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miércoles, 21 de febrero de 2024

Energías sustentables, estamos perdiendo la oportunidad de construir conocimiento

En mis conversaciones cotidianas los temas de fuentes renovables son recurrentes, después de comentar sobre las bondades de las fuentes renovables, frecuentemente me preguntan: ¿Por qué no observamos un cambio rápido hacia las energías renovables? Hoy sabemos que las fuentes renovables de energía, además de no emitir gases de efecto invernadero, son más baratas. El hecho de que hace algunas décadas eran más caras que los combustibles fósiles ya pasó a la historia y en la actualidad tienen ventajas tecnológicas, ambientales y económicas sobre las fuentes fósiles.
Ante esta genuina pregunta de especialistas en otras áreas, familiares, periodistas, normalmente, contesto que considero que hace falta divulgar más estas bondades. 
Nuevamente, al igual que la semana pasada quiero enfatizar que estamos perdiendo la oportunidad de construir conocimiento más cercano a nuestras poblaciones y entornos. En este caso me referiré al uso de fuentes renovables de energía y a las causas de la lenta adopción en nuestros entornos. 
Para mi resulta muy significativo que en países con un menor ingreso promedio per cápita que México, están invirtiendo dinero y esfuerzo para responder estas preguntas. Recientemente, en la revista Scientific Reports se publicó un artículo que aborda este tema en Bangladés. Este estudio investigó los factores que influyen en la adopción de energía limpia entre los hogares de Bangladés, utilizando la descomposición de Blinder-Oaxaca que conlleva a la conclusión esperada, las poblaciones urbanas adoptan más rápidamente la tecnología de renovables. 


Imagen generada con inteligencia artificial mediante la frase "ultra defined image of happy Mexican people working in open workshops using photovoltaic and wind turbines on the tops of the buildings in a tropical environment landscape." en leonardo.ai

Deseo hacer un paréntesis, al ver en el resumen la mención a una metodología estadística llamada Blinder-Oaxaca, seguramente de manera similar a quien lee estas líneas se despertó mi curiosidad para saber más sobre el método Blinder-Oaxaca. Mi imaginación voló e imaginé alguna metodología inspirada en algún hecho o en alguna condición o en algún juego o en “algo” de la región de Oaxaca. Al leer sobre esta metodología, aprendí, y mi prejuicio se desvaneció. El método Blinder-Oaxaca fue propuesto para analizar estadísticamente diferencias en los promedios entre grupos de las variables independientes y proyectándolas a los resultados en las variables dependientes. Regresando al resultado de este trabajo sobre Bangldesh, aunque aporta información tengo que enfatizar que las correlaciones no explican y hace falta analizar con perspectivas sociotécnicas estas preguntas.
En esta última dirección apuntan los esfuerzos liderados por Karla Cedano Villavicencio, Ana Rincón Rubio y Manuel Martínez Fernández en temas de pobreza energética y los aspectos emocionales en la transición energética que, efectivamente, aportan información valiosa para intentar responder este tipo de preguntas. En sus trabajos concuerdan en que la pobreza económica es un factor que disminuye el uso de las renovables y el entorno rural o urbano también determina la velocidad de la transición; adicionalmente incluyen aspectos emocionales que conflictúan a las comunidades ante el ofrecimiento de acceso a la energía que no considera la satisfacción de las necesidades comunitarias. 
Los gobiernos en México han utilizado el término acceso a la energía para combatir la desigualdad energética; pero el dar acceso a energía ha dejado de lado aspectos como suficiencia, entorno y calidad energética entre otros. Por ejemplo, estos aspectos son relevantes para conseguir confort térmico en las edificaciones de cada entorno, muchos de los desarrollos en tecnologías o normas energéticas en los países del norte global se refieren a la calefacción que no son necesarias o adaptables a los países en la región intertropical [3]. Adicionalmente, la oferta centrada en el acceso a la energía, que puede involucrar la energía de iluminación o para algún otro artefacto eléctrico, no resuelve la necesidad energética de la población para satisfacer sus necesidades y mucho menos para generar productos o servicios con valor de intercambio y esta limitación produce emociones contradictorias. Los aspectos emocionales se refieren a tristeza, decepción, enojo o culpabilidad, emociones que provocan ambivalencias a las comunidades hacia las energías en general, pero en particular hacia las nuevas tecnologías. Así, con solo brindar el acceso a la energía, sin considerar a la energía como un medio para satisfacer las necesidades y para la construcción de productos y servicios con valor de intercambio conlleva a una satisfacción energética frágil e incompleta en las comunidades.
Antes de concluir, quiero agradecer el Dr. Marco José quien leyó el artículo de la semana antepasada y amablemente me hizo llegar un artículo sobre la COVID larga en México que fue publicado en línea el día 3 de febrero pasado y que yo no alcance a conocer cuando escribí ese artículo. Este trabajo realizado por colegas del Instituto Nacional de Geriatría, Instituto Nacional de Cardiología y de la UNAM concluye, entre otros hallazgos, que los síntomas de la COVID-19 persisten en un 12 % en la población mayor de 20 años, un alto porcentaje de la población que merece atención. Finalmente, también concluyen que la forma severa de estos síntomas disminuye con la vacunación. Así que a vacunarnos.
Estos son ejemplos muy interesantes con aporte sustancial a nuestro conocimiento en dos áreas enfocadas, a su manera, en el bienestar de la población mexicana, pero nos hacen falta mayor conocimiento de nuestros entornos.
Ahora déjenme regresar al tema energético. Quiero enfatizar que para transitar hacia las fuentes renovables de manera justa, comparto la opinión de las Dras. Cedano y Rincón en que debemos realizar nuevas investigaciones en estas direcciones sociales, en particular, las emocionales para poder responder a la pregunta planteada y muchas otras que se están quedando en nuestros tinteros.


Este artículo fue publicado el día 21 de febrero en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 3 de mayo de 2023

Ciencia y diversidad

En estos días, después de que en el senado se aprobarán las iniciativas que mandó el presidente Andrés Manuel López Obrador, se han desatado críticas los diversos acuerdos legislativos. En particular, una de las que atañen al sector científico es la Ley General de Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación que fue ampliamente cuestionada por una porción muy amplía de quienes laboramos cotidianamente en este sector. 

No es la primera vez que abordo el tema en estas líneas donde he planteado ideas que comparto con colegas con genuino interés y vocación por contribuir al bienestar de la población de nuestro país. En esta ocasión quiero reiterar algunas de las ideas que he compartido en estos textos.

Primero enfatizo la importancia que tiene la generación de conocimiento local para contribuir al conocimiento global. También es pertinente considerar que la ciencia internacional puede ayudar en la construcción de soluciones en diferentes entornos locales con miras a largo plazo. Como un ejemplo puedo mencionar, el uso de conocimiento global en el ámbito de las energías renovables, como el hecho de que hoy en día la energía solar fotovoltaica es más barata que la energía producida con combustibles fósiles; además, de que las soluciones para brindar energía renovable en diferentes lugares deben ser construidas con la comunidad misma y la participación de los sectores científicos, tecnológicos y humanistas son elementos que debe tener toda estrategia para brindar energía de calidad y suficiente para cubrir las necesidades de la población. En este sentido, reafirmo que, la integración entre el conocimiento empírico, desarrollado por personas locales, y el conocimiento científico es necesaria para mejorar el entendimiento de las interrelaciones y sinergias que las estrategias pueden brindar hacia la construcción del bienestar social.

Otro aspecto esencial es que la generación de conocimiento es un eje transversal en el combate a la pobreza, la desigualdad y el deterioro del ambiente; ya que tanto las ciencias e ingenierías como las humanidades son actividades que las personas pueden disfrutar y cultivar por igual, y que la participación de la sociedad en estas actividades puede generar efectos sinérgicos en la búsqueda de soluciones a los problemas. Para conseguir este impacto deseado de las actividades científicas es fundamental que la educación superior esté basada en la generación de conocimiento y sea considerada una inversión social imprescindible.

Imagen creada con inteligencia artificial con la frase "wind generator in Da Vinci style" en https://huggingface.co/spaces/stabilityai/stable-diffusion

Tengo que reconocer que el sector científico mexicano es profesional y presenta un impacto positivo en la ciencia global; sin embargo, los datos indican que el impacto en la sociedad mexicana todavía no es el deseable, especialmente en el contexto de la desigualdad social en México. La comunidad científica y las personas que toman decisiones no han podido dialogar para construir alternativas de solución a los problemas que enfrentamos. Estas limitaciones han sido compartidas por todas las disciplinas científicas (exactas, naturales, sociales, etc.); aunque la responsabilidad sustantiva, del limitado impacto, recae sobre todos los niveles de gobierno que no han abierto los mecanismos para que el sector científico aporte conocimiento en las propuestas de gobierno. Es necesario mejorar el entendimiento de las interrelaciones entre las estrategias de sustentabilidad y su impacto en la sociedad, y seguir trabajando en la definición de indicadores idóneos para medir el progreso hacia el bienestar de la población mexicana. También este limitado impacto de nuestro sector, es causado por el escaso número de personas que laboramos en él. En la actualidad, somos cerca de 30 mil personas en estas actividades, pero para que podamos influir en nuestros entornos es necesario que, en un país con más de 130 millones de habitantes, el sector cuente con más de 80 mil personas activas y con apoyo suficiente para generar conocimiento nuevo y amalgamado con el conocimiento existente tanto en el mundo como localmente.

Es esencial mencionar que la ciencia se construye con base en acuerdos entre las personas que se dedican a ella, basados en información verificada. Es decir, la comunidad científica está acostumbrada a discutir y, con base en información de calidad, construir acuerdos para continuar entendiendo y actuando en los entornos. A lo largo de muchos años, la comunidad científica ha privilegiado el diálogo para alcanzar consenso o mayorías incorporando a las otredades promoviendo la diversidad basada en información verificada. Específicamente, desde hace un poco más de cuatro años la comunidad científica mexicana ha mostrado disposición para dialogar con las actuales autoridades para compartir visiones y construir acuerdos hacia una ley general de los ámbitos de las humanidades, ciencia, tecnología e innovación. Desde inicios del sexenio he manifestado mi opinión sobre la necesidad de contar con un sector científico participativo tanto en conformación de soluciones de la diversidad de problemas que tenemos en el país, como en la posibilidad de definir política científica con estas intenciones. Sin embargo, el día 28 de abril del presente año se aprobó una ley del sector que no incluye las voces de la comunidad científica sino que define una política científica centralista y autoritaria que omite la opinión de una gran mayoría del gremio científico y que no considera la diversidad. La aprobación se realizó con enorme premura y muy escaso lapso de análisis, y sin incorporar la diversidad de visiones requerida en el ámbito científico, lo que resulta en una ley deficiente, con el potencial de ser destructiva y excluyente. Esta aprobación y la sordera de la administración científica del gobierno actual al desechar la diversidad de opiniones de las comunidades científicas, solo evidencia su incapacidad para promover el bienestar de nuestra sociedad con acciones basadas en conocimiento.
Considero que nuestra población merece una ley general del sector que vele por su bienestar y la que se aprobó la semana pasada no apunta en esta dirección. 

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 3 de mayo en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 5 de agosto de 2020

Ciencia arbitrada por jóvenes

En la búsqueda de revistas para compartir los resultados de nuestras investigaciones me encontré una revista de acceso libre llamada “Frontiers for young minds”, ante este título, mi curiosidad se despertó e inmediatamente me sumergí en su página. Quería saber de qué se trataba. Lo que encontré me agradó y considero muy interesante e importante para formar una sociedad que decida con base en el conocimiento. En las siguientes líneas explicaré de qué se trata e invito a la comunidad científica mexicana a unirse a este muy interesante y prometedor esfuerzo. 
Antes tenemos que mencionar que esta revista es parte de una iniciativa diferente de comunicar los resultados de la investigación científica mediante una plataforma digital de ciencia abierta conjuntada con una publicación de acceso libre de los artículos aprobados. Es decir, esta editorial desea construir sobre la ciencia exitosa y hacerla aún más poderosa asegurando que esté abiertamente disponible para que la sociedad genere más conocimiento y tengamos salud y prosperidad en nuestra sociedad. Para ello, construyó una plataforma tecnológica propia de Ciencia Abierta (Open Science) que incluye una plataforma colaborativa de revisión por pares y un asistente de revisión de inteligencia artificial entre otras bondades. Lo que a mí me ha parecido más interesante es que en lugar de que el proceso de crítica a los trabajos sea mediante un proceso doble ciego; en Frontiers, el proceso consta de dos partes, primero una fase de revisión independiente y luego otra abierta con intercambio abierto de ideas entre las personas que revisan y las que realizaron el trabajo de investigación, es decir entre quienes escribimos y quienes revisan. Los nombres de las personas que intervienen en la autoría, edición y revisión se publican en el artículo final y con ello se les da crédito por su trabajo para que la comunicación tenga mayor efectividad. Con ello se reconoce el trabajo que la comunidad científica realiza en todas las etapas del juzgamiento la comunicación y verificación de los resultados de la investigación. De esta manera, se publican documentos con una mayor amplitud en su poder comunicativo. 
Regresemos a Frontiers for young minds esta revista propone a profesionales de la ciencia escribir artículos relatando sus hallazgos de vanguardia en un lenguaje accesible para público joven y convoca a la juventud a participar en el proceso de arbitraje proporcionando comentarios que permita mejorar la comprensión de los artículos antes de su publicación. De esta manera, pretende construir un pensamiento crítico en la juventud al mostrarles formas de analizar y criticar ideas y revisar documentos científicos mediante su participación en el proceso de arbitraje. Sí efectivamente, lo que me parece más innovador e importante, es que son jóvenes participando en el proceso de revisión y sus opiniones son las que influyen en la forma final del documento a difundir. En los objetivos de Frontiers for young mind claramente se establece que se busca conectar mentes curiosas con las personas expertas en diferentes áreas para que información de primera mano las motive a hacer preguntas informadas y críticas sobre la ciencia real a lo largo de sus vidas. Al trabajar y solicitar que las personas que participan en la redacción de los artículos sean profesionales de la ciencia se aseguran de que el contenido a comunicar sea de la más alta calidad. Al trabajar directamente con jóvenes, ayudan a fomentar la curiosidad tanto dentro como fuera del aula e involucran a la próxima generación tanto en el trabajo científico como en la toma de decisiones basadas en la crítica al conocimiento. 
Frontiers for young mind considera que la mejor manera de hacer que los descubrimientos científicos de vanguardia estén disponibles para el público más joven es permitir que precisamente la juventud y el personal científico trabajen juntos para crear artículos que sean precisos y emocionantes. En estos momentos, Frontiers for young mind ofrece una colección de artículos científicos de forma gratuita, escritos por personal científico, diseñados para audiencias más jóvenes con el aporte precisamente de la juventud, los invito a visitar el sitio. 
En particular, me han parecido muy interesantes, amenos y divertidos algunos de los artículos que he leído en Frontiers for young mind. El sitio está disponible en inglés y hebreo. Considero que la comunidad hispanohablante podría unirse para establecer una versión en el idioma que se habla en Iberoamérica. 
No propongo una traducción, la idea, en la que con gusto participo, es que se invite a profesionales de la ciencia de habla hispana a comunicar sus hallazgos en este idioma y a que la juventud iberoamericana participe en el proceso de arbitraje y conjuntamente construya documentos de valía y la juventud se forme en el proceso. En el ámbito científico iberoamericano tenemos ya una importante tradición en actividades de comunicación de la ciencia y en proyectos de ciencia ciudadana conjuntemos esfuerzos, estoy seguro de que las acciones que emprendamos para tener ciencia para la infancia editada por jóvenes, valen la pena. 

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 5 de Agosto en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 18 de julio de 2018

Tantas esperanzas y tantos miedos para seis años

Después de las elecciones del pasado 1 de Julio, en nuestro país se han abierto expectativas de cambio con respecto a los últimos 18 años. Estas esperanzas son muchas, ya que la desigualdad en la que vivimos ha sumido en la pobreza a la mayoría de la población en nuestro país. La bonanza que pudo haber ocasionado un precio del barril del petróleo por arriba de los cien dolares durante el sexenio de Vicente Fox se esfumó y solamente produjo que los que tenían más consiguieran más. La guerra sin estrategia que se emprendió durante el sexenio de Felipe Calderón y que se continuo en el de Enrique Peña Nieto ha causado centenas de miles de muertes y una corrupción que ha permeado muchísimos sectores de nuestra sociedad. Lo anterior y muchas otras lamentables situaciones han ocasionado que la mayoría de los electores participaran en las elecciones de este mes y que la mayoría de los que sufragaran lo hicieran por Andrés Manuel López Obrador con la esperanza de propiciar y ser parte de un cambio real en la forma de repartir la riqueza. Tenemos que ser claros, en nuestro país, los indicadores macroeconómicos han sido mantenidos y en algunos casos incrementado durante este milenio; pero los indicadores que reflejan el bienestar social han caído dramáticamente y ahora son verdaderamente de un país subdesarrollado. La apuesta de implementar estrategias para propiciar el beneficio social ha sido comprendida como una alternativa real a la solución de la inseguridad, además, la propuesta de combatir a la corrupción parecen parte de la última opción antes de provocar un estallido social del que nadie parece estar convencido sea conveniente.
Esta situación, ha provocado que se revivan los miedos heredados por la población sometida a la propaganda anticomunista del siglo pasado. En esta época he oído muchísimos comentarios sobre López Obrador muy similares a aquellos que se podían leer en la revista Selecciones desorientando a la población sobre ficticias acciones de los comunistas. La mayoría de las personas de hoy no leyeron esos enajenantes mensajes; pero si escuchan los actuales. Una proporción pequeña, pero influyente de nuestra población, se identifica con el lema de todos podemos ser ricos rápidamente. Esta porción de la población no se ha percatado que este lema necesariamente implica que el incremento de las ganancias de unos cuantos es a costa de disminuir los ingresos de los que solamente tienen su fuerza de trabajo para conseguir sus satisfactores. He mencionado varias veces en esta bitácora que el mayor flujo del dinero genera distribuciones muy desiguales de la riqueza. Desde mi perspectiva, parece más adecuado concebir que si a los vecinos les va bien y a los que viven en otra ciudad también y si los ciudadanos de otros países tiene sus necesidades satisfechas entonces la distribución de la riqueza será menos desigual y propiciará un mayor bienestar social con la consecuente seguridad social.
Hoy, en este mundo globalizado, se puede conseguir si propiciamos que la mayoría de la población genere servicios o productos con valor de intercambio que puedan aportar lo suficiente para satisfacer sus necesidades.
Uno de los aspectos necesarios para conseguir estos productos o servicios es el conocimiento y, ya sabemos, que la ciencia es la herramienta para generar conocimiento. Así la innovación basada en ciencia, en conocimiento, es una de las actividades que debemos propiciar en nuestro país. También los científicos tenemos esperanzas y miedos para este período.
Sabemos que para poder realizar innovación basada en conocimiento, primero tenemos que generar conocimiento de frontera; algunos llaman a esta actividad ciencia básica y la distinguen de la ciencia aplicada. El sector industrial y empresarial en nuestro país ha tratado de priorizar la llamada ciencia aplicada. Desde mi punto de vista, es una división artificial, dado que toda la ciencia es aplicable y, en ese sentido, debemos cultivar todas las facetas de la ciencia para incrementar la posibilidad de generar esos productos o servicios con alto valor de intercambio.
Por esta razón, me parece adecuado la propuesta de incentivar más las labores de científicas en nuestro país. Estoy seguro que si se logra cumplir con la meta de una inversión del 1% en actividades científicas se podrá promover toda la ciencia aplicable (básica, aplicada y desarrollo tecnológico) y generar innovación basada en conocimiento. Esto último requiere de la participación de los diferentes sectores: científico, industrial, sociedad civil y gobierno.
Como todo establecimiento de políticas públicas es necesario evaluar su desempeño, por lo tanto, es importante desarrollar herramientas de evaluación para conocer los impactos que esta actividad científica otorgará a la población mexicana. En este sentido, no basta con contar los artículos científicos, la formación de personal altamente capacitado o los comentarios recibidos en la literatura científica; sino que, además, deberá ser incluida en la evaluación la opinión de la sociedad que participa o usa esta generación de conocimiento. El pasado día 4 de julio apareció un artículo en la revista Nature mencionando una herramienta enfocada a explorar la opinión de la sociedad respecto a proyectos científicos. Este artículo propone que mediante rúbricas se pueden evaluar diferentes impactos del conocimiento científico desarrollado y apoyado por la sociedad misma o los gobiernos o las empresas; estas rúbricas permiten sistematizar la opinión tanto de científicos de otras áreas como de personas no científicas; pero que pueden ser beneficiarias de ese conocimiento nuevo.
Considero, estamos ante la posibilidad de concretar las esperanzas y sobrepasar los miedos para construir un México que propicie el beneficio social de largo plazo. El camino, no será fácil, no considero pueda ser realizado en seis años; pero si todos contribuimos podemos iniciar un verdadero cambio que genere ese bienestar social que merecemos.


Una primera versión de este artículo fue publicada el día 18 de Julio en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Divulgación de la ciencia una herramienta anti Trump

Todavía continúo asombrado por la situación de tremenda enajenación y profundo desconocimiento que muestra el presidente electo de Estados Unidos de América al enfatizar que no cree en el cambio climático que hemos causado con nuestras actividades. Primero, al decir que no cree implica una actitud dogmática que no ha reflexionado y menos contrastado con las evidencias que se han colectado en diversos estudios realizados por diferentes grupos de científicos a lo largo de todo el mundo. Segundo muestra que para ese personaje basta con que él se ilumine para proponer acciones, sin la menor reflexión sobre ellas.
La semana pasada apuntaba que necesitamos educar y difundir los conocimientos que hemos generado a lo largo de la vida humana para evitar este tipo de acciones autoflagelantes de personas que no tienen suficiente información: la mayoría de los votantes. Es importante que todos conozcamos y nos apropiemos de los conocimientos que hemos generado para poder tomar decisiones. Para ello la labor de divulgación científica es importante.
El día de ayer, se presentó el boletín de divulgación “El renovable” del Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México (IER-UNAM), ubicado en Temixco, Morelos. Este boletín con un mínimo tiraje impreso está disponible en la página en Internet del IER-UNAM y su misión es comunicar aspectos de las energías renovables, al mismo tiempo que enseña a los estudiantes del IER-UNAM las técnicas de comunicación de la ciencia. Debo comentar que la presentación estuvo amenizada por el grupo musical “Pasos en la Azotea” conformado por divulgadores de la ciencia, quienes interpretaron canciones de su autoría que abordan temas originales de divulgación científica a ritmo de rock.
En este sentido, en todo el país hay una comunidad de divulgadores de la ciencia muy activa que hace trabajo de excelente calidad, tanto en medios escritos como en televisión o radio y ahora en Internet. Por supuesto que los museos de ciencias a lo largo de la república hacen que el público infantil se acerque a la ciencia.
Sin embargo, la divulgación también debe estar dedicada a la población en general. Así vemos que la labor de la Academia de Ciencias de Morelos (ACMor) y el periódico La Unión de Morelos que desde hace más de nueve años publican un artículo de divulgación cada lunes es una muestra de que la comunidad científica y de comunicación de la ciencia están trabajando.
De hecho, la labor de esta comunidad ha provocado que los gobiernos locales hayan percibido la necesidad de basar sus decisiones en el conocimiento científico y así en Morelos fue creada la primera Secretaría de innovación, Ciencia y Tecnología del país en este gobierno.
Esta percepción ahora requiere ser reforzada otorgando presupuesto suficiente para que tanto los organismos gubernamentales como las asociaciones como la ACMor puedan realizar actividades de beneficio para todos.
Esto último lo menciono, ya que el presupuesto para el CONACyT fue disminuido y con ello ponemos en riesgo el sector científico mexicano, que ahora podemos decir es un sector profesional que genera conocimiento que la sociedad puede aplicar. Si a nivel federal la necesidad no fue reconocida es necesario que en el ámbito estatal se tomen las medidas necesarias para otorgar presupuesto para las actividades de investigación y divulgación del conocimiento.
En la cámara de diputados estatales, en cada estado del país, está la posibilidad de enmendar la ceguera federal e invertir en ciencia y tecnología, particularmente en comunicación de la ciencia. De no hacerlo más personajes como Trump fomentarán el comportamiento egoísta, racista y cortoplazista que nos limitará en los próximos años.
Hago un llamado a los entes que planean el presupuesto en los estados para invertir en ciencia, tecnología y comunicación de la ciencia.


Este artículo fue publicado el día 23 de Noviembre en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 8 de mayo de 2013

Estándares en ciencias de la siguiente generación

El lunes estaba revisando el Twitter y me llamó la atenciín un tuit de mi colega Luis Mochán que decía “@wlmb American Physical Society statement of physics education http://www.aps.org/policy/statements/k12statement.cfm… (draft)”; ya que el nombre del sitio de la Sociedad de Física Americana (APS) y le di clic. Ahí leí lo que era un manifiesto sobre la necesidad de enseñar física desde los niveles preescolares hasta el bachillerato. En particular la APS solicita a los responsables estatales y federales de políticas educativas la generación de acciones para: a) Proporcionar a todos los estudiantes el acceso a una educación de alta calidad en las ciencias físicas en todos los niveles, y b) Proporcionar oportunidades para todos los estudiantes de Estados Unidos a tomar al menos un año de la física de la escuela de nivel bachillerato de alta calidad.
En este mismo documento se argumenta que la física proporcionan un contexto para comprender los problemas críticos que enfrenta la sociedad actual. Además, arguye que la física proporciona una base para las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería, matemáticas y muchos otros campos. Sin embargo, enfatiza que la física, y las ciencias físicas en general, se descuidan en escuelas desde el preescolar hasta el bachillerato, en parte debido a una grave escasez de profesores calificados en esta materia.
Claramente, en México también tenemos este problema, es más considero que este problema es compartido por todas las ramas de la ciencias. Hasta aquí todo me parecía algo obvio, pero posteriormente leí que la importancia del conocimiento en ciencias físicas estaba demostrado por los estándares en ciencias de la siguiente generación (Next Generation Science Standards).
Esta frase me atrajo mucho más, ya que claramente indica que hay un documento donde se establecen los conocimientos estándares en ciencia que deben tener los estadounidenses. Inmediatamente, me pregunté y ¿qué hay de la definición de estos conocimientos estándares que debe tener un mexicano del futuro?

Why NGSS? from Achieve on Vimeo.



Como comprenderán, dado que estaba navegando en Internet, salté al documento donde se discutían estos conocimientos que se espera poseen los niños y jóvenes actuales y personas adultas del futuro. Ahí encontré que coincidía con los tópicos de física mencionados: Materia e interacciones, Movimiento y estabilidad, Energía, Ondas y sus aplicaciones en tecnologías para transportar información. Con los aspectos de ciencias de la vida enlistados: Ecosistemas, energía, interacciones y dinámica, Herencia y variación de rasgos, Evolución. Y con las propuestas para las ciencias de la tierra y del espacio: La Tierra y su lugar en el universo, Sistema Tierra y su dinámica, Tierra y las actividades humanas.
Por supuesto que esta breve listado es insuficiente para aclarar lo que se pretende, pero invito al lector a revisar las propuestas y con ello profundizar en la discusión.
El documento también enfatiza que los estudiantes de preescolar a sexto grado comienzan a desarrollar una comprensión de las cuatro ideas disciplinarias fundamentales: ciencias físicas; ciencias de la vida; la tierra y ciencias del espacio; y la ingeniería, la tecnología y las aplicaciones de la ciencia. En los primeros grados, los estudiantes inician el reconocimiento de patrones y la formulación de respuestas a preguntas sobre el mundo que les rodea. Al final de la primaria, los niños son capaces de demostrar dominio adecuado de la recopilación, descripción y uso de la información sobre el mundo que lo rodea. Los estudiantes de la escuela secundaria continúan desarrollando la comprensión de las cuatro ideas centrales en las ciencias físicas, en este caso las expectativas de rendimiento se mezclan con las ideas centrales de las prácticas científicas y de ingeniería y conceptos transversales de apoyo en el desarrollo de conocimientos útiles para explicar los fenómenos del mundo real en lo físico, biológico, y la tierra y las ciencias espaciales. Estas incluyen el desarrollo y el uso de modelos, la planificación y la realización de investigaciones, análisis e interpretación de datos, utilizando el pensamiento matemático y computacional, y la construcción de explicaciones. Mientras que los estudiantes de nivel bachillerato además de lo anterior deberán ser capaces de mostrar comprensión de varias prácticas de ingeniería, incluyendo el diseño y la evaluación.
Estos últimos aspectos sobre la construcción de explicaciones y de análisis, interpretación y evaluación de datos me recordó el libro de Enrique Galindo, recientemente coeditado por la Academia de Ciencias de Morelos y Siglo XXI, “El quehacer de la ciencia experimental” donde se detalla la forma en que los científicos realizamos experimentos y con ellos construimos modelos. En mi opinión este libro es de gran utilidad para el desarrollo de las habilidades experimentales en el nivel medio de educación y de alcances razonables en el superior. Con esto quiero terminar diciendo que los científicos en México, estamos trabajando en forma análoga a los científicos en otras latitudes. Necesitamos colaborar más de cerca con los profesores y los hacedores de políticas públicas educativas para verdaderamente propiciar el desarrollo de las habilidades científicas de las futuras generaciones. Sirva esto para alimentar esta discusión.
Este artículo fue publicado el día 8 de mayo

miércoles, 1 de mayo de 2013

Los medios sociales y la ciencia

En la actualidad ha surgido un nuevo concepto el de medios sociales (social media) que se refiere a una moderna forma de relacionarnos mediante la creación, el intercambio o la distribución de información e ideas usando las telecomunicaciones o redes virtuales. De todos es conocidos que fundamentalmente los jóvenes tienen una gran afinidad a participar en actividades sociales a través de los medios de telecomunicación. Las empresas están buscando ansiosamente usar estas nuevas posibilidades para promover sus productos o servicios. Los gobiernos también han entendido estas nuevas formas de relación con la sociedad y como ejemplo podemos citar al gobierno del estado de Morelos que usa el Facebook y el Twitter.
Sobre este tema el día de hoy ha sido motivado por un artículo aparecido recientemente en la prestigiada revista Plos Biology donde se analizan las posibilidades que hoy en día ofrecen los medios sociales para los científicos y de hecho para la ciencia. Al reflexionar rápidamente sobre este punto observamos que la sociedad en general es la que se podría ver más beneficiada si los científicos usaran de una mejor forma estas nuevas herramientas de relación y comunicaran eficientemente sus hallazgos a la sociedad.

Bik HM, Goldstein MC (2013) An Introduction to Social Media for Scientists. PLoS Biol 11(4): e1001535. doi:10.1371/journal.pbio.1001535

Los medios sociales ofrecen una poderosa herramienta para que los científicos manifiesten su voz ante problemas cotidianos y posibilita que sean escuchados por la sociedad. De esta manera los científicos pueden compartir las ligas a sus artículos de investigación, publicitar sus pensamientos, opiniones o reuniones científicas donde se abordan diferentes temas, también publicitar oportunidades de trabajo, llamar la atención para obras de divulgación científica. Esto es realmente importante para la sociedad, ya que la forma actual de localizar información es usando algún buscador en Internet, como google o yahoo. De esta manera, existen indicadores que sugieren que la visibilidad pública y conversaciones constructivas en los medios sociales de las redes beneficia a los científicos e impacta a la investigación en un número creciente de maneras.
De hecho el uso de estas herramientas puede extender y transformar la percepción de la ciencia en la sociedad y provocar su apropiación de una forma más natural y rápida.
Las principales herramientas que están a nuestra disposición son las bitácoras o blogs que son una forma de tener presencia de largo tiempo al permitir publicar opiniones por escrito con una longitud variable y con capacidad del uso de multimedia; para este fin, las herramientas más populares son Wordpress y Blogger que permiten, de una forma gráfica y sencilla, la construcción de documentos electrónicos o digitales. El esfuerzo que se requiere para hacer una audiencia es arduo y el compromiso de ofrecer información periódica implica una inversión considerable de tiempo, pero los beneficios sociales son motivadores.
El incluir en los blogs o en las páginas de los científicos el servicio de RRS es una forma interesante de posibilitar su exploración; ya que esta herramienta permite agregar la páginas a las listas personalizadas de lectura.
Otra de las formas de medios sociales a explorar como científico es el Twitter que es un sitio que alberga una de las redes sociales más grandes y que permite compartir mensajes de no más de 140 caracteres. Twitter es muy útil para establecer conversaciones y emitir opiniones en el momento, digamos de instantánea actualidad al generar corrientes de noticias personalizadas y construir y mantener comunidades en la Internet prácticamente al instante. En Twitter mediante etiquetas (hashtags) una frase puede ser marcada para posibilitar su permanencia por algún tiempo mayor y agruparla en una serie de comentarios. Por ejemplo, las frases que se relacionan con propuestas o ideas para propiciar un desarrollo sustentable para México pueden ser marcadas con la etiqueta #MexicoSustentable, este etiquetado ayuda a Twitter a listar las tendencias en los comentarios. Claramente, la lista de las tendencias puede ser un indicador del impacto de una idea o comentario lanzado en forma de tuit. Un buen amigo científico tuitero sentencia “si tu lista de Twitter no te enoja tres veces al día no es suficientemente diversa”
No podemos terminar este comentario sin mencionar a Facebook el sitio más ampliamente utilizado en la actualidad en las redes sociales. A pesar de este hecho hay opiniones divididas entre los científicos sobre los beneficios del uso de este medio social. Muchos usan Facebook definiendo un perfil público para poder alcanzar a una audiencia diferente a la de Twitter o blogs fundamentalmente mediante fotos o videos y comentarios más personales y no tan amplios como en los blogs. Otro grupo de científicos usan Facebook solamente con fines personales y menosprecia su valor.
Por cuestiones de espacio no menciono otras formas de medios sociales en Internet, pero estoy convencido que son una herramienta indispensable para los científicos del futuro y necesitamos combatir los prejuicios que han generado. Es más, ahora se han definido indicadores que miden la mención o la discusión de artículos científicos en los medios sociales (Twitter, Facebook, blogs, etc.) y estos nos dan cuenta de posibles impactos diferentes a los estrictamente académicos.
Por supuesto lo que aquí mencionamos también es válido para cualquier otra actividad humana diferente a la ciencia.
Para terminar insisto, en mi opinión, es importante que la sociedad exija que los científicos utilicen estos medios para opinar y compartir sus hallazgos y por lo tanto que atienda a estas opiniones. De esta manera la sociedad estará promoviendo el camino hacia la apropiación del conocimiento.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 1 de mayo

miércoles, 13 de marzo de 2013

Hacia una educación que promueva la ciencia ciudadana.



En la actualidad se dice que transitamos de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento. La propuesta actual del desarrollo sustentable está basada en el desarrollo de innovaciones tecnológicas. Junto con ello, recientemente se ha iniciado un movimiento social que busca la generación de conocimiento científico con la participación ciudadana. Es necesario propiciar la interacción entre destacados científicos de la Academia de Ciencias de Morelos (ACMor) y profesores de educación básica, en la perspectiva de acrecentar el conocimiento científico con participación del profesorado y de sus alumnos. Los académicos de esta Academia, han diseñado y operado en años anteriores un diplomado para profesores con similares propósitos y ahora refrendamos el compromiso de propiciar la mejora de la enseñanza de las ciencias en el nivel básico y medio. Esto será posible mediante el acercamiento directo entre hacedores de las ciencias y profesorado, en diálogo constructivo, en que serán puestos en práctica o producidos, conocimientos, habilidades, actitudes propias de los procesos de descubrimiento científico y del desarrollo de las ciencias, sus metodologías y enfoques.
En México durante la primera década de este milenio la educación pública superior ha recibido un severo menosprecio por parte del gobierno federal y se ha dado impulso a la educación privada. Esta situación se mostró cuando se propuso un sistema de becas crédito para los estudiantes de escuelas privadas descuidando a los estudiantes de las instituciones públicas de educación superior. En si mismo este programa podría apoyar la formación de los jóvenes; pero esto no está haciendo así. Desde mi punto de vista, la educación superior requiere que las instituciones generen conocimiento y no solamente repitan lo que otros descubren o generan. Las instituciones de educación privada en México han renunciado a la generación del conocimiento, no así en otros países donde fomentan la investigación científica y cultural. Estas actitudes no ayudan a la sociedad en general y, en cambio, nos condenan a continuar seleccionando soluciones sin un conocimiento profundo de la problemática que nos aqueja.
Por otra parte, dada la situación en el mundo y las posibilidades de comunicación a través de la Internet se conjunta una gama amplia de herramientas para acciones de generación de conocimiento que no estamos utilizando suficientemente.
Para conseguir aprovechar estas posibilidades se requiere que los profesores de enseñanza elemental conozcan, practiquen y faciliten con sus alumnos las formas científicas de generar conocimiento.
Generalmente entre los profesionales de la enseñanza en nivel elemental se confunde una indagación bibliográfica con una investigación. Esto conlleva que la metodología científica no sea enseñada adecuadamente en las escuelas de educación elemental y la sociedad paga con altos costos esta carencia, por ejemplo al aceptar los productos “milagro”.
Los profesionales de la educación escasamente usan las posibilidades que ofrece la tecnología de telecomunicación y cuando lo hacen suele ser en calidad de consulta. Nuestro actual sistema educativo sube mínimamente información a la Internet.
Por otro lado, la llamada ciencia ciudadana o ciencia participativa es una actividad que genera conocimiento usando la metodología científica, pero en lugar de que los proyectos sean realizados por profesionales de la ciencia, son desarrollados por equipos de ciudadanos. Las bondades de la generación de conocimiento por parte de la sociedad son evidentes: la sociedad genera el conocimiento que más necesita en ese momento, al generarlo lo asimila y lo comparte, lo socializa, lo incorpora a su cultura.
Recientemente Manuel Martínez Fernández discutió estos aspectos de Investigación Educativa y Práctica Docente y enfatiza las relaciones entre los aspectos de innovación y sustentabilidad con la alfabetización científica. De aquí es importante tener acciones que ayuden a fomentar la cultura científica y utilizar acciones o mecanismos que alcancen a nuestros jóvenes.
En particular para este sexenio el programa de becas salario que está impulsando el gobierno de Graco Ramírez puede ser uno de los pilares del desarrollo sustentable a largo plazo. Este programa pretende beneficiar en forma directa a más de cien mil jóvenes que estudian desde tercero de secundaria hasta el último semestre de una licenciatura, los beneficiados indirectos podríamos ser todos los morelenses. En todo el mundo hay un movimiento que considera que la mejor inversión que puede hacer una sociedad es en la educación de su juventud. En mi opinión, habrá muy pocos argumentos que se pueden esgrimir en contra de esta propuesta.
Desde la ACMor estamos haciendo propuestas que promueven la cultura científica en estos jóvenes, estamos dispuestos a participar en conferencias, talleres, cursos y otras actividades para fortalecer el programa de beca salario. Aunque estamos conscientes de las limitaciones que tenemos como individuos o como organización, tenemos la certeza que podemos participar de forma activa en la búsqueda de que nuestra región sea una pionera en la conformación de una ciencia ciudadana, en la generación del conocimiento desde las raíces de la sociedad para construir una cultura científica que soporte las decisiones hacia un desarrollo sustentable.
Una versión previa de este artículo fue publicado el día 13 de Marzo

miércoles, 16 de enero de 2013

Desde Haití, 2013

Como he mencionado en artículos anteriores, los problemas que tiene Haití son extremadamente complicados, su solución requiere un esfuerzo más allá de lo imaginado por muchos. La degradación ambiental, la voracidad e irresponsabilidad de las industrias, la falta de una educación de calidad, todos ellos aspectos, entre otros muchos, que hemos encontrado en Haití y que son ejemplos exacerbados de las cosas que se hacen en muchas partes del mundo y que conducen a catástrofes autodestructivas que cíclicamente practicamos los humanos. Aquí sugiero leer “Colapso” de Jared Diamond para abundar sobre este punto.

Estufa solar como material didáctico elaborada en Haití

Los académicos de la UNAM que participamos en esta escuela de ciencias e ingeniería, que durante dos semanas impartimos clases en la Universidad Estatal de Haití, tenemos las mejores intenciones para contribuir en la formación de los futuros científicos e ingenieros que ese país requiere y hacemos lo que está a nuestro alcance. Sin embargo, a veces la realidad nos apabulla y obliga a la reflexión y nos preguntamos ¿estamos haciendo lo adecuado?, ¿servirá para algo nuestro esfuerzo? No me cabe la menor duda que somos un grupo optimista y que lucha por lo que consideramos adecuado, a pesar de esto no dejamos de preguntarnos continuamente la pregunta ¿qué hacer? ante lo que observamos y que, desafortunadamente, nos refiere a a nuestros lugares de origen o donde vivimos. Claramente, al estar en Haití me acuerdo del mercado de Ocotlán en Oaxaca, de la frontera entre México y Estados Unidos en Tijuana, el tiradero a cielo abierto de Tetlama en Morelos, de la situación de las escuelas en Morelos, Tlaxcala, Michoacán, etc. En todos estos lugares la pobreza lacerante, el deterioro ambiental, junto con la poca o nula información sobre nuestras acciones, no hacen más que enfatizar la gran indiferencia e irresponsabilidad con la que muchas personas que vivimos en las ciudades usamos productos desechables, desperdiciamos energía, agua, alimentos y en particular contaminamos nuestro entorno. Todo esto en una sociedad basada en el consumo irracional que busca la máxima producción en el menor tiempo posible, con el menor costo y con la máxima tasa de retorno en la inversión. Esta premisa solamente puede ser satisfecha si se explotan los recursos naturales en el menor tiempo posible, si se pagan los menores salarios posibles, si se mantiene en un estado de enajenación extrema a la mayoría de la población y en un profundo desconocimiento del pasado y de lo que puede devenir. Esto es todo lo contrario a un desarrollo sustentable. Es lo contrario al proceso democrático participativo que algunos anhelamos y que consideramos dignos de vivir en él, donde nuestras acciones se basen en nuestro conocimiento.
Hace unos días leí en la bitácora de un amigo que era importante participar y actuar en consecuencia, dejar de criticar y premiar a los que sí contribuyen a cambiar la situación en la que vivimos. Comparto totalmente esta afirmación, aunque considero que el mejor premio para nuestros amigos o conocidos que actúan para transformar nuestro entorno es imitarlos. Las luchas estériles en el ámbito político solamente hace ganar en la rapidez para llegar al colapso de nuestra sociedad. La argumentación retórica no conduce a acciones concretas, la discusión basada en conocimiento impulsa los acuerdos y nos lleva a la implementación de propuestas de consenso.
Todo esto lo comento para afirmar que los científicos mexicanos hemos decidido, desde hace varios años, salir de nuestros cubículos para fomentar la cultura científica en nuestro país e impulsar la toma de decisiones con base en el conocimiento. Con estas acciones colaboramos con divulgadores, periodistas, voluntarios y otras personas en la búsqueda de información para decidir. Las instituciones de educación superior tienen dentro de sus objetivos implantar este tipo de acciones, pero los científicos han decidido hacer algo más. De hecho las Academias Mexicana de Ciencias y de Ciencias de Morelos son un ejemplo en estas acciones, para muestra consultar su páginas en la Internet o en Facebook o en Twitter.
En Morelos hace 19 años se fundó la Academia de Ciencias de Morelos y este viernes 18 a las 11:00 horas tiene cambio de su mesa directiva, que celebrará con una conferencia para todo público en el auditorio del Museo Cuauhnáuac en el Palacio de Cortés en Cuernavaca impartida por Arturo Álvarez Bullya con el tema "Células Madre y los Rehiletes del Cerebro". Todos estamos invitados.
Este tipo de acciones contribuyen a conformar una opinión informada en la sociedad. Así como veo difícil la situación que encuentro en Haití, también veo que requerimos muchos trabajo para conseguir una sociedad equitativa consigo misma y con el ambiente en nuestra ciudad, en nuestro estado, en nuestro país, en nuestro mundo.
Una primera versión de este artículo fue publicado el día 16 de Enero

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Para la consulta ciudadana sobre ciencia, tecnología e innovación

El sector científico mexicano está demandando una participación mayor en la solución de los problemas que nos aquejan. La Academia Mexicana de Ciencias y el Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología propusieron acciones concretas para colocar al conocimiento científico como herramienta para tomar decisiones y la creación de la Secretaría de Ciencia y Tecnología. El sector científico y tecnológico de Morelos propuso la creación de esta secretaría a nivel estatal y Graco Ramírez asumió la idea y la materializó al crear a la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología (SICyT) que conduce Brenda Valderrama. Ahora nos toca al sector científico tecnológico colaborar para que podemos, todos juntos, implantar acciones que nos conduzcan a un desarrollo sustentable.
Dado que la SICyT convocó a una consulta ciudadana me permito retomar algunas de las ideas que han circulado en el ámbito científico.
En el ámbito de la Apropiación de la Ciencia y la Tecnología algunas acciones podrían ser: Impulsar actividades relacionadas con las ciencias en el horario extendido en las escuelas, las olimpiadas de ciencias y apoyo a niños y jóvenes con habilidades sobresalientes en ciencias. Fomentar el uso de la red NIBA para actividades de divulgación científica y comunicación de la ciencia. Conformar comités de evaluación técnica de proyectos de desarrollo gubernamentales. Crear el Centro Morelense de Comunicación de la Ciencia donde se realice investigación en comunicación de la ciencia. Las líneas de investigación pueden ser: modelos de comunicación, procesos cognitivos y estudios de públicos. Además que ofrezca estudios de posgrado y cursos de preparación para periodismo y divulgación de la ciencia. Que tenga la infraestructura necesaria para hacer productos de divulgación de la ciencia de calidad, como cápsulas de radio, videos y noticias científicas. Un punto muy importante es propiciar el desarrollo de la ciencia ciudadana que consiste en que voluntarios participen en proyectos de investigación. La ciencia ciudadana es una herramienta poderosa para obtener datos sobre la biodiversidad y el cuidado del medio ambiente entre otros muchos beneficios. Los voluntarios se unen a grupos de científicos y entre todos desarrollan proyecto de investigación que conducen a la comprensión del quehacer científico y resuelve problemas locales. Es una actividad que se puede promover para que la ciudadanía participe en la generación de conocimiento. Usar las becas salario de los estudiantes para divulgar el conocimiento científico tanto en los becarios y como para que los becarios mismos las difundan en sus comunidades. Fortalecer la Red Estatal de Comunicación Pública de la Ciencia. Crear, con el auspicio del Estado, una alianza entre investigadores, divulgadores, educadores y periodistas para organizar campañas, ferias, concursos, conferencias y todo tipo de actividades de divulgación de la ciencia en todo el estado de Morelos. Propiciar que los actuales parques de Morelos se conviertan lugares con equipos interactivos de divulgación de la ciencia que funcionen al aire libre. Contar con una red de parques científicos gratuitos propicia la democratización de la ciencia. Esto permite que las familias se apropien de la ciencia, de los parques y espacios públicos.
En cuanto al Fomento a la Generación de Conocimiento se ha propuesto el establecimiento de un fideicomiso para el desarrollo de proyectos multianuales en este sector. Un aspecto que pudiera impulsar todavía un mayor desarrollo del sector científico con una orientación local sería fomentar la colaboración entre investigadores nacionales (SNI) e investigadores estatales (SEI) jóvenes; al establecer un programa donde se financie proyectos de investigación liderados por niveles III del SNI en colaboración con un miembro jóvenes del SEI. Este financiamiento tendrá objetivos de atraer a los más altos niveles a problemas cercanos al entorno morelense y formar nuevos cuadros con los miembros del SEI que aborden problemas locales con metodologías de punta. Aunque ya fue anunciado por Brenda Valderrama, reiteramos que es necesario incrementar el presupuesto para proyectos financiados en conjunto con el CONACyT (FOMIX) y fortalecer el Sistema Estatal de Investigadores a través de un estímulo económico otorgado por al menos dos años.
Aunque ya hemos mencionado aspectos en el rubro de Fomento a la Innovación y Desarrollo Tecnológico es importante reiterar que Morelos no es productor de energía y para sostener su desarrollo es necesario impulsar el uso de fuente renovables de energía, comenzando con la instalación de sistemas fotovoltaicos en las oficinas de gobierno. Retomar el papel del Centro Morelense de Innovación y Transferencia Tecnológica como ente promotor de empresas de base tecnológicas y formación de científicos emprendedores. Promover a las oficinas de transferencia tecnológica tanto públicas como privadas. Un aspecto totalmente necesario y muy poco señalado es fomentar la innovación dentro del propio gobierno.
Estos son solamente algunos puntos que se han vertido en la comunidad científica, invito a todas las personas a participar en la definición e implementación de acciones que promuevan la cultura científica para que las decisiones se basen en el conocimiento.
Este es un artículo ampliado del que fue publicado el día 12 de Diciembre

miércoles, 15 de agosto de 2012

Ciencia y Deporte


Ya terminaron los juegos olímpicos y con ello retornamos a nuestra vida cotidiana. La medalla de oro ganada por el equipo de futbol dio alegría a muchísimos mexicanos, lo mismo que las otras dos medallas en tiro con arco (plata y bronce), clavados (dos de plata y una de bronce) y la de taekwondo (bronce); pero no deja de llamar la atención que México ocupa un lugar muy diferente en el medallero olímpico con respecto al lugar que ocupa su economía. México ocupó el lugar 39 en la lista de medallas, en cambio ocupa el lugar 14 entre las economías del mundo. Desde el punto de vista del desarrollo científico, México ocupa el lugar 31 en la lista del banco mundial. La pregunta surge inmediatamente, ¿habrá alguna relación entre lo que pasa con el deporte y la ciencia en México?
Primeramente, notemos que tanto el deporte como la ciencia son actividades características de los seres humanos, ningún animal conocido hace ciencia o practica deportes, así, éstas son actividades netamente humanas. No debemos confundir estas actividades con el juego que sí es practicado por muchos animales. Estas dos actividades requieren de un entrenamiento especial para poder desarrollarse con plenitud, aunque todas las personas tenemos la capacidad para realizarlas, y deberían fomentarse en toda la sociedad. El hecho de que el futbol sea utilizado por los medios masivos de comunicación como un medio para obtener ganancias multimillonarias contrasta con la mayoría de los otros deportes que son marginados y no se promocionan en forma similar. En México, las ligas profesionales de basquetbol o de voleibol no pasan por la televisión, tampoco se hace con los eventos nacionales de atletismo, esgrima, tiro con arco y demás. Todas estas actividades deportivas pasan desapercibidas en los grandes medios masivos de comunicación.
Situación similar sucede en con los sucesos científicos. Los congresos o hallazgos científicos no son reseñados con amplitud en los medios masivos de comunicación. Es más, es notorio que la obtención de medallas de oro, plata o bronce en las olimpiadas internacionales de matemáticas, física, química y biología por jóvenes mexicanos no es contemplada como buena noticia, aunque sea un logro indiscutible de nuestros jóvenes. Los actuales medios masivos de comunicación filtran la información y limitan la difusión de otros aspectos importantes.
Desde mi punto de vista, es muy importante promover las actividades deportivas entre la población; pero no sólo en la forma contemplativa, al mirar los deportes en la televisión, sino como una forma participativa para propiciar la salud individual y la cohesión social. En este mismo tenor, es importante promover la ciencia participativa o ciencia ciudadana para generar el conocimiento de nuestro entorno que permita resolver los problemas locales que nos aquejan.
Claramente, la ausencia de estas actividades en México se debe a la poca participación de la sociedad en ellas, tenemos muy pocos deportistas, tanto en los ámbitos amateur como profesional. Lo mismo decimos de los científicos: de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en un país de 100 millones de habitantes debe haber al menos 80 mil científicos y en México el Sistema Nacional de Investigadores tiene menos de 20 mil miembros. Por esta razón, tanto el sector público como el privado tienen una deuda con la sociedad y requieren contratar más deportistas y científicos. Si leyeron bien, debe haber más deportistas profesionales y esto requiere que los empresarios empiecen a invertir en el deporte y las instituciones públicas también pueden actuar para promover estas nuevas actividades económicas que están siendo olvidadas. De manera similar, los empresarios están perdiendo nichos de negocios al no contratar científicos que podrían impulsar negocios de alto valor agregado. Por supuesto, el sector social también tiene rubros de acción, las organizaciones sociales pueden promover el deporte entre la población, así como estudios científicos del entorno inmediato y conjuntarlos para promover el bienestar social y la cohesión social.
Además, el trabajo colaborativo entre científicos, entrenadores y deportistas da frutos tanto individuales como sociales, para abundar en esto recomiendo ampliamente ver la Charla que sostuvo Javier Careaga Tagüeña con científicos el pasado 2 de agosto en donde se relata cómo la interacción entre la ciencia y el deporte propicia avances en ambas direcciones.
Termino invitando a los medios de comunicación locales para que redoblen sus esfuerzos en la difusión de los logros deportivos y científicos entre sus comunidades, aspecto que los grandes medios de comunicación han olvidado. Aunque es labor de todos hacer deporte y ciencia.


Este artículo fue publicado el día 15 de Agosto

miércoles, 2 de mayo de 2012

México ante el cambio climático antropogénico

México apareció en la noticias de la revista Nature , una de las más reconocidas en el ámbito científico. En esta ocasión, no fue una noticia científica la que puso el nombre del país en esta revista, sino más bien una acción política, se trató de la publicación de la reseña sobre la Ley de Cambio Climático que se aprobó por nuestro congreso. Así México se une a la Gran Bretaña al ligar las metas sobre emisiones de gases de efecto invernadero con el objetivo de modificar la tendencia actual en el cambio climático. Es importante recordar que México es el décimo primer país en emisión de gases de efecto invernadero y se dice que también ocupa ese lugar en aspectos económicos; aunque sea de los últimos en cuanto a la distribución de la riqueza y el bienestar de la sociedad.
El día 19 de abril el Senado de la República aprobó la Ley General de Cambio Climático, el Fondo para el Cambio Climático y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático. En el texto de esta Ley, México asume el objetivo o “meta aspiracional” de reducir en un 30% para el 2020 sus emisiones, y en un 50% para el 2050, esta reducción en relación con las emitidas en 2000. También se pretende que el 35% de la electricidad del país sea generada por fuentes renovables de energía para el año 2024. Claramente, aunque estas metas están en concordancia con el Protocolo de Kyoto, son insuficiente para realmente propiciar un cambio en la tendencia actual en nuestras emisión de gases de efecto invernadero, se quedó corta en las metas aspiracionales. En mi opinión, los ciudadanos podríamos exigir acciones que realmente produzcan un efecto importante en la tendencia el cambio climático antropogénico al que nos enfrentamos y nos encaminen al desarrollo sustentable. Algunos de las acciones consideradas en esta ley, que en mi opinión deben ser rescatadas son:
En el artículo 8 de esta Ley se delega a las entidades federativas la obligación de formular, regular, dirigir e instrumentar acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, de acuerdo a la Estrategia Nacional y Programa en cuanto a la infraestructura y transporte eficiente y sustentable.
En cuanto a los municipios, en el artículo 9, se establece que tendrán la obligación de formular e instrumentar acciones para enfrentar el cambio climático, a través de establecer un ordenamiento ecológico y desarrollo urbano. El compromiso es que el país tenga un Programa de Ordenamiento Ecológico General del Territorio para noviembre de este año. Es decir los municipios deberán enviar sus propuestas a la federación antes de esa fecha. Aquí tenemos una tarea pendiente en Cuernavaca. También en este artículo se requiere que se establezca un transporte eficiente y sustentable en el ámbito municipal. Todo ello ente otras muchas acciones.
El aspecto del transporte es retomado en el artículo 34 donde se reitera la necesidad de reducir las emisiones en el sector transporte, además se enfatiza la promoción del uso de las fuentes renovables de energía.
En particular, se propone un paquete que promueve el transporte colectivo urbano y suburbano. La finalidad de este paquete es evitar que sean los automóviles los que consuman casi el 50% de la energía que se genera en el país. Ya en esta bitácora hemos insistido en la creación de un transporte público de calidad para las ciudades y zonas metropolitanas basado en fuentes renovables de energía. Un transporte que sea pensado para los próximos cien años, que sea de largo alcance y que respete nuestro entorno y limite el crecimiento desordenado, pero que fomente las actividades productivas y de esparcimiento de nuestra sociedad.
En mi opinión los candidatos podrían revisar este paquete y hacer propuestas que vayan en esta dirección, ya que en principio habrá presupuesto para este tipo medidas.
En cuanto a la Política Nacional de Cambio Climático uno de los principios es la participación ciudadana en la formulación, ejecución, monitoreo y evaluación de la Estrategia Nacional, planes y programas de mitigación y adaptación al cambio climático, principio que compartimos.
En resumen, la importancia de esta ley no radica en que fue promulgada, sino en que apunta en la dirección hacia el desarrollo sustentable y la participación ciudadana para enfrentar el cambio climático. Aunque puede pasar a ser letra muerta, debemos proponer acciones concretas y en eso tenemos que trabajar todos los ciudadanos, en particular los candidatos a los puestos de elección pueden orientar sus propuestas a lo largo de estas líneas. No debemos dejar pasar esta oportunidad.

Una versión previa de este artículo fue publicada el 2 de Mayo en la UNIÓN

miércoles, 25 de abril de 2012

Cine participativo.

La semana pasada se celebró la cuarta edición del festival de Cinema Planeta. En esta ocasión, en Cuernavaca, durante seis días se presentaron más de treinta películas que abordaban la temática ambiental en un sentido amplio donde se involucran, además de cuestiones meramente ambientales, aspectos económicos y sociales. Entre otras cosas me pareció muy interesante que varias películas Latinoamericanas (mexicanas, brasileñas y argentinas) abordaran la problemática ambiental y social con una importante participación de la comunidad.
En este sentido, ya desde 1985 el sector cinematográfico mexicano está creando material documental que registra la forma de vivir de nuestras comunidades más alejadas con la participación activa de la gente involucrada. En esta ocasión pudimos ver “Tejiendo mar y viento y La vida de una familia ikood” de Luis Lupone y Teófila Palafox Herranz que, hasta donde conozco, fue producto del primer taller de cine indígena en el país. También en este tenor la película ganadora del festival “No Meio do Rio, Entre as Árvores” de Jorge Bodanzky es la narración de algunos pueblos del amazonas que presentan las problemáticas ambientales y sociales desde su propia perspectiva y apuntan a la educación como un elemento de la solución a esa problemática. En otro documental: “Silvestre Pantaleón” de Roberto Olivares Ruiz y Jonathan D. Amith con la participación de la comunidad de San Agustín Oapan, Guerrero nos muestran aspectos tecnológicos sustentables en la elaboración de artesanías que merecen ser detallados para su completa comprensión y, quizá lo más importante para esa comunidad, su difusión para la explotación comercial de esos productos para obtener el pago justo de su trabajo. El documental que me ha parecido más interesante y bello es “Canícula” de José Álvarez donde se retrata una comunidad totonaca. José Álvarez manifestó que la participación directa de la comunidad en el proceso de filmación del documental condujo a plasmar actividades y escenas que retratan con autenticidad su cotidianidad y sentir de la vida. En particular me llamó la atención la bella forma de registrar y transmitir al auditorio aspectos tecnológicos, que al igual del documental de Olivares y Amith, pudieron ser profundizados y utilizados para catapultar el desarrollo sustentable de la región por la comunidad misma.

Quiero hacer énfasis en el aspecto participativo en los documentales, parece ser que ya en muchas de nuestras actividades la participación social cada vez es más importante y decisiva para generar productos nuevos y de impacto local; pero de relevancia global. En esta columna hemos hablado de ciencia ciudadana, como la generación de conocimiento por parte de no científicos, pero usando metodología científica. En cuanto a esta ciencia ciudadana hemos enfatizado el deseable papel colaborativo entre científicos profesionales y los ciudadanos involucrados. Claramente, los documentales que aquí he mencionado son productos de la colaboración entre profesionales del cine y ciudadanos que han dado como resultado excelentes documentales, tanto en contenidos como en la componente artística. El manejo profesional del cine (luces, focos, ritmos, etc.) y el profundo conocimiento de las actividades cotidianas permite crear imágenes con luminosidad y cadencia genuinas.
Desde la mirada de científico estos documentales se quedan cortos en las descripciones de los procesos que son retratados, es decir, hay aspectos que pudieron ser mejor explicados dando la posibilidad de que los documentales además fueran útiles para la difusión y divulgación del conocimiento; pero para ello se requiere colaboración y apoyos específicos
En estas fechas electorales conozco de muy oportunas propuestas para utilizar a la cultura como un motor de la economía al mismo tiempo que se repara el dañado tejido social en que vivimos los morelenses. Estoy convencido que la ciencia también es otro de los motores. Sugiero que trabajemos juntos los científicos, cineastas, artesanos, en fin todos nosotros los ciudadanos para generar productos (cinematográficos, artísticos, científicos) que satisfagan aspectos educativos, económicos, recreativos y emocionales. Espero los candidatos a los puestos de elección popular reconozcan que la participación ciudadana es la vía para generar las soluciones a los problemas y su deber de apoyar decididamente las acciones colectivas.
Una versión de este texto fue publicada el día 25 de Abril en la UNIÓN de Morelos

jueves, 5 de abril de 2012

Ciencia desde la infancia

En estas vacaciones los niños están en casa y es la oportunidad de convivir con ellos. En estos momentos tenemos la oportunidad de realizar actividades que nos acerquen a ellos al mismo tiempo que se diviertan y conozcan su entorno. Hace algunos años cuando mis hijos eran pequeños hacíamos experimentos en casa y con esas experiencias escribí algunos textos que fueron recogidos en un documento que tiene más de 10 años circulando en la Internet. A partir del día de hoy me propongo revisar esos textos y ampliar su contenido en algunas contribuciones que iré escribiendo en esta bitácora.
A continuación comento la importancia de la ciencia desde la infancia y termino con un sencillo ejemplo que aborda una actividad para explicar experimentalmente cómo funciona el jabón.
Este esfuerzo se enmarca en un contexto general que ya he mencionado varias veces en esta bitácora sobre que esperamos transitar a la sociedad del conocimiento. Para muchos de nosotros la sociedad del conocimiento implica que todos generemos conocimiento científico. De hecho hemos comentado que hay propuestas y conceptos como el de ciencia ciudadana, ciencia participativa o ciencia desde la raíces de la sociedad que invitan a todos a generar conocimientos sobre nuestro entorno que permitan generar soluciones a largo plazo de la problemática actual.
En mi opinión el inculcar el pensamiento científico desde la infancia ayudará a generar conocimiento inmediatamente útil para los niños y los adultos que compartan las actividades que mencionaremos y muchas otras más. En la literatura hay una infinidad de libros con experimentos para niños y en la Internet abundan también textos con este fin. Sin embargo, es muy importante en los aspectos científicos contar con datos y mediciones, no solo situaciones demostrativas. El aspecto de medición o comparación muchas veces no se aborda con la suficiente profundidad en los llamados experimentos para niños. La actividad científica incluye: la observación de lo que sucede; la comparación con patrones o entre diferentes situaciones, la predicción de lo que podría suceder; el examen de estas predicciones bajo condiciones controladas para evaluar su certeza. Es importante considerar que la ciencia no provee todas las respuestas. Requiere que seamos escépticos a fin de que nuestras "conclusiones" científicas puedan ser modificadas o cambiadas mientras vamos haciendo nuevos descubrimientos y respondiendo nuevas preguntas. Es decir, la ciencia es una actividad humana, con todas sus virtudes y defectos, que pretende describir el entorno basada en una metodología que cuestiona constantemente los modelos propuestos y los compara con la realidad.
Entendida la ciencia de esta manera, es claro que los niños y jóvenes también pueden hacer ciencia como hacen cualquier actividad humana: practicando; pero desde luego requieren un entrenamiento. Al igual que los entrenamos para leer, para el concurso de ortografía, el de declamación, el juego de fútbol, también se requiere entrenamiento para hacer ciencia. En este espacio se presentarán algunas actividades sencillas que pueden ayudar a desmitificar la ciencia como algo lejano.
Antes que nada debemos comentar que una parte importante de la ciencia es obtener y mantener registros de lo observado. Esto nos ayuda a recordar. Así que, antes de empezar a realizar cualquier experiencia “científica” es muy importante contar con un cuaderno para registrar las observaciones. Si sus niños no saben todavía escribir, pueden dibujar lo que ven. Es más, en el ámbito de la educación elemental los dibujos son el registro por excelencia.
El siguiente paso importante en la ciencia es el análisis de datos o de los registros. Este análisis, generalmente, se puede entender como la comparación de eventos o fenómenos. La comparación puede ser directa entre los datos o registros que logremos; pero también puede ser indirecta y compara nuestras observaciones con sucesos anteriormente registrados o vistos. Después, lo más importante en la educación científica consiste en propiciar que el análisis debe ser seguido por una explicación, que deberá corroborarse. Esquemáticamente tenemos:

Observación→Modelo→Verificación

Éste será el núcleo de nuestras actividades.
Este artículo es largo, pero los próximos sobre el tema serán más cortos.
De aquí en adelante se sugiere presentar el experimento y analizar lo que sucede, es conveniente registrar lo sucedido. En esta ocasión describo un experimento muy sencillo relacionado con el funcionamiento de los jabones.

¿Cómo funciona el jabón?
Tengamos pues nuestra primera experiencia: Hagamos una actividad para entender ¿Cómo limpia el jabón? Para esto necesitamos:

Un plato hondo y muy largo o una pileta
Agua
Pimienta
Jabón en polvo.
Dos lanchas plana de plástico, con un hueco en forma de triángulo en la parte posterior (ver figura 1 y figura 2) se pueden hacer con una tarjeta de plástico.
El cuaderno de ciencia



Figura 1. La lancha se hace con una tarjeta de presentación plástica o con alguna lámina de plástico que flote. El largo de la lancha debe ser de 4 a 5 cm y el ancho de unos 2.5 cm. Es importante que la base del pequeño hueco triangular esté orientado como se ve.

Instrucciones:

Primero se hacen la lanchas en una tarjeta de plástico. La idea es simular lanchas, por lo tanto las dos tienen forma puntiaguda hacia done se moverán y el motor se coloca en la parte trasera, como en las lanchas reales. Las variantes de motor son triángulos. La primera con in corte muy sencillo (figura 1) y la segunda se debe cuidar que solamente una pequeña porción del área triangular quede abierta (figura 2).


Figura 2. La lancha se hace con una tarjeta de presentación plástica o con alguna lámina de plástico que flote. El largo de la lancha debe ser de 4 a 5 cm y el ancho de unos 2.5 cm. Es importante que la base del pequeño hueco triangular esté orientada como se ve y solamente exista una muy pequeña abertura.



Con estas lanchas ahora estamos listos para hacer el experimento.
1. Se coloca una de las lanchas en una pileta o en un recipiente largo con agua. Se ponen dos o tres granos de jabón en el triángulo de la parte de atrás de la lancha y ¡SORPRESA! También hay que escribir lo que sucede.
2. Ahora se coloca la segunda lancha en el mismo recipiente y se colocan los mismos granos de jabón. ¿Qué sucedió?

Estoy seguro que una lancha se movió más rápido, es decir comparamos dos situaciones diferentes y esto debe quedar registrado en los cuadernos de ciencia. Con este experimento iniciemos el proceso científico. Debemos tratar de explicar lo que sucede en ambos casos y anotar nuestras explicaciones y discutir con nuestros compañeros, amigos y familiares.

Comentarios

Seguramente tus registros fueron parecidos a lo que comentamos a continuación. La primera lancha se movió, pero la segunda lo hizo más rápido. El hueco pequeño hace que la presión aumente en el interior del triangulito y hace que el agua salga del él más rápido. La discusión de este hecho es importante para proponer explicaciones y tratar de corroborarlas, les sugiero revisar el concepto de tensión superficial. En ambos casos podemos decir que hemos visto un motor de jabón. Lo más interesante aquí es poder llegar a una explicación de lo ocurrido y realmente jugar para tratar de verificar los modelos propuestos. Lo más importante es que se generen explicaciones de lo sucedido. Quizá los niños no podrán llegar a una explicación molecular. Ya que requerirían saber y aceptar que el agua está compuesta de unas pequeñísimas partículas llamadas moléculas. Estas moléculas se mantienen fuertemente unidas en la superficie del agua. Como fuertes resortes que pueden soportar a los moscos sin que se hundan. Pero al introducir el jabón se debilitan los resortes y entonces el agua en los triángulos se expande y sale más rápidamente por el orificio pequeño (figura 2) que por la abertura grande (figura 1). Cuando uno se baña el jabón hace exactamente lo mismo, el jabón ablanda los resortes entre las moléculas del agua y permite que el agua arrastre a la mugre. Una actividad más detallada sería medir el desplazamiento de la lancha dependiendo del número de granitos que se le pongan en la parte posterior y comparar la distancia recorrida por cada lancha, es más se puede hacer un video del experimento y las caras de los niños al verlo y subirlo a youtube y añadirlo en los comentarios de este artículo.


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Buenos deseos para la sociedad del conocimiento

Esta semana termina el año, un año donde los cuernavacenses tuvimos que salir varias veces a la calle para reclamar que se tomen acciones para contrarrestar la inseguridad en la que vivimos; esta situación que impera en todo el país y que no vemos para cuando pueda terminar. Las acciones que solamente utilizan la violencia no pueden ser las soluciones a la problemática. No me queda claro que se esté tomando el camino adecuado en la solución de los problemas que nos aquejan.
Para muestra lo siguiente: en estos días se anunció que Argentina impulsará decididamente las actividades científicas para contrarrestar las desventajas que en estos momentos tiene su economía; su apuesta comienza con un presupuesto del 1% de su PIB para el sector científico, como lo sugiere la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE). En cambio en México, y en Morelos en particular, el presupuesto a ciencia y tecnología no cambia y por lo tanto sigue en franca caída en términos reales, actualmente es menor al 0.36% del PIB. El gobernador de Morelos solicitó un presupuesto igual que el de este año que termina en ciencia y tecnología para el 2012 y la cámara de diputados local no modificó el monto. Así que seguiremos con un presupuesto ínfimo, menor al 0.07% del PIB estatal para estas actividades que, como sabemos, son parte fundamental de la construcción de nuestro futuro, ¿dónde está el apoyo al gran cisne?
Considero que todos estamos de acuerdo en que el conocimiento nos da la oportunidad de acceder a soluciones novedosas, plausibles y sustentables para la compleja problemática que nos aqueja.
Recientemente, se dieron a conocer los resultados de la liberación masiva de metano al descongelarse los suelos en Siberia (se pierde el permafrost), este gas aumenta en 20 veces el efecto invernadero que produce el bióxido de carbono. Así vemos que el cambio climático antropogénico que estamos padeciendo tendrá efectos mucho más dramáticos que los que se habían pensado. Esta noticia es de un lugar lejano; pero qué sabemos nosotros de lo que está pasando en nuestro entorno inmediato. ¿Cuál es la tasa con la que disminuyen los glaciales del Popocatepetl o del Iztaccihuatl o del Citlaltepetl? El Nevado de Toluca hay varios meses al año que no tiene nieve. ¿Cómo afectan estos cambios los suministros de agua para Toluca o Morelos? ¿Sabemos cuál es la reserva de agua de las lagunas de Zempoala? ¿Qué le está pasando a los bosques entre México y Cuernavaca? ¿Cuál es la situación de las reservas de agua en Morelos? Todas las respuestas a estas preguntas y muchas otras deberían ser conocidas por los ciudadanos de Morelos para poder tomar decisiones sobre las acciones a emprender para adecuar nuestra vida a los cambios y minimizar los posibles efectos negativos de ellos.
Por otro lado, tampoco conocemos algunos indicadores de nuestro ámbito económico. Recientemente, leí que la tasa de desempleo entre las personas con doctorado (1.9%) era menor que en las personas con un grado de licenciatura (2.4%) y que a su vez era menor que la respectiva para personas sin preparación de bachillerato (14.9%), pero estos datos son para Estados Unidos ¿cuál es la información para México? Me alarman las edades de las personas que participan en actos delictivos en todo México. En mi opinión, de acuerdo a la edad reportada deberían estar estudiando; los estamos condenando al dejarlos sin opciones. ¡Tantos y tantos datos e información que no disponemos y que propician que no podamos decidir con base en el conocimiento!
Aunque se dice que en Morelos hay muchos científicos, también es cierto que aún somos insuficientes para generar tanto el conocimiento necesario de nuestro entorno, como las posibles soluciones a los problemas que nos aquejan (en México como país según lo recomendado por la OCDE deberíamos ser cuatro veces más científicos). En mi opinión, la ciencia ciudadana es una opción. La ciencia ciudadana es una actividad que genera conocimiento usando la metodología científica, pero en lugar de que los proyectos sean realizados por profesionales de la ciencia son desarrollados por equipos de ciudadanos. Ya lo he mencionado en estos artículos, las bondades de la generación de conocimiento por parte de la sociedad son evidentes: la sociedad genera el conocimiento que más necesita en ese momento, al generarlo lo asimila y lo comparte, se socializa lo incorpora a su cultura. La interacción entre los científicos y los usuarios del conocimiento se potencia cuando la sociedad misma participa en los proyectos científicos tecnológicos y en colaboración con científicos profesionales genera el conocimiento necesario para resolver una problemática específica.
Para ello se requiere que la metodología científica sea conocida por todos, esta metodología se enseña en las escuelas, principalmente en la educación media (secundaria y bachillerato). En estos ciclos los maestros juegan un papel muy importante para la formación de ciudadanos conscientes del valor del conocimiento científico. Inculcar este tipo de actitudes desde la educación elemental y enfatizarla en la educación media es asegurar el futuro de nuestra sociedad.
En la actualidad las posibilidades de comunicación a través de la Internet o de las opciones que soportan los dispositivos móviles o la velocidad y cantidad de información que pueden manejar redes sociales interactivas dan una gama de herramientas para acciones de generación de conocimiento que no estamos utilizando. ¿Qué deben hacer la ciudadanía, los jóvenes y los científicos para lograr usar estas herramientas?
En mi opinión, tenemos que exigir que haya una inversión mayor en educación, ciencia y cultura al mismo tiempo que debemos comprometernos a trabajar en equipo todos los sectores de la sociedad para construir el conocimiento de nuestro entorno.
Estos son mis buenos deseos para el próximo año.

Este artículo se publicó el 28 de Diciembre

viernes, 11 de noviembre de 2011

Marcha del 11-11-11 a las 11

Texto que leí al final de la Marcha del 11/11/11, en Cuernavaca.

Amigos todos,
Este día estamos aquí reunidos porque reclamamos el fin de la impunidad, ya basta de vivir en la zozobra, ya basta de sufrir asaltos, ya basta de asesinatos. Queremos un lugar donde, no sólo podamos vivir, queremos desarrollarnos, hacer algo útil.
Estamos aquí manifestando nuestro repudio a las miles de muertes violentas que mantienen a toda la población mexicana, y en particular a la morelense, en un estado de angustia y desesperanza resultado de la corrupción y la impunidad.
Estamos aquí, pero éramos más, por mencionar nombres: Ernesto Méndez, ya no está, Libertad García ya no está, Irán Martínez ya no está. Cada uno de los miles de muertos por causas violentas tiene nombre y apellido y ya no está con nosotros. La mayoría de ellos personas que trabajaban, estudiaban que podían ofrecer algo para compartir con nosotros. Todos ellos merecen que se aclaren las circunstancias de sus muertes. Por eso, exigimos que los responsables de garantizar y mantener la seguridad presenten resultados a la brevedad y castiguen a los que atentan contra la vida y la integridad de todos nosotros.
Como individuo solamente puedo ofrecer solidaridad a los familiares y amigos de todas las personas que han sido víctimas de esta situación desgarradora y desesperante. Como científico me comprometo a continuar formando jóvenes con conocimiento científico y actitudes éticas para que se incorporen a la sociedad contribuyendo con sus acciones en una forma positiva para generar el bien común. Estoy convencido que los científicos pueden contribuir sustancialmente a generar las soluciones económicas, sociales, ambientales y técnicamente viables que la sociedad mexicana requiere, para eso trabajamos.
Sin embargo, todos juntos podemos cambiar la situación actual, ya hace casi doce años el espejismo del cambio cegó a muchos y esperanzó a otros, a mi me alertó en la desesperanza. Hemos dejado que un grupo con intereses mezquinos y de corto plazo tomen las decisiones y emprendan acciones irresponsables y lo peor que éstas han sido tomadas o emprendidas sin el conocimiento de la situación tanto económica, como social, ambiental y técnica de los problemas que nos aquejan.
En este sentido, conocemos que en el mundo se ha constatado que la implementación de asesorías por parte de las asociaciones científicas y tecnológicas a las estructuras gubernamentales redunda en el beneficio a la sociedad a largo plazo. Por lo tanto proponemos que aquí en este congreso local, los diputados establezcan los mecanismos para que las políticas y acciones de los diferentes niveles de gobierno sean tomadas con la asesoría de entidades como las Academias de Ciencias, Ingeniería y Ciencias Sociales, por supuesto que las Universidades Públicas y los Institutos de Investigación Federal entre otras agrupaciones también son actores importantes para dar certidumbre de estas políticas y acciones. Estoy seguro que cada vez más científicos considera importante el conocimiento tradicional que posee la gente y que muchos estamos ansiosos de incorporarlo sistemáticamente a nuestro conocimiento científico. La petición concreta a este congreso es que genere los mecanismos para hacer viable la consulta a los científicos y conocedores antes de tomar decisiones que nos afectan a todos. Esto se enmarca en el convencimiento de que la actual situación tiene como una de sus causas la toma de decisiones corruptas o en su defecto tomadas por ignorancia.
Otro aspecto importante es que nosotros, todos empecemos a tomar decisiones basada en el conocimiento, por lo tanto los invito a que juntos: académicos, profesores, alumnos, trabajadores, empresarios comerciantes, padres, madres, hijos, en fin, todas las personas morelenses iniciemos el camino hacia la generación de conocimiento ciudadano. Resolvamos nuestros problemas generando sus soluciones a partir de un conocimiento científico de las situaciones que los crean. Participemos y construyamos juntos la ciencia ciudadana.
Convencido estoy que esto es un camino de largo plazo, sin embargo existen propuestas para instrumentarlas hoy, mañana ya puede ser tarde. Luchemos por instrumentar inmediatamente en el Estado de Morelos las estrategias de largo alcance propuestas en el documento “Elementos para la Construcción de una Política de Estado para la Seguridad y la Justicia en Democracia” presentado por la UNAM a la sociedad el pasado mes de agosto.
Participemos todos, en nuestra casa, en nuestra escuela, en nuestro trabajo, a través de reuniones, de coloquios de Internet. Usemos la tecnología para ponernos de acuerdo para compartir conocimiento y fundamentalmente para analizar propuestas de solución y sus mecanismos de implementación.
Este día 11 del mes 11 del año 11 a las 11 horas puede cambiar la situación, trabajemos por ello, depende de nosotros.
¡Ya no queremos más muertos!
¡Queremos una vida digna para todos!

miércoles, 17 de agosto de 2011

¿Qué futuro queremos?

En estos días las malas noticias nos siguen abrumando: desaparición de colegas sin resolver, saqueos -disfrazados de cateos- de casas de personas que como nosotros vivimos de nuestro trabajo, futuras construcciones en áreas de reserva ecológica. Anuncios de que las estrategias contra la delincuencia no cambian, disculpas a diestra y siniestra, sin acciones para remediar las amenazas que sufrimos todos los días, vociferaciones de que todo es por el progreso. Ante esto hay algunos radicales que gritan abajo el progreso, abajo la ciencia y la tecnología y se atreven a mandar bombas a personas que enseñan y generan conocimiento. Todo parece no tener sentido, nos agobia, nos inmoviliza.
Sin embargo, también hay acciones ciudadanas: se pintan pasos peatonales para reivindicar al peatón, protestas por los cambios suicidas en el Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial de Cuernavaca, movilizaciones en vivo, en las redes sociales cibernéticas y en los medios por los atentados en contra de los derechos humanos, por la paz y la seguridad.
Todo esto contrasta terriblemente con los logros de los jóvenes mexicanos en las olimpiadas internacionales de matemáticas y de informática, del éxito del fármaco mexicano con la picadura del alacrán y el trabajo cotidiano de millones de mexicanos que reciben muy poco como retribución a su esfuerzo.
En verdad la sociedad es un sistema complejo y su problemática debe ser entendida de una mejor manera. En mi opinión, una de las causas de los problema que nos aqueja es la ignorancia, no sabemos cuál es la situación de nuestro entorno, estamos empezando a conocer los efectos que causan nuestras actividades, tanto en nuestro entorno económico y social como en nuestro entorno ambiental. Hace apenas unos 50 años la masificación del uso de los plásticos prometía una vida más sencilla y placentera. Actualmente, disfrutamos de estas bondades, pero a un precio que no pagaremos nosotros sino las futuras generaciones. Todavía estamos demandando energía a toda costa y sufrimos accidentes nucleares que pudieron haberse evitado de haber seleccionado otras fuentes de energía, las renovables.
Como en todo sistema complejo, las interacciones de la sociedad con su entorno y entre sus elementos es más importante que los elementos mismos. Con esto quiero decir: el cangrejito barranqueño no es en sí mismo lo importante, sino que su existencia es un indicador de la salud de las barrancas y, por lo tanto, del bondadoso clima de Cuernavaca y de toda la biodiversidad que lo acompaña. Lo importante no son los bosques, sino sus relaciones con los mantos acuíferos, la biodiversidad y las interrelaciones con el clima, los productos agropecuarios y las posibilidades de convivencia y supervivencia de las comunidades que los habitan. Es decir, el entendimiento de las interacciones nos aportará conocimiento sobre la importancia que cada elemento del sistema tiene y que acciones podemos tomar para conjuntar una vida equitativa en el presente y futuro. Considero que hay acciones que si pueden dirigirnos a un mejor futuro para todas las especies vivas, primero a conocer el entorno económico, social y ambiental, para posteriormente actuar con conocimiento para aminorar la problemática de pobreza, deterioro de nuestro entorno y equidad.
Como mencioné antes, estas acciones están empezando a ser propuestas y realizadas por grupos sociales. Este fenómeno, ha permeado en diferentes ámbitos: Periodismos ciudadano, actividad que todos podemos hacer al difundir los hechos, principalmente a través de los dispositivos móviles de comunicación; Ciencia participativa, la generación del conocimiento realizada por los miembros de una comunidad y que se aplica directamente en la toma de decisiones locales; y más recientemente, en el ámbito político: Políticas Públicas Abiertas, definición de políticas públicas de gran aliento a través del consenso ciudadano y que pueden ser asumidas por diferentes partidos políticos.
Aspectos que parecen utópicos, pero los estamos empezando a ver, luchemos y esforcémonos por extenderlos, ése sí es nuestro futuro.

Este artículo fue publicado el día 17 de agosto