miércoles, 24 de enero de 2018

La reducción de la basura es una responsabilidad compartida


El manejo de la basura en Cuernavaca (y en la mayoría de las poblaciones de nuestro país) es uno de los problemas que más nos afectan. El manejo adecuado de los desechos sólidos urbanos (como se le llama a la basura antes de revolverla y que sea un problema prácticamente sin solución) es una de las problemáticas que parecen no resolverse al paso de las administraciones municipales. Muchos habitantes de Cuernavaca recordamos las calles llenas de basura en el año 2006 y la indiferencia del gobierno municipal de aquella época. Recuerdo que tampoco el gobierno estatal actuó con diligencia; sino más bien esperó a que asumiera la presidencia un correligionario de partido. Ya en el 2007 se otorgó un contrato a una empresa para la disposición final de la basura. Recuerdo muy bien que un grupo de ingenieros y científicos le propusimos al entonces presidente municipal electo (octubre 2006) un plan para el manejo de los residuos sólidos urbanos de la ciudad que involucraba la valorización de esos residuos y la capacitación para todas las personas de la ciudad. La idea era realmente manejar los residuos desde los hogares y disminuir su volumen al tiempo que se generaba una conciencia sobre la responsabilidad de la ciudadanía en la generación de la basura. En otras palabras un plan de gestión integral de los residuos para no convertirlos en basura. Sin embargo, no le interesó conformar comités ciudadanos, ni crear conciencia en la población, ni involucrarse en la solución de largo plazo; sino que dio un contrato a una empresa y se lavó las manos.
Las administraciones vienen se van y no resuelven los problemas, mientras nosotros, los ciudadanos, no tomamos conciencia de lo que podemos hacer y menos nos percatamos que con acciones a nuestro alcance podemos cambiar la problemática de la basura.
Existe conocimiento de frontera que indica la forma en que podemos resolver la problemática de los residuos sólidos urbanos para disminuir sus efectos negativos. En la literatura científica, en revistas especializadas y de acceso libre para toda aquella persona con Internet, existen reportes que nos indican los beneficios de un manejo integral de estos residuos. En estos estudios se ha encontrado que con frecuencia, el uso de estrategias específicas de bajo costo reduce la cantidad total de desechos y que estas estrategias se asocian principalmente a la identificación, recolección separada y compostaje de residuos orgánicos específicos, tales como los rechazos o sobrantes de vegetales y frutas en los mercados de alimentos y actividades de jardinería urbana, en este trabao se puede encontrar resultados para una población ecuatoriana que define estrategias de manejo para zonas urbanas o rurales. Otro estudio, realizado en China, nos ilustra sobre la necesidad de caracterizar los residuos para poder diseñar las estrategias adecuadas para su manejo posterior. De este último estudio se desprende la urgente necesidad de que en neustro país realicemos estudios, quizá de ciencia ciudadana, para que nosotros mismos conozcamos y diseñemos estrategias adecuadas para el manejo de nuestros residuos y no los convirtamos en basura. En el CRIM de la UNAM, en el Campus Morelos, se desarrollan proyectos de esta índole que analizan los residuos generados en las entidades académicas y se proponen estrategias para contar en el futuro con instalaciones que generen cero basura.
Déjenme hacer un recuento histórico. En la prehistoria las personas tenían actividades de cazadores recolectores, es decir, todas las personas de aquella época colectaban frutas o cazaban o pescaban, se alimentaban y dejaban las cascaras o desechos de los animales en su diario camino. Podemos decir que lo natural para las personas es desechar inmediatamente lo que ya no necesitan, sin preocuparse si esta forma de proceder causará daños, solo tirarlo. Quizás esto es lo que propicia el uso indiscriminado de productos desechables. Sin embargo, hoy sabemos que los desechos pueden causar daños a nuestro entorno y a nosotros mismos y tenemos que cambiar ese comportamiento verdaderamente primitivo. Con base enlos estudios científicos, sabemos que el arroar los desechos puede dañar nuestro entorno y algunos desechos no pueden ser incoporados nuevamente al ambiente natural rápidamente.
La reflexión sobre: a) cuál es el proceso que siguen estos productos desechables o b) qué pasa con los residuos sólidos que mandamos a la basura o c) qué pasa con las aguas que enviamos al drenaje, etc., conduce a conocimiento. Al tomar conciencia de que los procesos necesarios para que estos desechos no afecten a nuestro entorno, a otras personas o a nosotros mismos, habremos comprendido que estos procesos son difíciles de conseguir y más cuando revolvemos todos los desechos. Al revolver estamos mezclando desechos que requieren diferentes tratamientos para su reincorporación al ambiente natural. Por estas razones, se ha considerado muy conveniente reciclar, reusar y reducir estos desechos. Verdaderamente es más fácil procesarlos en el lugar donde se producen y considerar que todo producto pueda cumplir con estas premisas. Quizás algún especialista en manejo de residuos dirá que ya existen procesos más avanzados; pero estas 3R son un muy buen comienzo.
Hace siglos, quizá milenios, las personas no conocían las consecuencias de muchos de sus actos; hoy en día nosotros los conocemos y considero una obligación actuar de forma tal que no perjudiquemos a nuestros vecinos o a otras personas o a otras especies y menos a quienes todavía no han nacido y pueden sufrir daños causados por los desechos de lo que hoy utilizamos.


Una versión previa de este artículo fue publicada el día 24 de Enero en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Construir lo posible con el adversario.

Se avecinan tiempos complicados. En el año 2018 se realizarán elecciones federales y muchas estatales en nuestro país. En este inicio del proceso electoral hemos observado que el agua y el aceite se asocian sin afinar los puntos álgidos en cuanto a las visiones del futuro. Las agrupaciones políticas en nuestro país parecen no tener las intenciones de construir una visión de país, sino solamente ponen atención en los mecanismos que pretenden asegurar la captura de votos por clientelismo; sus estrategias conducidas para obtener votos no difieren mucho de las estrategias seguidas en otros países y que han terminado con gobiernos discriminatorios que promueven el enriquecimiento de unos cuantos.
Esta situación no es privativa de nuestro país, sino parece ser una característica de la sociedad en la que estamos viviendo.
Ante estos hechos, me pregunto: ¿estamos las personas condenadas a no poder definir una estrategia basada en el conocimiento que permita construir, con una visión de largo plazo, un futuro donde se compartan los beneficios, las obligaciones, los costos sin comprometer la viabilidad del desarrollo de otras sociedades y especies animales o vegetales?
Mi visión optimista de la vida me orilla a contestar que no a esta pregunta, y me conduce a proponer estrategias para construir ese futuro donde el bienestar social impere, en lugar del beneficio para unos cuantos como hasta ahora ha sido.
En este sentido en estos textos retomaré algunos temas de discusión para abonar a las posibles soluciones.
Tomaré un ejemplo de la ciudad donde vivo y comentaré sobre el transporte. Primero notemos que el Paso exprés en Cuernavaca fue reabierto, después de haber reparado el famoso socavón, y que hubo ligeras modificaciones sobre la forma de utilizarlo. Hoy se permite el uso de los carriles centrales a la población que viaje entre los extremos norte y sur. Anteriormente los habitantes de la ciduad de Cuernavaca no podían utilizar los carriles centrales que eran totalmente reservados para los vehículos totalmente de paso hacia la Ciudad de México o hacia Acapulco. Esta opción era una de las múltiples sugerencias que se habían propuesto. A pesar de este punto a favor, durante la revisión se hizo evidente que hay segmentos del paso exprés que no cumplen con los mínimos requisitos de seguridad y se han cancelado carriles en algunos tramos; así no todo el tramo del paso exprés tiene tres carriles laterales. Con estos breves hecho, los cuernavacenses tenemos la posibilidad hoy de discutir y con ello definir una verdadera solución modificando la funcionalidad de esta vía de comunicación. Considero podemos proponer verdaderas alternativas que modifiquen el actual modo de operación mediante una discusión amplia con actores sociales, científicos y gubernamentales.


Antes de dar soluciones específicas comentemos sobre el futuro del transporte. En los últimos años hemos recibido las noticias de la experimentación con vehículos autónomos. Sí parece que los automóviles, finalmente, serán autónomos y en un futuro posiblemente carecerán de conductores. Una posibilidad es la implementación de sistemas de vehículos autónomos compartidos (seguramente eléctricos) que brinden servicio puerta a puerta fomentando el transporte individual. Sin embargo debemos reconocer que hoy el transporte de las personas se realiza mayoritariamente mediante el transporte público y la tendencia en la ciudades es el fomento al uso de metros o sistemas de autobuses rápidos (bus rapid transport, BRT). Con estas alternativas habría que discutir sobre la importancia de fomentar también el sistema de transporte individualizado basado en vehículos autónomos eléctricos dotados de inteligencia artificial y con uso de la robótica. Cada vez más podemos ver diferentes opciones técnicas como la propuesta de vehículos que giran el eje de las llantas para poderse estacionar sin la típica maniobra de usar la reversa, sino que solamente cambiando perpendicularmente la dirección del giro de las llantas tomen el espacio mínimo requerido para su perfecta colocación. Mientras un vehículo autónomo está parado puede recargar sus baterías y mediante un sistema análogo al de UBER o Cabify responder rápidamente a su siguiente servicio. Aunque estas últimas alternativas tienen ventajas sobre el actual sistema en el futuro su implementación requerirá de la construcción de nuevas vías para los vehículos y propiciará seguros congestionamientos.
Estos son ejemplos de los temas que debemos discutir. Las bondades y limitaciones de los actuales sistemas de transporte. Seguramente la combinación adecuada de BRT o metros con alternativas simples de movilidad de estos sistemas masivos a los destinos finales serán opciones para la mayoría de los lugares. Un punto importante a considerar es que cada día la edad promedio de las personas aumenta y así será por algunas décadas más, dada la distribución etaria de la población, y esto implica que el transporte masivo también contemple sus necesidades. El diseño de conexiones amigables para todas las diferentes capacidades es importante. Además podemos considerar el transporte mediante bicicletas con asistencia eléctrica o motos en los tramos finales.
Para construir verdaderas soluciones necesitamos contar con datos y podemos empezar a trabajar propiciando que los datos de hoy sean libres. Por ejemplo, los actuales sistemas de ayuda a los conductores (Waze, Maps de Google, o los servicios de UBER y Cabify, etc.) generan una inmensidad de datos que esperan ser analizados; aquí hay tareas para las instituciones de educación e investigación en colaboración con empresas para analizarlos (minarlos) y ofrecer alternativas de movilidad con base en conocimiento.
El transporte público puede también personalizarse, esto parece contradictorio, pero como ejemplo podemos mencionar a Jetty, una compañía de transporte público personalizado que opera en la Ciudad de México, ofreciendo transporte mediante una aplicación con rutas generadas con base en la demanda optimizando los recorridos.
Lo anterior invita a reflexionar sobre las posibilidades de solución de la compleja problemática, que puede cambiar rápidamente, es posible que en 20 años los avances tecnológicos posibiliten otras soluciones. Quizá debamos discutir estas posibles soluciones en lugar de discutir sobre alternativas en las elecciones, desde mi perspectiva debemos enfocarnos más en construir lo posible con adversario que en destruir su visión.

Una primera versión de este artículo fue publicada el día 20 de Diciembre en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El futuro de energías renovables está en nuestras manos


El año 2016 fue el más caliente del mundo registrado, superando 2015 y marcando el tercer año consecutivo de temperaturas promedio récord. Es decir estamos rompiendo el récord de año más caliente cada año. De hecho, de los 17 años más calientes de la historia, 16 han ocurrido en el siglo XXI. Tal como están las cosas, el mundo está en camino de perder los objetivos establecidos en el Acuerdo de París, con casi 1°C de aumento de la temperatura media mundial que hemos presenciado desde la era preindustrial. Por la actividad humana hemos incrementado la temperatura del planeta en forma constante cada año. Para mantenerse dentro de los límites acordados del Acuerdo de París, el mundo solo puede permitirse entre 0,6°C y 1,1°C de calentamiento promedio adicional. En concordancia con este acuerdo, los compromisos de los países, o contribuciones determinadas a nivel nacional, podrían iniciar un descenso de las emisiones en los próximos años; pero no son suficientes para alcanzar los objetivos climáticos. Así que los esfuerzos deben ser fortalecidos y solamente pueden ser satisfechos si empezamos a actuar desde lo individual hacia lo global. Para mi es claro, que los esfuerzos gubernamentales o centralizados han mostrado su ineficiencia y se requiere el compromiso de cada uno de los individuos y para ello es necesario una apropiación del conocimiento de que las actividades de cada persona afecta en lo global.
Es importante conocer que alrededor de dos tercios de las emisiones de Gases de efecto invernadero provienen de la producción y el uso de energía, lo que coloca al sector energético en el centro de los esfuerzos para combatir el cambio climático. Los sectores más grandes emisores de CO2 son la generación de electricidad y la industria, que en conjunto son responsables del 65% de todas las emisiones de CO2 relacionadas con la energía en la actualidad. El 35% restante proviene del transporte, los edificios y la calefacción urbana. Por esta razón, si nosotros nos comprometemos a generar nuestra propia electricidad en el ámbito de nuestro hogar u oficina o industria estaremos contribuyendo sustancialmente a la solución del problema.
El sistema eléctrico actual evolucionó durante muchas décadas con combustibles fósiles en forma centralizada puede ser transformado en uno verdaderamente distribuido. Las nuevas tecnologías de generación de energía requieren un nuevo sistema de electricidad que sea flexible y permita la integración de fuentes variables, como la energía solar y eólica.
La generación de electricidad a partir de estas energías renovables variables fluctúa de acuerdo con la disponibilidad de recursos y puede no coincidir con la demanda. Esto puede causar dificultades para igualar la oferta y la demanda, lo que requiere flexibilidad para enfrentar la variabilidad.
De acuerdo a la opinión de IRENA (Agencia Internacional de Energías Renvables), la participación de la energía eólica y solar en la generación de energía aumentaría al 52% para el 2050, requiriendo una variedad de opciones de flexibilidad para garantizar la estabilidad de la red, incluida la fijación del precio del tiempo de uso, la adaptación de diseños de mercado y nuevos modelos comerciales y de financiamiento.
La generación flexiblilizada y en disminución de combustibles fósiles y la respuesta del lado de la demanda también pueden aumentar la adaptabilidad, lo que permitía mayores porcentajes de energías renovables variables. La integración de microrredes inteligentes en ámbitos locales es una de las tareas pendientes. Una opción de flexibilidad a menudo discutida es el almacenamiento, que hoy en día tiene diversas variantes. En la actualidad, existen alrededor de 4 700 gigavatios hora (GWh) de almacenamiento de electricidad, 96% de los cuales provienen de centrales hidroeléctricas con rebombeo, es decir, hidroeléctricas que en las horas de mayor insolación o de mayor viento rebombean el agua hacia arriba de la presa para poder usar su caida para producir más enerǵia eléctrica.. De acuerdo con IRENA, se esperan 11 900-15 300 GWh de almacenamiento de electricidad para 2030, con solo el 51% de la hidroalmecenamiento. También con las posibilidades que plantea el almacenamiento por batería promedio de 50 kilovatios hora (kWh) en vehículos eléctricos, podrían proporcionar unos 8 000 GWh de almacenamiento para 2030.
El costo de almacenamiento de energía por baterías puede hacerse en forma individual y cada día disminuye; de tal manera que en los próximos años no solamente la generación eléctrica con fotovoltaicos será más barata, como lo es hoy, sino el almacenamiento con baterías será más barato.
Las opciones se están construyendo, hay alternativas económicamente viables hoy o estarán presentes en el corto plazo, solo resta la decisión que debemos tomar individualmente y en colectivo. Impulsemos el uso de las energía renovables con nuestro ejemplo y tomemos el futuro en nuestras manos.


Este artículo fue publicado el día 6 de Diciembre en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Necesitamos compartir información en la Internet

En esta época, donde muchas personas podemos tener acceso a información en cada momento sobre los temas que más nos interese en ese instante es de vital importancia también generarla. Por supuesto que alguien puso disponible esa información a la que tenemos acceso y el sesgo que le imprimió a la forma de compartirla nos influye. Este sesgo es algo inevitable, al compartir información plasmamos la personal forma de ver las cosas a través del cristal con que las miramos. Por esta razón es importante que muchas personas contribuyan y generen información en la Internet. En particular, Wikipedia es uno de los esfuerzos globales que apunta hacia la democratización de la información disponible en la Internet. En ella podemos leer los textos escritos por múltiples plumas, sí, cada texto que leemos en Wikipedia puede ser el resultado de la contribución de muchas personas que en forma altruista decidieron contribuir a que todos tengamos acceso a una información en particular. Cada uno de nosotros podemos contribuir escribiendo en Wikipedia, de hecho esta posibilidad fue una de las primeras críticas de algunos académicos sobre la poca confiabilidad de los textos que leemos en esta fuente; pero a lo largo de los años se ha convertido en una de sus principales fortalezas. La posibilidad de editar libremente los textos ha provocado que su contenido cada vez se aproximen más a una objetividad consensuada en el momento histórico. Por supuesto, el consenso de quienes tienen acceso a Internet.
Hoy quiero llamar la atención sobre el hecho de que los mexicanos no subimos información en proporción a la población que tenemos. Por ejemplo, los españoles suben mucho más información que los mexicanos en términos relativos a su población.
De hecho, hay mucho más youtubers españoles que mexicanos. Para aquellos que no estén familiarizados con este término, un youtuber es una persona que sube videos frecuentemente a youtube y comparte información; también hay youtubers que comparte chistes u otro tipo de contenido. Por otro lado, también hay mucho más blogers españoles que mexicanos, los blogers son personas que suben contenido escrito o fotográfico a la Internet.
Con esta actitud de no compartir información al mundo estamos dejando que la información disponible tenga sesgos y puntos de vista que no reflejan las peculiaridades de nuestro entorno social y ambiental. Considero que no solo debemos usar la Internet para bajar información, como casi todos los mexicanos hacemos; sino también para compartir contenido con nuestras visiones y peculiares formas de entender nuestro entorno y el mundo mismo.
En esta forma de actuar debo enfatizar el esfuerzo que hacen los grupos de TEDx que de forma altruista y sin fines de lucro organizan eventos para compartir información de calidad y con calidad mediante la plataforma de youtube. En particular, me gustaría reconocer al equipo de TEDxCuauhtemoc que en el pasado mes de septiembre organizaron un evento en el teatro Esperanza Iris de la Ciudad de México. En ese evento se reunió a personas con deseos de compartir y hoy podemos encontrar en su plataforma en youtube los videos de esas presentaciones. El cuidado en la revisión de los guiones y del asesoramiento profesional en la forma de presentar son las características de este equipo fundamentalmente constituido por mujeres empoderadas de acción.
Con este breve texto los invito a, de forma altruista, compartir información útil en la Internet; ya sea en formato escrito o videos o audios y, en segundo lugar, a visitar sitios de calidad informativa como TEDxCuauhtemoc y todos los sitios de TEDx mexicanos, ahí encontraremos información útil y transmitida con profesionalismo. Por supuesto, también puede haber youtubers o blogers profesionales que obtengan ingresos a través de sus contribuciones.
Recordemos que al visitar y difundir en nuestras redes sociales estos contenidos los premiamos y colocamos en un lugar más visible en la Internet, con ellos estaremos difundiendo nuestra particular forma de ver las cosas en un contexto global.

Este artículo fue publicado el día 29 de Noviembre en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Los retos de las edificaciones sustentables

Una de las actividades que más se están haciendo en diferentes ciudades es construir grandes edificios. Muchas personas tienden a querer trascender mediante la construcción de grandes edificaciones para dejar muestra de que estuvieron por este mundo. Sin embargo debemos preguntarnos si es adecuado incrementar la densidad de viviendas o de oficinas con ese tipo de edificaciones.
El día de hoy quiero invitarlos a reflexionar sobre este punto. Hay varios dilemas en cuanto al tamaño de las edificaciones. Parece ser que una gran casa donde solo habite una familia puede ser un indicador de problema social de inequidad en cuanto haya muchas familias que solamente tengan unos cuantos metros cuadrados para su casa o departamento. También puede ser un indicativo de un uso privado bienes como los espacios, la energía y el agua, por ejemplo, que bien pudieran compartirse o aprovechar las bondades de un uso colectivo y pago compartido por estos bienes.
En algunas ciudades en el mundo han tratado de resolver este tipo de dilemas construyendo edificios que comparten áreas verdes, de esparcimiento, agua y muy recientemente energía. Sin embargo, no puedo encontrar un estudio profundo de cómo debería ser una edificación que minimizara los impactos nocivos a la sociedad y al ambiente considerando un costo económico aceptable, además de concebir una organización interna que prevea la resolución de conflictos. Es decir un estudio que contemple las cuatro dimensiones de la sustentabilidad: natural, económica social y organizacional.
Primeramente debemos considerar que el tamaño de estas edificaciones debería ser diferente y en concordancia con la localidad. Veamos algunos ejemplos: la disponibilidad de agua es una de las condicionantes más importantes. Lo ideal sería que esa edificación contara con un sistema de tratamiento de agua que permitiera la recarga de los mantos acuíferos o de las fuentes de agua superficial que utilizara; no solo captación de agua de lluvia sino un sistema de utilización del agua que permitiera su retorno futuro al sistema natural sin causar afectaciones a otras personas o especies. Así el tamaño de las edificaciones dependerá de la cantidad, calidad y posibilidad de tratamiento del agua, de toda la gestión del agua que es diferente en cada localidad. Otro ejemplo sería contemplar energía asequible y renovable para todo el funcionamiento de la edificación. Se imaginan contar con casas, departamentos, escuelas, oficinas, o industrias que generen la energía necesaria para su funcionamiento. Por supuesto esta demanda debería considerar que la altura de los edificios impide que los vecinos puedan aprovechar tanto la energía solar como la eólica; ya que los edificios altos son barreras para el sol y el viento; así se debería determinar alturas máximas para las edificaciones cercanas o espacio libre para no afectar a los vecinos.


Con estos ejemplos considero debe quedar claro que la determinación de un tamaño idóneo para una edificación debe ser en concordancia con el lugar físico y debe contemplar aspectos ambientales y de organización para poder propiciar un beneficio social.
Estamos en un momento en la historia donde, dado el avance en el conocimiento, sabemos del resultado nocivo o beneficioso de casi todas nuestras actividades y acciones. Por esta razón debemos definir normas adecuadas para la convivencia entre las personas y con otras especies animales o vegetales. Una hecho irrevocable, es que estos animales o vegetales no conocen el resultado de sus acciones en el largo plazo, esto ha sido así también para las personas y solamente en el último siglo es cuando los avances en el conocimiento han permitido que conozcamos los impactos que causamos al ambiente o a otras pesonas o a otras especies.
Con estas frases solamente los invito a reflexionar sobre el punto de diseñar verdaderas edificaciones sustentables, por supuesto se deben contemplar las acciones para el tratamiento de los desechos sólidos generados por los usuarios y muchos otros aspectos, pero todos ellos considerando las cuatro dimensiones de la sustentabilidad.
Dediquémonos a amalgamar el conocimiento científico con el tradicional para definir una trayectoria para contar con edificios sustentables.

Una vversión previa de este artículo fue publicado el día 22 de Noviembre en el periódico la Unión de Morelos.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Después de los sismos las oportunidades

Hace dos meses que en el sur del país se sufrió un sismo que causó daños en Oaxaca y Chiapas principalmente. Hace más de mes y medio que entre Morelos y Puebla ocurrió el sismo que más daños ha causado en tierras morelenses. Como se ha mencionado en la columna de "Y sin embargo" en el periódico La Unión de Morelos, estos sismos: visibilizaron la pobreza en la que está viviendo más de la mitad de la población mexicana y movilizaron profundos sentimientos en las personas, pero particularmente en los niños. Estos aspectos son importantes y debemos prestar atención como sociedad para atenderlos. En este texto reiteraré puntos sobre la pobreza que sufrimos en el país.
Durante estos eventos extremos, las personas mostraron sus mejores sentimientos y sus peores actitudes durante estas fases de emergencia: la mayoría ayudó desinteresadamente y ofrecieron sus pocas cosas a los que perdieron mucho, otros pocos se fueron a tomar la foto para el Face con los que sufren; basten estos ejemplos para ejemplificar contraste. Ya pasó la emergencia, parece ser que ya la pobreza retomó nuevamente a las personas que perdieron lo poco que tenían, y en estos momentos, debemos enfocarnos a construir nuevamente tanto las casas y edificios como las relaciones económicas, sociales, con el ambiente y por supuesto basadas en organizaciones sólidas y que ofrecen resultados.
Durante los primeros días después del sismo del día 19 de septiembre, muchos de los brigadistas del IER-UNAM percibieron una realidad de pobreza que no habían notado y muchos jóvenes de otros lugares ahora tienen dentro de su acerbo de conocimiento información sobre las precarias condiciones de vida en muchas pequeñas localidades del país. Este conocimiento seguramente les permitirá construir soluciones a la problemática nacional con otras perspectivas.
Estas situaciones precarías se deben a que la riqueza en recursos naturales que tenemos en nuestro país no se ha distribuido en una forma que propicie el bienestar social. El mayor recurso que nuestra población ha tenido a lo largo de su historia, el petróleo, ha sido dilapidado y solo ha enriquecido a unos cuantos. Esta semana se anunció descubrimientos de un nuevo yacimiento de petróleo que se pretende siga el mismo camino de los yacimientos en franco agotamiento que hoy se explotan. Parece que no hemos aprendido y actuamos como si el cambio climático y sus consecuentes modificaciones a los patrones de eventos atmosféricos extremos no sean generados por la quema de combustibles fósiles. Hay muchos otros destinos para los barriles de petróleo que no producen gases de efecto invernadero y causan modificaciones a la atmósfera. La industria petroquímica puede producir materiales y generar mayor riqueza que la energética basada en combustibles fósiles por unidad de barril de petróleo, esta sería una mejor inversión y destino para el petróleo de los nuevos yacimientos.
El cambio de la matriz energética debe acelerarse y basarse ampliamente en las fuentes de energía renovables. Como ya he mencionado varias veces una de las principales características de estas fuentes de energía es su amplia distribución que permite generar energía en el lugar donde se requiere, permitiendo autonomía de las edificaciones y una mayor distribución de la riqueza. Para poder realizar estas posibilidades energéticas es necesario desarrollar un almacenamiento de energía eficiente.
Despues de los sismos hoy necesitamos construir nuevamente algunas ciudades y poblados, en mi opinión, primero debemos dar información sobre las posibilidades de generación energética que tienen y en conjunto con las personas del lugar definir nuevos sistemas económicos, sociales y organizacionales que les permitan ofertar productos y servicios que mediante el intercambio les posibilite generar bienestar social en su localidad. La posibilidad real que tienen en la mayoría de las poblaciones más afectadas de generar su propia energía con fuentes renovables debe potenciarse para crear productos o servicios con el valor agregado de provenir de un sistema “verde” y ser promovido dentro del llamado mercado “verde” o “ecológico” que en sí mismo tiene un mayor valor social y ambiental.
Por supuesto se requieren formas de organización que realmente velen por el bienestar colectivo y vigilen la apropiada relación entre las personas y el ambiente.
Termino diciendo que la actual situación nos brinda una oportunidad que debemos aprovechar para construir un futuro con una distribución de la riqueza menos desigual y mayormente equitativa. Esto debe ser el esfuerzo de las personas con formación técnica, social, ambiental, normativa y de la localidad, es decir una diversidad de personas con objetivos comunes y actitudes flexibles. La tarea no es fácil dado que el problema es ancestral y complicado, pero ahora tenemos a la mano el conocimiento multidisciplinario para generar soluciones sistémicas.

Una versión previa de este artículo fue publicada el día 8 de Noviembre en el periódico La Unión de Morelos.