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miércoles, 20 de marzo de 2019

Edificios grandes y parques públicos.

Hace algunos meses escribía que tenemos miedos y esperanzas en la nueva administración federal que recientemente cumplió 100 días. Ahora tengo que decir que los miedos y las esperanzas continúan. En cambio, a lo lejos, he notado las acciones acertadas de la administración de la Ciudad de México (CDMX), en este texto quiero enfatizar algunas aspectos que debemos retomar en otras ciudades, por supuesto incluyendo Cuernavaca.
En la CDMX se está revisando con cuidado los permisos otorgados para construir edificaciones grandes y, en especial, el cumplimiento de lo otorgado con miras a construir una ciudad sustentable. Además, se está promoviendo el uso de las energías renovables en la ciudad; en particular, el uso de la energía solar. Quiero aquí recordar que en el mes de Enero comentaba sobre la pertinencia de construir edificaciones, que parecen ser más baratas; pero que al revisar los temas de servicios de agua, electricidad, vialidades y espacio verdes no lo son; así es necesario analizar con mucho cuidado todos aspectos para que las edificaciones grandes sean sustentables.
En las ciudades pequeñas como Cuernavaca, existe la estrategia de aumentar la densidad de población con la creencia de que al hacer este aumento los servicios disminuyen y se incrementa el uso del espacio. Sin embargo, no es suficiente este hecho, sino que al construir edificaciones grandes debemos aumentar los servicios tanto de agua potable como de tratamiento de aguas residuales, el abasto de energía eléctrica, el manejo adecuado de los residuos sólidos, la movilidad de mayor número de personas y vehículos, etc. Los aspectos a estudiar son realmente variados, ya que las edificaciones grandes crea problemáticas diversas en cada ciudad con soluciones no triviales y que para dar con algunas posibles estrategias viables se requiere de análisis multidisciplinarios; así que no podemos hacer recomendaciones específicas de aplicación genera que contemplen la diversidad de situaciones.
En este pequeño texto, me arriesgaré a hacer una pequeña recomendación general que debe ser adecuada a cada situación en forma específica.
A la par de aumentar la densificación poblacional con la autorización para construir edificaciones grandes debemos aumentar los espacios de convivencia de la población. Específicamente debemos construir parques y áreas verdes donde las personas podamos convivir entre nosotros y disfrutar un contacto directo con especies animales y vegetales. Considero que la mayoría de nosotros hemos disfrutado de algún tiempo en un parque escuchando el canto de las aves, admirando el revolotear de las mariposas, la majestuosidad de algunos árboles o la belleza de pequeñas o grandes flores. Estos momentos disfrutables los pudimos haber tenido en algún parque o haber sido más afortunados y gozado de ellos en la naturaleza lejana de las ciudades, en ambos casos, me parece que todas las personas valoramos estos momentos y aumentan el sentido de pertenencia y contribuyen a consolidar el tejido social.
En este sentido, quiero enfatizar que en Cuernavaca existen muy pocos espacios de este tipo para el número de personas que habitamos la ciudad y deberíamos propiciar que se adecuen más espacios con este fin.
También tengo que reconocer que el Parque Ecológico Chapultepec de Cuernavaca es una maravilla que ha sido mantenido desde hace varios años y que tanto la administración anterior como este nueva han tomado acciones para preservarlo y actualmente parece funcional. Desde luego, que al igual que muchas personas que lo disfrutamos periódicamente, me gustaría que mejoraran sus servicios tanto ambientales como educativos y de convivencia con la naturaleza y otras personas. Las propuestas de mejora no pueden hacerse con base en ocurrencias; sino que requieren de la participación de expertos en cuestiones ecológicas, también de personas conocedoras del uso del tiempo libre, de aspectos comerciales y hasta de energías renovables. Me parece que el lector estará de acuerdo con las primeras tres ramas del conocimiento; y para enfatizar la última quiero comentar que, en especial, el Parque Ecológico Chapultepec tiene sistemas fotovoltaicos, captadores solares, bombas de agua movidas por bicicletas y tiene, al final de la barranca, una planta minihidráulica para producir electricidad que no ha trabajado a cabalmente.


Dispositivo que ilustra el funcionamiento de un panel fotovoltaico (IER-UNAM)

Así este parque puede ser emblemático y mostrar las bondades del uso de las diferentes energías renovables que hoy en día son más baratas que los combustibles fósiles y no emiten gases a la atmósfera acercándonos hacia la sustentabilidad.
Este parque es visitado los fines de semana por miles de personas morelenses en grupos familiares, de jóvenes o individualmente y ya los visitantes de otras ciudades también lo reconocen como un atractivo natural de Cuernavaca. La idea de tener este tipo de parques donde las personas convivan y conozcan que las energías renovables son una posibilidad a su alcance es muy importante para motivar la conciencia social sobre la necesidad de construir instalaciones solares, eólicas o de producción de biocombustibles con residuos, etc.
Por lo anterior, además de recomendar que el gobierno de la ciudad de Cuernavaca revise con mayor cuidado los permisos que otorga para la construcción de grandes edificios para evitar alejarnos más de la sustentabilidad y preste, junto con el gobierno estatal, mayor atención a este parque y algunos otros en esta ciudad. Además de considerar la instalación de sistemas de generación de energía en el lugar donde se requiere, es decir, promover la generación distribuida en todos los niveles de gobierno y con ellos fomentar la construcción de edificios verdaderamente sustentables.
Por supuesto, ofrezco mi trabajo y conocimiento para construir ciudades que atiendan estas problemáticas.



Una versión previa de este artículo fue publicada el día 20 de Marzo en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 25 de julio de 2018

Sobre los parques de Cuernavaca


En toda comunidad los espacios para la convivencia son de vital importancia. En estos textos he mencionado diversas ciudades con excelentes espacios para convivir y que tienden a encaminarse hacia la sustentabilidad. La ciudad de México tiene muchos de ellos distribuidos en diferentes regiones, aunque en otras su carencia es notoria. En esta ocasión quiero llamar la atención sobre el uno de los espacios que tenemos en Cuernavaca y donde disfruto en cuanto puedo de una caminata relajante y enriquecedora.
Quiero enfatizar que desde mi punto de vista las plazas comerciales no son lugares adecuados para convivir. Estas plazas que recuerdan a los “malls” de vecino país del norte son lugares que no fomentan la convivencia y nos alejan de percibir la naturaleza que hemos relegado por el desarrollo urbano descontrolado que hemos propiciado. Por otra parte, estas plazas fomentan la frustración en las personas que no reciben lo suficiente por su trabajo para adquirir los productos que se ofertan en estas tiendas.
En cambio lugares como Chapultepec o el Parque de Aragón en la ciudad de México fomentan la convivencia entre las personas y la naturaleza, aunque en su mínima expresión, son uno de los ejemplos que muchos conocemos.


En Cuernavaca contamos que muy pocos parques y uno de ellos es realmente emblemático porque está situado en una bellísima cañada con ahuehuetes centenarios. Me refiero al Chapultepec de Cuernavaca. Este lugar lo he disfrutado en diferentes formas desde que me mudé a Cuernavaca hace casi 30 años. Primeramente, lo disfruté con mis hijos pequeños llevándolos a conocer algunos pequeños animales; después lo he apreciado al ejercitarme por las mañanas y hoy lo valoro tremendamente caminando y percibiendo los diferentes usos que se le da dependiendo de la edad de los visitantes. Así en un día normal podemos observar como antes de las 8:00 de la mañana ya hay personas que disfrutan de ejercitarse al correr, trotar o caminar entre la vegetación y el murmullo del correr de las aguas del arrollo que circula por la cañada. En esta época del año, alrededor de las 10:00 podemos observar a centenares de niños y jóvenes ingresando al parque para convivir con su franja etaria y con la vegetación del lugar. A esa misma hora podemos observar también el ingreso de familias con niños menores que miran con alegría el mismo entorno natural y sienten que se introducen en un inmenso bosque en compañía de sus seres más amados.
Desde mi punto de vista, las condiciones en las que se ha mantenido el lugar han sido suficientes para que sea disfrutable; pero podría mejorarse. El año pasado escribía por estos espacios que se estaba adecuando las pista para trotar; hecho que se realizó y quedó bien en la mayoría de los tramos. Hoy podemos observar que se están rehabilitando las zonas que no quedaron perfectas; pero el mantenimiento ha continuado y considero está dentro de lo aceptable. Ante el cambio de administración en el entorno estatal, me permito recomendar que se continúe con el mantenimiento y la mejora de este parque; pero que se evite su privatización como se intentó en los primeros sexenios de este milenio.
Existe otro parque el conocido como Alameda Luis Donaldo Colosio dónde también van familias a pasar un rato; pero no tiene la belleza natural que se ha conseguido a lo largo de décadas en el parque Chapultepec de Cuernavaca.
Es más se tiene la oportunidad de que además de los aspectos naturales del parque Chapultepec pueda convertirse en un verdadero ejemplo del uso de ecotécnias o de fuentes renovables de energía; pero para ello se requiere de proponer un buen plan y de contar con los recursos financieros para conseguirlo. Hoy podemos ver una casa que muestra estos aspectos hacia la sustentabilidad; pero no de forma funcional. Es más existe una planta minihidráulica al final del pequeño lago que no ha podido funcionar por un diseño no adecuado. El parque está sufriendo las malas decisiones de sexenios anteriores; pero hoy la sociedad cuernavasense se merece al menos continuar disfrutando de este parque.
Por supuesto que si se desea contribuir con algún otro espacio para los cuernavasenses sería importante realizar un plan de revitalización del parque Ocampo. He estado en ese parque y realmente lo disfrutan muchas familias. Es más los domingo en la temporada de calor se convierte en un balneario abierto al público que goza verdaderamente las personas del lugar. Sin embargo, se requiere impulsar mayor número de actividades en forma continua para que sea retomado por la sociedad y que el sentimiento de inseguridad, que en ocasiones se percibe, desaparezca. Es un parque menor; pero con posibilidades interesantes que con una inversión moderada podría revitalizar a artistas locales en todas sus facetas. Otro pequeño parque es el de Acapatzingo donde se encuentra el museo de Ciencias, en ese lugar ya existen actividades; pero pueden aumentarse y esperar a que en algunos años los árboles maduren mucho más y sea un verdadero lugar para disfrutar de la primavera.
Tenemos al menos estos parques en la zona metropolitana de Cuernavaca, algunos con vocaciones científicas y ambientales o recinto de biblioteca; pero hace falta uno con vacación artística, este podría ser el nicho de oportunidad para el Ocampo.
Por supuesto, que para que estos parques cumplan completamente su función de integración social se requieren actividades en todos los matices de las actividades de las personas. Sin embargo, provocar inicialmente una vocación específica puede facilitar la consolidación de todos ellos como la tiene el Jardín Borda.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 25 de Julio en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 5 de julio de 2017

Parque Ecológico Chapultepec en Cuernavaca

Los fines de semana me gusta mucho pasear en la mañana por el Parque Ecológico Chapultepec de Cuernavaca; caminar escuchando el golpeteo constante y desordenado del agua mientras desciende por el arroyo es muy relajante. El paseo en medio de ahuehuetes y otros árboles nos permite olvidar por algunos momentos que estamos en medio de la ciudad de Cuernavaca. En esos momentos mañaneros, en cualquier época del año, reafirmo mi convicción de haber seleccionado adecuadamente a Cuernavaca como la ciudad donde deseo vivir. Su clima permite, incluso en invierno, pasear en playera a las 7:00 hrs y disfrutar del aire fresco; en verano el sonido del arroyo puede ser fuerte y más, después de una noche de tormenta. En resumen me encanta disfrutar de este parque. Lo mismo puedo ver de los paseantes. En las mañanas muchos corredores o caminadores se dan cita desde las 6:00 hrs., contribuyendo con dos pesos para poder entrar. Esta cuota es realmente pequeña para el mantenimiento que requiere un lugar como este parque. Debo decir que después de las 10:00 la cuota de entrada se incrementa a diez pesos, pero este se paga con gusto dada la belleza y tranquilidad del parque.
En semanas anteriores he leído en Internet en algunos portales críticas muy agrias sobre el poco mantenimiento del parque. En mi opinión hace falta más mantenimiento, pero se mantiene limpio y en buen estado en general. Los servicios siempre están limpios y Tizoc el perro Xoloitzcuintle pasea contento por el lugar se le ve bien alimentado o no mendiga por alimento acusando así que se siente satisfecho.
Todo estos antecedentes para decir que el Parque Ecológico Chapultepec de Cuernavaca es un lugar para disfrutar y que es uno de los pocos lugares públicos para que las familias cuernavasenses disfruten. Durante los últimos años he sido testigo de continuos esfuerzos para darle mantenimiento y, por supuesto hay puntos para mejorar, por ejemplo la parte alta de la pista de trote requiere adecuaciones para el desagüe y más en estos días de lluvias hay partes que se encharcan. Las escaleras que van de esa parte alta al camino principal también requieren un mantenimiento, el reloj solar requiere de un ajuste en su orientación, etc.


Un punto importante a resaltar es que por casi un año el lago estuvo cerrado por desperfectos causados durante las obras del libramiento. Es precisamente la obra del libramiento que también requiere una revisión urgente. Al estar en la parte más sureña del lago, que está por debajo de uno de los puentes del libramiento, se puede oír el golpeteo de segmentos del libramiento al pasar de los camiones por él. Si, se oye tac, tac al paso de los vehículos en la parte superior. Por supuesto, este ruido no es normal e indica que alguna parte del libramiento no está bien acoplada. Cada vez que pasa un vehículo por ese lugar provoca que dos partes se golpeen, es muy probable que este golpeteo deteriore al menos a una de las partes provocando su posterior destrucción. Este es uno de los puntos para retomar con la compañía constructora del libramiento de Cuernavaca.
Por cierto, está pendiente la apertura del puente del distribuidor vial Palmira a los habitantes del centro y sur de Cuernavaca. Hoy en día solamente lo pueden usar aquellos que utilizan la salida de la Paloma. Como ya lo he mencionado sería conveniente abrirlo para que los cuernavasenses tengan la oportunidad de usar una vialidad que les causó años de obstrucciones. Situación similar debe ser abierta para el sentido sur.
En fin, regreso al Parque Chapultepec, este lugar requiere el concurso de muchos actores sociales para propiciar que tenga un mayor desarrollo. Tiene posibilidades de contar con un trenecito eléctrico, una planta minihidráulica generadora de electricidad, una casa ecológica (que requiere una mejor diseño para mostrar adecuadamente las tecnologías que tiene), etc. Considero podemos trabajar en conjunto (gobierno, empresas, academia y sociedades civiles) para poder incrementar el disfrute que hoy en día tenemos los cuernavasenses con él.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 5 de Junio en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 26 de abril de 2017

El paso express de Cuernavaca tiene muchas áreas de oportunidad.

Durante varios años hemos sufrido en la ciudad de Cuernavaca las obras para la modificación del libramiento que pasa por ella y comunica a la Ciudad de México con Acapulco. Ahora que casi está terminado vemos que la planeación de la obra no contempló aspectos muy importantes. Ya en artículos anteriores hemos mencionado que la obra puede disminuir la emisión de gases de efecto invernadero y el tiempo que los automovilistas invierten en el trayecto; sin embargo, notamos serias deficiencias en la implementación. En mi opinión muchas de estas deficiencias son compartidas por infraestructuras construidas a lo largo de la República Mexicana. Esta situación hace que su desempeño se vea disminuido y muchas de ellas son verdaderamente simples de atender.
A lo largo del libramiento o paso express es notable la ausencia de señalamientos, por ejemplo el de “no estacionarse”. Esto es de vital importancia ya que los señalamientos propician la cultura de civilidad que se requiere para el buen desempeño de estas infraestructuras. Por otro lado, los señalamientos de límites de velocidad deben colocarse en lugares estratégicos; además, la selección inadecuada de los límites de velocidad lo único que ocasionan son enojo en los automovilistas y desobediencia generalizada; y así se fomenta una cultura de la impunidad. Este es un tema que requiere una mayor discusión; desde mi perspectiva, es uno de los errores generalizados en todo el país, al utilizar criterios de selección de velocidad paternalistas y que no fomentan la responsabilidad social.
Ahora pasemos a comentar algunos de los aspectos obvios que afectan a la población de Cuernavaca en forma sensible. Primeramente debemos aclarar que esta población es la que sufrió los inconvenientes durante la construcción de este paso y que la configuración actual no la beneficia en forma sustancial. El paso express tiene la intención de separar el flujo vehicular que pasa sin detenerse en Cuernavaca mediante dos estrechos carriles sin acotamiento. Adicionalmente hay otros tres estrechos carriles para uso local; pero también sin acotamiento; y adicionalmente, como ya lo mencioné, sin señalización de no estacionarse y, por lo tanto, con permiso para estacionarse. Considero más importante que un límite de velocidad para la seguridad es la adecuada señalización y la prohibición de estacionarse en el tercer carril, ya que no hay acotamiento. Considero que podrías ser más importante ampliar el ancho de los carriles y establecer un acotamiento sin permiso para estacionarse para garantizar la vialidad en esa sección del libramiento; pero con gusto dialogamos y argumentamos con cálculos para definir reglas seguras que fomenten la vialidad.
De por sí las reglas anteriores son importantes, pero lo realmente grave son otros aspectos que las personas responsables de definir las normas de vialidad no contemplaron con los datos correctos. Los datos de flujo vehicular indican que la mayoría de las personas que usan esa vialidad son los automovilistas locales de Cuernavaca y ellos no tienen acceso directo a la vía express. En la mayoría de las ciudades que se preocupan por sus habitantes estas vías rápidas también pueden ser usadas por los locales en los tramos más largos. Los cuernavacense no pueden usar la vía express cuando circulan entre los extremos; uso que, por cierto, no comprometería el flujo de los paseantes que no entran a Cuernavaca, dado que su uso sería entre semana y cuando el flujo de Acapulco a Ciudad de México es mucho menor del flujo de saturación para dos carriles. Por lo tanto abrir el paso express a la circulación entre norte y sur de Cuernavaca es una posibilidad real que beneficiaría al tránsito de la ciudad. Hay espacio tanto en la zona antes de Tabachines como antes de la avenida Vicente Guerrero que facilitarían la implantación de esta medida.
Otro de los aspectos muy graves es que la configuración actual imposibilita el retorno en un tramo densamente habitado y por más de 50 km (sur a norte). Este punto merece mayor atención y una amplia discusión: Argumentando razones de seguridad se ha prohibido el retorno en la mayoría de las zonas que se permitía hace algunos años en la autopista Cuernavaca Ciudad de México. Con la configuración actual un vehículo que por descuido no lea la minúscula señalización y tome el paso express cuando su destino sea Cuernavaca tendrá que recorrer más de 25 km para poder retornar, en cualquiera de las dos direcciones. Esta problemática, causada por la minúscula señalización y la intransigencia de las autoridades del transporte federal, reitero, quedaría también resuelta si se permitiera la salida y entrada al paso express después de la primera entrada pero antes de Vicente  Guerrero (norte a sur ) y después del puente del distribuidor Palmira pero antes de Tabachines (sur a norte).
Por cierto esta acción también evitaría entradas muy peligrosas en el norte de Cuernavaca y aliviaría los dos tremendos cuellos de botella en la parte inferior del distribuidor Palmira. Esto último restringe a un solo carril todo el flujo actual de vehículos que salen de Cuernavaca hacia su zona conurbada de Temixco, Xochitepec y finalmente Acapulco.
Verdaderamente estas son realmente pocas en comparación de todas las posibles mejoras que se pueden hacer para este llamado paso express, invito a las autoridades federales y estatales a oír estas sugerencias y en su caso contraargumentar con cálculos de flujo detallado, en lugar de usar flujos promedio que no consideran aspectos locales e individuales causando malestar colectivo y que no resuelven la problemática para lo que se realizaron las obras.

Este artículo fue publicado el día 26 de Abril en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 3 de junio de 2015

Mi voto por Cuernavaca Sustentable

La elecciones del 2015 en todo México están a la vuelta del fin de semana. Hace ocho días comenté sobre mi decisión de votar por una Cuernavaca Sustentable. Recibí varios comentarios, algunos fueron publicados en mi bitácora (blog), donde me pedían que pusiera nombres o definiera con mayor precisión, solicitaban que dijera más e hiciera un análisis de las propuestas. Les comento que en estas líneas es complicado hacer análisis y argumentar con detalle, sin embargo traté de hacerlo en aquella ocasión. Otros, me invitaban a no votar. Respecto a este punto, les tengo que comentar que en días pasados tuve que renovar mi pasaporte y en la interminable cola para recogerlo entablé una amena plática con una mujer que impulsaba la propuesta de no votar. Coincidimos en que ambos lamentamos el no poder escuchar a Carmen Aristegui en las mañanas, que disfrutamos de ver “Primer Plano” los lunes por Canal Once, que leemos los periódicos locales; pero claramente diferimos en la propuesta de votar o no votar. Le comentaba que yo no renunciaría a poder decidir, que no todos los políticos o los partidos políticos eran iguales, que la forma de protestar era escribir, manifestarnos y proponer alternativas de solución. Ella me argumentaba que el votar era validar el gobierno, que todos los candidatos son iguales y no nos representan. Para hacer breve el relato, finalmente ambos recogimos nuestro pasaporte y nos despedimos con buenos deseos, sabiendo que compartíamos ideas y preocupaciones; pero sin habernos convencido el uno al otro. Este sábado nuevamente tuve una plática con entrañables amigos, una colega de mi esposa y su hijo, antiguo discípulo en el ámbito de la física, con ellos también llegamos al punto de discutir sobre las elecciones. Nuevamente salió el tema del no ir a votar y en esta ocasión coincidimos en el punto de vista: Tenemos que ir a votar y seleccionar dentro de las opciones disponibles y que con nuestro actuar o no actuar hemos construido.
El domingo leí una ilustrativa entrevista a José Woldenberg por parte de Miguel de la Vega en el Reforma, donde el Dr. Woldenberg comenta sus razones para ir a votar. Coincido plenamente con sus planteamientos y considero que los votos son para elegir, escoger a nuestros gobernantes y que si no tenemos un mejor gobierno es porque nosotros mismos no lo construimos. Parte de estos argumentos, que algunos consideran palabrerías, los manifesté la semana pasada y fueron compartidos por otros lectores. Reitero, debemos participar con los políticos y construir nuestra sociedad, la sociedad que queremos.
En estas breves líneas tengo que comentar, que mi escrito de la semana pasada, desde mi perspectiva, apuntaba a diversas ideas que pueden ser promovidas en Cuernavaca, y por lo tanto en otras ciudades. Claramente, estas propuestas son promesas y, por supuesto, promesas de campaña de algunos candidatos. De nosotros depende construir los mecanismos para asegurar que se cumplan.
La elección de los diputados o de los presidentes municipales no es una cuestión de representación, sino una toma de decisión para elegir entre las opciones que tenemos.
Desde mi perspectiva el que cada vez más ciudadanos manifestemos nuestras ideas, intercambiemos opiniones, propongamos alternativas de solución a los problemas, participemos en la vigilancia del ejercicio de la autoridad, nos informemos e informemos, generemos conocimiento de nuestro entorno para poder decidir con todo esto; nos dará la fortaleza como sociedad.
Lo anterior puede parecer palabrerías y dichos que todos sabemos, pero mientras no logremos que una buena parte de la sociedad (cuernavasense, morelense, mexicana o del mundo) actuemos, tendremos los gobiernos que elijamos o dejemos que otros lo hagan.
Es más un punto muy importante que debo mencionar es que para elegir a un diputado, presidente municipal, gobernador, senador, o presidente no es necesario estar totalmente de acuerdo con ellos o coincidir en todos los aspectos o sus propuestas. La elección debe basarse en el hecho que somos diversos, pensamos diferente y, aunque somos individuos, construimos un ente social que puede conseguir el bienestar social solo mediante la toma de decisiones democráticas informadas.
Desde mi punto de vista, solamente existe una plataforma política construida con miras a construir una Cuernavaca Sustentable que primero involucra a muy diversos actores que mostraban seriedad y compromiso en diferentes partidos, donde luchaban por impulsar ideas ciudadanas. Segundo contempla acciones que promueva el respeto a la sociedad de derechos, que mejore los servicios que ofrece, que se ocupe de la seguridad, que tenga una vocación de servicio y que genere oportunidades. Tercero que tenga claro los límites y ámbito de competencia del gobierno de una ciudad. Por estas razones, aunque puedo diferir en algunas acciones, mi voto convencido e informado es para recuperar Cuernavaca.

Este artículo fue publicado el día 3 de Junio en el periódico La Unión

miércoles, 24 de abril de 2013

Festival Cinema Planeta


La semana pasada se celebró el Festival Cinema Planeta en la ciudad de Cuernavaca, este festival como su nombre los indica es un festival cinematográfico con temática medioambiental que se celebra en la primavera desde hace cinco años en forma ininterrumpida. El esfuerzo de unos jóvenes visionarios se está cristalizando. Es importante mencionar que en esta ocasión el festival si tuvo un apoyo decidido por parte del gobierno estatal. Además algunos empresarios con vocación social han colaborado para beneficiar a niños y jóvenes financiando funciones y exposiciones públicas. En los últimos tres años la Academia de Ciencias de Morelos (ACMor) ha colaborado con Cinema Planeta para construir las aulas verdes, en ellas investigadores y estudiantes de posgrado han ayudado a fomentar la reflexión sobre las consecuencias de nuestra actual situación de agotamiento de los recursos naturales, de inequidad social o de consumismo para nuestro futuro. Estas aulas verdes, que consisten en la presentación de una película y su posterior comentario y diálogo por parte de científicos o divulgadores de la ciencia con los estudiantes, son uno de los pilares del festival y en ellas al final de esta semana habrán participado más de 10,000 niños y jóvenes.
El apoyo decidido del gobierno estatal consistió en el trabajo coordinado de siete secretarías de gobierno que aunado a la organización de Cinema Planeta y a la colaboración de empresarios y de organizaciones sociales pudo impactar en esta población en formación. De esta manera, las acciones que hoy se hagan en favor de propiciar la cultura ambiental y de las posibilidades de conseguir un desarrollo sustentable son de las acciones con visión de largo plazo que mayor beneficio social pueden traer. En mi opinión, este tipo de esfuerzos indica que lo que proponemos los morelenses puede tener impactos en nuestra sociedad y claramente es un ejemplo de que en Morelos si podemos tener profetas morelenses.
En esta ocasión además de miembros de la ACMor y de académicos de la UAEM y UNAM participaron estudiantes de posgrado y divulgadores científicos de Más Ciencia por México A.C. una asociación de jóvenes profesionales que han considerado que la divulgación científica es una actividad valiosa. Esta asociación civil ya colabora ampliamente con la ACMor al producir los programas Charlas con Científicos que se transmiten todos los jueves a las 17:00 a través de MinutosTV y de las páginas de la ACMor y de La Unión de Morelos.
Así la semana pasada y ésta en las aulas verdes transcurre la actividad promotora de la armonía entre los factores de la sustentabilidad: ambiental, social, económico e institucional mostrando la fortaleza de las acciones conjuntas de los sectores gubernamental, social y académico. Durante esta semanas la discusión, motivada por obras fundamentalmente de carácter artístico, de aspectos de la movilidad sustentable fue centro de nuestra atención y reflexión. La película ganadora en este festival fue “No hay lugar lejano” que aborda la problemática de un pueblo Tarahumara a raíz de la construcción del teleférico sobre la Barranca del Cobre. El documental muestra de una forma bella la incertidumbre y desesperanza de los tarahumaras ante la certidumbre que serán expulsados de las tierras donde crecieron y se desarrollaron desde hace mucho tiempo. Después de verla, nos queda claro que no basta con un discurso de invitación a participar ante acciones tomadas en escritorios lejos de las comunidades, hace falta actitudes incluyentes basadas en información y discusiones de los que serán afectados o beneficiados de obras bien intencionadas para que no dañen al entorno ni a la población.
Como lo he mencionado en estos artículos es muy importante fomentar la cultura científica de la población para poder tomar decisiones basadas en conocimiento científico que involucre y le de certeza al conocimiento tradicional, este proceso amalgamante solamente puede conducir a acciones que involucren de forma participativa a las población local en la construcción de soluciones a los problemas que nos aquejan. Por supuesto apostar por la cultura y la ciencia como motores del bienestar social es una actitud que vislumbra el largo plazo y por ende fomenta el desarrollo sustentable.

Este artículo fue publicado el día 24 de abril

sábado, 13 de octubre de 2012

Negro, rosa y verde


-Le mando un rayo solar -decía Juan mientras hacia un ademán con el brazo.
-Y yo le pego con la fuerza del Huracán -gritaba Alex mientras giraba con furia.
Saltando y cayendo como una gran gimnasta Fabiola decía:
-Te pego con mi energía geotérmica.
-Y yo te mando un biogas -decía tímidamente María, la más pequeña con algo de sobrepeso.
Cuatro niños que se revolvían en la arena, junto a las olas del Golfo de México bajo un cálido Sol. En la escena se veían cuatro parejas que, desde distintos puntos, observaban a los niños combatir a un enemigo imaginario, quien, por los ademanes y las cabriolas de los chicos, era totalmente acorralado, derrotado y humillado.
Cerca de la batalla estaban las toallas, las sandalias y algunos juguetes para la arena. Destacaba una historieta con colores muy llamativos; “Solaris vs Barril” se podía leer en la portada.
Era 2005, Año Internacional de la Física. Lo recuerda porque su madre la había llevado a muchos museos y conferencias, algunas bastante aburridas. Una de las cosas más interesantes fue haber ido a Universum, museo que la marcó para estudiar biología y donde compró el comic “Solaris vs Barril” un día antes de salir rumbo a la playa. Ya en la playa, junto con su hermana María estaban leyendo la historieta. Se acercó Juan, con su gorra de ADO, las vio y se unió a la ojeada de la historieta. Recordaba muy claramente al vendedor de los cocos, ese chamaco moreno con una vitalidad y un entusiasmo desbordante con el que compartió aquellas vacaciones en la Costa Esmeralda de Veracruz. Éste también se quedó viendo la historieta junto con ellas. Al preguntar el nombre al de los cocos contestó: Alex Pérez Pérez, con orgullo y porte. Nombre que le extrañó, ya que tenía el mismo apellido. No recuerda cómo, pero de pronto se vieron interpretando a los personajes. Cada uno de ellos escogió a uno de los luchadores técnicos para combatir al rudo Barril.

Negro tendencial
San Francisco CA, 20XX

Este recuerdo de la infancia fue provocado por la lectura de la noticia: “Alex Pérez Pérez, conocido narcotraficante, fue abatido por la policía en su natal Nautla después de un intercambio de metralla de tres horas”. Fabiola estaba triste leyendo las noticias en su antigua iPad sentada bajo el toldo que salía de su pequeño y viejo camper en las afueras de San Francisco CA. Veía la playa y en el fondo una neblina ligera. Eran las 10 de la mañana y al norte se vislumbraba un tenue arcoiris.
Con lágrimas en los ojos recordó a su hermana María muerta hacía unos años de un infarto. María nunca pudo reducir su peso, dado que su afición a la comida chatarra había sido alimentada en la escuela.
Fabiola cambió la aplicación y a través del skype le marcó a su madre, que vivía en la Cd. de México.
-Bueno
-Hola, mamá, ¿como estás?
-¡Ah, hija! yo creía que era una llamada de esos de los bancos para cobrarme lo que les debo. Aquí encerrada y, ¿tú, cómo estás?
-Por aquí bien, descansando, después de una larga semana. Tuve que trabajar 60 horas en la pisca para poder ganar algo.
-Hija... pero tú estás bien, yo aquí no puedo vivir de la pensión, y si no es por los dolaritos que me envías, no se qué comería.
-Shhh... click... click...
-Pinche iPad ... ¿no qué muy bueno? ... siempre fallas, ¿cuándo podré comprar el ultra-iPad, y esta señal que me robo, cada rato me la desconectan...
Fabiola sabía que a continuación su madre se iba a lamentar con ella de no haber podido cuidar más la alimentación de su hija menor, pues se tuvo que emplear en una maquiladora, después de que el proyecto de investigación donde trabajaba fue suspendido por falta de apoyo del CONACyT. La cantaleta repetida por más de veinte años, desde que María fue declarada hipertensa y diabética juvenil.
Transportada a otro tiempo, recordó su último viaje a México y el sentimiento de pena cuando, al subir el autobús en Cd. Juárez, se cayó y desparramó por el suelo su equipaje y con él la foto de su padre, madre, María, Juan y Alex en la playa, único recuerdo de su padre, que se suicido después de haber sido despedido de su empresa en el 2011. En ese momento un chofer se acercó y se quedó viendo la foto. Se presentó como Juan, aunque ahora estaba gordo, con una barriga cervecera, chimuelo y calvo. Recordaron aquellos momentos. Fabiola le preguntó si él era dueños del camión, ya que recordaba que el papá de Juan tenía varios camiones de ADO. En su breve plática, Fabiola, se enteró que debido a la crisis petrolera habían tenido que subir los precios de los autobuses y la gente viajaba menos y ya no iba de vacaciones, el padre de Juan quedó en la ruina. Por eso ahora era chofer de la ruta más transitada Cd. Juárez-México y con ello sobrevivía. Claro que Fabiola comprendía la situación, mientras en los Unites ella viajaba en tren, al llegar a México tenía que cambiar a un autobús que era más caro, feo y nada cómodo.
Fabiola, bajó la mirada, vio como desaparecía la imagen en el antiguo iPad, volteó al letrero que decía: Warning! White shark zone. No swim. Caminó paralela al arcoiris, directo a donde las olas reventaban.

Rosa deseable
Ocotepec, Morelos, 20XX

Este recuerdo de la infancia fue provocado por la lectura de la noticia: “Alex Pérez Pérez y María Sabines, conocidos empresarios de la Costa Emeralda, son premiados por su contribución al desarrollo del ecoturismo de Veracruz y a la creación de empleos de calidad”. Fabiola estaba muy tranquila leyendo las noticias en su Ultra-iPad sentada en la terraza de su casa en Ocotepec, Morelos. Miraba los árboles frutales de su jardín. Eran las 10 de la mañana y al norte se veían las nubes sobre la Sierra del Chichinautzin, y hacia el poniente, la flamante reserva ecológica de Cuernavaca con un tenue arcoiris coronando el Campus científico tecnológico de Morelos donde trabajaba.
Con orgullo y una gran sonrisa recordó a su hermana María, ahora, a veces la bióloga otras la Sra. Pérez, entrada en los negocios y artífice tecnológica de las ideas empresariales de su marido, controlando una diabetes juvenil a través de una dieta rigurosa. María junto con Alex, había generado un claro ejemplo de sustentabilidad en la zona de Nautla, a donde Fabiola y sus padres iban a vacacionar desde hace ya muchos años siendo testigos de como ahí en esa zona había bonanza económica, ambiental y social.
Fabiola cambió la aplicación y a través del skype le marcó a su madre, que vivía en la Cd. de México.
-Bueno ...
-Hola, mamá, ¿cómo estás?
-¡Ah, hija! yo creía que era una llamada de los periódicos preguntado por el modelo epigenético de las pitahayas que hemos desarrollado en el Instituto. Todo bien, y ¿tú?
-Por aquí bien, descansando, después de una larga semana. Estuve trabajando con los agricultores del estado para determinar e implementar las condiciones de sustentabilidad de la región de invernaderos.
-Hija, tu siempre pensando en las aplicaciones, tenías que ser como tu padre
¿Ya viste que le dieron un premio a María?
-Si usé mi Ultra-iPad para leer la noticia.
Fabiola sabía que a continuación su madre iba a contarle cómo gracias al programa de control de alimentos en las escuela y al apoyo del CONACyT de diez años, para el proyecto donde trabajaba, había podido cuidar la alimentación de su hija menor y le había enseñado a comer para controlar tanto la hipertensión, como la diabetes juvenil. Pero no fue así, su madre le dijo:
-Hija... te marco al rato, después de que me hablen del periódico.
-Ok, hasta el rato.
Transportada a otro tiempo, recordó su último viaje al Congreso de “Sustentabilidad Práctica” en Cd. Juárez, ejemplo moderno de desarrollo sustentable, y el sentimiento de pena cuando, al subir al tren supersónico en Cd. Juárez se cayó y desparramó por el suelo su equipaje y con él la foto de su padre, madre, María, Juan y Alex en la playa, bonito recuerdo de las vacaciones que había tenido. En ese momento un señor se acercó a levantarla y se quedó viendo la foto. Se presentó como Juan, aunque ahora estaba calvo, tenía un cuerpo atlético y llevaba en su mano una Mega-Ultra-iPad. Revivieron aquellos momentos en la playa. Fabiola le preguntó a qué se dedicaba, ya que recordaba que el papá de Juan tenía varios camiones de ADO. En su breve plática, Fabiola se enteró que, debido a la buena decisión gubernamental de cambiar el paradigma del transporte y a las becas para estudiar, se convirtió en un ingeniero civil dedicado al desarrollo de medios de transporte sustentable. Por eso, ahora, era director tecnológico de la ruta más transitada Cd. Juárez-México del tren supersónico mexicano y con este empleo estaba en constante contacto con los investigadores de diversas universidades del país para generar soluciones sustentables para este transporte público. Claro que Fabiola comprendía la situación, En sus viajes por los Unites ella se transportaba en un buen tren, pero al llegar a México cambiaba al supersónico que era más ecológico y muy cómodo y que usaba diversas fuentes de energía a lo largo del trayecto, solar en unas, eólicas en otras. En aquella ocasión ambos se alegraron de su juegos contra los rudos en la playa donde conocieron de las fuentes renovables de energía.
Fabiola, bajó la mirada vio como sonaba su Ultra-iPad. Era su madre. Miraba al arcoiris, era otro día apacible y lleno de esperanza.

Verde posible
Cd. de México, 20XX

Este recuerdo de la infancia fue provocado por la lectura de la noticia: “Alex Pérez Pérez conocido restaurantero de Nautla es premiado por su esfuerzo en el uso de la energía solar en su restaurante”. Fabiola estaba muy tranquila leyendo las noticias en su nuevo iPad sentada en la terraza de su departamento en la Cd. de México. Veía a través de la ventana la serranía del Ajusco enmarcada por un arcoiris; eran las 10 de la mañana.
Con algo de lástima recordó a su hermana María que sobrellevaba la hipertensión y diabetes juvenil desde hacía varios años siguiendo la dieta y trabajando como su madre haciendo estudios ambientales.
Fabiola cambió la aplicación y a través del skype le marcó a su madre, que vivía en a unos cuantos kilómetros.
-Bueno ...
-Hola, mamá, ¿cómo estás?
-¡Ah, hija! yo creía que era tu padre nuevamente diciendo que no podía enviarme la mensualidad, ya que su negocio sigue mal. Por lo demás todo bien, ¿y tú?
-Por aquí bien, descansando, después de una larga semana. Estuve soportando a los chamacos de la secundaría. Cada vez me cansan más y la pobre paga es terrible.
-Hija, pero de que te quejas tienes trabajo y estás formando al futuro.
¿Cómo sigue María?
-Ella está controlada ...
Fabiola sabía que a continuación su madre iba a contarle cómo gracias al programa de control de alimentos en las escuelas María había cambiado algunos aspectos de sus hábitos alimenticios, pero siempre comentaba que durante esa época crítica ella la había descuidado por andar buscando trabajo, dado que su proyecto solamente había sido apoyado por tres años.
-... hija te marco al rato, tengo que continuar con el trabajo de evaluación ambiental, de esos estudios cuyos resultados los gobernantes nunca hacen caso y solamente sirven para llenar el expediente de las construcciones.
-Ok, que termines pronto.
Recordó su último viaje a la Costa Esmeralda, donde al subir al autobús al ver al chofer se sorprendió y se cayó y desparramó por el suelo su equipaje y con él la foto de su padre, madre, María, Juan y Alex en la playa, bonito recuerdo de las vacaciones que había tenido; había visto a Juan quién continuaba conduciendo. Fabiola le preguntó: ¿cómo le iba?, ya que recordaba que el papá de Juan tenía varios camiones de ADO. En su breve plática, Fabiola, se enteró que, debido la importación de gasolina y diesel, el negocio de los autobuses tenía menos demanda, pero le daba para subsistir y mantener a su padre y a su hijo; y que, además, Juan compraba biodiesel para su camión. Aspecto que les recordó sus juegos de su niñez en la playa.
Fabiola, bajó la mirada, vio a su iPad y decidió continuar con la calificación de las tareas de sus alumnos.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Hacia la movilidad sustentable.


En estas semanas hemos resentido en Cuernavaca el aumento del tránsito vehicular, como un ejemplo podemos mencionar que el flujo de vehículos en el libramiento es más lento. Esto quizá se deba a los desvíos o a la limitación de carriles producidos por las construcciones de puentes que se están desarrollando. También es posible que se deba al aumento en la ocupación de las viviendas construidas en la región sur de la zona metropolitana de Cuernavaca. Claramente, los desarrollos de casas habitación en esa zona no contaron con estudios de movilidad de las personas. Aspecto que para nada preocupa a los actuales miembros del gabinete estatal. Basta mencionar la respuesta que, en una conferencia, dio un Secretario de Gobierno a mi observación de que el Parque Científico Tecnológico de Morelos no cuenta con acceso por medio de transporte público. La respuesta fue: eso lo tendrían que resolver individualmente las empresas que decidieran instalarse en ese parque. Debemos recordar que a los funcionarios de un gobierno se les encomienda resolver los problemas que nos aquejan y que no deben pretender evadir esa responsabilidad. Es importante recordar que la sustentabilidad en nuestros días debe contemplar diferentes aspectos para definir las condiciones de un desarrollo urbano apropiado y, para este fin, la incorporación de indicadores de sustentabilidad son aspectos obligados. Dentro de estos últimos, el transporte es de los más importantes. De esta manera, podemos afirmar que actualmente el Parque Científico Tecnológico reprueba en uno de los aspectos de sustentabilidad más importantes. En la actualidad este problema está ampliamente extendido, ya que la mayoría de las ciudades no han sido planeadas para soportar el tránsito tan denso que actualmente sufren.
Estoy convencido que debemos desarrollar un sistema de transporte eficiente desde diferentes aspectos. Un transporte que use eficientemente la energía y que se abastezca de fuentes renovables. Las diferentes alternativas de uso de biocombustibles no parecen ser idóneas, ya que para satisfacer la demanda actual se requeriría usar con fines energéticos extensiones de tierra cultivables para alimentos; sin embargo, los biocombustibles pueden ser parte de la solución. En mi opinión, la movilidad individual basada en el automóvil tiene muchísimas desventajas para cumplir los criterios de sutentabilidad. Actualmente la solución de autos eléctricos se ve restringida por la corta vida de las baterías y por la relativa corta independencia de este tipo de autos.
La ciudad de México, al igual que en muchas otras ciudades, ha iniciado un camino claro hacia una solución híbrida de movilidad al implementar varias líneas de transporte público y de ciclovías. Estas apuestas por el transporte público parecen ser más eficientes tanto en aspectos energéticos como en beneficios sociales.
En la actualidad el transporte en Morelos utiliza exclusivamente hidrocarburos, sin embargo, la propuesta de un transporte público de calidad puede involucrar soluciones basadas en fuentes renovables de energía. Bajo estas líneas de pensamiento, la movilidad en el Estado de Morelos podría contemplar la construcción de transporte público eléctrico que uniera diferentes ciudades y que aledañamente contara con ciclopistas. Debemos recordar que el próximo gobierno contempló dentro de sus propuestas el fomento a las fuentes renovables de energía, en particular, el uso de sistemas fotovoltaicos. Estos últimos podrían ser instalados en edificios públicos o en las mismas estaciones de autobuses eléctricos o quizá de trolebuses rediseñados.
Una propuesta de un sistema de Transporte eléctrico metropolitano puede ser una alternativa real. En particular, los trolebuses pueden ser una opción renovadora, ya que por alguna razón no han sido objeto de una mejora sustancial en los últimos años y seguramente son un área de oportunidad para los ingenieros mecánicos, eléctricos, electrónicos y diseñadores industriales quienes podrían implementar mejoras a estos trolebuses. Con ellos se podrían crear compañías morelenses con nichos de mercado cercanos a la industria automotriz con una vertiente sustentable basada en los sistemas eléctricos.
A manera de ejemplo y con el ánimo provocador para generar soluciones a largo plazo se plantea: Construir un sistema de transporte eléctrico inter-metropolitano Cuernavaca-Cuautla- Jojutla-Puente de Ixtla-Cuernavaca. Se debe incluir un transporte eléctrico que una Cuernavaca y CIVAC al Parque Científico Tecnológico pues sería una acción hacia la sustentabilidad del parque. Estos sistemas pueden transportar tanto personas como carga, fomentando el intercambio comercial entre las zonas metropolitanas de Morelos, y abaratando la movilidad de productos y personas. Además, las estaciones y parte de las rutas pueden ser cubiertas con sistemas fotovoltaicos y así generar parte de la energía usada en el transporte. Este sistema generará también mayor turismo. Es más, si se añade, con un costo insignificante una ciclopista, los impactos sociales económicos, ambientales y de salud serán todavía más relevantes. El fomento al turismo nacional e internacional y el aumento de la movilidad de personas y de bienes serán puntos a favor de esta inversión. Incluso, el mayor negocio puede ser el esparcimiento de los pobladores del DF en Morelos. La movilidad de las personas puede constituirse en un ejemplo de negocio de y para la sociedad, es decir, en una movilidad sustentable.

Este artículo fue publicado el día 22 de Agosto

lunes, 2 de mayo de 2011

Hay por qué luchar

Aunque generalmente soy optimista, hay días en los que la desesperanza me abruma. La noticias de asaltos y muertes abundan en los periódicos nacionales o locales, una gran parte de las personas que vivimos en México estamos sintiendo una ambiente inseguro, que nubla el futuro solar. Cuando me pregunto que haría para tener un ambiente natural, económico y social más seguro, solamente tengo una sencilla, pero muy complicada, respuesta: propiciar que las necesidades primarias de mis vecinos estén satisfechas. Digo que es sencilla, porque es algo que se puede replicar por cualquier persona y cada uno puede optar por el mismo principio de tal forma que todos podríamos impulsar una misma instrucción independientemente de nuestras condiciones particulares. Sin embargo, es muy complicada ya que lograr que las necesidades primarias estén satisfechas involucra muchísimos factores que caen en los ambientes globales y no permiten que acciones locales sencillas tengan resultados globales en el corto plazo.
Entre las acciones que considero muy importante es propiciar la generación de conocimiento de y para nuestro entorno: natural, sociológico, tecnológico, económico, etc. La acción consiste en que la sociedad misma conozca su entorno, como he mencionado: la sociedad amalgame el conocimiento tradicional con el conocimiento de punta que genera la ciencia para propiciar el desarrollo sustentable.
En este sentido la generación de información útil es de vital importancia. En la actualidad tenemos al INEGI que está generando datos sobre nuestro entorno. Con estos datos podemos realizar análisis de problemas y proponer acciones para aumentar los satisfactores de todos nosotros.
De los datos del Censo de población y vivienda sabemos 2010 que en México hay más de dos millones de desempleados, en Morelos son casi 35 mil, de estos últimos más de 17 mil tienen edades entre los 20 y los 40 años. Este número visto rápidamente no parece grave para el Estado, pero si lo asociamos a que en Morelos vive un total de 1.7 millones de personas y que la familia promedio está compuesta por cuatro miembros nos indica que del orden del 4% de las familias sus proveedores del sustento no tienen trabajo. Otro dato interesante para Morelos es que la población con algún grado superior a bachiller es mayor de 400 mil personas y de éstas más de la mitad son mujeres. En mi opinión este último dato es esperanzador, el que las mujeres tengan acceso a mayor escolaridad indica que ellas serán las detonadoras de una verdadera sociedad del conocimiento. Lo grave es que de esos 400 mil personas con grado mayor a bachiller más del 5% (23 mil) están desocupadas. Es importante mencionar que este número elevado de personas capacitadas es una característica que tenemos que aprovechar, como sociedad, y crear los mecanismos para que los egresados de las universidades puedan desarrollar sus capacidades empresariales, intelectuales, científicas, artísticas y comerciales. Lo ideal sería que en unos años los datos cambiaran a tener casi la mitad de la población con educación universitaria. De estos mismos datos vemos que la distribución de edades de la población va a cambiar y que necesitamos preparar a nuestros actuales niños para que lideren una sociedad mayoritariamente de adultos mayores.
En estas líneas he mencionado varias veces que la formación científica es importante; por esta razón me da esperanza que existan espacios de diversión infantil privados que desarrollen actividades en colaboración con científicos (por ejemplo El Espacio de Max). En Morelos tenemos también la ventaja de tener entre nosotros un sector científico pujante que está dispuesto a colaborar en los proyectos estatales. Espero la CEAMA no desoiga la oferta de las Academias de Ciencias, Ciencias Sociales e Ingeniería de colaborar con ideas y crítica en la modificación anunciada del parque Chapultepec en Cuernavaca. Esta ciudad, al igual que cualquier otra, merece lugares de esparcimiento que ilustren su privilegiado entorno natural y su fortaleza en aspectos científicos y de organización social.
La colaboración de todos genera soluciones de largo plazo, luchemos no desesperemos.
Versión ampliada del artículo publicado el día 27 de abril de 2011 en la UNION de Morelos