiones basada en evidencia en los ámbitos de los gobiernos federales, estatales o locales. En síntesis, al explicitar los indicadores, señala el camino para mejorar la calidad de vida de la población.

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase "Van Gogh's style paint of On a somewhat hot afternoon in Cuernavaca, two people went out to the terrace to enjoy their favorite drinks and feel the naturalness of the trees, plants, flowers and the silent company of their pets. These terraces are typical in this city where people live outdoors and have the privilege of having gardens all year round. They talked about what life was like in other countries where the climate is less benign and does not allow these moments of relaxation any day of the year." en leonardo.ai

Los indicadores permiten a los gobiernos demostrar de manera transparente cómo se están utilizando los recursos y qué resultados se están logrando. Ayudan a asegurar que las políticas locales estén alineadas con las normativas nacionales e internacionales, promoviendo la coherencia entre los diferentes niveles de gobierno. Demostrar el avance en los indicadores de sustentabilidad facilita que una región sea más atractiva para inversionistas que tienen compromisos con la sustentabilidad y con ello propiciar el bienestar social con sus inversiones o, al menos, no causar la desigualdad en la población y la devastación del entorno ambiental.
Ejemplos de estos indicadores son: a) El porcentaje de la población que tiene acceso a agua potable segura. Este indicador permitiría a la población monitorear el progreso del gobierno local en cuanto a garantizar este derecho básico. b) La cantidad de residuos sólidos que se generan y se manejan adecuadamente. Este indicador permitiría a la población evaluar el desempeño del gobierno local en la gestión ambiental y la protección del medio ambiente. c) El porcentaje de la población que vive en situación de pobreza. Este indicador permitiría a la población monitorear el progreso del gobierno local en la lucha contra la pobreza y la desigualdad. d) El porcentaje de energía que proviene de fuentes renovables. Estos son solo unos ejemplos, pero hay muchos más que pueden ser seleccionados y compartidos en los planes de gobierno para transparentar las intenciones y poder evaluar los desempeños de los gobiernos.
Quiero enfatizar lo que ha pasado en los últimos años en algunos indicadores en nuestro país y compararlos con otros países en el mundo. Un indicador que mide el cambio en la productividad por la fuerza laboral es el crecimiento del PIB per cápita y por persona empleada. Este indicador para México en 2012 era de 0.2 %, en 2018 fue de 0 % y en 2022 fue de -1.6%. Este indicador debe ser positivo y al comparar con el mundo que en estos años fue de 1.6 %, 2.1 % y 0.5 % respectivamente, nos indica que no vamos bien.
En el ámbito de la energía un indicador que refleja la eficiencia en la generación de riqueza es la intensidad energética. En este indicador el mundo ha hecho un avance significativo en 50 años, al pasar de 2.61 kWh/USD en 1970 a 1.30kWh/USD en 2022, es decir, se disminuyó a la mitad el consumo de energía para producir 1 dólar de PIB. En cambio, nuestro país pasó de 1.11 kWh/USD a 1.12 kWh/USD mostrado un máximo en 1990 de 1.6 kWh/USD. Los países más consumidores de energía China y Estados Unidos han pasado de 2.06 kWh/USD y 3.71 kWh/USD a 1.65 kWh/USD y 1.36 kWh/USD. Como observamos en ambos casos aumentaron su eficiencia. Alemania y Reino Unido son de llamar la atención pues pasaron de 2.67 kWh/USD y 2.69 kWh/USD a 0.77 kWh/USD y 0.87 kWh/USD respectivamente, es decir, aumentaron su eficiencia aproximadamente tres veces.
Déjenme hacer un análisis de los últimos años para México y hablar en kilo Joules (kJ) por pesos ($). En 2018 este indicador se reportaba en 202.5 kJ/$, en 2020 fue de 194.2 kJ/$; pero en 2022 subió, como ya dijimos, a 254.6 kJ/$ [fuente INEGI, Agenda2030]. Desde 1990 teníamos una tendencia muy suave a la baja, tendencia que cambió en 2020 para ahora incrementarse. Esta situación indica que la eficiencia del sector productivo en México no es buena y en parte se debe al precio de la energía que fundamentalmente proviene de los combustibles fósiles que es más cara que las fuentes renovables.
Como vemos la política energética no ha sido la adecuada al evaluarla con aspectos económicos.
Otro indicador donde el avance en 30 años ha sido minúsculo es el porcentaje de la población que vive por debajo del umbral de pobreza (1.9 USD diarios) que pasó de 10.6 % en 1992 a 5.9 en 2020, pero manteniéndose prácticamente sin cambio desde 2016 (fuente INEGI, Agenda2030), es decir, sin cambio en dos sexenios.
Desde mi perspectiva, es esencial que los planes de gobierno de todos los niveles tengan indicadores claros y que, dentro de las acciones de gobierno, se instrumenten los mecanismos necesarios para dar a conocer puntualmente los indicadores seleccionados. Debe quedar claro que no estoy definiendo los indicadores, ya muchos están establecidos; pero las autoridades que tomarán las riendas de nuestras ciudades, estados o país, pudieran definir otros. Esto otros o los ya conocidos indicadores, podrían ayudarnos a verificar los avances que nos prometieron.


Este artículo fue publicado el día 3 de junio en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 12 de junio de 2024

Dialogar para deconstruir y construir

¿Qué esperamos para nuestro futuro cercano y que impacte positivamente en nuestro futuro a largo plazo? Este tipo de pregunta es de las que más ha estado rondado por nuestras cabezas en estos tiempos de elecciones. Esta situación no solo está sucediendo en México, sino en muchos lugares del mundo, ya que estamos en plenas elecciones en una buena porción del planeta. Por ejemplo en El Salvador la mayoría ha decidido reelegir al Nayib Bukele como presidente, en México el triunfo de Claudia Sheinbaum como la primera presidenta. En Morelos, el estado donde vivo, Margarita González Saravia será la primera gobernadora. Esta semana, en las elecciones para el parlamento europeo, los grupos de derecha obtuvieron el respaldo de la población.
Aunque no parezca, estos resultados tienen que ver con la desilusión que la mayoría de la población está percibiendo de la situación actual (estatus quo) y parece que se apunta hacia las transformaciones y ruptura con las instituciones actuales o al menos de como las conocemos.
Observamos que no son elecciones tradicionales, al menos como las que viví en el siglo pasado, en el sentido de izquierdas o derechas. Los colores de la opción ciudadana no son unívocos, sino que parece ser que se intenta explorar por otras vías diferentes a las institucionales. Estos hechos nos invitan a la reflexión. En el contexto mexicano, en los últimos siglos, no se ha podido disminuir la situación de pobreza de una porción cercana al 50 % de la población. En el mundo cerca del 40 % de la población vive con menos cinco dólares al día, que claramente no alcanza para salir de la pobreza. La situación actual, en regiones donde la población puede elegir a quien gobierne, la selección de propuestas de ruptura se aprecia como la que más promete. Parece ser que esta situación indica que estamos pensando en el futuro cercano y no en el largo plazo que se vislumbra incierto.
También en estos días, nos hemos percatado de los cambios globales que hemos producido en el clima del planeta y lo que se veía improbable, ahora es lo cotidiano. Las olas de calor y sequías están afectando nuestras poblaciones y los eventos meteorológicos extremos están presentándose con mayor frecuencia e intensidad. Para mí, las acciones que debemos adoptar para mitigar, adaptarnos y combatir este cambio climático son de carrera larga, es decir, nuestras acciones no tienen impacto inmediato y hasta parecieran que no sirven, que no disminuyen las desigualdades. Por esta razón, es necesario alertar a la población en general de estos hechos, con datos e información para buscar las estrategias a largo plazo que consideren el día a día.

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase: "Image of a scene alive with vibrant colors and infectious joy as the sun casts its golden glow over a picturesque Latin American city. The cobblestone streets hum with energy as happy people stroll leisurely, their laughter mingling with the melodic rhythms of street musicians." en leonardo.ai.

Dentro de las acciones de ruptura están las propuestas de cambio de la estructura de nuestras ciudades y pensar en ciudades o vecindarios pequeños, donde la población pueda realizar la mayoría de sus actividades económicas, sociales, culturales, educativas y de esparcimiento en distancias caminables o de movilidad no motorizada. Esto implica la ruptura con el actual modo basado en el transporte individual con vehículos de combustión interna. En este sentido, el cambio hacia un transporte público eléctrico no solo implica el cambio de combustible, sino la transformación de la infraestructura urbana para acoplar eficientemente el transporte público con la movilidad no motorizada. 
A pesar de muchas personas u organizaciones la población parece caminar hacia la sustitución de los combustibles fósiles, parece evidente que en unos 20 años estaremos presenciando la electrificación de nuestras actividades productivas y cotidianas y esta transformación implica el uso de energías renovables o al menos limpias.
No me queda duda que en México, las acciones de Claudia Sheinbaum van en la dirección de instrumentar acciones hacia las fuentes renovables de energía, pero también se requiere de mensajes claros en esta dirección. En Morelos, he sido testigo de la construcción de estrategias sustentables para Cuernavaca; pero se requiere nuevamente de la actualización y adecuación a la situación actual y de todo Morelos. He visto las estrategias planeadas hace unos 15 años por Margarita González Saravia y considero pueden ser las bases para la construcción de un Morelos que responda a sus entornos sociales y ambientales, en plural por la diversidad de hoy.
Entendamos la ciudadanía mexicana habló y eligió, sean las razones que sean, me parece que debemos caminar colaborando.
Como lo decía al principio, son tiempos de cambios, la población en todos lados está cuestionando la forma en la que se trazaron las instituciones, ya que no han funcionado, tenemos porciones grandes de la población en pobreza. Como parte de una generación que luchó por configurar estas instituciones que pretendía responder a la población en general, me doy cuenta de que necesitamos replantear lo hecho. Para ello considero, ahora que hemos construido más conocimiento, social, ambiental y técnico, tenemos la oportunidad de construir estrategias basadas en este conocimiento y vislumbrar un futuro más lejano.
Desde mi punto de vista, la disposición para dialogar con la diversidad implica la apertura para, con argumentos, flexibilizar y en su caso modificar las posiciones. Lo he mencionado muchas veces, el diálogo con miras en el futuro lejano ayuda a encontrar las coincidencias y construir estrategias de consenso.
Redoblemos esfuerzos por dialogar y deconstruir para construir con base en el conocimiento.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 12 de junio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 3 de enero de 2024

Los mejores deseos renovables para 2024

Iniciemos este año con ánimos para transitar a una sociedad donde el bienestar social sea la situación que prevalezca en la mayoría de las comunidades del mundo. Esta frase está en concordancia que los buenos deseos que normalmente imperan en estas fechas. Nuestros saludos en estos días se llenan de estas frases de aliento, esperanza y ganas de compartir felicidad y bienestar con quienes nos rodean.
En este sentido, también deseo que iniciemos verdaderamente la transición hacia el uso de las fuentes renovables de energía. En particular, debemos estar atentos al llamado que hace la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) que señala que la forma caminar hacia los objetivos del Acuerdo de París es triplicar la energía renovable y duplicar la eficiencia energética para 2030. En el entorno mundial durante el 2022 se produjo el mayor aumento anual jamás registrado en energía renovable, que ahora representa el 40 % de la capacidad de energía instalada mundial. Sin embargo, la escala y el alcance del despliegue de energías renovables entre diferentes sectores y regiones son desiguales y no alcanza una trayectoria justa y equitativa de 1.5°C. En México, y la zona de América Latina este aumento fue mucho menor. 

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase "detailed city landscape with solar photovoltaics, wind turbines, green walls on buildings, road with bicycle lanes, trees and flowers on the side walks and happy people under a sunny sky and mountains on the horizon" en leonardo.ai

Como lo he mencionado antes, necesitamos eliminar gradualmente los combustibles fósiles para apegarnos lo más posible al escenario de 1.5°C que es el de menor daño para la población mundial.
En este sentido, se requerirá de una inversión cuantiosa que muchas regiones de América Latina y, en especial, de México. Por esta razón, las regiones del sur global buscaron la implementación del fondo para la transición energética justa en la COP 28. Ya hay regiones que se han beneficiado de estos programas. Por ejemplo podemos citar a Sudáfrica con 8.5 mil millones, a Indonesia con 20 mil millones, a Vietnam con 15.5 mil millones y a Senegal con 2.7 mil millones  de USD. No he encontrado datos para nuestra región, si los hay, seguramente los montos son mucho menores.
Por estas razones, considero que las personas que desean participar en las próximas elecciones y actualmente están formulando sus propuestas de gobierno deben incluir propuestas para la sustitución de los combustibles fósiles por fuentes renovables de energía y solicitar apoyos de estos fondos internacionales.
En particular, dado que Cuernavaca y todo el Estado de Morelos tienen un clima soleado es ideal para el desarrollo de la energía solar. El gobierno local podría invertir en la construcción de plantas de energía solar para generar electricidad renovable. Estas acciones se pueden materializar para sectores en específico, por ejemplo los organismos de agua potable pueden instalar sistemas fotovoltaicos y con ellos disminuir grandemente su costo de electricidad y por tanto el pago por este servicio. Es muy importante hacer notar que en los últimos 13 años los precios de los paneles fotovoltaicos han caído en un 80 % y que al incluir los costos de instalación los sistemas fotovoltaicos han disminuido su costo en un 50 %. Lo que hace más de una década era impagable hoy en día es totalmente posible desde el punto de vista técnico y económico.
Ya mencionaba en las semanas pasadas, que la electrificación del transporte es una de las acciones necesarias para incrementar la calidad de vida en nuestra región. Si a esta medida añadimos la reglamentación para que las organizaciones concesionarias del transporte generen su propia electricidad con fuentes renovables estaremos caminando en la dirección correcta. Para la implantación de estas mediadas se requiere financiamiento, que puede ser negociado con organizaciones de crédito públicas o privadas y apalancadas por los financiamientos internacionales disponibles. En este sentido, la gestión por parte de las personas que ocupen los diferentes niveles de gobierno debe estar encaminada hacia estas opciones de financiamiento internacional que no necesariamente requerirán de fondos gubernamentales.
Estos son ejemplos sencillos de la gestión gubernamental que debe considerar el desarrollo de políticas energéticas sustentables instrumentando estrategias y marcos regulatorios que fomenten la inversión en energías renovables. Gestionar con la CFE, la expansión de la infraestructura necesaria para la generación de electricidad distribuida y descentralizada, en particular transformado la red de transmisión y distribución en una red inteligente y actuante. Los gobiernos locales, en colaboración con los medios de comunicación y las instituciones educativas y de investigación, pueden desarrollar campañas educativas para concienciar a la población sobre la importancia de la transición hacia las fuentes renovables y sus bondades económicas en el mediano y largo plazo.
En particular, los gobiernos locales pueden incorporar criterios de sustentabilidad y preferencia por las fuentes de energías renovables en sus adquisiciones y establecer estándares verdes en la construcción y renovación de la infraestructura pública que aborden.
Estoy convencido que este tipo de acciones implementadas de manera coordinada con las comunidades promoviendo su participación contribuirá de manera significativa a la transición hacia una matriz energética sustentable en Morelos, México y en general en la región de América Latina. Por supuesto estoy comprometido para colaborar con planes y programas en estas líneas de acción.
Estos son parte de mis buenos deseos para este año que comienza pensando en el futuro de la juventud de la región que merece disfrutar del bienestar social.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 3 de enero en el periódico la Unión de Morelos.