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miércoles, 20 de noviembre de 2019

Correlación entre usuarios de renovables y diversidad política

Muchas veces me he preguntado por qué no actuamos para cambiar la situación del cambio climático a la que nos enfrentamos. Me refiero a que claramente estamos observando, sin actuar, situaciones que son consecuencias de este cambio climático antropogénico. Por ejemplo, la inundación de la ciudad de Venecia y la aparición de huracanes más violentos que azotan las islas caribeñas. Quizá nos parezcan lejanas ya que las mencionadas suceden realmente lejos de nuestros entornos cotidianos; pero dado que ahora la información fluye muy rápidamente deberíamos estar preocupados y ocupados en actuar para evitar este cambio que no augura una vida más placentera, en el futuro, para la mayoría de la población.
Por otro lado, a veces me he preguntado ¿la inclinación política sesga las decisiones sobre las acciones para contender contra el cambio climático?
Estaba rumiando estas ideas cuando noté un artículo en la revista Nature Energy, este pasado lunes 18 de noviembre, analizando algunas de las inclinaciones políticas de las personas que han instalado sistemas fotovoltaicos en sus casas. Me llamó la atención una de las posibles conclusiones de trabajo en el sentido que los hogares que tienen instalada energía solar en la azotea sean habitados por personas con diversos orígenes políticos; pero que sean mucho más propensos a ser políticamente activos. Este estudio fue realizado por académicos de la Universidad de California. Los científicos analizaron los registros históricos de votación e imágenes satelitales para comparar el comportamiento de los votantes con las propiedades donde se han instalado sistemas solar. Se tomaron en cuenta varios factores demográficos para garantizar que el estudio pudiera identificar con precisión las posibles correlaciones entre los resultados de diversas votaciones y la propiedad de sistemas fotovoltaicos en los techos de las casas. Los científicos encontraron que mientras los propietarios de sistemas fotovoltaicos en los techos eran ligeramente más progresistas en sus ideas políticas, y generalmente tendían a votar por los demócratas, esta tendencia era muy pequeña; pero no era un indicador determinante de cómo las personas votaban. Los datos refieren que, en las localidades analizadas, se encontró que el 34% de las personas que instalaban sistemas fotovoltaicas eran demócratas; mientras que en el grupo control era del 31%. En cambio, el 20% se declaraba republicano mientras que el 22% lo era en el grupo control. Claramente estas pequeñas diferencias no pueden ser concluyentes. Sin embargo, lo más relevante era que los sistemas fotovoltaicos eran instalados independientemente de la orientación política. Así, la investigación mostró que los propietarios de los sistemas solares en la azotea votaban indistintamente por los partidos demócratas o republicanos a tasas casi idénticas a la población general de la zona analizada. Por lo tanto, los investigadores concluyeron que no había correlaciones entre la instalación fotovoltaica y la afiliación a un partido. Dado que los científicos tampoco encontraron correlación ideológica en los que instalaron primero o después los sistemas fotovoltaicos, se puede concluir que el momento de la adopción de la tecnología solar no es un indicador de la afiliación política.


Si bien la adopción de una tecnología renovable, como la energía solar, no parece estar correlacionada con una afiliación política particular, la investigación sí encontró que los propietarios de sistemas solares eran sustancialmente más activos políticamente que sus vecinos, y eran significativamente más propensos a haber votado en elecciones anteriores. Esta conclusión fue sustentada al encontrar que los propietarios de la energía solar en la azotea votaron con mayor frecuencia en las elecciones federales y municipales que en los grupos control. Además también se encontró que eran más activos durante las elecciones "primarias" en las que se eligió a un candidato particular del partido por los votantes (recordemos que en Estados Unidos, hay elecciones para elegir al candidato de un partido y a estas elecciones se les llama primarias).
Este estudio, aunque realizado en Estados Unidos y para el entorno específico de California parece indicar que precisamente las personas con mayor iniciativa y participación son las que primero seleccionan tecnología renovable y entonces la respuesta a mi pregunta sobre la inclinación política de los que actúan contra el cambio climático no tiene una respuesta sencilla.
Sin embargo, con este estudio reafirmo que nosotros como sociedad activa podemos propiciar el cambio hacia un mundo sustentable y podemos llegar a establecer consensos independientemente de la inclinación partidista, solamente tenemos que pensar en el largo plazo. Así que tenemos que actuar ya y no esperar a que otros lo hagan por nosotros.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 20 de Noviembre en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 3 de abril de 2019

La transición energética está en nuestras manos

La noticias sobre el futuro energético de nuestro país de la última semana son contradictorias o lo aparentan. Primero, el Coordinador de Energías Renovables de la SENER propuso, durante los foros organizados por la SENER en Campeche, Tabasco y Tamaulipas para definir el Plan Nacional de Desarrollo, que el gobierno mexicano elevaría el compromiso de 35% a 40% en el uso de las fuentes renovables de energía para fin del sexenio (2024). Por supuesto, que esta noticia va en la dirección hacia propiciar la sustentabilidad y el bienestar social en nuestro país y considera que la generación de electricidad por fuentes renovables es más barata que la generación por combustibles fósiles. Sin embargo, no se mencionan las estrategias para lograr este objetivo. Por supuesto, que hay una amplia y diversa comunidad de empresas, organizaciones civiles y académicos que estamos listos para colaborar y conseguir estos objetivos. Segundo, la semana pasada se anuncia que la CFE comprará del orden de un millón de toneladas de carbón para producir electricidad. Unos días después de esta noticia la CFE anuncia que, a pesar de estas compras, no está optando por la carbonización de la energía del país; pero comenta que está “diversificando” la matriz energética con el uso de carbón y gas natural. Desde mi punto de vista, por supuesto que no se está diversificando, claramente se está optando por combustibles fósiles que emiten gases de efecto invernadero y cambian la composición de la atmósfera y son causantes del cambio climático antropogénico que estamos sufriendo. Todas las termoeléctricas (alimentadas con carbón, combustóleo o gas natural) emiten gases de efecto invernadero; si bien es cierto que las termoeléctricas de ciclo combinado son más eficientes, también emiten CO2. En cambio las fuentes renovables de energía no lo hacen. Las plantas termosolares, las centrales fotovoltaicas, los aerogeneradores, o las geotérmicas son instalaciones generadoras de electricidad que en su operación no emiten los gases que cambian la composición de la atmósfera. Por otro lado, los biocombustibles producidos con desechos orgánicos (biogás, bioetanol, biodiesel) son energéticos con emisiones neutras, es decir, emiten lo que la naturaleza puede reincorporar a la masa vegetal y durante los ciclos biológicos no cambian la composición de gases en la atmósfera. Así la solar, eólica, o biocombustibles son renovables.
Por estas razones, me parece contradictorio lo que se anuncia en dos entidades encargadas de aspectos energéticos en nuestro país, CFEy SENER. Estoy de acuerdo, y como ya lo mencioné, estoy listo para colaborar en las acciones para hacer que la matriz energética en el país sea compuesta principalmente por fuentes renovables. Por supuesto que el reto no es menor; pero en el camino de lograrlo se obtendrán beneficios adicionales que causarán efectos sinérgicos y promoverán el bienestar social.
Desde mi perspectiva, los desarrollos tecnológicos actuales, en cuanto a las fuentes renovables de energías, están contribuyendo a la democratización de la energía al posibilitar que las personas podamos generar la energía que necesitamos en los sitios donde se requiere. En forma análoga a como los celulares democratizaron la comunicación y la información en las personas; ahora la posibilidad de generar energía en casa abre las opciones a que las personas generemos la energía que necesitamos para realizar nuestras actividades cotidianas y con ella fabriquemos o generemos productos y servicios de alto valor de intercambio.
En este tenor, el Dr. Constantino Macías García, del Instituto de Ecología de la UNAM, me hizo notar, esta semana, una de las acciones que se está implantando en Alemania por las personas pequeñas en sus escuelas, al ser parte activa en el manejo de la energía que se usa. Si leyeron bien, las niñas y los niños alemanes están involucrándose para conseguir la transformación energética en sus escuelas; se encargan de monitorizar el uso de la calefacción y de la electricidad y con ello toman conciencia del uso adecuado de la energía. Así la Alemania está formando a su población para el futuro. Lo mismo podríamos hacer en México. Las posibilidades reales que tenemos para monitorizar el uso de la energía son una fuente de información y conocimiento que debemos utilizar para conformar la conciencia hacia la sustentabilidad desde la infancia. Además la versatilidad en la generación de energía, que tenemos hoy en día, asegura que algún tipo de fuente renovable de energía es más barata que los combustibles fósiles en cada región de nuestro país; aunque pueden parecer caras en este momento, en el largo plazo son baratas y, además, las personas pequeñas precisamente son las que vivirán en ese largo plazo. Al permitir que la población infantil tome acciones con conocimiento sobre las ventajas y desventajas del uso de las diferentes fuentes de energía la estamos informando y entrenando para que en el futuro ella decida sobre las fuentes de energía. Hoy en día, en nuestro país solamente escuchamos que se desea tener combustibles baratos sin importar los costos intrínsecos no contabilizados al cambiar la composición de la atmósfera; me parece que la situación sería diferente si promoviéramos que este tipo de programas, donde las personas pequeñas aprenden, se implanten en nuestras escuelas de educación elemental y media.
Con esto quiero enfatizar que, dada la tecnología en fuentes renovables, hoy podemos ejercer el derecho a generar la energía (mediante fuentes renovables) que necesitamos para las diferentes actividades, sean productivas, sociales o de esparcimiento. Esta posibilidad verdaderamente abre opciones para democratizar la energía, al permitir el acceso a la energía renovable por todas las personas. Por supuesto, al principio se requiere de un apoyo finito para que los más necesitados tengan esa opción. Cuando digo que un apoyo finito, implica que con estos apoyos iniciales en un plazo de unos diez años los sistemas de generación distribuida ya habrán pagado su costo, a los precios actuales, y empezarán a dar beneficios a toda la sociedad.
Termino comentando que la transición energética no requiere de apoyos infinitos por parte del sector gubernamental (como parece ser que lo requieren los combustibles fósiles) y que la democratización de la energía es una transición que está a nuestro alcance y en nuestras posibilidades de acción. Tomemos el ejemplo de la niñez alemana y hagamos esto en nuestra casa, escuela, oficina, empresa, etc. actuemos, no esperemos, para darnos la oportunidad de caminar hacia la sustentabilidad.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 3 de Abril en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

El futuro de la energía

Esta semana se celebra en la Ciudad de Mexico la International Renewable Energy Conference (MEXIREC) simultáneamente con el Diálogo para el Futuro de la Energía (DEMEX), reuniones de discusión coordinadas fundamentalmente por la Secretaría de Energía. En este evento participan funcionarios gubernamentales, directivos de empresas, consultores de agencias internacionales de cooperación y algunos científicos de muchos países del mundo. Pude ver participantes europeos, africanos, americanos y asiáticos, es decir de muy diversos entornos (aunque lo que más alegría me dio fue ver a estudiantes del IERUNAM), todos ellos compartiendo experiencias sobre el uso de las energías renovables.
Algunos muestran como su objetivo principal la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero, otros impulsan el uso de las energías renovables argumentando la oportunidad de generar negocios con beneficios inmediatos, algunos invocan la necesidad de armonizar nuestro desarrollo con la naturaleza. Desde mi punto de vista son todos los aspectos mencionados los que sostienen que debemos utilizar las energías renovables de una forma más amplia en nuestra sociedad.
Quiero enfatizar que en todas las reuniones a los que he asistido durante el evento el común denominador es que el precio de la energía generada con fuentes renovables es igual o menor que la energía que proviene de los combustibles fósiles. Con esto se reafirma que la situación de desventaja económica de estas fuentes frente a los hidrocarburos ha desaparecido. Lo he mencionado aquí, la electricidad generada con sistemas fotovoltaicos es más barata que la generada con gas natural, por ejemplo. Este cálculo no considera la carbonización de los precios de la energía. Esta idea de carbonización se refiere a poner un precio a las emisiones de gases de efecto invernadero de las fuentes fósiles para contemplar la futura remoción de esos gases de la atmósfera. Por supuesto que si se considerara este sobreprecio, la ventaja competitiva de las energías renovables sería mucho más amplia; sin embargo este sobreprecio difícilmente se utilizaría en una verdadera remoción, así que es mejor no hacer esas emisiones y generar energía con renovables.
Por supuesto, también en todas las reuniones otro común denominador es que hoy en día no tenemos la capacidad de cambiar de golpe todo el sistema energético y suplir toda la energía con renovables; pero si estamos en posibilidades de acelerar la transición energética y cumplir con los objetivos planteados en el acuerdo de París antes de los previsto.
Esta última parte requiere de amplia información y de acciones políticas; pero sobre todo por primera vez en la historia una transición global, dada la característica local de las renovables, está en las manos de todos nosotros.
Efectivamente, primero la generación distribuida, esa que podemos hacer nosotros en nuestra casa, oficina, escuela, industria, parque, es decir en todos los lugares, está al alcance de todos y es más barata. La desventaja es todavía los costos iniciales que son mayores, por esta razón debemos generar esquemas de financiamiento para facilitar su uso. Debo comentar que ya la banca empieza a vislumbrar estas opciones; sin embargo requiere generar experiencia en la evaluación de los proyecto y para eso necesita de especialistas en energías renovables. Lamentablemente no contamos en el mundo con suficientes personas con estas capacidades, es una verdadera área de oportunidad para los jóvenes.
En resumen, en estos días he reafirmado mi convencimiento de que el uso de las energías renovables: sistemas fotovoltaicos y calentadores solares en los techos son una de las opciones a nuestro alcance; la generación de electricidad en los techos de las empresas o industrias es totalmente redituable; el uso de vehículos eléctricos se masificará en breve tiempo y debemos prepararnos para generar esa electricidad con fuentes renovables. Mencioné ejemplos de energía solar, pero la eólica, los biocombustibles la geotérmica, la minihidráulica y la oceánica también presentan esta situación. Sin embargo, en el centro de nuestro país la energía solar es una de la principales opciones que podemos empezar a masificar su uso. Así que no esperemos acciones gubernamentales, no esperemos a que las grandes empresas cambien y redoblemos nuestros esfuerzos para tomar la solución en nuestras manos: usemos las renovables.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 13 de Septiembre

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Producir energía en cada edifico es posible

En el pasado mes de septiembre la segunda subasta eléctrica indicó que, para nuestro país, ha llegado la generación de electricidad utilizando energía solar. Los grandes inversionistas han apostado por una energía renovable, en particular por la solar fotovoltaica, para satisfacer parte de la demanda energética haciendo a un lado a los hidrocarburos. Esta visión que han tenido los inversionistas puede ser seguida por nosotros en nuestras casa o pequeño o mediano negocio.
La Comisión Reguladora de Energía (CRE) está analizando propuestas para que los usuarios pequeños podamos vender los excedentes de energía que generemos.
Considero adecuado explicar la situación actual y ver cual sería el esquema en el futuro de la generación distribuida. Hoy es posible instalar alguna forma de generación de electricidad en casa para autoconsumo. Por ejemplo, podemos instalar sistemas fotovoltaicos y generar electricidad durante el día para en la noche tomarla de la red eléctrica. La Comisión Federal de Electricidad mide cuánta energía eléctrica generamos en el día y cuánta utilizamos y hace un balance si generamos menos de la que usamos la pagamos, si usamos más de la que usamos se guarda como energía acumulada para posteriores meses. Es decir, hoy no hay pago por la generación adicional de electricidad. La energía que se genera adicional y se acumula no puede pasar de un año para ser utilizada. Esta situación es desventajosa para los usuarios, ya que la mayoría pudiera utilizar los beneficios de comprar sistemas que sobrepasen sus necesidades para generar más energía y con ello, si se pagaran los excedentes, disminuir el tiempo de recuperación de la inversión.
Así en estos momentos la CRE está analizando la posibilidad de modificar las reglas de interconexión y considerar un pago para los usuarios por su contribución adicional en energía después de un año. Es decir, si generamos más energía eléctrica de la que usamos se acumulará para hacer un balance al año, al final de ese año de haber todavía excedentes, el usuario recibirá un pago por la energía que inyectó a la red eléctrica.
Claramente, este esquema nos beneficia a todos al incentivar la instalación de sistemas fotovoltaicos en la casa o pequeños negocios y con ello generar electricidad minimizando la emisión de gases de efecto invernadero. En la mayoría del territorio nacional con una instalación menor de 20 metros cuadrados un casa con un consumo alto de energía podría inclusive generar excedentes. Un consultorio dental con una instalación menor de 40 metros cuadrados podría hacer lo mismo. Así, al permitir instalar sistemas en los techos de las casas o pequeños negocios se incentivaría la generación distribuida que evidentemente tiene ventajas.
El uso de las techumbres de los edificios para generar electricidad mediante sistemas fotovoltaicos disminuye la necesidad de transmitir energía y con ello disminuye las pérdidas, aumentando luego la eficiencia. Además al utilizar los techos de las edificaciones disminuye la presión para utilizar terrenos específicos para la generación de electricidad, el emplear terrenos que ya han sido alterados evita perturbar más nuestro entorno.
Las instalaciones deberían ser menores a 10 kW, esta restricción realmente ayuda a la población para no requerir permisos adicionales (en el caso fotovoltaico menores a 60 metros cuadrados).
Con este ejemplo, considero importante, comenzar a pensar en un nuevo paradigma de construcción de edificios donde consideremos que los diseños deben contemplar la generación de la energía que use el edificio a lo largo de su vida útil. Así de nacimiento los edificios deben ser planeados para generar la energía que requieran para su funcionamiento. Este paradigma invitaría a contemplar en las reglamentaciones de construcción la generación de electricidad y abriría el debate a considerar el derecho a recibir el sol en nuestras azoteas. También a recibir el viento en nuestros edificios limitando con ello la altura de las construcciones propiciando un desarrollo que no genere desigualdades. Este es un tópico que invita a la reflexión social y que requiere de contemplar a la energía como un bien común.
Las opciones están ahí, participemos en la discusión con la CRE y apostemos por un futuro diferente, donde la energía se produzca donde se utiliza.


Una versión previa de este artículo fue publicado el día 14 de Diciembre

miércoles, 22 de junio de 2016

Los jóvenes tienen miras en el futuro


El día de lunes 20 de junio en las instalaciones del Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la Universidad Nacional Autónoma de México se celebró el evento de lanzamiento la Cumbre Internacional de Estudiantes en Energía (SES2017, International Student Energy Summit 2017), que se realizará del 13 al 18 de junio de 2017. Efectivamente, este lanzamiento se dió un año antes del evento. Debo resaltar varios aspectos de la importancia de este evento que se realiza cada dos años. Esta cumbre internacional será la quinta edición, las dos primeras se celebraron en Canadá, la tercera en Noruega y la cuarta en Tailandia, y se ha seleccionado a nuestro país y en particular, la ciudad de Mérida, Yucatán para la próxima edición. Esta selección fue realizada en un concurso donde participaron universidades de 15 diferentes países; así es un evento que ya tiene una demanda internacional y para el cual es necesario presentar un proyecto detallado.
Como su nombre lo dice es una cumbre de estudiantes y, por supuesto, es organizada por estudiantes. Una veintena de estudiantes de diferentes instituciones educativas mexicanas lideradas por estudiantes de la UNAM y particularmente del IER-UNAM, formularon, armaron y presentaron el años pasado, si en 2015, la propuesta para organizar la cumbre en 2017. Claramente, sus miras están en el futuro, generalmente los jóvenes planean sus actividades para un futuro cercano; pero con este ejemplo, considero nos muestran que también piensan y actúan para un futuro.
Los objetivos que se ha planteado el comité organizador para SES 2017 es que reúna a más 800 estudiantes de más de 120 países inscritos en programas académicos de todas las áreas de conocimiento. Aunque se podría pensar que las cuestiones de energía son aspectos de las ingenierías, la apertura para la interacción multidisciplinaria es una de las características de los organizadores. Con una visión totalmente incluyente los estudiantes del comité organizador han establecido un proceso de selección de jóvenes participantes para asegurar que asistan aquellos estudiantes que manifiesten deseos de convertirse en futuros líderes del sector energético. Para ello están promoviendo patrocinios y convenciendo a líderes empresariales y gubernamentales para financiar la cumbre y así asegurar la asistencia de los verdaderos líderes sin menoscabo de sus posibilidades económicas. Al ser una cumbre sin fines de lucro, los organizadores están trabajando intensamente para crear valor en ella y conseguir potenciales socios y patrocinadores.
La cumbre tiene los objetivos de informar, unir e inspirar a todos los participantes hacia la definición de la transición energética que construya un futuro sustentable. Además de ofrecer un ambiente propicio para conformar redes de formación profesional con la visión de desarrollar un futuro con disponibilidad de energía sin comprometer el ambiente y bienestar social.
Es importante mencionar que parte de los actuales organizadores ya participaron activamente en la Cumbre Latinoamericana de Estudiantes en Energía que se celebró el año pasado en la Ciudad de México y en el Instituto de Energías Renovables de la UNAM en Temixco. En esa ocasión se trabajó con empresas trasnacionales de energía, gobiernos federales, estatales y locales, universidades, e importantes organizaciones sociales para conseguir financiamiento. En aquella ocasión participaron más de 300 estudiantes y su éxito fue uno de los aspectos que condujo a la selección de la propuesta mexicana de entre las otras 15. Para SES 2017 se está trabajando con el mismo entusiasmo y aplicando el aprendizaje de las reuniones previas.
En ediciones anteriores de la cumbre han participado como ponentes la Directora Operativa del Banco Mundial, el Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, el Director del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, y el Secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía, entre otros. En esta ocasión se espera contar con ponentes que son referentes internacionales y nacionales en el ámbito de la energía. La organización de mesas de discusión y talleres donde los jóvenes estudiantes puedan intercambiar experiencias, anhelos y acciones es una de las actividades fundamentales de la cumbre.
En este primer momento este evento ha sido acogido por la UNAM, la SENER y el gobierno de Yucatán quienes han comprendido su importancia y han decido apoyar a estos estudiantes mexicanos para conseguir celebrar con éxito esta cumbre. Durante el próximo año podemos ser espectadores o participar en este esfuerzo de jóvenes para jóvenes con miras a cambiar la situación actual.
En muchas ocasiones he mencionado que los jóvenes con sus acciones cotidianas nos muestran que están trabajando para construir su futuro, SES 2017 es otro ejemplo de lo que serán capaces.


Este artículo fue publicado el día 22 de Junio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 11 de mayo de 2016

En lo cotidiano podemos actuar

Hace unas semanas comentaba sobre el fracaso del programa hoy no circula en la CDMX y también llamaba la atención de todos nosotros para contribuir con acciones dirigidas a conseguir una ciudad, estado, país, mundo menos agresivo para sus habitantes. Hoy en día nuestras acciones han provocado niveles de contaminación y agotamiento de los recursos naturales muy alarmantes y amenazadores. Hemos, con nuestros diario comportamiento, transformado a la CDMX en un lugar inhabitable; sí, la región más transparente ha sido transformada antropogénicamente para reducir la calidad de vida de sus habitantes.
El día 6 de mayo me sorprendí al leer en la revista Nature Energy (efectivamente, la revista más reciente del grupo Nature en ciencia) un artículo, en la misma línea de pensamiento, sobre las oportunidades que tenemos para reducir el consumo de combustibles fósiles en los hogares y las organizaciones. Por supuesto que estas oportunidades deben ser aprovechadas por todos nosotros y, desde mi punto de vista, las estamos dejando pasar. El artículo (Nature Energy 1, 16043 (2016)) comenta que los ambiciosos compromisos de la Conferencia del Clima de París 2015 (COP21) requerirán nuevas formas de satisfacer las necesidades humanas en comparación con las que hemos usado hasta hoy, mediante la quema de combustibles fósiles. Los autores reconocen que los avances tecnológicos serán fundamentales, pero tendrá que haber acciones diferentes a la actual para lograr una rápida adopción de tecnologías y prácticas de baja emisión. Solamente los compromisos nacionales serán alcanzables si las intervenciones tienen en cuenta los factores psicológicos, sociales, culturales y organizacionales que influyen en las decisiones energéticas, junto con los factores de carácter estructural, técnico y económico. Se necesita una intervención más amplia de las ciencias sociales y del comportamiento humano para identificar oportunidades de reducción del consumo de combustibles fósiles. Las oportunidades que muchos hemos señalado se refieren al cambio en los hogares y las organizaciones, principalmente en corto y mediano plazo, e identificar las oportunidades que han sido poco utilizadas en gran parte de la política energética. Sobre la base de este estudio, se sugiere principios de diseño para las intervenciones de los gobiernos y otras organizaciones, e identificar áreas de énfasis para el futuro de las ciencias sociales y la investigación interdisciplinaria. Desde mi perspectiva, claramente los científicos o tecnólogos (físicos, biólogos e ingenieros) nos hemos podido convencer a la sociedad de que las soluciones tecnológicas existen y son factibles para implantarlas en nuestros hogares. De aquí la necesidad de trabajar en colaboración con las ciencias sociales y del comportamiento para implantar acciones concretas ante el mayor reto que hemos enfrentado como humanidad, la transformación antropogénica de nuestro planta.
Este artículo claramente señala que la reducción del consumo de combustibles fósiles en las actividades domésticas puede influir significativamente en reducir el cambio climático antropogénico, ya que las personas somos los usuarios directos e indirectos de los combustibles fósiles. ¡Nuestras acciones cuentan!


En resumen propone una serie de sencillos y posibles cambios en la conducta en el uso de la energía, para el consumo de combustibles fósiles tanto en el ámbito doméstico como en las organizaciones.
Así en los hogares en el aspecto de consumo de energía en el corto plazo proponen: Alterar la temperatura interior de las casas cuando haya aire acondicionado, apagar las luces y los aparatos cuando no estén en uso. Conducir sin cambios bruscos de velocidad (por supuesto que no proponen disminuir la velocidad límite). Compartir el transporte. Cambiar los vehículos del transporte por unos de bajo consumo de hidrocarburos. En el mediano plazo proponen: Reemplazar los electrodomésticos, la calefacción, la ventilación y aire acondicionado y los vehículos de motor con modelos de bajo consumo o eléctricos. Definir estrategias de aislamiento adecuada para los diversos climas. Adoptar sistemas fotovoltaicos o fototérmicos o eólicos, cualquiera renovable dependiendo del lugar. Elegir unidades de vivienda pequeñas y eficientes, cercanas al transporte público, sector comercial y al trabajo. En el largo plazo: Transitar a una tasa de natalidad menor y hogares con generación de energía diversa.
Sobre el consumo de combustibles fósiles relacionados con la cadena de suministros proponen en el corto plazo: Comprar alimentos y servicios de baja huella de carbono. En el mediano plazo: Comprar productos duraderos con baja huella de carbono. En el largo plazo Cambiar las preferencias de casas grandes, suburbanas y coches lujosos y de gran tamaño como expresión de bienestar por otras que minimicen los daños ambientales.


Taxis eléctricos una alternativa para CDMX

A las organizaciones que proveen bienes y servicios les sugieren en el corto plazo: Encontrar fuentes de suministro de menor huella ecológica. Informar a los clientes sobre el uso eficiente de la energía en los productos y servicios ofrecidos. Reducir el consumo de combustibles fósiles en la cadena de producción. En el medio plazo: Reducir el uso de combustibles fósiles como una parte estratégica de la oferta de negocio. Formar al personal en el pensamiento sistémico y de la sustentabilidad, así como el rediseño de los productos con menores requerimientos de energía. En el largo plazo Desarrollar estándares bajos en carbono para toda la industria.
En fin desde el punto de vista de algunos hacer lo que es racional para propiciar el beneficio social. El estudio reconoce que sus conclusiones se basan en estudios realizados en los países desarrollados, pero invita a que realicemos estudios en las regiones donde le binestar social es más lacerante.
Los invito a leer el artículo y estoy convencido que estarán de acuerdo en cambiar paulatinamente nuestra forma de actuar en lo relacionado con la energía y el uso de los recursos naturales en el día a día para conseguir el bienestar social y olvidarnos de programas fallidos como el HoyNoCircula, que se basan en el síntoma, y atacar los problemas de raíz.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 11 de mayo

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Por la transición a una movilidad eléctrica


Estamos en una época de fiestas navideñas y de la preparación de los propósitos para el año que viene. En estos períodos donde, por convención, definimos el final de un año y el comienzo del que sigue acostumbramos proponernos retos o definir propósitos para, después de una reflexión, cambiar o reforzar nuestros quehaceres y conseguir algunas cosas de una forma diferente a como lo hemos hecho.
El día de hoy quiero comentar sobre el aspecto de movilidad y apuntar hacia una movilidad que respete el ambiente, fomente la economía, promueva el bienestar social, es decir una movilidad sustentable.
Ya he mencionado en esta bitácora las ventajas económicas de recorrer un kilómetro usando un vehículo eléctrico. Un sencillo cálculo nos indica que el costo de recorrer un kilómetro con una vehículo impulsado con un motor de combustión interna, gasolina por ejemplo, es casi el doble que cuando se utiliza un vehículo eléctrico. En este sencillo cálculo se consideró que para cargar el sistema de baterías del auto eléctrico se paga la tarifa más cara en el mercado eléctrico mexicano, la tarifa Domiciliaria de Alto Consumo (DAC), este cálculo se realizó con la mayor desventaja posible para el vehículo eléctrico.
Hace uno 20 años se decía que los sistemas fotovoltaicos, que sirven para generar electricidad a partir de la energía solar, eran muy caros. Hoy en día estos sistemas generan electricidad a un costo menor que la tarifa DAC o la tarifa 2, esta última es la tarifa que pagan los pequeños negocios. En otras palabras, hoy en día lo que era caro es más barato Sí, la energía solar es más barata que la energía que nos vende la CFE hoy en día.
En el año 2013 la reunión de ministerios de energía y la Agencia Internacional de Energía propusieron una iniciativa para impulsar el uso de vehículos eléctrico para la movilidad. Los países que han decido apoyar esta iniciativa son: Alemania, China, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Holanda, India, Italia, Japón, Portugal, Suecia y Sudáfrica y pretende alcanzar los 20 millones de vehículos eléctricos rodando para el año 2020.
En México no hemos retomado esta propuesta. Parece que a pesar de los avances que se tiene en los últimos años en los vehículos eléctricos, todavía hay importantes obstáculos que se interponen en el camino de la adopción generalizada y en nuestro país esto ha pesado mucho para evitar unirse a la iniciativa. Retos tecnológicos, de mercado, y los desafíos de política financiera han dificultado la transformación del mercado de vehículos basados en motores de combustión interna. En mi opinión, la colaboración público-privada es necesaria para brindar soluciones políticas, de negocios innovadores y, así, poder migrar a un transporte menos contaminante.
Los desafíos más apremiantes para la implementación pueden ser resueltos con la colaboración de los gobiernos locales y nacionales, en coordinación con el sector privado y la comunidad en general.
México como país se ha colocado como uno de los líderes exportadores de automóviles, si deseamos que esto continúe por varias décadas la industria automotriz en general debe apuntar sus esfuerzos de innovación en generar oportunidades de negocio en los vehículos eléctricos. Para ello los retos tecnológicos están fundamentalmente en el sistema de almacenamiento de energía, las baterías, que también son el mayor riesgo contaminante.
El principal reto es el financiero, a los precios actuales los automóviles eléctricos llegan al punto de equilibrio al recorrer más de 200 mil kilómetros solamente considerando los aspectos monetarios y, por esta razón, esta distancia todavía no es atractiva. Los gobiernos locales tienen la oportunidad de impulsar la transición a vehículos eléctricos que redundaran en beneficios directos a la población al proponer esquemas de inversión en el sistema de transporte público con los beneficios adicionales de promover la movilidad masiva en lugar de la individual. Los vehículos eléctricos, por su naturaleza, son más fácilmente monitorizados con lo que la generación de datos puede ser una fuente de conocimiento importante para mejorar la movilidad sustentable.


El costo total al propietario es menor en la vida útil del vehículo eléctrico que en uno de combustión interna. Esto debido al ahorro del combustible, una eficiencia mayor, menor consto de servicios, mantenimiento y reparaciones que aproximadamente se reduce en un 30% comparado con los gastos para los vehículos de combustión interna. Además los vehículos eléctricos tienen beneficios que no son evidentes, pero que impactan en nuestra vida cotidiana.
Aquí las oportunidades de negocios pueden ser amplias y en Morelos, y en México en general hay experiencia en el sector científico. El reto en este aspectos sería cuadruplicar la capacidad de almacenamiento de energía en las actuales condiciones. Para resolver este problema el financiamiento gubernamental para la investigación puede ayudar a lograr la solución. En este sentido CONACyT ya tiene esquemas de apoyo que habría que enfocar hacia el almacenamiento de energía, por supuesto que las oficinas encargadas de los aspectos de ciencia y tecnología en los estados podrían contribuir.
Ya hace más de tres años discutía sobre la conveniencia de contar con un transporte eléctrico metropolitano en Morelos; es así como desde mi punto de vista, en el ámbito estatal una decidida apuesta por un transporte público eléctrico puede iniciarse con la convocatoria para que las universidades o instituciones de investigación y educación superior propongan alternativas innovadores tanto en el ámbito científico-tecnológico como en aspectos de normatividad, urbanismo y educación para la transición hacia una movilidad menos contaminante. Con el lanzamiento de un plan de largo plazo que incluya los cúmulos empresariales (clusters) y su articulación en el largo plazo podrá impulsar la generación de una cadena de valor que beneficiará primeramente a la población donde se instrumenten apoyos financieros para la migración del transporte masivo de combustión interna a uno eléctrico.
En Morelos podemos iniciar la transformación del sistema de transporte hacia uno eléctrico, es una región pequeña que requeriría de una inversión no tan onerosa y contamos con personal capacitado para proponer los esquemas. Además este sistema podría ser un atractor de turismo también. Empecemos a trabajar en ello.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 30 de Diciembre

miércoles, 24 de junio de 2015

Redoblemos esfuerzos para el uso de Energías Renovables

La semana pasada estuve en el Consejo Consultiva de Energías Renovables de la Secretaría de Energía (SENER). Les comento que me sorprendieron dos aspectos de la reunión. El primero es la buena noticia de que el número de empleos generados por proyectos relacionados con energías renovables sobrepasó hasta por cuatro veces las expectativas que la propia SENER había pronosticado. Esto corrobora lo que intuitivamente algunos colegas percibíamos con información circunstancial y que en otros países está ocurriendo: los proyectos de energías renovables son generadores de empleos.
De seguir con esta tendencia pronto tendremos un impulso económico desde estas actividades.
La segunda noticia es la propuesta de la Iniciativa Climática Regional para América Latina (LARCI) sobre el impulso a la instalación de sistemas fotovoltaicos en edificios mediante un traslado del subsidio actual a los hidrocarburos a un financiamiento para la adquisición de sistemas fotovoltaicos, es decir, la promoción de la generación distribuida mediante sistemas fotovoltaicos.


Sistemas fotovoltaicos sobre estacionamientos

Como he mencionado en varias ocasiones, actualmente el precio de le electricidad en nuestro país está subsidiado, pero solamente para aquella que se produce con hidrocarburos. De tal manera, que cuando compramos sistemas fotovoltaicos y los instalamos en nuestros edificios, perdemos ese subsidio. Claramente, esta medida inhibe la instalación de estos sistemas de generación de energía renovable y limpia.
La idea es convertir el subsidio en un crédito blando para que todos podamos instalar sistemas fotovoltaicos en nuestros edificios y con ello generar electricidad limpia y más barata que la tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC) o Tarifa 2 de Negocios. Con esta medida que fue detallada por LARCI en esta reunión y que en esencia la hemos solicitado desde muchos foros, es claro que nos uniremos a los países que promueven verdaderamente las energías renovables. También con estas medidas asumiremos responsablemente nuestro uso de energía sin dejarles a las futuras generaciones el costo y la problemática de capturar el carbono liberado por los hidrocarburos que ellos no usaron.
Estoy seguro que esta medida de inversión redundará en beneficio para toda la sociedad mexicana.
Solamente, tenemos que poner atención en que esta medida sea acompañada de una medición neta de energía. Lo que quiero señalar es la importancia de que se intercambie energía y se mida directamente la inyección de energía a la red por parte de los sistemas de energía renovable y la energía que se extrae de ella. Hoy en día así es. Déjeme explicar con detalle con un ejemplo real. En casa tengo un sistema fotovoltaico que produce energía eléctrica que a lo largo del día uso en los diferentes electrodomésticos que hay en casa. Casi todos los días el sistema genera más energía de la que estoy usando en el momento y esa energía se inyecta a la red de la CFE. Por supuesto, en la noche no hay Sol y entonces tomo la energía que necesito de esa red. Con ayuda de un medidor bidireccional se cuenta la energía que entra o sale de casa y solamente pago la energía que no inyecté a la red. Esto es una medición neta de energía y se hace el corte cada año. De tal forma que tengo un crédito de energía para los días que por alguna causa (nublados por ejemplo) no se genere la energía suficiente. Esta forma también se aplica a generadores eólicos donde sea adecuada su instalación o a generados basados en corrientes marinas, o a minigeneradores hidráulicos, es decir a todas las posibles fuentes de energía renovables donde haya disponibilidad.
Esta forma de contribuir a la generación de electricidad por parte de todos nosotros sería más barata para la sociedad. Actualmente, la aplicación del subsidio que existe para las tarifas domésticas finalmente las pagamos todos y el costo social es alto. Sin embargo, el costo de la electricidad al consumidor es más barato mediante los sistemas de energía renovables de acuerdo a la disponibilidad del lugar específico.
La viabilidad económica de estos sistemas depende del lugar, pero con ello se evitan las pérdidas que ocurren durante el transporte de la electricidad. Estas pérdidas por efecto Joule son intrínsecas de la forma centralizada de producción de electricidad, la alternativa de producción distribuida de energía eléctrica minimiza estas pérdidas.
Por cierto, la próxima semana revisaré con cuidado la encíclica “Laudato Si” de papa Francisco que aborda estas problemáticas y que parece coincidir con las propuestas de impulso a las energías renovables, invito a su lectura.
Después de las malas noticias de la situación de nuestro país que me han entristecido por varios días, meses y años, las dos que recibí en esta primera reunión del Consejo Consultivo de Energías Renovables me parecieron alentadoras; sin embargo tenemos que continuar promoviendo este tipo de medidas si deseamos un México Sustentable. Por supuesto que tendremos que redoblar nuestros esfuerzos en ciudades como Cuernavaca.

Este artículo fue publicado el día 24 de junio en la Unión de Morelos

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Alzate y la energía solar


Hace cinco años recibí un correo electrónico de Antonio Eloy Arce, un jóven biólogo, que me invitó a dar una plática de ciencia en Ozumba de Alzate bajo un ciclo de charlas “los Jueves de ciencia con Alzate”. Me sorprendí de la invitación y, como la mayoría de las veces me invitan de escuelas a dar pláticas, le pregunté que de qué escuela me hablaba. Me respondió que era un esfuerzo ciudadano por hacer llegar la ciencia a la comunidad de Ozumba. Le pregunté por su formación, me comentó que había estudiado biología y que le interesaba mucho la divulgación. En ese tiempo dí la plática en la Casa de la Ciencia de Ozumba. Las sorpresas continuaban, Ozumba ¡tenía una casa ciencia!
Podría contar lo agradable que fue en ese momento dar la plática e intercambiar ideas con los jóvenes de aquella comunidad y mi experiencia de aquel entonces, pero mejor contaré lo que pasó la semana pasada.
El jueves pasado volví al municipio de Ozumba, pero ahora a una población cercana, Cuijingo. En estos años Antonio Eloy ha formado una Asociación civil, “Atzompan de Alzate XXI” donde trabajan 6 personas muy involucradas con la divulgación de la ciencia. Ese jueves Impartí una plática titulada “Nuestra casa dorada” donde abordé temas principalmente de energías solar y desarrollo sustentable. La interacción con los jóvenes fue muy franca, en un salón de usos múltiples abarrotado, platiqué con entusiasmo las bondades de los calentadores solares, así como de la utilidad y los principios físicos de los sistemas fotovoltaicos y de los retos que plantea la sustentabilidad.
Todo ocurrió digamos normalmente, hubo preguntas interesantes que me recordaron el cuento llamado “Pozole radiativo” y a conversaciones radiofónicas que he tenido últimamente. En estas últimas conversaciones muchas personas confunden radiación con radioactividad, palabras parecidas; pero muy diferentes en significado y más cuando nos referimos a problemas de seguridad.
Tuve dos grandes sorpresas adicionales: La primera al entrar a Ozumba vi un local comercial que anunciaba la venta e instalación de calentadores solares. ¡Brinqué de gusto! Y pensé: debo encontrar aquí cerca una instalación de un calentador solar.


Efectivamente a unos doscientos metros en la azotea de un hospital observé un calentador solar brillando y sufriendo las inclemencias de los rayos solares; pero seguramente los dueños del hospital estaban contentos de que ese día gran parte de su suministro de agua caliente no contribuiría al efecto invernadero antropogénico. Con esta evidencia pensé que la empresa de calentadores solares pudiera ser una muestra de nuestras afirmaciones en el sentido que las fuentes renovables de energía promueven el desarrollo de micro y pequeñas empresas instaladoras. Para que esta situación sea prometedora debo preguntar en mi plática si hay calentadores solares instalados en las casas de los asistentes
Cabe aclarar que hace cinco años hice esa pregunta y por supuesto, ninguno de los asistentes tenía instalados calentadores solares en sus casas. En esta ocasión, afortunadamente cuatro personas comentaron que si tenían calentadores solares en casa. Así ese jueves en Cuijingo en una plática sobre fuentes renovables de energía estábamos cinco asistentes que nos habíamos bañado con agua calentada con energía solar. (Liga a la biografía de José Antonio Alzate).

Por otra parte, el domingo pasado viajé a León, Gto. y durante el viaje me percaté que en la carretera de México a Querétaro al menos hay un calentador solar en el techo de una casa habitación, pero en la carretera que va de Querétaro a Irapuato, muy cerca de Celaya, hay varias unidades habitacionales donde todos los techos tienen instalados calentadores solares. Esto último es producto del programa de hipotecas verdes que nuevamente apunta hacia la promoción de empresas que comercializan productos para aprovechar la energía solar.


La divulgación de las fuentes renovables de energía es una de las tareas fundamentales que tenemos que promover y en la que estamos participando. La definición de programas gubernamentales que fomenten el uso de las fuentes renovables de energía es una tarea que tenemos que vigilar e impulsar desde la sociedad, la academia y por supuesto desde la industria.
Considero tenemos ejemplos exitosos de estas actividades en las situaciones he comentado, pero todavía distan de ser contundentes. Los invito a participar en ellas para contribuir al bienestar social.
El reto que han asumido los amigos de “Atzompan de Alzate XXI” merece nuestro apoyo y su reproducción en cada ciudad de nuestro país.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 24 de Septiembre en la Unión de Morelos

miércoles, 23 de abril de 2014

Acciones para mitigar el cambio climático

En este mes fue dado a conocer un nuevo reporte del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) que señala la urgencia de iniciar acciones para mitigar los efectos nocivos de los gases de efecto invernadero (GEI). El informe también evalúa las opciones de mitigación en los diferentes niveles de gobierno y en los distintos sectores económicos, así como las implicaciones sociales de las diferentes políticas de mitigación.
A continuación describiré algunos de los aspectos que considero importantes. Primeramente debo aclarar que por estrategias de mitigación del cambio climático, se entiende la intervención humana para reducir las fuentes o mejorar los sumideros de GEI.
En este reporte se establece que el desarrollo sustentable y la equidad constituyen una base para la evaluación de las políticas climáticas y ponen de manifiesto la necesidad de hacer frente el cambio climático.
Menciona que la mitigación eficaz no se logrará si los sectores individuales (económico, social y ambiental) promueven sus propios intereses de forma egoísta.
Aclara que para definir estas políticas públicas, tendientes a evitar el cambio climático, se requiere involucrar juicios de valor y consideraciones éticas, sociales y económicas para propiciar el bienestar social, valores culturales y valores no relacionados directamente con las personas.
Aspectos que hemos mencionado con anterioridad en este espacio y que conviene leer con detalle en el reporte.
En esta ocasión quiero destaca algunos aspectos que hemos discutido, pero considero importante rescatarlos en la forma expresada en el reporte. Se señala que desde hace unos años, muchas tecnologías de energía renovable han mostrado mejoras sustanciales en sus rendimiento y reducción de costos, y un número cada vez mayor de tecnologías de energías renovables han alcanzado un nivel de madurez para permitir el despliegue a escala significativa. Es decir también en la opinión del grupo de estudio estamos listos para usar masivamente a las fuentes renovables de energía.
Menciona que la energía nuclear es una fuente de baja emisión de GEI, pero su participación en la generación mundial de electricidad se ha reducido desde 1993. La energía nuclear puede contribuir al suministro de energía de baja emisión de carbono, pero existen una serie de obstáculos y riesgos. Entre ellos se incluyen: los riesgos operativos, y de extracción de uranio, los riesgos financieros y de regulación; además de los problemas no resueltos de gestión de residuos.
Esto último, para mí de los más preocupante.
En la actual situación, las tecnologías de captura y almacenamiento de dióxido de carbono podrían reducir las emisiones de GEI durante el ciclo de vida de las centrales eléctricas de combustibles fósiles.
Respecto al transporte, las medidas de eficiencia técnica y de modificación de los hábitos de las personas son factores importantes para la mitigación en todos los modos de transporte; además de nuevas infraestructuras e inversiones de reurbanización, podrían reducir la demanda de energía en el transporte para el 2050 en un 40% por debajo de la línea de base.
Un aspecto muy importante son los recientes avances tecnológicos que permiten la implantación de políticas para estabilizar o reducir el consumo global de energía en el sector de edificios para mediados de siglo. Nuevamente estamos ante la necesidad de combinar la tecnología con cambios en estilo de vida y del comportamiento para influir de manera significativa en el consumo de energía en los edificios. La mayoría de las opciones de mitigación para los edificios tienen co-beneficios considerables y diversos, además de un ahorro de costos de energía
En cuanto a la industria, las mejoras en la eficiencia de emisión de GEI y en la eficiencia del uso de materiales, el reciclaje y la reutilización de materiales y la reducción global de la demanda de productos y la demanda de servicios podrían, además de la eficiencia energética, ayudar a reducir las emisiones de GEI por debajo del nivel de referencia en el sector de la industria
Finalmente la planeación de las zonas urbanas es una opción de mitigación. Las oportunidades de mitigación más grandes con respecto a los asentamientos humanos son áreas en las que la demanda de residencia y la infraestructura no se construyen en un rápido proceso de urbanización, sino que se realiza mediante la planeación integral, esto es factible en regiones con gobernabilidad, capacidades técnicas, financieras e institucionales.
Por supuesto que en estas líneas no he podido agotar la riqueza del reporte, pero desde mi punto de vista estos aspectos, que han sido señalados por el IPCC, conducen a políticas públicas que pueden ser implantadas en nuestra ciudad, estado o país. Leamos el reporte y actuemos en consecuencia: usemos la tecnología y modifiquemos nuestro comportamiento.


Este artículo fue publicado el día 23 de Abril

miércoles, 5 de marzo de 2014

Estrategia Nacional de Energía para la sustentabilidad.

En estos textos he comentado sobre la Estrategia Nacional de Energía (ENE) establecida en el 2013 para el 2027. Es tiempo que se establezca la estrategia para los próximos quince años. En este sentido, la anterior estrategia abrió opciones muy interesantes al abrir a la discusión los regímenes de tarifas, también cuestionaba la dependencia de la forma de abastecernos de energía solamente con los hidrocarburos e impulsaba ligeramente el uso de las fuentes renovables de energía. En mi opinión debemos enfatizar más el uso de las fuentes renovables. Ante esta afirmación inmediatamente surge la pregunta ¿por qué vamos a enfatizar el aspectos de las fuentes renovables?


En primer lugar, porque el problema de satisfacer la demanda energética en nuestro país tiene que ser en un marco de un desarrollo sustentable, no podemos seguir contemplando el desarrollo para unos cuantos y solamente para los que habitamos en este tiempo, tenemos que propiciar un desarrollo de toda la gente y contemplar las restricciones del ambiente así como contemplar que la igualdad de oportunidades también sea para las generaciones futuras. El ambiente restringe el desarrollo, en la actualidad los costos de algunos productos deben contemplar los posibles daños al ambiente que producen. En particular el problema del abasto energético debe ser abordado desde la perspectiva de los cuatro pilares de la sustentabilidad: uno precisamente el medio ambiente, el económico, el social y por supuesto el institucional. Este último tiene que ver con aspectos de las normas y reglas que deberán ser definidas en la reglamentación secundaria de la llamada Reforma Energética. Necesitamos leyes que fomenten el uso racional y eficiente de la energía, que contemplen su distribución para todos los mexicanos, que genere riqueza para todos, no solo para unos cuantos.
Hoy en México estamos en un punto crucial y la Secretaria de Energía precisamente tiene una Subsecretaría de “Planeación y Transición Energética”, que ha señalado rumbos hacia las fuentes renovables. En el mundo, recientemente se han puesto en marcha diferentes plantas generadoras de energía eléctrica a partir de la energía solar. Todas ellas con capacidades mayores a los 200 MW. Es decir, en el mundo hay una estrategia clara de incremento en el uso de la energía solar. Estas plantas ocupan extensas porciones de tierra, que no están disponible en todo el país por igual. Sin embargo en la parte donde la tierra tiene otros usos, la generación distribuida solar puede utilizar los techos de nuestras edificaciones abaratando los costos de instalación y distribución. Actualmente los particulares solamente podemos generar la energía que consumimos; explorar la posibilidad del pago de la energía producida en exceso e inyectada a la red fomentaría el uso de sistemas fotovoltaicos para la producción de electricidad es uno de los aspectos a considerarse en el ENE. Esto último generaría la creación de pequeñas empresas de instaladores que utilizaría mano de obra capacitada fomentando la economía de las diferentes regiones.
No podemos abordar el problema energético desde la parte del abasto; tenemos que ver los flujos, tenemos que ver cómo van los flujos de una energía de un lugar a otro, cómo se trasmite y por otro lado tenemos que ver cuál es la estructura de nuestro sistema energético. Es decir, no basta con estudiar la disponibilidad energética, no basta con saber cuáles son nuestras reservas de hidrocarburos, no basta con conocer el potencial solar o el eólico, tenemos que optimizar los flujos de energía de un lugar a otro. Si usamos fuentes renovables de energía, ellas están distribuidas, y por lo tanto, pueden disminuir los costos de transmisión.
Uno de los problemas de las fuentes renovables es su intermitencia. En este punto es muy importante invitar a los colegas científicos y tecnólogos a desarrollar sistemas de almacenamiento que cumplan con los criterios de sutentabilidad. La ENE podría promover este tipo de investigación y desarrollo tecnológico.
El reto mayúsculo de almacenar energía de las fuentes renovables para la gran potencia es un problema abierto en el ámbito mundial, al que podríamos contribuir. En México tenemos la fortaleza de estar y de conocer la frontera de la ciencia en estos tópicos. Los programas actuales de ciencia, tecnología e innovación en estos tópicos construidos por Secretaría de Energía y el CONACyT: los Centros Mexicanos de Innovación en Energía apuntan hacia el desarrollo de las energías solar, eólica y geotérmica. Quizá un apoyo específico para el almacenamiento sería prometedor.
Tenemos que resolver el problema del almacenamiento de energía si queremos ver un transporte movido por fuentes renovables.
Entonces, debemos generar conocimiento en todas estas áreas: almacenamiento, transmisión inteligente y la estructura misma de los sistemas energético y por supuesto ciencia de materiales, ingeniería de procesos. ¿Para qué? Para tener un sistema que contemple todos los puntos de la energía: el abasto, el flujo y la estructura en un marco donde propiciemos desarrollo sustentable, contemplando la economía, el ambiente, la sociedad y las instituciones. Estamos en la definición de la estrategia Nacional de Energía, estamos a tiempo para planear.


Una versión previa de este artículo fue publicado el día 5 de Marzo

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Estamos presenciando un cambio hacia la energía solar

Este domingo me dio mucho gusto ir a desayunar a un hostal en Cuernavaca, que he frecuentado por casi veinte años, y observar que han instalado un sistema fotovoltaico y calentador solar. Creo que no sobrará decir que Villas Calmecac es una empresa que se ha destacado por promover la armonía con el ambiente y se ha comprometido con la sustentabilidad. Las características de esta empresa fomentando el empleo de calidad y el respeto al medio ambiento la han llevado a ir incorporando tecnologías de reciclado, uso eficiente de agua y, finalmente, de producción de energía para el autoconsumo. Con este hecho quiero destacar que hoy en día es rentable la producción de energía eléctrica utilizando el Sol. Lo hemos mencionado varias veces y recientemente las políticas en otros países se han volcado hacia el aprovechamiento de la energía solar para generar electricidad o calor de proceso. Esto último puede resultar muy abstracto, pero el calor de proceso puede ser desde calentar agua para lavar en una forma más sencilla los trastos en un restaurante o en la cocina de la casa hasta precalentar fluidos para procesos industriales más complejos.


Sistema fotovoltaico y calentador solar operando en Cuernvaca


Quiero comentar que hace dos semanas fue publicado un artículo que relata los cambios en las políticas energéticas en Europa hacia un aprovechamiento de los fotovoltaicos. En particular, detalla una forma más adecuada de calcular el costo de la energía eléctrica generada por medio de sistemas fotovoltaicos. En este artículo se comenta que en estos días los gobiernos europeos están implementando una serie de programas para incrementar la inversión en tecnología fotovoltaica conectada a la red. Los cálculos de este artículo sugieren que los costos de generación de electricidad pueden ser de menos de 0.10 euros / kWh; hecho que justifica el cambio de política energética. Además enfatiza que debido a la naturaleza escalable de la energía fotovoltaica, muchos consumidores en Europa son ahora capaces de producir su propia electricidad a un costo considerablemente menor que los precios actuales de los proveedores de energía.
Esto mismo lo hemos comentado para México, donde la tarifa 2 para negocios ya es más cara que la generación eléctrica usando sistemas fotovoltaicos. Aunque los actuales cálculos que poseo no puedo asegurar un precio tan bajo como el que se menciona para Europa; pero, insisto, el precio del kWh fotovoltaico es competitivo para los actuales precios en tarifa 2 y domestica de alto consumo (DAC). Debemos mencionar que la mayoría de las tarifas de energía eléctrica en México están subsidiadas y esto es equivalente a subsidiar el uso de hidrocarburos en lugar de promover a la energías renovables.
Es más, les comento que esta semana recibí un correo de un empresario de Ensenada B.C. que me preguntaba por empresas instaladoras y la eficiencia de sistemas fotovoltaicos para satisfacer la demanda de una heladería (unos 30kW h /día). Este consumo podría ser satisfecho con un sistema fotovoltaico interconectado a la red de CFE utilizando una área de aproximadamente 50 m2, según nuestros cálculos sería más barato producir electricidad con un sistema fotovoltaico interconectado a la red que seguir pagando la factura a CFE. Aunque tengo que mencionar que la inversión sería del equivalente al consumo de algunos años.
Ya he mencionado varias veces que cada vez somos más las personas que estamos instalando sistemas fotovoltaicos para generar electricidad en casa o en nuestra empresa, sirvan estas líneas para enfatizarlo. Estamos actuando con responsabilidad ambiental e invirtiendo en el largo plazo.
En Morelos, a nivel gubernamental, Graco Ramírez ha anunciado que pronto la electricidad usada por el gobierno será fundamentalmente proveniente de energía solar, esperamos pronto se materialice esta propuesta y podamos decir que Morelos avanza hacia el autoabastecimiento energético.
Claramente, la característica de las fuentes renovables de energía de ser regionales y locales favorecen la posibilidad de establecer un compromiso social y, ahora más que nunca, podemos, desde nuestra casa o negocio, propiciar el uso de energías renovables. Debo comentar que aquí hay un nicho de mercado para las compañías financieras, ya que el mercado para el financiamiento del autoabasto eléctrico apenas comienza.
Esta característica de autoabastecimiento presenta serios desafíos para los servicios públicos y los proveedores de electricidad tradicionales, poniendo en entredicho el marco del mercado eléctrico existente.
Estamos presenciando un cambio propiciado desde las raíces de la sociedad en la generación de electricidad hacia la energía solar.

Este artículo se publicó el 24 de Diciembre en la Unión de Morelos

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Una real transición energética

Hoy en día se discute la llamada Reforma Energética en nuestro país, sin embargo como ya hemos mencionado la propuesta es una reforma a la condición actual de explotar los hidrocarburos. La reforma como se propone parece tener un objetivo a corto plazo, digamos unos 20 años, para explotar los yacimientos de hidrocarburos en el menor plazo posible e impulsar la economía. Sin embargo, tenemos más de 30 años con esta estrategia y no ha dado resultado, tenemos un país donde la pobreza impera y el agotamiento de los recursos naturales es aterrador.
Recientemente leí un artículo sobre la transición energética mundial que me motiva en insistir en promover una real transición energética en nuestro país.
Primeramente es importante considerar que la producción mundial de petróleo ha sido, básicamente constante durante los últimos años. Aunque algunos yacimientos declinan de forma irreversible (por ejemplo, Cantarel), mientras que otros, principalmente en Estados Unidos, están experimentando un verdadero renacimiento en la producción de petróleo líquidos debido a la explotación de yacimientos bituminosos. La producción de gas natural está aumentando en todo el mundo, especialmente en algunas regiones del mundo la explotación de los llamados recursos shale gas. La producción de carbón está creciendo rápidamente. En general, la producción de energía a partir de hidrocarburos parece todavía crecer, a pesar de que claramente la capacidad de la Tierra para absorber los productos de la combustión de hidrocarburos es limitada. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ha llegado a 400 partes por millón (ppm), un valor de lo más alto en los últimos millones de años. Además del calentamiento de la atmósfera generada por el efecto invernadero, hay varias consecuencias negativas de este aumento de la concentración de CO2: acidificación de los océanos, el aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos y otros más. Posiblemente el más preocupante de estos efectos es la liberación del metano atrapado en el permafrost y en los hidratos de aguas profundas que acelerarán aún más las tendencias negativas con efectos verdaderamente catastróficos.
De las posibles soluciones energéticas está la energía nuclear, pero presenta considerables dificultades. La última década ha visto un renacimiento en la construcción de nuevas plantas, aunque todavía en número insuficiente para reemplazar las plantas en retiro. Esta tendencia se interrumpió con el accidente de Fukushima del 2011. En la actualidad, la producción de energía nuclear en todo el mundo está disminuyendo, aunque algunas empresas nucleares desean instalar algunas en países en desarrollo con necesidades energéticas más apremiantes y gobiernos no exigentes.
Hacia la estrategia de sustentabilidad energética, vemos una tendencia hacia una mayor eficiencia en la producción y los usos finales de la energía. Estrategia particularmente evidente en el sector residencial, con edificios que reducen el consumo de energía mediante un mejor aislamiento, calefacción solar pasiva, enfriamiento evaporativo, iluminación de alta eficiencia y otras acciones bioclimáticas. Este tipo de estrategias comprende también el transporte con vehículos híbridos y eléctricos. Estos últimos en conjunción con carga eléctrica proveniente de fuentes renovables. También existen acciones para mejorar el transporte público hacia uno eficiente y de calidad.
El gobierno mexicano como el de muchos otros países, anuncia que: la “transición energética” está en marcha. Estamos frente tiempos cada vez más difíciles y el mantener el sistema de suministro energético actual, basado en los combustibles fósiles, no parece tener el futuro que se veía hace unos cincuenta años. Los efectos combinados de agotamiento de los recursos y del cambio climático están empujando a la humanidad en el sentido de sustituir los combustibles fósiles por formas más limpias y más equitativas de suministro de energía. Existen cuentas alegres sobre la disponibilidad energética, pero la tarea no es fácil.


Aerobomba en la península de Yucatán, eran comunes hace algunos años, pueden volver.

Por ejemplo, se ha estimado que la superficie de tierra necesaria para la sustitución completa de los combustibles fósiles por un combinación de energías renovables (por ejemplo de energías eólica y solar) sería del orden de 0.5 % del total, que es del mismo orden de magnitud de la actual huella de las estructuras hechas por la humanidad. Es decir necesitaríamos construir instalaciones en extensiones de tierra del mismo tamaño de las que ya hemos construido. Dada esta limitación y a la dispersión de las fuentes renovables de energía, insisto en proponer el uso de las mismas edificaciones que hemos construido para, sobre ellas, instalar dispositivos para el aprovechamiento de la energía solar o eólica. Es decir, el cubrir los techos de las edificaciones con dispositivos solares y eólicos, claramente, disminuiría la demanda de suelo y disminuirá significativamente la demanda energética proveniente de los hidrocarburos. De aquí la necesidad de realizar investigación y desarrollo tecnológico para crear nuevas formas de aprovechamiento de las energías renovables que sustenten la vida como la conocemos y realmente promuevan el bienestar social.
Desde mi punto de vista, la implantación de calentadores solares, sistemas fotovoltaicos, generadores eólicos o aerobombas sobre las edificaciones actuales es una estrategia a impulsar para disminuir la producción de bióxido de carbono y el impacto negativo ambiental que actualmente se hace al quemar los hidrocarburos. Esta es una acción que todos podemos propiciar y que está en nuestras manos implantar.
Propiciemos una real transición energética desde las raíces de la sociedad, incorporemos a los dispositivos que aprovechan las fuentes renovables de energía en nuestra vida cotidiana.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 20 de Noviembre

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Derecho al Sol

Para un islandés o para un mexicano o para un habitante del desierto la frase “derecho al sol” implica cosas diferentes. Es más, en la Internet podemos encontrar algunos textos donde el derecho al sol se identifica con el derecho al esparcimiento, al ocio o al tiempo libre: a gozar del sol en la playa. También el título podría invocar el catastrófico viaje de Ícaro con sus alas de cera hacia el Sol. Los que me conocen o han leído estos artículos inmediatamente pensaron que abordaría el tema de la energía solar, y efectivamente así será. Especialmente el día de hoy quiero llamar la atención de licenciados en derecho o abogados para invitarlos a discutir un aspecto importante para el desarrollo económico sustentable relacionado con las fuentes renovables de energía y en particular para la energía solar.
Hace algunos días, en el Instituto de Energías Renovables (UNAM) tuvimos un Congreso Nacional de Estudiantes en Energías Renovables y en él estuvimos platicando sobre las actuales posibilidades de instalar dispositivos que aprovechen la energía solar y la transformen en calor (calentadores solares) o en electricidad (sistemas fotovoltaicos). En la actualidad, las tecnologías solares son económicamente favorables para aquellas personas que pagan electricidad en tarifa Domiciliaria de Alto Consumo o en Tarifa 2 de Negocios. En este contexto comenté que deberíamos demandar nuestro derecho al Sol, sin aclarar el punto, pero parece que todos entendimos la frase: demandar nuestro derecho al Sol.
Esto debido a que en la actualidad, muchas personas pueden colocar sistemas solares en sus techos y generar electricidad o agua caliente. Esto también puede ser posible para edificios de departamentos con no más de 4 pisos (en un cálculo de órdenes de magnitud la energía solar que incide sobre estos edificios podría producir el equivalente a un consumo medio en esos departamentos).


Podemos usar la energía solar para muchas cosas, hasta para cocinar

Hoy en día podemos aprovechar la radiación solar y al menos en el ámbito doméstico generar la energía equivalente a la que usamos. Esto claramente beneficia a la sociedad, ya que la energía fotovoltaica evita la emisión de gases de efecto invernadero. Caso similar son los pequeños negocios como cafeterías, lavanderías, tiendas de conveniencia, etc. a quienes se les incluye en la tarifa 2 de la CFE. Además, la implantación de tecnologías solares sobre las edificaciones de las casas habitación o de los negocios propiciará el desarrollo de pequeñas empresas de servicio con la consiguiente generación de riqueza local. La correcta instalación de estos dispositivos requiere una preparación técnica especializada, por lo tanto los empleos generados serían de calidad. Es decir el fomento de las energías renovables es, también, un motor de la economía local. Sin embargo, dado el movimiento del Sol a lo largo del horizonte y a nuestra posición latitudinal, la construcción de un edificio al sur de la azotea que deseemos utilizar para aprovechar la energía solar pudiera frustrar el aprovechamiento de la radiación solar y evitar un beneficio económico. Para ilustrar esta afirmación, imaginemos la siguiente situación: alguien coloca en el techo de su casa un sistema fotovoltaico para producir la energía que utiliza y con ello logra disminuir el pago del servicio eléctrico a menos de $100 al bimestre. Un poco tiempo después su vecino localizado al sur construye un edifico de diez pisos y con ellos sombrea todo el techo de la casa de la familia que instaló los sistemas fotovoltaicos. El resultado de este hecho es que el vecino que construyó el edificio imposibilita al la familia la generación de electricidad por medios solares, es más ahora debido a esa construcción la familia solar regresa a pagar más de $2,000 pesos, esto es grave.
Claramente esta situación contrapone un derecho de diferentes personas: el primero tiene derecho a utilizar la radiación solar que incide sobre su terreno para producir energía y el segundo a construir un edifico para obtener beneficios de su terreno.
En el ámbito internacional podemos encontrar en la Internet que esta discusión ha comenzado, pero no pude encontrar referencias en México.
Por esta razón invito a profesionales del derecho a iniciar la discusión sobre estos tópicos. Necesitamos de profesionales que conozcan las leyes para discutir como preservar los diferentes derechos de las personas. Anticipo que situación similar puede pasar con el aprovechamiento de la energía eólica, al bloquear el viento por construir edificios cercanos.
Espero este breve texto motive a estudiantes y profesores de escuelas y facultades de derecho para que se inicie la discusión sobre estos tópicos, para construir las leyes de convivencia necesarias para fomentar el uso de las fuentes renovables de energía y el desarrollo sustentable. Por supuesto, que este tema debe ser retomado por los legisladores de todos los niveles, pero más que nada nosotros los ciudadanos debemos impulsar su discusión, ya que de su pronta resolución dependerá parte del nuestro futuro en cuanto al suministro de energía. Se imaginan nuestra vida sin la disponibilidad de energía: sin gasolina o sin electricidad en casa o en el trabajo. Comparto con ustedes mi deseo de un México Solar.
Una versión previa de este artículo fue publicado el día 13 de Noviembre

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Energía solar para México

Esta semana mientras viajaba en autobús de Cuernavaca al aeropuerto de la ciudad de México, al entrar a Viaducto Tlalpan vi dos casas con calentadores solares. Inmediatamente pensé los habitantes de estas casas además de ahorrar dinero no emiten bióxido de carbono, son ciudadanos responsables que pueden optar por el largo plazo. Dado que hoy en día, en el ámbito mundial, enfrentamos una problemática que involucra un cambio climático antropogénico, una sociedad donde una gran parte de la población vive en pobreza extrema, con una forma de producción que agota los recursos naturales, el sistema económico ha propiciado solo el desarrollo de una parte muy pequeña de la población; las acciones de este tipo de ciudadanos debería ser premiada por toda la sociedad. En todo México podemos ver ejemplos de esta situación complicada a la que enfrentamos y, es más, en algunos regiones esta problemática demanda solución apremiante, las acciones individuales ayudan, pero debemos se más los que actuemos.
Desde mi punto de vista, que seguramente es compartido por muchos otros, para poder solucionar esta problemática debemos impulsar estrategias de largo plazo con diferentes vertientes. La comunidad académica mexicana ha propuesto la Agenda Nacional de Ciencia y Tecnología que aborda temas de vital importancia para el futuro de nuestro país donde uno de los puntos importantes es la energía. En particular el cambio climático causado por la utilización a máxima potencia de los hidrocarburos requiere de un giro diametral hacia el uso de las fuentes renovables de energía. Claro esta afirmación se sustenta en que deseamos mantener el actual estado del ambiente en el que como especie nos hemos desarrollado.

Es así como en este contexto nacional e internacional las fuentes renovables de energía son consideradas tecnologías claves para el desarrollo sustentable. De aquí la importancia del mensaje que la Secretaría de Energía (SENER) dio al invitar a la comunidad científica y tecnológica a participar en la convocatoria para crear los Centros Mexicanos de Innovación en Energía (CEMIE) mediante el fondo sectorial de Ciencia y Tecnología en colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT). Esta convocatoria abrió tres demandas, sobre tres fuentes renovables: Geotérmia, Solar y Eólica que son de las más abundantes en nuestro país, aunque hace falta la oceánica que tiene un futuro prometedor para el país.

En particular, el Instituto de Energías Renovables de la UNAM (IER-UNAM) coordinó los esfuerzos de 67 instituciones de educación superior e investigación y con el apoyo de 21 empresas para conformar CEMIE-Sol dedicados a promover el desarrollo tecnológico y la innovación en el ámbito de la Energía Solar.

La tradición de investigación y desarrollo tecnológico en el ámbito de la energía solar en nuestro país tiene más de 30 años y se están realizando investigaciones básicas y desarrollo tecnológicos relacionados con problemas importantes a nivel internacional como la generación eléctrica a partir de celdas solares de películas delgadas y de materiales orgánicos, la generación de calor a partir de colectores solares planos y de sistemas de alta concentración, la producción de frío a partir de energía solar, la producción de hidrógeno con fines energéticos, entre otras novedosas y útiles aplicaciones de la energía solar. Es importante mencionar que en nuestro país, y en especialmente Morelos, existen también empresas que fabrican calentadores solares y algunas de ellas tienen una tradición de más de 20 años. Recientemente, se han instalado pequeñas empresas armadoras de módulos y sistemas fotovoltaicos, hay una creciente apertura micro empresas que instalan y asesoran aplicaciones solares. Todas ellas requieren personal capacitado para implantar esas tecnologías.

No obstante estos hecho hechos, debemos anotar que la comunidad solar en México es pequeña, por esta razón los líderes acordaron conformar un consorcio incluyente con la mayoría de las instituciones que realizan investigación y desarrollo tecnológico en energía solar. Esta propuesta fue evaluada por el CONACyT y la SENER positivamente y este lunes 4 de noviembre, en el Congreso Internacional de Energía Solar celebrado en Cancún Q.R., se anunció que el consorcio coordinado por el IER-UNAM será financiado con alrededor de 450 millones de pesos. Es importante mencionar que la comunidad solar construyó una propuesta de trabajo colaborativo, ya que se consideró que es la única forma de vislumbrar e implantar soluciones a la compleja problemática de abasto de energía sin aumentar los riesgos a que nos enfrentamos con el uso indiscriminado de los hidrocarburos.

La comunidad solar participante en este proyecto está convencida que este es un buen inicio para conformar una industria solar nacional que ayude a cumplir las metas del uso de las energías renovables en el futuro cercano.

En mi opinión esto es un hecho importante para todo el país, ya que las 67 diferentes instituciones cubren todo el largo y ancho de la República y se analizarán tanto las generalidades como particularidades necesarias para implantar la tecnología solar.

Quizá debo comentar que muchos de los científicos y tecnólogos que participamos en el CEMIE-Sol, ya instalamos en los lugares donde vivimos calentadores solares o sistemas fotovoltaicos contribuyendo con nuestro ejemplo a disminuir los gases de efecto invernadero y a propiciar en nuestro país un desarrollo sustentable, es decir predicamos con el ejemplo, ¿Quién se nos une?



Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 6 de Noviembre

miércoles, 14 de agosto de 2013

Educación y energías renovables

La semana pasada en los principales diarios de circulación estatal se difundió la noticia de que el desempeño de los estudiantes de educación media morelenses (secundaria y bachillerato) en la prueba ENLACE bajaron con respecto a su desempeño en el 2008. Los dos rubros evaluados fueron de comunicación y matemáticas, en ambos aspectos estamos por debajo de la media nacional. Para más detalles consultar el artículo de Tlaulli Preciado del día 5 de agosto o directamente en la fuente de la prueba enlace. En el ámbito nacional hubo un claro retroceso al aumentar el porcentaje de estudiantes en el nivel de dominio insuficiente en el tema de comunicación del 12% al 16% de total de alumnos. En matemáticas hubo un ligero cambio positivo al moverse la distribución hacia un mejor dominio, pero todavía más del 50% de los estudiantes mexicanos de bachillerato tienen un dominio insuficiente o elemental de las matemáticas.
Como ya hemos dicho en estos artículos el dominio de las matemáticas es importante para muchos aspectos de la vida cotidiana, existe correlación positiva en cosas tan simples y tan importantes como con el adecuado seguimiento de las recetas médicas, es decir, con la salud de la población. Considero que no tengo que argumentar sobre la relevancia del dominio en la comunicación en la vida diaria. Insistimos para transitar a la sociedad del conocimiento debemos contar con un sistema educativo sólido y que provea a la comunidad de las herramientas para desarrollarse en armonía con su entorno físico, biológico y social. Uno de los aspectos importantes en esta sociedad del conocimiento es la cultura científica de la población.
La promoción de la cultura científica de la población es uno de los objetivos de la Academia de Ciencias de Morelos y de muchas instituciones de educación. Las instituciones de educación superior además de este objetivo tienen el de la generación de conocimiento para que la sociedad en su conjunto lo use y lo aplique. Uno de los aspectos importantes es el conocimiento de nuestro entorno. El conocimiento de la biodiversidad y la forma de interacción de ella con el entorno natural y social, es decir, de nuestros ecosistemas, ofrece la posibilidad de construir un desarrollo sustentable.
La semana pasada tuve la oportunidad de regresar a la Estación de Biología Chamela del Instituto de Biología de la UNAM, ubicada en Jalisco, en la inauguración de su nueva biblioteca y para proyectar la instalación de sistemas fotovoltaicos que generarán la electricidad que se usa en las instalaciones que dan servicio a los investigadores y estudiantes que ahí desarrollan sus labores. Esta estación es un orgullo para la UNAM y para México, en ella se han realizado la mayoría de los estudios en la selva baja caducifolia del mundo. Esta selva que reverdece en la época de lluvias y parece un desierto en la de secas, este ecosistema que está presenta en una región amplia de MesoAmérica y que si deseamos conseguir un desarrollo sustentable debemos conocer detalladamente.
En la UNAM diversas entidades académicas, como los Institutos de Biología, Ciencias del Mar y Limnología, Ecología, Energías Renovables están trabajando para instalar fuentes renovables de energía como parte integral de su infraestructura. Con ello estarían generando la energía que utilizan disminuyendo la quema de los hidrocarburos para generarla y así disminuyendo la emisión de gases de efecto invernadero que ocasionan el cambio climática que sufrimos.
Hace unas semanas comenté que el Gobierno de Morelos impulsará una acción similar y pronto licitará su consumo de electricidad para hacerlo con energía solar.
Estas acciones contrastan con las características de la Reforma Energética anunciada este lunes que se enfoca en la inversión para la extracción de más hidrocarburos en lugar de fomentar el ahorro de energía y la utilización de las fuentes renovables de energía. En esta reforma el Estado se reserva la transmisión y distribución de la energía, pero libera las funciones de generación, conducción y abasto a participación privada.
Esto último pudiera ser un aspecto favorable para la generación de electricidad con fuentes renovables de energía, pero debería privilegiarse la generación distribuida y la implantación de un sistema inteligente de distribución del fluido eléctrico. Es más, en la explicación oficial de la reforma energética solamente se menciona dos veces la palabra renovables. Las palabras derivadas de petróleo o hidrocarburos son mencionadas varias decenas de veces indicando la naturaleza de esta reforma.
Lamentablemente, esta reforma se enfoca a la obtención de energía barata en el corto plazo, en lugar de apuntar hacia la sustentabilidad energética del país. Me recuerda la estrategia de conseguir inversión extranjera con mano de obra barata, en lugar de atraer inversión con mano de obra calificada. Esa estrategia falló en la generación de empleos de largo plazo y muchas maquiladoras cerraron sus puertas cuando encontraron regiones con mano de obra más barata. Los países que apostaron por la mano de obra calificada conservan sus bajas tasas de desempleo y su gente tiene niveles de vida altos.
De esta manera considero la reforma propuesta se queda en la inmediatez y no prevé la seguridad energética en el largo plazo, además no contempla acciones concretas para evitar la emisión de gases de efecto invernadero y fomenta limitadamente la creación de fuentes de empleo de baja remuneración. Para nada parece ser una reforma que tenga en la mira resolver el problema energético del país en el largo plazo.
Desde mi punto de vista tenemos muchos aspectos en los que debemos trabajar para conseguir un México con bienestar social.
Así, entre otras muchas cosas, considero necesario fortalecer nuestro sistema educativo y fomentar el uso de las energías renovables para construir un México sustentable. En eso estamos trabajando sectores que compartimos una visión de largo aliento.

Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 14 de agosto

miércoles, 7 de agosto de 2013

Cultura científica en Mesoamérica

Esta semana hice un viaje relámpago a Guatemala, fue mi primera visita a ese hermano país muy similar a México. Estuve con un grupo de físicos mesoamericanos que desean impulsar el desarrollo sustentable en la región mediante la investigación científica y, particularmente, en física. Participé activamente en el 1er Seminario de Investigación y Desarrollo Científico Regional de Mesoamérica, que se celebró en la Universidad Rafael Landívar en Guatemala. Este es un esfuerzo de cooperación internacional que organizan conjuntamente el International Center for Theoretical Physics, con sede en Trieste, Italia, el Centro Mesoamericano de Física Teórica (Mesoamerican Center for Theoretical Physics MCTP) con sede en Tuxtla Gutierrez. Los organizadores invitaron a científicos laborando en Canadá, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá y EE UU para discutir cómo impulsar el desarrollo de la física en la región con particular énfasis en tópicos de la energía, medio ambiente y transporte. A diferencia de la mayoría de las reuniones internacionales donde participo, el idioma oficial fue el español, ya que todos los participantes crecimos en algún país de la región mesoamericana.
La temática común en las discusiones era la necesidad de fomentar la formación de recursos humanos con alta especialidad en física, pero con particular atención a la energía y materiales.
Para los participantes es claro que México tiene un sistema científico profesional, aunque todavía pequeño comparado con su población, y que los demás países de la región requieren urgentemente formar cuadros de científicos profesionales que les permitan competir con equidad en este mundo globalizado.
Aquí debo comentar que Chiapas, un estado mexicano con una tremenda desigualdad social y plenos recursos naturales sobrexplotados, está apostando por una inversión en investigación en física. En esta ocasión las dos principales universidades públicas chiapanecas, UNACH y UNICACH, han decido impulsar la iniciativa del MCTP colaborando desde sus escuelas de física y matemáticas, la primera, y el departamento de energías renovables de la segunda. En estas instituciones trabajan jóvenes investigadores que han sido formados en la CINVESTAV y la UNAM en aspectos de física y energías renovables.
Debo comentar que el actual director del ICTP, un profesor de la Universidad de Cambridge, es nacido en Guatemala, Fernando Quevedo y dentro de su plan de trabajo, aprobado por la UNESCO, está el propiciar el desarrollo de la física en la región mesoamericana; los coordinadores del MCTP son Arnulfo Zepeda, investigador del CINVESTAV y Elí Santos profesor de la UNACH sobre quienes recae todo el esfuerzo cotidiano. Es importante enfatizar que la UNESCO admite la necesidad del desarrollo de la cultura científica en la región como una herramienta para generar bienestar; para México contar con el MCTP es una oportunidad, de conjuntamente con el resto de los países mesoamericanos, desarrollar la cultura científica en el sur de nuestro país, donde la pobreza económica abunda y el propiciar la formación de recursos humanos científicos redundará en beneficio de todos.
Quiero comentar que varios de los desarrollos que se han hecho en el Instituto de Energías Renovables de la UNAM, en Temixco, se enfocan al aprovechamiento de la energía solar en la región intertropical, que es precisamente donde se ubica Mesoamérica. Por esta razón, es fácil para nosotros compartir nuestros hallazgos y transmitir nuestras experiencias. Basta mencionar que la forma del aprovechamiento de esta energía depende de la latitud del lugar y la Cd. de Guatemala tiene prácticamente la misma latitud que Cuernavaca y Temixco.
Recordemos, hace más de 30 años, científicos de instituciones en la Cd. de México como el IIE, IMTA, INSP y UNAM decidieron impulsar el desarrollo de la ciencia en Morelos, ese esfuerzo, de unos cuantos, propició lo que tenemos ahora en el Estado de Morelos. Así el sector científico morelense creció y se consolidó en los primeros años de este siglo (unos quince años desde su formación), ahora es el segundo sistema de investigación más importante de México con capacidad de competir exitosamente en el ámbito internacional y que en nuestros días está generando empresas de base tecnológica. Es decir, ahora se busca su transformación en el sistema de innovación de Morelos.
La conformación del MCTP es un esfuerzo de muchos físicos, jóvenes y maduros, convencidos de que la física impacta más allá de donde pesamos, todos con una visión de largo plazo que merecen pongamos atención en esta iniciativa. Es larga la lista de participantes en el Seminario y crecerá con la el compromiso de muchos otros científicos, cada vez hay más científicos comprometidos con el desarrollo sustentable de sus regiones y que están dispuestos a salir de sus cubículos para propiciar un desarrollo sustentable.
Seguramente, el esfuerzo colaborativo para la conformación del MCTP podrá impulsar un sector científico importante en la región que apuntará, ya desde sus inicios, a un sistema de innovación. Ahí los científicos mesoamericanos, en especial los morelenses, podemos compartir experiencias y construir conjuntamente la cultura científica.
En mi opinión, podemos impulsar estas acciones con un enfoque colaborativo para desde todos los ámbitos de la ciencia, la ingeniería y la divulgación apoyar esta iniciativa que seguramente redundará en beneficio de nuestra región mesoamericana.

Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 7 de Agosto