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miércoles, 25 de septiembre de 2024

Algunos deseos para empezar la próxima semana


La próxima semana en México se llevará a cabo el relevo en el gobierno federal y en algunos gobiernos estatales. Durante este siglo, estos eventos han generado esperanza en la población, ya que se anunciaban cambios significativos en los relevos anteriores. Sin embargo, en esta ocasión, lo más destacado es la continuidad.
Existe una proporción importante de la población que desea ver algunos cambios y, en particular, que las políticas y acciones de gobierno se evalúen con información real y no con datos que pocas personas conocen.
En varias ocasiones he comentado la importancia de evaluar las políticas públicas y las acciones de gobierno utilizando indicadores. Estoy seguro de que algunas personas me señalarán que las elecciones fueron una evaluación directa de esas políticas y que han sido bien evaluadas por la mayoría que votó por Morena en casi todo el país. Es cierto que los resultados de las elecciones de este año refrendan la esperanza otorgada a este partido hace seis años. También es cierto que los salarios se incrementaron y se redujeron algunas desigualdades. Sin embargo, otros indicadores del bienestar de la población han disminuido significativamente y, en mi opinión, afectarán a la mayoría de la población en el mediano plazo, aunque de momento no parezca. Me refiero, entre otros, a los indicadores de salud.
Entre otros cambios, me refiero a la planeación y evaluación de las estrategias. Desde mi perspectiva, algunos proyectos prioritarios se originaron en ocurrencias más que en diagnósticos y planeaciones con definición de indicadores de desempeño. De hecho, no se mencionaron indicadores para esos proyectos prioritarios y si se mencionaron no se cumplieron.
También es claro que, al final de este sexenio que termina, las percepciones sobre la corrupción indican que esta no ha disminuido. Se emitieron acusaciones sin fundamento a diversas personas o sectores de la sociedad que fueron desechadas poco a poco sin poder ser probadas. Adicionalmente, otros grupos de influencia fueron exonerados sin revisión, simplemente por su adherencia al nuevo partido hegemónico. Estos últimos aspectos son de los que deseo que se cambien.
En algunos puestos de toma de decisiones de los actuales gobiernos, se pueden identificar personalidades con genuinas vocaciones de servicio hacia la comunidad, con trayectorias que aseguran conocimiento, experiencia y habilidades para transformar nuestro país en uno donde impere el bienestar social. Sin embargo, también se observan personalidades que en el pasado tuvieron conductas no deseadas, pero que fueron aceptadas con beneplácito simplemente por adherirse al movimiento.
Con estos pensamientos rondando por mi mente, con el optimismo que me caracteriza y con el deseo de ver que la población mexicana disfrute de bienestar social, anhelo que las nuevas autoridades sean diferentes a quienes sustituyen. Que planeen, organicen y actúen basadas en conocimiento y que definan indicadores que les permitan reorientar sus acciones cuando sea necesario, que no se subyuguen al pasado y que tengan una perspectiva de largo plazo.

Imagen generada con inteligencia artificial medinte la frase: "In the picture, a diverse group of people walks towards a utopian horizon. Each figure represents a different aspect of humanity, showcasing the modern world's diversity. In the image appear European, Latin American figures . The horizon holds a promise of hope and happiness in the distance. This scene is depicted in a stunning painting, where vibrant colors and intricate details bring the image to life. The overall quality of the artwork is exceptional, capturing the essence of unity and optimism beautifully." en leonardo.ai

Me encantaría ver la transición hacia una economía no petrolizada, una economía alimentada por fuentes renovables, distribuidas y descentralizadas de energía, que considere las posibilidades de circularidad de los productos y servicios, una educación que fomente las decisiones basadas en conocimiento y que valore los conocimientos tradicionales y locales, amalgamándolos con los avances científicos. Una transición hacia un sistema de salud que no discrimine y brinde igualdad de oportunidades para todos los sectores de la población. Transición hacia ciudades disfrutables para las personas y no para los automóviles. 
Me parece que la población mexicana merece y merecemos disfrutar de todo lo que mencioné en el párrafo anterior y mucho más. Añadan lo que les gustaría y solicitemos estas opciones. Las autoridades tendrán 6 años para que con nuestra colaboración logremos conseguir un bienestar social.

Este artículo fue publicado el día 25 de Septiembre

miércoles, 26 de junio de 2019

Construyendo caminos hacia la sustentabildiad

Desde medidos de la semana pasada tuve la oportunidad de estar colaborando con colegas de la Universidad de las Villas en Santa Clara, Cuba. Con ellos estuvimos compartiendo las experiencias que generamos en el Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar, proyecto que está cercano a su término y con él la comunidad solar continuamos aprendiendo a colaborar y compartir conocimiento, entre otras muchos beneficios que obtuvimos. Estos beneficios para la comunidad solar nos acercaron más que nunca a impactar positivamente en la sociedad, entre otros aprendizajes encontramos que necesitamos colaborar con el sector empresarial y social para llevar a los usuarios nuestras invenciones o conocimientos. Además encontramos ideas diferentes y nos percatamos de la urgente necesidad de utilizar indicadores para monitorizar el avance de los desarrollos tecnolgicos (niveles de madurez tecnológica) y principalmente que existen los niveles de madurez en innovación social. Estos últimos de vital importancia para que los desarrollos en energías renovables lleguen a las comunidades mexicanas.
Con estos antecedentes, durante mi viaje por la isla de Cuba vinieron a mi mente recuerdos de otras tierras de nuestra Latino América o de nuestro país donde el sistema ecológico ha sido perturbado fuertemente y la búsqueda de la sustentabilidad es apremiante. Estos paisajes tanto naturales como citadinos me trajeron a la mente las lecturas de los libros de Jared Diamond, en particular el libro de “Colapso”. En este libro Diamond discute diversas hipótesis sobre las razones para los colapsos de diferentes sociedades humanas a lo largo de la historia.
La verdad es que los viajes ilustran (si deseamos promover beneficios sociales es urgente promover la movilidad de las personas, nos evita tener solamente un pensamiento parroquial) y las vivencias que he tenido me han otorgado la oportunidad de sufrir, compartir y gozar; además me han dado la posibilidad de comprender más ampliamente lo que Diamond comparte como reflexiones que debemos valorar, cuestionar y, por supuesto, complementar o desmentir según sea el caso: a) Las sociedades colapsan cuando su crecimiento va más allá de lo que sus recursos permiten. b) Una de los efectos es la deforestación y la erosión de la tierra con el consecuente agotamiento de los nutrientes en la tierra y la disminución de las cosechas para alimentar la población. Esto hace que haya un incremento de las luchas internas en la sociedad por la escasez de recursos y finalmente, c) los gobernantes no pudieron resolver los problemas de la sociedad, se enfocaron en los problemas del corto plazo enriqueciéndose, y explotando a la población en general.
Es claro que las sociedades que colapsaron (como la de los mayas) no disponían de los conocimientos que hoy tenemos y que con el afán de generar un bienestar no se percataban que agotaban los recursos y con ello provocaban el colapso de su forma de existir. Hoy dado los conocimientos científicos que hemos generado reconocemos que los recursos son finitos y que nuestras acciones pueden cambiar las condiciones de nuestro entorno cercano y lejano, de hecho las condiciones del planeta en su totalidad.
Para mí, es claro que los conocimientos tradicionales son limitados y han producido el bienestar social que hoy han alcanzado las poblaciones que los generaron mediante el empirismo propio de las personas, pero que hoy en día no les brindan las soluciones a la compleja problemática que enfrentan; que la ciencia ha generado una basta gama de conocimientos que pueden incrementar este bienestar, pero que también pueden acelerar el agotamiento de los recursos en el largo plazo. Por estas razones, considero importante amalgamar de una manera sinérgica estos dos tipos de conocimiento para promover soluciones a los problemas con visión local considerando el ambiente natural, los comportamientos sociales, el intercambio de bienes inter y extra localidad y construir las normas y organizaciones que rijan las relaciones entre estos diversos aspectos; pero primordialmente con una visión de largo plazo para contemplar la eficiencia en lugar de la búsqueda de la obtención rápida de beneficios individuales.
Este tipo de consideraciones son las que permearon en el CeMIE-Sol y la Red Temática de Energía Solar que, me parecen han contribuido a construir una comunidad colaborativa con visión de largo plazo que llamó la atención tanto del gobierno, como de colegas universitarios cubanos para que compartiéramos con ellos las experiencias y pudieran construir sus propias soluciones basadas en nuestras experiencias.
Termino diciendo, que nos da gusto que en otras regiones se reconozca los esfuerzos que realizamos los mexicanos para construir caminos hacia la sustentabilidad. Reitero estamos listos para colaborar con otros mexicanos y en general con otras personas para contribuir al bienestar social.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 26 de Junio en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 5 de junio de 2019

Estoy triste y desanimado

Desesperanzado estoy... veo nubarrones en el futuro de México… veo un futuro incierto, en nuestro país en muchos aspectos, especialmente para las fuentes renovables de energía y para la generación de conocimiento. Estoy convencido que el uso de las energías solar, eólica, geotérmica, etc. y la actividad científica apuntan hacia construir el bienestar social. Sin embargo, en esta nueva administración del presidente López Obrador cada vez me cuesta más trabajo ser optimista y visualizar que sus actos apuntan hacia la construcción de ese anhelado bienestar social.
Para justificar mi desánimo, déjenme comentar que en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico 2019-2033 (PRODESEN) durante los primeros cuatro años la Comisión Federal de Electricidad no invertirá en fuentes renovables de energía. Para ello debemos ver la Tabla 7.2 de PRODESEN, es lamentable que aunque el Lic. López Obrador dice que quiere renovar a la CFE y restaurarla como una empresa que promueva el desarrollo, la condena a ir en la retaguardia de la generación eléctrica usando combustibles fósiles en lugar de optar por las fuentes renovables de energía que, hoy en día, son más baratas. Además, la dependencia del gas natural para la generación de electricidad pone en riesgo la seguridad energética del país. Este PRODESEN me explica la conservadora meta de 35.8% de energía renovable para fin de sexenio establecida en el Plan Nacional de Desarrollo, cuando la tecnología está disponible para plantear una meta de al menos 40% para 2024. Además, ahora sabemos las fuentes renovables de energía, por su carácter distribuido, aumentan el empleo de calidad, aspecto necesario en nuestro entorno. Otro de los detalles que observé con respecto al Plan Nacional de Desarrollo (PND) es la sustitución del concepto de energías renovables por el de energías limpias. Este ligero cambio también me recuerda que en el texto del PND se menciona a las fuentes renovables de energía, pero en la meta se usa energía limpia. Tengo que aclarar que en el caso de México el concepto energía limpia acepta a la cogeneración eficiente con gas natural, lo que hace más fácil conseguir la meta del 35.8% de energías limpias.


Tabla 7.2 del PRODESEN

Por otro lado, mi optimismo se ve disminuido cuando veo la reducción real del presupuesto a las actividades científicas y la reglas suicidas aplicadas a los Centros Públicos de Investigación y a instituciones de prestigio académico como el Centro de Estudios Avanzados del IPN (CINVESTAV) y el Centro de Estudios y Docencia Económica, por mencionar algunos. Quiero comentar que en nuestro país existe un sector científico profesional, pero pequeño. El hecho de que sea pequeño implica que no puede tener el impacto necesario para generar un beneficio generalizado y, por ende, todavía requiere de inversión. Como ya lo he mencionado, en este milenio la inversión en ciencia y tecnología ha sido menor a la mitad recomendada para promover un verdadero bienestar social, así tenemos un atraso para construir nuestro futuro. Algunos sectores de este gobierno se han manifestado con reclamos hacia el sector científico culpándolos de no resolver problemas nacionales. El responsabilizar al sector científico por el limitado impacto en los entornos más desfavorecidos es irracional y muestra una falta de análisis y entendimiento de la realidad. Los científicos están encargados de generar conocimiento, pero el uso de ese conocimiento es responsabilidad de la sociedad en conjunto. Es más, el sector empresarial puede influir de manera sustancial en el uso de ese conocimiento nuevo al invertir en la generación de productos, bienes y servicios de alto valor, en lugar de basar sus ganancias en el pago de bajos salarios. En este sentido, yo esperaría que las personas que nos dedicamos a la ciencia como actividad profesional defendiéramos esta perspectiva y lucháramos por dedicar más inversión a esta actividad para que más personas con enfoque incluyente atendieran la necesidad de construir soluciones a la problemática actual.
Déjenme especificar lo complicado del problema y explicar cómo a veces menospreciamos la actividad científica. En muchas poblaciones en nuestro país se cocina con estufas de leña. Los efectos para la salud de las personas que cocinan debe evitarse al mismo tiempo que la eficiencia energética no es adecuada. Hay hoy en día propuestas eficientes de leña y algunas han sido propuestas por mexicanos; pero todavía su uso no se ha extendido y quizá las limitaciones sean que los tecnólogos no entendamos la diversidad cultural de estas poblaciones. Aquí quiero apuntar que las propuestas de uso de estufas solares suenan muy interesantes y tenemos muchas variantes para ello. Es más, en el IER-UNAM hemos patentado varias de ellas; pero no han sido adoptadas en la generalidad. En el entorno de las asociaciones sociales y colegas del ámbito social nos reclaman a los ingenieros o físicos que hagamos dispositivos con materiales locales y que las personas de estas comunidades los puedan construir. La verdad es que dar soluciones a problemas que llevan cientos de años no son fáciles o, en su defecto, ya las mismas personas las hubieran obtenido. Las personas que viven en estas poblaciones son las que más experiencia tienen en el manejo de materiales y conocen a profundidad los guisos que prefieren y si no han modificado su forma de procesarlos, es porque no es técnicamente fácil. Las comunidades son inteligentes y ellas han construido a lo largo del tiempo tecnologías y procesos que funcionan, aunque no necesariamente conocen sus desventajas. Estas últimas las hemos conocido precisamente gracias al conocimiento científicos. Basta observar que obtener energía del Sol, hoy es factible, pero por cientos o miles de años no fue así. El bienestar social en las comunidades desfavorecidas de nuestro país implica la solución de problemas ancestrales que requieren el concurso de nuevas tecnologías amalgamadas con el conocimiento tradicional, procesos que no son simples y que requiere de personas con entrenamiento científico (en el sentido más amplio: exactas, naturales sociales, etc.) y capaces de dialogar con las comunidades para dar soluciones aceptables y reclamadas para ellas.
Para contar con un sector científico informado y formado en la frontera del conocimiento necesitamos invertir o dejaremos que las soluciones las elaboren otros que quizá no deseen contemplar la diversidad de nuestro país.
Hoy estoy triste y desanimado, pero ofrezco mi trabajo para promover la generación de conocimiento y el uso de fuentes renovables de energía, estoy convencido que estas actividades promueven el bienestar social.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 5 de Junio en el periódico La UNIÓN de Morelos.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Un vistazo desde el espacio

El día de hoy quiero ser especulativo y pensar en la forma en que nos vería alguna civilización extraterrestre. Supongamos que esta civilización hubiera observado el planeta Tierra desde hace algunos milenios y hubiera tenido la oportunidad de observar en detalle el comportamiento de las diferentes especies que habitamos este planeta. Por supuesto, que esta breve descripción tendrá un sesgo y lenguaje profundamente antropocéntrico; pero con esta advertencia prosigamos.
Hace algunos seis mil años, esta civilización extraterrestre se habría percatado de que en este planeta evolucionaban muy diversas especies, desde miniaturas como los insectos hasta mamíferos, que tenían masas varios órdenes de magnitud mayor que los insectos y por eso usaban más recursos, y que la distribución de estas especies obedecía a patrones relacionados con su situación en el planeta, con excepción de una especie que pululaba por todo el planeta y se desarrollaba en cualquier región. Los miembros de esta especie presentaban una masa de las más altas entre las especies y una proclividad a conformar grupos con comportamiento sincronizado. Si bien tenían un comportamiento territorial y preferían permanecer en una región, como muchas otras especies, su movilidad y adaptabilidad en largos períodos de tiempo les permitía avanzar y desarrollarse en situación ambientales diferentes.
Hace unos dos mil años, las observaciones hubieran sido parecidas a estas: El planeta Tierra está cubierto grandemente por la especie que mostraba mayor adaptabilidad. En ese entonces conformaba grandes conglomerados que habían modificado el lugar donde habitaban. Donde se desarrollaban especies vegetales y animales diversos, ahora se propiciaba el desarrollo de especies que servían de alimento o aumentaban la velocidad de crecimiento de la especie mayoritaria. Aunque el número de individuos de esa especie no era el mayor en el planeta (había algunos insectos o especies acuáticas que los superaban en número) en cuanto a los recursos del planeta que usaban si eran los de mayor consumo. Usaban materiales y los transformaban, mediante la energía que libera la combustión, usaban la energía que provee el flujo de fluidos (aire y agua) para mover pequeñas máquinas o vehículos que aumentaban grandemente su movilidad.
Las observaciones de hoy en día serían como: Ese planeta azul está infestado por la especie devastadora. Esta especie ha desplazado a todas las otras especies en muchísimos lugares y usa grandes extensiones de tierra para promover su desarrollo a costa del desenvolvimiento de otras especies. Ha descubierto la forma de extraer grandes cantidades de energía de capas internas del planeta y con ello ha modificado la delgadísima capa gaseosa que rodea al planeta. Estas variaciones en la composición de la capa gaseosa ha provocado mayores fluctuaciones en los flujos de masa y temperatura dentro de ella. Con las habilidades de modificación que esta especie tiene sobre los recursos naturales, ha creado materiales desconocidos para las otras especies que permanecen en los entornos sin ser modificados por tiempos mayores a la vida promedio de los individuos de esa especie fundamentalmente transformadora del entorno y, por ello, estos nuevos materiales no forman parte de los ciclos naturales del planeta. Estos materiales (que no se encontraban disponibles en el planeta con anterioridad) parecen entorpecer el desarrollo de otras especies. Con el uso de enormes cantidades de energía (que sobrepasan grandemente la usada por el resto de las otras especies) para su propio desarrollo, ha empezado a modificar las condiciones físicas y químicas de la delgada capa gaseosa y de la capa líquida que rodea el planeta y con ello disminuido los rangos adecuados de estas variables para el desarrollo de la mayoría de las especies en el planeta. En menos de doscientos años, ha modificado sustancialmente estas variables y parece tener una enorme capacidad modificadora de todo el planeta similar solamente a las que tienen las colisiones con objetos extraterrestres, como los meteoritos, o las erupciones volcánicas que han aparecido en épocas anteriores a la aparición de esa especie transformadora en el planeta Tierra.
Esta situación podría ser la que describieran estos seres extraterrestres en la traducción a un lenguaje antropocéntrico. La idea de analizar cómo se vería el comportamiento de las personas desde el espacio me fue sugerida por Eleonora Isunza, que codirige CinemaPlaneta con Gustavo Ballesté, quien además me invitó a la XI edición de este festival donde se abordarán las problemáticas ambientales con una perspectiva desde el espacio, parece una idea interesante que abre vistazos no tradicionales de esta problemática. En este año que se celebra el 50 aniversario del primer alunizaje tripulado parece ser emblemático el festival. Les anticipo que este año CinemaPlaneta se celebrará a finales del mes de mayo.
Quiero cerrar este pequeño texto invitando a reflexionar sobre los temas ambientales en una perspectiva local sin perder la visto en aspectos globales y de largo plazo. Aunque no parezca los análisis en escalas o periodos de tiempo cortos; nuestras acciones modifican enormemente los entornos debido a las cantidades y tiempos de duración de esas modificaciones, causando nuevas situaciones que no pueden ser resueltas por las especies que habitan esos entornos y, entonces, las modificaciones son mayúsculas y con impactos para nuestra propia especie.

Este artículo fue publicado el día 6 de Febrero en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 10 de octubre de 2018

Mirar en el largo plazo para el desarrollo económico

Aunque decidí titular este comentario mencionando el desarrollo económico, estoy pensando en el bienestar social. Sin embargo, la nota es el Premio Noble de Economía y este premio se otorgó en la economía. Si bien es cierto que fue en la macroeconomía. Quiero comentar que en la jerga de los versados en economía al hablar de desarrollo económico se está invocando a frases cargadas de ideología que evitan la discusión y los acuerdos cuando otros invocamos el desarrollo sustentable y algunos más radicales evitan la palabra desarrollo. Pero, no me voy a detener en estas sutilezas, sino trataré de explicar en términos cotidianos la importancia de que la Academia Sueca haya decidido otorgar el Premio Nobel de Economía a: William D. Nordhaus (Yale University) por la integración del concepto de cambio climático con una perspectiva de largo plazo en el análisis macroeconómico y Paul M. Romer (NYU Stern School of Business) por integrar la innovación tecnológica en el análisis macroeconómico con una perspectiva de largo plazo. En síntesis la Academia Sueca premia a dos destacados economistas por realizar trabajo con miras en el largo plazo y con dos aspectos fundamentales de nuestros días: el cambio climático y la innovación tecnológica.
En palabras de la Academia Sueca: William D. Nordhaus y Paul M. Romer han diseñado métodos para abordar algunas de las preguntas más básicas y apremiantes de nuestro tiempo acerca de cómo creamos un crecimiento económico sostenido y sustentable en el largo plazo. A continuación la propia Academia abunda en la información aclarando que han ampliado significativamente el alcance del análisis económico al construir modelos que explican cómo la economía de mercado interacciona con la naturaleza y el conocimiento.
Por supuesto, estamos de acuerdo con la importancia de estos tópicos. De hecho en estos comentarios hemos abordado varias veces la necesidad de enfocar los estudios en las interacciones entre los ámbitos económicos, ambientales, sociales y organizacionales de la sustentabilidad. Los lectores no nos dejarán mentir, al recordar nuestras frases dirigidas a estudios en el largo plazo para contender con las contradicciones entre estos ámbitos que debemos dirimir para conseguir la sustentabilidad.
Paul Romer modeló cómo las decisiones económicas determinaban la creación de la tecnología y no solo la tecnología era el motor de la economía. Consideró los efectos en ambos sentidos y para ello necesitó una visión de largo plazo. De esta manera, sus modelos han generado nuevas investigaciones sobre las regulaciones y políticas que fomentan nuevas ideas y bienestar en el largo plazo. Para nosotros, lo importante es contemplar que las políticas definidas para fomentar la innovación tecnológica tiene repercusiones en el bienestar de las personas, sí se analizan en el largo plazo.
Entre tanto, William Nordhaus se convirtió en la primera persona en crear un modelo de evaluación integrado de la economía y el ambiente, es decir, un modelo cuantitativo que describe la interacción global entre la economía y el clima. Su modelo considera teorías y resultados empíricos de la física, la química y la economía. El modelo de Nordhaus ahora está ampliamente difundido y se utiliza para simular cómo la economía y el clima coevolucionan en una forma entrelazada. Sus herramientas nos permiten simular cómo la economía y el clima co-evolucionan bajo supuestos alternativos sobre el funcionamiento de la naturaleza y la economía de mercado, incluidas las políticas. Así, su modelo se está utilizando para examinar las consecuencias de las intervenciones de política climática, por ejemplo, los impuestos al carbono en el desarrollo económico y se está ampliando para considerar el bienestar social. Por supuesto, él ha iniciado la tarea y es una opción para nosotros continuar con los estudios para determinar qué políticas sn las adecuadas en el largo plazo.
Es importante mencionar que en las primeras entrevistas después de conocerse la noticia de otorgamiento del Premio Nobel, Romer enfatizó que si es posible atender las medidas urgentes para disminuir la aceleración del cambio climático. Estas medidas han sido señaladas brevemente por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas, y con ello no incrementar más de 1.5 grados la temperatura en el futuro cercano. En la opinión de Romer, las personas tenemos una gran capacidad para resolver los problemas; y que lo importante es evitar apreciar como catastrófico e irresoluble la problemática de cambio climático, ya que sí tiene solución y podemos implementarla. Nordhaus señaló que debemos pensar en el largo plazo y lo global para poder contender con este cambio climático antopogénico. Con estas frase debemos enfatizar que nada está lejos y que todo tiempo nos llega.
Quiero recordar que en estos comentarios he mencionado varias veces a otra persona ganadora del premio Noble de Economía en 2009, Elinor Ostrom, quien con sus contribuciones en el entendimiento de la gobernanza de lo común también nos brinda herramientas para construir un bienestar social. Analicemos las propuestas que hacen
Los invito a leer y difundir estos logros científicos en el área de la economía que apuntan más bien a una generación multidisciplinaria de conocimiento, donde debemos enfocarnos más a la compresión de las ideas que a la definición de conceptos o vocablos propios de las jergas disciplinarias.
Finalizo, comentando que las ciencias sociales y económicas deben redoblar los esfuerzos, al igual que las exactas y naturales, para que las personas que tomamos las decisiones votando tengamos conocimiento adecuado para elegir a otras personas que puedan con conocimiento resolver nuestros graves problemas locales y globales en el largo plazo.

Este artículo fue publicado el día 10 de Octubre

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La inversión en ciencia, una acción postergada

La semana pasada estuve en Buenos Aires, Argentina, en una Asamblea del Centro Latinoamericano de Física (CLAF) organismo de la UNESCO que tiene como objetivo potenciar la colaboración en el ámbito de la ciencia entre los países y las personas de los países de la región; por supuesto en particular en la física. Esta Asamble fue hospedada por la reunión de la Asociación de Física Argentina (AFA) donde se hizo un homenaje a los creadores del CLAF: Juan José Giambiagi (Argentina), José Leite Lopes (Brasil) y Marcos Moshinsky (México). Estos físicos latinoamericanos consideraron que la colaboración entre los países Latinoamericanos podría acelerar la forma en que nuestros países pudieran acceder a un bienestar social mediante la generación de conocimiento en la región en concordancia con la realidad de nuestros entornos. Sus intenciones fueron similares a las que en otras partes del mundo de aquella época (hace 55 años) si acogieron y hoy en día las desigualdades en otras regiones del mundo son mucho menores en Latinoamerica. El contexto hoy en día en todo la región latinoamericana es de una lacerante desigualdad. En este contexto, en la asamblea del CLAF se leyó un comunicado de la AFA donde manifiesta preocupación por la disminución del presupuesto para apoyar las actividades científicas en Argentina. En este documento, se plantea que la forma de construir un verdadero beneficio social pasa por la generación de conocimiento.
Como podemos apreciar hoy la situación de abandono de la ciencia en los países Latinoamericanos por parte de los gobiernos y del sector industrial o empresarial es una situación compartida. Con esta forma de actuar las sociedades latinoamericanas renuncian a su capacidad de generar productos o servicios con alto valor agregado y asumen, sin cuestionar, un rol de proveedores de productos sin procesar y servicios de bajo valor agregado, generando bienestar para unos cuantos. Esta situación enfatiza la necesidad de basar una productividad en mano de obra barata, con la consecuente pobreza económica de la mayoría de su población al no recibir suficiente remuneración por un trabajo o producto sin alto valor de intercambio.


La casa rosada, Buenos Aires, Argentina

Es importante mencionar que en otras regiones en el mundo la inversión en ciencia y tecnología por parte de los gobiernos y de las empresas (privadas o sociales) asegura la generación de productos y servicios de alto valor agregado con la consecuencia de ofrecer empleos bien remunerados a la población que le son suficientes para alcanzar un relativo beneficio social.
Es importante enfatizar la visión de Gambiagi, Leite López y Moshinsky al proponer una institución que fomenta la colaboración como una medida para generar conocimiento en la región Latinoamericana. Sin embargo, tenemos que decir que en la región existe una colaboración que no es suficiente y que estamos más atentos a lo que sucede en Europa, en los Estados Unidos o en el Canadá que en compartir las contadas instalaciones para generar conocimiento científico en la región. Aunque existen interesantes esfuerzos realizados por Brasil hace unos 20 años al aportar más de 10 veces lo que otros países para mantener el CLAF, o las actuales ofertas de becas, por parte de nuestro CONACyT, para que personas latinoamericanas puedan estudiar un posgrado en México.
La oferta de becas por parte de México es consonante con la forma en que nuestro país considera a la educación superior como un derecho y no como un servicio. Considero importante detenerme en este punto. La concepción de la educación superior, que han mantenido las Universidades públicas mexicanas, como un derecho de las personas y, por lo tanto, como parte del compromiso que forma el contrato social por el que vivimos en comunidad; contrasta con la visión de considerar a la educación superior como un servicio que debe ser brindado por el sector privado. Estas dos visiones, están confrontándose en nuestro países. Si bien, en México, el sistema de educación superior pública ha crecido; pero se ha dirigido fundamentalmente a formar personas con competencias en concordancia con el actual sistema empresarial o industrial basado en mano de obra barata; en lugar de propiciar la formación de talento para la generación de conocimiento desde lo local que conduzca a alternativas para construir empresas o industrias, basadas en ese conocimiento, para que la población pueda intercambiar productos o servicios de alto valor agregado. Por supuesto que esto último, debe realizarse bajo un esquema de sustentabilidad para generar progreso económico y bienestar social.
Hoy en nuestro país con tantas esperanzas y tantos miedos ante el inminente cambio en el gobierno muchos deseamos que el apoyo a las actividades científicas sea considerado prioritario, aunque de entrada, se nos ha dicho que permanecerá igual. Hecho, que desde mi perspectiva, es equivalente a condenar el futuro de varias generaciones a una vida basada en salarios bajos y pobreza económica.
La perspectiva en el estado de Morelos no ha podido ser aquilatada, ya que no se han dado a conocer los detalles de la política científica y mucho menos se han compartido los retos planteados por el gobierno entrante para el sector científico morelense y sus respectivas estrategias. Si se comparten los retos se puede construir conjuntamente políticas que conlleven el uso de conocimiento para la toma de decisiones y la generación del tan anhelado bienestar social.
Claramente, el menosprecio a la ciencia en la región Latinoamericana es un mal compartido por los gobiernos; pero las personas no podemos cruzarnos de brazos y resignarnos al retraso en la construcción del camino que la ciencia abre para todas las personas de nuestro entorno local, nacional o continental. Exijamos a las autoridades, que fueron electas por nuestros votos, un giro en el timón y que brinden un verdadero o contundente apoyo financiero a las actividades de ciencia y tecnología, no posterguemos la inversión en ciencia, recordemos el financiamiento a las ciencias no es un gasto es una inversión para nuestra y futuras generaciones.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 26 de Septiembre en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 18 de julio de 2018

Tantas esperanzas y tantos miedos para seis años

Después de las elecciones del pasado 1 de Julio, en nuestro país se han abierto expectativas de cambio con respecto a los últimos 18 años. Estas esperanzas son muchas, ya que la desigualdad en la que vivimos ha sumido en la pobreza a la mayoría de la población en nuestro país. La bonanza que pudo haber ocasionado un precio del barril del petróleo por arriba de los cien dolares durante el sexenio de Vicente Fox se esfumó y solamente produjo que los que tenían más consiguieran más. La guerra sin estrategia que se emprendió durante el sexenio de Felipe Calderón y que se continuo en el de Enrique Peña Nieto ha causado centenas de miles de muertes y una corrupción que ha permeado muchísimos sectores de nuestra sociedad. Lo anterior y muchas otras lamentables situaciones han ocasionado que la mayoría de los electores participaran en las elecciones de este mes y que la mayoría de los que sufragaran lo hicieran por Andrés Manuel López Obrador con la esperanza de propiciar y ser parte de un cambio real en la forma de repartir la riqueza. Tenemos que ser claros, en nuestro país, los indicadores macroeconómicos han sido mantenidos y en algunos casos incrementado durante este milenio; pero los indicadores que reflejan el bienestar social han caído dramáticamente y ahora son verdaderamente de un país subdesarrollado. La apuesta de implementar estrategias para propiciar el beneficio social ha sido comprendida como una alternativa real a la solución de la inseguridad, además, la propuesta de combatir a la corrupción parecen parte de la última opción antes de provocar un estallido social del que nadie parece estar convencido sea conveniente.
Esta situación, ha provocado que se revivan los miedos heredados por la población sometida a la propaganda anticomunista del siglo pasado. En esta época he oído muchísimos comentarios sobre López Obrador muy similares a aquellos que se podían leer en la revista Selecciones desorientando a la población sobre ficticias acciones de los comunistas. La mayoría de las personas de hoy no leyeron esos enajenantes mensajes; pero si escuchan los actuales. Una proporción pequeña, pero influyente de nuestra población, se identifica con el lema de todos podemos ser ricos rápidamente. Esta porción de la población no se ha percatado que este lema necesariamente implica que el incremento de las ganancias de unos cuantos es a costa de disminuir los ingresos de los que solamente tienen su fuerza de trabajo para conseguir sus satisfactores. He mencionado varias veces en esta bitácora que el mayor flujo del dinero genera distribuciones muy desiguales de la riqueza. Desde mi perspectiva, parece más adecuado concebir que si a los vecinos les va bien y a los que viven en otra ciudad también y si los ciudadanos de otros países tiene sus necesidades satisfechas entonces la distribución de la riqueza será menos desigual y propiciará un mayor bienestar social con la consecuente seguridad social.
Hoy, en este mundo globalizado, se puede conseguir si propiciamos que la mayoría de la población genere servicios o productos con valor de intercambio que puedan aportar lo suficiente para satisfacer sus necesidades.
Uno de los aspectos necesarios para conseguir estos productos o servicios es el conocimiento y, ya sabemos, que la ciencia es la herramienta para generar conocimiento. Así la innovación basada en ciencia, en conocimiento, es una de las actividades que debemos propiciar en nuestro país. También los científicos tenemos esperanzas y miedos para este período.
Sabemos que para poder realizar innovación basada en conocimiento, primero tenemos que generar conocimiento de frontera; algunos llaman a esta actividad ciencia básica y la distinguen de la ciencia aplicada. El sector industrial y empresarial en nuestro país ha tratado de priorizar la llamada ciencia aplicada. Desde mi punto de vista, es una división artificial, dado que toda la ciencia es aplicable y, en ese sentido, debemos cultivar todas las facetas de la ciencia para incrementar la posibilidad de generar esos productos o servicios con alto valor de intercambio.
Por esta razón, me parece adecuado la propuesta de incentivar más las labores de científicas en nuestro país. Estoy seguro que si se logra cumplir con la meta de una inversión del 1% en actividades científicas se podrá promover toda la ciencia aplicable (básica, aplicada y desarrollo tecnológico) y generar innovación basada en conocimiento. Esto último requiere de la participación de los diferentes sectores: científico, industrial, sociedad civil y gobierno.
Como todo establecimiento de políticas públicas es necesario evaluar su desempeño, por lo tanto, es importante desarrollar herramientas de evaluación para conocer los impactos que esta actividad científica otorgará a la población mexicana. En este sentido, no basta con contar los artículos científicos, la formación de personal altamente capacitado o los comentarios recibidos en la literatura científica; sino que, además, deberá ser incluida en la evaluación la opinión de la sociedad que participa o usa esta generación de conocimiento. El pasado día 4 de julio apareció un artículo en la revista Nature mencionando una herramienta enfocada a explorar la opinión de la sociedad respecto a proyectos científicos. Este artículo propone que mediante rúbricas se pueden evaluar diferentes impactos del conocimiento científico desarrollado y apoyado por la sociedad misma o los gobiernos o las empresas; estas rúbricas permiten sistematizar la opinión tanto de científicos de otras áreas como de personas no científicas; pero que pueden ser beneficiarias de ese conocimiento nuevo.
Considero, estamos ante la posibilidad de concretar las esperanzas y sobrepasar los miedos para construir un México que propicie el beneficio social de largo plazo. El camino, no será fácil, no considero pueda ser realizado en seis años; pero si todos contribuimos podemos iniciar un verdadero cambio que genere ese bienestar social que merecemos.


Una primera versión de este artículo fue publicada el día 18 de Julio en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 21 de febrero de 2018

¿Cuestan los derechos?

Esta semana estuve platicando con un científico cubano y me comentó una serie de hechos que yo también había observado sobre la valoración de lo que no cuesta. Me comentaba que para él había sido muy importante informar a los estudiantes y colegas de la Universidad de la Habana los montos de dinero asociados a la formación de los estudiantes y a los proyectos de investigación. Esta información permitía hacer conciencia sobre la necesidad de rendirle cuentas a quien aporta el dinero para estos hecho. En todas las sociedades las personas son las que aportan dinero para sostener los derechos.
Aquí es muy importante hacer mención que ambos coincidíamos en que la educación superior es un derecho de las personas y, por lo tanto, debemos buscar que se oferte a todas ellas.
Considero que muchos de nosotros podemos estar de acuerdo que existen derechos para todas las personas como la educación, la libertad, la vida, etc. y, al mismo tiempo, otorgamos la obligación de garantizarlos y satisfacerlos a los gobiernos. De hecho estos derechos de las personas se establecen, por lo regular, en las constituciones de los países o en el ámbito internacional en Declaración Universal de Derechos Humanos. Sin embargo, esta situación invita a pensar que no cuesta las acciones que conlleven a garantizarlos y satisfacerlos. De aquí señalabamos, en esa conversación, la necesidad de hacerlos patentes.
Para comentar concretamente, déjenme transcribir específicamente el artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.”
Es más el artículo anterior aborda una problemática que puede ser más conflictiva, el artículo 25 dice: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.”
Estoy totalmente de acuerdo en que estos son derechos mínimos que deben tener las personas; pero claramente los costos deben ser contemplados. Cuando hablo de costos implico: el pago del salario de las personas que enseñan en las escuelas, las que limpian, las que administran, la construcción de las mismas escuelas, los materiales didácticos, los gises, los plumones, los libros en la biblioteca, los videos, los programas de cómputo, etc. Ya no digamos a lo que se refiere el artículo 25. En particular, cuando se dice que la educación debe ser gratuita, se quiere indicar que la educación debe ser provista por el contrato o pacto social que hemos tácitamente aceptado como sociedad y, por lo tanto, el gobierno debería proveernos de una educación de calidad.
De la argumentación anterior, parece concluirse que los derechos fundamentales son un bien común y que para disfrutarlos necesitamos distribuir su costo entre todas las personas. Con estas ideas en la mente, me gustaría comentar sobre quién o quiénes deben pagar para garantizar los derechos de las personas. Para ello quiero recordar la tragedia de los comunes de Garret Hardin quién establece que hay un problema para mantener los recursos en el momento en que no se contempla el pago del uso de lo comunitario. Con este planteamiento del problema deseo ilustrar que los beneficios de lo común se pueden ver disminuidos drásticamente dado que su garantía se pudiera ver comprometida ante la falta de pago que permita su continuidad. Para resolver este problema Donella Meadows (en Thinking in Systems) propone que establezcamos reglas clara para el pago pleno del usufructo de lo común. Hoy no tenemos esas reglas claras o son francamente inequitativas.
El costo o pago de la educación es incluido normalmente en ese pacto social tácitamente establecido al vivir en sociedad, donde se deben incluir reglas claras sobre el pago de lo común. Cuando somos muy conscientes, consideramos que con el pago de impuestos contribuimos suficientemente para que este tipo de servicios se otorguen y con alta calidad. Sin embargo, como no cuantificamos bien los costos, no podemos determinar con exactitud si el pago de impuestos es suficiente. Al menos para mi, no es claro que con los impuestos que pagamos sea suficiente para poder satisfacer la demanda de nuestros derechos como individuos y sociedad. Recordemos que en México, los empleos retribuidos con salario mínimo se han incrementado en cambio los empleos asociados a salarios entre cuatro y cinco salarios han disminuido. Esto implica que el pago de impuestos es menor ahora que antes.
El hecho real es que parece ser que nuestras contribuciones no son suficientes, esta frase se sustenta en el hecho que hoy nos quejamos de la calidad de la educación y muchos pensamos en resolverla contratando de manera particular este servicio. Ante esta situación algunos luchamos por tener una educación pública de calidad, pero para ello se requiere presupuesto.
Continuamente mencionamos que el gobierno debe destinar mayor presupuesto a la educación, a la investigación y a una infinidad de rubros más; pero ¿cuánto cuesta?, ¿es suficiente con lo que contribuimos? Seguro en estos momentos un pensamiento defensivo surge en la mente de muchos lectores “la corrupción” como un “pero” en este análisis. Por supuesto que comparto esta suspicacia; sin embargo, para avanzar en la idea que deseo compartir, por un momento asumamos que resolvemos el problema de la corrupción. De ser así, es probable que podamos enunciar otro “pero” y coincidir en que la tasa de impuestos es alta en México, esto pudiera ser cierto; pero no es un problema de si la tasa es alta. Aquí la pregunta concreta es ¿el gobierno tiene el suficiente recurso para garantizar y satisfacer los derechos de las personas que habitan en nuestro país? Desde mi punto de vista no es la última pregunta, sino que hay otra pregunta todavía que puede ir al fondo del problema: ¿las personas reciben lo suficiente como producto de su trabajo para satisfacer sus necesidades? Así, finalmente la pregunta es: ¿Las personas en México reciben los suficiente para satisfacer sus necesidades y derechos? Por supuesto, que hay una fracción muy pequeña de la población que recibe una retribución cuantiosa y que tiene la posibilidad de vivir con muchísimos privilegios, es decir, garantizar no solo sus necesidades y derechos fundamentales, sino que reciben más beneficios que el 99% de la población. Desgraciadamente, una porción mayor al 50% en nuestro país vive bajo la línea de pobreza. Esto último quiere decir que la mayoría de la población no recibe los suficiente por su trabajo para poder satisfacer sus necesidades elementales y, por consiguiente, tampoco pueden contribuir a pagar el costo total para garantizar y satisfacer los derechos de toda la población, incluso los suyos.
De entrada en la situación actual, el pago de los derechos comunes no puede ser distribuido con una simple división del costo total entre la población total, ya que no todos podrían contribuir para pagar los derechos y subsistir. Para ello, primeramente necesitamos que la retribución por su trabajo alcance para cubrir sus necesidades primarias y después contribuir para el pago de esos derechos universales. Entonces, es necesario conseguir que toda la población cuente con la suficiente retribución para cubrir sus necesidades y derechos. Es decir, parece ser imperioso un aumento de salarios para que las personas reciban por su trabajo lo necesario para satisfacer sus necesidades y puedan contribuir plenamente para el pago de su derechos fundamentales. Siguiendo esta línea de pensamiento podemos decir que: el propugnar porque todas las personas reciban lo suficiente para satisfacer sus necesidades primarias y puedan contribuir para que todos recibamos a cambio los derechos universales no es una premisa altruista.
Si estamos de acuerdo con estos razonamiento, cómo podemos tener actitudes que impliquen el regateo cuando compramos algún producto o servicio a otro, cómo justificar la negociación voraz en un pacto mercantil. Quizá deberíamos aprender a valorar nuestra contribución a la sociedad y exigir la retribución justa para que los otros también puedan contribuir y la demanda sobre nosotros del pago de lo común disminuya. Parece ser que estas ideas están detrás del llamado comercio justo. En mi opinión, la voracidad y el querer ganar en demasía en una negociación puede conducir a solicitar una contribución mayor para el voraz y en el largo plazo esta persona voraz necesite pagar más para cubrir sus necesidades de seguridad, por ejemplo. Esto se basa en el hecho de que si una persona, o empresa, recibe un desproporcionado beneficio, se le exigirá una mayor contribución para el pago de las necesidades y derechos fundamentales de los otros, a quienes “ganó” en la negociación del salario o del “negocio”.
Aquí hay un problema interesante, cuando una persona recibe más que otra puede contribuir más al pago de los derechos comunes con los otros sin afectar mucho su beneficio individual; pero, con este pago adicional, incrementando el beneficio social. Esto último puede, a su vez, incrementar su beneficio individual con lo cual podría tener una ganancia individual, aunque haya contribuido en una mayor proporción. Este comportamiento que pudiera ser entendido como altruismo social, al contribuir en una forma mayor al resto de la población por los que más tienen, finalmente puede incrementar el beneficio individual de la persona que contribuye adicionalmente.
Con esta reflexión llamo la atención a reconocer y enseñar que todo cuesta, que lo justo es luchar por recibir un mejor salario con base en el esfuerzo para entregar productos o servicios de calidad para que todas las personas contribuyamos y gocemos de los derechos universales. Por supuesto, esto no es fácil; pero ahora sabemos lo que pasa cuando tomamos una actitud voraz, que implica que tendremos que contribuir más; mejor ser mesurados para conseguir un bienestar social.

Una primera versión resumida de este artículo fue publicada el día 21 de Febrero en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 31 de enero de 2018

La basura como una expresión de evasión

La semana pasada comentaba sobre la responsabilidad compartida que tenemos al usar las cosas y disponer de los residuos. Escribí que, dado que sabemos los efectos que causan los desechos si los arrojamos sin cuidado, nuestra responsabilidad es mayor mientras más conocimiento tengamos de las consecuencias de nuestros actos. Hace algunas centurias podíamos arrojar desperdicios orgánicos a los ríos o a los océanos; pero dada la mínima cantidad de ellos los propios procesos naturales podían contender con esos desechos y minimizar el impacto que causaban las personas. Sin embargo, a lo largo de muchas generaciones los recursos naturales mermaron y los propios desechos causaron desastres que provocaron la caída de civilizaciones. Esto pudo ser el caso de nuestra antigua ciudad estado Teotihuacan.
Urgando en la librería, este fin de semana, encontré un título que llamó mi atención: “Comunicación sustentable y responsabilidad social empresarial” por Rafael Tonatiuh Ramírez y Rebeca Illiana Arévalo. De entrada me interesó porque aborda dos de los tópicos que considero fundamentales para conseguir un cambio de actitud en las personas y en las organizaciones. Al leer sus capítulos concordamos en que hoy en día,tenemos un problema claro, los que conocen los temas de sustentabilidad no han podido comunicar, y por lo tanto, difundir que los actuales procesos de disposición de los desechos o la forma de utilizar los bienes puede tener consecuencias catastróficas para la vida tal y como la conocemos.
A pesar de que vivimos en una era de información o de las vertiginosas redes sociales donde hechos sucedidos en cualquier parte del mundo pueden ser conocidos en pocos minutos en lugares a centena de miles de kilómetros de donde ocurrieron; la comunicación y difusión de los conocimientos no han sido capaces de conseguir esa vertiginosa diseminación. Así, parafraseando a Ramírez y Arévalo, el mercado, la globalización y la maximización de la rentabilidad ha provocado una sociedad orientada a la competencia, el individualismo y la evasión.
Es precisamente este aspecto de la evasión al que hoy quiero dedicar unas líneas.
Puedo decir que actualmente muchas personas evadimos nuestra responsabilidad con respecto a diversos hechos que provocamos. En esta ocasió lo ejemplificaré con la producción basura. Como comentaba la semana pasada que en la prehistoria las personas podían comer frutos y arrojar sus desechos sin mirar a donde y esta actitud no influía severamente en su entorno. Hoy este tipo de acciones al tirar lo que sobra de lo que comemos o simplemente usamos (como una bolsa para llevar las compras de la farmacia), dado el número de personas que habita el planeta, afecta el entorno por un tiempo más largo que incluso el de la vida del causante o provoca daños irreparables en periodo de escala humana. Esta situación se agrava con los productos que utilizamos día a día. Por ejemplo los plásticos basados en el PET, como las botellas de agua o de los refrescos o sodas, que compramos y llevamos a la oficina o escuela o a algún otro sitio y, aunque sabemos que una vez que la usemos tienen una vida que puede ser más larga que la nuestra, buscamos un bote de basura para evadir nuestra responsabilidad y tirarla. Es claro que con esta actitud, trasladamos nuestro compromiso con las demás personas y con otras especies a la persona que administra la oficina o escuela o lugar donde disponemos de la botella. Es decir, descargamos nuestra obligación con los otros y se la endosamos a un tercero que no usó la botella.
Este ejemplo ilustra la sencillez con la que evadimos muchas de las responsabilidades y dado que ahora sabemos lo que provocamos con el uso de artefactos o productos sin preocuparnos y ocuparnos de los destinos de los desechos podemos concluir que la basura se produce cuando evadimos nuestra responsabilidad de reusar, reciclar y reducir lo que usamos. Por supuesto, que las organizaciones también pueden evadir al producir artefactos o servicios sin trayectorias definidas para su reuso, reciclamiento o reducción.
En mi opinión, la basura es un claro ejemplo del resultado de nuestra actitud evasiva y, en cambio, el camino a la sustentabilidad implica asumir la responsabilidad que tenemos para hacer vivible nuestro entorno tanto para nosotros como para las otras especies.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 31 de Enero en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

El futuro de la energía

Esta semana se celebra en la Ciudad de Mexico la International Renewable Energy Conference (MEXIREC) simultáneamente con el Diálogo para el Futuro de la Energía (DEMEX), reuniones de discusión coordinadas fundamentalmente por la Secretaría de Energía. En este evento participan funcionarios gubernamentales, directivos de empresas, consultores de agencias internacionales de cooperación y algunos científicos de muchos países del mundo. Pude ver participantes europeos, africanos, americanos y asiáticos, es decir de muy diversos entornos (aunque lo que más alegría me dio fue ver a estudiantes del IERUNAM), todos ellos compartiendo experiencias sobre el uso de las energías renovables.
Algunos muestran como su objetivo principal la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero, otros impulsan el uso de las energías renovables argumentando la oportunidad de generar negocios con beneficios inmediatos, algunos invocan la necesidad de armonizar nuestro desarrollo con la naturaleza. Desde mi punto de vista son todos los aspectos mencionados los que sostienen que debemos utilizar las energías renovables de una forma más amplia en nuestra sociedad.
Quiero enfatizar que en todas las reuniones a los que he asistido durante el evento el común denominador es que el precio de la energía generada con fuentes renovables es igual o menor que la energía que proviene de los combustibles fósiles. Con esto se reafirma que la situación de desventaja económica de estas fuentes frente a los hidrocarburos ha desaparecido. Lo he mencionado aquí, la electricidad generada con sistemas fotovoltaicos es más barata que la generada con gas natural, por ejemplo. Este cálculo no considera la carbonización de los precios de la energía. Esta idea de carbonización se refiere a poner un precio a las emisiones de gases de efecto invernadero de las fuentes fósiles para contemplar la futura remoción de esos gases de la atmósfera. Por supuesto que si se considerara este sobreprecio, la ventaja competitiva de las energías renovables sería mucho más amplia; sin embargo este sobreprecio difícilmente se utilizaría en una verdadera remoción, así que es mejor no hacer esas emisiones y generar energía con renovables.
Por supuesto, también en todas las reuniones otro común denominador es que hoy en día no tenemos la capacidad de cambiar de golpe todo el sistema energético y suplir toda la energía con renovables; pero si estamos en posibilidades de acelerar la transición energética y cumplir con los objetivos planteados en el acuerdo de París antes de los previsto.
Esta última parte requiere de amplia información y de acciones políticas; pero sobre todo por primera vez en la historia una transición global, dada la característica local de las renovables, está en las manos de todos nosotros.
Efectivamente, primero la generación distribuida, esa que podemos hacer nosotros en nuestra casa, oficina, escuela, industria, parque, es decir en todos los lugares, está al alcance de todos y es más barata. La desventaja es todavía los costos iniciales que son mayores, por esta razón debemos generar esquemas de financiamiento para facilitar su uso. Debo comentar que ya la banca empieza a vislumbrar estas opciones; sin embargo requiere generar experiencia en la evaluación de los proyecto y para eso necesita de especialistas en energías renovables. Lamentablemente no contamos en el mundo con suficientes personas con estas capacidades, es una verdadera área de oportunidad para los jóvenes.
En resumen, en estos días he reafirmado mi convencimiento de que el uso de las energías renovables: sistemas fotovoltaicos y calentadores solares en los techos son una de las opciones a nuestro alcance; la generación de electricidad en los techos de las empresas o industrias es totalmente redituable; el uso de vehículos eléctricos se masificará en breve tiempo y debemos prepararnos para generar esa electricidad con fuentes renovables. Mencioné ejemplos de energía solar, pero la eólica, los biocombustibles la geotérmica, la minihidráulica y la oceánica también presentan esta situación. Sin embargo, en el centro de nuestro país la energía solar es una de la principales opciones que podemos empezar a masificar su uso. Así que no esperemos acciones gubernamentales, no esperemos a que las grandes empresas cambien y redoblemos nuestros esfuerzos para tomar la solución en nuestras manos: usemos las renovables.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 13 de Septiembre

miércoles, 26 de julio de 2017

Ideas simples en un problemático entorno

Es difícil comentar situaciones esperanzadoras en estos momentos. Como lo mencioné la semana pasada las manifestaciones sociales de descontento en nuestro país siguen en aumento. Después de los disturbios de principios de año como respuesta al gasolinazo, le siguen diferentes manifestaciones de rebeldía de la población ante los aparatos de implementación de orden. El fin de semana pasado la violenta respuesta en la delegación de Tlahuac en la Ciudad de México es otro de los avisos de que la población mexicana que sufre de pobreza está mostrando su descontento reprimido ante la situación que padece. Es más el día de ayer se comentó de la nutrida despedida de la población a uno de los posibles líderes de la delincuencia abatido por la policía. Estamos ante el posible surgimiento de muchos "Robin Hood" que rompan la ley para combatir la pobreza. Por supuesto que estas acciones no son soluciones.
Esta situación de pobreza debe ser resuelta de raíz y no podemos separarla de tres aspectos muy importantes. El castigo ejemplar a los actos de corrupción, principalmente a las personas que ocupan u ocuparon puestos de elección que han mostrado un comportamiento corrupto. La retribución justa por el trabajo de las personas; es totalmente imprescindible el aumento de los salarios a nivel nacional para disminuir drásticamente a la población que subsiste con ingresos por debajo de la línea de pobreza. La toma de decisiones basadas en conocimiento, este último aspecto implica aumentar el nivel de conocimiento de las personas y, como ya lo he mencionado antes, la propia generación de conocimiento por parte de la sociedad en general sobre temas y problemáticas que le afecten.
Así para poder comentar el día de hoy decidí consultar revistas científicas de acceso abierto para ver algo que pudiera ser un ejemplo de un estudio directo y de aplicación actual. Consulté la revista PloS ONE y no pasé de la primera página cuando encontré un artículo que propone el uso de escaleras que almacenan energía cuando se bajan y la utilizan como ayuda cuando se suben. En particular, estas escaleras tienen dentro de sus objetivos a futuro ayudar a personas con limitaciones en su movilidad, tanto de subida como de bajada. La referencia al artículo es “Stair negotiation made easier using novel interactive energy-recycling assistive stairs” (Utilización de escaleras más fácil usando un novedoso sistema interactivo de reciclamiento de energía) y se encuentra en Internet en la siguiente liga:
http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0179637
En ese trabajo se mostró que las escaleras propuestas con reciclaje de energía reducen la cantidad de trabajo que se requiere para que los seres humanos puedan ascender y descender comparada con la energía utilizada en escaleras sin partes móviles. Este sistema de bajo consumo energético, interactivo y modular puede colocarse en escaleras existentes, almacenando energía durante el descenso y devolviendo esa energía al usuario durante el ascenso. La idea es sencilla: cuando se baja usando la escalera se apoya el pie sobre una placa móvil que desciende y comprime un resorte que al llegar al fondo del escalón se bloquea; en el momento de ascender al pisar la placa móvil se libera y el resorte ayuda al segundo pie impulsándolo mientras se asciende. La energía se recicla mediante los resortes sin el uso de mecanismos que requieren energía adicional. En resumen los resultados indican que al ascender por las escaleras de reciclaje de energía, los usuarios requirieron de 17.4 % menos trabajo en comparación con las escaleras convencionales. Además se redujo el trabajo sobre la articulación de la rodilla reduciéndolo en un 37.7%. En cambio durante el descenso los usuarios también generaron 21.9% menos trabajo, con un reducción sobre el trabajo del tobillo del 26.0% (para detalles sobre las variaciones se puede consultar el artículo).


Así los resultados de las pruebas, que se realizaron con jóvenes, son prometedores y motivan a un mayor refinamiento y optimización del sistema de ayuda y reciclado de energía. Dado que los usuarios sanos podrían beneficiarse de manera segura de este sistema sin instrucciones explícitas o capacitación, las pautas y la práctica del usuario en futuros estudios podrían facilitar la optimización de la escalera con sistema de ayuda para aquellos con limitaciones en su movilidad. El diseño de este sistema de escaleras podría adaptarse para proporcionar más trayectorias específicas de almacenamiento y liberación de energía.
Por otro lado, mediante sistemas adicionales se podría utilizar resortes eléctricos para, en su caso, recolectar energía y proveerla a un sistema eléctrico de almacenamiento.
Por supuesto este artículo es solamente el estudio de un prototipo que requiere un mayor esfuerzo para poderlo implementar en sistemas reales, se necesita realizar todavía diferentes pruebas de funcionalidad; sin embargo considero esta idea y el estudio que la acompaña muestra una posibilidad digna de analizarse a detalle.
Como mencioné al principio de esta nota, encontré este artículo sin pasar de la primera página, este artículo es realmente reciente, fue publicado el 12 de julio, hace 15 días y está al alcance de todos. Una limitación es que está escrito en inglés; pero al alcance de todos los que tienen acceso a la Internet a diferencia de muchos otros estudios que solamente se pueden acceder en las versiones impresas o pagando suscripciones. Esta es una ventaja de la publicación de estudios científicos en revistas de acceso abierto. Como lo he mencionado varias veces antes, la democratización del conocimiento es uno de los factores que contribuyen a generar el bienestar social.
Si bien esta nota no pretende aportar soluciones de raíz a la complicada problemática que enfrentamos si muestra que hoy en día tenemos acceso a conocimiento que años atrás no teníamos y pretende aportar ejemplos de notas agradables en el deprimente entorno que estamos viviendo.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 26 de Julio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 19 de julio de 2017

Elementos para la movilidad sustentable

La noticia en el ámbito nacional con la que ha contribuido Morelos en estas semanas deja muchísimo que desear. El socavón que se produjo en el paso exprés es una muestra de lo que pasa en nuestro país en los procesos de construcción de obra pública. Estos procesos alimentan el descontento crónico de la población que protesta airadamente en las redes sociales. Estas protestas muestran ya un hartazgo exacerbado que presagia brotes violentos. La sociedad mexicana está al borde de revueltas sociales mayúsculas. Los hechos que en estos primeros años del milenio han mostrado el comportamiento violento de algunas poblaciones. Estas manifestaciones en contra de la policía han sido motivadas por defender las ventas de combustibles robados y son un claro ejemplo de la violencia reprimida por la ausencia de satisfactores en esas comunidades. La situación de extrema pobreza de nuestra población no ha sido aquilatada por parte del sector gobernante y empresarial que continua teniendo comportamientos corruptos y de egoísmo extremo pensando en beneficios individuales a costa de romper todo pacto social.
Sin embargo, considero que mencionar las faltas o mostrar un enojo en las redes sociales no es adecuado para conseguir solucionar esta problemática que tiene muchísimas aristas y dada la profunda descomposición social a la que enfrentamos necesitamos proponer soluciones y con mayor empeño participar en ellas.
Dado que empecé con el socavón en el paso exprés de Cuernavaca, considero adecuado continuar con él. En estos momentos tenemos la oportunidad como sociedad morelense de actuar en conjunto y empezar a construir soluciones de largo plazo para una movilidad sustentable.
Primero debemos enfatizar que la movilidad debe estar centrada en el peatón que es el nivel de mayor alcance y mayor profundidad social. Este simple hecho ya condiciona severamente la posible transformación del paso exprés, ya que implica la construcción o la adecuación de este paso para albergar la movilidad peatonal. Imaginemos una vía con tres amplios carriles y acotamiento y un carril modificado por donde se pueda caminar o andar en bicicleta. También podría tener segmentos donde hubiera pequeños comercios de calidad. Este paso exprés podría tener hasta interés turistico y recreativo para la población de Cuernavaca y otros lugares.
Al final del paso exprés, por allá del puente entre Temixco y Emiliano Zapata o precisamente a la mitad de él entre Plan de Ayala y Paseo Cuahnahuac la construcción de puentes peatonales y para bicicletas (con los atributos mencionados para el paso exprés) podrían incrementar la calidad de vida de la población. Así hoy los gobiernos de los tres niveles en dos puntos cercanos al paso exprés tienen la oportunidad de construir ejemplos para la movilidad sustentable. Por supuesto que también un impulso al uso del transporte eléctrico en el sector de transporte público sería una estupenda señal.


Por supuesto que este concepto de movilidad urbana requiere de cuatro aspectos fundamentales: el compromiso de largo plazo con la ciudad, la consideración de las necesidades y preferencias sociales, la configuración de un sistema de movilidad con miras en el largo plazo y la capacidad de gestión gubernamental. Esto último requiere que los ciudadanos elijan a las autoridades con base en conocimiento y no basados en la popularidad.
Así un sistema de movilidad debe: estar centrado en el peatón, privilegiar las acciones enfocadas a la seguridad, garantizar su accesibilidad, mostrar resiliencia (la capacidad para contender con situaciones fortuitas y recuperarse con bajos costos económicos, sociales y ambientales) y mostrar calidad (sus componentes deben contar con los requerimientos y propiedades adecuadas para cumplir con sus funciones). Claramente el actual paso exprés no cumple con estos cinco principios de funcionamiento para un elemento de transporte sustentable.
Muchos lectores estarán de acuerdo en que muy pocos elementos para la movilidad en nuestro país estan diseñados pensando en estos cinco principios de funcionamiento básico.
La primera acción para conseguir sistemas de transporte en nuestras comunidades es compartir la información y trabajar en construir soluciones específicas para cada entorno que satisfagan las necesidades de las personas.
Invito a construir estas soluciones participando en discusiones y elaboración de planes de largo plazo y su posterior implementación.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 19 de Julio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 5 de julio de 2017

Parque Ecológico Chapultepec en Cuernavaca

Los fines de semana me gusta mucho pasear en la mañana por el Parque Ecológico Chapultepec de Cuernavaca; caminar escuchando el golpeteo constante y desordenado del agua mientras desciende por el arroyo es muy relajante. El paseo en medio de ahuehuetes y otros árboles nos permite olvidar por algunos momentos que estamos en medio de la ciudad de Cuernavaca. En esos momentos mañaneros, en cualquier época del año, reafirmo mi convicción de haber seleccionado adecuadamente a Cuernavaca como la ciudad donde deseo vivir. Su clima permite, incluso en invierno, pasear en playera a las 7:00 hrs y disfrutar del aire fresco; en verano el sonido del arroyo puede ser fuerte y más, después de una noche de tormenta. En resumen me encanta disfrutar de este parque. Lo mismo puedo ver de los paseantes. En las mañanas muchos corredores o caminadores se dan cita desde las 6:00 hrs., contribuyendo con dos pesos para poder entrar. Esta cuota es realmente pequeña para el mantenimiento que requiere un lugar como este parque. Debo decir que después de las 10:00 la cuota de entrada se incrementa a diez pesos, pero este se paga con gusto dada la belleza y tranquilidad del parque.
En semanas anteriores he leído en Internet en algunos portales críticas muy agrias sobre el poco mantenimiento del parque. En mi opinión hace falta más mantenimiento, pero se mantiene limpio y en buen estado en general. Los servicios siempre están limpios y Tizoc el perro Xoloitzcuintle pasea contento por el lugar se le ve bien alimentado o no mendiga por alimento acusando así que se siente satisfecho.
Todo estos antecedentes para decir que el Parque Ecológico Chapultepec de Cuernavaca es un lugar para disfrutar y que es uno de los pocos lugares públicos para que las familias cuernavasenses disfruten. Durante los últimos años he sido testigo de continuos esfuerzos para darle mantenimiento y, por supuesto hay puntos para mejorar, por ejemplo la parte alta de la pista de trote requiere adecuaciones para el desagüe y más en estos días de lluvias hay partes que se encharcan. Las escaleras que van de esa parte alta al camino principal también requieren un mantenimiento, el reloj solar requiere de un ajuste en su orientación, etc.


Un punto importante a resaltar es que por casi un año el lago estuvo cerrado por desperfectos causados durante las obras del libramiento. Es precisamente la obra del libramiento que también requiere una revisión urgente. Al estar en la parte más sureña del lago, que está por debajo de uno de los puentes del libramiento, se puede oír el golpeteo de segmentos del libramiento al pasar de los camiones por él. Si, se oye tac, tac al paso de los vehículos en la parte superior. Por supuesto, este ruido no es normal e indica que alguna parte del libramiento no está bien acoplada. Cada vez que pasa un vehículo por ese lugar provoca que dos partes se golpeen, es muy probable que este golpeteo deteriore al menos a una de las partes provocando su posterior destrucción. Este es uno de los puntos para retomar con la compañía constructora del libramiento de Cuernavaca.
Por cierto, está pendiente la apertura del puente del distribuidor vial Palmira a los habitantes del centro y sur de Cuernavaca. Hoy en día solamente lo pueden usar aquellos que utilizan la salida de la Paloma. Como ya lo he mencionado sería conveniente abrirlo para que los cuernavasenses tengan la oportunidad de usar una vialidad que les causó años de obstrucciones. Situación similar debe ser abierta para el sentido sur.
En fin, regreso al Parque Chapultepec, este lugar requiere el concurso de muchos actores sociales para propiciar que tenga un mayor desarrollo. Tiene posibilidades de contar con un trenecito eléctrico, una planta minihidráulica generadora de electricidad, una casa ecológica (que requiere una mejor diseño para mostrar adecuadamente las tecnologías que tiene), etc. Considero podemos trabajar en conjunto (gobierno, empresas, academia y sociedades civiles) para poder incrementar el disfrute que hoy en día tenemos los cuernavasenses con él.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 5 de Junio en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 8 de febrero de 2017

Contra los Trumps las decisiones basadas en el conocimiento

Este primer mes del año 2017 ha presentado convulsiones sociales en nuestro país, inició con las protestas por el cambio en el precio de las gasolinas y concluye con una verdadera crisis en las relaciones México Estados Unidos. Nuestra sociedad, tanto en México como en el mundo, está presentando síntomas muy graves de un egoísmo que de no combatirlo conducirá a comportamientos intolerantes, racistas y profundamente autoritarios. Estos comportamientos tienen origen, en mi opinión, en la profunda inequidad en la que vivimos que no permite ser parte de sociedades con información de calidad. Aquellos que más tienen y que promueven el acaparamiento de la riqueza sin limitaciones no se percatan que sus actitudes solamente aumentan esta inequidad y que con ello atizan fuertemente acciones violentas.
Las acciones de Trump para suprimir la leves regulaciones que introdujo Obama para limitar los excesos de los sectores financieros, las leyes de protección al más débil y los acuerdos comerciales con algunos límites son tres ejemplos sencillos de que la política financiera de Trump solo conduce a pavimentar el camino para que los sectores más ricos del Estados Unidos obtengan ganancias lo más rápidamente posible, sin importarles el largo plazo. Otro ejemplo son sus intenciones de nombrar en el sector educativo a una persona que es abiertamente opuesta a la educación pública, aquí denota lo que busca: tener una sociedad sin educación para manipularla.
Así, por supuesto, nada es tan eficaz contra las personas similares a Trump como una sociedad informada y letrada. Dentro de sus primeras acciones podemos encontrar los silenciamientos a las agencias protectoras del ambiente o del consumidor en Estados Unidos.
Un aspecto que es muy importante de mencionar es que la prestigiosa revista de divulgación científica Scientific American se ha volcado en contra de las políticas de Trump, lo mismo ha hecho la revista Nature con sus editoriales en defensa de la divulgación del conocimiento. Todo esto porque podemos intuir que la información vertida por muchos medios periodísticos o de entretenimiento han desarrollado sus contenidos para enajenar a las personas, proveyéndolas de pseudoinformación.
Por ejemplo la infinidad de películas del apocalipsis zombie conducen a un bombardeo continuo contra la ciencia como la causante de los mayores males de la sociedad.
Lo que vemos hoy en día es un ejemplo de que las personas más egoístas han logrado aprovechar el desconocimiento de las mayorías para conducirlas a escoger, mediante la democracia, su propia marginación y pauperización. Esto es solamente posible dado que la mayoría de la población no tiene información, ni preparación para poder decidir con base en el conocimiento. Alto, aquí, por supuesto que no voy a proponer la sustitución de la democracia, sino la necesidad de construirla. Para ello primeramente se requiere informar y educar a las personas para que puedan basar sus decisiones en el conocimiento; puedan discernir cuando una información proviene de hechos y cuando proviene de hechos alternativos “alternative facts” postulados para poder imponer ideas de maneras muy sutiles.
El descontento social es claro, ya hubo muestras de votaciones por hartazgo que colocaron en puesto de toma de decisiones a personas que no tienen las capacidades para conducir una ciudad, estado o país y por las acciones de estas personas tendremos que pagar, por lo menos, una etapa de aprendizaje. Aunque puede ser que tengamos que pagar un costo elevado por sus decisiones equivocadas y desencadenen movimientos sociales o movimientos económicos mediante luchas armadas. Ambas situaciones ya han sido experimentadas por nuestra civilización y, francamente, desde mi perspectiva los precios a pagar han sido demasiado altos.
Con mi optimismo, considero todavía podemos evitar las confrontaciones; pero tenemos que definir colectivamente estrategias y llevar acciones para conseguir ser parte de una sociedad informada que decida con base en el conocimiento.

Este artículo fue publicado el día 8 de Febrero

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La externalidades (internalidades) de las energías fósiles

La semana pasada asistí a la reunión de la Red Temática del CONACyT sobre Sustentabilidad, Medio Ambiente y Sociedad, ahí escuche con atención la plática de Yolanda Lechón una colega española que explicaba la forma de calcular las externalidades de las diferentes fuentes de energía.
Esta plática estaba motivada porque, durante muchos años la objeción a la implementación de diversas fuentes renovables de energía era su costo. Se argumentaba que la energía solar y la energía eólica era caras. Primero la energía eólica rompió con ese mito y ahora en este año la energía eléctrica fotovoltaica ha mostrado ser realmente competitiva. Como ya he mencionado anteriormente, el precio que alcanzó la energía eléctrica generada mediante sistemas fotovoltaicos en la segunda subasta de este año en nuestro país fue de 33 USD/MWh; precio menor al de la tarifa de uso doméstico con aportación gubernamental.
Estos hechos muestran que ya no se puede argumentar el aspecto del costo de las renovables y ahora tenemos que reforzar su divulgación, ya que la percepción de que las energías renovables son caras está ampliamente difundida..
También es importante mencionar que, como explicó la Dra. Lechón, se han desarrollaron metodologías muy complejas para poder calcular lo que los economistas llaman externalidades de los costos de producción de energía con hidrocarburos. Es importante aclarar el concepto de externalidades, así en este ámbito se consideran externalidades toda aquella consecuencia en la sociedad y en el medio ambiente causadas por un proceso de producción que no es tenida en cuenta en el precio del producto. Por ejemplo, el costo de usar automóviles de gasolina en la ciudad de México tiene una externalidad al producir enfermedades respiratorias en su población y al precio de venta de la gasolina se le debe aumentar el costo que cuesta el atender a los enfermos. Es más, también se debería considerar el costo de tener el programa un día no circula. Otro caso sería que al costo de generar energía eléctrica con hidrocarburos se le debería aumentar todos los costos de mitigar y combatir el cambio climático antropogénico. Para todos los científicos es claro que el cambio climático inició en la época de la revolución industrial con el uso masivo de la máquina de vapor (carbón) y después se agudizó con el uso de la máquina de combustión interna (gasolina, gas, diésel). No debemos confundir con el uso de la leña, que si bien tiene problemas para la salud cuando no se cuida la correcta emisión de los gases de combustión, puede ser de balance cero de carbón emitido a la atmósfera si se hace de manera adecuada. La emisión de gases de efecto invernadero es algo intrínseco de la tecnología de los hidrocarburos, a menos que se capturen y secuestren estos gases y se evite que sean emitidos a la atmósfera; es decir, tendríamos que cambiarla sustancialmente y en este cambio considerar que la persona que usa los hidrocarburos para producir energía debe ser responsable de evitar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Así, el uso masivo de la energía que proviene de los hidrocarburos posibilitó en inmenso desarrollo del sistema económico basado en el consumismo, que fomenta maximizar el flujo del dinero provocando distribuciones paretianas de la riqueza totalmente inequitativas y cambiando la composición química de nuestra atmósfera.
En una rápida mirada al problema podemos pensar que solamente el uso de los hidrocarburos como fuente de energía tiene estas llamadas externalidades; pero no es así, muchísimas de las cosas que usamos hoy en tienen efectos negativos que no son contemplados en sus costos y que deberíamos incorporarlos.
De aquí la necesidad de incorporar a todas nuestras actividades el llamado análisis de ciclo de vida, donde a toda mercancía o proceso se le hace un análisis de cómo se fabrica, dónde y cómo se usa y a dónde y cómo se desecha. En palabras cotidianas: un estudio desde la cuna hasta la tumba de cada uno de las cosas que usamos. Solamente con este tipo de análisis de largo plazo podemos estar seguros de no estar haciendo pagar por lo que nosotros usamos a otras personas, a otras especies y a las generaciones que vienen.
Mientras debemos estar atentos a que las llamadas externalidades del costo de la energía generada con hidrocarburos son realmente internalidades de esas fuentes de energía.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 30 de Noviembre en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Espacios para convivir

En estos momentos de crisis debemos apostar por verdadera inversiones de largo plazo. Como bien saben enfatizaré los aspectos científicos, pero también les compartiré una experiencia que quizás podamos concretar en una verdadera inversión para nuestro Estado de Morelos. Por supuesto que la idea podría ser retomada en cualquier otra parte de nuestro país o el mundo.
La semana pasada estuve en Montevideo, Uruguay participando en el Foro de Ciencia para Latinoamérica y el Caribe (CILAC). En particular estuve platicando en las sesiones paralelas que organizó el Centro LatinoAmericano de Física (CLAF), cuya objetivo fue ilustrar cómo la física ha impactado en problemas reales en nuestros países; pero que todavía no lo hecho con la suficiente contundencia por falta, precisamente de una inversión. Además de la inversión monetaria hace falta preparar personas que puedan contender con la problemática. Los participantes nos enfocamos en dos aspectos fundamentalmente, la salud y la energía. Este segundo ya lo he abordado varias veces en esas páginas y solamente diré que la promoción del uso de las energías renovables es una imperiosa necesidad y por supuesto en ellas hay infinidad de temas de física. Desde la compresión del efecto fotovoltaico que captura un fotón para convertirlo en un par electrón hueco, que puede circular por el material produciendo una corriente eléctrica que usamos en muchísimas aplicaciones hoy en día, pasando por el entendimiento de la mejor aerodinámica para construir aspas que moverán un generador y producirán energía eléctrica, hasta el conocimiento para fabricar materiales absorbedores de radiación solar que permitan calentar fluidos para que luego los usemos en cualquier aplicación térmica.
La parte correspondiente a la salud fue expuesta por un colega uruguayo que enfatizó la necesidad que tenemos para contar con especialistas en física médica que sean capaces de manejar, entender y dosificar las radiaciones que se usan habitualmente en los aparatos para diagnóstico y tratamiento de diversas enfermedades. Para ello es muy necesario el entendimiento profundo de la interacción radiación materia y con ello poder accionar mecanismos específicos de respuesta donde se desean, en lugar de afectar los tejidos que están sanos.
Regreso a la parte de experiencia de mi viaje. En mis andares me encanta caminar y con ello conocer de cerca el comportamiento de los lugareños. Lo mismo hago cuando voy a alguna ciudad en México o en el mundo. Caminé por las Ramblas de Montevideo, son espectaculares. A la altura de Montevideo el Río de la Plata es anchísimo, parado en la orilla no se puede ver el otro extremo. Desde la playa, efectivamente hay arena en las orillas y así de repente se tiene la ilusión de estar en un mar, pero sin olas. Las ramblas son una gran avenida sobre la ribera del río, pero con grandes andadores para caminar o patinar o andar en bicicleta. Muy pocos lugares han sido concesionados a particulares y prácticamente unos 40 km son reservados para el uso comunitario. Si, se pueden imaginar esos 40 km desde Montevideo hasta Carrillo, por un lado el inmenso río y por el otro muchísimos edificios de departamentos donde muchos de ellos tienen comercios en la parte baja que promueve el desarrollo local y algunos empleos en la misma zona. Por supuesto desde los edificios se puede apreciar el horizonte y el navegar de los barcos que se dirigen hacia Montevideo o Buenos Aires.


Seguramente, se preguntarán, pero en Morelos no tenemos ríos tan anchos o mares, qué podemos aprender de las ramblas uruguayas. Pues la construcción de infraestructuras para el disfrute de la sociedad tiene beneficios a largo plazo y se gozan por todas las personas. En Montevideo vi personas caminando usando los celulares o accesorios más modernos al mismo tiempo que familias humildes sentadas en la playa disfrutando de la comida que habían preparado. El caminar brioso de los jóvenes contrastando con el andar pausado de los mayores. La algarabía de los niños y el mutis de los lectores sentados en bancas que periódicamente se distraen para sonreír por las chiquilladas de su alrededor.
Propongo hacer infraestructura para compartir, por ejemplo entre Cuernavaca y Cuautla se podría hacer una “rambla” terrestre donde por su parte central pudieran circular los autos o autobuses y por las laterales hubiera espacio suficiente y de calidad para que transitaran bicicletas o peatones. En las márgenes de este camino podría haber diversos servicios, como los hay hoy: fondas, restaurantes o balnearios o tiendas o centros de esparcimiento. Seguramente sería un atractor turístico para actividades que no perturban a los lugareños y sí incrementa su calidad de vida.
Algo más sencillo y concreto. Hoy hay un puente, que originalmente se diseñó solamente para automóviles, que está siendo usado por muchos peatones o ciclistas que caminan de Temixco a Emiliano Zapata pasando por arriba de la autopista México Acapulco. El caminar no es seguro en el puente es necesario acondicionarlo para que los peatones o ciclistas tengan seguridad al usarlo. Los actuales estudios indican que la infraestructura debe separar físicamente los ciclistas y peatones de los automóviles. Este puente une dos zonas comerciales que bien podrían beneficiarse de la adecuación para que sea un primer paso peatonal/ciclista/coche del Estado. Todavía se puede construir la infraestructura adecuada; pero estamos en el justo momento de construirla o perderla para siempre. Hay que tomar acciones y pronto.
Este conjunto de ideas podría ser retomada por los presidentes municipales y establecerlas en los reglamentos de construcción y urbanización. Construir este tipo de infraestructuras sería un generador de bienestar social. Así, todo nuevo desarrollo urbano debería contar con los accesos donde se pueda caminar andar en bicicleta y conducir vehículos automotores en fin convivir y hacer vivible el desarrollo.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 14 de Septiembre en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 6 de julio de 2016

Tenemos que actuar

Estas semanas he leído diferentes columnas en periódicos u oído comentarios sobre la dificultad de conseguir una economía verde o un desarrollo económico entonado con el ambiente. Por supuesto que el paradigma de la sustentabilidad radica precisamente en encontrar el balance entre los ámbitos social, económico, natural y organizacional (institucional). Así el paradigma consiste en generar acciones que consideren las cuatro direcciones de la brújula de la sustentabilidad (Naturaleza, Economía, Sociedad y Organizacional) claramente todos nosotros sabemos que en el espacio físico los caminos solamente pueden dirigirse a una dirección o quizá establecer direcciones entre dos de los puntos cardinales; pero la sustentabilidad requiere que en cada acción contemplemos todos los ámbitos. Este requerimiento es realmente un verdadero reto.
Por supuesto que la inclusión de aspectos sociales limita las ganancias para un individuo; pero este individuo debe conocer que la autolimitación conducirá a un desarrollo más equilibrado y con ello fortalecerá la seguridad en su entorno. Al contemplar los aspectos naturales podrá conseguir un mejor ambiente y por lo tanto salud y esparcimiento natural. Cuando se contempla conseguir beneficios económicos de los entornos naturales y se persigue que estos beneficios estén disponibles por generaciones se estará reduciendo la rapidez con que fluye lo monetario, pero se logrará que tanto los ámbitos naturales como sociales se vean fortalecidos. Sin duda para esto último es necesario que las normas sean consensadas y se cumplan.
Lo anterior son lucubraciones teóricas o de modelos construidos por científicos de todas las ramas desde las naturales hasta las sociales, sin embargo debemos ser capaces de proponer acciones cotidianas que permitan a todos nosotros contribuir con la ruptura del paradigma de obtener lo máximo posible en el menor tiempo y construir la opción que genere beneficios sociales duraderos.
Las estrategias para determinar las acciones son múltiples y ya son conocidas por todos nosotros: usar energía solar, separar los desechos sólidos, reciclar, reducir, reusar, hacer compostas, cuidar los jardines y parques, usar el transporte público, pagar salarios que permitan tener satisfactores, apagar las luces que no usamos, disminuir el uso de vehículos con motor de combustión, no desperdiciar el agua, usar eficientemente la cocina, no pedir bolsas cuando compramos, pagar lo justo por mercancías, fomentar el comercio justo y muchas otras más. Todas estas pequeñas acciones, que muchas de ellas están completamente a nuestro alcance, contribuyen a construir la opción de beneficios de largo plazo.
Evidentemente un compromiso social de gran envergadura (gobiernos, empresas y sociedad civil) podría facilitar este tránsito hacia la sustentabilidad; pero en la ausencia de esta situación cualquier contribución, por pequeña que sea, redundará en trazar rutas certeras y perdurables hacia un bienestar social.
Debo insistir en que debemos definir indicadores (cocientes de mediciones) que permiten monitorizar el desempeño de las políticas o acciones que emprendemos. Así la huella ecológica que indica el impacto que causamos en nuestra vida diaria sobre la biósfera. Hoy en día el 86% de la población vive en regiones donde se le exige más al ambiente natural de lo que puede ofrecer, así se contamina el aire, la tierra, el agua o se explotan los recursos naturales a una tasa mayor de la que se pueden regenerar (para más detalle consultar [1]).
Estas frases suena huecas cuando en nuestro país sufrimos una desigualdad lacerante: el gobierno impone políticas sin contemplar la diversidad de las localidades, la corrupción ha capturado a organizaciones gubernamentales, empresariales y sociales y a individuos por igual. Esta desigualdad ha causado que en la búsqueda de satisfactores inmediatos se violenten las más elementales reglas de la convivencia.
Requerimos un esfuerzo que va desde lo individual pasa por lo colectivo y llega hasta lo mundial, pero todo empieza en nuestro diario actuar, no dejemos pasar la oportunidad de tomar acciones concretas que apunten hacia la sustentabilidad.

[1] Siguiendo la Huella por Mireya Imaz et al. (México, UNAM-Siglo XXI, 2015)

Este artículo fue publicado el día 6 de Julio en el periódico la Unión de Morelos