Una de las afirmaciones que más quisiera convencer a los lectores de su valía y veracidad es: “La ciencia impacta más allá de donde pensamos”. Desde mi perspectiva, la ignorancia de las posibilidades que da el conocimiento, entendido como una construcción de las personas, para resolver la diversidad de problemas que enfrentamos es una de las limitaciones importantes para resolver esta problemática. Para mi, es claro que la inversión en ciencia y tecnología precisamente abona en la construcción del conocimiento necesario.
En esta mismas líneas del pensamiento, las instituciones que se encargan de construir este conocimiento son, tradicionalmente, las universidades o centros de investigación. Considero que en nuestros tiempos las personas con un entrenamiento mínimo también pueden construir conocimiento y, en este sentido, la ciencia ciudadana es una de las facetas del quehacer científico que posibilita una mayor usabilidad del conocimiento. Sin embargo, la ciencia ciudadana requiere de apoyo del sistema científico profesional.
Por estas razones, me sorprendió negativamente la propuesta del ejecutivo para presupuesto federal que contienen una reducción en los rubros para las universidades públicas y el órgano encargado de coordinar e impulsar las actividades científicas en el país, actual CONACyT. Ya se han analizado algunos puntos y la Dra. Brenda Valderrama realizó un interesante análisis del presupuesto. También podemos encontrar desplegados por las instituciones de educación superior en los medios masivos de comunicación, por ejemplo el de la UNAM , donde se manifiesta la preocupación de la anunciada disminución en estos presupuestos a la educación e investigación científica.
Tanto la construcción conocimiento como la formación de talento son actividades humanas que demandan inversión con un retorno valioso en el largo plazo. No son como las inversiones en el mundo de las finanzas donde los dividendos se obtienen en períodos de horas o de días. Las actividades científicas o de formación de personas requieren de períodos cercanos a las generaciones de las personas y la conformación de instituciones con tradición. Así podemos observar las tradiciones ya casi milenarias de las universidades europeas o centenarias en el caso de las estadounidenses. En México la tradición no es tan extendida y lamentablemente estas instituciones o tradiciones científicas pueden destruirse en muy corto tiempo.
Con la disminución del presupuesto a estas actividades, en nuestro país, corremos el riesgo de desarticular estas instituciones que nos han permitido contar con un sistema científico profesional que conoce la forma de generar conocimiento útil y de frontera en el ámbito internacional. El sistema de universidades públicas también conoce las formas de formar talento crítico y útil a la sociedad mexicana. Por supuesto, que estos sistemas pueden ser sujetos a evaluación y con ello mejorar sus desempeño; aunque no me parece que recortando su presupuesto, sin haber recibido una retroalimentación sobre su desempeño, pueda conducir a una mayor contribución a la sociedad en general. Es importante mencionar que el presupuesto ha mantenido una tendencia a la baja en esta década y el presupuesto para el año 2019 es el menor en los últimos seis años. Para tener los datos concretos, el presupuesto para ciencia y tecnología en el año 2010 fue de $21,865 millones de pesos de ese año, en 2013 el presupuesto fue de $30,941 millones; en el año 2015 encontramos el máximo de la década con $38,636 millones y la propuesta para el año 2019 es de $24,664 millones, inclusive menor al del 2018. Claramente esta disminución está condenando a la dependencia científica y tecnológica a las generaciones futuras. Desde mi perspectiva, al no invertir en educación superior y ciencia estamos coartando las posibilidades de que la juventud actual obtengan ingresos mayores basados en el conocimiento y tecnología generados por ella y la condenamos a buscar empleos mal remunerados. Al mismo tiempo limitamos a las empresas e industrias a contratar personas con capacidades mermadas y a buscar soluciones tecnológicas fuera del país.
Estos datos en los rubros de ciencia y educación superior del presupuesto 2019 de la federación contrasta con un incremento de casi diez veces del presupuesto para energía; y más cuando se pretende construir refinerías que no podrán tener una vida mayor a los 40 años. Si menos de una generación. Las personas jóvenes de hoy con alrededor de 20 años, verán como esas refinerías se convierten en edificios inútiles. Recordemos que en la mayoría del mundo se está contemplando seriamente la electrificación de la movilidad, dentro de 40 años la gasolina será objeto del pasado. Otro aspecto contrastante es que el presupuesto para comunicación del poder ejecutivo, el gasto en propaganda, se observa casi duplicado con respecto al 2018.
Considero los diputados deben reflexionar en estas líneas y modificar el presupuesto evitando propuestas que parecen buenas; pero son malas en el largo plazo. Quizá en un período de seis años parezcan adecuadas; pero nosotros no vivimos seis años, sino casi diez veces ese tiempo.
Por estas razones, ya que estoy convencido de que La ciencia impacta más allá de donde pensamos, me uno a los llamados #NoAlRecorteCienciaMx y #NoAlRecorteEducaciónMx
Este artículo fue publicado el día 19 de Diciembre en el periódico la Unión de Morelos; pero fue escrito el día 18, antes de que se anunciara que la reducción al presupuesto de las universidades era un error; sin embargo considero que sigue siendo válida la solicitud para #NoAlRecorteCienciaMx
En esta bitácora hay escritos que versan sobre ciencia, innovación, opinión política y divertimentos que quiero compartir
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miércoles, 19 de diciembre de 2018
miércoles, 26 de julio de 2017
Ideas simples en un problemático entorno
Es difícil comentar situaciones esperanzadoras en estos momentos. Como lo mencioné la semana pasada las manifestaciones sociales de descontento en nuestro país siguen en aumento. Después de los disturbios de principios de año como respuesta al gasolinazo, le siguen diferentes manifestaciones de rebeldía de la población ante los aparatos de implementación de orden. El fin de semana pasado la violenta respuesta en la delegación de Tlahuac en la Ciudad de México es otro de los avisos de que la población mexicana que sufre de pobreza está mostrando su descontento reprimido ante la situación que padece. Es más el día de ayer se comentó de la nutrida despedida de la población a uno de los posibles líderes de la delincuencia abatido por la policía. Estamos ante el posible surgimiento de muchos "Robin Hood" que rompan la ley para combatir la pobreza. Por supuesto que estas acciones no son soluciones.
Esta situación de pobreza debe ser resuelta de raíz y no podemos separarla de tres aspectos muy importantes. El castigo ejemplar a los actos de corrupción, principalmente a las personas que ocupan u ocuparon puestos de elección que han mostrado un comportamiento corrupto. La retribución justa por el trabajo de las personas; es totalmente imprescindible el aumento de los salarios a nivel nacional para disminuir drásticamente a la población que subsiste con ingresos por debajo de la línea de pobreza. La toma de decisiones basadas en conocimiento, este último aspecto implica aumentar el nivel de conocimiento de las personas y, como ya lo he mencionado antes, la propia generación de conocimiento por parte de la sociedad en general sobre temas y problemáticas que le afecten.
Así para poder comentar el día de hoy decidí consultar revistas científicas de acceso abierto para ver algo que pudiera ser un ejemplo de un estudio directo y de aplicación actual. Consulté la revista PloS ONE y no pasé de la primera página cuando encontré un artículo que propone el uso de escaleras que almacenan energía cuando se bajan y la utilizan como ayuda cuando se suben. En particular, estas escaleras tienen dentro de sus objetivos a futuro ayudar a personas con limitaciones en su movilidad, tanto de subida como de bajada. La referencia al artículo es “Stair negotiation made easier using novel interactive energy-recycling assistive stairs” (Utilización de escaleras más fácil usando un novedoso sistema interactivo de reciclamiento de energía) y se encuentra en Internet en la siguiente liga:
http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0179637
En ese trabajo se mostró que las escaleras propuestas con reciclaje de energía reducen la cantidad de trabajo que se requiere para que los seres humanos puedan ascender y descender comparada con la energía utilizada en escaleras sin partes móviles. Este sistema de bajo consumo energético, interactivo y modular puede colocarse en escaleras existentes, almacenando energía durante el descenso y devolviendo esa energía al usuario durante el ascenso. La idea es sencilla: cuando se baja usando la escalera se apoya el pie sobre una placa móvil que desciende y comprime un resorte que al llegar al fondo del escalón se bloquea; en el momento de ascender al pisar la placa móvil se libera y el resorte ayuda al segundo pie impulsándolo mientras se asciende. La energía se recicla mediante los resortes sin el uso de mecanismos que requieren energía adicional. En resumen los resultados indican que al ascender por las escaleras de reciclaje de energía, los usuarios requirieron de 17.4 % menos trabajo en comparación con las escaleras convencionales. Además se redujo el trabajo sobre la articulación de la rodilla reduciéndolo en un 37.7%. En cambio durante el descenso los usuarios también generaron 21.9% menos trabajo, con un reducción sobre el trabajo del tobillo del 26.0% (para detalles sobre las variaciones se puede consultar el artículo).

Fotografía mostrando la vista de frente y lateral del sistema de reciclamiento de energía en escaleras, imagen obtenida del artículo original ver versión en línea
Así los resultados de las pruebas, que se realizaron con jóvenes, son prometedores y motivan a un mayor refinamiento y optimización del sistema de ayuda y reciclado de energía. Dado que los usuarios sanos podrían beneficiarse de manera segura de este sistema sin instrucciones explícitas o capacitación, las pautas y la práctica del usuario en futuros estudios podrían facilitar la optimización de la escalera con sistema de ayuda para aquellos con limitaciones en su movilidad. El diseño de este sistema de escaleras podría adaptarse para proporcionar más trayectorias específicas de almacenamiento y liberación de energía.
Por otro lado, mediante sistemas adicionales se podría utilizar resortes eléctricos para, en su caso, recolectar energía y proveerla a un sistema eléctrico de almacenamiento.
Por supuesto este artículo es solamente el estudio de un prototipo que requiere un mayor esfuerzo para poderlo implementar en sistemas reales, se necesita realizar todavía diferentes pruebas de funcionalidad; sin embargo considero esta idea y el estudio que la acompaña muestra una posibilidad digna de analizarse a detalle.
Como mencioné al principio de esta nota, encontré este artículo sin pasar de la primera página, este artículo es realmente reciente, fue publicado el 12 de julio, hace 15 días y está al alcance de todos. Una limitación es que está escrito en inglés; pero al alcance de todos los que tienen acceso a la Internet a diferencia de muchos otros estudios que solamente se pueden acceder en las versiones impresas o pagando suscripciones. Esta es una ventaja de la publicación de estudios científicos en revistas de acceso abierto. Como lo he mencionado varias veces antes, la democratización del conocimiento es uno de los factores que contribuyen a generar el bienestar social.
Si bien esta nota no pretende aportar soluciones de raíz a la complicada problemática que enfrentamos si muestra que hoy en día tenemos acceso a conocimiento que años atrás no teníamos y pretende aportar ejemplos de notas agradables en el deprimente entorno que estamos viviendo.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 26 de Julio en el periódico la Unión de Morelos.
Esta situación de pobreza debe ser resuelta de raíz y no podemos separarla de tres aspectos muy importantes. El castigo ejemplar a los actos de corrupción, principalmente a las personas que ocupan u ocuparon puestos de elección que han mostrado un comportamiento corrupto. La retribución justa por el trabajo de las personas; es totalmente imprescindible el aumento de los salarios a nivel nacional para disminuir drásticamente a la población que subsiste con ingresos por debajo de la línea de pobreza. La toma de decisiones basadas en conocimiento, este último aspecto implica aumentar el nivel de conocimiento de las personas y, como ya lo he mencionado antes, la propia generación de conocimiento por parte de la sociedad en general sobre temas y problemáticas que le afecten.
Así para poder comentar el día de hoy decidí consultar revistas científicas de acceso abierto para ver algo que pudiera ser un ejemplo de un estudio directo y de aplicación actual. Consulté la revista PloS ONE y no pasé de la primera página cuando encontré un artículo que propone el uso de escaleras que almacenan energía cuando se bajan y la utilizan como ayuda cuando se suben. En particular, estas escaleras tienen dentro de sus objetivos a futuro ayudar a personas con limitaciones en su movilidad, tanto de subida como de bajada. La referencia al artículo es “Stair negotiation made easier using novel interactive energy-recycling assistive stairs” (Utilización de escaleras más fácil usando un novedoso sistema interactivo de reciclamiento de energía) y se encuentra en Internet en la siguiente liga:
http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0179637
En ese trabajo se mostró que las escaleras propuestas con reciclaje de energía reducen la cantidad de trabajo que se requiere para que los seres humanos puedan ascender y descender comparada con la energía utilizada en escaleras sin partes móviles. Este sistema de bajo consumo energético, interactivo y modular puede colocarse en escaleras existentes, almacenando energía durante el descenso y devolviendo esa energía al usuario durante el ascenso. La idea es sencilla: cuando se baja usando la escalera se apoya el pie sobre una placa móvil que desciende y comprime un resorte que al llegar al fondo del escalón se bloquea; en el momento de ascender al pisar la placa móvil se libera y el resorte ayuda al segundo pie impulsándolo mientras se asciende. La energía se recicla mediante los resortes sin el uso de mecanismos que requieren energía adicional. En resumen los resultados indican que al ascender por las escaleras de reciclaje de energía, los usuarios requirieron de 17.4 % menos trabajo en comparación con las escaleras convencionales. Además se redujo el trabajo sobre la articulación de la rodilla reduciéndolo en un 37.7%. En cambio durante el descenso los usuarios también generaron 21.9% menos trabajo, con un reducción sobre el trabajo del tobillo del 26.0% (para detalles sobre las variaciones se puede consultar el artículo).
Fotografía mostrando la vista de frente y lateral del sistema de reciclamiento de energía en escaleras, imagen obtenida del artículo original ver versión en línea
Así los resultados de las pruebas, que se realizaron con jóvenes, son prometedores y motivan a un mayor refinamiento y optimización del sistema de ayuda y reciclado de energía. Dado que los usuarios sanos podrían beneficiarse de manera segura de este sistema sin instrucciones explícitas o capacitación, las pautas y la práctica del usuario en futuros estudios podrían facilitar la optimización de la escalera con sistema de ayuda para aquellos con limitaciones en su movilidad. El diseño de este sistema de escaleras podría adaptarse para proporcionar más trayectorias específicas de almacenamiento y liberación de energía.
Por otro lado, mediante sistemas adicionales se podría utilizar resortes eléctricos para, en su caso, recolectar energía y proveerla a un sistema eléctrico de almacenamiento.
Por supuesto este artículo es solamente el estudio de un prototipo que requiere un mayor esfuerzo para poderlo implementar en sistemas reales, se necesita realizar todavía diferentes pruebas de funcionalidad; sin embargo considero esta idea y el estudio que la acompaña muestra una posibilidad digna de analizarse a detalle.
Como mencioné al principio de esta nota, encontré este artículo sin pasar de la primera página, este artículo es realmente reciente, fue publicado el 12 de julio, hace 15 días y está al alcance de todos. Una limitación es que está escrito en inglés; pero al alcance de todos los que tienen acceso a la Internet a diferencia de muchos otros estudios que solamente se pueden acceder en las versiones impresas o pagando suscripciones. Esta es una ventaja de la publicación de estudios científicos en revistas de acceso abierto. Como lo he mencionado varias veces antes, la democratización del conocimiento es uno de los factores que contribuyen a generar el bienestar social.
Si bien esta nota no pretende aportar soluciones de raíz a la complicada problemática que enfrentamos si muestra que hoy en día tenemos acceso a conocimiento que años atrás no teníamos y pretende aportar ejemplos de notas agradables en el deprimente entorno que estamos viviendo.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 26 de Julio en el periódico la Unión de Morelos.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
La externalidades (internalidades) de las energías fósiles
La semana pasada asistí a la reunión de la Red Temática del CONACyT sobre Sustentabilidad, Medio Ambiente y Sociedad, ahí escuche con atención la plática de Yolanda Lechón una colega española que explicaba la forma de calcular las externalidades de las diferentes fuentes de energía.
Esta plática estaba motivada porque, durante muchos años la objeción a la implementación de diversas fuentes renovables de energía era su costo. Se argumentaba que la energía solar y la energía eólica era caras. Primero la energía eólica rompió con ese mito y ahora en este año la energía eléctrica fotovoltaica ha mostrado ser realmente competitiva. Como ya he mencionado anteriormente, el precio que alcanzó la energía eléctrica generada mediante sistemas fotovoltaicos en la segunda subasta de este año en nuestro país fue de 33 USD/MWh; precio menor al de la tarifa de uso doméstico con aportación gubernamental.
Estos hechos muestran que ya no se puede argumentar el aspecto del costo de las renovables y ahora tenemos que reforzar su divulgación, ya que la percepción de que las energías renovables son caras está ampliamente difundida..
También es importante mencionar que, como explicó la Dra. Lechón, se han desarrollaron metodologías muy complejas para poder calcular lo que los economistas llaman externalidades de los costos de producción de energía con hidrocarburos. Es importante aclarar el concepto de externalidades, así en este ámbito se consideran externalidades toda aquella consecuencia en la sociedad y en el medio ambiente causadas por un proceso de producción que no es tenida en cuenta en el precio del producto. Por ejemplo, el costo de usar automóviles de gasolina en la ciudad de México tiene una externalidad al producir enfermedades respiratorias en su población y al precio de venta de la gasolina se le debe aumentar el costo que cuesta el atender a los enfermos. Es más, también se debería considerar el costo de tener el programa un día no circula. Otro caso sería que al costo de generar energía eléctrica con hidrocarburos se le debería aumentar todos los costos de mitigar y combatir el cambio climático antropogénico. Para todos los científicos es claro que el cambio climático inició en la época de la revolución industrial con el uso masivo de la máquina de vapor (carbón) y después se agudizó con el uso de la máquina de combustión interna (gasolina, gas, diésel). No debemos confundir con el uso de la leña, que si bien tiene problemas para la salud cuando no se cuida la correcta emisión de los gases de combustión, puede ser de balance cero de carbón emitido a la atmósfera si se hace de manera adecuada. La emisión de gases de efecto invernadero es algo intrínseco de la tecnología de los hidrocarburos, a menos que se capturen y secuestren estos gases y se evite que sean emitidos a la atmósfera; es decir, tendríamos que cambiarla sustancialmente y en este cambio considerar que la persona que usa los hidrocarburos para producir energía debe ser responsable de evitar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Así, el uso masivo de la energía que proviene de los hidrocarburos posibilitó en inmenso desarrollo del sistema económico basado en el consumismo, que fomenta maximizar el flujo del dinero provocando distribuciones paretianas de la riqueza totalmente inequitativas y cambiando la composición química de nuestra atmósfera.
En una rápida mirada al problema podemos pensar que solamente el uso de los hidrocarburos como fuente de energía tiene estas llamadas externalidades; pero no es así, muchísimas de las cosas que usamos hoy en tienen efectos negativos que no son contemplados en sus costos y que deberíamos incorporarlos.
De aquí la necesidad de incorporar a todas nuestras actividades el llamado análisis de ciclo de vida, donde a toda mercancía o proceso se le hace un análisis de cómo se fabrica, dónde y cómo se usa y a dónde y cómo se desecha. En palabras cotidianas: un estudio desde la cuna hasta la tumba de cada uno de las cosas que usamos. Solamente con este tipo de análisis de largo plazo podemos estar seguros de no estar haciendo pagar por lo que nosotros usamos a otras personas, a otras especies y a las generaciones que vienen.
Mientras debemos estar atentos a que las llamadas externalidades del costo de la energía generada con hidrocarburos son realmente internalidades de esas fuentes de energía.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 30 de Noviembre en el periódico La Unión de Morelos.
Esta plática estaba motivada porque, durante muchos años la objeción a la implementación de diversas fuentes renovables de energía era su costo. Se argumentaba que la energía solar y la energía eólica era caras. Primero la energía eólica rompió con ese mito y ahora en este año la energía eléctrica fotovoltaica ha mostrado ser realmente competitiva. Como ya he mencionado anteriormente, el precio que alcanzó la energía eléctrica generada mediante sistemas fotovoltaicos en la segunda subasta de este año en nuestro país fue de 33 USD/MWh; precio menor al de la tarifa de uso doméstico con aportación gubernamental.
Estos hechos muestran que ya no se puede argumentar el aspecto del costo de las renovables y ahora tenemos que reforzar su divulgación, ya que la percepción de que las energías renovables son caras está ampliamente difundida..
También es importante mencionar que, como explicó la Dra. Lechón, se han desarrollaron metodologías muy complejas para poder calcular lo que los economistas llaman externalidades de los costos de producción de energía con hidrocarburos. Es importante aclarar el concepto de externalidades, así en este ámbito se consideran externalidades toda aquella consecuencia en la sociedad y en el medio ambiente causadas por un proceso de producción que no es tenida en cuenta en el precio del producto. Por ejemplo, el costo de usar automóviles de gasolina en la ciudad de México tiene una externalidad al producir enfermedades respiratorias en su población y al precio de venta de la gasolina se le debe aumentar el costo que cuesta el atender a los enfermos. Es más, también se debería considerar el costo de tener el programa un día no circula. Otro caso sería que al costo de generar energía eléctrica con hidrocarburos se le debería aumentar todos los costos de mitigar y combatir el cambio climático antropogénico. Para todos los científicos es claro que el cambio climático inició en la época de la revolución industrial con el uso masivo de la máquina de vapor (carbón) y después se agudizó con el uso de la máquina de combustión interna (gasolina, gas, diésel). No debemos confundir con el uso de la leña, que si bien tiene problemas para la salud cuando no se cuida la correcta emisión de los gases de combustión, puede ser de balance cero de carbón emitido a la atmósfera si se hace de manera adecuada. La emisión de gases de efecto invernadero es algo intrínseco de la tecnología de los hidrocarburos, a menos que se capturen y secuestren estos gases y se evite que sean emitidos a la atmósfera; es decir, tendríamos que cambiarla sustancialmente y en este cambio considerar que la persona que usa los hidrocarburos para producir energía debe ser responsable de evitar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Así, el uso masivo de la energía que proviene de los hidrocarburos posibilitó en inmenso desarrollo del sistema económico basado en el consumismo, que fomenta maximizar el flujo del dinero provocando distribuciones paretianas de la riqueza totalmente inequitativas y cambiando la composición química de nuestra atmósfera.
En una rápida mirada al problema podemos pensar que solamente el uso de los hidrocarburos como fuente de energía tiene estas llamadas externalidades; pero no es así, muchísimas de las cosas que usamos hoy en tienen efectos negativos que no son contemplados en sus costos y que deberíamos incorporarlos.
De aquí la necesidad de incorporar a todas nuestras actividades el llamado análisis de ciclo de vida, donde a toda mercancía o proceso se le hace un análisis de cómo se fabrica, dónde y cómo se usa y a dónde y cómo se desecha. En palabras cotidianas: un estudio desde la cuna hasta la tumba de cada uno de las cosas que usamos. Solamente con este tipo de análisis de largo plazo podemos estar seguros de no estar haciendo pagar por lo que nosotros usamos a otras personas, a otras especies y a las generaciones que vienen.
Mientras debemos estar atentos a que las llamadas externalidades del costo de la energía generada con hidrocarburos son realmente internalidades de esas fuentes de energía.
Una versión previa de este artículo fue publicada el día 30 de Noviembre en el periódico La Unión de Morelos.
miércoles, 16 de noviembre de 2016
El egoísmo avanza
Hace unos días tuitie “En tiempos de egoísmo debemos reforzar la lucha en contra de la ignorancia y la educación es una excelente arma” lo escribí estando triste después de tener que aceptar que Trump había ganado las elecciones. La noticia de que Gran Bretaña abandona la Unión Europea es un hecho que, en mi opinión, marca que el renacimiento del comportamiento egoísta avanza en esa región del mundo. Ahora con la elección de un presidente racista, acosador y embustero en los Estados Unidos (EUA) son los hechos que atacan directamente mi optimismo. Debo comentar que estuve en la bahía de San Francisco California precisamente el día 8 de noviembre, el día de las elecciones en EUA, y por supuesto que en esa noche me dediqué a ver los noticieros locales. No me interesaba ver las noticias globales, esas son las que vemos aquí en México, sino quería ver las noticias de San Francisco, deseaba ver las caras de los comentaristas locales, de la gente que camina diariamente en las calles de esa ciudad. Esas visiones con sabor local son realmente importantes para aquilatar lo que pasa en la sociedad. Les comento que durante la transmisión en vivo vi caras muy largas al estar anunciando que Hillary iba perdiendo y que Trump iba ganando. Debo confesar que conozco medianamente el estado de California, ya que viví por algún tiempo en esas tierras y, por eso, estoy convencido que su población mayoritariamente es bien educada y preocupada por el entorno cercano y lejano. Aspectos que no he visto claramente en el centro de los EUA, donde imperan los negocios de baja tecnología, donde producen millones de kilos de carne con animales confinados. Ese día estuve en Berkeley en una zona caracterizada por ser de las generadoras de compañías que crean productos o servicios de alto valor agregado, es decir una zona educada e informada. También debo aclarar que considero que las políticas en general de los EUA, independientemente de que partido provengan, siempre contienen una componente que perjudica al resto del mundo, su comportamiento no es altruista. Sin embargo, me es claro (y por supuesto comparto) lo que muchos ciudadanos de los EUA comprenden: el bienestar social, el bienestar de las personas independientemente de su origen incluye al resto del mundo. La idea de que no hay nada lejos, de que no podemos contaminar en un recóndito lugar sin afectar donde vivimos es algo que comparto.
Regreso a comentar mis impresiones sobre que las noticias eran comentadas por personas que mostraban desilusión, hablando con ritmos lentos como esperando que los números cambiaran, desilusionados por lo que estaban experimentando. En los noticiarios. Se mostraban mapas donde se observaba que Massachusetts y California contribuían a la causa de Hillary; pero la parte central del mapa de los EUA era para la causa que promueve el racismo, la xenofobia y promete un retorno al pasado que ya no existe. La propuesta de Trump hace oídos sordos al hecho que el entorno físico ha cambiado, de que se han agotado los recursos naturales y sin mencionar que el propio entorno social ha cambiado. Es un hecho que el agotamiento del los recursos naturales, la desigualdad social, la pobreza extrema ha aumentado sin parar en comparación con la situación a mediados del siglo pasado y estos hechos han sido causados por comportamientos como los asumidos por Trump. En mi opinión, no hay forma en que se pueda retornar a lo que Trump llama una América poderosa.
Hoy en día parece que las artimañas evasivas de impuestos, los plagios de textos o los negocios para los amigos son comportamientos que son aceptados, indistintamente de los países, por los que detentan el poder y lo más grave es que los propios gobernantes rompen las reglas de convivencia. Esto es realmente triste y desesperanzador.
Similarmente a cuando escribí que los ciudadanos de Cuernavaca no merecíamos tener una autoridad municipal sin preparación, hoy comento que los mexicanos y los ciudadanos de los EUA no merecen tener como presidentes a personas que no respetan las leyes que regulan el pacto social del que derivan las relaciones humanas.
En todos estos casos, desde mi perspectiva, solamente puedo justificar el voto de las mayorías por su desinformación y ausencia de información y capacidad de análisis, causada, en parte, por la avalancha de pseudoinformación y la flagrante enajenación que las grandes corporaciones mediáticas están promoviendo al generar y transmitir contenidos que promueven la admiración por las infracciones a las mínimas leyes de convivencia (telenovelas de narcos) y la especulación de que la ciencia y tecnología generan productos que conllevan a daños para todos (apocalipsis zombie).
Desde mi perspectiva no puedo ver otra alternativa de solución a lo anterior que seguir trabajando: primero necesitamos provocar una distribución equitativa de la riqueza y segundo educar e informar para poder tomar decisiones basadas en el conocimiento, pero con las necesidades básicas resueltas.
Este artículo fue publicado el día 16 de Noviembre
Regreso a comentar mis impresiones sobre que las noticias eran comentadas por personas que mostraban desilusión, hablando con ritmos lentos como esperando que los números cambiaran, desilusionados por lo que estaban experimentando. En los noticiarios. Se mostraban mapas donde se observaba que Massachusetts y California contribuían a la causa de Hillary; pero la parte central del mapa de los EUA era para la causa que promueve el racismo, la xenofobia y promete un retorno al pasado que ya no existe. La propuesta de Trump hace oídos sordos al hecho que el entorno físico ha cambiado, de que se han agotado los recursos naturales y sin mencionar que el propio entorno social ha cambiado. Es un hecho que el agotamiento del los recursos naturales, la desigualdad social, la pobreza extrema ha aumentado sin parar en comparación con la situación a mediados del siglo pasado y estos hechos han sido causados por comportamientos como los asumidos por Trump. En mi opinión, no hay forma en que se pueda retornar a lo que Trump llama una América poderosa.
Hoy en día parece que las artimañas evasivas de impuestos, los plagios de textos o los negocios para los amigos son comportamientos que son aceptados, indistintamente de los países, por los que detentan el poder y lo más grave es que los propios gobernantes rompen las reglas de convivencia. Esto es realmente triste y desesperanzador.
Similarmente a cuando escribí que los ciudadanos de Cuernavaca no merecíamos tener una autoridad municipal sin preparación, hoy comento que los mexicanos y los ciudadanos de los EUA no merecen tener como presidentes a personas que no respetan las leyes que regulan el pacto social del que derivan las relaciones humanas.
En todos estos casos, desde mi perspectiva, solamente puedo justificar el voto de las mayorías por su desinformación y ausencia de información y capacidad de análisis, causada, en parte, por la avalancha de pseudoinformación y la flagrante enajenación que las grandes corporaciones mediáticas están promoviendo al generar y transmitir contenidos que promueven la admiración por las infracciones a las mínimas leyes de convivencia (telenovelas de narcos) y la especulación de que la ciencia y tecnología generan productos que conllevan a daños para todos (apocalipsis zombie).
Desde mi perspectiva no puedo ver otra alternativa de solución a lo anterior que seguir trabajando: primero necesitamos provocar una distribución equitativa de la riqueza y segundo educar e informar para poder tomar decisiones basadas en el conocimiento, pero con las necesidades básicas resueltas.
Este artículo fue publicado el día 16 de Noviembre
miércoles, 29 de julio de 2015
Instalaciones educativas una inversión social
En este julio viajé a diferentes países para promover la colaboración científica en temas de energías renovables. Tuve la oportunidad de estar en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá. Claramente los viajes ilustran y debido a mi trabajo he visitado países de todos los continentes. En estos viajes cada vez me convenzo más de que tenemos que imitar las acciones que nos ayuden a conseguir un bienestar social y, por supuesto, evitar aquellas que deterioren nuestra relación con otras personas o con nuestro entorno natural.
En otras ocasiones me he referido al sistema científico de Morelos como un sector que trabaja y produce conocimiento. Está compuesto por más de mil investigadores formando aproximadamente otros mil estudiantes becados de posgrado. Esta fuerza productiva todavía no ha sido plenamente aprovechada por las empresas o industrias morelenses. Este sector científico tiene poco más de 30 años de establecido en el estado. Aunque para muchos de nosotros es toda una vida no lo es para la sociedad. Todavía no ha pasado una generación con este sector científico que goza de reconocimiento en el ámbito nacional e internacional.
Muchas veces en conversaciones me han preguntado que para que sirve este sector y yo les he dicho que poco a poco se puede cambiar la sociedad y tornarla en una sociedad con mejores fuentes de trabajo y con un ambiente cultural diverso. En pocas palabras todavía este sector científico es un infante y requiere cultivarlo.
Déjenme ampliar esta discusión. Si bien los morelenses estamos orgullosos de tener entre nosotros varios sitios arqueológicos con antigüedad de cientos de años, he tenido la oportunidad de estar en templos en China que han estado funcionando como tales más de un milenio. Claramente, esto es realmente una tradición. Estos lugares han sido ocupados por personas que hacen prácticamente las mismas actividades por más de un milenio. Recientemente estuve en Cambridge, Inglaterra, donde está una universidad fundada hace más de 800 años. Estuve en Manchester donde la universidad tienen casi 200 años trabajando. Claramente estas instituciones han tenido tiempo para generar conocimiento que redunda en beneficio social en su entorno y han dejado huella en el ámbito internacional.
Tengo que enfatizar que, este verano estuve en una ciudad mucho más joven que Cuernavaca (casi 500 años) la ciudad de Toronto que tiene menos de 400 años de fundada. Ahí visité la Universidad de Toronto que tiene más de 150 años de estar operando. Su creación se debió a que los fundadores de la ciudad deseaban que los jóvenes se formaran para que desarrollaran lo necesario para vivir en ese gélido lugar. De esta manera, queda claro que estas sociedades han considerado a la educación como una inversión social, y desde mi perspectiva ha sido totalmente benéfica para ellos. Por esta razón, considero que la inversión que actualmente se hace con la Beca Salario en Morelos es una inversión que redituará en el futuro.
Por otro lado, pero en el mismo tenor, quiero resaltar que en Toronto encontré dos escuelas, una primaria y otra secundaria, con más de un siglo de antigüedad, que continúan funcionando como tales. No conozco una escuela en Cuernavaca con esta tradición. Por supuesto que han sido modernizadas, pero continúan siendo activas y formando a los ciudadanos del lugar. Uno de los aspectos que considero importante en estas dos escuelas es que tienen lugar para hacer deporte, cancha de voleibol y basquetbol, así como pequeños jardines que son usados en la mañana por las escuelas, pero en la tarde o fines de semana son disfrutados por la comunidad en conjunto. Es decir, se enseña el compartir y el respetar los lugares de la comunidad.
He comentado todo lo anterior para recordar que tenemos, como sociedad morelense, una deuda con pequeños poblados donde no se han construido instalaciones apropiadas para la enseñanza de los jóvenes. En particular, hoy me refiero a Cuentepec, pero podría decir los mismo de muchas otras pequeñas ciudades o poblados de nuestro México profundo.
Menciono Cuentepec, porque ha sido un lugar en el que la Academia de Ciencias de Morelos ha visto un esfuerzo pausado pero de paso firme hacia la formación científica de sus jóvenes. En Cuentepec está funcionando el COBAEM EMSAD 02, en instalaciones prestadas y sus estudiantes, dirigidos por comprometidos maestros, han tenido excelente desempeño en actividades relacionadas con la ciencia. Esto ya ha sido mencionado varias veces en esta columna por Enrique Galindo y Alejandro Alagón. Es más, en este año uno de sus estudiantes obtuvo el primer lugar en el Congreso CUAM-ACMOR. Sin embargo, no cuentan con instalaciones adecuadas, por supuesto que tenemos un rezago con ellos y considero importante que colaboremos para que cuenten con una escuela digna. Quizá se pueda innovar y construir un sitio comunitario que en el día se ocupado por la escuela y los fines de semana sea disfrutado por la comunidad.
Con esto lo que queremos decir, es que necesitamos darles a nuestros jóvenes las herramientas necesarias para que puedan promover el bienestar social en sus comunidades y en el estado, mejor en el país. Considero muy importante que las personas encargadas de tomar decisiones visualicen la relevancia de establecer instituciones educativas en las poblaciones que no las tengan. Claramente, tenemos que fundar las instituciones educativas donde se requieran y más donde ya haya una actividad docente que la comunidad está valorando, aprovechando y solicitando. Todo esto será una inversión para todos nosotros, incluidos los que no vivimos en esas comunidades.
En otras ocasiones me he referido al sistema científico de Morelos como un sector que trabaja y produce conocimiento. Está compuesto por más de mil investigadores formando aproximadamente otros mil estudiantes becados de posgrado. Esta fuerza productiva todavía no ha sido plenamente aprovechada por las empresas o industrias morelenses. Este sector científico tiene poco más de 30 años de establecido en el estado. Aunque para muchos de nosotros es toda una vida no lo es para la sociedad. Todavía no ha pasado una generación con este sector científico que goza de reconocimiento en el ámbito nacional e internacional.
Muchas veces en conversaciones me han preguntado que para que sirve este sector y yo les he dicho que poco a poco se puede cambiar la sociedad y tornarla en una sociedad con mejores fuentes de trabajo y con un ambiente cultural diverso. En pocas palabras todavía este sector científico es un infante y requiere cultivarlo.
Déjenme ampliar esta discusión. Si bien los morelenses estamos orgullosos de tener entre nosotros varios sitios arqueológicos con antigüedad de cientos de años, he tenido la oportunidad de estar en templos en China que han estado funcionando como tales más de un milenio. Claramente, esto es realmente una tradición. Estos lugares han sido ocupados por personas que hacen prácticamente las mismas actividades por más de un milenio. Recientemente estuve en Cambridge, Inglaterra, donde está una universidad fundada hace más de 800 años. Estuve en Manchester donde la universidad tienen casi 200 años trabajando. Claramente estas instituciones han tenido tiempo para generar conocimiento que redunda en beneficio social en su entorno y han dejado huella en el ámbito internacional.
Tengo que enfatizar que, este verano estuve en una ciudad mucho más joven que Cuernavaca (casi 500 años) la ciudad de Toronto que tiene menos de 400 años de fundada. Ahí visité la Universidad de Toronto que tiene más de 150 años de estar operando. Su creación se debió a que los fundadores de la ciudad deseaban que los jóvenes se formaran para que desarrollaran lo necesario para vivir en ese gélido lugar. De esta manera, queda claro que estas sociedades han considerado a la educación como una inversión social, y desde mi perspectiva ha sido totalmente benéfica para ellos. Por esta razón, considero que la inversión que actualmente se hace con la Beca Salario en Morelos es una inversión que redituará en el futuro.
Por otro lado, pero en el mismo tenor, quiero resaltar que en Toronto encontré dos escuelas, una primaria y otra secundaria, con más de un siglo de antigüedad, que continúan funcionando como tales. No conozco una escuela en Cuernavaca con esta tradición. Por supuesto que han sido modernizadas, pero continúan siendo activas y formando a los ciudadanos del lugar. Uno de los aspectos que considero importante en estas dos escuelas es que tienen lugar para hacer deporte, cancha de voleibol y basquetbol, así como pequeños jardines que son usados en la mañana por las escuelas, pero en la tarde o fines de semana son disfrutados por la comunidad en conjunto. Es decir, se enseña el compartir y el respetar los lugares de la comunidad.
He comentado todo lo anterior para recordar que tenemos, como sociedad morelense, una deuda con pequeños poblados donde no se han construido instalaciones apropiadas para la enseñanza de los jóvenes. En particular, hoy me refiero a Cuentepec, pero podría decir los mismo de muchas otras pequeñas ciudades o poblados de nuestro México profundo.
Menciono Cuentepec, porque ha sido un lugar en el que la Academia de Ciencias de Morelos ha visto un esfuerzo pausado pero de paso firme hacia la formación científica de sus jóvenes. En Cuentepec está funcionando el COBAEM EMSAD 02, en instalaciones prestadas y sus estudiantes, dirigidos por comprometidos maestros, han tenido excelente desempeño en actividades relacionadas con la ciencia. Esto ya ha sido mencionado varias veces en esta columna por Enrique Galindo y Alejandro Alagón. Es más, en este año uno de sus estudiantes obtuvo el primer lugar en el Congreso CUAM-ACMOR. Sin embargo, no cuentan con instalaciones adecuadas, por supuesto que tenemos un rezago con ellos y considero importante que colaboremos para que cuenten con una escuela digna. Quizá se pueda innovar y construir un sitio comunitario que en el día se ocupado por la escuela y los fines de semana sea disfrutado por la comunidad.
Con esto lo que queremos decir, es que necesitamos darles a nuestros jóvenes las herramientas necesarias para que puedan promover el bienestar social en sus comunidades y en el estado, mejor en el país. Considero muy importante que las personas encargadas de tomar decisiones visualicen la relevancia de establecer instituciones educativas en las poblaciones que no las tengan. Claramente, tenemos que fundar las instituciones educativas donde se requieran y más donde ya haya una actividad docente que la comunidad está valorando, aprovechando y solicitando. Todo esto será una inversión para todos nosotros, incluidos los que no vivimos en esas comunidades.
Una versión previa de este artículo fue publicado el día 29 de Julio
miércoles, 4 de marzo de 2015
Del Sr. Funcionario a la solución de la tragedia de los comunes
El día de hoy quiero insistir en la importancia de construir esquemas organizativos que permitan contender con la problemática compleja a la que nos enfrentamos en nuestro planeta. A lo largo de la historia las organizaciones humanas han sido fundamentalmente jerárquicas. Incluso en las democracias los elegidos se invisten de títulos que recuerdan a los títulos nobiliarios. Por ejemplo, la forma de dirigirnos a los miembros del congreso en los países democráticos tiene una carga cortesana: nos referimos al Sr. Senador Menganito, al Sr, Diputado Sutanito, al Sr. Presidente Municipal Perenganito, lo mismo hacemos con los presidentes y gobernadores. Para mi es claro que todos estos puestos fueron otorgados por el voto directo de los electores y el nombramiento no siempre confiere distinción a las personas diferente a la de haber sido electos. Claramente esto no es así para los reyes y emperadores que por “derecho divino” les fue conferido el cargo o título. Aquí no me voy a referir a lo justo de ese nombramiento divino, me concretaré a comentar los aspectos de las democracias o de las designaciones.
Desde mi punto de vista hay organizaciones y más concretamente actividades y tareas sociales que deben ser realizadas por entes jerárquicos, mencionemos, por ejemplo, la aplicación de la ley en sanciones a faltas. Sin embargo, hay muchas otras tareas que requieren del concurso del acuerdo social. Pongamos como ejemplo: la convivencia social en un parque de cualquier ciudad, si el parque fuera muy grande y con una gran diversidad de lugares, atractores y entornos, quizá no se requiriera el concurso del acuerdo; pero generalmente son pequeños, así que un buen parque tiene áreas para practicar deportes, otras para juegos infantiles y otra para estar. La definición de estas áreas y su distribución puede ser motivo de conflicto entre la comunidad, pero seguramente se puede llegar a un acuerdo si se busca una buena administración de esta área de uso y disfrute común. Otro ejemplo puede ser el propio instituto donde trabajo, o cualquier otra entidad de investigación. Ahí comparto instalaciones con 67 académicos y más de 300 estudiantes y 80 trabajadores administrativos para desarrollar nuestras labores todos estamos de acuerdo en que se requieren aulas y laboratorios, pero también para contribuir un desarrollo integral de toda la comunidad se requieren instalaciones recreativas y deportivas. Esto último ya entra en conflicto con lo primero. Se requiere de mantenimiento tanto para los laboratorios como de las aulas; pero también es necesario prestar atención a las otras instalaciones. Es más déjenme exponer un tema mucho más específico. Para hacer investigación los académicos del instituto solicitan donativos a muchas instituciones y todos recibimos dinero para desarrollar proyectos de investigación. Cabe decir que la mayor parte del presupuesto operativo de los institutos de la UNAM proviene de fuentes externas a la misma UNAM, es decir, los académicos necesitamos concursar por apoyo de muy diversas organizaciones. Con estos apoyos compramos equipos, algunos muy costosos que pasan a formar parte de la infraestructura del instituto. Dada esta situación tenemos al menos dos posibles conflictos. Los académicos de mayor antigüedad pueden tener más espacio para colocar más equipos, por otro lado estos equipos requieren de mantenimiento y la mayoría de los proyectos tienen una vigencia menor a la vida útil de los equipos; por lo tanto se requiere el pago de mantenimientos con cargo al presupuesto del instituto, que en principio es para todos los académicos. Este tipo de conflictos es conocido como la administración o gobernanza de los comunes. La premio nobel de economía Elionor Ostrom escribió un libro titulado “Governing the Commons” muy interesante donde analiza la gobernanza de los comunes y concluye, al igual que Donella Meadows en el libro, que ya he comentado, “Thinking in Systems”,que este tipo de conflictos pueden ser solucionados desde la teoría de sistemas. En particular, la solución involucra definir reglas claras de uso, mantenimiento y equidad de largo plazo, así como cuotas de recuperación para mantenimiento y reparto de áreas de uso. Todo esto con la finalidad de obtener beneficio social maximizado en lugar de extraer beneficio individual con marginación para muchos. En otras ocasiones he propuesto organizaciones horizontales que promuevan la participación de las personas involucradas.
Fundamentalmente la educación y exhortación a los usuarios para que ellos entiendan las consecuencias del abuso de los recursos son las herramientas que proponen. También la implementación de acciones de retroalimentación para enfatizar mediante la concientización del uso de los recursos y para que colectivamente se sancione los posibles abusos. Una acción también importante es alinear a los actores hacia una meta común de largo plazo en lugar de seguir las metas individuales, generalmente de corto aliento. Señalan como opciones la auto-organización y auto-gobierno como alternativas una vez que se cuente con credibilidad, compromiso y mutua vigilancia de los recursos compartidos. Todo esto apunta en dirección opuesta a mis frases del principio donde anotaba la costumbre que tenemos de otorgar títulos nobiliarios a las personas encargadas de defender los intereses de las comunidades y sugerir acciones verticales que no siempre son adecuadas ni comprendidas por la comunidad.
Debemos construir organizaciones con personas capaces de aportar al bien social. Espero estas líneas nos indiquen que los problemas sociales no se resuelven con tomas de decisiones autoritarias o democráticas, sino mediante el concurso, compromiso, participación, convencimiento y educación sobre las diferentes formas de resolver el conflicto que nos ocasiona compartir el la calle, la colonia, la ciudad, la región, el estado, el país y finalmente nuestro planeta, ya que todos son finitos. Quizá el Universo no lo sea.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 4 de Febrero en la Unión de Morelos
Desde mi punto de vista hay organizaciones y más concretamente actividades y tareas sociales que deben ser realizadas por entes jerárquicos, mencionemos, por ejemplo, la aplicación de la ley en sanciones a faltas. Sin embargo, hay muchas otras tareas que requieren del concurso del acuerdo social. Pongamos como ejemplo: la convivencia social en un parque de cualquier ciudad, si el parque fuera muy grande y con una gran diversidad de lugares, atractores y entornos, quizá no se requiriera el concurso del acuerdo; pero generalmente son pequeños, así que un buen parque tiene áreas para practicar deportes, otras para juegos infantiles y otra para estar. La definición de estas áreas y su distribución puede ser motivo de conflicto entre la comunidad, pero seguramente se puede llegar a un acuerdo si se busca una buena administración de esta área de uso y disfrute común. Otro ejemplo puede ser el propio instituto donde trabajo, o cualquier otra entidad de investigación. Ahí comparto instalaciones con 67 académicos y más de 300 estudiantes y 80 trabajadores administrativos para desarrollar nuestras labores todos estamos de acuerdo en que se requieren aulas y laboratorios, pero también para contribuir un desarrollo integral de toda la comunidad se requieren instalaciones recreativas y deportivas. Esto último ya entra en conflicto con lo primero. Se requiere de mantenimiento tanto para los laboratorios como de las aulas; pero también es necesario prestar atención a las otras instalaciones. Es más déjenme exponer un tema mucho más específico. Para hacer investigación los académicos del instituto solicitan donativos a muchas instituciones y todos recibimos dinero para desarrollar proyectos de investigación. Cabe decir que la mayor parte del presupuesto operativo de los institutos de la UNAM proviene de fuentes externas a la misma UNAM, es decir, los académicos necesitamos concursar por apoyo de muy diversas organizaciones. Con estos apoyos compramos equipos, algunos muy costosos que pasan a formar parte de la infraestructura del instituto. Dada esta situación tenemos al menos dos posibles conflictos. Los académicos de mayor antigüedad pueden tener más espacio para colocar más equipos, por otro lado estos equipos requieren de mantenimiento y la mayoría de los proyectos tienen una vigencia menor a la vida útil de los equipos; por lo tanto se requiere el pago de mantenimientos con cargo al presupuesto del instituto, que en principio es para todos los académicos. Este tipo de conflictos es conocido como la administración o gobernanza de los comunes. La premio nobel de economía Elionor Ostrom escribió un libro titulado “Governing the Commons” muy interesante donde analiza la gobernanza de los comunes y concluye, al igual que Donella Meadows en el libro, que ya he comentado, “Thinking in Systems”,que este tipo de conflictos pueden ser solucionados desde la teoría de sistemas. En particular, la solución involucra definir reglas claras de uso, mantenimiento y equidad de largo plazo, así como cuotas de recuperación para mantenimiento y reparto de áreas de uso. Todo esto con la finalidad de obtener beneficio social maximizado en lugar de extraer beneficio individual con marginación para muchos. En otras ocasiones he propuesto organizaciones horizontales que promuevan la participación de las personas involucradas.
Fundamentalmente la educación y exhortación a los usuarios para que ellos entiendan las consecuencias del abuso de los recursos son las herramientas que proponen. También la implementación de acciones de retroalimentación para enfatizar mediante la concientización del uso de los recursos y para que colectivamente se sancione los posibles abusos. Una acción también importante es alinear a los actores hacia una meta común de largo plazo en lugar de seguir las metas individuales, generalmente de corto aliento. Señalan como opciones la auto-organización y auto-gobierno como alternativas una vez que se cuente con credibilidad, compromiso y mutua vigilancia de los recursos compartidos. Todo esto apunta en dirección opuesta a mis frases del principio donde anotaba la costumbre que tenemos de otorgar títulos nobiliarios a las personas encargadas de defender los intereses de las comunidades y sugerir acciones verticales que no siempre son adecuadas ni comprendidas por la comunidad.
Debemos construir organizaciones con personas capaces de aportar al bien social. Espero estas líneas nos indiquen que los problemas sociales no se resuelven con tomas de decisiones autoritarias o democráticas, sino mediante el concurso, compromiso, participación, convencimiento y educación sobre las diferentes formas de resolver el conflicto que nos ocasiona compartir el la calle, la colonia, la ciudad, la región, el estado, el país y finalmente nuestro planeta, ya que todos son finitos. Quizá el Universo no lo sea.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 4 de Febrero en la Unión de Morelos
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Ante la provocación el diálogo para resolver conflictos
Nuevamente los hechos indican que continuamos sufriendo los estragos de una desigualdad lacerante en nuestro país. Actos violentos son las noticias de todos los días en diferentes regiones del país. Una de las comunidades más lastimadas ha sido la estudiantil. Debemos reconocer que ellos han mostrado hasta el cansancio que no desean continuar con la situación que los priva de opciones de cabal desarrollo. Sus manifestaciones han sido enérgicas y con respeto a todos nosotros. Sin embargo he observado actores que irrumpen con extrema violencia intentando provocar actos de represión para las manifestaciones de descontento. El sábado hubo un reprobable acto de la policía capitalina y de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal en la Ciudad Universitaria de la UNAM. El gobierno del DF ya emitió un comunicado aceptando que no hizo adecuadamente las cosas. El domingo la comunidad universitaria, especialmente los estudiantes mostraron madurez y actitud universitaria e impidieron que enmascarados tomaran el edificio de rectoría en CU. Este acciones de madurez también se observan en Twitter donde podemos leer “@arellano_mag: En las manifestaciones legítimas los mismos estudiantes deben exigir que los encapuchados muestren la cara para evitar infiltrados #unam”. Insisto los jóvenes están trabajando debemos apoyarlos.
Desde mi punto de vista claramente existen acciones que pretenden provocar respuestas violentas para justificar la represión, por eso la importancia de insistir en la opción universitaria de soluciones mediante el diálogo. Hace unas semanas, se incendió la estación del metrobús CU, hecho que lo único que consigue es perjudicar a la comunidad universitaria, ya que dificulta su preparación al causar que los estudiantes inviertan más tiempo en los traslados. En ese momento, ya la policía había mostrado que no cuenta con la preparación ni actitud de cuidado de las situaciones y privó de la libertad a un estudiante de posgrado. Situación que rápidamente fue remediada al actuar las autoridades universitarias y el estudiante fue liberado. Este hecho, ya señala que la policía del D.F. debe tener un mayor cuidado en su proceder. Lamentablemente esto no fue tomado en cuenta y el pasado sábado tanto la policía del DF como la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, actuaron en forma irresponsable y provocó una discusión que dejó dos heridos. En estos momentos errores gubernamentales de este tipo pueden causar mucho daño y los encargados de la seguridad en este país deben respetar ellos mismos las leyes que nos rigen.
El Dr. José Narro emitió un mensaje, el día 17 de noviembre, solicitando: el respeto a las tradiciones universitarias del diálogo como una herramienta para dirimir las diferencias y evitar la presencia de la policía en los campi universitarios. Denunció los hechos y esperamos pronto se deslinden responsabilidades y se actúe en consecuencia dentro del cause que establecen nuestras leyes.
Hoy más que nunca, insisto, yo no me canso y reitero que debemos generar opciones reales para que los jóvenes puedan tener acceso a un bienestar social. Seguro estoy que en este primer tramo del milenio, en México, se han tomado decisiones que limitan severamente estas opciones para los jóvenes. Las ambiciosas, ególatras y voraces actitudes de los que más tienen, los hechos de corrupción e impunidad provocan que las mayorías no perciban alternativas que les permitan un mínimo bienestar. Hace algunos años alertaba que la tremenda e injusta disparidad con la que se distribuye la riqueza en nuestro país solo podía conducir al enojo, rabia que se exacerba al observar las obscenas ganancias de los que más tienen, las blancas residencia comparadas con las lúgubres casas de interés social. Esta situación desesperante, imposible de justificar, conduce al enojo y por supuesto la sociedad enojada puede ser fácilmente conducida hacia la violencia y autodestrucción. Desde mi punto de vista, en estos casos, situados en condiciones críticas, las amenazas de uso de la violencia solamente conducen hacia la insurrección, llamemos a la discusión y creación de trayectorias que combatan las desigualdades. Este texto lo escribo cuando regreso de reuniones de planeación de la red de Energía Solar, pero querido lector, te preguntaras y por qué este cambio tan abrupto en el tema. Quiero compartir contigo, que a pesar de ser testigo de la situación que nos oprime, propongo trabajemos, al mismo tiempo que cuestionemos y manifestemos nuestro enojo, en crear las condiciones que nos permite construir un futuro con opciones para los jóvenes. Estoy seguro que la promoción de una cultura solar permitirá tener un futuro sustentable y con alternativas de desarrollo para los jóvenes. Sin embargo, tengo que decir que, aunque #YoNoMeCanso individualmente, la sociedad ya está hastiada de que los encargados de resolver los problemas no lo hagan e impongan normas para que se legalice la rapiña, el despojo y la explotación tanto de las personas como del entorno. Estamos acercándonos a una situación donde puede ocurrir un cambio violento, que evidentemente no es lo ideal. Por lo tanto, hago un llamado para que, a pesar de la tradición de no oigo, no veo y palo doy, se cambie de actitud y se corrija el rumbo hacia una política que promueva el bienestar social, mientras ofrezco mi trabajo para crear opciones para los jóvenes. Insisto #YoNoMeCanso y solicito respeto a la tradición universitaria del diálogo para resolver conflictos Una primera versión de este artículo fue publicado el día 19 de Noviembre en la Unión de Morelos
Desde mi punto de vista claramente existen acciones que pretenden provocar respuestas violentas para justificar la represión, por eso la importancia de insistir en la opción universitaria de soluciones mediante el diálogo. Hace unas semanas, se incendió la estación del metrobús CU, hecho que lo único que consigue es perjudicar a la comunidad universitaria, ya que dificulta su preparación al causar que los estudiantes inviertan más tiempo en los traslados. En ese momento, ya la policía había mostrado que no cuenta con la preparación ni actitud de cuidado de las situaciones y privó de la libertad a un estudiante de posgrado. Situación que rápidamente fue remediada al actuar las autoridades universitarias y el estudiante fue liberado. Este hecho, ya señala que la policía del D.F. debe tener un mayor cuidado en su proceder. Lamentablemente esto no fue tomado en cuenta y el pasado sábado tanto la policía del DF como la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, actuaron en forma irresponsable y provocó una discusión que dejó dos heridos. En estos momentos errores gubernamentales de este tipo pueden causar mucho daño y los encargados de la seguridad en este país deben respetar ellos mismos las leyes que nos rigen.
El Dr. José Narro emitió un mensaje, el día 17 de noviembre, solicitando: el respeto a las tradiciones universitarias del diálogo como una herramienta para dirimir las diferencias y evitar la presencia de la policía en los campi universitarios. Denunció los hechos y esperamos pronto se deslinden responsabilidades y se actúe en consecuencia dentro del cause que establecen nuestras leyes.
Hoy más que nunca, insisto, yo no me canso y reitero que debemos generar opciones reales para que los jóvenes puedan tener acceso a un bienestar social. Seguro estoy que en este primer tramo del milenio, en México, se han tomado decisiones que limitan severamente estas opciones para los jóvenes. Las ambiciosas, ególatras y voraces actitudes de los que más tienen, los hechos de corrupción e impunidad provocan que las mayorías no perciban alternativas que les permitan un mínimo bienestar. Hace algunos años alertaba que la tremenda e injusta disparidad con la que se distribuye la riqueza en nuestro país solo podía conducir al enojo, rabia que se exacerba al observar las obscenas ganancias de los que más tienen, las blancas residencia comparadas con las lúgubres casas de interés social. Esta situación desesperante, imposible de justificar, conduce al enojo y por supuesto la sociedad enojada puede ser fácilmente conducida hacia la violencia y autodestrucción. Desde mi punto de vista, en estos casos, situados en condiciones críticas, las amenazas de uso de la violencia solamente conducen hacia la insurrección, llamemos a la discusión y creación de trayectorias que combatan las desigualdades. Este texto lo escribo cuando regreso de reuniones de planeación de la red de Energía Solar, pero querido lector, te preguntaras y por qué este cambio tan abrupto en el tema. Quiero compartir contigo, que a pesar de ser testigo de la situación que nos oprime, propongo trabajemos, al mismo tiempo que cuestionemos y manifestemos nuestro enojo, en crear las condiciones que nos permite construir un futuro con opciones para los jóvenes. Estoy seguro que la promoción de una cultura solar permitirá tener un futuro sustentable y con alternativas de desarrollo para los jóvenes. Sin embargo, tengo que decir que, aunque #YoNoMeCanso individualmente, la sociedad ya está hastiada de que los encargados de resolver los problemas no lo hagan e impongan normas para que se legalice la rapiña, el despojo y la explotación tanto de las personas como del entorno. Estamos acercándonos a una situación donde puede ocurrir un cambio violento, que evidentemente no es lo ideal. Por lo tanto, hago un llamado para que, a pesar de la tradición de no oigo, no veo y palo doy, se cambie de actitud y se corrija el rumbo hacia una política que promueva el bienestar social, mientras ofrezco mi trabajo para crear opciones para los jóvenes. Insisto #YoNoMeCanso y solicito respeto a la tradición universitaria del diálogo para resolver conflictos Una primera versión de este artículo fue publicado el día 19 de Noviembre en la Unión de Morelos
miércoles, 8 de octubre de 2014
Deseo una sociedad que de opciones a los jovenes
En estos días hemos recibido noticias que nos muestran la terrible situación que enfrenta nuestra juventud. En estas líneas he mencionado en varias ocasiones que los jóvenes trabajan y obtienen logros y que ellos merecen nuestra colaboración. Sin embargo en estos días han recibido balas... me quedo sin palabras... Considero nuestra obligación abrir verdaderas oportunidades para el desarrollo de los jóvenes, esta es una de las razones de mi compromiso con la sustentabilidad. Por eso hoy quiero referirme a una actividad que abrimos a la juventud en la zona metropolitana de Cuernavaca.
Déjenme hacer un recuento para contextualizar este esfuerzo. Con el objetivo de promover actividades integrales la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM ha creado el programa “Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades”. En el 2013 en Morelos tuvimos la fortuna de celebrar el 69 Encuentro de Artes Ciencias y Humanidades. En este encuentro tuvimos actividades culturales (científicas, artísticas y de discusión) en todo el Campus de la UNAM en Morelos y en algunas de las instalaciones de la UAEM en Chamilpa. Este programa de la UNAM generosamente articula acciones para llevar a los jóvenes y niños actividades integradoras. Como una muestra basta decir que en el encuentro 70 asistió Beakman a Universum (el museo de ciencias de la UNAM) asistiendo miles de personas y de esta forma llamó la atención de los medios nacionales.
Con el objetivo claro de ofertar actividades artísticas, científicas y de cultura en general, la semana pasada se celebró el 75 Encuentro en la parte sureña de la zona metropolitana de la Cd. de Cuernavaca. Así con un afán universitario de compartir se desarrollaron actividades de música, debate, teatro, danza, exposiciones y pláticas en Instituto de Energías Renovables de la UNAM, establecido en Temixco, en las instalaciones de la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata, en el municipio del mismo nombre y en la Universidad Politécnica del Estado de Morelos, en Juitepec. Todas estas instituciones públicas dedicadas a la formación de jóvenes con un sesgo científico tecnológico coincidieron en realizar un esfuerzo por brindar otras actividades a los jóvenes. En mi opinión, es muy importante para nuestra sociedad morelense que los jóvenes interioricen la riqueza de la humanidad disfrutando desde conferencias científicas, hasta exposiciones de fotografía o muestras de esculturas. Otro punto importante fue que en este encuentro se contó con la participación de la escuela de artes plásticas de la UNAM ubicada en Taxco, otra entidad académica en un entorno complicado que tiene como meta otorgar opciones a la juventud mexicana.
Es importante mencionar que cuando propuse la celebración de este encuentro todas las partes involucradas aceptaron de inmediato, no dudaron. Las cabezas de la Coordinación de Investigación Científica de la UNAM, la UPEMOR, la UTEZ y la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos, sin vacilar decidieron apoyar a este evento. Todas ellas convencidas de la necesidad de llevar aspectos culturales y de reflexión a los jóvenes en la zona sur de la zona metropolitana de Cuernavaca.
Con este encuentro quedó patente el compromiso de las universidades por difundir la cultura, es más, se mostró que podemos trabajar en conjunto por restablecer el tejido social y con ello contribuir en el ámbito social a construir el paradigma de la sustentabilidad en nuestro entorno inmediato. Ahora resta mostrar que podemos establecer colaboraciones de largo aliento y generar conocimiento que impacte en nuestro entorno.
Estoy seguro que el Campus Morelos de la UNAM retomará pronto su compromiso de extensión de la cultura y, aunque somos fundamentalmente un campus de investigación científica, organizaremos un nuevo Encuentro para los jóvenes morelenses mostrando un espíritu universal e integrador.
Desde mi punto de vista, es muy importante que los que asistimos a estas actividades agradezcamos a los responsables de estas instituciones, pero muy especialmente a las personas que con su trabajo sigiloso y eficiente hicieron posible el éxito de este 75 Encuentro, así agradecemos a Guadalupe Reza, Adriana Reynoso, Daniela Juárez, Angel Mayren, Octavio Moctezuma, Alejandra Llorente, Jesús Aceves, Gabriela Hernández y muchos otros cuyos nombres no cabrían en el espacio que disponemos. La lista que aquí debería haber me recuerda la lista interminable de santos y santas del Evangelio Según Jesucristo de José Saramago. De hecho estas personas que no mencionamos, los mismo que se ha hecho con los nombres de quienes construyeron las pirámides de Xochicalco o las del Tepozteco; todos ellos son los verdaderos artífices de las construcciones que admiramos, de las obras de teatro que gozamos, de la música que nos alaga, de estos Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades que nos acercan más a la esencia misma de nuestra especie. Considero que todos nosotros podemos contribuir cotidianamente con nuestro esfuerzo y corresponsabilidad a construir una sociedad con bienestar social.
Debemos recordar que las personas requieren reconocimiento y más en la etapa de la juventud. Promovamos tres acciones concretas: brindemos opciones a nuestros jóvenes, apostemos a las soluciones de largo plazo y reconozcamos el trabajo de las personas en nuestro entorno. Con acciones espero contribuir, ya que, seguro estoy, los jóvenes están trabajando.
Una versión previa de este artículo fue publicado el día 8 de Octubre en el periódico la Unión de Morelos
Déjenme hacer un recuento para contextualizar este esfuerzo. Con el objetivo de promover actividades integrales la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM ha creado el programa “Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades”. En el 2013 en Morelos tuvimos la fortuna de celebrar el 69 Encuentro de Artes Ciencias y Humanidades. En este encuentro tuvimos actividades culturales (científicas, artísticas y de discusión) en todo el Campus de la UNAM en Morelos y en algunas de las instalaciones de la UAEM en Chamilpa. Este programa de la UNAM generosamente articula acciones para llevar a los jóvenes y niños actividades integradoras. Como una muestra basta decir que en el encuentro 70 asistió Beakman a Universum (el museo de ciencias de la UNAM) asistiendo miles de personas y de esta forma llamó la atención de los medios nacionales.
Con el objetivo claro de ofertar actividades artísticas, científicas y de cultura en general, la semana pasada se celebró el 75 Encuentro en la parte sureña de la zona metropolitana de la Cd. de Cuernavaca. Así con un afán universitario de compartir se desarrollaron actividades de música, debate, teatro, danza, exposiciones y pláticas en Instituto de Energías Renovables de la UNAM, establecido en Temixco, en las instalaciones de la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata, en el municipio del mismo nombre y en la Universidad Politécnica del Estado de Morelos, en Juitepec. Todas estas instituciones públicas dedicadas a la formación de jóvenes con un sesgo científico tecnológico coincidieron en realizar un esfuerzo por brindar otras actividades a los jóvenes. En mi opinión, es muy importante para nuestra sociedad morelense que los jóvenes interioricen la riqueza de la humanidad disfrutando desde conferencias científicas, hasta exposiciones de fotografía o muestras de esculturas. Otro punto importante fue que en este encuentro se contó con la participación de la escuela de artes plásticas de la UNAM ubicada en Taxco, otra entidad académica en un entorno complicado que tiene como meta otorgar opciones a la juventud mexicana.
Es importante mencionar que cuando propuse la celebración de este encuentro todas las partes involucradas aceptaron de inmediato, no dudaron. Las cabezas de la Coordinación de Investigación Científica de la UNAM, la UPEMOR, la UTEZ y la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos, sin vacilar decidieron apoyar a este evento. Todas ellas convencidas de la necesidad de llevar aspectos culturales y de reflexión a los jóvenes en la zona sur de la zona metropolitana de Cuernavaca.
Con este encuentro quedó patente el compromiso de las universidades por difundir la cultura, es más, se mostró que podemos trabajar en conjunto por restablecer el tejido social y con ello contribuir en el ámbito social a construir el paradigma de la sustentabilidad en nuestro entorno inmediato. Ahora resta mostrar que podemos establecer colaboraciones de largo aliento y generar conocimiento que impacte en nuestro entorno.
Estoy seguro que el Campus Morelos de la UNAM retomará pronto su compromiso de extensión de la cultura y, aunque somos fundamentalmente un campus de investigación científica, organizaremos un nuevo Encuentro para los jóvenes morelenses mostrando un espíritu universal e integrador.
Desde mi punto de vista, es muy importante que los que asistimos a estas actividades agradezcamos a los responsables de estas instituciones, pero muy especialmente a las personas que con su trabajo sigiloso y eficiente hicieron posible el éxito de este 75 Encuentro, así agradecemos a Guadalupe Reza, Adriana Reynoso, Daniela Juárez, Angel Mayren, Octavio Moctezuma, Alejandra Llorente, Jesús Aceves, Gabriela Hernández y muchos otros cuyos nombres no cabrían en el espacio que disponemos. La lista que aquí debería haber me recuerda la lista interminable de santos y santas del Evangelio Según Jesucristo de José Saramago. De hecho estas personas que no mencionamos, los mismo que se ha hecho con los nombres de quienes construyeron las pirámides de Xochicalco o las del Tepozteco; todos ellos son los verdaderos artífices de las construcciones que admiramos, de las obras de teatro que gozamos, de la música que nos alaga, de estos Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades que nos acercan más a la esencia misma de nuestra especie. Considero que todos nosotros podemos contribuir cotidianamente con nuestro esfuerzo y corresponsabilidad a construir una sociedad con bienestar social.
Debemos recordar que las personas requieren reconocimiento y más en la etapa de la juventud. Promovamos tres acciones concretas: brindemos opciones a nuestros jóvenes, apostemos a las soluciones de largo plazo y reconozcamos el trabajo de las personas en nuestro entorno. Con acciones espero contribuir, ya que, seguro estoy, los jóvenes están trabajando.
Una versión previa de este artículo fue publicado el día 8 de Octubre en el periódico la Unión de Morelos
miércoles, 13 de agosto de 2014
Reflexiones sobre el desempeño y evaluación en organizaciones
Hace algún tiempo comentaba sobre las posibilidades de transformar nuestras instituciones educativas en organizaciones que consideren la generación de conocimiento como una tarea multidisciplinaria y construida por diversos entes que interaccionan de manera equilibrada y donde sus interacciones son, quizá, más importantes que las personas mismas. Este enfoque concuerda plenamente con lo que comenté la semana pasada al utilizar el texto de Donella Meadows (Thinking in Systems) sobre conceptos de sistemas complejos. En esta ocasión, bajo la mismas premisas, comentaré otras dos trampas en la que caemos en nuestras organizaciones en los procesos de evaluación y definición de objetivos. Estoy convencido que la definición de objetivos pobres y formas de evaluación dominadas por criterios que promuevan “buenas” evaluaciones para todos son trampas en las que caemos en organizaciones de todo tipo (por ejemplo empresarial, social o educativa). Debido a mi experiencia en este escrito ilustraré los hechos, cuando lo considere necesario, refiriéndome a entidades académicas, seguramente cada uno de los lectores podrá encontrar ejemplos en su entorno inmediato.
Debo reconocer que el sector académico de educación superior de alto desempeño en México es evaluado continuamente por diferentes actores. Déjenme detallar este punto. Un profesor investigador de una institución de educación superior es evaluado por su institución para su permanencia y, en su caso, promoción, pero también puede someterse a otra evaluación en el contexto nacional por parte del Sistema Nacional de Investigadores. Estas dos evaluaciones comparten aspectos, pero en general suelen ser diferentes en el énfasis de los tópicos y en la composición de las comisiones que la realizan. Estas dos evaluaciones redundaran en retribuciones económicas para los académicos, es decir, el salario final del académico depende fuertemente del resultado estas evaluaciones. Hasta aquí pareciera que la situación es adecuada.
Sin embargo, tengo que mencionar que en ocasiones el resultado no favorable de las evaluaciones condiciona la forma misma de la evaluación, y esta es modificada para que la mayoría de los evaluados obtenga mejores niveles de recompensa. Esto conduce a la modificación de criterios que promueven un desempeño que cada vez más pobre generando un corrimiento hacia un rendimiento menor del sistema. En este tópico D. Meadows sugiere mantener los estándares de rendimiento en términos absolutos. Mejor aún, propone que los estándares pueden incrementarse mediante apuestas reales hacia un mejor desempeño basado en la mejora de la infraestructura que permita alcanzar estos nuevos estándares, y así propiciar un mejor rendimiento del sistema.
El otro aspecto consiste en que frecuentemente se busca una meta equivocada. El sistema académico es muy sensible a la retroalimentación y modifica su comportamiento ante indicaciones que pueden orientar en forma inexacta o incompleta. Por ejemplo el demandar la publicación de artículos de investigación es una solicitud incompleta o inexacta. Desde mi punto de vista la sociedad considera a las instituciones de investigación como integrales y demanda algo menos incompleto e inexacto: la generación de conocimiento, formación de personal altamente capacitado y comunicación de estos nuevos conocimientos a la sociedad. Todo ello con la intención de propiciar el bienestar social. Este mensaje no debe ser dado de tal manera que pueda partirse en tres objetivos, sino debe ser transmitido de forma que contemple las variantes de énfasis, pero conserve la unidad de este reclamo social. Para que el sistema sea saludable se debe poner especial atención en no confundir el esfuerzo con el resultado o tendremos una organización que se esfuerza, pero descuida los resultados que la sociedad necesita.
En este sentido podríamos considerar entidades evaluadoras que no sean formadas por entes de la propia organización, con la finalidad de no orientar los indicadores hacia el bajo desempeño. La solicitud de participación de los locales en las comisiones evaluadoras generalmente se argumenta diciendo que los locales conocen más de cerca las características del trabajo de la organización, pero esto conduce, la mayoría de las veces, al desempeño a la baja.
Por otro lado, para propiciar la conciencia sobre la contribución individual al sistema podría demandarse que cada individuo manifieste claramente los aspectos donde contribuye de manera significativa a la organización. Este último punto implicará un reconocimiento de las limitaciones individuales, pero propiciará una conciencia colectiva que resalte las contribuciones del individuo a la organización.
Claramente, las organizaciones requieren de la definición de indicadores de su desempeño y estos indicadores serán múltiples y diversos, así que para tener una organización de excelencia, cada miembro de la organización deberá buscar marcar en algún indicador de desempeño por arriba del promedio. Esta manera mostrará claramente la importancia de cada individuo en el sistema y promoverá un ambiente de reconocimiento mutuo de los miembros de la organización.
Espero sirvan estas discusiones para construir organizaciones que propicien el bienestar social.
Este artículo fue publicado en el periódico La Unión el día 13 de Agosto
Debo reconocer que el sector académico de educación superior de alto desempeño en México es evaluado continuamente por diferentes actores. Déjenme detallar este punto. Un profesor investigador de una institución de educación superior es evaluado por su institución para su permanencia y, en su caso, promoción, pero también puede someterse a otra evaluación en el contexto nacional por parte del Sistema Nacional de Investigadores. Estas dos evaluaciones comparten aspectos, pero en general suelen ser diferentes en el énfasis de los tópicos y en la composición de las comisiones que la realizan. Estas dos evaluaciones redundaran en retribuciones económicas para los académicos, es decir, el salario final del académico depende fuertemente del resultado estas evaluaciones. Hasta aquí pareciera que la situación es adecuada.
Sin embargo, tengo que mencionar que en ocasiones el resultado no favorable de las evaluaciones condiciona la forma misma de la evaluación, y esta es modificada para que la mayoría de los evaluados obtenga mejores niveles de recompensa. Esto conduce a la modificación de criterios que promueven un desempeño que cada vez más pobre generando un corrimiento hacia un rendimiento menor del sistema. En este tópico D. Meadows sugiere mantener los estándares de rendimiento en términos absolutos. Mejor aún, propone que los estándares pueden incrementarse mediante apuestas reales hacia un mejor desempeño basado en la mejora de la infraestructura que permita alcanzar estos nuevos estándares, y así propiciar un mejor rendimiento del sistema.
El otro aspecto consiste en que frecuentemente se busca una meta equivocada. El sistema académico es muy sensible a la retroalimentación y modifica su comportamiento ante indicaciones que pueden orientar en forma inexacta o incompleta. Por ejemplo el demandar la publicación de artículos de investigación es una solicitud incompleta o inexacta. Desde mi punto de vista la sociedad considera a las instituciones de investigación como integrales y demanda algo menos incompleto e inexacto: la generación de conocimiento, formación de personal altamente capacitado y comunicación de estos nuevos conocimientos a la sociedad. Todo ello con la intención de propiciar el bienestar social. Este mensaje no debe ser dado de tal manera que pueda partirse en tres objetivos, sino debe ser transmitido de forma que contemple las variantes de énfasis, pero conserve la unidad de este reclamo social. Para que el sistema sea saludable se debe poner especial atención en no confundir el esfuerzo con el resultado o tendremos una organización que se esfuerza, pero descuida los resultados que la sociedad necesita.
En este sentido podríamos considerar entidades evaluadoras que no sean formadas por entes de la propia organización, con la finalidad de no orientar los indicadores hacia el bajo desempeño. La solicitud de participación de los locales en las comisiones evaluadoras generalmente se argumenta diciendo que los locales conocen más de cerca las características del trabajo de la organización, pero esto conduce, la mayoría de las veces, al desempeño a la baja.
Por otro lado, para propiciar la conciencia sobre la contribución individual al sistema podría demandarse que cada individuo manifieste claramente los aspectos donde contribuye de manera significativa a la organización. Este último punto implicará un reconocimiento de las limitaciones individuales, pero propiciará una conciencia colectiva que resalte las contribuciones del individuo a la organización.
Claramente, las organizaciones requieren de la definición de indicadores de su desempeño y estos indicadores serán múltiples y diversos, así que para tener una organización de excelencia, cada miembro de la organización deberá buscar marcar en algún indicador de desempeño por arriba del promedio. Esta manera mostrará claramente la importancia de cada individuo en el sistema y promoverá un ambiente de reconocimiento mutuo de los miembros de la organización.
Espero sirvan estas discusiones para construir organizaciones que propicien el bienestar social.
Este artículo fue publicado en el periódico La Unión el día 13 de Agosto
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Una real transición energética
Hoy en día se discute la llamada Reforma Energética en nuestro país, sin embargo como ya hemos mencionado la propuesta es una reforma a la condición actual de explotar los hidrocarburos. La reforma como se propone parece tener un objetivo a corto plazo, digamos unos 20 años, para explotar los yacimientos de hidrocarburos en el menor plazo posible e impulsar la economía. Sin embargo, tenemos más de 30 años con esta estrategia y no ha dado resultado, tenemos un país donde la pobreza impera y el agotamiento de los recursos naturales es aterrador.
Recientemente leí un artículo sobre la transición energética mundial que me motiva en insistir en promover una real transición energética en nuestro país.
Primeramente es importante considerar que la producción mundial de petróleo ha sido, básicamente constante durante los últimos años. Aunque algunos yacimientos declinan de forma irreversible (por ejemplo, Cantarel), mientras que otros, principalmente en Estados Unidos, están experimentando un verdadero renacimiento en la producción de petróleo líquidos debido a la explotación de yacimientos bituminosos. La producción de gas natural está aumentando en todo el mundo, especialmente en algunas regiones del mundo la explotación de los llamados recursos shale gas. La producción de carbón está creciendo rápidamente. En general, la producción de energía a partir de hidrocarburos parece todavía crecer, a pesar de que claramente la capacidad de la Tierra para absorber los productos de la combustión de hidrocarburos es limitada. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ha llegado a 400 partes por millón (ppm), un valor de lo más alto en los últimos millones de años. Además del calentamiento de la atmósfera generada por el efecto invernadero, hay varias consecuencias negativas de este aumento de la concentración de CO2: acidificación de los océanos, el aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos y otros más. Posiblemente el más preocupante de estos efectos es la liberación del metano atrapado en el permafrost y en los hidratos de aguas profundas que acelerarán aún más las tendencias negativas con efectos verdaderamente catastróficos.
De las posibles soluciones energéticas está la energía nuclear, pero presenta considerables dificultades. La última década ha visto un renacimiento en la construcción de nuevas plantas, aunque todavía en número insuficiente para reemplazar las plantas en retiro. Esta tendencia se interrumpió con el accidente de Fukushima del 2011. En la actualidad, la producción de energía nuclear en todo el mundo está disminuyendo, aunque algunas empresas nucleares desean instalar algunas en países en desarrollo con necesidades energéticas más apremiantes y gobiernos no exigentes.
Hacia la estrategia de sustentabilidad energética, vemos una tendencia hacia una mayor eficiencia en la producción y los usos finales de la energía. Estrategia particularmente evidente en el sector residencial, con edificios que reducen el consumo de energía mediante un mejor aislamiento, calefacción solar pasiva, enfriamiento evaporativo, iluminación de alta eficiencia y otras acciones bioclimáticas. Este tipo de estrategias comprende también el transporte con vehículos híbridos y eléctricos. Estos últimos en conjunción con carga eléctrica proveniente de fuentes renovables. También existen acciones para mejorar el transporte público hacia uno eficiente y de calidad.
El gobierno mexicano como el de muchos otros países, anuncia que: la “transición energética” está en marcha. Estamos frente tiempos cada vez más difíciles y el mantener el sistema de suministro energético actual, basado en los combustibles fósiles, no parece tener el futuro que se veía hace unos cincuenta años. Los efectos combinados de agotamiento de los recursos y del cambio climático están empujando a la humanidad en el sentido de sustituir los combustibles fósiles por formas más limpias y más equitativas de suministro de energía. Existen cuentas alegres sobre la disponibilidad energética, pero la tarea no es fácil.
Por ejemplo, se ha estimado que la superficie de tierra necesaria para la sustitución completa de los combustibles fósiles por un combinación de energías renovables (por ejemplo de energías eólica y solar) sería del orden de 0.5 % del total, que es del mismo orden de magnitud de la actual huella de las estructuras hechas por la humanidad. Es decir necesitaríamos construir instalaciones en extensiones de tierra del mismo tamaño de las que ya hemos construido. Dada esta limitación y a la dispersión de las fuentes renovables de energía, insisto en proponer el uso de las mismas edificaciones que hemos construido para, sobre ellas, instalar dispositivos para el aprovechamiento de la energía solar o eólica. Es decir, el cubrir los techos de las edificaciones con dispositivos solares y eólicos, claramente, disminuiría la demanda de suelo y disminuirá significativamente la demanda energética proveniente de los hidrocarburos. De aquí la necesidad de realizar investigación y desarrollo tecnológico para crear nuevas formas de aprovechamiento de las energías renovables que sustenten la vida como la conocemos y realmente promuevan el bienestar social.
Desde mi punto de vista, la implantación de calentadores solares, sistemas fotovoltaicos, generadores eólicos o aerobombas sobre las edificaciones actuales es una estrategia a impulsar para disminuir la producción de bióxido de carbono y el impacto negativo ambiental que actualmente se hace al quemar los hidrocarburos. Esta es una acción que todos podemos propiciar y que está en nuestras manos implantar.
Propiciemos una real transición energética desde las raíces de la sociedad, incorporemos a los dispositivos que aprovechan las fuentes renovables de energía en nuestra vida cotidiana.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 20 de Noviembre
Recientemente leí un artículo sobre la transición energética mundial que me motiva en insistir en promover una real transición energética en nuestro país.
Primeramente es importante considerar que la producción mundial de petróleo ha sido, básicamente constante durante los últimos años. Aunque algunos yacimientos declinan de forma irreversible (por ejemplo, Cantarel), mientras que otros, principalmente en Estados Unidos, están experimentando un verdadero renacimiento en la producción de petróleo líquidos debido a la explotación de yacimientos bituminosos. La producción de gas natural está aumentando en todo el mundo, especialmente en algunas regiones del mundo la explotación de los llamados recursos shale gas. La producción de carbón está creciendo rápidamente. En general, la producción de energía a partir de hidrocarburos parece todavía crecer, a pesar de que claramente la capacidad de la Tierra para absorber los productos de la combustión de hidrocarburos es limitada. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ha llegado a 400 partes por millón (ppm), un valor de lo más alto en los últimos millones de años. Además del calentamiento de la atmósfera generada por el efecto invernadero, hay varias consecuencias negativas de este aumento de la concentración de CO2: acidificación de los océanos, el aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos y otros más. Posiblemente el más preocupante de estos efectos es la liberación del metano atrapado en el permafrost y en los hidratos de aguas profundas que acelerarán aún más las tendencias negativas con efectos verdaderamente catastróficos.
De las posibles soluciones energéticas está la energía nuclear, pero presenta considerables dificultades. La última década ha visto un renacimiento en la construcción de nuevas plantas, aunque todavía en número insuficiente para reemplazar las plantas en retiro. Esta tendencia se interrumpió con el accidente de Fukushima del 2011. En la actualidad, la producción de energía nuclear en todo el mundo está disminuyendo, aunque algunas empresas nucleares desean instalar algunas en países en desarrollo con necesidades energéticas más apremiantes y gobiernos no exigentes.
Hacia la estrategia de sustentabilidad energética, vemos una tendencia hacia una mayor eficiencia en la producción y los usos finales de la energía. Estrategia particularmente evidente en el sector residencial, con edificios que reducen el consumo de energía mediante un mejor aislamiento, calefacción solar pasiva, enfriamiento evaporativo, iluminación de alta eficiencia y otras acciones bioclimáticas. Este tipo de estrategias comprende también el transporte con vehículos híbridos y eléctricos. Estos últimos en conjunción con carga eléctrica proveniente de fuentes renovables. También existen acciones para mejorar el transporte público hacia uno eficiente y de calidad.
El gobierno mexicano como el de muchos otros países, anuncia que: la “transición energética” está en marcha. Estamos frente tiempos cada vez más difíciles y el mantener el sistema de suministro energético actual, basado en los combustibles fósiles, no parece tener el futuro que se veía hace unos cincuenta años. Los efectos combinados de agotamiento de los recursos y del cambio climático están empujando a la humanidad en el sentido de sustituir los combustibles fósiles por formas más limpias y más equitativas de suministro de energía. Existen cuentas alegres sobre la disponibilidad energética, pero la tarea no es fácil.
Por ejemplo, se ha estimado que la superficie de tierra necesaria para la sustitución completa de los combustibles fósiles por un combinación de energías renovables (por ejemplo de energías eólica y solar) sería del orden de 0.5 % del total, que es del mismo orden de magnitud de la actual huella de las estructuras hechas por la humanidad. Es decir necesitaríamos construir instalaciones en extensiones de tierra del mismo tamaño de las que ya hemos construido. Dada esta limitación y a la dispersión de las fuentes renovables de energía, insisto en proponer el uso de las mismas edificaciones que hemos construido para, sobre ellas, instalar dispositivos para el aprovechamiento de la energía solar o eólica. Es decir, el cubrir los techos de las edificaciones con dispositivos solares y eólicos, claramente, disminuiría la demanda de suelo y disminuirá significativamente la demanda energética proveniente de los hidrocarburos. De aquí la necesidad de realizar investigación y desarrollo tecnológico para crear nuevas formas de aprovechamiento de las energías renovables que sustenten la vida como la conocemos y realmente promuevan el bienestar social.
Desde mi punto de vista, la implantación de calentadores solares, sistemas fotovoltaicos, generadores eólicos o aerobombas sobre las edificaciones actuales es una estrategia a impulsar para disminuir la producción de bióxido de carbono y el impacto negativo ambiental que actualmente se hace al quemar los hidrocarburos. Esta es una acción que todos podemos propiciar y que está en nuestras manos implantar.
Propiciemos una real transición energética desde las raíces de la sociedad, incorporemos a los dispositivos que aprovechan las fuentes renovables de energía en nuestra vida cotidiana.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 20 de Noviembre
miércoles, 7 de noviembre de 2012
La educación superior en el desarrollo sustentable
En el Congreso de Estudiantes del Centro de Investigación en Energía del pasado mes de octubre, hubo una mesa redonda donde se abordó la pregunta: ¿cuál es el papel de las instituciones de educación superior en el desarrollo sustentable?, en particular, en aspectos de fuentes renovables de energía. En mi opinión la respuesta es simple: las instituciones de educación superior tienen que hacer lo mismo que en otros aspectos: formar e informar. Así de sencillo; pero ¿en qué contexto y para qué?, ésas son realmente las preguntas. Desde mi punto de vista, la mayoría de las instituciones educativas mexicanas desde los años setentas a la fecha han tenido un comportamiento ingenuo y han propuesto desarrollar las fuentes renovables de energía enfocadas a subsanar la pobreza de la población rural. Querían desarrollar estufas ahorradoras de leña, querían promover el uso de sistemas fotovoltaicos en la casa y que así la persona pudiera prender un foco y quizá ver la TV. Ese tipo de propuestas, aunque útiles en alguna medida, son una actitud inocua para el desarrollo sustentable. Esta perspectiva que no es adecuada. En mi opinión debe haber un enfoque productivo en la promoción de las fuentes renovables de energía; pero entendiendo productivo como aquel que genera conocimiento, aquel que desarrolla tecnología y aquel que genera riqueza para la población, para la comunidad. Para lograr conciliar los intereses de los diferentes ámbitos de la sustentabilidad: económico, social, ambiental e institucional, hay que basar la economía en el valor agregado, no en la mano de obra barata, amalgamar el conocimiento tradicional con el científico, propiciar el reparto equitativo de la riqueza y esto lo pueden hacer o promover las instituciones de educación superior.
Por otro lado, en México hay pocos científicos y pocos tecnólogos, los números son claros, en estos rubros estamos en el último lugar de los países del OCDE. Esta situación no es culpa de las instituciones educativas, el sector empresarial tiene una responsabilidad no comprendida. Este sector no está contratando a personas altamente capacitadas, ya que generalmente invierte en negocios basados en mano de obra barata o con el criterio del menor costo. Las instituciones de educación superior tienen que formar personal altamente capacitado. Ellas no pueden rehuir su responsabilidad de preparar personas que produzcan riqueza de alto valor agregado, tienen que formar a los científicos, a los tecnólogos, a los empresarios, a los profesionales, etc. y tienen que formarlos con rigor científico y conciencia social y ambiental.
Las instituciones de educación superior en México tienen que generar conocimiento nuevo, formar personal capaz de comunicar los conocimientos, capacitar emprendedores que generen negocios; pero negocios basados en la tecnología, basados en el conocimiento. Como sociedad no podemos permitir que un sector empresarial, que no está demandando tecnología, exija personal con capacidades limitadas para pagarle poco. Las instituciones de educación tienen que formar ahora emprendedores capaces de generar negocios basados en la tecnología. Podemos decir que el objetivo es generar tecnología, generar negocios, pero negocios no con un afán rapaz en el sentido de obtener la mayor ganancia en el menor tiempo posible; ése es el capitalismo rapaz y ése es el consumismo enajenante que evitan consigamos el desarrollo sustentable. La frase generación de negocios despierta suspicacias en los sectores ambientalistas y sociales; pero debemos propugnar por generar negocios DE y PARA la sociedad, en el sentido de que las ganancias sean repartidas equitativamente y se consideren las limitaciones de recursos y que compartimos nuestro entorno con otros seres vivos.
Acaso esto es una Utopía, considero que lo antes dicho es un futuro deseable.
La educación debe formar gente que haga negocios que genere riqueza equitativamente distribuida; pero tiene que actuarse con conciencia de que el mundo es finito. Aunque tenemos una fuente inagotable de energía que es el Sol; lo único que recibe de manera ilimitada el sistema Tierra es esta energía; todo lo demás es finito. Por lo anterior insisto, las instituciones de educación tienen la misión de formar gente con exigencia académica, rigor científico, responsabilidad social y ética que nos garantice una visión a largo plazo, es decir debemos promover una educación para el desarrollo sustentable
Este artículo fue publicado el día 7 de Noviembre
Por otro lado, en México hay pocos científicos y pocos tecnólogos, los números son claros, en estos rubros estamos en el último lugar de los países del OCDE. Esta situación no es culpa de las instituciones educativas, el sector empresarial tiene una responsabilidad no comprendida. Este sector no está contratando a personas altamente capacitadas, ya que generalmente invierte en negocios basados en mano de obra barata o con el criterio del menor costo. Las instituciones de educación superior tienen que formar personal altamente capacitado. Ellas no pueden rehuir su responsabilidad de preparar personas que produzcan riqueza de alto valor agregado, tienen que formar a los científicos, a los tecnólogos, a los empresarios, a los profesionales, etc. y tienen que formarlos con rigor científico y conciencia social y ambiental.
Las instituciones de educación superior en México tienen que generar conocimiento nuevo, formar personal capaz de comunicar los conocimientos, capacitar emprendedores que generen negocios; pero negocios basados en la tecnología, basados en el conocimiento. Como sociedad no podemos permitir que un sector empresarial, que no está demandando tecnología, exija personal con capacidades limitadas para pagarle poco. Las instituciones de educación tienen que formar ahora emprendedores capaces de generar negocios basados en la tecnología. Podemos decir que el objetivo es generar tecnología, generar negocios, pero negocios no con un afán rapaz en el sentido de obtener la mayor ganancia en el menor tiempo posible; ése es el capitalismo rapaz y ése es el consumismo enajenante que evitan consigamos el desarrollo sustentable. La frase generación de negocios despierta suspicacias en los sectores ambientalistas y sociales; pero debemos propugnar por generar negocios DE y PARA la sociedad, en el sentido de que las ganancias sean repartidas equitativamente y se consideren las limitaciones de recursos y que compartimos nuestro entorno con otros seres vivos.
Acaso esto es una Utopía, considero que lo antes dicho es un futuro deseable.
La educación debe formar gente que haga negocios que genere riqueza equitativamente distribuida; pero tiene que actuarse con conciencia de que el mundo es finito. Aunque tenemos una fuente inagotable de energía que es el Sol; lo único que recibe de manera ilimitada el sistema Tierra es esta energía; todo lo demás es finito. Por lo anterior insisto, las instituciones de educación tienen la misión de formar gente con exigencia académica, rigor científico, responsabilidad social y ética que nos garantice una visión a largo plazo, es decir debemos promover una educación para el desarrollo sustentable
Este artículo fue publicado el día 7 de Noviembre
miércoles, 17 de octubre de 2012
Sostenible o sustentable
En estos días me cuestionaron sobre el uso de la palabra sustentable cuando se hace referencia al desarrollo de largo plazo que contempla los aspectos ambientales, económicos y sociales. Estoy convencido que nos gusta escribir usando las palabras adecuadas. En el ámbito del desarrollo sustentable existe la duda sobre cuál es la palabra correcta sostenible o sustentable. La palabra sostenible en el diccionario de la Real Academia Española se define como un adjetivo que se refiere a “Dicho de un proceso: Que puede mantenerse por sí mismo, como lo hace, p. ej., un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes.” (La enmienda dice: "Especialmente en ecología y economía, que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente.") Una revisión rápida de esta definición pudiera parecer suficiente para el propósito descrito. De hecho, yo mismo, por muchos años, usé la frase desarrollo económico sostenible, sin embargo después de amigables discusiones con Manuel Martínez Fernández me convenció que la definición de sostenible no basta para buscar el bienestar de todos. En esas discusiones me comentó que ya desde la década de los 70 del siglo pasado en la Comisión Brundtland de Naciones Unidas se discutían estos aspectos. Aunque fue hasta 1992 que en la Cumbre de Río que se determinó el uso del término sustentable para designar un desarrollo económico diferente. Durante todo este proceso Víctor de Urquidi participó activamente en estas discusiones que concluyeron en la necesidad de incorporar el aspecto de equidad entre las generaciones actuales y futuras en la conceptualización de un desarrollo de largo plazo. La frase: “Las oportunidades y los derechos de las generaciones futuras deben ir acompañados de equidad, de disminución de la desigualdad social” implica que el considerar los aspectos de equidad social en todo momento es fundamental para conseguir la sustentabilidad. La equidad social es un aspecto olvidado por las personas que habitan en regiones desarrolladas; ya sea en Europa, Asia y por supuesto México, el olvido hace que se enfaticen los problemas del ambiente y que se sobrepongan al ámbito social. En la actualidad, en todo el mundo hay personas que no gozan de bienestar, e implantar acciones de protección al ambiente que no contemplen la satisfacción de sus necesidades es también causa de marginación que no puede encaminarnos al desarrollo económico que involucre el uso racional de los recursos naturales y la equidad entre las personas de la generación actual y de generaciones futuras. De esta manera, el desarrollo económico que contemple la preservación de recursos para las futuras generaciones y que además garantice la equidad entre las personas que viven en una misma generación, podrá ser llamado desarrollo sustentable. Víctor de Urquidi lanzó una frase lapidaria al comentar que “El desarrollo sustentable se vuelve así todo lo contrario de lo que ha sido el desarrollo económico hasta ahora...”. En mi opinión, la ausencia de los aspectos de equidad social en la definición de desarrollo sostenible hacen que se requiera enfatizar su importancia y, por ello, el uso del concepto de desarrollo económico sustentable es necesario. Esto ha sido enfatizado por muchos académicos, entre ellos Enrique Leff, Gemma Cervantes y Gian Carlo Delgado.
Es notable que estamos a más de 20 años de la Cumbre de Río y que todavía no se toman acciones efectivas para encaminarnos a un desarrollo sustentable. Aunque claramente hay algunos esfuerzos, por ejemplo, en la promoción del uso de fuentes renovables de energía. En México, parece que la política va en contrasentido de estos últimos esfuerzos. El aviso de que contamos con un nuevo yacimiento petrolero no apunta en dirección de la sustentabilidad del país. Debemos luchar por el fomento al uso de las fuentes renovables de energía.
También quiero dejar claro que en estos momentos cuando la desigualdad social lacera el mundo y en particular a nuestro México, las posibilidades de tomar acciones que contemplen plenamente los tres ámbitos de la sustentabilidad (economía, ambiente y sociedad) puede ser muy difícil. Es más, como lo ha mencionado Manuel Martínez Fernández, hoy es imperioso involucrar el ámbito institucional en estas relaciones para poder construir el nuevo paradigma de la sustentabilidad. Claramente, las instituciones son las encargadas de resolver los conflictos entre los otros tres ámbitos que por sí mismos compiten reclamando la implantación de acciones específicas de promoción a la inversión, de preservación del ambiente y de bienestar social. Necesitamos instituciones que promuevan la información, el uso del conocimiento técnico y científico y la participación ciudadana en la toma de decisiones. En estos momentos necesitamos instituciones que fomenten la participación y ciudadanos responsables que asumamos nuestro papel para construir e implantar planes de largo aliento, sin olvidar la equidad social en todo momento.
Convencido estoy de que el conocimiento científico y la información detallada de las acciones a llevar a cabo y sus consecuencias, son fundamentales para lograr que todos los involucrados puedan tomar decisiones que finalmente redundarán en el tránsito hacia la sustentabilidad.
Es notable que estamos a más de 20 años de la Cumbre de Río y que todavía no se toman acciones efectivas para encaminarnos a un desarrollo sustentable. Aunque claramente hay algunos esfuerzos, por ejemplo, en la promoción del uso de fuentes renovables de energía. En México, parece que la política va en contrasentido de estos últimos esfuerzos. El aviso de que contamos con un nuevo yacimiento petrolero no apunta en dirección de la sustentabilidad del país. Debemos luchar por el fomento al uso de las fuentes renovables de energía.
También quiero dejar claro que en estos momentos cuando la desigualdad social lacera el mundo y en particular a nuestro México, las posibilidades de tomar acciones que contemplen plenamente los tres ámbitos de la sustentabilidad (economía, ambiente y sociedad) puede ser muy difícil. Es más, como lo ha mencionado Manuel Martínez Fernández, hoy es imperioso involucrar el ámbito institucional en estas relaciones para poder construir el nuevo paradigma de la sustentabilidad. Claramente, las instituciones son las encargadas de resolver los conflictos entre los otros tres ámbitos que por sí mismos compiten reclamando la implantación de acciones específicas de promoción a la inversión, de preservación del ambiente y de bienestar social. Necesitamos instituciones que promuevan la información, el uso del conocimiento técnico y científico y la participación ciudadana en la toma de decisiones. En estos momentos necesitamos instituciones que fomenten la participación y ciudadanos responsables que asumamos nuestro papel para construir e implantar planes de largo aliento, sin olvidar la equidad social en todo momento.
Convencido estoy de que el conocimiento científico y la información detallada de las acciones a llevar a cabo y sus consecuencias, son fundamentales para lograr que todos los involucrados puedan tomar decisiones que finalmente redundarán en el tránsito hacia la sustentabilidad.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 17 de Octubre
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