Este
artículo fue publicado el día
17 de Junio en el periódico La Unión de Morelos
En esta bitácora hay escritos que versan sobre ciencia, innovación, opinión política y divertimentos que quiero compartir
miércoles, 17 de junio de 2020
De música y ductos de combustibles fósiles.
Los ductos de petróleo o gas deberían ser usado para recrearnos con música. Esta
frase desconcierta, pero expliquémosla. En estos días de #QuédateEnCasa he
tenido la oportunidad de trabajar desde casa dando clases, teniendo reuniones
por videoconferencia, haciendo llamadas y disminuyendo los tiempos de trayectos
de casa al instituto. Así que me ha permitido hacer algo de exploración en los
amplios contenidos de la Internet y me encontré una video que presenta la
diversión de un músico tocando su saxofón en la boca de un tubo de un gaseoducto
[
liga espero les agrade como a mí ]. La verdad disfruté mucho los cuatro minutos de música. Richard C, el
saxofonista, como buen músico conoce de física y los fenómenos de las ondas
sonoras, aprovecha el retraso del eco en una forma para generar un diálogo entre
él y el ducto, algo que se aprecia y goza, Me imaginé a diferentes artistas
musicales haciendo propuestas de acuerdo a su estilo en un futuro donde las
fuentes renovables de energía nos provean de la energía para el bienestar social
y los ductos se queden para disfrute de las personas en lugar de conducir los
hidrocarburos que aportan la energía que hoy usamos, pero que envenenan el
ambiente. Estoy de acuerdo con el lector, que inmediatamente pensará, pero si en
México parece que vamos en camino contrario hacia acelerar el uso de las fuentes
renovables de energía. Hoy enfrentamos la declaración del director de la CFE de
que las fuentes renovables son caras porque son intermitentes, nada más falso,
las fuentes renovables son más baratas, aunque variables. La diferencia es que
en el ámbito de la ingeniería las variaciones pueden ser modeladas, anticipadas
y, por lo tanto, contempladas para atender la demanda de energía. Por ejemplo la
energía solar varía en el tiempo, pero con modelos de predicción del clima se
puede conocer con su posible variación, de esta manera las variaciones se
anticipan, lo intermitente no es anticipable y las renovables son variables en
ese sentido. Por otro lado, la construcción de una refinería que no va a
funcionar más de 20 años, podría ser sustituida por miles de sistemas
fotovoltaicos que provean de energía a miles de casas o pequeños negocios e
incrementen el bienestar de miles de personas, en lugar de alimentar de
combustibles a la insaciable demanda de energía del estilo consumista irracional
actual. Esta demanda irracional de la energía puede ser mostrada dado que hoy en
día el país que más energía per cápita usa es Estados Unidos (E.U.) y cuando
consideramos la productividad energética de ese país es menor a la productividad
energética de diferentes países europeos. Para ser más claros, con la energía
equivalente a un barril de petróleo E.U. produce cerca 8 USD mientras que
Alemania y Gran Bretaña producen 11 y 14 USD con la misma cantidad de energía.
Es más, la sociedad mexicana, hasta hace dos años, producía cerca de los 11 USD
con el mismo barril de petróleo. En síntesis, podemos decir que en promedio
somos, los mexicanos, menos gastadores de energía que los E.U. Sin embargo, no
debemos echar las campanas al vuelo, ya que esto es en promedio y sabemos que el
problema real en nuestro país es la pésima distribución de la riqueza que
tenemos. En considerar a la desigualdad como un lastre de la sociedad mexicana
coincidimos con el actual gobierno. La desigualdad es un hecho que
debemos combatir y los esfuerzos, no solo del gobierno, sino de la sociedad
mexicana deben conducir a disminuir estas lacerantes diferencias. Hoy ante la
crisis ocasionada por el COVID-19, los sectores del gobierno actual que
consideran a las fuentes renovables como una herramienta para combatir la
pobreza de los que menos tienen deben salir y promover su uso. Amplios sectores
de la sociedad se les unirán y fomentando la colaboración que es algo que buena
falta nos hace podemos transformar realmente a nuestra sociedad. Esta fue la
invitación que hicieron tanto Federico Vázquez como Camilo Arancibia en esta
columna para en conjunto tocar una misma melodía en aras de bienestar social
desde el sector ambiental y el científico del actual gobierno, espero estos
llamados sean escuchados. Con esto regreso al saxofonista que usa el eco del
ducto para desde lo artístico usar la física y generar emociones que nos
beneplacen. Así con afán colaborativo en lugar de establecer barreras podemos
realmente transformar este país y encaminarnos al bienestar social.
miércoles, 3 de junio de 2020
Pensar para un regreso sustentable
A pesar de que en la mayoría del territorio nacional estamos todavía en una fase preocupante de la epidemia COVID-19, debemos empezar a planear el regreso a actividades. Tuvimos más de dos meses para reflexionar sobre las cosas que hacemos y seleccionar cuáles son más importantes que otras, apreciamos las diferencias en las posibilidades que nos ofrece la forma de vivir para diferentes personas.
Desde mi punto de vista, la forma en la que vivimos no es adecuada para promover el bienestar social y debemos realizar cambios para transitar hacia la sustentabilidad. Tengo que recordar que en estas líneas cuando escribo sustentabilidad me refiero a un anhelo social donde se producirán bienes y servicios a partir de recursos a un ritmo en el cual no los agotemos y los cambios que produzcamos en el entorno puedan ser procesados de manera natural en un tiempo que no exceda por mucho la vida útil del producto o servicio. Para conseguir este reto es necesario contemplar aspectos sociales, económicos, naturales y organizacionales simultáneamente y con igualdad de relevancia.
Desde esta perspectiva, en varias ocasiones he manifestado que la actual forma en la que vivimos implica el agotamiento de los recursos naturales y genera una tremenda desigualdad en la distribución de la riqueza que evita el bienestar social. En particular, he insistido en que la forma actual de nuestro proceder busca obtener beneficios lo más rápidamente posible y que una perspectiva que contemple los beneficios en el largo plazo podría ser más adecuada. Sin embargo, tengo que comentar que en conversaciones que he tenido con colegas, que son especialistas en otras áreas del conocimiento, me he visto impedido de transmitir a cabalidad estas ideas. En el ámbito de la ciencias físicas e ingenierías, es muy claro el concepto de potencia, que implica una división entre el tiempo y, por ende, para incrementar esta potencia se debe considerar tiempos cortos. En cambio el concepto de eficiencia no considera el tiempo explícitamente y, por lo tanto, puede ser más adecuado para analizar los beneficios en el largo plazo. Déjenme tratar de explicar con un ejemplo sencillo. Consideremos que llegamos a una región costera donde abundan las sardinas y que es de fácil extracción. Podemos llegar con maquinaria suficiente para extraer todas las sardinas y enlatarlas y venderlas de inmediato, con ello obtendrías ganancias de inmediato. Esto sería actuar buscando maximizar la potencia. Sin embargo, podemos tener otro comportamiento, llegar con maquinaria y estudiar el entorno para definir una tasa de extracción de la sardina de tal manera que le demos la oportunidad de reproducirse y mantener el negocio por muchos años, digamos generaciones humanas. Claramente este último comportamiento requeriría de mayor inversión inicial, ya que implica generar conocimiento y diseñar estrategias para el largo plazo; pero evidentemente con una visión de décadas se obtendrían mayores beneficios, la eficiencia sería mayor, aunque la potencia no sería muy alta. Por supuesto, que al definir estrategias en el largo plazo, abriría la oportunidad de generar otros productos o servicios que pudieran aportar beneficios adicionales tanto económicos, como sociales, ambientales y organizacionales. Esto último se acerca más a la sustentabilidad.
Con esta visión, hoy insisto en que una de las acciones que podemos implementar para la reactivación en estos días dentro de la epidemia del COVID-19, es el uso de las fuentes renovables de energía. Claramente, el fomento a las renovables no es suficientes y debemos implementar otras actitudes como consumo local, reciclado, reuso, economía circular, etc.
Debo recordar que aunque la entrega de potencia de las fuentes renovables variables de energía no es una de sus virtudes, si lo es la generación sin emisiones de gases de efecto invernadero. Es más recordemos que los costos de estas fuentes renovables se ha abaratado dramáticamente en la última década. A pesar del COVID-19 en el ámbito internacional la generación de electricidad con renovables creció en este año. Los costos de la electricidad generada con las fuentes solares disminuyó en un 47% en el caso de termosolar y en 82% en el caso de fotovoltaicos entre 2010 y 2019.
En nuestro país, los amparos para las pruebas de interconexión han sido otorgados y esperemos se puedan poner en marcha las plantas y en caso de haber malos manejos sean atendidos por las autoridades competentes. Mientras es importante que la CFE implante decididamente un plan de modernización de la red de transmisión y distribución para que constituyan una verdadera red inteligente para fomentar las renovables. Esta red debe contar con dispositivos inteligentes que actúen en los diferentes nodos o micronodos de la red y que posean las características de ser “plug and play”, contar con auto-detección de fallas, la adaptabilidad, la autonomía y la cooperatividad, es decir una verdadera red inteligente descentralizada, pero con control autoorganizante. Esto último facilitaría la tarea del CENACE y posibilitará el uso creciente de fuentes renovables variables.
Esto último desde el ámbito macro del sistema energético; pero desde el punto de vista individual, nosotros tenemos muchas cosas que reflexionar y actuar en consecuencia. Algunas preguntas: ¿Cuánta energía uso en mi vida cotidiana? comparar la energía que uso en el traslado a los diferentes lugares, ¿si voy en avión, si voy en autobús, si voy en auto, si voy en taxi, si voy en transporte público, si voy en bicicleta, si voy caminando? ¿es necesario ir a la reunión o la puedo tener por teléfono o videoconferencia?¿qué es más sustentable ir al supermercado o comprar en la tiendas del barrio?¿comprar la ropa hecha en otro país o comprar ropa hecha en la ciudad donde vivo?
Recordemos, hace algunas décadas no sabíamos que al usar los combustibles fósiles para obtener una inmensa cantidad de energía en un tiempo muy corto íbamos a cambiar la composición de la atmósfera. Hoy en día lo sabemos. Hoy estamos ante la posibilidad de conjuntar los conocimientos científicos con los tradicionales y encontrar las estrategias para construir bienestar social en todos nuestros entornos; pero para ello necesitamos colaborar con las otras personas. Utilicemos nuestros conocimientos para definir estrategias en este regreso que impliquen la construcción de un bienestar de todas las personas y otros seres vivos en nuestros entornos.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 3 de Junio en el periódico la Unión de Morelos.
miércoles, 29 de abril de 2020
Quédate en Casa y si tienes que salir usa cubrebocas.
Hace dos semanas me aventuré a escribir que: los datos disponibles en ese momento nos podían indicar que el #QuédateEnCasa estaba funcionando, hoy los datos indican que no está mal el comportamiento de las personas, pero en los últimos días puede haber señales de alerta. Reitero mi advertencia, no soy médico, ni epidemiólogo; solo puedo decir que el entrenamiento que los científicos tenemos nos permite analizar los datos disponibles y realizar transformaciones en ellos para poder describir y entender los fenómenos naturales y sociales.
Por supuesto que hay diferentes forma de analizar los datos y las propuestas son desde la generación de modelos hasta los que transforman los datos para entenderlos e interpretarlos de diferentes formas. Una variedad de estas formas la encontramos en una muestra de científicos como Aatish Bhatia, Luis Mochán, Héctor Cortés, Leonardo Castro, Plinio Sosa Fernández, Federico del Río, Moisés Santillán, entre muchos otros. Los invito a visitar sus sitios para leer sus análisis. Todos ellos no son epidemiólogos o médicos, pero tienen entrenamiento para analizar los datos y la conclusión es que el #QuédateEnCasa funciona, pero … ya sé... en las redes se manifiestan muchas personas señalando que los datos no contabilizan todos los casos. Sin embargo, todas las personas que mencioné saben como analizar datos con incerteza o una muestra significativa del conjunto completo. En este caso los datos son de un muestreo. El Dr. Hugo López Gatell ha comentado en muy diversas ocasiones que los datos que presenta son del muestreo estadístico Centinela que se ha implementado para enfermedades respiratorios como la influenza y ahora se ha seguido para el Covid-19.
En esta ocasión voy a insistir en ilustrar con una gráfica que el #QuédateEnCasa está funcionando, pero, si lo rompemos o relajamos podemos recaer y sufrir un repunte de la enfermedad con severas consecuencias para la población. Considero que una comparación de gráficas permitirá más fácilmente evaluar la consecuencia de nuestro confinamiento y espero el lector tenga la paciencia para seguir los argumentos. Primeramente consideremos los datos que presenta el Dr. López Gatell como lo hace él en la gráfica 1, recordemos que cada punto es el número de casos confirmados cada día. Así en esta gráfica vemos un aumento sostenido con algunas variaciones de una línea suave, pero no observamos nada claro.
En esta forma los datos son difíciles de entender y más si queremos compararlos con lo que sucedió o está sucediendo en otros países (ya el 8 de abril hice las comparaciones pertinentes). Así que transformamos estos datos para poder comparar fácilmente con otros países y poder inferir si el comportamiento que tenemos ayuda o no. Desde mi perspectiva, uno de los datos a cuidar es el número de casos confirmados por día. En esta gráfica se ven estos datos confirmados en las pequeñas columnas de color naranja o amarillo que oscilan pero crecen día con día.
En la gráfica 2 para una comparación sencilla mostramos los casos de México en comparación conotros países, a diferencia de las que se publicó el 8 de abril, solamente se graficaron los datos de cuatro países: México (MX), Estados Unidos (US), España (ES) y Japón (JP). Los datos para MX son los mismos que se presentan en la gráfica 1, pero transformados. Así en la gráfica 2 se presentan los números promedio de casos confirmados en los últimos siete días contra los números de casos confirmados totales hasta el momento. Los datos que promediamos son precisamente las pequeñas barras de color dorado de las gráficas del Dr. López Gatell. Lo primero que quiero resaltar de la gráfica 2 es que se observa que Japón ya controló la epidemia y el número de infectados promedio va en caída y quizá con algunos ligeros rebrotes en los últimos días, pero en caída y en número mucho menor que US. En cambio ES y US se observa que si bien los nuevos casos confirmados en promedio disminuyeron hace algunos días, ahora se han mantenido constantes, esto lo que indica es que el número de nuevos casos es prácticamente el mismo en los últimos días, lo cuál tampoco es deseable. Una información importante que debemos tomar en cuenta es que la línea que pueden seguir nuestros ojos con los datos de US y ES desde la izquierda (que es el comienzo de la epidemia en cada país) indica que cada dos días se duplican el número de casos confirmados. Esto es un comportamiento explosivo y que no queremos que esto pase en México. Los datos de MX no siguen actualmente esa tendencia (aunque la siguieron en los primeros días) y eso es un logro con el programa de la Sana Distancia, y que podemos observar que nos separó de la línea de duplicación cada dos días cuando había mil casos confirmados aproximadamente.
Aquí debo hacer notar que estas primeras conclusiones son prácticamente independientes de si se tienen los datos totales o un buen muestreo, como suponemos es el Centinela. Otro aspecto importante que debo explicar, es que el efecto de aplanar la curva (que tanto se mencionó en días previos a la declaración de emergencia) no se observa de igual manera en el tipo de gráficas como la gráfica 2. Bajo esta transformación de los datos, el aplanamiento se ve más como un efecto de desplazar la curva como sí se observa en la gráfica 2. Sí, efectivamente lo apreciamos en la representación de los datos de JP y MX. Sin embargo, preocupa la separación de los últimos puntos para México que pueden sugerir una aceleración de los casos nuevos.
Podemos hacer un cambio en la escala y observar más claramente las oscilaciones que tienen los datos de nuestro país, en comparación con el movimiento rápido que tuvieron en fases similares US y ES. Estos análisis nos dan tranquilidad, y podemos tratar de obtener más información de las gráficas. Sin embargo, lo que me preocupa, y que no he realizado, es el análisis de los decesos, pero para evitar estos últimos lo mejor es evitar los contagios.
Quiero terminar este escrito con un comentario a lo que escuché decir al Dr. López Gatell sobre el uso de los cubrebocas el lunes 26 de abril. En particular en referencia a la lámina que presentó para no enfatizar el uso de estos cubrebocas, en el punto 3 de Resultados se leía: “3) Solo un estudio estimó una reducción del 20% en la incidencia al asumir 10 a 50% de población usa correctamente el cubrebocas” (sic) e inexplicablemente pone en las conclusiones “… la evidencia científica no es concluyente para sustentar la utilización poblacional de cubrebocas” (sic). Desde mi perspectiva, el punto 3 de esa lámina justifica plenamente la recomendación que diversas autoridades estatales y municipales han establecido sobre el uso obligatorio del cubrebocas en la vía pública. Si necesitamos salir y el 50% de los que salimos usamos adecuadamente el cubrebocas podemos tener un 20% menos incidencias, por lo tanto, vale la pena usar el cubrebocas. Por supuesto, es mejor no salir.
Así déjenme concluir, desde mi perspectiva de análisis, la jornada de la Sana Distancia con el #QuédateEnCasa está funcionando, pero con la alerta que todos pueden observar en los últimos puntos de la gráfica 2 para MX. Adicionalmente, en caso de necesidad, al salir debemos usar el cubrebocas para intentar disminuir en un 20% la incidencia. Por lo tanto, me uno a que lo han recomendado la jefa de Gobierno, Claudia Sehimbaum, y el presidente municipal de Cuernavaca, Francisco Antonio Villalobos entre otras autoridades: usemos cubrebocas.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 29 de Abril en el periódico La Unión de Morelos.
Por supuesto que hay diferentes forma de analizar los datos y las propuestas son desde la generación de modelos hasta los que transforman los datos para entenderlos e interpretarlos de diferentes formas. Una variedad de estas formas la encontramos en una muestra de científicos como Aatish Bhatia, Luis Mochán, Héctor Cortés, Leonardo Castro, Plinio Sosa Fernández, Federico del Río, Moisés Santillán, entre muchos otros. Los invito a visitar sus sitios para leer sus análisis. Todos ellos no son epidemiólogos o médicos, pero tienen entrenamiento para analizar los datos y la conclusión es que el #QuédateEnCasa funciona, pero … ya sé... en las redes se manifiestan muchas personas señalando que los datos no contabilizan todos los casos. Sin embargo, todas las personas que mencioné saben como analizar datos con incerteza o una muestra significativa del conjunto completo. En este caso los datos son de un muestreo. El Dr. Hugo López Gatell ha comentado en muy diversas ocasiones que los datos que presenta son del muestreo estadístico Centinela que se ha implementado para enfermedades respiratorios como la influenza y ahora se ha seguido para el Covid-19.
En esta ocasión voy a insistir en ilustrar con una gráfica que el #QuédateEnCasa está funcionando, pero, si lo rompemos o relajamos podemos recaer y sufrir un repunte de la enfermedad con severas consecuencias para la población. Considero que una comparación de gráficas permitirá más fácilmente evaluar la consecuencia de nuestro confinamiento y espero el lector tenga la paciencia para seguir los argumentos. Primeramente consideremos los datos que presenta el Dr. López Gatell como lo hace él en la gráfica 1, recordemos que cada punto es el número de casos confirmados cada día. Así en esta gráfica vemos un aumento sostenido con algunas variaciones de una línea suave, pero no observamos nada claro.
En esta forma los datos son difíciles de entender y más si queremos compararlos con lo que sucedió o está sucediendo en otros países (ya el 8 de abril hice las comparaciones pertinentes). Así que transformamos estos datos para poder comparar fácilmente con otros países y poder inferir si el comportamiento que tenemos ayuda o no. Desde mi perspectiva, uno de los datos a cuidar es el número de casos confirmados por día. En esta gráfica se ven estos datos confirmados en las pequeñas columnas de color naranja o amarillo que oscilan pero crecen día con día.
En la gráfica 2 para una comparación sencilla mostramos los casos de México en comparación conotros países, a diferencia de las que se publicó el 8 de abril, solamente se graficaron los datos de cuatro países: México (MX), Estados Unidos (US), España (ES) y Japón (JP). Los datos para MX son los mismos que se presentan en la gráfica 1, pero transformados. Así en la gráfica 2 se presentan los números promedio de casos confirmados en los últimos siete días contra los números de casos confirmados totales hasta el momento. Los datos que promediamos son precisamente las pequeñas barras de color dorado de las gráficas del Dr. López Gatell. Lo primero que quiero resaltar de la gráfica 2 es que se observa que Japón ya controló la epidemia y el número de infectados promedio va en caída y quizá con algunos ligeros rebrotes en los últimos días, pero en caída y en número mucho menor que US. En cambio ES y US se observa que si bien los nuevos casos confirmados en promedio disminuyeron hace algunos días, ahora se han mantenido constantes, esto lo que indica es que el número de nuevos casos es prácticamente el mismo en los últimos días, lo cuál tampoco es deseable. Una información importante que debemos tomar en cuenta es que la línea que pueden seguir nuestros ojos con los datos de US y ES desde la izquierda (que es el comienzo de la epidemia en cada país) indica que cada dos días se duplican el número de casos confirmados. Esto es un comportamiento explosivo y que no queremos que esto pase en México. Los datos de MX no siguen actualmente esa tendencia (aunque la siguieron en los primeros días) y eso es un logro con el programa de la Sana Distancia, y que podemos observar que nos separó de la línea de duplicación cada dos días cuando había mil casos confirmados aproximadamente.
Aquí debo hacer notar que estas primeras conclusiones son prácticamente independientes de si se tienen los datos totales o un buen muestreo, como suponemos es el Centinela. Otro aspecto importante que debo explicar, es que el efecto de aplanar la curva (que tanto se mencionó en días previos a la declaración de emergencia) no se observa de igual manera en el tipo de gráficas como la gráfica 2. Bajo esta transformación de los datos, el aplanamiento se ve más como un efecto de desplazar la curva como sí se observa en la gráfica 2. Sí, efectivamente lo apreciamos en la representación de los datos de JP y MX. Sin embargo, preocupa la separación de los últimos puntos para México que pueden sugerir una aceleración de los casos nuevos.
Podemos hacer un cambio en la escala y observar más claramente las oscilaciones que tienen los datos de nuestro país, en comparación con el movimiento rápido que tuvieron en fases similares US y ES. Estos análisis nos dan tranquilidad, y podemos tratar de obtener más información de las gráficas. Sin embargo, lo que me preocupa, y que no he realizado, es el análisis de los decesos, pero para evitar estos últimos lo mejor es evitar los contagios.
Quiero terminar este escrito con un comentario a lo que escuché decir al Dr. López Gatell sobre el uso de los cubrebocas el lunes 26 de abril. En particular en referencia a la lámina que presentó para no enfatizar el uso de estos cubrebocas, en el punto 3 de Resultados se leía: “3) Solo un estudio estimó una reducción del 20% en la incidencia al asumir 10 a 50% de población usa correctamente el cubrebocas” (sic) e inexplicablemente pone en las conclusiones “… la evidencia científica no es concluyente para sustentar la utilización poblacional de cubrebocas” (sic). Desde mi perspectiva, el punto 3 de esa lámina justifica plenamente la recomendación que diversas autoridades estatales y municipales han establecido sobre el uso obligatorio del cubrebocas en la vía pública. Si necesitamos salir y el 50% de los que salimos usamos adecuadamente el cubrebocas podemos tener un 20% menos incidencias, por lo tanto, vale la pena usar el cubrebocas. Por supuesto, es mejor no salir.
Así déjenme concluir, desde mi perspectiva de análisis, la jornada de la Sana Distancia con el #QuédateEnCasa está funcionando, pero con la alerta que todos pueden observar en los últimos puntos de la gráfica 2 para MX. Adicionalmente, en caso de necesidad, al salir debemos usar el cubrebocas para intentar disminuir en un 20% la incidencia. Por lo tanto, me uno a que lo han recomendado la jefa de Gobierno, Claudia Sehimbaum, y el presidente municipal de Cuernavaca, Francisco Antonio Villalobos entre otras autoridades: usemos cubrebocas.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 29 de Abril en el periódico La Unión de Morelos.
miércoles, 8 de abril de 2020
¿Cómo vamos con el QuedateEnCasa?
La enfermedad COVID-19 ha producido cambios en el mundo y, por supuesto, en nuestro país también. La población con acceso a la Internet por medio de sus celulares ha estado atenta a las noticias entorno a la enfermedad. Los memes no han dejado de circular, las invitaciones conscientes a #QuedateEnCasa, a guardar #SuSanaDistancia y a tomar medidas de higiene más estrictas que las normales; pero también las noticias falsas han salido a relucir. Las crisis como esta provocan las mejores acciones por parte de las personas; pero también despiertan en algunas las pasiones más bajas.
Así, puedo decir que en ámbito en donde me desenvuelvo, la comunidad científica, ha desatado una actividad ferviente entorno a estudiar, describir, modelar, contrarrestar los síntomas, entender la causas y por supuesto proponer tratamientos para la cura o la prevención, mediante vacunas de la COVID-19.
Como bien saben los que me conocen, mi área de conocimiento no es la de la salud; así que aunque me entero de las labores desarrolladas por colegas como las doctoras Laura Palomares y Susana López, que si son expertas en los temas relacionados con los virus, mis acciones están más cerca del manejo de datos.
No es la primera vez que menciono que el manejo de datos es difícil para una población que no es hábil en el manejo de las matemáticas y, lamentablemente, este es el caso de la población mexicana. De hecho hace algunos años (en el 2012) titulé un texto como “Salud, política y matemáticas” donde explicaba esta situación. Así, cuando el Dr. Hugo López Gatell menciona que el número de enfermos crece de una manera exponencial, solamente parte de la población en nuestro país lo comprenden en su totalidad. Por supuesto que requerimos mayor formación en matemáticas; pero regresemos al tema.
Los científicos, como yo, que no laboramos cotidianamente con asuntos de salud y conocemos algo de matemáticas podemos contribuir precisamente en aspectos de manejo de los datos para entenderlos y poder analizar la situación a la que enfrentemos.
Veamos, una gráfica de datos como la que presenta el Dr. López Gatell mostrando el número de enfermos acumulados al día 5 de abril, ver Figura 1, lo único que dice es que el crecimiento aumenta cada día. Alguna persona quisquillosa y observadora diría: hay algunos ligeros variaciones de lo que podríamos suponer una línea suave.
En cambio, la mayoría de la comunidad científica está entrenada para manejar los datos y tratar de entenderlos, puede proponer realizar algunos cálculos adicionales para entender mejor estos datos. Así podemos ver los esfuerzos de Luis Mochán (@wlmb) o de Héctor Cortés (@trblnyx) en graficar los datos en diferentes formas. En particular, en estos días encontré una página para jugar con la interpretación de los datos elaborada por Aatish Bhatia, en ella se grafican los datos históricos de la enfermedad de muy diferentes países incluyendo México. Lo más significativo de esta gráfica es que se puede observar cambios de comportamiento en los datos que cada día tenemos. Lo que se grafica en esta página no son el número acumulado de enfermos o de muertes cada día, sino que se hace una transformación de los datos y se grafica el número promedio de enfermos registrados los últimos 7 días contra el total acumulado de los enfermos. Estas gráficas las han mantenido al día diversos grupos o colegas como Luis Mochán, Leonardo Castro, y Héctor Cortés para nuestro país, entre otros muchos.
Déjenme mostrar el tipo de análisis que podemos hacer. Analicemos los datos que se han presentado hasta el día domingo 5 de abril mediante la figura 2. En ella, usamos la técnica descrita arriba (propuesta por Aatish Bhatia, Luis Mochán y Héctor Cortés, entre otros muchos).

Figura 2. La representación gráfica en escala normal de los incrementos promedio en los últimos de los casos de enfermos
En la figura 2 presentamos dos gráficas con los datos para México (MX), Estados Unidos (US), España (ES), Japón (JP) y Suecia (SE), pero realizando con ellos algunos cálculos para graficarlos, es decir, se realizan los promedios de los últimos incrementos en los enfermos confirmados para graficarlos en función de los datos totales de cada día. Cada punto contienen el dato reportado cada día y el promedio de los 7 anteriores. Lo primero que vemos, en la gráfica pequeña, es que la diferencia de enfermos en ES y US en relación con los otros países es tan grande que los que hasta ahora tienen menos enfermos se amontonan en la parte cercana al origen (parte inferior izquierda). Si ampliamos la escala y solo mostramos los datos más pequeños, en la gráfica grande, vemos como el comportamiento de JP y SE se observa claramente diferente; pero se pierde el diferente comportamiento de ES y US. Ya en la parte grande de la Figura 2, parece que México se va alejando del comportamiento de US y ES y se acerca a SE y JP. Esta situación se aprecia mejor si graficamos en escala es logarítmica, lo que indica que cada división aumenta en diez veces, ver figura 3.
En esta figura 3 en la gráfica pequeña comienza en 10 y termina en 1 millón en cada eje, a la mitad de la gráfica se observa al cantidad mil y que ahí se observan cambios. La escala logarítmica es una representación matemática que nos permite ver simultáneamente datos muy grandes y muy pequeños. En la gráfica pequeña vemos como ES ya se dobla indicando que el número de infectados confirmados está aumentando más lentamente. En este tipo de gráficas podemos ver más claramente los dos comportamientos diferentes, al menos hasta estos momentos. Primeramente vemos que todos los datos crecen y presentan un comportamiento ascendente. También podemos apreciar que los datos correspondientes a Estados Unidos y España siguen una trayectoria que implica un mayor número de contagios en promedio que los otros países. Ahora si ampliamos la gráfica y nos centramos en el comportamiento cercano a la curva de MX, vemos que la línea correspondiente a Japón (país reconocido por un adecuado manejo de la pandemia) parece correr en forma paralela a la línea de US y ES, esto quiere decir, que el número de contagios es menor para el mismo número de enfermos confirmados. Enfatizo que esto es lo que queremos al optar por una #SanaDistancia, tener menos contagios, aunque haya enfermos. Observamos, por otro lado, la línea de Suecia que primeramente corría en forma muy similar a ES y US; sin embargo, cerca de los mil enfermos confirmados empieza a moverse hacia la curva similar a la de Japón. Me permito comentar que, la curva de México parece transitar también hacia esa línea que han señalado Japón y Suecia. Esto último parece ser una buena noticia, pero debemos seguir con los consejos de #SuSanaDistancia. La sociedad mexicana parece que ha entendido que la #SanaDistancia es una respuesta adecuada para jalar la curva de contagios de la COVID-19; sin embargo no debemos bajar la guardia todavía los casos van en aumento y si cambiamos nuestra conducta quizá podríamos regresar a la curva más alta. Por cierto, cada punto o símbolo en la gráfica es el dato de un día, por lo tanto, puntos espaciados indican que los cambios son grandes día con día, en cambio puntos cercanos indican que los cambios son menores.
Un aspecto a destacar estos son los datos reportados y la interpretación que hacemos está basada en ellos, no cuestionamos la validez de ellos. Desde mi perspectiva, la transformación de los datos para observar el comportamiento de los fenómenos naturales es una de las habilidades de los profesionales de la ciencia y con estas gráficas podemos mostrar lo que hacemos y enfatizar que aportamos a la sociedad conocimiento. Hoy espero haber sido claro, parece que la estrategia de #QuedarnosEnCasa funciona, pero apenas empieza, vamos razonablemente y de acuerdo con modelos mexicanos (desarrollados por estudiantes mexicanos en el extranjero) tenemos solamente el 20% de las personas en aislamiento; podemos hacer más #QuedémonosEnCasa.
Sin embargo, otro parámetro a monitorizar es la tasa de defunciones, el número de las personas que desafortunadamente mueren. En esto momentos que escribo esos datos todavía son muy recientes para nuestro país, pero lo que puedo apreciar no van a ser tan buenas noticias, es un punto a estudiar y describir. Los invito a seguir las páginas que he mencionado en el texto, ya que en ellas encontrarán las actualizaciones de los datos que he presentado aquí.
Otro punto esencial es que debemos empezar a diseñar las estrategias para la recuperación económica ante la crisis que enfrentaremos. Las estrategias sin una planeación no aseguran la recuperación adecuada. No puedo abundar en este texto; pero debemos diseñar estrategias pensando el la sustentabilidad enfatizando sus cuatro aspectos: economía, naturaleza, sociedad e institucional. Desde mi perspectiva debemos promover la inversión no solo en gastos, sino en infraestructura sustentable, por ejemplo infraestructura de generación distribuida de energía, pero eso será otro tema.
Una versión resumida de este artículo fue publicada el día 8 de abril en el periódico La Unión de Morelos.
Así, puedo decir que en ámbito en donde me desenvuelvo, la comunidad científica, ha desatado una actividad ferviente entorno a estudiar, describir, modelar, contrarrestar los síntomas, entender la causas y por supuesto proponer tratamientos para la cura o la prevención, mediante vacunas de la COVID-19.
Como bien saben los que me conocen, mi área de conocimiento no es la de la salud; así que aunque me entero de las labores desarrolladas por colegas como las doctoras Laura Palomares y Susana López, que si son expertas en los temas relacionados con los virus, mis acciones están más cerca del manejo de datos.
No es la primera vez que menciono que el manejo de datos es difícil para una población que no es hábil en el manejo de las matemáticas y, lamentablemente, este es el caso de la población mexicana. De hecho hace algunos años (en el 2012) titulé un texto como “Salud, política y matemáticas” donde explicaba esta situación. Así, cuando el Dr. Hugo López Gatell menciona que el número de enfermos crece de una manera exponencial, solamente parte de la población en nuestro país lo comprenden en su totalidad. Por supuesto que requerimos mayor formación en matemáticas; pero regresemos al tema.
Los científicos, como yo, que no laboramos cotidianamente con asuntos de salud y conocemos algo de matemáticas podemos contribuir precisamente en aspectos de manejo de los datos para entenderlos y poder analizar la situación a la que enfrentemos.
Veamos, una gráfica de datos como la que presenta el Dr. López Gatell mostrando el número de enfermos acumulados al día 5 de abril, ver Figura 1, lo único que dice es que el crecimiento aumenta cada día. Alguna persona quisquillosa y observadora diría: hay algunos ligeros variaciones de lo que podríamos suponer una línea suave.
En cambio, la mayoría de la comunidad científica está entrenada para manejar los datos y tratar de entenderlos, puede proponer realizar algunos cálculos adicionales para entender mejor estos datos. Así podemos ver los esfuerzos de Luis Mochán (@wlmb) o de Héctor Cortés (@trblnyx) en graficar los datos en diferentes formas. En particular, en estos días encontré una página para jugar con la interpretación de los datos elaborada por Aatish Bhatia, en ella se grafican los datos históricos de la enfermedad de muy diferentes países incluyendo México. Lo más significativo de esta gráfica es que se puede observar cambios de comportamiento en los datos que cada día tenemos. Lo que se grafica en esta página no son el número acumulado de enfermos o de muertes cada día, sino que se hace una transformación de los datos y se grafica el número promedio de enfermos registrados los últimos 7 días contra el total acumulado de los enfermos. Estas gráficas las han mantenido al día diversos grupos o colegas como Luis Mochán, Leonardo Castro, y Héctor Cortés para nuestro país, entre otros muchos.
Déjenme mostrar el tipo de análisis que podemos hacer. Analicemos los datos que se han presentado hasta el día domingo 5 de abril mediante la figura 2. En ella, usamos la técnica descrita arriba (propuesta por Aatish Bhatia, Luis Mochán y Héctor Cortés, entre otros muchos).

Figura 2. La representación gráfica en escala normal de los incrementos promedio en los últimos de los casos de enfermos
En la figura 2 presentamos dos gráficas con los datos para México (MX), Estados Unidos (US), España (ES), Japón (JP) y Suecia (SE), pero realizando con ellos algunos cálculos para graficarlos, es decir, se realizan los promedios de los últimos incrementos en los enfermos confirmados para graficarlos en función de los datos totales de cada día. Cada punto contienen el dato reportado cada día y el promedio de los 7 anteriores. Lo primero que vemos, en la gráfica pequeña, es que la diferencia de enfermos en ES y US en relación con los otros países es tan grande que los que hasta ahora tienen menos enfermos se amontonan en la parte cercana al origen (parte inferior izquierda). Si ampliamos la escala y solo mostramos los datos más pequeños, en la gráfica grande, vemos como el comportamiento de JP y SE se observa claramente diferente; pero se pierde el diferente comportamiento de ES y US. Ya en la parte grande de la Figura 2, parece que México se va alejando del comportamiento de US y ES y se acerca a SE y JP. Esta situación se aprecia mejor si graficamos en escala es logarítmica, lo que indica que cada división aumenta en diez veces, ver figura 3.
En esta figura 3 en la gráfica pequeña comienza en 10 y termina en 1 millón en cada eje, a la mitad de la gráfica se observa al cantidad mil y que ahí se observan cambios. La escala logarítmica es una representación matemática que nos permite ver simultáneamente datos muy grandes y muy pequeños. En la gráfica pequeña vemos como ES ya se dobla indicando que el número de infectados confirmados está aumentando más lentamente. En este tipo de gráficas podemos ver más claramente los dos comportamientos diferentes, al menos hasta estos momentos. Primeramente vemos que todos los datos crecen y presentan un comportamiento ascendente. También podemos apreciar que los datos correspondientes a Estados Unidos y España siguen una trayectoria que implica un mayor número de contagios en promedio que los otros países. Ahora si ampliamos la gráfica y nos centramos en el comportamiento cercano a la curva de MX, vemos que la línea correspondiente a Japón (país reconocido por un adecuado manejo de la pandemia) parece correr en forma paralela a la línea de US y ES, esto quiere decir, que el número de contagios es menor para el mismo número de enfermos confirmados. Enfatizo que esto es lo que queremos al optar por una #SanaDistancia, tener menos contagios, aunque haya enfermos. Observamos, por otro lado, la línea de Suecia que primeramente corría en forma muy similar a ES y US; sin embargo, cerca de los mil enfermos confirmados empieza a moverse hacia la curva similar a la de Japón. Me permito comentar que, la curva de México parece transitar también hacia esa línea que han señalado Japón y Suecia. Esto último parece ser una buena noticia, pero debemos seguir con los consejos de #SuSanaDistancia. La sociedad mexicana parece que ha entendido que la #SanaDistancia es una respuesta adecuada para jalar la curva de contagios de la COVID-19; sin embargo no debemos bajar la guardia todavía los casos van en aumento y si cambiamos nuestra conducta quizá podríamos regresar a la curva más alta. Por cierto, cada punto o símbolo en la gráfica es el dato de un día, por lo tanto, puntos espaciados indican que los cambios son grandes día con día, en cambio puntos cercanos indican que los cambios son menores.
Un aspecto a destacar estos son los datos reportados y la interpretación que hacemos está basada en ellos, no cuestionamos la validez de ellos. Desde mi perspectiva, la transformación de los datos para observar el comportamiento de los fenómenos naturales es una de las habilidades de los profesionales de la ciencia y con estas gráficas podemos mostrar lo que hacemos y enfatizar que aportamos a la sociedad conocimiento. Hoy espero haber sido claro, parece que la estrategia de #QuedarnosEnCasa funciona, pero apenas empieza, vamos razonablemente y de acuerdo con modelos mexicanos (desarrollados por estudiantes mexicanos en el extranjero) tenemos solamente el 20% de las personas en aislamiento; podemos hacer más #QuedémonosEnCasa.
Sin embargo, otro parámetro a monitorizar es la tasa de defunciones, el número de las personas que desafortunadamente mueren. En esto momentos que escribo esos datos todavía son muy recientes para nuestro país, pero lo que puedo apreciar no van a ser tan buenas noticias, es un punto a estudiar y describir. Los invito a seguir las páginas que he mencionado en el texto, ya que en ellas encontrarán las actualizaciones de los datos que he presentado aquí.
Otro punto esencial es que debemos empezar a diseñar las estrategias para la recuperación económica ante la crisis que enfrentaremos. Las estrategias sin una planeación no aseguran la recuperación adecuada. No puedo abundar en este texto; pero debemos diseñar estrategias pensando el la sustentabilidad enfatizando sus cuatro aspectos: economía, naturaleza, sociedad e institucional. Desde mi perspectiva debemos promover la inversión no solo en gastos, sino en infraestructura sustentable, por ejemplo infraestructura de generación distribuida de energía, pero eso será otro tema.
Una versión resumida de este artículo fue publicada el día 8 de abril en el periódico La Unión de Morelos.
miércoles, 4 de marzo de 2020
El momento de escucharlas
Me he resistido en los últimos tiempos a escribir sobre el principal tema que nos afecta en estos momentos: la violencia hacia las mujeres. Primero, porque considero totalmente válidos los reclamos de ellas en una sociedad que las ha violentado y violenta de una forma cotidiana. Segundo, porque al hablar de ello desde la perspectiva de un varón lo hago desde una perspectiva de privilegio y mi opinión está sesgada por esta situación. Sin embargo, hoy quiero hablarle a ellos; sí, a los varones desde la perspectiva de privilegio que hemos usurpado y que nos ha dado ventaja sin merecerla, por el solo hecho de haber nacido varón.
Este es un momento para escucharlas y poner nuestro mejor esfuerzo para entenderlas y sentir sus reclamos. Esta escucha no debe ser para guardarla en un cajón del olvido, sino para actuar y aceptar que, desde la perspectiva del privilegiado, nos hemos beneficiado del hecho de menospreciarlas y con ello, desde lo egoísta que podemos ser, hemos desperdiciado sus ideas y sus posibles acciones.
Reconocer que la doble o triple jornada de ellas nos permite descansar a costa del trabajo de otra, y reclamar el papel de proveedor cuando ellas contribuyen de manera similar o incluso mayor. Esto no es un problema de nuestra época, es una visión de siglos con la que hemos construido esa desigualdad; la carga y menosprecio hacia las mujeres es ancestral.
Hoy quiero hablarle a los varones y decirles que hemos desperdiciado el talento de ellas en infinidad de aspectos que seguramente nos permitirían construir una sociedad diferente, una sociedad que pretenda el bienestar de todas las personas. El hecho de que con nuestro comportamiento cotidiano discriminemos a la mitad de la población humana es verdaderamente una afrenta contra el bienestar de la población, este comportamiento colectivo de los varones abona solamente al bienestar individual de los varones; pero limita el alcanzar el bienestar social. Estoy aquí hablando de un aspecto; pero existen otros mucho más violentos, los comportamientos machistas abundan en nuestro cotidiano actuar. Por ejemplo, comparar los asesinatos y decir que la violencia es igual para hombres y mujeres es no reconocer que un feminicidio es un acto que mata a una persona por el hecho de ser mujer.
Estoy cierto que hay diferencias entre los varones y las mujeres; pero esas diferencias que no nos hacen mejores ni peores y no justifican un trato violentatorio o minusvaloratorio. Estas diferencias son similares a las que hay entre personas delgadas o robustas o morenas o güeras, son diferencias inherentes y son parte de nuestra diversidad enriqueciendo las posibilidades de aportar diferenciada y significativamente al bienestar de la población.
Como varones debemos escucharlas, apreciar sus observaciones, tomarlas en cuenta de igual forma que si las dijera un varón. Recordemos, no están reclamando trato condescendiente, nos están diciendo que nuestros oídos son sordos y sus acciones no son percibidas, parecen que no existen. Esto último es uno de los principales reclamos de #UnDíaSinNosotras.
No argumentemos que hay mujeres que propician ese comportamiento machista. Nosotros debemos reconocer nuestra condición y evitar el menosprecio hacia ellas.
Las mujeres con este día #UnDíaSinNosotras nos están diciendo véanos, observen todo lo que hacemos, valoren nuestras contribuciones, simplemente considérenos como personas.
Algunos aspectos prácticos: escuchémoslas en forma similar que a otros varones, sus ideas merecen ser valoradas en igualdad de circunstancias; no les digamos piropos, ellas no los necesitan escuchar de desconocidos y sin pedirlos; observemos nuestras miradas para no incomodarlas; compartamos las tareas de cuidados de personas en edades infantiles o de mayoría de edad, compartamos las tareas en el hogar; recordemos que el NO es no y no insistamos; no provoquemos ni aprovechemos situaciones donde ellas estén vulnerables. Recordemos en todas las situaciones anteriores ellas nunca provocan nuestro comportamiento, somos nosotros los que actuamos y en caso de que violentemos es bajo nuestra propia decisión. Cualquier argumento como: así me enseñaron o me provocó, es solamente un pretexto no válido y para nada justifica nuestro comportamiento. Reflexionemos, acerca de las ideas que circulan en las redes, sobre que un varón no viola, lo hace un violador; un varón no maltrata, lo hace un maltratador; un varón no humilla, lo hace un cobarde; un varón no acosa, lo hace un acosador; un varón no menosprecia a una mujer, lo hace un machista.
Por otro lado, debemos reflexionar en cómo todos estos y otros comportamientos afectan a nuestra personalidad como varones y también nos atan a estereotipos nocivos para nuestro desarrollo. Esta última parte de las reflexiones nos aportarán conocimiento sobre cómo el comportamiento violentatorio, no solo afecta negativamente a las mujeres, sino también lo hace en forma nociva para los varones. Frases como “los hombres no lloran”, “los hombres no son débiles”, “los hombres mandan”, etc. son frases que nos obligan a tener comportamientos estereotipados y nos dañan emocionalmente a los varones. Sí, los varones también tenemos emociones al igual que las mujeres. Por ejemplo, cuando los varones vemos a un bebé sonriendo también nos dan ganas de jugar con esa personita que nos despierta ternura.
Por otro lado, cuidemos nuestro lenguaje, en sí el lenguaje no es sexista; pero el uso y la intención que hacemos de él puede serlo.
Este día 9 de marzo, usemos el paro de las mujeres para reflexionar sobre los reclamos de ellas y aprovechémoslo para entender lo que nos están diciendo y actuemos en consecuencia. Sinceramente, desde mi perspectiva, si ellas son valoradas y no violentadas, como justamente lo demandan, los beneficios serán para todas las personas que habitamos este planeta.
Este artículo fue publicado el día 4 de Marzo en el periódico La Unión de Morelos.
Este es un momento para escucharlas y poner nuestro mejor esfuerzo para entenderlas y sentir sus reclamos. Esta escucha no debe ser para guardarla en un cajón del olvido, sino para actuar y aceptar que, desde la perspectiva del privilegiado, nos hemos beneficiado del hecho de menospreciarlas y con ello, desde lo egoísta que podemos ser, hemos desperdiciado sus ideas y sus posibles acciones.
Reconocer que la doble o triple jornada de ellas nos permite descansar a costa del trabajo de otra, y reclamar el papel de proveedor cuando ellas contribuyen de manera similar o incluso mayor. Esto no es un problema de nuestra época, es una visión de siglos con la que hemos construido esa desigualdad; la carga y menosprecio hacia las mujeres es ancestral.
Hoy quiero hablarle a los varones y decirles que hemos desperdiciado el talento de ellas en infinidad de aspectos que seguramente nos permitirían construir una sociedad diferente, una sociedad que pretenda el bienestar de todas las personas. El hecho de que con nuestro comportamiento cotidiano discriminemos a la mitad de la población humana es verdaderamente una afrenta contra el bienestar de la población, este comportamiento colectivo de los varones abona solamente al bienestar individual de los varones; pero limita el alcanzar el bienestar social. Estoy aquí hablando de un aspecto; pero existen otros mucho más violentos, los comportamientos machistas abundan en nuestro cotidiano actuar. Por ejemplo, comparar los asesinatos y decir que la violencia es igual para hombres y mujeres es no reconocer que un feminicidio es un acto que mata a una persona por el hecho de ser mujer.
Estoy cierto que hay diferencias entre los varones y las mujeres; pero esas diferencias que no nos hacen mejores ni peores y no justifican un trato violentatorio o minusvaloratorio. Estas diferencias son similares a las que hay entre personas delgadas o robustas o morenas o güeras, son diferencias inherentes y son parte de nuestra diversidad enriqueciendo las posibilidades de aportar diferenciada y significativamente al bienestar de la población.
Como varones debemos escucharlas, apreciar sus observaciones, tomarlas en cuenta de igual forma que si las dijera un varón. Recordemos, no están reclamando trato condescendiente, nos están diciendo que nuestros oídos son sordos y sus acciones no son percibidas, parecen que no existen. Esto último es uno de los principales reclamos de #UnDíaSinNosotras.
No argumentemos que hay mujeres que propician ese comportamiento machista. Nosotros debemos reconocer nuestra condición y evitar el menosprecio hacia ellas.
Las mujeres con este día #UnDíaSinNosotras nos están diciendo véanos, observen todo lo que hacemos, valoren nuestras contribuciones, simplemente considérenos como personas.
Algunos aspectos prácticos: escuchémoslas en forma similar que a otros varones, sus ideas merecen ser valoradas en igualdad de circunstancias; no les digamos piropos, ellas no los necesitan escuchar de desconocidos y sin pedirlos; observemos nuestras miradas para no incomodarlas; compartamos las tareas de cuidados de personas en edades infantiles o de mayoría de edad, compartamos las tareas en el hogar; recordemos que el NO es no y no insistamos; no provoquemos ni aprovechemos situaciones donde ellas estén vulnerables. Recordemos en todas las situaciones anteriores ellas nunca provocan nuestro comportamiento, somos nosotros los que actuamos y en caso de que violentemos es bajo nuestra propia decisión. Cualquier argumento como: así me enseñaron o me provocó, es solamente un pretexto no válido y para nada justifica nuestro comportamiento. Reflexionemos, acerca de las ideas que circulan en las redes, sobre que un varón no viola, lo hace un violador; un varón no maltrata, lo hace un maltratador; un varón no humilla, lo hace un cobarde; un varón no acosa, lo hace un acosador; un varón no menosprecia a una mujer, lo hace un machista.
Por otro lado, debemos reflexionar en cómo todos estos y otros comportamientos afectan a nuestra personalidad como varones y también nos atan a estereotipos nocivos para nuestro desarrollo. Esta última parte de las reflexiones nos aportarán conocimiento sobre cómo el comportamiento violentatorio, no solo afecta negativamente a las mujeres, sino también lo hace en forma nociva para los varones. Frases como “los hombres no lloran”, “los hombres no son débiles”, “los hombres mandan”, etc. son frases que nos obligan a tener comportamientos estereotipados y nos dañan emocionalmente a los varones. Sí, los varones también tenemos emociones al igual que las mujeres. Por ejemplo, cuando los varones vemos a un bebé sonriendo también nos dan ganas de jugar con esa personita que nos despierta ternura.
Por otro lado, cuidemos nuestro lenguaje, en sí el lenguaje no es sexista; pero el uso y la intención que hacemos de él puede serlo.
Este día 9 de marzo, usemos el paro de las mujeres para reflexionar sobre los reclamos de ellas y aprovechémoslo para entender lo que nos están diciendo y actuemos en consecuencia. Sinceramente, desde mi perspectiva, si ellas son valoradas y no violentadas, como justamente lo demandan, los beneficios serán para todas las personas que habitamos este planeta.
Este artículo fue publicado el día 4 de Marzo en el periódico La Unión de Morelos.
miércoles, 19 de febrero de 2020
La electromovilidad una transición inevitable
Uno de los problemas que las personas que ocupan las presidencias municipales deben abordar en nuestros días es el sistema de transporte en las ciudades que tienen a su cargo. A esta problemática no escapa ninguna ciudad o municipio y en toda la República Mexicana la demanda de un transporte seguro, limpio y de calidad es un denominador común. Ya hemos abordado el tema desde hace más de diez años y en diferentes momentos hemos tocado este punto de diversas formas. Retomo el tema ya que este día lunes llegaron a mis manos dos revistas “Guía Mejor Gestión Pública” y “Eficiencia Energética” que abordan la problemática del transporte. La primera una revista dedicada a las presidencias municipales y editada por “Alcaldes de México”, la segunda editada por el Fideicomiso para el ahorro de la Energía Eléctrica (FIDE). El artículo de David Ramírez Vera en Guía Mejor Gestión Pública nos habla sobre el “Mejor transporte para incrementar la calidad de vida” y nos narra las diferentes estrategias implementadas que van desde el fomento a la educación vial, uso de tecnología digital, programa de movilidad no motorizada, y restricción de zonas a transportes de carga. Estas estrategias se suman a los llamados sistemas de autobuses de transporte rápido (BRT) que existen en otras ciudades.
La definición e implantación de estas estrategias están siendo acompañadas, en el mundo, por un verdadero cambio en el transporte hacia la electromovilidad para transformar el transporte en uno de calidad y no contaminante. Como lo hemos señalado en diferentes ocasiones, las estrategias de corto plazo que no impulsan un cambio tecnológico hacia un transporte sin emisiones locales (como el Hoy No Circula) son nocivas y en el largo plazo no funcionan, generando costos adicionales para la población y deteriorando la calidad del vida en las ciudades.
En este sentido el número especial de la revista del FIDE comparte información con mayor riqueza técnica y es más útil para definir políticas de largo plazo que consideren la eficiencia energética en la movilidad. Es importante hacer mención que la planeación, en conjunto con el tratamiento de datos masivos sobre las necesidades de movilización de las personas es uno de los puntos a considerar en la logística 4.0. De acuerdo con Miguel Asai y José A. Valdés, la llamada logística 4.0 se basa en la automatización de la producción y el uso de la electrónica que persigue la comunicación directa entre las instalaciones, las unidades de transporte y las personas, para operar conjuntamente todas las partes en un sistema de transporte eficiente. Así, desde mi perspectiva, para lograr esta interoperabilidad, la electrificación del transporte parece una transición inevitable. Es más quiero resaltar que en ese número de la revista del FIDE, el artículo de Francisco Bojórquez y Javier Hernández, muestra de una forma sencilla cómo el motor eléctrico presenta un mayor torque y una mayor potencia en términos de las revoluciones por minuto que un motor de diésel. Con esto, se puede afirmar que el motor eléctrico es unas cuatro veces más eficiente que el de diésel o el de gasolina. En términos monetarios, en este momento, mis cálculos indican que el costo del kilómetro recorrido en un auto eléctrico es menor al 60% del costo del kilómetro recorrido en un auto de gasolina; por supuesto el costo en el caso eléctrico está mostrando una tendencia a la baja con caída más rápida que en el caso de los combustibles fósiles, que también tecnológicamente se están haciendo más eficientes. En nuestro país se están realizando desarrollos tecnológicos para alcanzar la electromovilidad, tanto la UNAM, IPN, Instituto Tecnológico de México, el INEEL, entre otras instituciones de investigación y desarrollo albergan y fomentan estos esfuerzos; además de algunas empresas mexicanas que están promoviendo productos con tecnología mexicana.
Sin embargo, debemos remarcar lo que anotamos hace algunos años que el actual sector de la industria automotriz está respondiendo en forma lenta a la electrificación del automóvil y las cadenas de valor de este sector empresarial debieran irse transformando en proveedores de partes para vehículos eléctricos. Lo mismo podemos decir de las propuestas de los sistemas de transporte público en las ciudades. En algunas ciudades, como por ejemplo Cuernavaca, podríamos saltarnos los BRT con motores de combustión interna, aunque sean eficientes, e instalar sistemas eléctricos; ya sean de baterías o trolebuses. Por supuesto, que desde mi perspectiva, las nuevas iniciativas de transporte ferroviario en el sur sureste de nuestro país debieran ser de trenes eléctricos, con lo que se minimizarían las emisiones a lo largo de la vía y las personas que habitan las comunidades por donde pasarán estos trenes podrían generar la energía eléctrica con fuentes renovables y recibir un pago directo. María Elena Lárraga señala, en su artículo en la revista del FIDE, que México cuenta con una diversidad de recursos en fuentes renovables de energía que posibilita la reducción acelerada y efectiva las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del transporte al transitar a la electromovilidad.
En nuestro país se genera información, de diferente calidad y con diferentes fines, pero debemos acostumbrarnos a obtenerla y analizarla. Con esto quiero invitar a los lectores y en particular a las personas que tienen a su cargo la definición de políticas públicas en transporte a enterarse al leer la información que están generando los Alcaldes de México [1] en términos generales de gestión pública y, en particular, la del FIDE sobre temas energéticos y, por supuesto que, con esta información tomar decisiones basadas en el conocimiento.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 19 de Febrero en el periódico La Unión de Morelos.
La definición e implantación de estas estrategias están siendo acompañadas, en el mundo, por un verdadero cambio en el transporte hacia la electromovilidad para transformar el transporte en uno de calidad y no contaminante. Como lo hemos señalado en diferentes ocasiones, las estrategias de corto plazo que no impulsan un cambio tecnológico hacia un transporte sin emisiones locales (como el Hoy No Circula) son nocivas y en el largo plazo no funcionan, generando costos adicionales para la población y deteriorando la calidad del vida en las ciudades.
En este sentido el número especial de la revista del FIDE comparte información con mayor riqueza técnica y es más útil para definir políticas de largo plazo que consideren la eficiencia energética en la movilidad. Es importante hacer mención que la planeación, en conjunto con el tratamiento de datos masivos sobre las necesidades de movilización de las personas es uno de los puntos a considerar en la logística 4.0. De acuerdo con Miguel Asai y José A. Valdés, la llamada logística 4.0 se basa en la automatización de la producción y el uso de la electrónica que persigue la comunicación directa entre las instalaciones, las unidades de transporte y las personas, para operar conjuntamente todas las partes en un sistema de transporte eficiente. Así, desde mi perspectiva, para lograr esta interoperabilidad, la electrificación del transporte parece una transición inevitable. Es más quiero resaltar que en ese número de la revista del FIDE, el artículo de Francisco Bojórquez y Javier Hernández, muestra de una forma sencilla cómo el motor eléctrico presenta un mayor torque y una mayor potencia en términos de las revoluciones por minuto que un motor de diésel. Con esto, se puede afirmar que el motor eléctrico es unas cuatro veces más eficiente que el de diésel o el de gasolina. En términos monetarios, en este momento, mis cálculos indican que el costo del kilómetro recorrido en un auto eléctrico es menor al 60% del costo del kilómetro recorrido en un auto de gasolina; por supuesto el costo en el caso eléctrico está mostrando una tendencia a la baja con caída más rápida que en el caso de los combustibles fósiles, que también tecnológicamente se están haciendo más eficientes. En nuestro país se están realizando desarrollos tecnológicos para alcanzar la electromovilidad, tanto la UNAM, IPN, Instituto Tecnológico de México, el INEEL, entre otras instituciones de investigación y desarrollo albergan y fomentan estos esfuerzos; además de algunas empresas mexicanas que están promoviendo productos con tecnología mexicana.
Sin embargo, debemos remarcar lo que anotamos hace algunos años que el actual sector de la industria automotriz está respondiendo en forma lenta a la electrificación del automóvil y las cadenas de valor de este sector empresarial debieran irse transformando en proveedores de partes para vehículos eléctricos. Lo mismo podemos decir de las propuestas de los sistemas de transporte público en las ciudades. En algunas ciudades, como por ejemplo Cuernavaca, podríamos saltarnos los BRT con motores de combustión interna, aunque sean eficientes, e instalar sistemas eléctricos; ya sean de baterías o trolebuses. Por supuesto, que desde mi perspectiva, las nuevas iniciativas de transporte ferroviario en el sur sureste de nuestro país debieran ser de trenes eléctricos, con lo que se minimizarían las emisiones a lo largo de la vía y las personas que habitan las comunidades por donde pasarán estos trenes podrían generar la energía eléctrica con fuentes renovables y recibir un pago directo. María Elena Lárraga señala, en su artículo en la revista del FIDE, que México cuenta con una diversidad de recursos en fuentes renovables de energía que posibilita la reducción acelerada y efectiva las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del transporte al transitar a la electromovilidad.
En nuestro país se genera información, de diferente calidad y con diferentes fines, pero debemos acostumbrarnos a obtenerla y analizarla. Con esto quiero invitar a los lectores y en particular a las personas que tienen a su cargo la definición de políticas públicas en transporte a enterarse al leer la información que están generando los Alcaldes de México [1] en términos generales de gestión pública y, en particular, la del FIDE sobre temas energéticos y, por supuesto que, con esta información tomar decisiones basadas en el conocimiento.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 19 de Febrero en el periódico La Unión de Morelos.
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