Mostrando entradas con la etiqueta egoísmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta egoísmo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Altruismo con el dinero y el tiempo

Para construir una sociedad sustentable es esencial fomentar el comportamiento altruista en nuestra población. La evolución de la humanidad se ha caracterizado por la lucha entre el comportamiento egoísta y el altruista. En el 2013 comentaba, en esta bitácora, que el comportamiento cooperativista es una de las características de nuestra especie y que en un sencillo experimento social se había encontrado que en sectores donde la población tiene satisfechas sus necesidades primarias el comportamiento altruista emerge más frecuentemente. Sin embargo, en ese mismo año escribí que el comportamiento no ético es más frecuente en las personas que tiene más que cubiertas sus necesidades básicas. Como es de esperarse la aparición del comportamiento altruista o egoísta no está determinado por un solo factor, sino que involucra diversas condiciones en el entorno social y ambiental en el que se encuentren las personas. Sin embargo, los estudios sobre el tema nos ofrecen explicaciones parciales que nos pueden ayudar a diseñar estrategias para construir bienestar social.
En este sentido, un reciente estudio utiliza herramientas matemáticas de teoría de juego para esbozar una respuesta a la pregunta ¿son las personas ricas más egoístas que las pobres?
Esta pregunta sobre si los grupos socioeconómicos difieren en su comportamiento prosocial y ético es especial para las sociedades que siguen el modelo occidental de combinar democracia y capitalismo. Esto se debe a que toman decisiones consensuadas para redistribuir la riqueza y corregir la extrema desigualdad social que ha producido el capitalismo voraz. De acuerdo con la definición en el estudio, los grupos socioeconómicos difieren en sus ingresos, educación y prestigio ocupacional. No quiero entrar a discutir los detalles de esta simplificación, para enfocarme en los resultados y enseñanzas del estudio. 
Comparto la visión del artículo que la redistribución del dinero es uno de los aspectos importantes que las diferentes sociedades han resuelto mediante los impuestos, repartos de utilidades, oferta de servicios públicos de educación y salud, para citar algunas acciones en donde se involucra el dinero. Adicionalmente, este estudio considera también el tiempo para compartir. Este punto me parece muy interesante, ya que si bien el dinero está inequitativamente distribuido en la mayoría de las sociedades actuales, el tiempo es algo que poseemos, digamos, por igual es un bien que corre independientemente de nosotros. Seguramente, a ustedes les surgió la duda de que las personas en pobreza tienen menos tiempo, ya que lo invierten en buscar satisfacer sus necesidades básicas, pero el día tiene 24 horas para cada persona, así que esencialmente es el mismo.

Helping Hand (90940005)
Tiempo de calidad

El modelo matemático que usaron fue un juego del dictador que consiste en que una persona (la que propone) ofrece una oferta única de algún bien a la otra (la destinataria). La que responde puede optar por aceptar o rechazar la oferta de la dictadora, pero rechazar la oferta daría como resultado que ambas jugadoras reciban un pago nulo, en cambio, si acepta reciben lo pactado. En el juego la dictadora, determina cómo repartir (digamos premio en efectivo) entre ella y la destinataria. El espacio de acción de la dictadora es completo y, por tanto, queda a su voluntad determinar la repartición, que va desde no dar nada hasta dar toda la recompensa. La destinataria no tiene influencia sobre el resultado del juego, lo que significa que la destinataria desempeña un papel pasivo. Por supuesto, este juego es supersimplificado, pues en el mundo real se tiende a involucrar ofertas y contraofertas, mientras que en el juego simplemente una persona oferta y otra acepta. Normalmente, la destinataria siempre acepta cualquier oferta para ganar algo.
De esta manera, se diseñó un juego donde se repartía una dotación de dinero y se preguntaba si lo repartían y en que proporción, recordemos que si la destinataria acepta ambas ganan. Lo mismo se hizo con el tiempo para compartir.
El juego matemático se realizó en cuatro países Alemania, Polonia, Suecia y Estados Unidos. Los resultados específicos varían, pero lo que encontraron como común denominador es que las donaciones monetarias en porcentaje de la dotación compartida aumentan con el nivel socioeconómico. Por el contrario, el tiempo dedicado a cumplir la tarea en porcentaje disminuye con ese nivel.
A decir del equipo de investigación sus hallazgos respaldan la idea de que las propuestas dependen de los antecedentes socioeconómicos de quien propone y que hay una conciencia sobre la necesidad de redistribuir la riqueza, pero que con el tiempo el comportamiento es diferente.
Este tipo de comportamientos se puede extender a muchas partes de nuestra vida diaria. Por ejemplo, muchas veces manifestamos la disposición a hacer donaciones, pero con nuestro tiempo es diferente. Sin embargo, es el tiempo que disponemos el que nos hace verdaderamente entes sociales y familiares. El tiempo de calidad dedicado a la crianza, a los cuidados de otras personas o a la construcción del propio bienestar social es algo que debemos aquilatar y entender que es parte de esa construcción. 
En mi opinión, de acuerdo con este estudio, la conciencia de que el capitalismo ha generado desigualdades es un conocimiento compartido. Adicionalmente, el tiempo que dediquemos a las personas que nos rodean y a la construcción de ese bienestar colectivo resultará en nuestro propio bienestar.

Este artículo fue publicado el día 16 de Noviembre en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 8 de febrero de 2017

Contra los Trumps las decisiones basadas en el conocimiento

Este primer mes del año 2017 ha presentado convulsiones sociales en nuestro país, inició con las protestas por el cambio en el precio de las gasolinas y concluye con una verdadera crisis en las relaciones México Estados Unidos. Nuestra sociedad, tanto en México como en el mundo, está presentando síntomas muy graves de un egoísmo que de no combatirlo conducirá a comportamientos intolerantes, racistas y profundamente autoritarios. Estos comportamientos tienen origen, en mi opinión, en la profunda inequidad en la que vivimos que no permite ser parte de sociedades con información de calidad. Aquellos que más tienen y que promueven el acaparamiento de la riqueza sin limitaciones no se percatan que sus actitudes solamente aumentan esta inequidad y que con ello atizan fuertemente acciones violentas.
Las acciones de Trump para suprimir la leves regulaciones que introdujo Obama para limitar los excesos de los sectores financieros, las leyes de protección al más débil y los acuerdos comerciales con algunos límites son tres ejemplos sencillos de que la política financiera de Trump solo conduce a pavimentar el camino para que los sectores más ricos del Estados Unidos obtengan ganancias lo más rápidamente posible, sin importarles el largo plazo. Otro ejemplo son sus intenciones de nombrar en el sector educativo a una persona que es abiertamente opuesta a la educación pública, aquí denota lo que busca: tener una sociedad sin educación para manipularla.
Así, por supuesto, nada es tan eficaz contra las personas similares a Trump como una sociedad informada y letrada. Dentro de sus primeras acciones podemos encontrar los silenciamientos a las agencias protectoras del ambiente o del consumidor en Estados Unidos.
Un aspecto que es muy importante de mencionar es que la prestigiosa revista de divulgación científica Scientific American se ha volcado en contra de las políticas de Trump, lo mismo ha hecho la revista Nature con sus editoriales en defensa de la divulgación del conocimiento. Todo esto porque podemos intuir que la información vertida por muchos medios periodísticos o de entretenimiento han desarrollado sus contenidos para enajenar a las personas, proveyéndolas de pseudoinformación.
Por ejemplo la infinidad de películas del apocalipsis zombie conducen a un bombardeo continuo contra la ciencia como la causante de los mayores males de la sociedad.
Lo que vemos hoy en día es un ejemplo de que las personas más egoístas han logrado aprovechar el desconocimiento de las mayorías para conducirlas a escoger, mediante la democracia, su propia marginación y pauperización. Esto es solamente posible dado que la mayoría de la población no tiene información, ni preparación para poder decidir con base en el conocimiento. Alto, aquí, por supuesto que no voy a proponer la sustitución de la democracia, sino la necesidad de construirla. Para ello primeramente se requiere informar y educar a las personas para que puedan basar sus decisiones en el conocimiento; puedan discernir cuando una información proviene de hechos y cuando proviene de hechos alternativos “alternative facts” postulados para poder imponer ideas de maneras muy sutiles.
El descontento social es claro, ya hubo muestras de votaciones por hartazgo que colocaron en puesto de toma de decisiones a personas que no tienen las capacidades para conducir una ciudad, estado o país y por las acciones de estas personas tendremos que pagar, por lo menos, una etapa de aprendizaje. Aunque puede ser que tengamos que pagar un costo elevado por sus decisiones equivocadas y desencadenen movimientos sociales o movimientos económicos mediante luchas armadas. Ambas situaciones ya han sido experimentadas por nuestra civilización y, francamente, desde mi perspectiva los precios a pagar han sido demasiado altos.
Con mi optimismo, considero todavía podemos evitar las confrontaciones; pero tenemos que definir colectivamente estrategias y llevar acciones para conseguir ser parte de una sociedad informada que decida con base en el conocimiento.

Este artículo fue publicado el día 8 de Febrero