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miércoles, 11 de septiembre de 2024

Atacar el toro por los cuernos: Transporte público eléctrico

En las últimas semanas el tema del transporte en Cuernavaca y su zona metropolitana ha generado debate. El gobierno actual no resuelve la solicitud de las personas que tienen las concesiones de aumentar el precio del pasaje y tampoco ha promovido que el servicio de transporte público sea de calidad.
Desde mi perspectiva, es momento de tomar verdaderamente el problema y darle una solución con miras a contar con un transporte público de calidad en toda esta zona conurbada. 
El actual diseño del transporte público no ha sido planeado, sino que fue el producto de ocurrencias para resolver el crecimiento caótico de las zonas habitacionales y de servicios sin planeación con miras hacia un futuro. Dada la demanda del sector concesionario de aumentar la tarifa, es la oportunidad de armonizar la necesidad de contar con un transporte no contaminante, limpio y con tecnología actual.
La ciudadanía se merece un servicio definido en horarios y lugares de acceso, también es urgente cumplir con los requerimientos de personas con capacidades motoras diferentes. El servicio debe considerar que la población en algunos años contará con edades donde las capacidades de movilidad cambian.
En este cambio de gobierno con una visión orientada a la gente y al ambiente, es la oportunidad de diseñar este transporte que satisfaga tanto la calidad para la ciudadanía como el ingreso económico para la gente del transporte.

Imagen creada con inteligencia artificial mediante la frase : "View from the sky of a stylistic rendering with a single-color background using a gradient of warm, sun-gold tones. Bold lines capture the essence of a vibrant Latin American city, bustling with activity. In the foreground, a sleek electric bus with a futuristic design stands prominently, plugged into a charging station adorned with photovoltaic panels on the rooftop. The photovoltaic panels gleam in contrasting silver tones, highlighting the integration of sustainable technology. The overall composition celebrates the seamless connection between modern electric public transport, the city's energy, and the surrounding natural world." en Leonardo.ai

La planificación estratégica del sistema de transporte en ciudades medianas, como Cuernavaca, es un factor determinante para su sustentabilidad y la calidad de vida de sus habitantes. Un sistema de transporte eficiente y bien conectado fomenta la movilidad, reduce la congestión vehicular y las emisiones contaminantes, y contribuye a una distribución equitativa de los servicios. Adicionalmente promueve el comercio y las actividades de esparcimiento. En este contexto, la transición hacia la electromovilidad se presenta como una solución prometedora para abordar los desafíos urbanos actuales. Los vehículos eléctricos, al no emitir gases de efecto invernadero ni partículas contaminantes, mejoran significativamente la calidad del aire, contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático y disminuyen sustancialmente la isla de calor. Además, la electromovilidad puede impulsar la generación de electricidad con energías renovables y crear nuevas oportunidades económicas. Para lograr una implementación exitosa de la electromovilidad, es fundamental contar con una infraestructura de carga adecuada, incentivos fiscales y programas de educación ciudadana. Es más como lo hemos mencionado, el intercambio de baterías en los vehículos del transporte público y en las flotillas abre oportunidades para que las autoridades locales y estatales promuevan la actualización de las unidades de servicio. Asimismo, la planificación del transporte debe considerar la integración de diversos modos de transporte (autobuses eléctricos, bicicletas compartidas) para fomentar la multimodalidad y reducir la dependencia del automóvil particular. 
La definición de una transición hacia un transporte público en ciudades medianas, orientada hacia la electromovilidad, es una inversión a largo plazo que beneficia tanto al medio ambiente como a la sociedad en su conjunto.
Dentro de las estrategias de los sectores gubernamentales para promover la electrificación del transporte público podemos mencionar algunas. Facilitar el acceso a créditos a bajo interés para la adquisición de vehículos eléctricos y la instalación de infraestructura para el intercambio de baterías o para la carga de los autobuses. El establecimiento de normas más rigurosas sobre las emisiones contaminantes para los vehículos de transporte público, incentivando así la adopción de opciones más limpias. La definición de un porcentaje mínimo de vehículos eléctricos en sus flotas del transporte público. La integración la infraestructura de carga en la planificación urbana y exigir a los nuevos desarrollos habitacionales y comerciales que incluyan espacios de carga de vehículos o de intercambio de baterías en lugar de gasolineras. La promoción de cursos de capacitación para quien conduce los autobuses eléctricos y al personal técnico para garantizar una operación amable, eficiente y segura.
Como observamos estas estrategias conducen a un transporte público de calidad que merecemos y tendría, entre otros los siguientes beneficios: Disminución significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes locales. Mejora de la salud pública al reducir la contaminación atmosférica. Disminución de la contaminación acústica, mejorando la calidad de vida de la ciudadanía. Los autobuses eléctricos son más eficientes que los autobuses de combustión interna, lo que se traduce en menores costos operativos a largo plazo.
La electrificación del transporte público es una estrategia fundamental para construir ciudades sustentables y saludables y mediante políticas públicas bien diseñadas y una estrategia integral, es posible acelerar la transición hacia un futuro más limpio y eficiente con beneficio social. Tenemos la solicitud de un aumento en las tarifas y deseamos un transporte público de calidad, podemos resolver estas solicitudes con planeación. Podemos hacerlo, no perdamos la oportunidad.

Este artículo fue publicado el día 11 de septiembre en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Estrategias para los próximos gobiernos: Transporte público eléctrico

Las noticias sobre el acuerdo final de la COP 28 no fueron tan buenas. Como decía en estas líneas la semana pasada, la redacción que promovían las organizaciones sociales y la mismo Unión Europea, la propuesta inicial incluía el establecimiento de la fase de salida del desarrollo económico basado en los combustibles fósiles. En lugar de esta frase a todas luces necesaria, los intereses de los grupos que basan su riqueza en el usufructo de los combustibles fósiles consiguieron limitar la frase y el acuerdo se concluyó con la invitación a transitar hacia la salida de los combustibles fósiles. Tengo que decir que por primera vez se menciona explícitamente a los combustibles fósiles. Aunque no parezca congruente, ningún acuerdo de las anteriores COP ponía en tela de juicio a los combustibles fósiles, solamente se hablaba de aumentar la eficiencia o disminuir el uso de energía o de promover a las renovables; pero nunca se había mencionado la salida de los combustibles fósiles. Así que un acuerdo en la dirección de ya no usar los combustibles fósiles en la COP 28 parecía ser un avance.
Claramente la declaratoria de transitar hacia la salida es muy limitada y se requerirá un mayor esfuerzo por parte de las zonas geográficas que tienen la posibilidad de iniciar la salida de los combustibles fósiles, pero que no tienen los recursos financieros para hacerlo.
Debemos notar que estas estrategias de clausura de las fuentes energéticas basadas en los combustibles fósiles y su sustitución por fuentes renovables pueden ser implementadas en las regiones que no han tenido el mayor beneficio del uso de los combustibles fósiles. Resulta contraintuitivo que las regiones con menor desarrollo son aquellas donde los recursos energéticos renovables son más abundantes. En cambio, las regiones donde se han usado mayormente estos combustibles para energizar la economía actual, no tienen la abundancia de las fuentes renovables. También es necesario que las grandes economías disminuyan drásticamente su consumo energético, pues sus economías no son eficientes. Por ejemplo, la economía de Estados Unidos genera la mitad de riqueza que México con la misma energía.
Uno de los acuerdos de la COP 28 que puede ayudar a que las regiones de mayor vulnerabilidad y con mejor disposición de fuentes renovables consiste en el fondo económico para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático y a reducir sus emisiones. Este acuerdo estableció un objetivo de movilizar 100,000 millones de dólares anuales para la acción climática en los países en desarrollo para 2023. Aunque, este acuerdo puede no ser cumplido como en los años anteriores, en las regiones de América Latina debemos estar preparados para contar con las estrategias y proyectos específicos que atiendan el llamado de la sustitución de los combustibles fósiles.
Por esta razón, sugiero que las actuales personas precandidatas a los puestos de gobierno tanto municipales, como estatales y federales definan estrategias de salida para los combustibles fósiles. En esta estrategia se puede considerar que el petróleo puede ser usado para la fabricación de materiales útiles sin comprometer la composición de la atmósfera y propiciar el cambio climático al ser quemado.
En muchas partes del mundo, el cambio de las flotillas de autobuses y camiones de combustión interna por su versión eléctrica está siendo una de las principales estrategias. Existen estudios que concluyen que el valor presente neto de la inversión de esta sustitución es más alto que la inversión para el remplazo de modernos de los mismos vehículos de combustión. Insisto, económicamente es conveniente sustituir los vehículos actuales por eléctricos. Adicionalmente, si estos vehículos de transporte público consideran la opción de intercambio de baterías en lugar del sistema de carga de baterías, todavía las ventajas ambientales y económicas aumentan. Quizá sea importante abundar sobre el intercambio de baterías. En el mundo ya se están comercializando autobuses que tienen un sistema de baterías que puede ser fácilmente extraido y entonces colocar otro sistema con carga completa. Esta acción de intercambio de baterías se ha automatizado y en menos de dos minutos se consigue el intercambio, es decir, en menos del tiempo de rellenado de combustible de los vehículos de combustión interna. Adicionalmente, se puede administrar mejor la carga de las baterías incrementando su vida útil, otra ventaja con respecto a la carga rápida o ultrarápida. Con la implementación de esta medida de intercambio de baterías los sistemas de transporte público o de carga presentan ventajas, no solo con los vehículos eléctricos de carga de baterías, sino con los obsoletos de combustión interna.

Imagen generada con inteligencia artificial usando la frase "Mexican people with nice faces entering to an electric bus in a city with forest background in a sunny day bicycles in the side walks" en leonardo.ai

Tan breve y tan sencillo, estoy proponiendo que empecemos con transformar nuestros sistemas de transporte público hacia la electromovilidad. Esta propuesta es ambiental, económica y socialmente redituable y, al final, contribuirá con los objetivos planteados en la COP y a mejorar la salud física y mental de la población. Los vehículos eléctricos son menos ruidosos, no emiten gases de efecto invernadero durante su recorrido y tampoco calientan el entorno. Los planes de gobierno deben incluir este tipo de alternativas y estrategias para apoyarse en el financiamiento externo que será ofrecido en el futuro cercano. 
Las estrategias de electrificación del transporte público deben ser acompañadas por las transformación de las infraestructuras en las ciudades para facilitar la movilidad no motorizada.
Por supuesto que para establecer estos planes existen instituciones de educación superior e investigación en México y en toda América Latina que pueden asesorar. 
Enfatizamos que es más importante tener los proyectos listos y armados para solicitar el financiamiento para el desarrollo que solicitar apoyo para hacer frente a las pérdidas y daños causados por el cambio climático. La devastación causada por Otis hace unos meses es un ejemplo de la devastación que será más frecuente causada por la energía almacenada en la atmósfera y la falta de previsión de nuestra sociedad.
Hasta hoy, no hemos sufrido catástrofes en todas las regiones de América Latina, pero de no actuar las veremos y muy frecuentemente.
Definamos estos planes y votemos por las personas que los promuevan. Es tiempo de escuchar propuestas que abonen al bienestar social, estas líneas aportan a la discusión.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 19 de Diciembre en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 11 de mayo de 2022

Pensando en el futuro del transporte

Busquemos soluciones pensando a largo plazo. Esta frase la he mencionado en varias ocasiones y hoy quiero comentar que bajo las circunstancias actuales es esencial que lo hagamos y en especial en el transporte. La necesidad actual de definir acciones que permitan una vida confortable a las personas en el futuro es esencial para conseguir bienestar social. 
He tenido la oportunidad de viajar y conocer una diversidad de lugares que presentan soluciones diferentes en contextos distintos a problemas similares.
En esta ocasión quiero comentar algunas ideas en cómo modificar nuestra forma de transportarnos. Quiero comentar algunas ideas sobre la movilidad de las personas en nuestros días, pero que puedan tener impactos positivos en el futuro.
En primer lugar, hay que reconocer que la política de movilidad en nuestro país ha privilegiado la movilidad de una porción de la población con ingresos económicos suficientes para transportarse de manera individual utilizando vehículos con capacidad mínima de cinco personas. Si veamos esto, usar vehículos para movilizar a una sola persona ocupando el espacio disponible para el menos otras cuatro no parece adecuado. Claramente podemos concluir que esta forma no es eficiente y menos sustentable.
He conocido lugares donde la movilidad también es individual, pero la base es una movilidad no motorizada, donde el uso de la bicicleta es una opción. Esta alternativa es usada tanto en Europa como en Asia Oriental. Sin embargo, mientras en la primera región la infraestructura citadina se ha transformado recientemente para proveer caminos seguros a la comunidad ciclista; en la segunda la toma de las calles por un número de ciclistas que las desborda obliga a los automotores a conducir con precaución y respetan a esta comunidad de ciclistas. Esta forma de movilidad mediante una actividad física tiene beneficios a la salud directamente a la población, al promover precisamente actividades físicas y recreativas evita el sedentarismo. Por supuesto que la distancia que puede recorrerse con una bicicleta depende tanto de la condición física de la persona como de la calidad de la infraestructura disponible en la ciudad o poblado.
Por otro lado, para mayores distancias la movilidad mediante el transporte público, sea metro o autobús o trolebús confinado es otra verdadera alternativa para las ciudades. El transporte de este tipo tiene ya más de un siglo, en sus primeras modalidades en ciudades europeas o en Estados Unidos. Sin embargo, su modernización y mantenimiento continúa y por esta razón son usados multitudinariamente día a día. Por ejemplo, este mes iniciará una nueva línea en el metro de Londres (London Tube) y las diferentes estaciones tienen un plan de mantenimiento definido y algunas se cierran para dárselo de manera frecuente. Si bien la solución de un transporte subterráneo es cara y parece ser que solamente es costeable para ciudades grandes; la opción de sistemas públicos de transporte rápido basadas en vehículos eléctricos, como los trolebuses o autobuses eléctricos o de celdas de combustible, son una verdadera opción siempre y cuando se conciban con infraestructura incluyente.
En particular, la mayoría de las ciudades en México y en Latino América son de tamaño mediano donde una transformación de la infraestructura para contar con ciclo vías seguras y de calidad aunada a una red de movilidad rápida eléctrica podría constituir una opción a largo plazo. Cada día que pasa la electricidad que proviene de las renovables en generación distribuida es más rentable y, además, no emite gases de efecto invernadero disminuyendo el impacto sobre la atmósfera complementado a la movilidad eléctrica.

Trolebús de la Ciudad de México
La electromovilidad es una alternativa complementaria a la movilidad no motorizada.

Para mi es claro, que a inicios del siglo pasado cuando se optó por la movilidad individual basada en motores de combustión interna no se conocía los efectos que el uso de los combustibles fósiles tendría sobre la atmósfera y menos se anticipaba la consecuencia de provocar un cambio climático global. Esta situación es la que enfrentamos, pero con movilidad no motorizada y eléctrica podemos modificar las trayectorias que hoy en día tenemos en cuanto al cambio climático.
Por supuesto, no toda la solución está en el transporte, sino en la forma en la que usamos los ecosistemas como si fueran propiedad de algunas personas.
Desde mi punto de vista, todavía podemos construir soluciones para el sistema de transporte en ciudades como Cuernavaca transformando el actual sistema que no fue diseñado con base en información de usuarios, ni bajo los estudios de tecnología disponible pensando en el futuro. Es momento de trabajar con base en conocimiento y construir soluciones en el transporte para los próximos cien años, en lugar de hacerlo basados en corazonadas que provoquen problemas para las generaciones futuras. 

Este artículo fue publicado el día 11 de mayo

miércoles, 16 de enero de 2019

Urge la electrificación del transporte

Sinceramente, no entiendo por qué no se ha electrificado el transporte en nuestro país; en particular el transporte público. Las ventajas de una transporte urbano eléctrico son evidentes: menor contaminación en los trayectos, son menos ruidosos, menos olorosos, etc. Se imaginan autobuses eléctricos o trolebuses circulando en los carriles confinados de los sistemas de transporte rápido de las ciudades, sí de los metrobuses. Ya en esta bitácora he comentado que el antiguo director del metrobús de la Ciudad de México me comentó que este sistema no contaba con autobuses eléctricos porque eran más caros; y a mi pregunta sobre los trolebuses me comentó que también eran más caros por el tendido de los cables. Sin embargo, considero que los costos de la contaminación, el ruido y el transporte del combustible son mayores a los iniciales del costo de los autobuses eléctricos o del cableado para la alimentación eléctrica en el caso de los trolebuses.


Comienzo discutiendo el transporte público, pero cuestionamientos similares se aplicarían para el transporte individual o familiar: el automóvil. ¿Por qué no empezamos a usar masivamente los autos eléctricos? Claramente, en la zona metropolitana de la Ciudad de México y en algunas ciudades cercanas como Cuernavaca el incremento en el uso de autos híbridos es evidente y totalmente costeable. Sin embargo, el uso de los puramente eléctricos no ha sido tan bien acogido.
También en el caso de los autos eléctricos el principal argumento para evitar su uso es el costo inicial. Antes que nada quiero dejar claro que el costo del kilómetro recorrido en auto eléctrico es menor al costo de ese kilómetro en un auto convencional bien afinado. Incluso con la nueva tarifa domestica de alto consumo (DAC) donde el kWh cuesta entre $4.99 y $5.47 (dependiendo de la región geográfica en el país) el precio del kilómetro recorrido en auto eléctrico es cercano al peso por kilómetro. Para comparar calculemos lo que le cuesta a usted lector recorrer un kilómetro con su auto, 1) llene el tanque de gasolina de su auto, 2) anote el kilometraje y recorra un día o una semana y vaya otra vez a la gasolinería a cargar y 3) anote el kilometraje para conocer la distancia recorrida y 4) anote lo que pagó por llenarlo. Haga las siguiente operación:
pago de gasolina / diferencia de kilómetros
Estoy seguro que ese resultado es mayor a 1.5. Como ya mencioné, en la mayoría de los autos eléctricos este precio por kilómetro es del orden de 1. Así que mientras el resultado de la operación sea mayor a 1, al usar un auto de gasolina se está pagando más dinero por su uso; además de estar contaminando tanto el aire que respiramos, como generando mayor ruido y calentando el entorno de los carros.
Los cálculos anteriores, aunados al desabasto de gasolina que hemos sufrido en los últimos días nos orillan a repensar en la electrificación del transporte.
Por supuesto, que el uso de transporte eléctrico aumentaría la demanda de electricidad en el país; pero esta electricidad se podría generar con fuentes renovables y, además, aprovechar las posibilidades de la generación distribuida. Es decir, la electricidad que podemos generar en casa, oficina, escuela, empresa o industria con fuentes renovables, especialmente la solar fotovoltaica que, además de no contaminar en el sitio, es ya más barata que la electricidad que nos vende CFE en la tarifa DAC.


Por si lo anterior no fuera suficiente, un argumento adicional tiene que ver con el hecho de que un sistema de transporte electrificado disminuye grandemente las posibilidades de existencia del fenómeno huachicolero; la electricidad no se puede almacenar en tambos o cisternas. Considero que si bien en este momento la compra de un auto eléctrico está fuera del alcance de la mayoría de nosotros, podemos exigir que los gobiernos implementen estrategias para el uso de vehículos eléctricos en el transporte público y con ello generen la demanda de este tipo de vehículos propiciando su masificación en un futuro más cercano.
Como lo he mencionado ya en múltiples ocasiones, la llamada reforma energética nos dio la posibilidad de generar nuestra propia energía para satisfacer nuestras necesidades. Hoy podemos aprovecharla para generar electricidad y utilizar vehículos eléctricos, sean autos, motocilcetas o bicicletas; además de promover la implantación de sistemas rápidos de transporte urbanos, como lo metrobuses, que sean eléctricos.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 16 de enero en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 14 de febrero de 2018

Los vehículos eléctricos una verdadera alternativa sustentable

Una pregunta recurrente en mis conversaciones es sobre el precio de la energía renovable o los autos eléctricos o híbridos. Reiteradamente tengo que comentar que las energías renovables ya son más baratas que la energía que proviene de los combustibles fósiles. Las subastas eléctricas en nuestro país han mostrado como el precio de la energía fotovoltaica o eólica es más barata que el gas natural. Es más, si la electricidad no estuviera subsidiada en nuestro país a todos nos convendría instalar sistemas fotovoltaicos y con ellos podríamos generar parte o toda la energía que usamos.
En cuanto a los automóviles, por supuesto que los autos eléctricos tienen muchísimas ventajas sobre los automóviles de gasolina o en general de combustión interna. Ya en varias ocasiones en esta columna he comentado que los autos eléctricos tienen ventajas que no son evidentes; pero que incrementan dramáticamente la calidad de vida de las personas alrededor de ellos. Por ejemplo, un auto eléctrico no emite gases contaminantes; si bien los gases pueden ser emitidos en el lugar donde se genera la electricidad, estos gases pueden ser capturados en ese lugar con mayor facilidad que en cada uno de los vehículos que andan en las calles. Otra ventaja, es el menor ruido de los autos eléctricos comparado con los de gasolina. El motor eléctrico es generalmente silencioso y como no hay explosiones en su interior el ruido es mucho menor. Además cuando el vehículo no se mueve el motor puede estar apagado; hecho que no sucede en la mayoría de los autos de gasolina, donde el motor está andando aunque el vehículo esté parado y calienta su entorno. Así podría repetir algunas otras ventajas; pero a continuación, me gustaría comentar sobre una alternativa que podemos explorar de transporte eléctrico en poblaciones pequeñas y de especial interés en nuestro país.
Hoy quiero llamar su atención al trabajo realizado por el recién ingeniero José Luis Perea Arenas en su tesis de ingeniería en energías renovables en el IER-UNAM [1]. El trabajo realizado lleva por título “Hacia un transporte sustentable en Pueblos Mágicos: integración fotovoltaica y mototaxi eléctrico” y en él se plantea un sencillo análisis de las características de los mototaxis en diferentes poblaciones, en particular en Xoxocotla, Morelos donde la solución de mototaxi es ampliamente utilizada. Con la determinación de las características de las motocicletas empleadas en ellos, se procede a analizar las opciones que hay de motocicletas eléctricas y el Ing. Perea encuentra que es posible satisfacer las necesidades con una motocicleta eléctrica. Lo más interesante es que los dos escenarios que analiza, uno donde las motocicletas se conectan directamente a la red eléctrica o un esquema con abastecimiento fotovoltaico, son económicamente más redituables en un lapso de tres años en comparación con las actuales motocicletas de gasolina. Además comenta que si analizara la propuesta con un mayor tiempo las ventajas económicas de los mototaxis eléctricos aumentarían.
Las posibilidades de incrementar la afluencia de turistas a los pueblos mágicos propiciando el uso de energía renovables para aumentar los ingresos de las personas y considerando aspectos sociales como la mejora de la calidad del aire y de la disminución de ruido en las calles son de los aspectos benéficos que resalta este estudio. En mi opinión, estos resultados merecen la promoción por parte de las Secretarías de Turismo de los diferentes niveles de gobierno al uso de los vehículos eléctricos para aumentar los ingresos de las personas en los pueblos mágicos; al mismo tiempo que propician una mejor calidad en la estancia en esos lugares de los turistas.
En este sencillo análisis no se incluyó los beneficios que pudieran aportar los vehículos eléctricos a la estabilidad de la red eléctrica. Si aunque no parezca ya existen estudios que indican que la energía almacenada en las baterías de los vehículos puede ayudar disminuir el precio de la energía [2]. Este último estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature Energy, indica que, además de la disminución de la contaminación por el uso de vehículos eléctricos, su interconexión a la red eléctrica pudiera redituar en la disminución del costo de la electricidad y por lo tanto el beneficio social, ambiental y económico para la sociedad se multiplicaría.
Desde mi punto de vista estamos observando la caída de diferentes mitos en el ámbito energético y ahora podemos concluir, al menos, dos hechos totalmente diferentes a las creencias del pasado: 1) las energías renovables son más baratas que la energía que proviene de los combustibles fósiles y 2) los autos eléctricos impulsarán la caída del precio de la electricidad.
Usemos esta información y procedamos a tomar decisiones.

[1] Perea J.L. “ Hacia un transporte sustentable en Pueblos Mágicos: integración fotovoltaica y mototaxi eléctrico” tesis de Ingeniería en Energía Renovables, IER-UNAM (2018).

[2] Wolinetz, M., Axsen, J., Peters, J., y Crawford, C. "Simulating the value of electric-vehicle–grid integration using a behaviourally realistic model" > Nature Energy 3, 132–139 (2018).

Este artículo fue publicado el día 14 de Febrero en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 19 de julio de 2017

Elementos para la movilidad sustentable

La noticia en el ámbito nacional con la que ha contribuido Morelos en estas semanas deja muchísimo que desear. El socavón que se produjo en el paso exprés es una muestra de lo que pasa en nuestro país en los procesos de construcción de obra pública. Estos procesos alimentan el descontento crónico de la población que protesta airadamente en las redes sociales. Estas protestas muestran ya un hartazgo exacerbado que presagia brotes violentos. La sociedad mexicana está al borde de revueltas sociales mayúsculas. Los hechos que en estos primeros años del milenio han mostrado el comportamiento violento de algunas poblaciones. Estas manifestaciones en contra de la policía han sido motivadas por defender las ventas de combustibles robados y son un claro ejemplo de la violencia reprimida por la ausencia de satisfactores en esas comunidades. La situación de extrema pobreza de nuestra población no ha sido aquilatada por parte del sector gobernante y empresarial que continua teniendo comportamientos corruptos y de egoísmo extremo pensando en beneficios individuales a costa de romper todo pacto social.
Sin embargo, considero que mencionar las faltas o mostrar un enojo en las redes sociales no es adecuado para conseguir solucionar esta problemática que tiene muchísimas aristas y dada la profunda descomposición social a la que enfrentamos necesitamos proponer soluciones y con mayor empeño participar en ellas.
Dado que empecé con el socavón en el paso exprés de Cuernavaca, considero adecuado continuar con él. En estos momentos tenemos la oportunidad como sociedad morelense de actuar en conjunto y empezar a construir soluciones de largo plazo para una movilidad sustentable.
Primero debemos enfatizar que la movilidad debe estar centrada en el peatón que es el nivel de mayor alcance y mayor profundidad social. Este simple hecho ya condiciona severamente la posible transformación del paso exprés, ya que implica la construcción o la adecuación de este paso para albergar la movilidad peatonal. Imaginemos una vía con tres amplios carriles y acotamiento y un carril modificado por donde se pueda caminar o andar en bicicleta. También podría tener segmentos donde hubiera pequeños comercios de calidad. Este paso exprés podría tener hasta interés turistico y recreativo para la población de Cuernavaca y otros lugares.
Al final del paso exprés, por allá del puente entre Temixco y Emiliano Zapata o precisamente a la mitad de él entre Plan de Ayala y Paseo Cuahnahuac la construcción de puentes peatonales y para bicicletas (con los atributos mencionados para el paso exprés) podrían incrementar la calidad de vida de la población. Así hoy los gobiernos de los tres niveles en dos puntos cercanos al paso exprés tienen la oportunidad de construir ejemplos para la movilidad sustentable. Por supuesto que también un impulso al uso del transporte eléctrico en el sector de transporte público sería una estupenda señal.


Por supuesto que este concepto de movilidad urbana requiere de cuatro aspectos fundamentales: el compromiso de largo plazo con la ciudad, la consideración de las necesidades y preferencias sociales, la configuración de un sistema de movilidad con miras en el largo plazo y la capacidad de gestión gubernamental. Esto último requiere que los ciudadanos elijan a las autoridades con base en conocimiento y no basados en la popularidad.
Así un sistema de movilidad debe: estar centrado en el peatón, privilegiar las acciones enfocadas a la seguridad, garantizar su accesibilidad, mostrar resiliencia (la capacidad para contender con situaciones fortuitas y recuperarse con bajos costos económicos, sociales y ambientales) y mostrar calidad (sus componentes deben contar con los requerimientos y propiedades adecuadas para cumplir con sus funciones). Claramente el actual paso exprés no cumple con estos cinco principios de funcionamiento para un elemento de transporte sustentable.
Muchos lectores estarán de acuerdo en que muy pocos elementos para la movilidad en nuestro país estan diseñados pensando en estos cinco principios de funcionamiento básico.
La primera acción para conseguir sistemas de transporte en nuestras comunidades es compartir la información y trabajar en construir soluciones específicas para cada entorno que satisfagan las necesidades de las personas.
Invito a construir estas soluciones participando en discusiones y elaboración de planes de largo plazo y su posterior implementación.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 19 de Julio en el periódico la Unión de Morelos.