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miércoles, 8 de enero de 2014

Clase media y matemáticas

En esta primera semana del año al saludarnos todos empezamos con las frases de buenos deseos. La mayoría con gusto compartimos estos augurios mencionando las nuevas tareas o las tareas cotidianas que realizamos, en particular y en todos los ámbitos, deseamos salud. Estas frases en general se refieren al bienestar de todos, es decir de manera implícita, deseamos un bienestar social.
Claramente, el alcanzar el bienestar social implicará trabajo y acciones de compartir lo que tenemos. Ya he mencionado mucho en estos textos la necesidad de compartir para alcanzar este bienestar social. También hemos planteado varias veces la necesidad de medir los impactos de acciones emprendidas con este fin, los llamados indicadores. Estos indicadores necesitan medirse para poder analizar si las acciones que implantamos son las adecuadas o requieren de ajustes o cambios para alcanzar el objetivo.
En nuestro país un organismo autónomo que se encarga de proveernos de este tipo de información es el INEGI y el día de hoy quiero llamar la atención sobre un estudio recientemente publicado donde se concluye que cerca de la mitad de los hogares mexicanos pueden ser considerados de clase media. Debo comentar que cuando leí la noticia mi incredulidad apareció, pero al continuar leyendo, cuando llegué al punto, donde se mencionaba que la clase media había crecido en México en los últimos años mi incredulidad aumento mucho más.
Como es la costumbre de muchos científicos indagué en las fuentes y encontré en la página del INEGI la información.
Me sorprendí gratamente cuando las primeras palabras fueron para aclarar que la definición de clase media no es algo trivial. Aspecto que comparto totalmente, basta preguntarle a cualquier persona que si es clase pobre, o de clase media o de clase rica para que la gran mayoría conteste que de clase media; esta respuesta solo nos conduce a intuir la complejidad de la pregunta. Esta ambigüedad y dificultad para definir lo que es clase media fue abordada en el mencionado estudio con seriedad. El mismo INEGI establece que este estudio no está terminado y está en proceso.
Por fortuna, el estudio va más allá de considerar solamente el ingreso como variable para definir la clase a la que pertenece una persona o un hogar. No voy a enlistar aquí todas las variables, pero comento que se consideraron 17 diferentes variables, como el gasto, uso de computadoras, tipo de alimentación, etc (los detalles pueden ser consultados en la página del INEGI. Toda la información analizada fue levantada en la “Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010” y los resultados fueron comparados con aquellos de la misma encuesta, pero del 2000. Esta última información me aclaró aquello de que la clase media había crecido con respecto al 2000.

Clase media disfrutando de la playa

Sin embargo hasta aquí en mi lectura no me quedaba claro como habían definido a la clase media. Someramente en el documento resumen se dice que: “Una vez seleccionadas las variables por medio del “Estratificador INEGI” se probaron 10 modelos distintos que compiten entre sí para mejor describir el tipo de agrupamientos o conglomerados de hogares de la ENIGH en función de las 17 variables: se seleccionó el modelo que resultara estadísticamente más verosímil de ser obtenido en una muestra dada la distribución de hogares en el universo nacional al describírsele con esas 17 variables y fue aplicado su algoritmo de conglomeración cuyos resultados se optimizan con un total de 7 estratos de hogares.”
Por supuesto que esta explicación solamente me despertó más inquietudes e interrogantes, pero debo aclarar que con un afán de transparencia el INEGI publicó también una nota técnica donde aclara el procedimiento estadístico y la verdad es que al leerla me aclaró muchas cosas y pude aquilatar la valía del análisis.
La idea es ajustar cúmulos de hogares en un espacio de 17 dimensiones mediante distribuciones matemáticas de estos hogares. Por supuesto, que con esta oración estoy pecando de lo que encontré en la explicación del método en el resumen de resultados y soy totalmente críptico. Reconozco que no es trivial explicar el modelo que utilizó el INEGI. Sin embargo quiero mencionar que la metodología empleada es muy interesante y merece ser apreciada. Los resultados obtenidos con ella pueden ser cuestionables, pero ahora ya sabemos que los datos levantados en la ENIGH apuntan hacia una posible estratificación de los hogares en 7 niveles con dos cambios abruptos que pueden definir las clases baja, media y alta. Sin embargo, como todos los científicos sabemos, los ajustes requieren de una o varias explicaciones de causalidad. Enriquecimiento que puede ser aportado por otros miembros de nuestra comunidad.
Sirva todo esto para enfatizar que debemos tener una cultura matemática para poder comprender aspectos sociales y más cuando perseguimos un bienestar social y deseamos definir acciones que puedan ser rastreadas en su efectividad hacia ese bienestar de todos.

Este artículo fue publicado el día 8 de Enero en la Unión de Morelos

miércoles, 6 de julio de 2011

Transparencia y desarrollo económico

En mi opinión, la implementación de sistemas informáticos cuyo objetivo sea la Transparencia y Rendición de Cuentas puede impulsar el desarrollo económico y tecnológico de una región y la eficiencia del gobierno. Esta frase puede parecer contradictoria, la mayoría de las entidades gubernamentales consideran la implementación de sistemas de transparencia como un gasto que duplica su trabajo. Seguramente esta última visión no es compartida por el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE), organismo autónomo, que vela por facilitar el acceso a la información pública, fomentar la cultura de transparencia y rendición de cuentas y por socializar el conocimiento relacionado con los derechos a la información. Actualmente, existen opciones tecnológicas para implementar sistemas de transparencia sin que se requiera más trabajo y mayor inversión, es más puede implicar cero trabajo adicional y un costo simbólico. Para lograr esto debemos usar los sistemas de información computarizados y distribuidos de forma que si alguna persona requiere información, con tan sólo hacer la pregunta correspondiente a la base de datos (query) obtenga su respuesta.
En particular, estoy pensando en un tipo especial de software aunado a una metodología de trabajo. Surgen las preguntas, ¿qué tipo de software debemos tener? ¿qué metodología? Las respuestas son software libre y metodología orientada a resultados. La metodología orientada a resultados será discutida en otra ocasión, ahora abordaré ¿Por qué software libre? Porque este software nos permite saber qué se hizo y cómo se hizo. Es decir, al desarrollar sistemas informáticos con software libre no solamente la información es transparente, sino la forma de capturarla, procesarla y difundirla también lo será. Por ejemplo: si un contador incluye una factura en el sistema contable la verdadera transparencia implicaría saber con qué algoritmo se subieron los montos, si se borraron rubros, qué partidas se afectaron, cuáles fueron los criterios para tomar las acciones, etc, algo similar ocurrirá con los sueldos y bonos. Eso es transparencia, y les aseguro que para el contador, esto no debe representar ningún trabajo extra, pues él o ella simplemente introduce la información a la base de datos que debe estar bien definida y con los índices adecuados para poder responder a las preguntas de cualquier ciudadano. Claramente, la información reservada también tendría cabida en este sistema; pero quedaría claro quién es el responsable de poner en reserva determinada información y bajo qué criterios.
Sabemos que la principal objeción de los organismos de gobierno ante las solicitudes de información es la necesidad de hacer los informes específicos, y tienen razón es trabajo doble en la actuales condiciones; pero esta actividad debe hacerla un sistema informático bien diseñado, con bases de datos dinámicas y bien relacionadas, con índices preestablecidos que podrían generar automáticamente los reportes. La real transparencia implica, como ha dicho Karla Cedano, quitarse las máscaras y dejar ver todo el proceso: desde la captura, clasificación y difusión de la información si se mantienen los códigos de los sistemas abiertos.
El software libre garantiza la libertad de uso, estudio, modificación, distribución de copias, mejorarlo y difundir estas mejoras. Aunque parezca contradictorio, el uso del software libre está, cada día, capturando más mercado y produciendo infinidad de negocios. Para muestra mencionamos a Android de google; solamente diré que cada vez más teléfonos inteligentes y tabletas usan este sistema operativo que se ostenta como software libre. ¡Qué mejor ejemplo que google para mostrar a una empresa que obtiene beneficios del desarrollo de software libre!



En Morelos hay varias empresas exitosas de tecnología de información y comunicación (TIC) que venden sus servicios bajo el esquema de software libre.
Por otro lado, en muchos países desarrollados, el gobierno es uno de los principales demandantes del desarrollo tecnológico y por ende impulsor del desarrollo económico en esquemas de innovación, es decir empresas de alto valor agregado, generador de empleos de calidad, etc.
Con estos antecedentes, la propuesta parece obvia: Dado que el IMIPE es un organismo autónomo puede generar una demanda para la generación de sistemas informáticos basados en software libre que ayuden a transparentar la información. El gobierno estatal podría apoyar esta demanda al menos desde dos programas: Fondos mixtos CONACyT y Prosoft, las empresas TIC podrían responder a este llamado apoyadas por las universidades públicas y privadas (UAEM, UNAM, UPMor, UTEZ, Tec. Zacatepec, Tec. Cuautla, ITESM, U. Sol, U. LaSalle, Uninter, UVM, UVC, etc.). de esta manera se generaría un verdadero consorcio entre todos los sectores sociales y los ganadores seríamos todos: sociedad informada, menor posibilidad de corrupción, mejores empresas, mejores salarios, desarrollo tecnológico, etc.
Entonces, ¿cuál es la ventaja del software libre en la transparencia? En mi opinión es clara, podemos conocer desde el algoritmo con el que se despliega la información hasta los datos mismos, e incluso la ciudadanía puede participar en el diseño y las mejoras de software. ¡No perdamos la oportunidad!
Una versión resumida de este artículo fue publicada el día 6 de Julio.