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miércoles, 1 de abril de 2015

Periodismo ciudadano y científico

Para poder construir una sociedad dentro de un esquema de bienestar social y con base en conocimiento, es urgente la necesidad de mantener colaboraciones entre científicos y periodistas o comunicólogos. En reiteradas ocasiones muchas personas hemos manifestado que necesitamos tomar decisiones basadas en el conocimiento y deseamos contribuir a ello. Sabemos que en nuestro país tenemos déficit de personas capacitadas, basta reiterar que nos hacen falta como el doble de científicos profesionales para poder estar a la par de otros países, digamos Brasil y mucho más para tener la misma densidad de científicos en términos de la población de países con mayor índice de bienestar.
En este contexto, les comento que acepto con gusto participar en actividades colaborativas con periodistas o comunicólogos, ya que considero que ellos pueden desarrollar de una mejor forma la comunicación de los nuevos conocimientos que generamos los científicos. Así el pasado mes de marzo la Dra, Rosaura Ruiz, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, me invitó a participar en el 4to Taller Jack F. Ealy de Periodismo Científico al cual asistí con agrado. Participé en la mesa de cambio climático con la charla de energías renovables y la mitigación del cambio climático.
En esta plática comenté que estamos viviendo un cambio climático antropogénico, en una situación de marcada pobreza extrema en nuestra población (México tiene más de 50% de pobres); además estamos agotando los recursos naturales: los bióticos, los minerales los hidrocarburos, etc. Tenemos desarrollo económico para unos cuantos, México genera ricos muy ricos, pero hay muchos pobres. La buena noticia es que en México tenemos un sector científico profesional, es decir, un sector científico que genera conocimiento de su entorno. En la actual situación donde hay científicos profesionales y divulgadores profesionales; pero todavía sin llegar al número adecuado para el tamaño de nuestra población necesitamos construir una alternativa.
En aquella ocasión comenté que aunque tenemos conocimiento del impacto de lo que hacemos y que también sabemos cómo mitigar este impacto negativo, no lo hemos podido transmitir a la población en general.
Déjenme comentar parte de nuestra precaria situación. Hoy en día estamos agotando todos los recursos y los estamos utilizando como si fueran eternos. Sabemos que el planeta es finito y todo se acaba, todos ustedes están usando automóviles, televisiones, refrigeradores, celulares, etc. Todo ello consume recursos naturales y no necesariamente de una manera renovables. Es decir, estamos acabando con algunos recursos naturales. Dada esta situación, surge la pregunta: ¿quién nos dio el derecho de utilizar el petróleo que está en el subsuelo y quemarlo? Se dice que lo pagamos pero, ¿quién nos dio el derecho a quitárselo a las futuras generaciones? Nosotros lo estamos quemando y las personas que vivan dentro de 200 años van a tener que secuestrar el carbono liberado por nosotros aunque no hayan quemado ese petróleo. Esta es una pregunta para la conciencia, pero al mismo tiempo para los licenciados en derecho preocupados por la sustentabilidad. Como ya lo he mencionado varias veces, esto parece ser un ejemplo del fenómeno llamado “tragedia de los comunes”. Cuando en el año 1900 se empezó a quemar el petróleo no se conocían los efectos, ahora precisamente el efecto de estar quemando el petróleo está cambiando el nivel del mar, está cambiando la salinidad del mar, está cambiando nuestro entorno. Estamos cambiando nuestro planeta y quién nos da derecho a eso. Tenemos que pensar en qué es lo que está pasando.
Desde mi punto de vista necesitamos convencernos y empezar a tomar acciones que ayuden a mitigar nuestro impacto, acciones que disminuyan nuestra huella ecológica; pero antes tenemos que conocer la problemática y sus posibles soluciones.
A pesar que pareciera que la tecnología nos está orillando a cambiar nuestro planeta, estoy convencido que una tecnología basada en el conocimiento integral de los procesos que desencadena es precisamente una herramienta que nos brinda la posibilidad de desarrollarnos sustentablemente: tener bienestar social, desarrollo económico y sana convivencia con la biota.
Quiero comentarles que las fuentes renovables de energía son un mecanismo acelerador de la economía. Recordemos que las fuentes renovables de energía son aquellas fuentes que se utilizan a una tasa menor de la que se produce,.es decir, que no vamos a usar más energía de la que podemos recuperar. Con el petróleo no es así, el petróleo lo quemamos y no estamos esperando millones de años para que se forme nuevamente. Recordemos nuestro planeta está cerrado y todos los biólogos, ecólogos, oceanógrafos, es más, todo mundo está de acuerdo en que la tierra es finita, lo único que le entra es la energía del Sol. Es más el petróleo es energía del Sol almacenada por organismos vivos y preservada por millones de años. La energía solar, tanto fototérmica como fotovoltaica, la energía eólica, la energía geotérmica son fuentes de energía que se pueden utilizar ya. No tenemos que esperarnos. Hoy podemos calentar agua con calentadores solares y generar electricidad con paneles fotovoltaicos. México genera electricidad con grandes turbinas eólicas, tiene plantas geotérmicas y solares y algunas plantas generadoras de electricidad con biogás, producto colectado en rellenos sanitarios. Esto es una realidad tenemos que comunicarlo para que las personas puedan decidir y optar. Hay tarifas que cuestan más que poner fotovoltaicos a los precios actuales, ¡imagínense dentro de un futuro!
Este escrito es una muestra de lo que deberíamos hacer en conjunto los científicos y los periodistas o divulgadores. Este escrito es un ejemplo de un ciudadano que desea comunicar lo que sabe y conoce.
Recordemos que el periodismo ciudadano se hace por ciudadanos deseosos de compartir información con otras personas. La ciencia ciudadana es una actividad humana con el objetivo de generar conocimiento por parte de ciudadanos siguiendo una metodología. Considero estamos listos para conjuntar esfuerzos y crear un periodismo y ciencia ciudadanos.
Este no es un llamado individual, existen actualmente organismo que promueven este tipo de actividades. Por ejemplo: La Unión de Morelos, Academia de Ciencias de Morelos y Más ciencia para México, en Twitter hay muchísimos ejemplos; @MasCienciaMx, @ciencia140, @CienciaUAEM106, @_masUNAM, @Erenovables, @aggregatte, etc. son algunos casos, y así podemos mencionar muchos más. Considero importante que nosotros mismos comencemos a seleccionar nuestra fuentes de información para poder decidir con base en el conocimiento. Hacia un periodismo ciudadano y científico para construir la sociedad del conocimiento.

Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 1 de Abril en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 18 de marzo de 2015

En la búsqueda del bienestar social.

Esta semana comenzó con una mala noticia para quienes valoramos el periodismo real y comprometido con difundir información. Claramente, no puede haber información imparcial, toda información tiene el sesgo de quien la difunde. Sin embargo, debemos reconocer el comprometido esfuerzo que ha realizado Carmen Aristegui y su equipo de colaboradores desde hace varios años.
Todos los días en la mañana tenía la disyuntiva de escuchar la noticias locales o los programas de ciencia matutinos o escuchar las muy interesantes y agudas narraciones, entrevistas o los comentarios de los invitados de Carmen Aristegui. Conocía perfectamente las frecuencias para poder escucharla, ya sea en el D.F. o en Cuernavaca y cuando viajaba también la escuchaba por Internet. Todo el tiempo me era claro que iba a decir cuidadosamente lo que pensaba y mediante preguntas inteligentes hacer que sus entrevistados dieran información.
En artículos anteriores he comentado como el periodismo ciudadano está cambiando la manera en que la sociedad se informa; pero siempre es importante contar con un equipo profesional, crítico y comprometido para informar de la manera más amplia posible, sin restricción de parte de intereses mezquinos.
En esta ocasión, quiero comentar que desde mi perspectiva existen muchos posibles argumentos para que MVS decidiera no permitir más que Carmen Aristegui continuara con el noticiero matutino líder en el país. Todas ellas muestran la mezquindad, egoísmo y avaricia del sector social mexicano que se ha apoderado tanto del ámbito político como del ámbito empresarial. Desde mi punto de vista, el periodismo crítico de Carmen Aristegui sirvió a MVS mientras se discutían las leyes de radio y televisión, pero ahora ya no les interesa mantener posturas críticas a los dueños de esa empresa. Ellos también son parte de la sociedad mexicana; pero claramente tienen una desmedida ansia de poseer sin dejar algo para los demás.
Por supuesto que esta situación me despierta coraje, impotencia e incontrolables deseos de acceso a niveles de decisión para poder transformar los paradigmas actuales. Estos deseos lo plasmo en mi vida cotidiana, tratando de formar mejores personas al dar clases, realizar investigación y formar personas más preparadas y con compromiso social.
Ya es tradicional que mencione aquí algunos textos de personas que han dedicado tiempo y esfuerzo para entender la problemática que nos aqueja y vislumbrar con ello las posibles soluciones.
El día de hoy pensaba argumentar más lo que discutí hace algunas semanas sobre la problemática de la tragedia de los comunes. Con mucho agrado, la semana pasada, recibí un mensaje a mi cuenta de Facebook de Alejandro Pisanty, buen amigo, científico y promotor de un activo y socialmente responsable Internet. El Dr. Pisanty me sugirió leyera otro libro de Elinor OstromUnderstanding Institutional Diversity” para que completara la propuesta de solución a la conformación de instituciones que atiendan la complejidad de limitaciones en los recursos y que al mismo tiempo sean promotoras del bienestar de su comunidad maximizando ese bienestar colectivo. Por supuesto, estas estrategias son diametralmente opuestas a las que estamos sufriendo, donde las reformas estructurales parece beneficiar solamente a los sectores más pudientes. Esto último, Donella Meadows lo denomina acciones que dan más a los exitosos. Para contrarrestar el beneficio individual desmedido propusimos la educación y concientización. A esto el Dr. Pisanty me recordó que debemos definir reglas de uso, aprovechamiento y mantenimiento de los recursos en dos niveles: a) reglas propuestas por la comunidad y b) reglas propuestas por el entorno social de la institución, esto es discutido ampliamente en el libro que me recomendó. Por supuesto Alejandro Pisanty tiene razón y debemos construir estructuras sólidas en los dos niveles. La fortaleza de las reglas comunitarias podría ser suficiente en un entorno cerrado, pero debemos trabajar para construir y fortalecer las reglas externas. Actualmente tenemos en México y en el planeta este tipo de reglas; pero en ambos niveles son muy débiles. En las dictaduras las reglas fuertes son extracomunitarias. Por esta razón considero imperioso empecemos a trabajar colectivamente para definir y hacer respetar reglas con la fortaleza de haber sido consensuadas para que garanticen que los procesos de nuestra vida consigan involucrar equitativamente los ámbitos económicos, sociales, ambientales e institucionales.
Percibo severas dificultades en este camino; pero invito a continuar trabajando para conformar sólidas bases colectivas, por ejemplo: periodismo ciudadano (la iniciativa Mexicoleaks es un claro ejemplo), ciencia ciudadana (estudiando localmente los problemas locales, amalgamando el conocimiento tradicional con el científico) y en general organizaciones sociales para institucionalizar reglas basadas en perspectivas de largo plazo y que su objetivo sea maximizar el bienestar social. Quizá nuestro deseo de un periodismo crítico pueda ser un detonador de actividades colectivas que construyan entes sociales capaces de generar beneficio social que deseamos.

Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 18 de Marzo

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Yo no me canso

Escucha este texto

En estos días he estado hastiado de los inhumanos comportamientos, abrumado por tantas noticias de muertes y corruptelas, triste por el futuro tendencial que amenaza a muchos jóvenes y me he sentido totalmente impotente para cambiar algunas de estas situaciones. En estos días comparto el sufrimiento de muchos mexicanos ante la situación que estamos padeciendo, pero no puedo decir ¡ya me cansé! Mi convicción y compromiso me motiva a seguir trabajando por construir opciones para nuestros jóvenes. La forma y frase con la que Jesús Murillo Karam concluyó la conferencia de prensa, de la semana pasada, anunciando los avances de la investigación en el caso de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa: ¡ya me cansé! es indignante y reveladora de un evidente comportamiento de desprecio por los que claman justicia y no tienen los recursos económicos ni contactos con los que detentan el poder. Aunque nuestro idioma permita decir “ya me cansé” como sinónimo de hartazgo también puede significar claudicación y esto último es algo que no quiero hacer. Por estas razones siempre propongo construir caminos, dar opciones y, lo más importante, busco generar actividades que formen personas capaces de contender con la problemática que nos aqueja.


Por supuesto que protestar y manifestar nuestra indignación son acciones que debemos usar, más en situaciones tan extremas como las que presenciamos ahora. La situación actual, desde mi punto de vista, es producto de una voracidad por conseguir las mayores ganancias en el menor tiempo posible, de la declaración de una guerra sin estrategia, de haber dejado a las instituciones que deben resguardar a todos los mexicanos encargadas de una lucha sin un plan definido con calendario, para no exponerlas a la corrupción, entre otras acciones.
Debe quedar claro que a los miembros de las fuerzas armadas se les ha pedido cambien el paradigma sobre el respeto a la vida que se nos inculca desde pequeños. A ellos se les dice que en caso necesario, de defensa a la patria por ejemplo, ellos tienen la obligación de defenderla incluso matando a otras personas. Claramente, esto implica que actúan bajo órdenes sin mediar juicio alguno sobre la acción de privar de la vida a otras personas. Para ahondar en la discusión de este espinoso tópico sugiero leer el libro “The World until Yesterday” escrito por Jared Diamond. Los libros de Diamond (Armas, gérmenes y acero y Colapso), premio Pulitzer, han cambiado la forma de ver las cosas de varios colegas y son lecturas obligadas para entender nuestro entorno. En el libro que ahora sugiero nos comenta las conductas y conocimientos que podemos aprender de las sociedades tradicionales, antiguas o autóctonas del mundo actual y pasado. Sus propuestas para entender los hechos históricos claramente ayudan a comprender la actual situación. En el libro que sugiero aborda el problema de las “guerras” en diferentes organizaciones humanas, desde las guerras tribales hasta las guerras mundiales.
Por supuesto en este libro, que analiza nuestros comportamientos sociales desde una perspectiva histórica evolutiva, no aborda las guerras sin estrategia y mucho menos las acciones violentas que atentan contra la vida de personas, sin embargo da una argumentación de por qué no es adecuado dejar las fuerzas armadas a cargo de la “seguridad”.
Hoy en México se pretende criminalizar la protesta, pero también otros promueve la violencia. Un arma de doble filo es azuzar a los jóvenes para que se manifiesten y paren las instituciones de educación superior. Desde mi punto de vista, las instituciones de educación pública son el espacio donde la sociedad forma conciencias y personas capaces de transformar la situación actual, no debemos cancelar este espacio. Hace más de 30 años los paros activos eran utilizados para formar, con los jóvenes, brigadas de información. Hoy en día hemos presenciado movimientos sociales que se han gestado y difundido por la Internet. En México hemos observado esta situación, para ejemplo basta el movimiento #yosoy132. Así los jóvenes ahora tienen opciones para difundir la información que hace unos años no teníamos. El periodismo ciudadano es una herramienta que debemos saber utilizar, con ayuda de los periodistas profesionales, para informar lo que sucede a todos los conciudadanos. No considero adecuado cerrar las instituciones ni utilizar medios violentos, las acciones incendiarias siempre quemarán a algunos inocentes, prefiero un camino largo y seguro a uno rápido y con daños colaterales.


Reitero mi convencimiento de que los caminos que incluyan: opciones de largo plazo para los jóvenes, generación de estas opciones basadas en el conocimiento, tanto científico como tradicional, y acciones que antepongan el beneficio social al individual conforman las trayectorias que debemos impulsar colectivamente. Digamos ¡yo no me canso!

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 12 deNoviembre

miércoles, 15 de agosto de 2012

Ciencia y Deporte


Ya terminaron los juegos olímpicos y con ello retornamos a nuestra vida cotidiana. La medalla de oro ganada por el equipo de futbol dio alegría a muchísimos mexicanos, lo mismo que las otras dos medallas en tiro con arco (plata y bronce), clavados (dos de plata y una de bronce) y la de taekwondo (bronce); pero no deja de llamar la atención que México ocupa un lugar muy diferente en el medallero olímpico con respecto al lugar que ocupa su economía. México ocupó el lugar 39 en la lista de medallas, en cambio ocupa el lugar 14 entre las economías del mundo. Desde el punto de vista del desarrollo científico, México ocupa el lugar 31 en la lista del banco mundial. La pregunta surge inmediatamente, ¿habrá alguna relación entre lo que pasa con el deporte y la ciencia en México?
Primeramente, notemos que tanto el deporte como la ciencia son actividades características de los seres humanos, ningún animal conocido hace ciencia o practica deportes, así, éstas son actividades netamente humanas. No debemos confundir estas actividades con el juego que sí es practicado por muchos animales. Estas dos actividades requieren de un entrenamiento especial para poder desarrollarse con plenitud, aunque todas las personas tenemos la capacidad para realizarlas, y deberían fomentarse en toda la sociedad. El hecho de que el futbol sea utilizado por los medios masivos de comunicación como un medio para obtener ganancias multimillonarias contrasta con la mayoría de los otros deportes que son marginados y no se promocionan en forma similar. En México, las ligas profesionales de basquetbol o de voleibol no pasan por la televisión, tampoco se hace con los eventos nacionales de atletismo, esgrima, tiro con arco y demás. Todas estas actividades deportivas pasan desapercibidas en los grandes medios masivos de comunicación.
Situación similar sucede en con los sucesos científicos. Los congresos o hallazgos científicos no son reseñados con amplitud en los medios masivos de comunicación. Es más, es notorio que la obtención de medallas de oro, plata o bronce en las olimpiadas internacionales de matemáticas, física, química y biología por jóvenes mexicanos no es contemplada como buena noticia, aunque sea un logro indiscutible de nuestros jóvenes. Los actuales medios masivos de comunicación filtran la información y limitan la difusión de otros aspectos importantes.
Desde mi punto de vista, es muy importante promover las actividades deportivas entre la población; pero no sólo en la forma contemplativa, al mirar los deportes en la televisión, sino como una forma participativa para propiciar la salud individual y la cohesión social. En este mismo tenor, es importante promover la ciencia participativa o ciencia ciudadana para generar el conocimiento de nuestro entorno que permita resolver los problemas locales que nos aquejan.
Claramente, la ausencia de estas actividades en México se debe a la poca participación de la sociedad en ellas, tenemos muy pocos deportistas, tanto en los ámbitos amateur como profesional. Lo mismo decimos de los científicos: de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en un país de 100 millones de habitantes debe haber al menos 80 mil científicos y en México el Sistema Nacional de Investigadores tiene menos de 20 mil miembros. Por esta razón, tanto el sector público como el privado tienen una deuda con la sociedad y requieren contratar más deportistas y científicos. Si leyeron bien, debe haber más deportistas profesionales y esto requiere que los empresarios empiecen a invertir en el deporte y las instituciones públicas también pueden actuar para promover estas nuevas actividades económicas que están siendo olvidadas. De manera similar, los empresarios están perdiendo nichos de negocios al no contratar científicos que podrían impulsar negocios de alto valor agregado. Por supuesto, el sector social también tiene rubros de acción, las organizaciones sociales pueden promover el deporte entre la población, así como estudios científicos del entorno inmediato y conjuntarlos para promover el bienestar social y la cohesión social.
Además, el trabajo colaborativo entre científicos, entrenadores y deportistas da frutos tanto individuales como sociales, para abundar en esto recomiendo ampliamente ver la Charla que sostuvo Javier Careaga Tagüeña con científicos el pasado 2 de agosto en donde se relata cómo la interacción entre la ciencia y el deporte propicia avances en ambas direcciones.
Termino invitando a los medios de comunicación locales para que redoblen sus esfuerzos en la difusión de los logros deportivos y científicos entre sus comunidades, aspecto que los grandes medios de comunicación han olvidado. Aunque es labor de todos hacer deporte y ciencia.


Este artículo fue publicado el día 15 de Agosto

miércoles, 4 de julio de 2012

Ante los monopolios la participación

Después del torbellino de mensajes cortos (spots) y de información, tanto manipulada como desinteresada, que nos abrumó por los últimos 6 meses, las elecciones nacionales parecen dar un resultado que a todas luces está conduciendo a la decepción de la mayoría de los mexicanos. Claramente el resultado preliminar de las elecciones presidenciales deja contento a menos del 40% de los electores que votaron. Tengo que aclarar que estoy escribiendo estas líneas antes de que el resultado sea válido. No creo que el error en el conteo pueda ser mayor al que hubo en las elecciones pasadas y entonces no alcanza a cambiar los resultados preliminares. Si cambiara el resultado y el que ahora es segundo fuera el primero también más del 60% de la población no estaría contenta. Esta situación es una realidad, es decir, tenemos un país dividido y es necesario generar los acuerdos a largo plazo que nos ofrezcan una visión de país, es obvio que no la tenemos. Abro un paréntesis para comentar que en Morelos ganó la invitación a la construcción de una nueva visión con la participación ciudadana. Invitación que fue aceptada por un grupo importante de ciudadanos morelenses.
Tengo que decir que vivimos en un país donde la falta de educación es un hecho, padecido por una gran mayoría, los hombres y mujeres, adultos y jóvenes son presa fácil de mentiras. Por ejemplo, en Morelos el día de la elección salió publicado una apócrifa portada de un periódico local anunciando que Graco Ramírez renunciaba a su candidatura. Este tipo de actitudes ilegales de publicación de información falsa, de compra de votos, el ocultar hechos, la mentira en general que todavía encontramos en muchos lugares del país (basta ver el lacerante video con falsas promesas a los más necesitados que se presenta abajo) son acciones que realmente decepcionan, desilusionan y lastiman profundamente a la sociedad y, por supuesto, no permiten la construcción de un ideal de bienestar común.

Estos vicios que van de la mano con la ignorancia y el hambre solamente resuelven en el corto o cortísimo plazo algún problema de los que los comenten o propician; pero condenan a la mayoría de la población a vivir sin bienestar. Estos hechos son algunas de las limitaciones de la democracia representativa a la que aspira la actual situación, que en mi opinión no podrá resolver la problemática nacional ni la local. El que no podamos definir un acuerdo de largo plazo, una visión de nuestro futuro, se relaciona con la tradición no democrática que padecemos y la anulación de todos los esfuerzos por fomentar la participación informada. Desde mi punto de vista el camino para resolver este problema ya fue señalado, la participación ciudadana informada es la opción para corregir de entrada esas limitaciones. La irrupción del movimiento #yosoy132 introdujo frescura, opciones y esperanzas en el ámbito político nacional y lo que redundó en cambios en algunas regiones. Por ejemplo, para vigilar estas elecciones se crearon movimientos ciudadanos, algunos desde las instituciones de educación superior, que condujeron acciones para denunciar las irregularidades (http://www.contamos.org.mx/ y http://fotoxcasilla.mx/ ). Esto aunado al periodismo tuitero y participación en las redes sociales de muchos ciudadanos generó acciones que permiten ahora evidenciar errores o delitos donde se cometieron. Estas acciones deben ser vistas como un éxito de la ciudadanía. La importancia que tiene el que hayamos podido organizarnos para cuidar el voto, que nos hayamos podido comunicar en forma alterna a los monopolios de la información es un verdadero logro. Uno de los principales problemas que nos aquejan es el control y manipulación de la información desde los monopolios de la televisión y la prensa; pero existen opciones reales, las multicitadas redes sociales, la Internet a través de sus formas escritas o de multimedia (periódicos, radio y tv por Internet) y la prensa local. Estos periódicos que parecen secundarios en el ambiente nacional son los principales recursos de las comunidades, pueblos, ciudades, estados para poder informarse y poder decidir informadamente. Cada día es más importante el papel que pueden jugar estos medios para la participación ciudadana. El compromiso social de los periodistas de estos medios debe motivar la información y la participación ciudadana en la definición de las soluciones a la problemática que nos aqueja. Los dueños de los periódicos locales tienen la opción de elegir la miniimitación del control y la manipulación de la información que hacen los medios nacionales o convertirse en promotores de la toma de decisiones con base en el conocimiento. La primera opción es un negocio rápido, pero la segunda es una selección con generosidad, visión de largo plazo y de compromiso con sus lectores al mismo tiempo que establecerá un negocio para varias generaciones. Quiero recordar la respuesta que dio el Premio Nacional de Periodismo Miguel Angel Granados Chapas ante la pregunta: ¿en el mundo moderno hipercomunicado, cuál es el papel de los periódicos locales? Su respuesta fue: "La de informar de los grandes problemas que afectan a las localidades, pero que parecen irrelevantes para lo global." La importancia de la participación ciudadana puede ser potenciada desde los periódicos locales, en el sentido de actuar local pensando en lo global. Con una visión optimista en estas elecciones hemos aprendido que la participación ciudadana puede competir contra los intentos de manipulación, quizá en este primer intento no se tuvo un éxito total, pero considero vamos en el camino correcto hacia crear un entorno informado y participativo. Al menos en Morelos estamos trabajando para ello. Una versión resumida de este artículo fue publicada el día 4 de Julio en la UNIÓN de Morelos

miércoles, 16 de mayo de 2012

Periodismo tuitero

Claramente la Internet ha cambiado la forma de comunicarnos, hace algunas décadas la televisión fue el agente del cambio. En aquella ocasión el cambio fue para propiciar la unidireccionalidad de la difusión de la información. Desde una oficina o un grupo de agencias se podía difundir la información deseada a millones de personas. De esta manera el control de la sociedad podía ser centralizado y más efectivo en un sentido.
En la actualidad con la aparición de sistemas de comunicación bidireccional donde podemos comunicarnos entre ciudadanos en una forma distribuida, prácticamente desde cualquier parte del mundo a todo el mundo estamos imponiendo cambios en nuestro entorno, modificándolo, haciéndolo, conformándolo, esto al estilo tuitero lo escribió Alejandro Pisanty "@apisanty: chatear, estudiar, buscar noticias, subir fotos, bajar películas, subir tareas, es **hacer** Internet". La posibilidad de compartir información a través de la Internet es una realidad a nuestro alcance. Nuestro uso cotidiano de los teléfonos celulares, las tabletas, las computadoras, en fin, de las herramientas de telecomunicación hace la Internet.
Cuando las personas suben toda clase de archivos a la Internet posibilitan que surjan infinidad de fuentes de información. De esta manera, el control de la información es cada vez más difícil. Ejemplos en África se dieron el año pasado, y en estos días se están dando en nuestro país. En la redes sociales, en particular facebook, Twitter y google+ se han convertido en lugares donde los ciudadanos comparten información con una velocidad vertiginosa. En un momento, con un celular se toma un video de una rechifla a algún político en alguna institución de educación y se sube a youtube en el siguiente instante se tuitea la dirección y en cuestión de minutos la noticia se esparce en forma viral en la red y prácticamente está al alcance de todos. Es más, cuando, varias personas suben el mismo evento desde distintos ángulos, la información adquiere características cercanas a la independencia de la fuente y, por lo tanto, es sustancialmente distinta que cuando se observa desde la perspectiva impuesta por los medios masivos profesionales.
Dada esta capacidad de flujo de información resulta insultante que algunos medios de comunicación tradicionales insistan en relatar los hechos en una forma totalmente alejada a la realidad. Un amigo periodista me ha señalado constantemente que mientras la televisión, la radio y algunos periódicos responden a intereses políticos o económicos, las nuevas formas de comunicación tienen posibilidades de escapar a las presiones de estos intereses. La televisión por Internet, dada que no es una concesión del gobierno, es una vía unidireccional que puede ayudar a la comunicación bidireccional de las redes sociales. La herramienta de youtube es una de las formas más simples de comunicar hechos. Las ideas pueden ser comunicadas y los escritos con análisis profundos son recomendados usando solamente 140 caracteres.
Cuando una sociedad se percata que los medios tradicionales no difunden los hechos como se perciben en el entorno comienzan a crear sus propias maneras de comunicación y, en estos momentos, ésa es una de las alternativas usadas por muchísimos ciudadanos que a través de Twitter, facebook, google+, youtube dan a conocer lo que vieron o sufrieron. Los medios deben estar atentos o pueden quedar relegados de esta vorágine de información. Esta situación ha sido entendida por algunas empresas de comunicación que ya utilizan el envío de reporteros para transmitir en vivo sucesos que deben ser conocidas por todos. Es más muchos periódicos ya mandan sus encabezados por el Twitter.
Aunque considero que el término tuitero ha sido usado en forma despectiva, por ejemplo el año pasado se mencionaba despectivamente a los tuiteros de Veracruz por haber propagado aseveraciones falsas, es posible el papel de los tuiteros se esté revalorando. Ahora hemos observado la ausencia de ética en periodistas profesionales con aviesas intenciones al propagar falsas noticias; pero la comunidad tuitera inmediatamente los desenmascara, por ejemplo J.M. Valero cuestiona contundentemente a P. Ferriz: @esvalero RT @PedroFerriz: "Balacera en Polanco. Tres muertos. La familia michoacana" -> Terrorismo para ocultar los abucheos en la Ibero? Es más M. Ebrad solicitó un desmentido de este mensaje: @m_ebrard: "Pedro Ferriz seria buenísimo verificaras tu información antes de enviarla, toda es falsa, no la vas a desmentir?" Creo que el tuiteo ha comenzado a valorarse y más en estos tiempos electorales donde el sector gobernante ha querido imponer una versión parcial de los hechos. La posibilidad de que a través del tuiteo se señalen artículos de análisis, reseñas noticiosas, videos etc. está cambiando el periodismo mismo y modificando el quehacer de los periodistas hacia el periodismo ciudadano. Cada vez hay más bitácoras con opiniones, con información, videos en youtube, canales de televisión por Internet, periódicos en línea, etc. que proveen información diferente información con ángulos diversos. Claramente, sólo nosotros sabemos hasta donde queremos ir. El periodismo participativo nos abre las puertas para informar e informarnos y con ello decidir; en este sentido el periodismo tuitero es un elemento más.
Quiero terminar con una frase al estilo tuitero donde manifiesto mi preocupación del riesgo que corremos al no atender los reclamos sociales: “Una gota derrama un vaso lleno. Maximizar ganancias suprime el bienestar de todos. México está lleno de inequidades y pocos tienen bienestar

Una versión resumida de este artículo fue publicada el día 16 de Mayo en la UNIÓN de Morelos