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miércoles, 12 de junio de 2024

Dialogar para deconstruir y construir

¿Qué esperamos para nuestro futuro cercano y que impacte positivamente en nuestro futuro a largo plazo? Este tipo de pregunta es de las que más ha estado rondado por nuestras cabezas en estos tiempos de elecciones. Esta situación no solo está sucediendo en México, sino en muchos lugares del mundo, ya que estamos en plenas elecciones en una buena porción del planeta. Por ejemplo en El Salvador la mayoría ha decidido reelegir al Nayib Bukele como presidente, en México el triunfo de Claudia Sheinbaum como la primera presidenta. En Morelos, el estado donde vivo, Margarita González Saravia será la primera gobernadora. Esta semana, en las elecciones para el parlamento europeo, los grupos de derecha obtuvieron el respaldo de la población.
Aunque no parezca, estos resultados tienen que ver con la desilusión que la mayoría de la población está percibiendo de la situación actual (estatus quo) y parece que se apunta hacia las transformaciones y ruptura con las instituciones actuales o al menos de como las conocemos.
Observamos que no son elecciones tradicionales, al menos como las que viví en el siglo pasado, en el sentido de izquierdas o derechas. Los colores de la opción ciudadana no son unívocos, sino que parece ser que se intenta explorar por otras vías diferentes a las institucionales. Estos hechos nos invitan a la reflexión. En el contexto mexicano, en los últimos siglos, no se ha podido disminuir la situación de pobreza de una porción cercana al 50 % de la población. En el mundo cerca del 40 % de la población vive con menos cinco dólares al día, que claramente no alcanza para salir de la pobreza. La situación actual, en regiones donde la población puede elegir a quien gobierne, la selección de propuestas de ruptura se aprecia como la que más promete. Parece ser que esta situación indica que estamos pensando en el futuro cercano y no en el largo plazo que se vislumbra incierto.
También en estos días, nos hemos percatado de los cambios globales que hemos producido en el clima del planeta y lo que se veía improbable, ahora es lo cotidiano. Las olas de calor y sequías están afectando nuestras poblaciones y los eventos meteorológicos extremos están presentándose con mayor frecuencia e intensidad. Para mí, las acciones que debemos adoptar para mitigar, adaptarnos y combatir este cambio climático son de carrera larga, es decir, nuestras acciones no tienen impacto inmediato y hasta parecieran que no sirven, que no disminuyen las desigualdades. Por esta razón, es necesario alertar a la población en general de estos hechos, con datos e información para buscar las estrategias a largo plazo que consideren el día a día.

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase: "Image of a scene alive with vibrant colors and infectious joy as the sun casts its golden glow over a picturesque Latin American city. The cobblestone streets hum with energy as happy people stroll leisurely, their laughter mingling with the melodic rhythms of street musicians." en leonardo.ai.

Dentro de las acciones de ruptura están las propuestas de cambio de la estructura de nuestras ciudades y pensar en ciudades o vecindarios pequeños, donde la población pueda realizar la mayoría de sus actividades económicas, sociales, culturales, educativas y de esparcimiento en distancias caminables o de movilidad no motorizada. Esto implica la ruptura con el actual modo basado en el transporte individual con vehículos de combustión interna. En este sentido, el cambio hacia un transporte público eléctrico no solo implica el cambio de combustible, sino la transformación de la infraestructura urbana para acoplar eficientemente el transporte público con la movilidad no motorizada
A pesar de muchas personas u organizaciones la población parece caminar hacia la sustitución de los combustibles fósiles, parece evidente que en unos 20 años estaremos presenciando la electrificación de nuestras actividades productivas y cotidianas y esta transformación implica el uso de energías renovables o al menos limpias.
No me queda duda que en México, las acciones de Claudia Sheinbaum van en la dirección de instrumentar acciones hacia las fuentes renovables de energía, pero también se requiere de mensajes claros en esta dirección. En Morelos, he sido testigo de la construcción de estrategias sustentables para Cuernavaca; pero se requiere nuevamente de la actualización y adecuación a la situación actual y de todo Morelos. He visto las estrategias planeadas hace unos 15 años por Margarita González Saravia y considero pueden ser las bases para la construcción de un Morelos que responda a sus entornos sociales y ambientales, en plural por la diversidad de hoy.
Entendamos la ciudadanía mexicana habló y eligió, sean las razones que sean, me parece que debemos caminar colaborando.
Como lo decía al principio, son tiempos de cambios, la población en todos lados está cuestionando la forma en la que se trazaron las instituciones, ya que no han funcionado, tenemos porciones grandes de la población en pobreza. Como parte de una generación que luchó por configurar estas instituciones que pretendía responder a la población en general, me doy cuenta de que necesitamos replantear lo hecho. Para ello considero, ahora que hemos construido más conocimiento, social, ambiental y técnico, tenemos la oportunidad de construir estrategias basadas en este conocimiento y vislumbrar un futuro más lejano.
Desde mi punto de vista, la disposición para dialogar con la diversidad implica la apertura para, con argumentos, flexibilizar y en su caso modificar las posiciones. Lo he mencionado muchas veces, el diálogo con miras en el futuro lejano ayuda a encontrar las coincidencias y construir estrategias de consenso.
Redoblemos esfuerzos por dialogar y deconstruir para construir con base en el conocimiento.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 12 de junio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 3 de enero de 2024

Los mejores deseos renovables para 2024

Iniciemos este año con ánimos para transitar a una sociedad donde el bienestar social sea la situación que prevalezca en la mayoría de las comunidades del mundo. Esta frase está en concordancia que los buenos deseos que normalmente imperan en estas fechas. Nuestros saludos en estos días se llenan de estas frases de aliento, esperanza y ganas de compartir felicidad y bienestar con quienes nos rodean.
En este sentido, también deseo que iniciemos verdaderamente la transición hacia el uso de las fuentes renovables de energía. En particular, debemos estar atentos al llamado que hace la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) que señala que la forma caminar hacia los objetivos del Acuerdo de París es triplicar la energía renovable y duplicar la eficiencia energética para 2030. En el entorno mundial durante el 2022 se produjo el mayor aumento anual jamás registrado en energía renovable, que ahora representa el 40 % de la capacidad de energía instalada mundial. Sin embargo, la escala y el alcance del despliegue de energías renovables entre diferentes sectores y regiones son desiguales y no alcanza una trayectoria justa y equitativa de 1.5°C. En México, y la zona de América Latina este aumento fue mucho menor. 

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase "detailed city landscape with solar photovoltaics, wind turbines, green walls on buildings, road with bicycle lanes, trees and flowers on the side walks and happy people under a sunny sky and mountains on the horizon" en leonardo.ai

Como lo he mencionado antes, necesitamos eliminar gradualmente los combustibles fósiles para apegarnos lo más posible al escenario de 1.5°C que es el de menor daño para la población mundial.
En este sentido, se requerirá de una inversión cuantiosa que muchas regiones de América Latina y, en especial, de México. Por esta razón, las regiones del sur global buscaron la implementación del fondo para la transición energética justa en la COP 28. Ya hay regiones que se han beneficiado de estos programas. Por ejemplo podemos citar a Sudáfrica con 8.5 mil millones, a Indonesia con 20 mil millones, a Vietnam con 15.5 mil millones y a Senegal con 2.7 mil millones  de USD. No he encontrado datos para nuestra región, si los hay, seguramente los montos son mucho menores.
Por estas razones, considero que las personas que desean participar en las próximas elecciones y actualmente están formulando sus propuestas de gobierno deben incluir propuestas para la sustitución de los combustibles fósiles por fuentes renovables de energía y solicitar apoyos de estos fondos internacionales.
En particular, dado que Cuernavaca y todo el Estado de Morelos tienen un clima soleado es ideal para el desarrollo de la energía solar. El gobierno local podría invertir en la construcción de plantas de energía solar para generar electricidad renovable. Estas acciones se pueden materializar para sectores en específico, por ejemplo los organismos de agua potable pueden instalar sistemas fotovoltaicos y con ellos disminuir grandemente su costo de electricidad y por tanto el pago por este servicio. Es muy importante hacer notar que en los últimos 13 años los precios de los paneles fotovoltaicos han caído en un 80 % y que al incluir los costos de instalación los sistemas fotovoltaicos han disminuido su costo en un 50 %. Lo que hace más de una década era impagable hoy en día es totalmente posible desde el punto de vista técnico y económico.
Ya mencionaba en las semanas pasadas, que la electrificación del transporte es una de las acciones necesarias para incrementar la calidad de vida en nuestra región. Si a esta medida añadimos la reglamentación para que las organizaciones concesionarias del transporte generen su propia electricidad con fuentes renovables estaremos caminando en la dirección correcta. Para la implantación de estas mediadas se requiere financiamiento, que puede ser negociado con organizaciones de crédito públicas o privadas y apalancadas por los financiamientos internacionales disponibles. En este sentido, la gestión por parte de las personas que ocupen los diferentes niveles de gobierno debe estar encaminada hacia estas opciones de financiamiento internacional que no necesariamente requerirán de fondos gubernamentales.
Estos son ejemplos sencillos de la gestión gubernamental que debe considerar el desarrollo de políticas energéticas sustentables instrumentando estrategias y marcos regulatorios que fomenten la inversión en energías renovables. Gestionar con la CFE, la expansión de la infraestructura necesaria para la generación de electricidad distribuida y descentralizada, en particular transformado la red de transmisión y distribución en una red inteligente y actuante. Los gobiernos locales, en colaboración con los medios de comunicación y las instituciones educativas y de investigación, pueden desarrollar campañas educativas para concienciar a la población sobre la importancia de la transición hacia las fuentes renovables y sus bondades económicas en el mediano y largo plazo.
En particular, los gobiernos locales pueden incorporar criterios de sustentabilidad y preferencia por las fuentes de energías renovables en sus adquisiciones y establecer estándares verdes en la construcción y renovación de la infraestructura pública que aborden.
Estoy convencido que este tipo de acciones implementadas de manera coordinada con las comunidades promoviendo su participación contribuirá de manera significativa a la transición hacia una matriz energética sustentable en Morelos, México y en general en la región de América Latina. Por supuesto estoy comprometido para colaborar con planes y programas en estas líneas de acción.
Estos son parte de mis buenos deseos para este año que comienza pensando en el futuro de la juventud de la región que merece disfrutar del bienestar social.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 3 de enero en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 23 de agosto de 2023

Tenemos que aumentar la sombra

La sombra es parte de las condiciones que promueven nuestro bienestar. Esta oración requiere contexto y de una explicación. 
Cuando caminamos por las calles de la ciudad o por algún camino en el entorno rural es muy posible que escojamos hacerlo bajo la sombra. Es más, en los últimos años que la temperatura se ha incrementado en nuestro planeta las diferentes olas de calor han aumentado el incomodidad que sentimos bajo los rayos solares al caminar, o movernos por nuestros entornos. Por malas decisiones, muchas ciudades, han pasado de ser lugares dedicados a las personas a ser lugares donde los automóviles son los reyes del asfalto, es necesario recobrar el verdor de antaño y recuperarlas para las personas. Enfaticemos, por ejemplo esperar el transporte público bajo del rayo del sol puede ser no solo incómodo y desagradable sino causa de sudoración excesiva conduciendo a fatiga y deshidratación e incluso a golpes de calor. Adicionalmente, la ausencia de paisaje urbano agradable disminuye el apetito por rodar en bicicleta o caminar y condenan a una parte de la población a sufrir.
En una ciudad, las áreas sombreadas invitan a caminar, con esto se fomenta la convivencia social y la actividad comercial en las zonas sombreadas. La verdad es que la mayoría de las personas gozamos de una caminata o una rodada en bici bajo la sombra de árboles. El paseo y los juegos infantiles son mucho más agradables y placenteros cuando se realizan al aire libre y bajo el resguardo de los árboles; además, en esos momentos la cantidad de oxígeno generada por el entorno verde nos llena de energía al mismo tiempo que estamos disfrutando de esas actividades.

Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase "photo style of Mexican young people waiting for a bus in a street under the tree's shadow, ultra detailed happy faces near perfection, photo is at noon in the background people riding bikes" en https://leonardo.ai

Recuerdo que en el último tercio del siglo pasado en la Ciudad de México se realizó una campaña extensa de sembrado de árboles en diferentes rumbos de la ciudad. Deseo comentar que fui testigo de que en aquella época, en lo que hoy es el eje 3 Norte se sembraron muchas varitas de madera con unas cuantas hojas verdes en la punta y al pasar del tiempo son árboles que aportan oxígeno y sombra en esa avenida. A pesar de los numerosos automóviles que transitan por esa vialidad las diferentes tonalidades de verdes hacen menos pesado el transitar tanto en auto como en bici o a pie por las banquetas. Recuerdo que, en esa época, también, se sembraron arbolitos en las aceras, pero no tuvieron el buen desarrollo que sus congéneres sembrados en el camellón, la ciudadanía no participó de las actividades en forma positiva. 
Estoy seguro de que estas acciones del pasado se repitieron en muy diversos lugares en la República Mexicana y hoy se disfruta de caminos con verdor. Sin embargo, hay muchos otros lugares donde la ausencia de este verdor impacta negativamente en el bienestar de sus habitantes. 
Recientemente, me llamó la atención un pódcast que analizaba el papel de la sombra en el bienestar de las personas. Este pódcast resalta la importancia de sombrear en las ciudades y, en particular, en algunas instalaciones urbanas como paraderos de autobuses o de microbuses. Es claro que se pueden construir paraderos de acero, aluminio o de concreto; pero los árboles, además de dar sombra, ofrecen otros servicios ambientales como contribuir a refrescar el ambiente, dan comodidad visual, aumentan la calidad del aire al absorber el CO2; también las hojas atrapan partículas contaminantes y las remueven de la atmósfera. De lo más importante es el cobijo a otras especies aumentando la biodiversidad en estos entornos urbanos, provocando los agradables sonidos matinales de las aves. Adicionalmente, si se les reserva algunos metros para su crecimiento libres de cemento fomentan la retención de agua de lluvia y, con todo ello, reducen el estrés y mejoran la salud mental de las personas en sus entornos.
En este contexto es de suma importancia que las autoridades locales, de ciudades, pueblos o comunidades, elaboren y desarrollen planes estratégicos a largo plazo para la plantación y el mantenimiento de árboles en toda la comunidad, incluyendo objetivos claros, metas de plantación y un calendario de mantenimiento regular. En estos planes debe quedar claro la elección de especies de árboles que sean adecuadas para el clima local y las condiciones del suelo, enfatizando las especies autóctonas. Es fundamental identificar áreas prioritarias donde la sombra de los árboles sea más beneficiosa, como paradas de transporte público, parques, plazas públicas y áreas de juego y esparcimiento. Los planes deben establecer un programa de mantenimiento regular que incluya poda, fertilización y control de plagas para asegurarse de que los árboles se mantengan en buen estado y proporcionen sombra de manera efectiva y los demás servicios ecológicos. Recordemos las plagas que están atacando a diferentes árboles en diferentes ciudades incluyendo a los Ficus en Cuernavaca y que han provocado la muerte de palmeras y árboles; así la necesidad del cuidado de ellos. Este plan debe considerar informar a la comunidad sobre la importancia de los árboles y los beneficios socioambientales que aportan, adicionalmente mediante esta actividad fomentar la participación ciudadana activa en programas de plantación y cuidado de árboles. Nuestro apoyo es esencial para la plantación y el cuidado de los árboles en nuestras comunidades y es parte imprescindibles para construir ciudades vivibles mediante la sombra de los árboles que no solo nos protege de la radiación solar, sino que ofrece protección ambiental y social a nuestras comunidades.


Este artículo fue publicado el día 22 de agosto en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 22 de marzo de 2023

Reporte del IPCC y cambios en nuestra vida

Es urgente hacer cambios en nuestra forma de vida. Esta frase es la que se puede extraer del sexto reporte presentado el día 20 de Marzo por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC). Es más, el énfasis de este reporte se hace en los temas de emisión neta cero, de adaptación y de mitigación. Desde mi perspectiva, este reporte centrado en adaptación y mitigación indica que hemos perdido la opción de evitar el cambio más allá de 1.5 Celsius y, de acuerdo con la información y modelos disponibles, este incremento en la temperatura promedio del planeta se alcanzará en la primera mitad de la próxima década, es decir, antes de lo esperado. En un periodo de 10 años habremos rebasado el límite que habíamos considerado como posible límite hace 8 años, en 2015. La versión disponible del reporte es un documento preliminar que puede cambiar en su redacción final. Sin embargo, la presentación de este lunes está disponible en YouTube [1] y ahí la podemos consultar. Durante la presentación se mencionó que es urgente que empecemos a tomar acciones hacia centrar nuestras actividades con emisiones netas cero, para mitigar y para adaptarnos a este cambio que hoy es inevitable. Sin embargo, también se enfatiza en que las acciones que implantemos hoy podrán tener efecto benéfico y ser medidos en unos 20 años.
Notemos las escalas de tiempo que son de mediano plazo comparadas con las escalas en que las políticas mexicanas se planifican.  Tenemos que empezar a implantar acciones de mitigación, adaptación y cambio en el uso de los combustibles fósiles hoy para poder ver cambios en las tendencias en 20 años. En México, sabemos que las políticas se definen por sexenios o trienios, pero las personas podemos planear con una visión de mayor plazo, por eso es importante la acción de la sociedad organizada en lugar de dejarles las definiciones de las políticas a otras que tienen miras miopes y cortas en el tiempo. 

Imagen creada con inteligencia artificial con la frase "happy people in small summer city Impressionist style " en https://huggingface.co/spaces/stabilityai/stable-diffusion

La semana pasada reflexionaba sobre el concepto de ciudades de 15 minutos, concepto de planeación de entornos urbanos donde se satisfagan las necesidades de salud, trabajo, educación y adquisición de bienes cotidianos en un radio de 15 minutos, a pie o en bicicleta, de las viviendas. Esta alternativa coincide con la idea de compras locales que ya circula entre nosotros como una opción para transitar hacia una vida con bienestar social.
Pudiera parecer que esta forma de concebir los entornos urbanos puede ser implantada con mayor celeridad en ciudades pequeñas o medianas; aunque tengo que reconocer que los ejemplos que mencioné la semana pasada se referían a grandes ciudades. 
Desde mi perspectiva, verdaderamente las ciudades pequeñas pueden hacer una planeación e implementar más fácilmente este tipo de estrategias.
Déjenme compartir una experiencia personal. Hace un poco más de 30 años cuando decidimos radicarnos en Cuernavaca, partiendo de la Ciudad de México, observamos podíamos hacer más actividades en menos tiempo. Este hecho nos reportó una mayor calidad de vida. En lugar de invertir tiempo en traslados lo usábamos para otras actividades productivas o de placer. Por eso, esta idea de la ciudad o vecindario de 15 minutos me parece muy atractiva. Considero que, efectivamente, las ciudades medianas y pequeñas pueden hacer más rápidamente la transición hacia vecindarios o barrios de 15 minutos en comparación con los megas ciudades.
A pesar de las ventajas de las ciudades de 15 minutos, también existen algunos inconvenientes y desafíos que deben ser considerados a) Las dificultades que presentan las extensas ciudades de la actualidad, aunada a las configuraciones de fraccionamientos satélites de ellas. b) El incremento en el costo de las viviendas dentro de las áreas de 15 minutos. c) La ausencia de planeación en muchas ciudades medianas y pequeñas puede exacerbar las desigualdades y los conflictos actuales en la población citadina. Sin embargo, si prestamos atención a estos inconvenientes podemos eliminarlos.
Adicionalmente, las falsas noticias pueden evitar que en ciudades pequeñas o medianas se diseñen estrategias para hacer entornos urbanos más acordes con las necesidades de su población. Por ejemplo he tenido noticias de manifestaciones en contra de este concepto alegando que se podría limitar la movilidad de las personas que necesitan desplazarse a otras partes de la ciudad o del país. Esto es verdaderamente una noticia falsa alentada por corporaciones que desean sigamos pagando nuestro transporte individual y contaminante para comprar, asistir al trabajo o a actividades culturales y recreativas. La idea de los suburbios o fraccionamientos alejados de los centros de convivencia descansan claramente en modelos de transporte individualizado que promueven el uso ineficiente de la energía, los espacios entre otros aspectos que lastiman a las personas y a otros seres vivientes. Los entornos urbanos ruidosos que lastiman son causados fundamentalmente por la movilización en automóviles. Recordemos que muchas veces, el bullicio de las personas se contagia y hace placentero nuestro deambular por los entornos compartidos.
En síntesis, coincido plenamente con las visiones del IPCC que indican que los procesos de cambio para tener actividades humanas con una emisión neta cero también se encaminan hacia el diseño e implementación de otros cambios benéficos en nuestras vidas. 


Este artículo fue publicado el día 23 de marzo en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 20 de julio de 2022

Infraestructura ciclista para Cuernavaca

Hace unos días leía: “Colonos se oponen a la construcción de una ciclovía en la Av. Palmira de Cuernavaca”. Esta noticia me llamó la atención dado que considero que necesitamos infraestructura para la movilidad no motorizada en Cuernavaca, incluso para personas adultas mayores. Mi asombro fue doble al ver esta noticia, primero, porque algunos colonos de Palmira se oponían a la ciclopista en esa vialidad; segundo, no había oído de ese proyecto aunque es muy importante que comencemos a tener este tipo de infraestructura en todo el país. 
Mis sorpresas no dejaban de aparecer al intentar averiguar más sobre el proyecto, y conocer la propuesta, su financiamiento y, todo ello. Mientras buscaba información, estaba deseoso de que esta iniciativa se convierta en un ejemplo para otras vialidades que ahora se destinan a los autos o al transporte público con autobuses sin dar espacios seguros a la comunidad ciclista. Esta necesidad de infraestructura segura para que podamos transportarnos usando bicicletas es compartida por muchas ciudades en México y en Latino América en general. Nuestras ciudades caminables pasaron muy rápidamente a ciudades motorizadas con modelos donde el automóvil era considerado un símbolo de éxito y relegó a las personas a una situación de segunda clase en sus propias ciudades.
La propuesta de construcción de infraestructura ciclista en Cuernavaca es interesante y me permito compartir la información que alcancé a entender. Sucede que el pasado 14 de julio el presidente Municipal, Lic. José Luis Uriostegui Salgado, firmó un acuerdo con la Embajada del Reino Unido y la iniciativa RE-ACTIVA.MX para crear una vía destinada a la movilidad no motorizada y peatonal en la ciudad de Cuernavaca. Con este acuerdo se dará paso a la puesta en marcha de proyectos de movilidad ciclista, peatonal y de rescate de espacios públicos. Uno de los aspectos a destacar es que se trata de proyectos de movilidad ciclista y peatonal, por la redacción se indica que son varios. Como dije la sorpresa iba en aumento, sucede que además de la Av. Palmira puede haber otros proyectos, pero no alcancé a encontrar en la información disponible más detalles.


Infraestructura para estacionar bicicletas en el IER-UNAM

Este acuerdo es producto de haber participado en una convocatoria junto con otras ciudades del país que también firmaron acuerdos en este mismo sentido. Entonces quiere decir que hay otras ciudades con estos acuerdos. Además de Cuernavaca consiguieron apoyo en esa convocatoria Irapuato, Manzanillo, Guadalajara, Cuautitlán Izcalli, León, Morelia, San Pedro Garza García, Tuxtla Gutiérrez y Tepic. Esto también es buena noticia, hay más proyectos a lo largo del país.
Así mediante una iniciativa de RE-ACTIVA.MX, auspiciada por UK-PACK-México y BikeNCity estas ciudades estarán instrumentando infraestructura para transformar la forma de transportarnos en ellas. Es importantísimo que la población esté informada para que sea parte de la transformación y no entorpezca los cambios con argumentos que solo benefician a unos cuantos en lugar de buscar el beneficio colectivo.
Otro aspecto importante es que el gobierno de la ciudad de Cuernavaca cuenta con asesoría, no solo internacional, sino con el aporte de conocimiento local. Me dio mucha confianza el saber que Intrépidas A. C. fue la organización que presentó la propuesta con el beneplácito del Instituto Municipal de Planeación. Esta colaboración indica que las organizaciones civiles pueden trabajar con los gobiernos para establecer proyectos y materializarlos.
Seguramente el proyecto que ganó el apoyo en la convocatoria de RE-ACTIVA.MEX considera no solamente la instalación de infraestructura en avenidas, sino la instalación de estacionamientos para las bicicletas en diferentes lugares de la ciudad. En varias ocasiones me he visto temeroso de usar la bicicleta en Cuernavaca, por no existir lugares donde dejarla mientras hago las tareas necesarias en esos lugares.
Desconozco el proyecto específico para Cuernavaca, pero me sumo a la iniciativa y me encantaría en un futuro contar con infraestructura ciclista a lo largo de diferentes vialidades en Cuernavaca, por citar algunos nombres: Av. Teoplanzolco, Av. Rio Mayo, Av. San Diego, Av. Cuauhtémoc, Av. Atlacomulco, Av. Poder Legislativo, y muchas otras. Es fundamental reconocer que al construir estas infraestructuras se estará fomentando la reactivación de esas vialidades para uso de las personas y no de los automóviles. La transformación vial de ellas impacta directamente en la salud de las personas, fomentan las actividades económicas y devuelven a la ciudadanía las ciudades. De esta manera, no comparto la opinión de quienes se oponen a este tipo de proyectos, considero el bienestar social mucho más importante para la convivencia en las ciudades.   
Poco a poco con la participación decidida de organizaciones civiles y la colaboración de los gobiernos locales la ciudadanía está transformando nuestras ciudades. Enhorabuena por esta decisión de los gobiernos locales, en particular en Cuernavaca donde vivo, que seguramente abonará para tener ciudades más vivibles en nuestro país.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 20 de julio en el periódico la Union de Morelos.

miércoles, 29 de junio de 2022

Ciudades vivibles

Desde muchos lugares en el mundo y con diferentes perspectivas se busca tener ciudades con calidad de vida, vivibles. Claramente el concepto de metrópolis, como la Ciudad de México y muchas otras megas ciudades en el mundo, que fascinó a muchas personas a principios del siglo XX es, ahora, cuestionado por la infelicidad que provocan en sus habitantes. Basta mencionar los largos trayectos de los domicilios a los lugares de trabajo, la contaminación del aire, del suelo, del agua, lumínica y sonora, los problemas de abasto de alimentos, agua y energía, entre otros muchos problemas que agobian tanto a los gobiernos como a las personas de estas grandes ciudades. Estos problemas no solo consumen tiempo que puede ser destinado al esparcimiento o a actividades productivas, sino que provoca daños a la salud física y mental de las personas. Con estas premisas en mente se ha buscado definir ciudades ideales para vivir, ciudades vivibles. En particular llamó mi atención el estudio que ha estado haciendo la Unidad de Inteligencia de “The Economist” (UIE) desde el 2013 sobre un índice para las ciudades vivibles y que acaba de dar los resultados para 2022. En este estudio para el año 2022 se analizaron tres ciudades mexicanas de un total de 172 en el mundo. En 2013 solo se analizó la Ciudad de México y obtuvo un índice ligeramente arriba del 60/100, es decir, dejaba mucho que desear como una ciudad vivible. Para este año su calificación es menor a 60/100, Querétaro alcanzó el 60/100 y Monterrey consiguió una puntuación mayor a 60/100. Muchas otras ciudades en Europa, Asia, América del Norte y Latino América alcanzan puntuaciones por arriba del 80/100 e incluso arriba del 90/100. Estas son las ciudades que podríamos analizar para convertir la ciudad o poblado en el que vivamos en un lugar con calidad de vida.
En el ámbito internacional existen múltiples indicadores con los cuales se puede comparar diversas actividades o comunidades o instituciones con sus similares en otros lugares. Desde mi punto de vista, la comparación con otras ciudades de otros lugares siempre es provechoso, ilustrativo y conlleva a definir acciones para un mejor desempeño. Sin embargo, es muy importante analizar los indicadores que puedan representar mejor la calidad de vida en un lugar. La simple copia de los indicadores no es adecuada para obtener buenos resultados, es imperioso una definición de los indicadores de acuerdo con la zona geográfica y al modo de organización que la población prefiere en cada localidad.
En particular el catálogo de la UIE analiza ciudades de todo el mundo para conocer que tan vivible es la ciudad mediante una matriz de análisis. 
Me parece que a nosotros como población de ciudades nos interesa que se establezcan estrategias para que nuestras ciudades ofrezcan calidad de vida en ella y podamos disfrutar de ella. En varias ocasiones he mencionado que debemos definir indicadores para monitorizar estas estrategias. En mi opinión, la de matriz de análisis definida por la UIE es un excelente punto de partida para definir una matriz que nos ayude a definir el ideal de una ciudad vivible en nuestra entorno ambiental, económico y social específico. Enfatizo que deberíamos partir y, con base en el conocimiento de nuestros entornos, construir una matriz que nos permita monitorizar las estrategias que se instrumenten en nuestras ciudades o poblados.
Viena (4308202510)

Dada la definición de la matriz y de las ciudades analizadas no es raro que la mayoría de las ciudades que ocupan los primeros 10 lugares en el catálogo sean del norte global (Europa, Norteamérica, Asía, Australia) Viena, Copenague, Zúrich, Calgary y Vancouver ocupan los primeros cinco lugares, todas ellas con calificaciones por arriba del 96/100. No quiero distraer la atención de quien lee estas líneas explicando los lugares, me parece mucho más útil analizar los factores considerados en la matriz de análisis.
La matriz considera cinco categorías: a) Estabilidad, b) Cuidado de la Salud, c) Cultura y ambiente, d) Educación y e) Infraestructura. Es notable que cuatro de estas categorías se refieran a aspectos que consideramos sociales u organizacionales y no al económico. Me parece que esto indica que la parte económica impacta rotundamente en las dimensiones organizacional, social y ambiental de la sustentabilidad y que su medición puede realizarse monitorizando los resultados más que las acciones. En la parte de Estabilidad se calcula la prevalencia del pequeño crimen y del crimen con violencia. Estos dos indicadores son vitales en la actual situación de México. En el ámbito del cuidado a la salud, se evalúa tanto la viabilidad de acceso a los cuidados de salud como a su calidad tanto en el sector público como en el privado. En la parte de Cultura y ambiente, el clima de la región como de las posibilidades de adaptación de los fuereños son aspectos que en nuestro país nos podrían beneficiar. EN esta parte también se consideran los niveles de corrupción, las restricciones religiosas, los niveles de censura, la disponibilidad de actividades culturales y deportivas, así como la disponibilidad de alimentos y bebidas. En la parte de educación se evalúa tanto la educación pública como la privada con indicadores del Banco Mundial. Finalmente, en cuanto a la infraestructura se considera el transporte público, el aprovisionamiento de agua y energía, la calidad de la vivienda y su confort.
Es fundamental para transitar a ciudades sustentables que en Morelos, y en particular en Cuernavaca, se definan indicadores para evaluar las políticas que se implementen.
En mi opinión, autoridades de las ciudades que no están en este catálogo pueden empezar a definir una serie de indicadores que les permita evaluar la calidad de vida de las personas que las habitan. Una invitación especial para quienes presiden los gobiernos municipales en nuestro país para que inicien esta definición con la participación de los sectores sociales y académicos y se inicie su monitoreo a la brevedad. Con este tipo de acciones que miran a largo plazo se puede iniciar una verdadera transformación de nuestros entornos para hacerlos lugares donde el bienestar social impere.

Este artículo fue publicado el día 30 de junio en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Propuestas para nuestras ciudades: evaluar resultados más que acciones


Cada vez son más frecuentes las noticias de inundaciones. Esta semana en las regiones de Ecatepec y de Tula hubo tremendas e inesperadas inundaciones, estas no son privativas de nuestro país, sino también en diversos lugares en el mundo. Esta situación parece volverse cotidiana y ya no podemos hablar de que sean esporádicas. Lo que ha enfatizado el IPCC, desde hace algunos años lo estamos empezando a padecer. Acciones que contribuyan a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero son urgentes, pero este llamado parece caer en oídos sordos en la mayoría de las personas y en particular para algunas que tiene la oportunidad de proponer e implantar acciones concretas.
Por otro lado, estamos observando la migración como un fenómeno global. Hace algunos lustros, debido a la forma de difusión de las noticias en el ámbito internacional, veíamos la migración como un fenómeno entre Europa y África. Hoy en día lo estamos viendo en nuestro país. No solo es que parte de la población mexicana que no ve opciones para su desarrollo en nuestro país migra hacia Estados Unidos, sino que ahora México es un lugar de paso para una población nacida en Centroamérica y en el Caribe cada vez más empobrecida y que huye de lugares donde los recursos naturales han sido saqueados en aras de beneficiar a otras poblaciones y no a ellas.
Ante esta compleja situación, normalmente, se proponen estrategias y se definen acciones, pero cómo saber que estas propuestas son adecuadas y nos dirigen a cambios para alcanzar el bienestar social.
La semana pasada, el presidente Andrés Manuel López Obrador, comentó una serie de acciones que su gobierno ha instrumentado y enfatizaba que era lo que había prometido. Efectivamente, la pensión a adultos mayores y el programa de jóvenes construyendo el futuro han sido puestos en marcha y están en marcha entre otras acciones de gobierno. De esto no tenemos dudas. 
Para conocer si estas acciones están produciendo un cambio hacia el bienestar social es necesario definir los indicadores adecuados. 

Análisis
Imagen de Amico https://storyset.com/ 



Déjenme enfatizar. Para conocer si las propuestas implementadas conducen a las metas deseas, es necesario definir cómo vamos a medir su éxito, no basta con decir se implantaron.
Estas mediciones son una de las partes fundamentales que toda sociedad debe definir para verdaderamente construir su futuro deseado. Mientras no midamos no podremos saber si las acciones conducen a las metas propuestas. Estas mediciones, se conocen como indicadores y ellos deben definirse al mismo tiempo que se ponen en marcha las acciones para evaluar progresivamente el éxito de las estrategias. De definirse al mismo tiempo que las acciones quedará claro para todas las personas si se avanza con las acciones.
Si aceptamos esta forma analizar las propuestas, se deberán implantar los mecanismos para medir estos indicadores y así poder evaluar las estrategias. Con este tipo de mecanismos de evaluación no se podría decir: “yo tengo otros datos”. De hecho, hoy en día se acepta que el análisis de los datos podría ser realizado con diferentes metodologías y supuestos que enriquecen las perspectivas de análisis y, por lo tanto, conducen a un panorama más amplio y diverso. 
En nuestro país estamos a punto de que nuevas autoridades locales asuman sus cargos en diferentes municipios. Por esta razón, insistimos, es momento de definir los indicadores que cada nuevo gobierno plantea para que se evalúen sus estrategias y acciones. Al definir estos indicadores y abrir los datos para que la sociedad pueda analizarlos, se estarán ofreciendo opciones de análisis diversos que conducirán a un enriquecimiento informado del conocimiento de los diferentes entornos sociales y ambientales. 
Para definir estos indicadores es importante contar con la colaboración de los más diversos sectores de la sociedad, el sector académico en las disciplinas sociales, humanistas, técnicas y científicas es un invitado que hay que considerar, pero que debe colaborar con otros sectores para construir estos esquemas de evaluación.
La propuesta concreta es que las nuevas administraciones municipales definan estos indicadores en una forma participativa. Hoy antes de asumir los cargos, es el momento de planear y definir las formas de evaluación.

Este artículo fue publicado el día 8 de Septiembre en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 11 de agosto de 2021

Propuestas para nuestras ciudades: movilidad no motorizada

En estas fechas además de la crisis del COVID-19 estamos observando cambios climáticos producido por nuestras actividades sin precedentes en miles de años. Este lunes el IPCC nuevamente nos alertó sobre el cambio climático que estamos sufriendo y que se intensifica rápidamente y sus efectos se expanden hasta cualquier región de nuestro planeta. El informe señala que la intensidad de la tormentas aumenta provocando lluvias intensas e inundaciones en unas regiones mientras causa sequías en otras. En particular, en las latitudes altas se incrementa la precipitación y en las zonas subtropicales la sequía aumentará. Recordemos que los incendios aumentan en nuestro país, por ejemplo en la zona de Michoacán y Guerrero donde en 2018 se observaron incendios que cubrieron con sus cenizas la mayor parte de nuestro territorio. Además, algunas otras regiones está sufriendo inundaciones más frecuentemente, las noticias nos llegan más frecuentemente que en otros tiempos. Las áreas costeras se irán perdiendo debido a las inundaciones. La pérdida de los glaciares continuará. Ya se perdieron o redujeron dramáticamente la mayoría de los glaciares de nuestros volcanes (Popocatepetl, Pico de Orizaba, Iztaccíhuatl, Nevado de Toluca, etc.). Las ondas de calor serán más frecuentes e intensas, así como la acidificación de los océanos provocando cambios en la vida en ellos. En las playas del Caribe Mexicano podemos observar que cada años tenemos invasión de sargazo, indicación inequívoca que la vida en los océanos está cambiando. Para las ciudades el calor en las áreas urbanas aumentará, así como las inundaciones en ellas. Entre otras muchos cambios que están ocurriendo en estos días y que se prevé continúen. Ante esta situación, es muy probable que las personas consideremos no podemos hacer mucho, ya que es un problema verdaderamente global. Misma situación pueden pensar las autoridades de ciudades o municipios, al pensar que solamente los gobiernos nacionales o las grandes industrias o empresas pueden implantar acciones que enfrenten al cambio climático. La verdad es que no es así. En muchas partes del mundo personas o familias, autoridades de comunidades o de las ciudades han impulsado acciones que están transformando nuestra forma de vivir hacia una forma sustentable. En esta ocasión, insistiré en algunas propuestas que hemos impulsado desde hace varios años sobre la necesidad que tenemos en las ciudades en transitar hacia una movilidad pública eléctrica y fomentar el uso de la bicicleta y facilitar los últimos desplazamientos en forma peatonales. En este breve escrito, abundaré en los beneficios de la movilidad mediante vehículos impulsados principalmente por nuestros músculos, como las bicicletas o triciclos. Si bien, se cuenta con una comunidad en nuestro país que está impulsando el uso de la bicicleta desde el siglo pasado, es en estos últimos años cuando en la Ciudad de México se ha tenido un avance notable; aunque todavía muy limitado, en cuanto a una infraestructura para ciclistas. Aunque no parezca, los beneficios de que una ciudad cuente con infraestructura de alta calidad para peatones y ciclistas son de suma importancia para el éxito comercial. Por ejemplo en un documento titulado “Los beneficios económicos de hacer las calles más amigables para peatones y ciclistas”, impulsado por Bicitekas, A.C., concluye que para los comercios el apoyar medidas que atraigan a su zona de negocio más personas que transiten caminando o mediante transporte público o en bicicleta, en lugar de automovilistas, redunda en un mayor flujo de calidad de posibles clientes. En particular, se observa que, una mayor inversión en la calidad del ambiente peatonal, como aceras más amplias y medidas que restrinjan el tráfico vehicular, atraen una clientela más regular y leal al área y conduce a un impacto positivo tanto en comerciantes y como en la clientela. Hoy en día, se reconoce que en la movilidad el automóvil no es la única opción. Otro documento reporta aspectos muy relevantes sobre los beneficios individuales y sociales de la bicicleta, de hecho apunta hacia cómo se transforma una ciudad mediante la bicicleta. En este texto, Juan Mayorga enfatiza que es necesario construir la infraestructura para reducir las víctimas fatales de accidentes a cero, trazar ciclovías rápidas de las periferias de las ciudades a los centros de ellas, ciclovías en las avenidas importantes, estacionamientos seguros para las bicicletas en cada comercio o zona comercial, fomentar el transporte de pequeñas cargas mediante triciclos, entre otras estrategias. Hoy estamos a punto de tener transiciones en las autoridades de gobierno de muchos municipios en nuestro país. Es la oportunidad de transformar nuestra forma de vivir en las ciudades y hacerlas más amigables para todas las personas y contribuir a disminuir los efectos negativos que provocamos al usar energía fósil. Las ciudades medianas y pequeñas del todo el país pueden modernizarse con vista hacia la sustentabilidad introduciendo o ampliando la infraestructura para una movilidad que nos aporte beneficios a las salud de las personas, que promueva la socialización para reconstruir el tejido social y que no contamine el aire que respiramos. En nuestro país tenemos organizaciones sociales que tienen información que desean compartir y las autoridades municipales pueden asimilar. Por ejemplo Bicitekas, A.C. en ciudad de México, Movimiento Bicicletero de Cuernavaca, existen muchas otras. No solo la ciudad de México ha propuesto este tipo de estrategias que están transformado la vida de las colonias o delegaciones; pero se requiere un esfuerzo social de largo aliento para que estas estrategias rindan fruto en muchos otros lugares, como Cuernavaca, Cuautla o Zacatepec, por ejemplo. No podemos esperar que en tres años (el tiempo de los gobiernos en los municipios) se transforme una ciudad, pero si podemos exigir que se empiece o se continúe con este tipo de estrategias de movilidad. El momento de transformación de nuestras ciudades puede empezar con este trienio, depende de las autoridades electas y por supuesto de nosotros la ciudadanía. 

 Este artículo fue publicado el día 11 de agosto en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Apuntes para promover el uso de la bicicleta

La plasticidad de las personas nos ha permitido adaptarnos a múltiples actividades que las tecnologías nos ofrecen. No hace muchos años muchas personas con edades arriba de los sesenta años manifestaban su rechazo al uso de los llamados teléfonos inteligentes. Era común escuchar: Esa tecnología no es para mí… con un teléfono simple me basta… a eso no le voy a entender y muchas otras frases que anticipaban un rechazo hacia la tecnología de los teléfonos inteligentes. Hoy en día vemos en muchos lugares a estas personas de edad avanzada usar estos dispositivos para comunicarse cotidianamente con sus familiares y amistades. De hecho, podemos decir, que el concepto de teléfono inteligente ha pasado a la historia y las opciones de “inteligencia” son, hoy, parte indispensable de estos dispositivos. Con este ejemplo de adaptación de las personas quiero introducir otro que quizá sea más polémico y que puede ayudarnos a definir una movilidad diferente para las personas en los próximos años.
En el pasado mes de agosto fue publicado un artículo en la revista PLoSONE que analiza la seguridad de los ciclistas y, como el resultado más importante, encuentra que las personas mayores de cincuenta años son menos propensos a sufrir accidentes que la juventud ciclista. Por supuesto que este resultado parece diferente a lo esperado.
Un punto en particular que nos indica que el resultado de este estudio puede ser útil para nuestro país es que este fue realizado en países Latinoamericanos: Colombia y Argentina. Los investigadores analizaron los datos de 911 ciclistas de esos países. Para este estudio dividieron la muestra en jóvenes (menores a 26 años), adultos ( entre 26-50 años) y mayores (mayores a 50 años). En particular, a los científicos les interesó el hecho de que tanto en Colombia como en Argentina se ha experimentado un crecimiento sustancial del ciclismo urbano durante los últimos años. Ellos elaboraron un cuestionario y los participantes respondieron a preguntas sobre comportamientos en bicicleta, salud mental y seguridad en bicicleta.
En esta encuesta, las personas adultas mayores reportaron tasas más bajas de conductas de riesgo y accidentes de tránsito y, por otro lado, una mayor percepción de riesgo y un mejor conocimiento de las normas de tránsito que los otros dos dos grupos de ciclistas: adultos y jóvenes. Se descubrió que los comportamientos y los accidentes de ciclismo están significativamente relacionados con los indicadores de salud mental. En mi opinión, es también interesante que los indicadores de salud mental son más altos en la población ciclista de mayor edad. Si bien el resultado de los ciclistas adultos no tienen comparativamente un mayor riesgo para las lesiones y muertes en bicicleta, su nivel de riesgo sigue siendo alto. Además, definitivamente se requieren más acciones y medidas para promover la civilidad entre las personas que conducen tanto bicicletas como vehículos motorizados para reducir los riesgos de comportamiento y de la inconveniencia de la infraestructura vial que afectan la seguridad del ciclismo.
Otro punto a resaltar, de acuerdo con el estudio, es que la introducción sistemática de dispositivos electrónicos (por ejemplo, teléfonos celulares, navegadores GPS, auriculares) ha aumentado sustancialmente la probabilidad de que los ciclistas se distraigan y, posteriormente, sufran incidentes de tráfico que van desde incidentes hasta accidentes fatales. Regreso al comentario del inicio de este texto, las personas adultas cada vez más usan los dispositivos electrónicos. Aunque algunos estudios recientes se han centrado en el problema del uso de dispositivos electrónicos de los ciclistas jóvenes, la creciente naturalización de los dispositivos electrónicos en la vida cotidiana también está afectando la dinámica de transporte de los ciclistas que pertenecen a todos los segmentos de edad, el llamado de atención es para todas las edades. Por lo tanto, vale la pena discutir el papel de las distracciones en los accidentes de tránsito que involucran a ciclistas.
Con estos comentarios quiero enfatizar que la movilidad en bicicleta de la población de mayor edad parece ser una opción real y que los prejuicios deben ser evitados y revisados mediante estudios científicos.
Me parece claro que en la CDMX se está promoviendo la movilidad en bicicleta y que se requieren estudios como el que aquí comento para este entorno específico. Dado que vivo en Cuernavaca, una ciudad con una topografía ligeramente complicada para la movilidad en bicicleta recomiendo realizar estudios similares, así como habilitar la infraestructura para que la población ciclista crezca y, por supuesto, generar una la cultura cívica para que las diferentes formas de movilidad coexistan en una verdadera ciudad sustentable. Solo apunto, ya existen las bicicletas eléctricas que facilitan la movilidad en entornos como el de Cuernavaca. Ahora toca a los planeadores de la vialidad facilitar la transición para una movilidad sustentable.

Este artículo fue publicado el día 11 de Septiembre en el periódico la Unión de Morelos.