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miércoles, 13 de septiembre de 2023

Nuevos empleos en inteligencia artificial

La semana pasada me sorprendió escuchar a una mujer diciendo que su empleo era: “prompt engineer”, algo así como ingeniera de indicaciones o ingeniera de instrucciones. Esta es una nueva profesión. La inteligencia artificial puede reemplazar a algunos trabajos de hoy, pero también está generando nuevos nichos de empleo. Efectivamente, el nuevo y novedoso empleo de ingeniería de indicaciones está relacionado con el uso de la inteligencia artificial generativa como ChatGPT, de OpenAI, o Bard, de Google. Es tan nueva esta profesión que tuve problemas para encontrar la traducción adecuada. Me parece que cualquiera de las dos anteriores puede ser comprendida.
Esta nueva ingeniería pretende diseñar y optimizar indicaciones (“prompts”) para los modelos generativos de inteligencia artificial (IA). Estas indicaciones deben ser pequeños textos que puedan guiar a la IA generativa para dar respuestas eficientes y adecuadas al contexto en el que se están solicitando. Es muy importante comprender que en el contexto netamente humano la comunicación usa no solo de las palabras, sino que el tono de lo que se habla y las expresiones corporales y los gestos aportan información útil para interpretar adecuada y eficientemente las indicaciones. Incluso debemos recordar que las instrucciones meramente escritas no siempre son suficientes y en la mayoría de los textos el uso, de al menos, unas figuras es muy valioso para poder cumplir eficientemente esas indicaciones. Por esta razón, el diseño de las indicaciones para los modelos de inteligencia artificial requiere una fina sintonización para que los modelos puedan asociar la siguiente palabra al significado que se le está otorgando a las palabras previas usadas en la indicación y con ello anticipar adecuadamente la respuesta a las indicaciones. Una indicación optimizada puede impactar significativamente en la calidad y relevancia de la respuesta generada por el modelo de IA que se esté usando.

Imagen generada con inteligencia artificial y la frase "Mexican prompt engineer woman working in a computer thinking in a nice future for the people" en leonardo.ai

Las habilidades y aptitudes que este tipo de nuevos empleos requieren van desde el conocimiento y entendimiento de lo que son los modelos de procesamiento de lenguaje natural y de la inteligencia artificial en general. Conocimiento sobre las formas para analizar datos y con ello evaluar y dar seguimiento a los resultados que da la IA a las diferentes indicaciones es otra de las aptitudes deseables. Por supuesto que un buen desarrollo de las aptitudes lingüísticas es uno de los aspectos más relevantes en la selección de este tipo de personas. Una orientación hacia encontrar los pequeños detalles y las ligeras modificaciones que pueden producir resultados diferentes es otra de las habilidades requeridas. Una persona creativa puede desempeñarse mejor en esta nueva profesión. Adicionalmente, se requiere compromisos éticos para evitar los sesgos que pueden aparecer en las respuestas de los modelos de IA y conocimiento para poder evitarlos.
El uso de la IA en muchas de nuestras actividades cotidianas es un hecho imparable e impostergable. Necesitamos prepararnos para desenvolvernos en estas condiciones donde interaccionamos con herramientas de IA y con personas simultáneamente, requiriendo una comunicación adecuada en estos dos ambientes.
Estas habilidades serán compartidas con las nuevas profesiones que irán apareciendo cada vez con mayor frecuencia. Por ejemplo en un artículo reciente de Margarita Rodríguez informa que algunas nuevas profesiones que posibilita la IA: la primera la ingeniería de indicaciones, después la investigación en IA que pretende identificar formas de uso de la IA con miras a superar sus limitaciones y sesgos. En este caso, otras de las habilidades necesarias es el pensamiento crítico para poder evaluar las diferentes opciones de uso o desarrollo de la IA. De las más obvias profesiones es ingeniería en procesamiento de lenguaje natural que se enfoca a desarrollar modelos lingüísticos y modelos de procesamiento de lenguaje. Ingeniería en robótica automatizada, no solo el diseño de robots, sino de generar algoritmos que automaticen las tareas que realizarán los robots. Otra de las nuevas ramas es la auditoría de algoritmos, personal que pueda revisar los algoritmos para que no reflejen los sesgos informativos actuales y que contengan elementos de seguridad para respetar la privacidad de las personas. Finalmente, se menciona a especialistas en ética y leyes con conocimiento de IA para definir las reglas e implantar mecanismos para cumplir con la ciberseguridad. 
Como se puede observar estas nuevas profesiones, aunque muchas de ellas se les llama ingenierías, requieren de conocimiento de diferentes disciplinas: de matemáticas, lingüística, computación, derecho, sociología, entre otras y son un indicativo del tipo de profesiones del futuro.
Este tipo de profesiones son las que se solicitarán cada vez con mayor frecuencia y pueden ser altamente remuneradas. Por supuesto, en las actuales condiciones de uso de dispositivos “inteligentes”, cada persona debe estar informada sobre estos tópicos para evitar considerase analfabeta digital. Los conocimientos y habilidades sobre la IA pueden aumentar significativamente las brechas y desigualdades que hoy observamos, es necesario alfabetizar tanto en la escritura, las matemáticas y las herramientas digitales. Así tenemos más tareas y debemos capacitarnos y desarrollar estas nuevas habilidades.

Este artículo fue publicado el día 13 de Septiembre en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 14 de julio de 2021

Alarmante situación laboral

En las conversaciones cotidianas se comenta la situación económica que se está sufriendo hoy en día y ha sido acentuada por la COVID-19. El platicar y comentar es una de las actividades que permite reflexionar sobre las situaciones que enfrentamos y nos ayuda a construir posibles soluciones. La información veraz que podamos compartir y analizar en todas las esferas es la que nos posibilitará argumentar y establecer rutas posibles para resolver la problemática que enfrentamos en todos los niveles: comunitarios, locales, estatales, nacionales o mundiales. En este sentido, es importante conocer y analizar la información que nos está ofreciendo el INEGI mediante los resultados del Censo 2020. 
En esta ocasión me gustaría comentar sobre el análisis que presenta el CONEVAL basados en los datos del INEGI sobre la pobreza laboral al primer trimestre de 2021 [1]. En particular los datos referentes a aspectos laborales son un indicador que involucra las dimensiones social y económica dando la oportunidad de evaluar parte de las trayectorias hacia la sustentabilidad.
Al comparar el ingreso laboral real per cápita en el primer trimestre del 2020 con el mismo periodo del 2021 encontramos que el ingreso nacional disminuyó de $ 1,919.84 a $ 1,827.39, es decir, hubo una pequeña disminución en este indicador nacional. Observemos el monto de este ingreso real que señala el salario con el que la población promedio subsiste hoy en día que nos obliga a reflexionar sobre la situación que viven las personas en nuestro país y que siendo menor a dos mil pesos mensuales no permite pensar en un bienestar social mientras este salario promedio se mantenga.  
Los indicadores promedio en poblaciones donde la distribución es paretiana, es decir, donde muchos ganan muy poco y muy pocos ganan mucho no son de lo más adecuado para definir las medidas para construir el bienestar social; sino que conocer las distribuciones nos dan una mejor idea de la situación y reflejan con mayor claridad los aspectos esenciales a considerar. En este sentido, de lo más preocupante es el porcentaje de la población que tiene ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica alimentaria, que en el ámbito nacional pasó del 35.6 % al 39.4 %. Tenemos hoy un 4 % más de personas que no ganan lo suficiente para poder alimentarse adecuadamente. En el sector urbano este indicador pasó del 31.7 % al 36.4 % y en el sector rural pasó de 48.0 % a 48.9 %, indicando que durante la pandemia el sector urbano fue el que sufrió mayormente el impacto de la crisis económica, pero que también el sector rural se vio afectado negativamente. Con esta información podemos afirmar que es imperioso disminuir esta proporción de personas que no ganan lo suficiente para alimentarse, ya no digamos para tener otros satisfactores. Con estos datos, tanto en el ámbito urbano como en el rural, podemos afirmar que estamos viviendo un aumento de personas con pobreza salarial.
Otro de los datos más alarmantes lo podemos encontrar al analizar la distribución de los salarios en la población. Así encontramos que la proporción de las personas que ganan un monto igual o menor al salario mínimo que pasó del 31.7 % al 35.3 % del 2020 al 2021. En nuestro país, casi un tercio de la población con salario gana no más del salario mínimo. Por supuesto que con esta situación no podemos aspirar a un bienestar de la población.  Aunado a esto el porcentaje de la población que gana entre uno y dos salarios mínimos pasó del 40.0 % al 40.6 %, pero la población que gana entre dos y tres salarios mínimos bajó del 17.5 % al 14.8 %. Situaciones de decrecimiento similares se observan en la población que gana más de tres salarios mínimos que pasó del 10.7 % al 9.5 %. Es decir, mientras la proporción de personas que ganan menos de dos salarios mínimos creció la proporción población que gana más de dos salarios mínimos decreció. Es esencial notar que hoy en día, la proporción de la población que gana más de tres salarios mínimos es menor al 10 %, es fundamental que entendamos que con esta distribución de la riqueza es imposible alcanzar el bienestar para todas las personas, inclusive para aquellas que ganan más.
Desde mi punto de vista es imperioso definir estrategias que posibiliten que las personas obtengan una remuneración que les permita obtener los satisfactores adecuados para construir un bienestar social. No podemos seguir con mecanismos egoístas, ya que solamente crearán mayores diferencias generando descontentos que a la larga afectarán el propio bienestar de cada una de las personas, inclusive las que hoy gozan de privilegios.

Este artículo fue publicado el día 14 de julio en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Entender para construir y participar del bienestar social

Estamos viviendo una crisis de salud, económica y social mundial sin precedentes. El COVID-19, nos ha obligado a modificar rápidamente muchas conductas que hemos estado realizando sin cuestionar por varias décadas y algunas por centurias. Ante esta situación el sector científico se ha volcado para escudriñar, desde muy diversas perspectivas (aspectos médicos, epidemiológicos, farmacéuticos, ambientales, sociales, económicos, musicales y muchos otros) las múltiples facetas de esta crisis. Los esfuerzos por desarrollar terapias o vacunas han llamado la atención de los medios, también los estudios sobre la conducta de las personas bajo condiciones diferentes han sido importantes. De hecho, en mi opinión, todos las perspectivas de análisis son esenciales para poder definir estrategias para contender con la crisis. Puedo estar de acuerdo, con muchas personas que piensan que el COVID-19 solo aceleró la llegada de esta crisis que nos obliga a reflexionar sobre la forma en que estamos viviendo, y considero oportuno analizar desde múltiples perspectivas la situación. En estas opiniones ya he planteado algunas, pero hoy quiero comentar desde el punto de vista económico la dinámica de las cadenas de producción y las condiciones laborales. Dado que la crisis de COVID-19 sacudió tremenda y profundamente a la economía y nos mandó a una proporción muy grande de la población a no trabajar o a trabajar desde casa modificando nuestro hábitos de consumo y de requerimientos cotidianos. Verdaderamente, este tipo de sacudidas se asemejan a un terremoto y dejará efectos tanto de corto como de largo plazo en la mayoría de las actividades humanas. 
Comentaré brevemente un trabajo publicado en la revista “Oxford Review of Economic Policy” donde se presenta un estudio cuantitativo de esta sacudida a la sociedad que hoy vivimos. Lo que me parece esencial de este estudio es que usa datos para alimentar modelos económicos de no equilibrio en una red de que describen las interacciones de las diferentes cadenas de producción analizando los cambios en la producción al mismo tiempo que en la demanda. Recordemos que a principios de la etapa de emergencia, se redujo sustancialmente la actividad de las empresas e industrias, cambiando el sistema de proveeduría de productos y servicios; adicionalmente, nuestras actividades cotidianas también cambiaron  y modificaron nuestra demanda de productos y servicios. Las tasas y los niveles de ocupación de la población también cambiaron. Esta situación de parálisis no se había imaginado y por lo tanto no se había explorado en el ámbito académico. 
Este tipo de situaciones son verdaderamente retadoras para los científicos de todas las disciplinas. Sin embargo, con una perspectiva de modelado de redes y de interacciones acopladas aunado a la disponibilidad de datos, se puede obtener predicciones de primera aproximación que son indicativas e ilustrativas. En un segundo trabajo se analizaron efectos más complejos considerando otras interacciones. Entre los hallazgos de este trabajo podemos mencionar que la pérdida del empleo no se distribuirá de igual manera en la población e impactará mayormente en los trabajos con menor remuneración. Es decir, la crisis dejará un mayor impacto negativo en los que menos ganan en comparación con los empleos mejor remunerados. Además, que los empleos con mejor retribución son los que pudieron continuarse a distancia. El impacto directo de la crisis del COVID-19 en los indicadores macroeconómicos se espera sean mayores al 20 % en economías como las de Estados Unidos. Por ello se deben establecer estrategias para la reactivación, sin poner en riesgo la salud de la población, como lo son políticas agresivas en el ámbito fiscal para la preservación de la solvencia de los negocios. Además de establecer programas que atiendan las necesidades de los más pobres. 
Por supuesto, aquí no puedo abundar, pero invito a la audiencia a leer el trabajo o ver la videoconferencia dónde se explica parte de sus principales resultados y estar informados. Estoy seguro de que las conclusiones pueden ser útiles para tratar de entender la situación que estamos sufriendo.
Lamentablemente para nuestro país, este análisis requirió de datos que no están tradicionalmente disponibles en nuestros entornos. Digo lamentablemente, ya que un estudio similar para México implicaría disponer de esos datos. Los modelos utilizados fueron codificados en programas computacionales de acceso abierto y, por lo tanto, podrían ser utilizados si los datos que requieren estuvieran al alcance. Empecemos a construir los datos para que en el futuro contemos con ellos y podamos entender mejor las futuras situaciones. Sin embargo, quiero comentar que las enseñanzas de estos trabajos pueden ser trasladadas a nuestro particular entorno con la intervención de personal capacitado.
Las acciones son complejas, y el contender con la crisis no parece admitir estrategias que menosprecien alguna parte del complejo entramado de nuestra sociedad actual. El mirar con perspectiva sistémica a nuestra sociedad invita a colaboraciones multidisciplinarias que establezcan verdaderos diálogos en pos de un entendimiento de la situación. Si un grupo personas dedicadas a la ciencia y tecnología encontrarán la vacuna o un fármaco que nos ayudara a sobrepasar el COVID-19, todavía quedaría resarcir las profundas diferencias en las dimensiones sociales, económicas, ambientales y organizacionales que ha acrecentado esta crisis. La tarea no es menor ni debe ser  ninguneada, enfrentamos y enfrentaremos una severísima crisis que requiere un trabajo colectivo de todas las personas que habitamos cada región... cada país... del planeta entero, si es que deseamos construir y participar del bienestar social.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 23 de Septiembre en el periódico la Unión de Morelos


miércoles, 19 de diciembre de 2018

La ciencia impacta más allá de donde pensamos

Una de las afirmaciones que más quisiera convencer a los lectores de su valía y veracidad es: “La ciencia impacta más allá de donde pensamos”. Desde mi perspectiva, la ignorancia de las posibilidades que da el conocimiento, entendido como una construcción de las personas, para resolver la diversidad de problemas que enfrentamos es una de las limitaciones importantes para resolver esta problemática. Para mi, es claro que la inversión en ciencia y tecnología precisamente abona en la construcción del conocimiento necesario.
En esta mismas líneas del pensamiento, las instituciones que se encargan de construir este conocimiento son, tradicionalmente, las universidades o centros de investigación. Considero que en nuestros tiempos las personas con un entrenamiento mínimo también pueden construir conocimiento y, en este sentido, la ciencia ciudadana es una de las facetas del quehacer científico que posibilita una mayor usabilidad del conocimiento. Sin embargo, la ciencia ciudadana requiere de apoyo del sistema científico profesional.
Por estas razones, me sorprendió negativamente la propuesta del ejecutivo para presupuesto federal que contienen una reducción en los rubros para las universidades públicas y el órgano encargado de coordinar e impulsar las actividades científicas en el país, actual CONACyT. Ya se han analizado algunos puntos y la Dra. Brenda Valderrama realizó un interesante análisis del presupuesto. También podemos encontrar desplegados por las instituciones de educación superior en los medios masivos de comunicación, por ejemplo el de la UNAM , donde se manifiesta la preocupación de la anunciada disminución en estos presupuestos a la educación e investigación científica.
Tanto la construcción conocimiento como la formación de talento son actividades humanas que demandan inversión con un retorno valioso en el largo plazo. No son como las inversiones en el mundo de las finanzas donde los dividendos se obtienen en períodos de horas o de días. Las actividades científicas o de formación de personas requieren de períodos cercanos a las generaciones de las personas y la conformación de instituciones con tradición. Así podemos observar las tradiciones ya casi milenarias de las universidades europeas o centenarias en el caso de las estadounidenses. En México la tradición no es tan extendida y lamentablemente estas instituciones o tradiciones científicas pueden destruirse en muy corto tiempo.
Con la disminución del presupuesto a estas actividades, en nuestro país, corremos el riesgo de desarticular estas instituciones que nos han permitido contar con un sistema científico profesional que conoce la forma de generar conocimiento útil y de frontera en el ámbito internacional. El sistema de universidades públicas también conoce las formas de formar talento crítico y útil a la sociedad mexicana. Por supuesto, que estos sistemas pueden ser sujetos a evaluación y con ello mejorar sus desempeño; aunque no me parece que recortando su presupuesto, sin haber recibido una retroalimentación sobre su desempeño, pueda conducir a una mayor contribución a la sociedad en general. Es importante mencionar que el presupuesto ha mantenido una tendencia a la baja en esta década y el presupuesto para el año 2019 es el menor en los últimos seis años. Para tener los datos concretos, el presupuesto para ciencia y tecnología en el año 2010 fue de $21,865 millones de pesos de ese año, en 2013 el presupuesto fue de $30,941 millones; en el año 2015 encontramos el máximo de la década con $38,636 millones y la propuesta para el año 2019 es de $24,664 millones, inclusive menor al del 2018. Claramente esta disminución está condenando a la dependencia científica y tecnológica a las generaciones futuras. Desde mi perspectiva, al no invertir en educación superior y ciencia estamos coartando las posibilidades de que la juventud actual obtengan ingresos mayores basados en el conocimiento y tecnología generados por ella y la condenamos a buscar empleos mal remunerados. Al mismo tiempo limitamos a las empresas e industrias a contratar personas con capacidades mermadas y a buscar soluciones tecnológicas fuera del país.
Estos datos en los rubros de ciencia y educación superior del presupuesto 2019 de la federación contrasta con un incremento de casi diez veces del presupuesto para energía; y más cuando se pretende construir refinerías que no podrán tener una vida mayor a los 40 años. Si menos de una generación. Las personas jóvenes de hoy con alrededor de 20 años, verán como esas refinerías se convierten en edificios inútiles. Recordemos que en la mayoría del mundo se está contemplando seriamente la electrificación de la movilidad, dentro de 40 años la gasolina será objeto del pasado. Otro aspecto contrastante es que el presupuesto para comunicación del poder ejecutivo, el gasto en propaganda, se observa casi duplicado con respecto al 2018.
Considero los diputados deben reflexionar en estas líneas y modificar el presupuesto evitando propuestas que parecen buenas; pero son malas en el largo plazo. Quizá en un período de seis años parezcan adecuadas; pero nosotros no vivimos seis años, sino casi diez veces ese tiempo.
Por estas razones, ya que estoy convencido de que La ciencia impacta más allá de donde pensamos, me uno a los llamados #NoAlRecorteCienciaMx y #NoAlRecorteEducaciónMx


Este artículo fue publicado el día 19 de Diciembre en el periódico la Unión de Morelos; pero fue escrito el día 18, antes de que se anunciara que la reducción al presupuesto de las universidades era un error; sin embargo considero que sigue siendo válida la solicitud para #NoAlRecorteCienciaMx

miércoles, 27 de febrero de 2013

Los juegos del hambre: oro por empleo barato

El año pasado se exhibió en los cines la película “Los juegos del hambre” donde se narra la inhumana vida de comunidades marginadas en un hipotético mundo futuro. La trama ilustra la lacerante desigualdad entre un grupo frívolo y dominante con diversas comunidades olvidadas del desarrollo enfatizando la inequidad social. No voy a narrar la película solamente comento que algunas grandes corporaciones y gobiernos actuales tampoco han entendido que la equidad social es parte del desarrollo futuro de nuestra especie. La metáfora narrada en esa película está sucediendo en nuestro entorno cercano. En estos días se ha discutido en Morelos la posible instalación de una mina en el municipio de Temixco. Primero estoy convencido que hay recursos naturales que pueden ser utilizados y explotados, pero en una forma racional.
Segundo, la propuesta para la región de Tetlama en el municipio de Temixco, una de las regiones más olvidadas del estado de Morelos, es ofrecer empleo, de baja calidad, por solamente 15 años a cambio de explotar yacimientos de oro y plata con una técnica arcaica y altamente contaminante.
Analicemos algunos puntos adicionales: comparemos la explotación de petróleo con la explotación minera en el ámbito de los impuestos. Las ventas de petróleo son gravadas con una alta tasa de impuestos, en cambio, las minas minerales casi no pagan impuestos. Esto implica que de la riqueza extraída del suelo Morelense no habrá beneficios a largo plazo para la población de la región y después de esos 15 años de explotación no se podrá desarrollar alguna actividad productiva en la región. Los jales son lugares donde no se puede construir o implantar actividades productivas en el futuro. Es decir, por empleos de baja calidad se está condenando el futuro de la región para dejarla totalmente desahuciada. En la explotación petrolera los salarios son mayores que en una minera, la seguridad social de los petroleros contrasta fuertemente con la inseguridad de los mineros.
Es cierto que las explotaciones irracionales de recursos naturales se dan en muy diversos lugares del mundo, por ejemplo la extracción del petróleo a partir de las arenas bituminosas en Canadá que condenan grandes superficies de tierra a la infertilidad por varias generaciones para dotar de energía a la generación actual. Lo mismo sucede con minas a cielo abierto de minerales en muchas otras partes del mundo.
Considero muy importante que cambiemos nuestra forma de uso de los recursos naturales no renovables como los metales. En el caso del oro, mineral que en la nanotecnología tiene innumerables aplicaciones que seguramente ayudarán a tener un bienestar social, se utiliza para aplicaciones industriales menos del 5% del mineral extraído, el resto es usado en joyas y en lingotes de oro para respaldo de las diferentes monedas.
Lo que se está haciendo es contaminar una extensión de tierra y condenar su uso futuro para hacer joyas o lingotes de oro. Establecer una explotación minera en las condiciones actuales implica que se devastarán decenas de hectáreas y se contaminaran otras tantas; ya que el proceso involucra sustancias altamente tóxicas como el cianuro, plomo y mercurio que se quedarán en el lugar por muchos años (para mayor detalle consultar la Blog de la Cátedra Carlos Montemayor). Esto es realmente “el juego del hambre”: pagar unos cuantos pesos por un tiempo menor a un cuarto de la vida de una persona y desahuciar a su entorno ambiental y social, aniquilando su posibilidad de desarrollo ulterior. Con este tipo de proyectos estamos mandando a nuestros jóvenes a un futuro sin opciones, a una batalla por la supervivencia dejándolos sin recursos. Estoy de acuerdo, de la misma forma que muchos otros morelenses, en que es necesario generar empleos en la zona de Tetlama/Temixco; pero estos empleos deben apuntar hacia el desarrollo sustentable de la región. Claramente, la instalación de la mina no apunta en esta dirección y tampoco resuelve el problema de empleo de calidad en la región. Tengo que decir que en esta ocasión, el gobierno estatal ya se manifestó en contra del proyecto minero basados en la Manifestación de Impacto Ambiental elaborada por la empresa minera y en la opinión del consejo ciudadano de la Secretaría de Desarrollo Sustentable. Además organizaciones sociales preocupadas por el bienestar social hicieron lo propio y también coinciden en que la instalación de la mina es perjudicial para el desarrollo de la región. Las luchas de las poblaciones en contra de los asentamientos depredadores mineros en el mundo ha sido documentada, recomiendo ver “Vienen por el oro, vienen por todo”, película de Pablo D'Alo Abba y Cristian Harbaruk que fue exhibida aquí en el “Cinema Planeta”, donde una comunidad logró que se respetara su decisión y no se instaló la empresa minera preservando sus opciones para el futuro. En mi opinión es hora de cerrar filas e independientemente de las filiaciones partidistas se debe apuntar para conseguir el desarrollo sustentable de Morelos, generemos conocimiento científico y desarrollemos tecnología para usar nuestros recursos naturales de una forma razonable y armoniosa que promueva el bienestar social. Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 27 de Febrero

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Avaricia o generosidad

Uno de los temas actuales en la discusión política es la reforma laboral. Felipe Calderón envió una propuesta al congreso para modificar la normatividad laboral en México y un sector de los empresarios ha impulsado abiertamente esta iniciativa; en el ámbito político hay muchas declaraciones incongruentes. Algunos de los políticos que apoyan esta reforma han sido cómplices de los sindicatos más corruptos que han dañado profundamente a toda la sociedad mexicana; aunque precisamente una de las motivaciones que se arguyen es terminar con la corrupción en este sector. La contradicción en este sentido es evidente. Por otro lado, en esta bitácora hemos mencionado varias veces que los salarios en México son muy bajos y que no permiten que los asalariados cubran sus necesidades mínimas. Claramente, la propuesta de la reforma laboral permite que el sector empresarial implante pago de salarios aun menores a los actuales, ésa es una propuesta descabellada.
También en esta bitácora hemos llamado la atención de los empresarios en el sentido que es necesario retribuir con mayor equidad a sus trabajadores. Hemos discutido la pertinencia de aumentar los impuestos como una manera de redistribuir la riqueza en nuestra sociedad, hemos llamado la atención hacia la generosidad de los que más tienen. Anticipamos que de no ser así, se está forzando a que algunos opten por el camino violento, camino que no conviene, y que es la última alternativa para los que nada tienen. Tristemente, en nuestro país hay un gran número de personas que nada tiene que perder y que en estos momentos están siendo cooptadas por el crimen.
La forma social que se ha ideado para redistribuir la riqueza ha sido los impuestos, que más bien deben ser concebidos, entendidos y promocionados como contribuciones para el bienestar social, es decir para el bienestar de todos. Esto implica apelar a la generosidad, pero muchas personas piensan que la naturaleza human es ser egoísta. Puedo refutar esta última afirmación a la luz de un reciente artículo aparecido en la revista Nature 489, 429 (2012) el 20 de Septiembre. Este artículo analiza el comportamiento humano en una forma sencilla e interesante. En él se responde a la pregunta: ¿los humanos son inherentemente generosos o egoístas? Este estudio encontró que cuando las personas tienen que hacer una decisión inmediata, el primer impulso es ser generoso, su primer impulso es la cooperación. Esto parece indicar a que la generosidad es innata. Solamente cuando la gente tiene más tiempo para hacer su elección aparece la avaricia. También es interesante que cuando se otorga mucho tiempo para hacer este análisis, la conducta regresa a la generosidad, pero la dispersión de la respuesta aumenta. Los autores del artículo explican que la cooperación es intuitiva, ya que ella se desarrolla en nuestras actividades del día al día, donde la cooperación es típicamente ventajosa. En sus experimentos encontraron que la intuición impulsa la cooperación en los dilemas sociales y que la reflexión puede generar indeterminación sobre los impulsos cooperativistas. Esto puede implicar que la exigencia de usar la máxima racionalidad a los tomadores de decisión puede conducir a decisiones egoístas. Sin embargo, cuando se enfoca el largo plazo y la importancia de la cooperación para satisfacer las necesidades de un grupo mayor, entonces las decisiones se enfocan hacia el beneficio social.
Con esta argumentación quisiera llamar la atención al sector empresarial e invitarlo a que considere el largo plazo y los beneficios que tendría impulsar una reforma laboral que privilegie el beneficio social en lugar del beneficio al capital, ese ente sin cara que demanda decisiones cortoplacistas que maximizan ganancias en el menor tiempo posible. Claramente un detallado análisis de la presente propuesta de reforma laboral no contempla la equidad en el reparto de la riqueza y tiene un sesgo hacia maximizar las ganancias privilegiando la inversión de capital, en lugar de promover la distribución de la riqueza para propiciar el consumo razonado de la población en general.
Evidentemente, la invitación es cordial, convencido de la exigencia de promover decisiones sustentables basadas en el conocimiento.

Este artículo fue publicado el día 26 de Septiembre

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La tristeza anda rondando

La semana pasada en una reunión académica en el D.F., mis colegas me preguntaron: ¿cómo anda la situación en Cuernavaca? A lo que respondí inmediatamente, sin vacilar y desde lo más profundo de mis sentimientos: Triste. Ya para mí, después de oírme, pensé: La situación en Cuernavaca es de tristeza, ese sentimiento de angustia y desesperanza que se ha estado apoderando de los cuernavasenses es lo que anda rondando entre nosotros. Diariamente tenemos noticias de decapitados ... identifican el cadáver encontrado en la calle ... asesinan a policía ... matan a agente ministerial ... le roban una cadena a una mujer ... y muchas otras más. Todas estas noticias no eran comunes hace unos seis años; lo más lamentable es que parece nos estamos acostumbrando a oírlas y ya somos insensibles a ellas. Es más, estas reflexiones salen de todas nuestras bocas a cada momento, en nuestras conversaciones cotidianas.
Desde mi punto de vista uno de los compromisos más importantes que tiene un gobierno es garantizar la seguridad de los ciudadanos. Claramente esto ha sido desatendido por el actual gobierno y cada uno de nosotros hemos tenido que tomar acciones individuales: no salir de noche solos ... subir las bardas de nuestras casas ... usar estacionamientos durante la noche ... en lo posible no andar solos y muchas otras; pero todas ellas son ineficaces. Estas acciones no son soluciones, no van al fondo del problema. Entonces ¿cuál es la solución? Primeramente, tenemos que identificar el problema de raíz para luego formular soluciones.
En mi opinión, el gran problema que tiene nuestro país es la enorme desigualdad de los ingresos de las personas. Debemos reconocer que México es una de las 20 economías del mundo y que los parámetros macroeconómicos se han mantenido dentro de las recomendaciones internacionales; pero no se tienen los mismos resultados para los indicadores del bienestar social. Esto último es alarmante y demanda la revisión de los dogmas económicos actuales, ya que los indicadores macroeconómicos no reflejan el bienestar social y por lo tanto no pueden ser utilizados al buscar un desarrollo sustentable.
En Morelos el producto interno bruto cayó fuertemente de 2007 a 2009, aunque subió de 2009 a 2010 (datos del INEGI). Por otro lado, en 2009 el salario bruto neto promedio anual en México fue de 83 mil pesos, este valor se calcula en el sector privado incluyendo los directivos. Este dato es cinco veces menor que en un país como Holanda. La OCDE ha señalado que en México los costos impositivos sobre el salario son bajos comparados con los países de la OCDE, de hecho estos costos bajaron en México de 2009 a 2011. Esto es totalmente un contrasentido. El resultado es que en nuestro país se pagan salarios bajos y se distribuye magramente la riqueza generada, de esta manera se privilegia la contratación de personal no capacitado y se otorgan exenciones fiscales, de tal forma que la productividad no se ve premiada, sino que la economía se basa en la explotación de la mano de obra barata con costos adicionales marginales. Los salarios tan bajos en México y la pobre eficiencia en la redistribución de la riqueza por parte del gobierno son de los factores que han incrementado la violencia. Como resultado de esta política económica, la explotación de los trabajadores se realiza a una tasa insostenible y que está generando inconformidad social.
En el mundo muchas voces han reclamado por el incremento de los impuestos a los más ricos, en esta bitácora se han vertido ideas en este sentido. Sin embargo, considero que la verdadera solución no está en incrementar el pago de impuestos, sino en retribuir justamente el trabajo generado, el pago de salarios más acorde con la riqueza generada, procurando una distribución equitativa de esa riqueza.
Conseguir esta distribución del bienestar redundará en el largo plazo y no fomentará la inconformidad.
La generación de empresas basadas en el alto valor agregado, en lugar de mano de obra barata, propiciará una mayor ganancia en términos de calidad de productos que deberán ser creados por personas más preparadas con mayor capacidad de consumo. Esta situación puede tornarse en ganar ganar, siempre y cuando la ganancia se fije en términos del largo plazo, cualquier estrategia de corto plazo no es sustentable.
Lo anterior, parece utópico y por eso nuevamente me entristezco; sin embargo está sucediendo en algunas sociedades. Por esta razón, deseo que las ideas que se plasmaron en la nueva visión en Morelos, que concuerdan con lo aquí planteado, se materialicen y juntos construyamos un Morelos con bienestar social.
Este artículo fue publicado el día 12 de Septiembre

miércoles, 27 de junio de 2012

Empecemos por votar y seleccionar

Estamos a menos de una semana de emitir nuestro voto en este 2012, por supuesto que las preguntas surgen: ¿hay qué votar? ¿por quién votar? ¿anulo mi voto? Ya en estos artículos he mencionado algunas de mis preocupaciones (matemáticas, política y salud) y hoy continuaré.
Hay infinidad de pretextos para no ir a votar, desde la simplista afirmación de que ya sabemos quién va a ganar, hasta la convicción de que al votar avalamos las acciones de los actuales políticos y no queremos validarlos. En mi opinión, desde el 2000 la primera afirmación es falsa y la verdad es que no sabemos quién ganará, a pesar del esfuerzo que han desplegado las televisoras de convencernos que hay un ganador; también sabemos que nuestro voto sí cuenta y más ahora que los ciudadanos nos organizamos para verificar que los votos se cuenten y se cuenten bien. Por el momento, la única manera efectiva para seleccionar a los gobernantes es nuestra participación en las elecciones y con esta participación sí avalamos el ejercicio del poder político de los que ganan; aunque no estemos de acuerdo, pero también al no participar estamos dejando que ellos hagan lo que les plazca sin tratar de evitarlo. Otro pretexto para no votar es la afirmación de que ninguno de los candidatos nos convence. Por supuesto que todos los candidatos tienen defectos y proponen acciones que no gustan a todos. Esto es un hecho, somos diversos y es parte del ejercicio de la democracia. Cada uno de nosotros piensa y puede proponer acciones diferentes; pero hoy tenemos la opción de elegir entre las propuestas actuales. Déjenme detenerme algo más en este punto, ya que la argumentación se aplica también a la propuesta de anular el voto. En mi opinión, es mucho más fácil decir no me gusta ningún candidato y no voy a votar, o voy a anular mi voto, ya que nadie me convence, que seleccionar. La actitud de anular es más sencilla de tomar que sentarse a reflexionar, analizar las propuestas, el pasado de los candidatos, las acciones que han emprendido en los puestos a los que han llegado, etc. y escoger a uno de ellos. También esta actitud refleja un profundo desprecio por nuestro entorno ambiental o social, un desprecio por nuestros familiares, amigos y conocidos, ya que los abandonamos en el momento de decidir. Por supuesto, la acción de analizar nos tomará más tiempo, al coleccionar las propuestas y valorar cada una de ellas y requiere de un mayor compromiso social de nuestra parte. Es más, debemos analizar las propuestas con diferentes ópticas, si pensamos en el corto plazo quizá el resultado sea diferente a considerar el largo plazo. Por ejemplo, si tenemos a un familiar enfermo que no puede pagar las medicinas, la propuesta de vales de medicinas puede ser interesante; pero al analizar el largo plazo, sabemos que el familiar enfermo lo que necesita es un empleo de buena calidad para no volver a necesitar ayuda para pagar las medicinas, el empleo de mayor calidad es la solución. La oferta de tarjetas para recibir despensas puede ser una alternativa a corto plazo, pero no lo será en el largo plazo, ya que lo que necesitamos son salarios dignos y empleo o la reactivación del mercado interno que son la mirada en el largo plazo. La propuesta de acabar con la inseguridad con policías es de corto plazo, en el supuesto que puedan meter a la cárcel a los delincuentes; pero nuevamente en el largo plazo no es solución. La restauración del tejido social, la educación para reactivar la economía con empleos especializados que reciban mejor salario por su alta productividad podrá ser parte de las acciones para una solución de largo plazo a la inseguridad. Así debemos seguir analizando las propuestas de cada uno de los candidatos.
El estudiar la composición posible del equipo de trabajo de un candidato también es importante y requiere que le dediquemos un cuidado especial. Hasta el momento sólo hay una propuesta explícita de equipo para encaminar al país hacia la solución de la problemática que nos aqueja; pero no tenemos información verás de los demás equipos. A este respecto, tengo que comentar que es irresponsable mencionar participantes en el equipo sin antes consultar con los involucrados. Por otro lado, conocemos que en casi todos los partidos hay personas con conocimiento; también sabemos donde hay más corruptos que gozan de impunidad. Los partidos políticos pueden verse involucrados por sus miembros en actos de corrupción, pero su actitud debe ser de rechazo a ellos y propiciar se haga justicia. Nosotros tenemos que exigir esto último con más ahínco.
En mi opinión, debemos impulsar a todos los ciudadanos a que emitan su voto por algún candidato en todos los niveles presidente, gobernador, legislador federal o estatal y presidente municipal y asuman su responsabilidad de elegir. Sí deseamos que se nos haga caso, sí deseamos que se nos tome en cuenta, sí deseamos que nuestra situación cambie para algo mejor, debemos pasar de la democracia representativa a la democracia participativa, pero no puede darse esta transición sin que votemos con responsabilidad y seleccionemos de entre lo que tenemos.
De lo anterior, se desprende que es necesario ir a votar y no anular nuestro voto.
Como un primer paso para tomar las decisiones en nuestras manos y construir una sociedad que contemple para su desarrollo las restricciones del ambiente y de la equidad entre las personas actuales y futuras, es decir que se desarrolle en forma sustentable: Empecemos por votar y seleccionar.

Una versión resumida de este artículo fue publicada el día 27 de Junio en la UNIÓN de Morelos

miércoles, 29 de febrero de 2012

Queremos discutir propuestas

Como ya dijo Bernardo Wolf el día 1 de febrero en la UNIÓN, estamos cansados de spots y queremos oír propuestas de los candidatos a los puestos de gobierno. En esta bitácora ya mencionamos que debemos empezar a discutir ideas y, en particular, hemos insistido en poner en la mesa de discusiones a la llamada propuesta Narro sobre seguridad nacional. Por supuesto, esperamos los comentarios de los candidatos a puestos de elección sobre este tema y dado que no debemos quedarnos sin hacer nada, aunque se decrete una tregua, los ciudadanos debemos seguir proponiendo temas para el análisis.
Hoy quiero llamar la atención sobre el documento de Arturo Menchaca, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias, titulado “El único camino hacia el desarrollo de México pasa por el conocimiento” que aborda aspectos de ciencia y tecnología y ofrece “Recomendaciones para el futuro Presidente de México”. En este documento Arturo Menchaca sintetiza sugerencias para los candidatos a la presidencia de México. El documento plantea cuatro propuestas: a) Mejorar la calidad educativa, b) Aumentar los recursos humanos de alto nivel en ciencia y tecnología, c) Mayor prioridad gubernamental para la ciencia y la tecnología y d) Mayor inversión en ciencia y tecnología.
La demanda, no sólo de cobertura, sino de mejora a la calidad educativa se ha convertido en un clamor por parte de la sociedad y en la actualidad es una necesidad apremiante. Debe quedar claro que simplificaciones del problema como la realizada en el documental “De panzazo” no ayudan a resolverlo y estigmatizan a una de las causas. La calidad educativa no sólo depende de la preparación y disposición de los maestros, sino que involucra al menos a la situación de pobreza que vive nuestra gente y a los paupérrimos salarios de los maestros. El llamado salario mínimo constitucional es del orden de 9 mil pesos al mes y la mayoría de la población mexicana gana menos de este monto. Hay que trabajar en resolver el problema multivariado de la calidad educativa, por tanto considero importante que los candidatos a gobernadores manifiesten sus ideas en torno a esta problemática.
Como he mencionado en entregas previas, tanto en México como en Estados Unidos el desempleo entre los más preparados es menor que entre los menos preparados; además dado que actualmente contamos con menos del 25% de las personas que el país requiere con alta capacitación en ciencia y tecnología y que el mercado internacional demanda que los productos mexicanos sean competitivos, tanto las empresas como las instituciones de educación superior deberían contratar personal altamente capacitado en ciencia e ingeniería para abordar con éxito el mercado internacional. ¿cómo piensan los candidatos a gobernador fomentar los empleos de personas altamente capacitadas?
Es claro que los gobiernos anteriores y los actuales no le han dado la prioridad suficiente a la educación, a la ciencia y a la tecnología. En particular en Morelos, el Consejo de Ciencia y Tecnología (CCyTEM) es un organismo descentralizado, pero subordinado con el rango de una dirección general a la Secretaría de Desarrollo Económico, es decir, un organismo de cuarto nivel y totalmente dependiente de un sector del gobierno por lo que en la práctica se relegan muchos otros aspectos, por ejemplo: educativos, de salud y agropecuarios, que son fundamentales para propiciar un desarrollo sustentable. En Morelos el sector científico y tecnológico tiene impacto y competitividad internacional, aunque el sistema de innovación morelense es prácticamente inexistente. Los actuales gobernantes tienden a confundir el sistema de innovación con el sector científico y tecnológico. En nuestro Estado se han planteado diversas opciones para darle prioridad al sector científico y tecnológico, por ejemplo, proporcionar autonomía al CCyTEM o crear una Secretaría de Ciencia y Tecnología, ¿Qué opciones plantean los candidatos a gobernadores a este respecto?
Otro punto lamentable es el raquítico presupuesto para ciencia y tecnología. No debemos considerar que la inversión en el sistema de innovación se contabiliza al sector de ciencia y tecnología, como pretenden algunos secretarios de despacho estatal. El presupuesto federal para ciencia y tecnología es menor al 0.35% del PIB, lo que es lamentable, y el del Estado de Morelos solamente llega a 26 millones de pesos, menos del 0.03% del PIB estatal. Es decir, más de 30 veces menor al recomendado por la OCDE. ¿Cuál será la estrategia de los candidatos a gobernadores para incrementar sustancialmente este presupuesto?
Desde luego, estas preguntas también deben ser contestadas por los candidatos a legisladores locales y federales. Los presidentes municipales también pueden abordar este tipo de estrategias en estos temas. Quisiéramos oír sus propuestas.
Se ha reconocido que la ciencia y la tecnología son los pilares de la innovación tecnológica y que actualmente caminamos hacia la sociedad del conocimiento, aunque lamentablemente, sin estrategias claras para los puntos anteriores, nuestro camino será muy tortuoso.

Este texto se publicó el 29 de febrero en la UNIÓN.

miércoles, 11 de enero de 2012

Utopía o realismo

Las últimas dos semanas he comentado sobre la conjetura que a mayor educación las posibilidades de conseguir empleo son mayores y que en los últimos 11 años la tasa de desempleo se ha duplicado de acuerdo con datos del INEGI. Este día lunes el antiguo Secretario de Hacienda, José Angel Gurría, actual Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) comentó, en la ciudad de Chihuahua, que México requiere crear más de un millón de empleos para empezar a consolidar el crecimiento económico. A su vez, Felipe Calderón declaró hace una semana que en 2011 se crearon algo más de 500 mil empleos. El pronostico de José A. Gurría es que en 2012 se generarán aproximadamente este mismo número de empleos. Esta noticia es muy triste, ya que continuamos dejando sin posibilidades de trabajo cada vez a un mayor número de mexicanos. Esto a nadie beneficia. Insistimos en que la actual política económica de los últimos 11 años ha incrementado el desempleo y por lo tanto la pobreza; aunque los parámetros macroeconómicos indican una economía “sana”. Como físico conozco que los parámetros termodinámicos no reflejan el estado individual de todas las partículas de un sistema. Con esto quiero remarcar que aunque los indicadores económicos dicen que la economía mexicana tiene valores promedio equivalentes a muchos otros países, la situación de la mayoría de los mexicanos está muy lejana a la correspondiente a los ciudadanos de esos países. Es bien conocido que la distribución de la riqueza en la mayoría de los sistemas sociales no es la distribución normal o gaussiana, sino obedece una relación de Pareto. En mi opinión, esta distribución no es la adecuada para conseguir el desarrollo sustentable, solamente indica que unos pocos tienen mucho y muchos tienen muy poco. Esta situación es inestable y lleva a cambios bruscos y a tensiones entre la sociedad o a crisis periódicas similares a las que vivimos actualmente.
Quizá los parámetros macroeconómicos sean los adecuados para mantener el grado de inversión del país, pero los mismos inversionistas sufren los estragos de la disparidad entre la distribución de la riqueza en México.
Esta semana estuve platicando con un exitoso empresario morelense que ha tenido que huir a vivir a otro país por la inseguridad que estamos viviendo, aunque continua con sus inversiones en el Estado de Morelos. Claramente él tiene las posibilidades de vivir en otro lado con su familia, sin embargo no puede disfrutar de México. Quizá se deba preguntar ¿qué sucedería si mis empleados ganaran más? Esta es una pregunta directa, cruda y que no puede ser contestada fácilmente, ya que requiere de analizar el contexto y múltiples variables y situaciones. Es más, esta pregunta individualizada admite solo una contundente respuesta: nada. Sin embargo, al colectivizarla, al hacerla a todos los empresarios y ampliarla a todos los sectores sociales, al gobierno, al sector educativo, al sector agropecuario, etc., es decir al preguntarnos ¿qué pasaría si todos los empleados ganaran más dinero? daríamos lugar a una reflexión que puede ayudarnos a resolver la intrincada problemática económico social y ambiental a la que nos enfrentamos. En mi opinión, la respuesta sería que los empresarios podrían ver disminuidas sus ganancias inmediatas; pero a largo plazo se activaría el mercado interno y habría más ventas y por lo tanto ganancias a largo plazo y viviríamos en una sociedad más segura. Esta reflexión puede recordar a los llamados socialistas utópicos o a la reciente izquierda darwinista (darwinian left) que plantea la importancia de definir políticas económicas de largo plazo, con las que se puedan sobrepasar las contradicciones entre los intereses económicos, ambientales y sociales; es decir hablar de políticas para el bien común.
En los últimos estudios sobre sistemas biológicos que he emprendido, me he convencido que estos sistemas operan a máxima potencia, lo que indica que buscan usar la mayor cantidad de energía o de suministros para aumentar a toda costa su población; la mayoría de las veces en contra de su propia existencia. Lo mismo parece suceder con los sistemas sociales y económicos, por ejemplo, las empresas usualmente pretenden obtener el máximo beneficio en el menor tiempo posible, esto incluso en contra de su existencia en el largo plazo.
Solamente el hecho de conocer esta forma natural de operar de los sistemas biológicos, hecho que nos hace diferente a los otros organismos vivos, es lo que puede cambiar la situación de agotamiento de los recursos naturales y sociales por parte de las actividades humanas. Es decir, ahora tenemos que cambiar esa forma natural de proceder y utilizar una forma racional que genere un desarrollo sustentable.
Esto puede ser una utopía o un realismo para nuestra existencia.

Una versión de este artículo fue publicado el 11 de enero.