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miércoles, 24 de enero de 2024

Sobre el papel de la comunidad académica

Durante muchos años he estado convencido que el desarrollo científico impacta en el bienestar de las personas, mi trabajo cotidiano se enfoca con este objetivo. La impartición de clases, en diferentes niveles, las tareas de construcción de conocimiento, los desarrollos tecnológicos y las propuestas para conformar organizaciones académicas o sociales, la formación de talento y mis esfuerzos por divulgar el conocimiento son parte cotidiana de mis actividades. 
De hecho, el mantener activa esta sección de opinión en el periódico la Unión de Morelos desde enero de 2010 es parte de estos esfuerzos.

Imagen generada con inteligencia artificial con la frase "Image of people taking water samples from streams to be analyzed in a low deciduous forest environment" en leonardo.ai

Esta semana el Dr. Enrique Galindo, colega que también comparte este tipo de preocupaciones y ocupaciones, me hizo favor de hacer llegar un artículo que reflexiona sobre el desarrollo científico en nuestra América Latina con una perspectiva desde México. Este artículo considera que hay un puente roto entre la comunidad académica y personas del ámbito político representando un obstáculo que impide impulsar el bienestar social. Este puente roto aparece en los diferentes niveles tanto regionales como globales; sin embargo, se observan más en la región de América Latina.
Coincido con las afirmaciones en el artículo de que la comunidad científica tiene corresponsabilidad en la construcción de dicho puente y hace algunas preguntas para que esta comunidad despierte y se involucre activamente en la construcción de relaciones colaborativas con las personas en los puestos de decisión. Entre estas preguntas plantea: ¿Es suficiente con publicar nuestros resultados o quejarnos de las autoridades? Por supuesto que la respuesta a esta pregunta es No. 
Esta respuesta ha sido el motor de parte de la comunidad científica en Morelos y ha conducido a que la Academia de Ciencias de Morelos (ACMor) haya tenido un esfuerzo durante más de 20 años en actividades de divulgación científica en diferentes medios de comunicación. En la actualidad diferentes integrantes de la comunidad académica colaboran con sus opiniones en periódicos y canales de televisión compartiendo sus ideas y vertiendo su opinión. Esta labor, si bien es importante, ha tenido impacto limitado. En algunos períodos ha tenido un mayor impacto en la política pública de Morelos, donde claramente se construyeron los puentes, pero lamentablemente no fueron lo suficientemente sólidos para evitar que fueran demolidos.
Debemos prepararnos para que esto no suceda. Un punto relevante que señala el artículo es que la comunidad científica puede reforzar su papel de “intermediario honesto” y mostrar todas las posibles opciones y los alcances de las mismas sin importar si están alineadas con su ideología personal. Esta actitud parece similar al examinar los datos experimentales u observacionales sin prejuiciarnos por las hipótesis establecidas. Es una actitud científica que debemos extender a nuestra relación con las personas en puestos de decisión y con ello cementar los puentes construidos.
No basta con quejarnos, podemos aprender diferentes habilidades para poder comunicar eficazmente los conocimientos que hemos construido y definir claramente las certezas para que quienes conocen de los riesgos puedan tomar las decisiones. Desde mi punto de vista, la comunidad científica pretende disminuir las incertezas y es parte de su quehacer, pero la certidumbre siempre está limitada y la valoración de estas limitantes es tarea de las personas de la política.
El artículo enfatiza que la comunidad científica debe aprender a comunicarse mejor y participar de la vida democrática. En particular, considero que la participación debe ser enfatizada en las redes sociales contrastando los conocimientos con las falsedades que circulan en ellos.
Todas estas ideas son muy relevantes y deben estar integradas en la formación del talento de las generaciones venideras de la comunidad científica. Adicionalmente, quiero indicar que el tamaño de la comunidad científica en América Latina es pequeño y no tiene los números suficientes para percolar o permear en la sociedad. Así que, en mi opinión, debemos impulsar la apertura de empleos para las nuevas generaciones que seguramente vendrán con mayores bríos.
Una opción no completamente explorada es que la comunidad científica promueva la conformación de colectivos de ciencia ciudadana, es decir, promover las actividades científicas desde las raíces de la sociedad generando conocimiento relevante para los diferentes entornos ambientales o sociales.
Recomendiendo ampliamente la lectura del artículo escrito por Alma Cristal Hernández Mondragón, Gilberto Castañeda Hernández y Mariannela Celeste Ruiz Ruiz colegas que reflexionan sobre nuestras actividades encaminadas a construir el bienestar social. En este tiempo de elecciones que se avecinan estamos justo en el último momento para construir los puentes que generen sinergia entre nuestra comunidad y las personas candidatas a los puestos de elección de todas las posibles corrientes.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 24 de enero en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Ciencia y diversidad

En estos días, después de que en el senado se aprobarán las iniciativas que mandó el presidente Andrés Manuel López Obrador, se han desatado críticas los diversos acuerdos legislativos. En particular, una de las que atañen al sector científico es la Ley General de Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación que fue ampliamente cuestionada por una porción muy amplía de quienes laboramos cotidianamente en este sector. 

No es la primera vez que abordo el tema en estas líneas donde he planteado ideas que comparto con colegas con genuino interés y vocación por contribuir al bienestar de la población de nuestro país. En esta ocasión quiero reiterar algunas de las ideas que he compartido en estos textos.

Primero enfatizo la importancia que tiene la generación de conocimiento local para contribuir al conocimiento global. También es pertinente considerar que la ciencia internacional puede ayudar en la construcción de soluciones en diferentes entornos locales con miras a largo plazo. Como un ejemplo puedo mencionar, el uso de conocimiento global en el ámbito de las energías renovables, como el hecho de que hoy en día la energía solar fotovoltaica es más barata que la energía producida con combustibles fósiles; además, de que las soluciones para brindar energía renovable en diferentes lugares deben ser construidas con la comunidad misma y la participación de los sectores científicos, tecnológicos y humanistas son elementos que debe tener toda estrategia para brindar energía de calidad y suficiente para cubrir las necesidades de la población. En este sentido, reafirmo que, la integración entre el conocimiento empírico, desarrollado por personas locales, y el conocimiento científico es necesaria para mejorar el entendimiento de las interrelaciones y sinergias que las estrategias pueden brindar hacia la construcción del bienestar social.

Otro aspecto esencial es que la generación de conocimiento es un eje transversal en el combate a la pobreza, la desigualdad y el deterioro del ambiente; ya que tanto las ciencias e ingenierías como las humanidades son actividades que las personas pueden disfrutar y cultivar por igual, y que la participación de la sociedad en estas actividades puede generar efectos sinérgicos en la búsqueda de soluciones a los problemas. Para conseguir este impacto deseado de las actividades científicas es fundamental que la educación superior esté basada en la generación de conocimiento y sea considerada una inversión social imprescindible.

Imagen creada con inteligencia artificial con la frase "wind generator in Da Vinci style" en https://huggingface.co/spaces/stabilityai/stable-diffusion

Tengo que reconocer que el sector científico mexicano es profesional y presenta un impacto positivo en la ciencia global; sin embargo, los datos indican que el impacto en la sociedad mexicana todavía no es el deseable, especialmente en el contexto de la desigualdad social en México. La comunidad científica y las personas que toman decisiones no han podido dialogar para construir alternativas de solución a los problemas que enfrentamos. Estas limitaciones han sido compartidas por todas las disciplinas científicas (exactas, naturales, sociales, etc.); aunque la responsabilidad sustantiva, del limitado impacto, recae sobre todos los niveles de gobierno que no han abierto los mecanismos para que el sector científico aporte conocimiento en las propuestas de gobierno. Es necesario mejorar el entendimiento de las interrelaciones entre las estrategias de sustentabilidad y su impacto en la sociedad, y seguir trabajando en la definición de indicadores idóneos para medir el progreso hacia el bienestar de la población mexicana. También este limitado impacto de nuestro sector, es causado por el escaso número de personas que laboramos en él. En la actualidad, somos cerca de 30 mil personas en estas actividades, pero para que podamos influir en nuestros entornos es necesario que, en un país con más de 130 millones de habitantes, el sector cuente con más de 80 mil personas activas y con apoyo suficiente para generar conocimiento nuevo y amalgamado con el conocimiento existente tanto en el mundo como localmente.

Es esencial mencionar que la ciencia se construye con base en acuerdos entre las personas que se dedican a ella, basados en información verificada. Es decir, la comunidad científica está acostumbrada a discutir y, con base en información de calidad, construir acuerdos para continuar entendiendo y actuando en los entornos. A lo largo de muchos años, la comunidad científica ha privilegiado el diálogo para alcanzar consenso o mayorías incorporando a las otredades promoviendo la diversidad basada en información verificada. Específicamente, desde hace un poco más de cuatro años la comunidad científica mexicana ha mostrado disposición para dialogar con las actuales autoridades para compartir visiones y construir acuerdos hacia una ley general de los ámbitos de las humanidades, ciencia, tecnología e innovación. Desde inicios del sexenio he manifestado mi opinión sobre la necesidad de contar con un sector científico participativo tanto en conformación de soluciones de la diversidad de problemas que tenemos en el país, como en la posibilidad de definir política científica con estas intenciones. Sin embargo, el día 28 de abril del presente año se aprobó una ley del sector que no incluye las voces de la comunidad científica sino que define una política científica centralista y autoritaria que omite la opinión de una gran mayoría del gremio científico y que no considera la diversidad. La aprobación se realizó con enorme premura y muy escaso lapso de análisis, y sin incorporar la diversidad de visiones requerida en el ámbito científico, lo que resulta en una ley deficiente, con el potencial de ser destructiva y excluyente. Esta aprobación y la sordera de la administración científica del gobierno actual al desechar la diversidad de opiniones de las comunidades científicas, solo evidencia su incapacidad para promover el bienestar de nuestra sociedad con acciones basadas en conocimiento.
Considero que nuestra población merece una ley general del sector que vele por su bienestar y la que se aprobó la semana pasada no apunta en esta dirección. 

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 3 de mayo en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 5 de agosto de 2020

Ciencia arbitrada por jóvenes

En la búsqueda de revistas para compartir los resultados de nuestras investigaciones me encontré una revista de acceso libre llamada “Frontiers for young minds”, ante este título, mi curiosidad se despertó e inmediatamente me sumergí en su página. Quería saber de qué se trataba. Lo que encontré me agradó y considero muy interesante e importante para formar una sociedad que decida con base en el conocimiento. En las siguientes líneas explicaré de qué se trata e invito a la comunidad científica mexicana a unirse a este muy interesante y prometedor esfuerzo. 
Antes tenemos que mencionar que esta revista es parte de una iniciativa diferente de comunicar los resultados de la investigación científica mediante una plataforma digital de ciencia abierta conjuntada con una publicación de acceso libre de los artículos aprobados. Es decir, esta editorial desea construir sobre la ciencia exitosa y hacerla aún más poderosa asegurando que esté abiertamente disponible para que la sociedad genere más conocimiento y tengamos salud y prosperidad en nuestra sociedad. Para ello, construyó una plataforma tecnológica propia de Ciencia Abierta (Open Science) que incluye una plataforma colaborativa de revisión por pares y un asistente de revisión de inteligencia artificial entre otras bondades. Lo que a mí me ha parecido más interesante es que en lugar de que el proceso de crítica a los trabajos sea mediante un proceso doble ciego; en Frontiers, el proceso consta de dos partes, primero una fase de revisión independiente y luego otra abierta con intercambio abierto de ideas entre las personas que revisan y las que realizaron el trabajo de investigación, es decir entre quienes escribimos y quienes revisan. Los nombres de las personas que intervienen en la autoría, edición y revisión se publican en el artículo final y con ello se les da crédito por su trabajo para que la comunicación tenga mayor efectividad. Con ello se reconoce el trabajo que la comunidad científica realiza en todas las etapas del juzgamiento la comunicación y verificación de los resultados de la investigación. De esta manera, se publican documentos con una mayor amplitud en su poder comunicativo. 
Regresemos a Frontiers for young minds esta revista propone a profesionales de la ciencia escribir artículos relatando sus hallazgos de vanguardia en un lenguaje accesible para público joven y convoca a la juventud a participar en el proceso de arbitraje proporcionando comentarios que permita mejorar la comprensión de los artículos antes de su publicación. De esta manera, pretende construir un pensamiento crítico en la juventud al mostrarles formas de analizar y criticar ideas y revisar documentos científicos mediante su participación en el proceso de arbitraje. Sí efectivamente, lo que me parece más innovador e importante, es que son jóvenes participando en el proceso de revisión y sus opiniones son las que influyen en la forma final del documento a difundir. En los objetivos de Frontiers for young mind claramente se establece que se busca conectar mentes curiosas con las personas expertas en diferentes áreas para que información de primera mano las motive a hacer preguntas informadas y críticas sobre la ciencia real a lo largo de sus vidas. Al trabajar y solicitar que las personas que participan en la redacción de los artículos sean profesionales de la ciencia se aseguran de que el contenido a comunicar sea de la más alta calidad. Al trabajar directamente con jóvenes, ayudan a fomentar la curiosidad tanto dentro como fuera del aula e involucran a la próxima generación tanto en el trabajo científico como en la toma de decisiones basadas en la crítica al conocimiento. 
Frontiers for young mind considera que la mejor manera de hacer que los descubrimientos científicos de vanguardia estén disponibles para el público más joven es permitir que precisamente la juventud y el personal científico trabajen juntos para crear artículos que sean precisos y emocionantes. En estos momentos, Frontiers for young mind ofrece una colección de artículos científicos de forma gratuita, escritos por personal científico, diseñados para audiencias más jóvenes con el aporte precisamente de la juventud, los invito a visitar el sitio. 
En particular, me han parecido muy interesantes, amenos y divertidos algunos de los artículos que he leído en Frontiers for young mind. El sitio está disponible en inglés y hebreo. Considero que la comunidad hispanohablante podría unirse para establecer una versión en el idioma que se habla en Iberoamérica. 
No propongo una traducción, la idea, en la que con gusto participo, es que se invite a profesionales de la ciencia de habla hispana a comunicar sus hallazgos en este idioma y a que la juventud iberoamericana participe en el proceso de arbitraje y conjuntamente construya documentos de valía y la juventud se forme en el proceso. En el ámbito científico iberoamericano tenemos ya una importante tradición en actividades de comunicación de la ciencia y en proyectos de ciencia ciudadana conjuntemos esfuerzos, estoy seguro de que las acciones que emprendamos para tener ciencia para la infancia editada por jóvenes, valen la pena. 

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 5 de Agosto en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 26 de junio de 2019

Construyendo caminos hacia la sustentabildiad

Desde medidos de la semana pasada tuve la oportunidad de estar colaborando con colegas de la Universidad de las Villas en Santa Clara, Cuba. Con ellos estuvimos compartiendo las experiencias que generamos en el Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar, proyecto que está cercano a su término y con él la comunidad solar continuamos aprendiendo a colaborar y compartir conocimiento, entre otras muchos beneficios que obtuvimos. Estos beneficios para la comunidad solar nos acercaron más que nunca a impactar positivamente en la sociedad, entre otros aprendizajes encontramos que necesitamos colaborar con el sector empresarial y social para llevar a los usuarios nuestras invenciones o conocimientos. Además encontramos ideas diferentes y nos percatamos de la urgente necesidad de utilizar indicadores para monitorizar el avance de los desarrollos tecnolgicos (niveles de madurez tecnológica) y principalmente que existen los niveles de madurez en innovación social. Estos últimos de vital importancia para que los desarrollos en energías renovables lleguen a las comunidades mexicanas.
Con estos antecedentes, durante mi viaje por la isla de Cuba vinieron a mi mente recuerdos de otras tierras de nuestra Latino América o de nuestro país donde el sistema ecológico ha sido perturbado fuertemente y la búsqueda de la sustentabilidad es apremiante. Estos paisajes tanto naturales como citadinos me trajeron a la mente las lecturas de los libros de Jared Diamond, en particular el libro de “Colapso”. En este libro Diamond discute diversas hipótesis sobre las razones para los colapsos de diferentes sociedades humanas a lo largo de la historia.
La verdad es que los viajes ilustran (si deseamos promover beneficios sociales es urgente promover la movilidad de las personas, nos evita tener solamente un pensamiento parroquial) y las vivencias que he tenido me han otorgado la oportunidad de sufrir, compartir y gozar; además me han dado la posibilidad de comprender más ampliamente lo que Diamond comparte como reflexiones que debemos valorar, cuestionar y, por supuesto, complementar o desmentir según sea el caso: a) Las sociedades colapsan cuando su crecimiento va más allá de lo que sus recursos permiten. b) Una de los efectos es la deforestación y la erosión de la tierra con el consecuente agotamiento de los nutrientes en la tierra y la disminución de las cosechas para alimentar la población. Esto hace que haya un incremento de las luchas internas en la sociedad por la escasez de recursos y finalmente, c) los gobernantes no pudieron resolver los problemas de la sociedad, se enfocaron en los problemas del corto plazo enriqueciéndose, y explotando a la población en general.
Es claro que las sociedades que colapsaron (como la de los mayas) no disponían de los conocimientos que hoy tenemos y que con el afán de generar un bienestar no se percataban que agotaban los recursos y con ello provocaban el colapso de su forma de existir. Hoy dado los conocimientos científicos que hemos generado reconocemos que los recursos son finitos y que nuestras acciones pueden cambiar las condiciones de nuestro entorno cercano y lejano, de hecho las condiciones del planeta en su totalidad.
Para mí, es claro que los conocimientos tradicionales son limitados y han producido el bienestar social que hoy han alcanzado las poblaciones que los generaron mediante el empirismo propio de las personas, pero que hoy en día no les brindan las soluciones a la compleja problemática que enfrentan; que la ciencia ha generado una basta gama de conocimientos que pueden incrementar este bienestar, pero que también pueden acelerar el agotamiento de los recursos en el largo plazo. Por estas razones, considero importante amalgamar de una manera sinérgica estos dos tipos de conocimiento para promover soluciones a los problemas con visión local considerando el ambiente natural, los comportamientos sociales, el intercambio de bienes inter y extra localidad y construir las normas y organizaciones que rijan las relaciones entre estos diversos aspectos; pero primordialmente con una visión de largo plazo para contemplar la eficiencia en lugar de la búsqueda de la obtención rápida de beneficios individuales.
Este tipo de consideraciones son las que permearon en el CeMIE-Sol y la Red Temática de Energía Solar que, me parecen han contribuido a construir una comunidad colaborativa con visión de largo plazo que llamó la atención tanto del gobierno, como de colegas universitarios cubanos para que compartiéramos con ellos las experiencias y pudieran construir sus propias soluciones basadas en nuestras experiencias.
Termino diciendo, que nos da gusto que en otras regiones se reconozca los esfuerzos que realizamos los mexicanos para construir caminos hacia la sustentabilidad. Reitero estamos listos para colaborar con otros mexicanos y en general con otras personas para contribuir al bienestar social.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 26 de Junio en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 19 de diciembre de 2018

La ciencia impacta más allá de donde pensamos

Una de las afirmaciones que más quisiera convencer a los lectores de su valía y veracidad es: “La ciencia impacta más allá de donde pensamos”. Desde mi perspectiva, la ignorancia de las posibilidades que da el conocimiento, entendido como una construcción de las personas, para resolver la diversidad de problemas que enfrentamos es una de las limitaciones importantes para resolver esta problemática. Para mi, es claro que la inversión en ciencia y tecnología precisamente abona en la construcción del conocimiento necesario.
En esta mismas líneas del pensamiento, las instituciones que se encargan de construir este conocimiento son, tradicionalmente, las universidades o centros de investigación. Considero que en nuestros tiempos las personas con un entrenamiento mínimo también pueden construir conocimiento y, en este sentido, la ciencia ciudadana es una de las facetas del quehacer científico que posibilita una mayor usabilidad del conocimiento. Sin embargo, la ciencia ciudadana requiere de apoyo del sistema científico profesional.
Por estas razones, me sorprendió negativamente la propuesta del ejecutivo para presupuesto federal que contienen una reducción en los rubros para las universidades públicas y el órgano encargado de coordinar e impulsar las actividades científicas en el país, actual CONACyT. Ya se han analizado algunos puntos y la Dra. Brenda Valderrama realizó un interesante análisis del presupuesto. También podemos encontrar desplegados por las instituciones de educación superior en los medios masivos de comunicación, por ejemplo el de la UNAM , donde se manifiesta la preocupación de la anunciada disminución en estos presupuestos a la educación e investigación científica.
Tanto la construcción conocimiento como la formación de talento son actividades humanas que demandan inversión con un retorno valioso en el largo plazo. No son como las inversiones en el mundo de las finanzas donde los dividendos se obtienen en períodos de horas o de días. Las actividades científicas o de formación de personas requieren de períodos cercanos a las generaciones de las personas y la conformación de instituciones con tradición. Así podemos observar las tradiciones ya casi milenarias de las universidades europeas o centenarias en el caso de las estadounidenses. En México la tradición no es tan extendida y lamentablemente estas instituciones o tradiciones científicas pueden destruirse en muy corto tiempo.
Con la disminución del presupuesto a estas actividades, en nuestro país, corremos el riesgo de desarticular estas instituciones que nos han permitido contar con un sistema científico profesional que conoce la forma de generar conocimiento útil y de frontera en el ámbito internacional. El sistema de universidades públicas también conoce las formas de formar talento crítico y útil a la sociedad mexicana. Por supuesto, que estos sistemas pueden ser sujetos a evaluación y con ello mejorar sus desempeño; aunque no me parece que recortando su presupuesto, sin haber recibido una retroalimentación sobre su desempeño, pueda conducir a una mayor contribución a la sociedad en general. Es importante mencionar que el presupuesto ha mantenido una tendencia a la baja en esta década y el presupuesto para el año 2019 es el menor en los últimos seis años. Para tener los datos concretos, el presupuesto para ciencia y tecnología en el año 2010 fue de $21,865 millones de pesos de ese año, en 2013 el presupuesto fue de $30,941 millones; en el año 2015 encontramos el máximo de la década con $38,636 millones y la propuesta para el año 2019 es de $24,664 millones, inclusive menor al del 2018. Claramente esta disminución está condenando a la dependencia científica y tecnológica a las generaciones futuras. Desde mi perspectiva, al no invertir en educación superior y ciencia estamos coartando las posibilidades de que la juventud actual obtengan ingresos mayores basados en el conocimiento y tecnología generados por ella y la condenamos a buscar empleos mal remunerados. Al mismo tiempo limitamos a las empresas e industrias a contratar personas con capacidades mermadas y a buscar soluciones tecnológicas fuera del país.
Estos datos en los rubros de ciencia y educación superior del presupuesto 2019 de la federación contrasta con un incremento de casi diez veces del presupuesto para energía; y más cuando se pretende construir refinerías que no podrán tener una vida mayor a los 40 años. Si menos de una generación. Las personas jóvenes de hoy con alrededor de 20 años, verán como esas refinerías se convierten en edificios inútiles. Recordemos que en la mayoría del mundo se está contemplando seriamente la electrificación de la movilidad, dentro de 40 años la gasolina será objeto del pasado. Otro aspecto contrastante es que el presupuesto para comunicación del poder ejecutivo, el gasto en propaganda, se observa casi duplicado con respecto al 2018.
Considero los diputados deben reflexionar en estas líneas y modificar el presupuesto evitando propuestas que parecen buenas; pero son malas en el largo plazo. Quizá en un período de seis años parezcan adecuadas; pero nosotros no vivimos seis años, sino casi diez veces ese tiempo.
Por estas razones, ya que estoy convencido de que La ciencia impacta más allá de donde pensamos, me uno a los llamados #NoAlRecorteCienciaMx y #NoAlRecorteEducaciónMx


Este artículo fue publicado el día 19 de Diciembre en el periódico la Unión de Morelos; pero fue escrito el día 18, antes de que se anunciara que la reducción al presupuesto de las universidades era un error; sin embargo considero que sigue siendo válida la solicitud para #NoAlRecorteCienciaMx

miércoles, 15 de agosto de 2018

Turismo social una propuesta desde la ciencia

En estos días llegó a mis manos un ejemplar de la revista Ciencia y Desarrollo editada desde hace 44 años por el Consejo de Nacional de Ciencia y Tecnología CONACyT. Con ella recordé precisamente los primeros números y la primera suscripción que pagué con el salario que obtuve por haber impartido clases de regularización a compañeros de primer grado cuando estudiaba la secundaria. Recuerdo muy claramente los cuentos de Arthur Clarke y de Isaac Asimov entre otros artículos describiendo las galaxias y estrellas. El dinero que pagué por la suscripción anual (que continué por varios años) fue una de las mejores inversiones de mi vida. La lectura de los artículos de esos números fueron elementos que motivaron mi decisión de estudiar física.
En esta ocasión me sorprendió gratamente la lectura de artículos con un verdadero énfasis en la llamada ciencia útil. En el número de abril y mayo del 2018 que cayó en mis manos pude leer seis artículos sobre el tema de Turismo Social. Estos artículos están enfocados a la península de Yucatán y su lectura me permitió reflexionar sobre los caminos que debemos propiciar para conseguir el bienestar social.
En el primer artículo “Las comunidades: Agentes turísticos clave para salvaguardar el patrimonio cultural” se comenta que: “el sector turístico ha experimentado profundos cambios motivados por la rápida modificación de su entorno social y económico. Las nuevas demandas de los viajeros y turistas, así como el diseño de estrategias para potenciar un turismo sostenible y responsable, han dado lugar a la elaboración de estudios y modelos de gestión turística, como el turismo sostenible o el turismo comunitario.” Con estos hallazgos se detecta que las comunidades están dispuestas a abrir su patrimonio cultural para un uso turístico a cambio de obtener beneficios económicos bajo acuerdos institucionales que también respeten sus formas de vida. La conciliación de los intereses de las comunidades y de los turistas es una tarea de las instituciones actuales y futuras para garantizar la sostenibilidad de la actividad turística y la sustentabilidad de las poblaciones y el entorno natural y cultural.
Otro de los estudios plantea que es necesario “Conocer para cuidar: Una forma de valorar el patrimonio en localidades de Mérida, Yucatán”. En este artículo se plantea una metodología para conocer encaminada a detectar los recursos patrimoniales y garantizar las mejores actuaciones para generar productos turísticos de una forma sustentable. Esta metodología en forma simplificada se puede resumir en 5 pasos: 1. Realizar el inventario de los recursos turísticos con la participación de las personas de la localidad; 2. Determinar el perfil del visitante que actualmente o en el futuro se desea; 3. Evaluar el potencial turístico con miras a obtener retribuciones económicas evitando los desequilibrios entre las dimensiones naturales, económicas, sociales y organizacionales; 4. planificación territorial turística participativa para diseñar el producto turístico que contemple los puntos anteriores; y 5. Finalmente, se diseña el producto turístico con alto valor agregado y miras en el largo plazo.
En esta ocasión quiero comentar un tercer artículo “Turismo alternativo en la Península de Yucatán” que enfatiza la necesidad de evaluar la aptitud natural del territorio como un primer paso para generar información sobre las características naturales del territorio y la interacción con la visita de los turistas. Esto permitirá planear las formas óptimas de su uso para el turismo alternativo de manera sustentable. Para ello es muy importante integrar las dimensiones de la sustentabilidad: Naturaleza, Economía, Social y Organizacional con el objetivo de generar las capacidades técnicas y normativas locales necesarias para traducir la riqueza natural en un bienestar social para las comunidades a lo largo de generaciones. El artículo termina comentando que es importante “Reconocer la aptitud natural de la Península de Yucatán para ecoturismo, el turismo de aventura y el turismo rural es, por lo tanto, fundamental para iniciar un proceso estratégico de planificación territorial orientado a generar productos turísticos innovadores y competitivos que contribuyan a impulsar el desarrollo sustentable de las comunidades rurales.”
El sabor de boca que me dejó la lectura de este número de Ciencia y Desarrollo fue muy agradable. Evidentemente esta forma de proponer desarrollo turístico en la península contrasta con la estrategia predominante para la Rivera Maya de los últimos años. Donde se privilegian los aspectos económicos y se menosprecian los sociales y ambientales. Este último causando ya deterioros ambientales y desigualdades sociales.
Desde mi perspectiva la revista muestra una claro ejemplo de investigación desarrollada en el país hacia la construcción de acciones sociales derivadas del conocimiento científico amalgamado con el conocimiento tradicional para propiciar el bienestar social. Acciones como las desarrolladas por el grupo de científicos trabajando en la península de Yucatán con las personas de las comunidades deben ser un ejemplo que imitemos en el resto del país. En particular, en Morelos con cierta vocación turística puede iniciar con estudios de este tipo, donde además incluya aspectos sobre el abasto de la energía por fuentes renovables, dadas sus fortalezas en este sector. A la vez los estudios narrados en la revista son un ejemplo de que la ciencia (natural, exacta o social) es aplicable y útil para resolver la compleja problemática que hoy enfrentamos.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 15 de Agosto en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 23 de mayo de 2018

La luz un pretexto para propiciar el beneficio social

La semana pasada participé en la inauguración del día internacional de la Luz en la sede de la UNESCO en París. Quiero destacar que la presencia mexicana fue notoria y fue una de las más nutridas y diversas. Además para enmarcar el día 16 de mayo, que de ahora en adelante se celebrará el día internacional de la luz, se celebró la jornadas Mexico-Francesas “Luces y sombras” donde participamos mexicanos de diferentes instituciones.
De los aspectos más relevantes fue la exposición Luces y sombras que fue solicitada por otros países para ser montada en lugares diferentes a la sede de la UNESCO y merecerá otro comentario.


Iluminación de la sede de la UNESCO en París el día internacional de la luz 2018.

En las jornadas, platicamos sobre la luz desde diferentes perspectivas. La biológica donde el Dr. Alfonso Valiente, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM, nos comentó sobre los efectos de la luz en la región de Tehuacán, Puebla. Esta región caracterizada por su paisaje desértico es una de las más biodiversas del país con una muy amplia muestra de especies endémicas (las especies endémicas son animales o plantas que solo se desarrollan en una región específica y que no se pueden encontrar en otros lugares). En estos ecosistemas algunas plantas se desarrollan a la sombra de otras; además estas plantas tienen polinizadores específicos, digamos los murciélagos. Por esta razón, lo complejo del ecosistema lo hace resiliente ante cambios naturales, pero tremendamente sensible a los cambios dramáticos propiciados por las actividades de desmesurada explotación de las personas.
En otra charla, Dr. Ambrosio Velasco del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, nos contaba la historia de la interpretación de la luz y sombras en el pensamiento occidental, del que formamos parte la mayoría de los mexicanos. El Dr. Velasco enfatizó particularmente la belleza y lucidez de pensamiento filosófico de Juana de Asbaje, posteriormente conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, en su poema Primero sueño, donde nos menciona la complejidad de la relación del conocimiento y juega con elementos de la luz y la noche, el conocimiento y la ignorancia.


Imágen de un cielo sin contaminación lumínica, foto tomada de la presentación de Dr. Silvia Torres

En estas mismas jornadas franco-mexicanas, el Dr. Héctor A. Solano Lamphar comentó la necesidad de evaluar los efectos de la luz en el comportamiento de las personas. En esta charla nos presentó una herramienta para realizar investigación basada en el concepto de ciencia ciudadana. La aplicación SkyMe para teléfonos celulares inteligentes que permite tomar una foto en una situación específica y enviarla junto con una valoración del estado de ánimo en el que nos encontramos en ese momento. Esta investigación seguramente aportará conocimiento sobre la iluminación que debemos tener en los diferentes entornos donde nos desenvolvemos. Por ejemplo, parece que no debemos tener la misma iluminación en las recámaras que en los lugares de trabajo. Es más, cuando sea necesario trabajar en las recámaras debemos hacerlo con iluminación que nos ayuden a ser más productivos y al irnos a descansar cambiar de foco o de tonalidad para empezar a relajarnos. Esto que parece ciencia ficción, ya es posibles con la ayuda de los LEDS, que pueden ser ser sintonizados en diferentes tonalidades.
Mientras unos hablaban de cómo la luz genera situaciones artísticas y dinámicas las Dra. Silvia Torres nos comentaba del contribución de la astronomía al desarrollo de las teorías científicas; pero nos llamó la atención especialmente a una situación preocupante: la contaminación lumínica. Aunque no parezca hoy tenemos también contaminación lumínica, los que somos mayores recordamos los cielos estrellados; donde podíamos ver miles de estrellas o nuestras salidas al campo donde podíamos apreciar realmente cielos totalmente estrellados; pero en la actualidad, las ciudades en las noches son una fuente de luz que opaca a las estrellas y, por supuesto, en las ciudades es muy difíciles apreciar los cielos estrellados de antaño. Es más, en las cercanías de las ciudades tampoco es posibles apreciar las constelaciones o la vía láctea con su impresionantes cantidad de estrellas. Todas ellas maravillas naturales que con la contaminación lumínica, provocamos que los niños o los jóvenes desconozcan la infinitud de los objetos celestes. Además esta contaminación lumínica puede tener daños en la salud de las plantas y los animales que viven en las cercanías de las ciudades. Cuando me refiero a las cercanías en la ciudades, quiero señalar que son amplias regiones, por ejemplo la contaminación lumínica de la Ciudad de México afecta el cielo de Cuernavaca. Así que lo hace la Ciudad de México en cuanto a su iluminación afecta otras ciudades, nada está lejos. La Dra. Torres nos comentaba que ya está en el congreso de la Unión una propuesta de Ley para garantizar los cielos oscuros. Debemos estar atentos para conseguir que efectivamente se promulgue y se respeten los aspectos señalados por nuestro científicos de la astronomía
Por supuesto, yo intenté llamar la atención a la problemática que está padeciendo la conversión de energía de la solar a la eléctrica donde parece urgente romper el paradigma de la generación centralizada de energía y optar por una generación distribuida que promueva el bienestar social. Pasar del las centrales de generación eléctrica a una corresponsabilidad basada en la generación eléctrica en cada lugar.
El principal aspecto que observamos, durante este evento, fue señalado por la Dra. Ana María Cetto del Instituto de Física de la UNAM, que fue una de las principales organizadoras de todo el evento en la UNESCO y de las jornadas franco-mexicanas, de que los científicos mexicanos presentamos aspectos no solamente científico-técnicos sino de interacción con la sociedad. Es decir, los científicos mexicanos estamos intentando romper las barreras de la llamada torre de marfil. Esta constante en la perspectiva de lo presentado destacó y debe ser utilizada por el resto de la sociedad mexicana que puede aprovechar esta vocación de los científicos mexicanos hacia la sociedad. Pero claramente, los científicos no podemos solos y para ellos necesitamos trabajar en colaboración con todos los actores de la sociedad. Como un ejemplo, los empresarios dedicados a la iluminación pueden empezar a desarrollar tecnología de punta basado en el conocimiento científico obtenido en nuestro entorno cercano. Sirva esto como una invitación a colaborar.


Postal (www.offenbur-university.de/iyl2018) adecuada justo ahora en época del mundial de futbol 2018. Preguntas: qué indica cada esquema, contesta en los comentarios

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 23 de Mayo en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Incentivos fiscales vs soluciones desde las raíces

Este lunes leí la noticia de los incentivos fiscales para las Zonas Económicas Especiales (ZEE) que se están implementando en ciertas regiones en el sur del país. Antes de discutir las bondades y las desventajas de estos incentivos, debemos reconocer que nuestro país tiene profundas diferencias y que mientras en el Bajío y en el norte la productividad ha crecido 47 veces en 20 años, en la zona sur es menor a diez veces. También debemos reconocer que las dificultades de un desarrollo sustentable parecen ser mayores en el sur que en el norte. En el centro sur del país la biodiversidad es mayor y también la diversidad cultural y la densidad de población es mayor. Esta situación implica que la conjunción de los factores naturales, económicos, sociales y organizacionales de la brújula de la sustentabilidad resulta mucho más complicada.
Con estas ideas en mente es interesante una propuesta de incentivos para la inversión en el sur del país. La idea suena apetecible y más sabiendo que en otros países esta diferenciación mediante incentivos fiscales ha producido buenos resultados. Así en Guandong, China la reducción del ISR en un 85% y exención del pago del ISR para inversiones mayores a los 5 millones de dolares, la exención del pago de impuestos sobre las utilidades de los dos primeros años, entre otros incentivos.
En México las ZEE comprenden la región de Lázaro Cárdenas en Michoacán y Guerrero, Salina Cruz en Oaxaca, Coatzacoalcos en Veracruz y Puerto Chiapas en Chiapas. La propuesta en nuestro país considera que los incentivos en estas zonas son: a) no pagar ISR los primeros 10 años de operación y el solo el 50% en los siguientes 5 años, b) un descuento del 50% por 15 años en las cuotas del IMSS y c) no pagar IVA ni aranceles por importaciones temporales.
Al comparar los incentivos entre China y México se observa una ventaja para nuestro país para atraer inversiones con estos incentivos; pero surge la pregunta ¿realmente necesitamos dar tantas facilidades para que las inversiones vayan a estos lugares?
En nuestro país, a lo largo de la historia reciente, se han dado diversos apoyo a las inversiones y se han enfocado en la atracción de capitales con incentivos dirigidos a empresas “tractoras” para que se instalen en parques industriales; pero las acciones se basan en mano de obra barata. En esta ocasión en la exención de impuestos y no en agregar valor a los productos.
Me pregunto ¿cuáles son los atractivos para los inversionistas en otras partes del mundo? Seguramente en los países como China, Malasia, Jordania y Panamá pudiéramos pensar que políticas de incentivos fiscales funcionan. Sin embargo, los verdaderos atractores de inversiones en el largo plazo son la disponibilidad de mano de obra altamente capacitada.
Las regiones de California y Massachusset en Estados Unidos o de Westfalia en Alemania o de Delft en Holanda basan su atractivo en la disponibilidad de personas con altas capacidades para generar empresas de alto valor agregado y no necesariamente son empresas grandes; pero si generan productos de alto valor de intercambio.
Recientemente, estuve en la región queretana entre Peña de Bernal y Tequisquiapan donde, agradablemente, encontré muchos anuncios de vacantes en empresas y más gratamente visité muchos pequeños negocios ofreciendo productos con valor agregado. Así en esta zona del país observé cómo se ofrecían quesos o dulces artesanales simultáneamente en otros establecimientos se ofrecía vinos. Es notable la oferta de recorridos por las instalaciones de estas: fincas vitivinícolas, fábricas, queserías amigables con el ambiente o dulcerías para que las personas que visitan obtengan información y con base en ella seleccionen sus productos. Así se puede visitar un rancho de vacas contentas donde se fabrican quesos con sabor mexicano que podemos adquirir en Cuernavaca. Esta generación de productos de intercambio con alto valor, claramente considera el entorno, la organización social y el pago de los servicios personales en una forma equitativa y fue generada desde las raíces de la sociedad.
Fenómenos similar se puede observar en la región de Ensenada, Baja California, donde la Universidad Autónoma de Baja California ha sustentado el esfuerzo de la población al formar personal capacitado para operar, administrar y generar negocios alrededor de la comida de autor y de la elaboración del vino de artesanal. Nuevamente, en estos productos se involucran aspectos ecológicos, económicos, sociales y organizacionales.
Por supuesto, la generación de negocios basados en el conocimiento científico amalgamado con el tradicional es una tarea complicada y de largo plazo. Claramente, estos negocios van dedicados a las personas locales, en primera estancia; pero posteriormente pueden atraer a personas de otras latitudes generando una mayor derrama económica para la zona.
Parece que lo próspero de estas regiones no descansa en los incentivos fiscales, y son ejemplos mexicanos para regiones mexicanas.
Desde mi punto de vista en la región sur del país debemos propiciar la determinación de estos nichos de mercado con la participación de la gente local al potenciar sus habilidades y capacidades con el conocimiento científico tecnológico. Esta tarea es de mayor demanda en cuanto a tiempo, pero, considero, de mayor aliento y con la posibilidad de englobar los aspectos naturales, económicos, sociales y organizacionales de cada una de las regiones de nuestro México.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 17 de Mayo en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 3 de febrero de 2016

No debemos argumentar que no sabíamos

Escucha este texto
Estaba en el supermercado pasando por la sección de jabones y escuche a dos personas platicando: “No compres el jabón de pasta... es mejor el líquido”. Es muy común escuchar, recibir y dar este tipo de recomendaciones a la hora de adquirir algún producto; pero con qué criterios se emitió el juicio de mejor. En otras ocasiones he mencionado que varios de los problemas que hoy en día enfrentamos se deben a que cuando se desarrollaron algunas soluciones o productos se desconocían sus posibles efectos secundarios, pero ahora ya lo sabemos. Esto es muy claro en el ámbito de las medicinas, donde se han establecido protocolos de investigación para determinar los efectos secundarios no deseados de los nuevos medicamentos. Este cuidado que se tiene actualmente con los medicamentos es un procedimiento que deberíamos extender para todo lo que consumimos, usamos o creamos.
Así con el conocimiento científico de hoy podemos tomar decisiones menos dañinas para nosotros. Cuando me refiero a nosotros, incluyo a otras personas y al ambiente, así la frase de menos dañinas debe entenderse en un sentido muy amplio y con implicaciones de largo plazo.
En este sentido, debemos empezar a promover un tipo de análisis detallado de los impactos (benéficos y dañinos) que causan los productos o procesos que desarrollamos con la nueva tecnología o que se han aplicado por décadas o siglos. A este tipo de análisis se les conoce como análisis de ciclo de vida (ACV o LCA, por sus siglas en inglés). Desde mi punto de vista con este tipo de análisis, que debe explicitar los supuestos en los que se basa y las condiciones en las que se realizó, es que podemos empezar a tomar decisiones. De esta manera, podemos realmente llegar al construir una sociedad del conocimiento. No basta con que alguna parte de la sociedad conozca el proceso, sino que toda la comunidad involucrada debe participar de este conocimiento.
Déjenme regresar a la pregunta inicial y comentar que en 2009 se realizó un cuidadoso análisis, con esta perspectiva, de dos tipos de jabón para lavarse las manos. En este estudio Annete Koehler y Caroline Wildbolz llevaron a cabo una evaluación detallada del ciclo de vida de nueve productos de cuidado en el hogar y de higiene personal. Su objetivo era cuantificar y comparar los impactos ambientales de los productos que se podrían utilizar para la misma aplicación, por ejemplo, barra jabón contra el jabón líquido para lavarse las manos. En este aspecto podemos resumir su resultado como: Aunque la huella ambiental de 1 kg de barra de jabón desde su fabricación hasta su final tiene mayores impactos negativos que la del jabón líquido; el lavado de manos con jabón en barra, en general, resulta tener un impacto menor al jabón líquido para todos los indicadores que ellas estudiaron. Los productos en barra muestran claras ventajas y desventajas: el lavado de manos con jabón en barra requiere cantidades más pequeñas de jabón, y esto provoca impactos considerablemente más bajos en la cadena de suministro de barras de jabón. Sin embargo, se necesitan volúmenes de agua caliente más grandes para la aplicación de barra de jabón, y las cargas ambientales en consecuencia son más altas. Desde mi punto de vista es importante notar que este estudio fue realizado en Suiza, en un contexto europeo, y por ende consideran muy importante el uso de agua caliente en el lavado de manos, aspecto que pudiera ser menos relevante para el caso mexicano. De aquí la necesidad de empezar a realizar este ACV para los productos que usamos y con las formas que los usamos en nuestro país. Claramente, también puede ser importante contextualizar en las diferentes regiones de México.


Es importante conocer las sustancias y las consecuencias de usar productos en el largo plazo; el análisis de ciclo de vida de los productos nos da información para decidir

Este tipo de estudios ha sido promovido por la Asociación Internacional de Jabones, Detergentes y Productos de mantenimiento (AISE por sus siglas en inglés) desde 2005 para promover estrategias para la sustentabilidad de la industria de productos de limpieza. Con este marco recientemente se publicó otro trabajo realizado por un grupo europeo que comparó los estudios de seis categorías de productos de limpieza para el hogar: lava trastos, líquido lava ropa, líquido lava-ventanas, líquido para aspersar para baños, líquido con ácidos para baños, y fluidos blanqueadores de baño sin ácidos. En este estudio se concluyó que las variables que determinan los resultados para detergentes lava trastos y detergentes para ropa son: la temperatura del agua, el consumo de agua, la dosis de producto, y la selección y cantidad de agente tensoactivo. En cambio, para los aspersores de baño, limpiadores con ácido y sin ácido, los factores determinantes son: los envases de plástico, transporte hasta el usuario, y los ingredientes específicos. Además, el tipo de tensoactivo es muy importante para los blanqueadores.
Claramente estos estudios deben ser realizados para los productos que actualmente están disponibles en nuestro país y también deberíamos realizarlos para todos aquellos que se venden a granel en algunos comercios locales como productos de limpieza “biodegradables” o “amigables” con el ambiente; no sabemos cuales son los tensoactivos, ácidos o blanqueadores que utilizan, pero nos dicen que son amigables. Hoy en día debemos, como ciudadanos, conocer más y propiciar la apropiación del conocimiento por todas las personas para realmente basar nuestras decisiones en el conocimiento, seamos responsables, ¡ya no debemos argumentar que no sabíamos!

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 3 de Febrero

miércoles, 18 de marzo de 2015

En la búsqueda del bienestar social.

Esta semana comenzó con una mala noticia para quienes valoramos el periodismo real y comprometido con difundir información. Claramente, no puede haber información imparcial, toda información tiene el sesgo de quien la difunde. Sin embargo, debemos reconocer el comprometido esfuerzo que ha realizado Carmen Aristegui y su equipo de colaboradores desde hace varios años.
Todos los días en la mañana tenía la disyuntiva de escuchar la noticias locales o los programas de ciencia matutinos o escuchar las muy interesantes y agudas narraciones, entrevistas o los comentarios de los invitados de Carmen Aristegui. Conocía perfectamente las frecuencias para poder escucharla, ya sea en el D.F. o en Cuernavaca y cuando viajaba también la escuchaba por Internet. Todo el tiempo me era claro que iba a decir cuidadosamente lo que pensaba y mediante preguntas inteligentes hacer que sus entrevistados dieran información.
En artículos anteriores he comentado como el periodismo ciudadano está cambiando la manera en que la sociedad se informa; pero siempre es importante contar con un equipo profesional, crítico y comprometido para informar de la manera más amplia posible, sin restricción de parte de intereses mezquinos.
En esta ocasión, quiero comentar que desde mi perspectiva existen muchos posibles argumentos para que MVS decidiera no permitir más que Carmen Aristegui continuara con el noticiero matutino líder en el país. Todas ellas muestran la mezquindad, egoísmo y avaricia del sector social mexicano que se ha apoderado tanto del ámbito político como del ámbito empresarial. Desde mi punto de vista, el periodismo crítico de Carmen Aristegui sirvió a MVS mientras se discutían las leyes de radio y televisión, pero ahora ya no les interesa mantener posturas críticas a los dueños de esa empresa. Ellos también son parte de la sociedad mexicana; pero claramente tienen una desmedida ansia de poseer sin dejar algo para los demás.
Por supuesto que esta situación me despierta coraje, impotencia e incontrolables deseos de acceso a niveles de decisión para poder transformar los paradigmas actuales. Estos deseos lo plasmo en mi vida cotidiana, tratando de formar mejores personas al dar clases, realizar investigación y formar personas más preparadas y con compromiso social.
Ya es tradicional que mencione aquí algunos textos de personas que han dedicado tiempo y esfuerzo para entender la problemática que nos aqueja y vislumbrar con ello las posibles soluciones.
El día de hoy pensaba argumentar más lo que discutí hace algunas semanas sobre la problemática de la tragedia de los comunes. Con mucho agrado, la semana pasada, recibí un mensaje a mi cuenta de Facebook de Alejandro Pisanty, buen amigo, científico y promotor de un activo y socialmente responsable Internet. El Dr. Pisanty me sugirió leyera otro libro de Elinor OstromUnderstanding Institutional Diversity” para que completara la propuesta de solución a la conformación de instituciones que atiendan la complejidad de limitaciones en los recursos y que al mismo tiempo sean promotoras del bienestar de su comunidad maximizando ese bienestar colectivo. Por supuesto, estas estrategias son diametralmente opuestas a las que estamos sufriendo, donde las reformas estructurales parece beneficiar solamente a los sectores más pudientes. Esto último, Donella Meadows lo denomina acciones que dan más a los exitosos. Para contrarrestar el beneficio individual desmedido propusimos la educación y concientización. A esto el Dr. Pisanty me recordó que debemos definir reglas de uso, aprovechamiento y mantenimiento de los recursos en dos niveles: a) reglas propuestas por la comunidad y b) reglas propuestas por el entorno social de la institución, esto es discutido ampliamente en el libro que me recomendó. Por supuesto Alejandro Pisanty tiene razón y debemos construir estructuras sólidas en los dos niveles. La fortaleza de las reglas comunitarias podría ser suficiente en un entorno cerrado, pero debemos trabajar para construir y fortalecer las reglas externas. Actualmente tenemos en México y en el planeta este tipo de reglas; pero en ambos niveles son muy débiles. En las dictaduras las reglas fuertes son extracomunitarias. Por esta razón considero imperioso empecemos a trabajar colectivamente para definir y hacer respetar reglas con la fortaleza de haber sido consensuadas para que garanticen que los procesos de nuestra vida consigan involucrar equitativamente los ámbitos económicos, sociales, ambientales e institucionales.
Percibo severas dificultades en este camino; pero invito a continuar trabajando para conformar sólidas bases colectivas, por ejemplo: periodismo ciudadano (la iniciativa Mexicoleaks es un claro ejemplo), ciencia ciudadana (estudiando localmente los problemas locales, amalgamando el conocimiento tradicional con el científico) y en general organizaciones sociales para institucionalizar reglas basadas en perspectivas de largo plazo y que su objetivo sea maximizar el bienestar social. Quizá nuestro deseo de un periodismo crítico pueda ser un detonador de actividades colectivas que construyan entes sociales capaces de generar beneficio social que deseamos.

Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 18 de Marzo

miércoles, 22 de enero de 2014

Matemática zombi


Hoy no sé cómo empezar... si hablar de zombis o de la epidemia de la influenza. Pero el título dice matemáticas. Aunque usted no lo crea la idea que tengo en mente es sí abordar temas de matemáticas. Como en esta columna deseo compartir opiniones sobre aspectos donde no soy especialista me tomaré la libertad de comentar que en estos días los datos que podemos ver en REPORTA el sitio del monitoreo ciudadano de enfermedades respiratorias muestran un aumento en la incidencia de problemas respiratorios en el estado de Morelos desde el mes de diciembre y que a nivel país se encuentra que el aumento se inició en octubre. Estos datos indican del brote de influenza que estamos presenciando y que se puede anticipar con participación ciudadana y la generación de modelos epidemiológicos.
La idea de REPORTA es desarrollar una investigación que conduzca a modelos matemáticos que puedan predecir el comportamiento de las enfermedades infecciosas, como la influenza o el dengue, en un monitoreo en tiempo real.
Seguramente, te preguntarás y que tienen que ver esto con los zombis, ya que en las películas de zombis, la propagación de los muertos vivientes en la población parece tener poco o nada que ver con las enfermedades infecciosas reales. Sin embargo no es así, recientemente un artículo en los arxiv.org ilustra cómo la forma en que las personas se convierten en zombis en películas de terror es notablemente similar a forma en la que se propagan las epidemias reales.
Abro un paréntesis, ya que considero importante mencionar que el sitio arxiv.org es un depósito libre de artículos de física, biología y computación donde muchos científicos suben a la Internet sus investigaciones con el objeto de darlas a conocer en forma libre, pero ya en otra ocasión comentaré de la ciencia abierta.
Regreso a la discusión de que si la forma de propagarse la enfermedad zombi tiene similitudes con las enfermedades infecciosas. De hecho, son tan similares que es posible utilizar los mismos modelos matemáticos para describir los dos tipos de epidemia, la influenza o dengue y la de los zombis.
El modelo matemático que describe epidemias convencionales se conoce como el modelo (susceptible, infectado, recuperado). En muchas enfermedades cuando una persona susceptible entra en contacto con la enfermedad se infecta. Si hay cura se recupera, vuelve a la población en general, pero ya no es susceptible de ser infectada. Existen algunas enfermedades como el dengue para las cuales la susceptibilidad reaparece con el tiempo.
Sin embargo, puede ser el caso que no haya cura y entonces la única solución es la muerte como en el caso de algunas películas de los zombis, aunque no lo creamos existe una forma de matar a un muerto (viviente), claro solo en las películas. Este escenario, donde la única solución es la muerte del zombi, nos conduce inevitablemente al apocalipsis zombi, es decir siempre van a ganar. Esta posibilidad es lo que angustiaba a la humanidad al aparecer la enfermedad del SIDA, que no se encontraba forma alguna para detenerla. También es el caso de una pandemia que se propague más rápido que el tiempo requerido para encontrar una cura o vacuna. La analogía continua, en algunas películas aparece una cura en el mejor de los casos una vacuna, que suprime el estado inicial de susceptibilidad a la enfermedad y con ello evita el apocalipsis. Este último caso es lo que más les gusta a los optimistas. Existe otra posibilidad, en cuanto se puede obtener una clase de zombi que no contagia aunque no deja de ser zombi. Este escenario también puede ser buscado como un medio para limitar la propagación de la enfermedad.
Es más podría pasarme aquí platicando diferentes escenarios, todos basados en películas y todos ellos con posibilidad de encontrar análogos en enfermedades reales; sin embargo lo interesante es que los cineastas han retratado con ironía, sarcasmo, terror y mucho más algunas de estas posibilidades y los científicos han desarrollado modelos matemáticos que pueden predecir con cierta certeza la evolución de los infectados conn enfermedades que se transmiten por contagio. El estudio de diferentes tipos de la dinámica zombi, aunque ficción, es extremadamente útil en la construcción de modelos de enfermedades infecciosas en la vida real. Es más podría ser una motivación en las clases de matemáticas o computación para que los estudiantes programarán diferentes modelos y analizar su evolución. También las posibilidades de usar estas analogías en tareas de divulgación científica puede ser interesante.
Con este comentario espero animar a los jóvenes para que analicen los diferentes modelos que pueden ser utilizados tanto en la fantasía como en la realidad, aunque que en el caso de los zombis tienen el valor añadido de ser también entretenidos - un valor que puede ayudar en la educación y la divulgación. Quiero enfatizar que el entendimiento de las matemáticas parece fundamental definir estrategias para contrarestar cualquier epidemia al tener una buena comprensión de la dinámica de la enfermedad y hacer pronósticos. Esta comprensión viene de la construcción de modelos matemáticos aplicados a los datos sobre la propagación de la enfermedad (uno de los objetivos de REPORTA), y la aplicación de técnicas de inferencia confiables como los de análisis Bayesiano. En resumen toda la población debe tener conocimientos elementales de matemáticas. Ya tenemos una de las tareas en la educación en nuestro país.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 21 de Enero en "la Unión de Morelos"

miércoles, 8 de enero de 2014

Clase media y matemáticas

En esta primera semana del año al saludarnos todos empezamos con las frases de buenos deseos. La mayoría con gusto compartimos estos augurios mencionando las nuevas tareas o las tareas cotidianas que realizamos, en particular y en todos los ámbitos, deseamos salud. Estas frases en general se refieren al bienestar de todos, es decir de manera implícita, deseamos un bienestar social.
Claramente, el alcanzar el bienestar social implicará trabajo y acciones de compartir lo que tenemos. Ya he mencionado mucho en estos textos la necesidad de compartir para alcanzar este bienestar social. También hemos planteado varias veces la necesidad de medir los impactos de acciones emprendidas con este fin, los llamados indicadores. Estos indicadores necesitan medirse para poder analizar si las acciones que implantamos son las adecuadas o requieren de ajustes o cambios para alcanzar el objetivo.
En nuestro país un organismo autónomo que se encarga de proveernos de este tipo de información es el INEGI y el día de hoy quiero llamar la atención sobre un estudio recientemente publicado donde se concluye que cerca de la mitad de los hogares mexicanos pueden ser considerados de clase media. Debo comentar que cuando leí la noticia mi incredulidad apareció, pero al continuar leyendo, cuando llegué al punto, donde se mencionaba que la clase media había crecido en México en los últimos años mi incredulidad aumento mucho más.
Como es la costumbre de muchos científicos indagué en las fuentes y encontré en la página del INEGI la información.
Me sorprendí gratamente cuando las primeras palabras fueron para aclarar que la definición de clase media no es algo trivial. Aspecto que comparto totalmente, basta preguntarle a cualquier persona que si es clase pobre, o de clase media o de clase rica para que la gran mayoría conteste que de clase media; esta respuesta solo nos conduce a intuir la complejidad de la pregunta. Esta ambigüedad y dificultad para definir lo que es clase media fue abordada en el mencionado estudio con seriedad. El mismo INEGI establece que este estudio no está terminado y está en proceso.
Por fortuna, el estudio va más allá de considerar solamente el ingreso como variable para definir la clase a la que pertenece una persona o un hogar. No voy a enlistar aquí todas las variables, pero comento que se consideraron 17 diferentes variables, como el gasto, uso de computadoras, tipo de alimentación, etc (los detalles pueden ser consultados en la página del INEGI. Toda la información analizada fue levantada en la “Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010” y los resultados fueron comparados con aquellos de la misma encuesta, pero del 2000. Esta última información me aclaró aquello de que la clase media había crecido con respecto al 2000.

Clase media disfrutando de la playa

Sin embargo hasta aquí en mi lectura no me quedaba claro como habían definido a la clase media. Someramente en el documento resumen se dice que: “Una vez seleccionadas las variables por medio del “Estratificador INEGI” se probaron 10 modelos distintos que compiten entre sí para mejor describir el tipo de agrupamientos o conglomerados de hogares de la ENIGH en función de las 17 variables: se seleccionó el modelo que resultara estadísticamente más verosímil de ser obtenido en una muestra dada la distribución de hogares en el universo nacional al describírsele con esas 17 variables y fue aplicado su algoritmo de conglomeración cuyos resultados se optimizan con un total de 7 estratos de hogares.”
Por supuesto que esta explicación solamente me despertó más inquietudes e interrogantes, pero debo aclarar que con un afán de transparencia el INEGI publicó también una nota técnica donde aclara el procedimiento estadístico y la verdad es que al leerla me aclaró muchas cosas y pude aquilatar la valía del análisis.
La idea es ajustar cúmulos de hogares en un espacio de 17 dimensiones mediante distribuciones matemáticas de estos hogares. Por supuesto, que con esta oración estoy pecando de lo que encontré en la explicación del método en el resumen de resultados y soy totalmente críptico. Reconozco que no es trivial explicar el modelo que utilizó el INEGI. Sin embargo quiero mencionar que la metodología empleada es muy interesante y merece ser apreciada. Los resultados obtenidos con ella pueden ser cuestionables, pero ahora ya sabemos que los datos levantados en la ENIGH apuntan hacia una posible estratificación de los hogares en 7 niveles con dos cambios abruptos que pueden definir las clases baja, media y alta. Sin embargo, como todos los científicos sabemos, los ajustes requieren de una o varias explicaciones de causalidad. Enriquecimiento que puede ser aportado por otros miembros de nuestra comunidad.
Sirva todo esto para enfatizar que debemos tener una cultura matemática para poder comprender aspectos sociales y más cuando perseguimos un bienestar social y deseamos definir acciones que puedan ser rastreadas en su efectividad hacia ese bienestar de todos.

Este artículo fue publicado el día 8 de Enero en la Unión de Morelos

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Ciencia ciudadana, Energías Renovables y Reforma Energética

Somos un país de jóvenes al revisar los censos encontramos que el rango de los jóvenes entre 15 y 24 años ha crecido a lo largo de la historia; pero creció mkás rápidamente desde los años 80, aunque actualmente se ha estacionado. Hasta el 2010 teníamos 20 millones de jóvenes en el país y a estas personas, nosotros los viejitos, les heredaremos un mundo ya sin recursos. Empiezo con estos datos ya que los jóvenes de ahora son los que tendrán que resolver los problemas que no hemos resuelto y los que hemos creado mi generación que usó las bondades de los hidrocarburos de una forma no sustentable.


Elaborada con datos del INEGI

¿Cuántos de estos jóvenes se dedican a la ciencia o tecnología? La comparación con otros países siempre puede ser ilustrativa. En Brasil laboran 70 mil doctores en instituciones de educación superior, más los que lo hacen desde las empresas. En México somos 20 mil investigadores en el Sistema Nacional de Investigadores. Para comparar requerimos conocer la población brasileña y encontramos que es de 170 millones de habitantes México tiene 110 millones, nosotros deberíamos tener al menos 40 mil para tener lo mismo que tiene Brasil en todo México, solo en las universidades públicas. Por otro lado, la producción científica ha crecido en forma continua desde el año 1983, sin embargo, este crecimiento ha sido muy lento. Es más en el último milenio todavía lo ha hecho más lentamente. Es decir requerimos más personas capacitadas laborando en ciencia y tecnología. Esperemos esto se revierta con el anuncio desde CONACyT de una política de contratación de jóvenes investigadores, en 2014 se contrataran 500 jóvenes en investigación científica
Podemos decir, que la ciencia mexicana es una ciencia profesional, esto quiere decir que la ciencia que se hace en nuestro país es similar a la hecha en cualquier parte del mundo.


Con datos del SNI, elaborada en colaboración con K. Cedano y M. Martínez

La ciencia es una de las actividades humanas que realmente tiene la característica de la internacionalización, no podemos concebir una ciencia circunscrita a un estado, podemos buscar que impacte más en lo local, pero la ciencia se hace a nivel mundial.
Lo que quiero fomentar es hacer una ciencia ciudadana, ya en estas páginas hemos comentado este concepto donde la población aborda problemas utilizando la metodología científica y obtiene conocimiento para tomar decisiones. Generalmente esta forma de proceder, amalgama el conocimiento tradicional en estas soluciones.
Recordemos que la actividad científica no termina hasta que se difunde y es aquí donde las redes sociales y los medios de comunicación juegan un papel relevante, como en el periodismo ciudadano.
Hoy estamos enfrentados a la problemática energética y muchos deseamos fomentar las fuentes renovables de energía.
Les puedo comentar que la Estrategia Nacional de Energía (ENE) propone que haya una transición energética, pasando de los hidrocarburos a otras fuentes de energía, con la meta de tener el 35% de la energía con fuentes renovables al 2024.
En el tema 2 de la ENE dice: promover el uso eficiente de la energía en todos los sectores. Y para eso propone considerar las externalidades, he comentado ya varias veces que los hidrocarburos son más baratos, pero porque no consideran que se tienen que regresar al ambiente en su situación que estaban antes de emisión. Por ejemplo, si yo quemo un barril de petróleo libero el bióxido de carbono de la combustión normal y entonces voy a cambiar la composición del aire, de la atmósfera. Si yo quiero hacer algo sustentable tengo que tomar ese carbono y volverlo a inyectar al interior de la tierra. Y resulta que cuando a mi me venden un litro de gasolina nada más contemplan lo que se sacó de los pozos el petróleo refinado y me lo venden, pero nunca me cobran el costo de incorporar el carbono al interior de la tierra, es decir, hay un costo ahí que le llaman externalidades cuando yo creo que son las internalidades precisas de la fuente de energía que se está utilizando.
Ya en otro artículo analicé las tres propuestas de Reforma Energética: la del PAN no menciona a las fuentes renovables; la del PRI dice que son una buena opción y el enunciado del PRI dice que generan en China y en Alemania fuentes de empleo; la del PRD si menciona a las renovables y las está proponiendo.
Todos justifican a la Reforma Energética argumentando que hay una crisis ambiental propiciada por la emisión descontrolada de gases de efecto invernadero; sin embargo solo dos propuestas mencionan a las fuentes renovables de energía
La Reforma Energética es una oportunidad y tenemos que luchar por ella, por eso cuando a mi me han dicho que si participo en foros, he participado en foros aquí, en México, en varios lugares, en muchos otros sitios he estado diciendo que la Reforma Energética tiene que considerar a las fuentes renovables de energía.
Entonces desde mi punto de vista la ciencia desde las raíces de la sociedad, eso que podemos hacer nosotros para estar averiguando cuánto sol hay cuánto viento hay, cómo podemos producir es lo que nos puede precisamente generar una sociedad del conocimiento, es una herramienta de la ciudadanía para impulsar un desarrollo sustentable.
En particular, desde mi punto de vista los jóvenes mediante la ciencia ciudadana pueden ser capaces de desarrollar, promover e implementar a las Energías Renovables y conseguir un mundo equitativo y con bienestar social.

Este artículo fue publicado el día 11 Diciembre

martes, 16 de julio de 2013

Una joven desarrolla supercapacitor con nanobastones

Hoy vi la noticia en el blog de la revista Scientific American de una joven, Eesha Khare de 18 años, que creó un pequeño supercapacitor capaz de cargar baterías.

Eesha, asesorada por el profesor Yat Li de la Universidad de California en Santa Cruz, desarrolló este supercapacitor usando nanobastones con núcleos de TiO2 hidrogenado y cubiertos con polianilina. Este supercapacitor fue diseñado, fabricado y caracterizado por Eesha y Yat Li. Así este dispositivo flexible pudiera ser usado en teléfonos celulares e incluso automóviles, si se continua con su desarrollo.



Con este dispositivo, Eesha ganó el segundo lugar del premio de la Fundación Intel en el evento que se celebró en Arizona (Intel Foundation's Young Scientist Award).

Eesha terminó el bachillerato (Highschool) y planea ir estudiar a Harvard en este septiembre.

La idea es desarrollar este supercapacitor y hacerlo funcionar en una escala mayor para así poder cargar las baterías de los celulares en menos de 30 segundos.

Este es un ejemplo de la necesidad que tenemos de que nuestra educación contemple aspectos científicos sólidos en la educación elemental hasta el posgrado si queremos llegar a conformar parte de la sociedad del conocimiento.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Estándares en ciencias de la siguiente generación

El lunes estaba revisando el Twitter y me llamó la atenciín un tuit de mi colega Luis Mochán que decía “@wlmb American Physical Society statement of physics education http://www.aps.org/policy/statements/k12statement.cfm… (draft)”; ya que el nombre del sitio de la Sociedad de Física Americana (APS) y le di clic. Ahí leí lo que era un manifiesto sobre la necesidad de enseñar física desde los niveles preescolares hasta el bachillerato. En particular la APS solicita a los responsables estatales y federales de políticas educativas la generación de acciones para: a) Proporcionar a todos los estudiantes el acceso a una educación de alta calidad en las ciencias físicas en todos los niveles, y b) Proporcionar oportunidades para todos los estudiantes de Estados Unidos a tomar al menos un año de la física de la escuela de nivel bachillerato de alta calidad.
En este mismo documento se argumenta que la física proporcionan un contexto para comprender los problemas críticos que enfrenta la sociedad actual. Además, arguye que la física proporciona una base para las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería, matemáticas y muchos otros campos. Sin embargo, enfatiza que la física, y las ciencias físicas en general, se descuidan en escuelas desde el preescolar hasta el bachillerato, en parte debido a una grave escasez de profesores calificados en esta materia.
Claramente, en México también tenemos este problema, es más considero que este problema es compartido por todas las ramas de la ciencias. Hasta aquí todo me parecía algo obvio, pero posteriormente leí que la importancia del conocimiento en ciencias físicas estaba demostrado por los estándares en ciencias de la siguiente generación (Next Generation Science Standards).
Esta frase me atrajo mucho más, ya que claramente indica que hay un documento donde se establecen los conocimientos estándares en ciencia que deben tener los estadounidenses. Inmediatamente, me pregunté y ¿qué hay de la definición de estos conocimientos estándares que debe tener un mexicano del futuro?

Why NGSS? from Achieve on Vimeo.



Como comprenderán, dado que estaba navegando en Internet, salté al documento donde se discutían estos conocimientos que se espera poseen los niños y jóvenes actuales y personas adultas del futuro. Ahí encontré que coincidía con los tópicos de física mencionados: Materia e interacciones, Movimiento y estabilidad, Energía, Ondas y sus aplicaciones en tecnologías para transportar información. Con los aspectos de ciencias de la vida enlistados: Ecosistemas, energía, interacciones y dinámica, Herencia y variación de rasgos, Evolución. Y con las propuestas para las ciencias de la tierra y del espacio: La Tierra y su lugar en el universo, Sistema Tierra y su dinámica, Tierra y las actividades humanas.
Por supuesto que esta breve listado es insuficiente para aclarar lo que se pretende, pero invito al lector a revisar las propuestas y con ello profundizar en la discusión.
El documento también enfatiza que los estudiantes de preescolar a sexto grado comienzan a desarrollar una comprensión de las cuatro ideas disciplinarias fundamentales: ciencias físicas; ciencias de la vida; la tierra y ciencias del espacio; y la ingeniería, la tecnología y las aplicaciones de la ciencia. En los primeros grados, los estudiantes inician el reconocimiento de patrones y la formulación de respuestas a preguntas sobre el mundo que les rodea. Al final de la primaria, los niños son capaces de demostrar dominio adecuado de la recopilación, descripción y uso de la información sobre el mundo que lo rodea. Los estudiantes de la escuela secundaria continúan desarrollando la comprensión de las cuatro ideas centrales en las ciencias físicas, en este caso las expectativas de rendimiento se mezclan con las ideas centrales de las prácticas científicas y de ingeniería y conceptos transversales de apoyo en el desarrollo de conocimientos útiles para explicar los fenómenos del mundo real en lo físico, biológico, y la tierra y las ciencias espaciales. Estas incluyen el desarrollo y el uso de modelos, la planificación y la realización de investigaciones, análisis e interpretación de datos, utilizando el pensamiento matemático y computacional, y la construcción de explicaciones. Mientras que los estudiantes de nivel bachillerato además de lo anterior deberán ser capaces de mostrar comprensión de varias prácticas de ingeniería, incluyendo el diseño y la evaluación.
Estos últimos aspectos sobre la construcción de explicaciones y de análisis, interpretación y evaluación de datos me recordó el libro de Enrique Galindo, recientemente coeditado por la Academia de Ciencias de Morelos y Siglo XXI, “El quehacer de la ciencia experimental” donde se detalla la forma en que los científicos realizamos experimentos y con ellos construimos modelos. En mi opinión este libro es de gran utilidad para el desarrollo de las habilidades experimentales en el nivel medio de educación y de alcances razonables en el superior. Con esto quiero terminar diciendo que los científicos en México, estamos trabajando en forma análoga a los científicos en otras latitudes. Necesitamos colaborar más de cerca con los profesores y los hacedores de políticas públicas educativas para verdaderamente propiciar el desarrollo de las habilidades científicas de las futuras generaciones. Sirva esto para alimentar esta discusión.
Este artículo fue publicado el día 8 de mayo

miércoles, 1 de mayo de 2013

Los medios sociales y la ciencia

En la actualidad ha surgido un nuevo concepto el de medios sociales (social media) que se refiere a una moderna forma de relacionarnos mediante la creación, el intercambio o la distribución de información e ideas usando las telecomunicaciones o redes virtuales. De todos es conocidos que fundamentalmente los jóvenes tienen una gran afinidad a participar en actividades sociales a través de los medios de telecomunicación. Las empresas están buscando ansiosamente usar estas nuevas posibilidades para promover sus productos o servicios. Los gobiernos también han entendido estas nuevas formas de relación con la sociedad y como ejemplo podemos citar al gobierno del estado de Morelos que usa el Facebook y el Twitter.
Sobre este tema el día de hoy ha sido motivado por un artículo aparecido recientemente en la prestigiada revista Plos Biology donde se analizan las posibilidades que hoy en día ofrecen los medios sociales para los científicos y de hecho para la ciencia. Al reflexionar rápidamente sobre este punto observamos que la sociedad en general es la que se podría ver más beneficiada si los científicos usaran de una mejor forma estas nuevas herramientas de relación y comunicaran eficientemente sus hallazgos a la sociedad.

Bik HM, Goldstein MC (2013) An Introduction to Social Media for Scientists. PLoS Biol 11(4): e1001535. doi:10.1371/journal.pbio.1001535

Los medios sociales ofrecen una poderosa herramienta para que los científicos manifiesten su voz ante problemas cotidianos y posibilita que sean escuchados por la sociedad. De esta manera los científicos pueden compartir las ligas a sus artículos de investigación, publicitar sus pensamientos, opiniones o reuniones científicas donde se abordan diferentes temas, también publicitar oportunidades de trabajo, llamar la atención para obras de divulgación científica. Esto es realmente importante para la sociedad, ya que la forma actual de localizar información es usando algún buscador en Internet, como google o yahoo. De esta manera, existen indicadores que sugieren que la visibilidad pública y conversaciones constructivas en los medios sociales de las redes beneficia a los científicos e impacta a la investigación en un número creciente de maneras.
De hecho el uso de estas herramientas puede extender y transformar la percepción de la ciencia en la sociedad y provocar su apropiación de una forma más natural y rápida.
Las principales herramientas que están a nuestra disposición son las bitácoras o blogs que son una forma de tener presencia de largo tiempo al permitir publicar opiniones por escrito con una longitud variable y con capacidad del uso de multimedia; para este fin, las herramientas más populares son Wordpress y Blogger que permiten, de una forma gráfica y sencilla, la construcción de documentos electrónicos o digitales. El esfuerzo que se requiere para hacer una audiencia es arduo y el compromiso de ofrecer información periódica implica una inversión considerable de tiempo, pero los beneficios sociales son motivadores.
El incluir en los blogs o en las páginas de los científicos el servicio de RRS es una forma interesante de posibilitar su exploración; ya que esta herramienta permite agregar la páginas a las listas personalizadas de lectura.
Otra de las formas de medios sociales a explorar como científico es el Twitter que es un sitio que alberga una de las redes sociales más grandes y que permite compartir mensajes de no más de 140 caracteres. Twitter es muy útil para establecer conversaciones y emitir opiniones en el momento, digamos de instantánea actualidad al generar corrientes de noticias personalizadas y construir y mantener comunidades en la Internet prácticamente al instante. En Twitter mediante etiquetas (hashtags) una frase puede ser marcada para posibilitar su permanencia por algún tiempo mayor y agruparla en una serie de comentarios. Por ejemplo, las frases que se relacionan con propuestas o ideas para propiciar un desarrollo sustentable para México pueden ser marcadas con la etiqueta #MexicoSustentable, este etiquetado ayuda a Twitter a listar las tendencias en los comentarios. Claramente, la lista de las tendencias puede ser un indicador del impacto de una idea o comentario lanzado en forma de tuit. Un buen amigo científico tuitero sentencia “si tu lista de Twitter no te enoja tres veces al día no es suficientemente diversa”
No podemos terminar este comentario sin mencionar a Facebook el sitio más ampliamente utilizado en la actualidad en las redes sociales. A pesar de este hecho hay opiniones divididas entre los científicos sobre los beneficios del uso de este medio social. Muchos usan Facebook definiendo un perfil público para poder alcanzar a una audiencia diferente a la de Twitter o blogs fundamentalmente mediante fotos o videos y comentarios más personales y no tan amplios como en los blogs. Otro grupo de científicos usan Facebook solamente con fines personales y menosprecia su valor.
Por cuestiones de espacio no menciono otras formas de medios sociales en Internet, pero estoy convencido que son una herramienta indispensable para los científicos del futuro y necesitamos combatir los prejuicios que han generado. Es más, ahora se han definido indicadores que miden la mención o la discusión de artículos científicos en los medios sociales (Twitter, Facebook, blogs, etc.) y estos nos dan cuenta de posibles impactos diferentes a los estrictamente académicos.
Por supuesto lo que aquí mencionamos también es válido para cualquier otra actividad humana diferente a la ciencia.
Para terminar insisto, en mi opinión, es importante que la sociedad exija que los científicos utilicen estos medios para opinar y compartir sus hallazgos y por lo tanto que atienda a estas opiniones. De esta manera la sociedad estará promoviendo el camino hacia la apropiación del conocimiento.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 1 de mayo

miércoles, 13 de marzo de 2013

Hacia una educación que promueva la ciencia ciudadana.



En la actualidad se dice que transitamos de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento. La propuesta actual del desarrollo sustentable está basada en el desarrollo de innovaciones tecnológicas. Junto con ello, recientemente se ha iniciado un movimiento social que busca la generación de conocimiento científico con la participación ciudadana. Es necesario propiciar la interacción entre destacados científicos de la Academia de Ciencias de Morelos (ACMor) y profesores de educación básica, en la perspectiva de acrecentar el conocimiento científico con participación del profesorado y de sus alumnos. Los académicos de esta Academia, han diseñado y operado en años anteriores un diplomado para profesores con similares propósitos y ahora refrendamos el compromiso de propiciar la mejora de la enseñanza de las ciencias en el nivel básico y medio. Esto será posible mediante el acercamiento directo entre hacedores de las ciencias y profesorado, en diálogo constructivo, en que serán puestos en práctica o producidos, conocimientos, habilidades, actitudes propias de los procesos de descubrimiento científico y del desarrollo de las ciencias, sus metodologías y enfoques.
En México durante la primera década de este milenio la educación pública superior ha recibido un severo menosprecio por parte del gobierno federal y se ha dado impulso a la educación privada. Esta situación se mostró cuando se propuso un sistema de becas crédito para los estudiantes de escuelas privadas descuidando a los estudiantes de las instituciones públicas de educación superior. En si mismo este programa podría apoyar la formación de los jóvenes; pero esto no está haciendo así. Desde mi punto de vista, la educación superior requiere que las instituciones generen conocimiento y no solamente repitan lo que otros descubren o generan. Las instituciones de educación privada en México han renunciado a la generación del conocimiento, no así en otros países donde fomentan la investigación científica y cultural. Estas actitudes no ayudan a la sociedad en general y, en cambio, nos condenan a continuar seleccionando soluciones sin un conocimiento profundo de la problemática que nos aqueja.
Por otra parte, dada la situación en el mundo y las posibilidades de comunicación a través de la Internet se conjunta una gama amplia de herramientas para acciones de generación de conocimiento que no estamos utilizando suficientemente.
Para conseguir aprovechar estas posibilidades se requiere que los profesores de enseñanza elemental conozcan, practiquen y faciliten con sus alumnos las formas científicas de generar conocimiento.
Generalmente entre los profesionales de la enseñanza en nivel elemental se confunde una indagación bibliográfica con una investigación. Esto conlleva que la metodología científica no sea enseñada adecuadamente en las escuelas de educación elemental y la sociedad paga con altos costos esta carencia, por ejemplo al aceptar los productos “milagro”.
Los profesionales de la educación escasamente usan las posibilidades que ofrece la tecnología de telecomunicación y cuando lo hacen suele ser en calidad de consulta. Nuestro actual sistema educativo sube mínimamente información a la Internet.
Por otro lado, la llamada ciencia ciudadana o ciencia participativa es una actividad que genera conocimiento usando la metodología científica, pero en lugar de que los proyectos sean realizados por profesionales de la ciencia, son desarrollados por equipos de ciudadanos. Las bondades de la generación de conocimiento por parte de la sociedad son evidentes: la sociedad genera el conocimiento que más necesita en ese momento, al generarlo lo asimila y lo comparte, lo socializa, lo incorpora a su cultura.
Recientemente Manuel Martínez Fernández discutió estos aspectos de Investigación Educativa y Práctica Docente y enfatiza las relaciones entre los aspectos de innovación y sustentabilidad con la alfabetización científica. De aquí es importante tener acciones que ayuden a fomentar la cultura científica y utilizar acciones o mecanismos que alcancen a nuestros jóvenes.
En particular para este sexenio el programa de becas salario que está impulsando el gobierno de Graco Ramírez puede ser uno de los pilares del desarrollo sustentable a largo plazo. Este programa pretende beneficiar en forma directa a más de cien mil jóvenes que estudian desde tercero de secundaria hasta el último semestre de una licenciatura, los beneficiados indirectos podríamos ser todos los morelenses. En todo el mundo hay un movimiento que considera que la mejor inversión que puede hacer una sociedad es en la educación de su juventud. En mi opinión, habrá muy pocos argumentos que se pueden esgrimir en contra de esta propuesta.
Desde la ACMor estamos haciendo propuestas que promueven la cultura científica en estos jóvenes, estamos dispuestos a participar en conferencias, talleres, cursos y otras actividades para fortalecer el programa de beca salario. Aunque estamos conscientes de las limitaciones que tenemos como individuos o como organización, tenemos la certeza que podemos participar de forma activa en la búsqueda de que nuestra región sea una pionera en la conformación de una ciencia ciudadana, en la generación del conocimiento desde las raíces de la sociedad para construir una cultura científica que soporte las decisiones hacia un desarrollo sustentable.
Una versión previa de este artículo fue publicado el día 13 de Marzo