miércoles, 10 de junio de 2015

Tomar decisiones con conocimiento

La columna de "Y sin embargo se mueve, un científico opina" que se publica en el periódico la Unión de Morelos nació hace más de cinco años con la idea de conformar un espacio donde los científicos pudieran manifestar su opinión respecto a asuntos donde no son expertos. Debo comentar que el periódico la Unión de Morelos nos ha otorgado una completa libertad de expresión que respetuosamente hemos ejercido.
Por supuesto que los científicos somos igual a otros profesionales cuando opinamos en áreas donde no somos expertos y esto conlleva comentarios de orden común. Sin embargo, consideramos que es conveniente tener un espacio donde podamos manifestar libremente lo que opinemos en igualdad de condiciones que cualquier otra persona.
Hoy miércoles, ya terminó el periodo de elecciones y en cuanto a la ciudad donde he elegido vivir me sorprendió que tendrá un presidente municipal electo por una mayoría que, en mi opinión, no reflexionó con la suficiente información su voto. Aunque lo alerté como una posibilidad y con una clara honestidad manifesté que la elección del candidato del PSD era una inconveniente para la ciudad; muchos no entendieron mi mensaje reclamándome mayor análisis y explicación. Mis anteriores escritos mencionaban que el PSD no era una opción para conseguir una ciudad con soluciones de largo plazo; pero esa fue la elección de una mayoría de personas que habitan Cuernavaca.
También comenté que no era conveniente usar el voto nulo para manifestar nuestro posible descontento y, en Cuernavaca, el voto nulo tuvo un porcentaje menor del 7% de los votantes. Claramente la protesta mediante el voto nulo no fue aceptada por una parte importante de los ciudadanos. Desde mi perspectiva, los ciudadanos prefirieron mostrar su hartazgo votando por una posible ilusión, un absurdo que posiblemente conduzca a un autocastigo.
Es muy importante aprender de estas lecciones. La propuesta del voto nulo que defendió vehemente Denise Dresser, entre otras muchas personas, parece no ser la preferida de los ciudadanos para protestar. Aunque debo comentar que el voto nulo alcanzó un 4.5% en el entorno nacional y 7% en Cuernavaca, manifestando un protesta de parte de la población.
Comento que he ganado en solamente tres elecciones, nunca para presidente, nunca para diputados y nunca para presidente municipal. En esta ocasión continué con mi marcador perdedor y mi voto no fue compartido con la mayoría de los votantes. Claramente, esto puede ser políticamente incorrecto, pero es la honestidad de un científico que está acostumbrado a decir las cosas con precaución; pero directas. Sin embargo tendré que compartir las desventuras de lo que ha seleccionado la mayoría, por esta razón reitero mi disposición a trabajar para establecer políticas y acciones con conduzcan a una ciudad sustentable, por cierto también tendrán mi disposición a emitir opiniones críticas sobre las políticas y acciones que se implanten.
Comentaba que debemos aprender de la elección en Cuernavaca, en particular aprender a construir verdaderas opciones. La división de la llamada izquierda fue clara, la suma de los votos de 3 partidos hubiera arrasado a los otros; pero el divisionismo y la falta de cultura de construcción y una avidez por destruir fue uno de los problemas actuales.
No he podido encontrar a un ciudadano de Cuernavaca que mencione que esta elección es adecuada. En esta población el PAN se recuperó y obtuvo las diputaciones. El PRI con una excelente táctica de no moverse se recuperó de la administración del 2009 al 2012 y obtuvo un segundo lugar en Cuernavaca. El PRD se mantuvo en distritos internos mostrando una precaria mayoría en el estado, pero perdió en la capital.
Hay que reconocer que la población de ciudad capital de Morelos no está de acuerdo con las estrategias actuales de gobierno o falta información de por qué se implantan las estrategias o no se ha dado información con efectividad, la autocrítica es importante. Una curiosidad la ciudad que no es gobernada por el PRD parece que opina contrariamente al gobierno estatal y le reclama; pero si el gobierno de Cuernavaca es del PRI. Insisto la información o su ausencia puede ser la causa.
Lo medular es que los ciudadanos aprendamos que la propia sociedad puede seleccionar caminos sinuosos, retorcidos y quizás autoflagelantes en situaciones donde no se ha informado con efectividad.
Claramente, nos podemos dar cuenta que el voto del ciudadano cuenta y ahora más que nunca debemos cuidarlo y otorgarlo con base en el conocimiento. La elección de este año en Cuernavaca nos enseñó que debemos ser responsables al otorgar nuestro voto.
Desde mi punto de vista, está faltando una amplia discusión sobre la sociedad y la ciudad que deseamos, se requiere una mayor información y educación de todos los integrantes de la comunidad. No podemos estar a merced de la propaganda mediática. Los partidos sin escrúpulos han sido testigos que una selección propagandística de candidatos surte efecto, para contrarrestar esto es necesario dar información y promover la toma de decisiones con base en conocimiento. Los medios locales son muy importantes en esta tarea, el negocio de corto plazo puede afectar la vida de todas las personas en el largo plazo.
Quizá como sociedad nos estamos perdiendo la oportunidad de construirnos nosotros mismos. La toma de decisiones con base en conocimiento no es solamente un deber de los políticos, sino también es obligación de todos los ciudadanos.


Una versión previa de este artículo fue publicado el día 10 de Junio en el periódico La Unión de Morelos.

miércoles, 3 de junio de 2015

Mi voto por Cuernavaca Sustentable

La elecciones del 2015 en todo México están a la vuelta del fin de semana. Hace ocho días comenté sobre mi decisión de votar por una Cuernavaca Sustentable. Recibí varios comentarios, algunos fueron publicados en mi bitácora (blog), donde me pedían que pusiera nombres o definiera con mayor precisión, solicitaban que dijera más e hiciera un análisis de las propuestas. Les comento que en estas líneas es complicado hacer análisis y argumentar con detalle, sin embargo traté de hacerlo en aquella ocasión. Otros, me invitaban a no votar. Respecto a este punto, les tengo que comentar que en días pasados tuve que renovar mi pasaporte y en la interminable cola para recogerlo entablé una amena plática con una mujer que impulsaba la propuesta de no votar. Coincidimos en que ambos lamentamos el no poder escuchar a Carmen Aristegui en las mañanas, que disfrutamos de ver “Primer Plano” los lunes por Canal Once, que leemos los periódicos locales; pero claramente diferimos en la propuesta de votar o no votar. Le comentaba que yo no renunciaría a poder decidir, que no todos los políticos o los partidos políticos eran iguales, que la forma de protestar era escribir, manifestarnos y proponer alternativas de solución. Ella me argumentaba que el votar era validar el gobierno, que todos los candidatos son iguales y no nos representan. Para hacer breve el relato, finalmente ambos recogimos nuestro pasaporte y nos despedimos con buenos deseos, sabiendo que compartíamos ideas y preocupaciones; pero sin habernos convencido el uno al otro. Este sábado nuevamente tuve una plática con entrañables amigos, una colega de mi esposa y su hijo, antiguo discípulo en el ámbito de la física, con ellos también llegamos al punto de discutir sobre las elecciones. Nuevamente salió el tema del no ir a votar y en esta ocasión coincidimos en el punto de vista: Tenemos que ir a votar y seleccionar dentro de las opciones disponibles y que con nuestro actuar o no actuar hemos construido.
El domingo leí una ilustrativa entrevista a José Woldenberg por parte de Miguel de la Vega en el Reforma, donde el Dr. Woldenberg comenta sus razones para ir a votar. Coincido plenamente con sus planteamientos y considero que los votos son para elegir, escoger a nuestros gobernantes y que si no tenemos un mejor gobierno es porque nosotros mismos no lo construimos. Parte de estos argumentos, que algunos consideran palabrerías, los manifesté la semana pasada y fueron compartidos por otros lectores. Reitero, debemos participar con los políticos y construir nuestra sociedad, la sociedad que queremos.
En estas breves líneas tengo que comentar, que mi escrito de la semana pasada, desde mi perspectiva, apuntaba a diversas ideas que pueden ser promovidas en Cuernavaca, y por lo tanto en otras ciudades. Claramente, estas propuestas son promesas y, por supuesto, promesas de campaña de algunos candidatos. De nosotros depende construir los mecanismos para asegurar que se cumplan.
La elección de los diputados o de los presidentes municipales no es una cuestión de representación, sino una toma de decisión para elegir entre las opciones que tenemos.
Desde mi perspectiva el que cada vez más ciudadanos manifestemos nuestras ideas, intercambiemos opiniones, propongamos alternativas de solución a los problemas, participemos en la vigilancia del ejercicio de la autoridad, nos informemos e informemos, generemos conocimiento de nuestro entorno para poder decidir con todo esto; nos dará la fortaleza como sociedad.
Lo anterior puede parecer palabrerías y dichos que todos sabemos, pero mientras no logremos que una buena parte de la sociedad (cuernavasense, morelense, mexicana o del mundo) actuemos, tendremos los gobiernos que elijamos o dejemos que otros lo hagan.
Es más un punto muy importante que debo mencionar es que para elegir a un diputado, presidente municipal, gobernador, senador, o presidente no es necesario estar totalmente de acuerdo con ellos o coincidir en todos los aspectos o sus propuestas. La elección debe basarse en el hecho que somos diversos, pensamos diferente y, aunque somos individuos, construimos un ente social que puede conseguir el bienestar social solo mediante la toma de decisiones democráticas informadas.
Desde mi punto de vista, solamente existe una plataforma política construida con miras a construir una Cuernavaca Sustentable que primero involucra a muy diversos actores que mostraban seriedad y compromiso en diferentes partidos, donde luchaban por impulsar ideas ciudadanas. Segundo contempla acciones que promueva el respeto a la sociedad de derechos, que mejore los servicios que ofrece, que se ocupe de la seguridad, que tenga una vocación de servicio y que genere oportunidades. Tercero que tenga claro los límites y ámbito de competencia del gobierno de una ciudad. Por estas razones, aunque puedo diferir en algunas acciones, mi voto convencido e informado es para recuperar Cuernavaca.

Este artículo fue publicado el día 3 de Junio en el periódico La Unión

miércoles, 27 de mayo de 2015

Por una Cuernavaca Sustentable

Lamentablemente recibimos terribles noticias todas las semanas. En algunas ocasiones se asoma a nuestras mentes la incredulidad sobre la veracidad de los informes oficiales. Aunque tengamos estas sospechas considero importante siempre mencionar que son sospechas y no dejarnos llevar por hacer lo mismo que criticamos: asumir por cierto falsedades. Quizá debería contarles cómo me siento ante los hechos de Tanhuato, pero pido disculpas por abordar algo más mundano y cotidiano.
En esta ocasión quiero referirme a lo que espero podamos conseguir, como ciudadanos informados, en la elección del presidente municipal de Cuernavaca. Por qué me refiero a esta ciudad, porque en mi familia decidimos vivir en esta ciudad desde hace más de 25 años y lo hemos hecho con la convicción de procurar contribuir con acciones para habitar en una ciudad sustentable. Con esto quiero resumir que deseamos habitar una ciudad en armonía con el entorno físico, con opciones para todos puedan generar riqueza y con ello bienestar social. Para ello tenemos que construir las normas que fomenten estas opciones. Con estas ideas en mente nos hemos desenvuelto en la ciudad de Cuernavaca.
Estamos en época de elecciones y los fantasmas de la irresponsabilidad de figuras públicas que se dedicaron al espectáculo deportivo y que pretenden, sin preparación alguna, conducir la ciudad. Pudiera ser ingenuidad; pero sospecho que son intereses económicos individuales para que un partido político continúe con un registro y con ello los dirigentes mantengan sus prebendas.
En todo el tiempo que he vivido en Cuernavaca, me he percatado que su comunidad es claramente participativa y está deseosa de construir verdaderamente la "ciudad de la eterna primavera". Una ciudad con transporte público de calidad, con lugares donde se pueda disfrutar de ella, limpia, con vegetación que invite a pasear por sus calles, con fuentes de trabajo de calidad, con personas tolerantes a la diversidad y muchas otras cosas más. Sin embargo, sus gobiernos no han podido articular ese deseo ciudadano. Los gobiernos anteriores, algunos con buenas voluntades, pero copados por intereses económicos han causado más problemas ambientales que resolverlos. En otros los han ahogado las deudas económicas, que dejaron sus correligionarios, y no respondieron a las inclusive magras expectativas que generaron. En otros con una corrupción galopante hermosearon algunos pocos lugares a costa del ambiente, la bancarrota y la marginación social.
Como lo hemos mencionado varias veces, la perspectiva de la sustentabilidad implica conjuntar esfuerzos de la sociedad en el largo plazo, es imposibles definir acciones solamente para los 3 años que duran los presidentes municipales. Por esta razón es importante tener el poder de convocatoria para aglutinar esfuerzos de muchos actores de la sociedad. Con la convocatoria de múltiples actores se puede vigilar, opinar y monitorizar el avance en las propuestas que hacen los candidatos.
En este sentido me llama positivamente la atención que un político con preparación desde la oposición en la legislatura estatal y con experiencia en el gobierno en aspectos de política interna haya podido aglutinar en su entorno a actores que participaron activamente en otros partidos, en otras administraciones tanto locales como estatales, para proponer una alternativa que pudiera recuperar Cuernavaca para los ciudadanos, para compartir con otros mexicanos o extranjeros la eterna primavera.
En estos años he visto como muchos actores han promovido diversas actividades con fines de promover el bienestar social, todos ellos bajo un mismo ideal: tener una ciudad sustentable. Algunos enfatizaron a Cuernavaca como una alternativa turística, otros las posibilidades de tener una ciudad caminable, muchos una ciudad segura e incluyente; en fin muchas acciones, esfuerzos, iniciativas todas ellas aglutinadas bajo una posible recuperación de Cuernavaca. Suena interesante y digna de apoyar esta propuesta.
Desde mi punto de vista, el voto informado es muy importante, más importante que dejar que otros decidan por nosotros. Para mi, claramente, nuestro voto cuenta y debemos luchar para que todos voten con información, análisis y conciencia de lo que están escogiendo para los próximos 3 años, pero que debe tener una mirada hacia un futuro lejano, al menos como la expectativa de vida de nuestros nietos.
Yo me uno a recuperar Cuernavaca.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 27 de Mayo en la Unión de Morelos.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Acciones para un uso eficiente de energía

Aunque estamos viviendo una situación preocupante en México y nuestro futuro inmediato pudiera parecer incierto, estoy convencido que tenemos que apuntar algunas acciones para el futuro de largo plazo. Tenemos que visualizar que la zozobra que nos aqueja puede resolverse con la participación de nosotros exigiendo un rumbo diferente en las políticas públicas. Estamos en período de elecciones y hay oportunidad de exigir posicionamiento sobre algunos temas de largo plazo.
Hoy quiero comentar que en nuestras manos está la posibilidad de evitar un mayor cambio climático y con ello proveer a las generaciones futuras de condiciones similares a las nuestras tanto en el aspecto ambiental, como en lo económico y social.
La Agencia Internacional de Energía (IEA) propuso hace aproximadamente un año ideas que pueden implantarse fácilmente en nuestra vida cotidiana. Aquí las resumiré, estando seguro que muchas las podremos implementar:
- Dar seguimiento a los gastos en energía, calculemos las facturas de energía y de combustible mensuales para conocer el costo de la energía que utilizamos.
- Involucrar a toda la familia para hablar acerca de cómo reducir el consumo de energía al cocinar, lavar, entretenernos, desplazarnos, etc.
- Hacer compras con conocimiento, cuando compramos nuevos dispositivos informarnos sobre los artículos más eficientes del mercado para tomar decisiones informadas en la compra.
- Exigir que existan incentivos desde el gobierno local para acciones que promuevan eficiencia energética.
- Dialogar con nuestra comunidad difundiendo las noticias sobre cómo ahorrar energía con sus amigos y vecinos
- Luchar para que se establezcan normas en la construcción para las condiciones locales y que los materiales y métodos constructivos de las paredes y techos puedan mantener temperaturas adecuadas y reducir el ruido.
- En la construcción de una nueva casa incluir nuevas medidas de ahorro de energía en el diseño. Para maximizar naturalmente el confort y proporcionar un verdadero ahorro de energía a un bajo costo.
- Al comprar electrodomésticos nuevos, buscar la calificación energética y las etiquetas de endoso de rendimiento (por ejemplo, Energy Star). Al escoger el modelo de más alto rendimiento seguramente se recuperar el costo mediante el ahorro de energía durante la vida útil del dispositivo.
- Buscar mediante el mantenimiento el mejor rendimiento de los electrodomésticos, por ejemplo: Asegurarse de que las puertas del refrigerador tiene un sellado hermético.
- Ahorrar energía mediante un cambio en nuestro comportamiento diario, por ejemplo: Apagar la TV cuando no la veamos, apagar la computadora cuando hayamos terminado de usarla -los "protectores de pantalla" no ahorran electricidad-, desconectar los electrodomésticos que no están en uso.
- Usar para la iluminación lámparas eficientes que pueden consumir hasta un 80% menos de electricidad y duran hasta 10 veces más que las bombillas incandescentes tradicionales. Cuando caduquen, hay que disponerlas adecuadamente - no pueden ir a la basura.
- Acciones sistemáticas de ahorro en la iluminación: Apagar las luces cuando salga de una habitación. Utilizar iluminación local en lugar de iluminación de toda la habitación cuando se requiere sólo una pequeña cantidad de luz. Limpiar regularmente los accesorios de iluminación, reflectores y lámparas - obtendrá más luz de sus lámparas limpias.
- En la compra de un coche, examinar las etiquetas de economía de combustible escoger los modelos más eficientes, el posible costo adicional se reflejará en el uso cotidiano y en una emisión menor de bióxido de carbono.
- Promover que el gobierno implante un programa de promoción de vehículos de alta eficiencia.
- Obtener el máximo provecho de los componentes de su coche: Usar la ventilación natural cuando sea adecuado. Usar escudos reflejantes en los parabrisas para evitar el calentamiento por la luz solar cuando el vehículo está estacionado. Revisar la presión de las llantas. Dar mantenimiento de su coche con regularidad.
- Practicar la conducción ecológica para mejorar el rendimiento de gasolina: Evitar acelerar bruscamente su motor. Mantener una velocidad constante. Incluso si sólo tiene que esperar 30 segundos, es más económico apagar el motor de su coche y luego reiniciarlo que mantenerlo encendido.
- Exigir un transporte público eficiente y de calidad.
- Caminar, andar en bicicleta o tomar el transporte público en lugar de usar el carro, especialmente para trayectos cortos.
- Proponer el el trabajo un plan de gestión de la energía para el edificio y la empresa.
- Establecer premios para acciones que promuevan el ahorro y uso eficiente de energía.
- Exigir a la CFE un programa para ayudar en el ahorro y uso eficiente de energía.
Considero el lector estará de acuerdo en que la mayoría de estas sugerencias son prácticamente aplicables por todos nosotros en nuestra vida cotidiana. Seguro estoy que al seguirlas solamente tendremos beneficios para cada uno de nosotros y con ello disminuiremos nuestra huella ecológica.
Por supuesto, en esta época de elecciones podríamos solicitar a los candidatos comprometerse con los aspectos que les correspondan para estas acciones. Solicitémosles se manifiesten e implementen los aspectos institucionales necesarios para promover un futuro sustentable.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 6 de Mayo en el periódico La Unión de Morelos

miércoles, 29 de abril de 2015

Autos: ¿eléctricos o de gasolina?

Hay un debate cada vez más intenso acerca de la sustitución de vehículos convencionales (VC) por vehículos eléctricos (VE). En general, se cree que la transición debe retrasarse, mientras que algunos pensamos que debe acelerarse. Actualmente los vehículos eléctricos tienen un mayor costo inicial y debido a las baterías pueden causar una mayor contaminación que los VC en la etapa inicial. Recientemente, un artículo en la prestigiada revista Scientific Reports, la versión de acceso abierto del grupo Nature, analizó la conveniencia de sustituir VC por VE y encontró que al menos existen dos beneficios no percibidos al usar vehículos eléctricos para hacer frente al cambio climático; y por ende es imperioso apoyar aceleración en la sustitución de VC por vehículos eléctricos. El trabajo concluye que, dado que los vehículos eléctricos, durante su funcionamiento, emiten mucho menos energía térmica al ambiente que los VC en el mismo kilometraje, la sustitución puede mitigar el efecto de isla de calor urbano. Este sencillo hecho implica que se reduce con ello el consumo energético de los acondicionadores de aire, beneficiando localmente el entorno y por supuesto en sentido global reduciendo el consumo energético. En particular, el trabajo analizó la situación de la ciudad de Beijing, China y encontró que los vehículos eléctricos disipan solamente el 19.8% del calor total emitido por VC por kilómetro. Con este resultado la sustitución de VC por los vehículos eléctricos en 2012 podría haber mitigado el efecto de la isla de calor del verano en aproximadamente 0.94 °C. Esta reducción de la cantidad de electricidad consumida diariamente por aparatos de aire acondicionado en los edificios en ciudades del tamaño de la ciudad de México podría alcanzar los 14.44 millones de kilowatts-hora (kWh). En resumen una posible reducción diaria en 10,686 toneladas equivalentes en emisiones de CO2.
Estas son las bondades para mitigar el cambio climático que ofrecen los vehículos eléctricos. Sin embargo, considero importante mencionar que los vehículos eléctricos son más rendidores que los VC en recorrido. Analicemos algunos casos disponibles actualmente en México.
Primero el Leaf de la Nissan con un banco de baterías equivalente de 24 kWh y una autonomía de más de 160 km, es decir con un rendimiento de 6.66 km/kWh, y dado que el precio del kWh en México es cuando más caro de $3.44 por kWh es decir recorrer 160 km nos cuesta menos de $83 si usáramos un Leaf. Es decir, menos de un peso por kilómetro ($0.51). ¿Qué pasa si tenemos un Spark de la Chevrolet? Este vehículo será comercializado a mediados de este año. El banco de baterías es de 21.4 kWh y una autonomía de 130 km. Con este automóvil también el precio por kilómetro sería menor a un peso ($0.53). Hoy existe en el mercado mexicano el i3 de la BMW, también eléctrico, tiene una autonomía entre 130 y 160 km y un banco de baterías de aproximadamente 22 kWh con un costo muy similar al del Spark o al Leaf, dependiendo de las condiciones de manejo; con un costo menor a un peso por kilómetro también.
Para poder comparar analicemos los costos de recorrer los 160 km cuando usamos nuestros automóviles de gasolina. Supongamos un rendimiento en ciudad de 12 km/l, es decir gastamos 13.3 litros en recorrer esos 160 km y dado que el litro de gasolina magna cuesta $13.75 el litro la inversión será de más de $180, es decir más de un peso por kilómetro ($1.12). Claramente, el kilómetro recorrido con un auto eléctrico es más barato que en un VC.
Seguramente, los versados en cuestiones de ingeniería y economía comentarán que la eficiencia de los cargadores no puede ser del 100% y eso se asume implícitamente en mis cálculos, también que en la ciudad el consumo puede ser mayor. Para lo primero tengo que comentar que efectivamente eso se considera en mis cálculos, pero que difícilmente la eficiencia de los cargadores es menor al 70%, con ello los cálculos todavía son favorables al vehículo eléctrico. En cuanto a la segunda observación, comento que los vehículos eléctrico efectivamente se apagan en cuanto se detiene el vehículo con lo cual el consumo energético disminuye muchísimo en situaciones de tránsito pesado.
Como ya he mencionado en otros artículos, el costo de la tarifa DAC de CFE que he utilizado aquí, tiene dos aspectos que castigan el rendimiento de los autos eléctricos. Primero, el costo de la energía en tarifa DAC es mayor que el costo de la energía eléctrica que proviene de sistemas fotovoltaicos, en la región central de México, por lo tanto el costo por kilómetro será menor si se tiene sistemas fotovoltaicos que son una fuente renovable de energía. Segundo, la mayoría de los mexicanos pagan menos de $3 por kWh, con lo que el costo del kilómetro todavía disminuye en los vehículos eléctricos, esto es todavía más notorio para las empresas. Esto último puede ser importante cuando se tiene una flotilla y los recorridos diarios sean menores a los 100 km.
Por otro lado, un aspecto adicional para aquellos versados en cuestiones de sustentabilidad y de rechazo al uso de vehículos eléctricos. Debemos considerar que aunque la energía eléctrica usada para cargar las baterías del vehículo eléctrico sea generada con hidrocarburos, es mucho más barato plantear un esquema de secuestro de carbono en la planta generadora que proponer acciones de secuestro distribuidas a lo largo de las calles o de los propios vehículos.
Por la brevedad del espacio he dejado fuera otras consideraciones; sin embargo la intención de este texto es invitar a realizar un verdadero análisis financiero para poder decidir si es importante para la economía el impulso a la utilización de vehículos eléctricos. La ambiental ya ha quedado clara con el estudio que mencioné al principio.
Considero impostergable el impulso al uso de las fuentes renovables de energía y espero estos simples argumentos sirvan como un punto de partida.
Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 29 de Abril

miércoles, 1 de abril de 2015

Periodismo ciudadano y científico

Para poder construir una sociedad dentro de un esquema de bienestar social y con base en conocimiento, es urgente la necesidad de mantener colaboraciones entre científicos y periodistas o comunicólogos. En reiteradas ocasiones muchas personas hemos manifestado que necesitamos tomar decisiones basadas en el conocimiento y deseamos contribuir a ello. Sabemos que en nuestro país tenemos déficit de personas capacitadas, basta reiterar que nos hacen falta como el doble de científicos profesionales para poder estar a la par de otros países, digamos Brasil y mucho más para tener la misma densidad de científicos en términos de la población de países con mayor índice de bienestar.
En este contexto, les comento que acepto con gusto participar en actividades colaborativas con periodistas o comunicólogos, ya que considero que ellos pueden desarrollar de una mejor forma la comunicación de los nuevos conocimientos que generamos los científicos. Así el pasado mes de marzo la Dra, Rosaura Ruiz, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, me invitó a participar en el 4to Taller Jack F. Ealy de Periodismo Científico al cual asistí con agrado. Participé en la mesa de cambio climático con la charla de energías renovables y la mitigación del cambio climático.
En esta plática comenté que estamos viviendo un cambio climático antropogénico, en una situación de marcada pobreza extrema en nuestra población (México tiene más de 50% de pobres); además estamos agotando los recursos naturales: los bióticos, los minerales los hidrocarburos, etc. Tenemos desarrollo económico para unos cuantos, México genera ricos muy ricos, pero hay muchos pobres. La buena noticia es que en México tenemos un sector científico profesional, es decir, un sector científico que genera conocimiento de su entorno. En la actual situación donde hay científicos profesionales y divulgadores profesionales; pero todavía sin llegar al número adecuado para el tamaño de nuestra población necesitamos construir una alternativa.
En aquella ocasión comenté que aunque tenemos conocimiento del impacto de lo que hacemos y que también sabemos cómo mitigar este impacto negativo, no lo hemos podido transmitir a la población en general.
Déjenme comentar parte de nuestra precaria situación. Hoy en día estamos agotando todos los recursos y los estamos utilizando como si fueran eternos. Sabemos que el planeta es finito y todo se acaba, todos ustedes están usando automóviles, televisiones, refrigeradores, celulares, etc. Todo ello consume recursos naturales y no necesariamente de una manera renovables. Es decir, estamos acabando con algunos recursos naturales. Dada esta situación, surge la pregunta: ¿quién nos dio el derecho de utilizar el petróleo que está en el subsuelo y quemarlo? Se dice que lo pagamos pero, ¿quién nos dio el derecho a quitárselo a las futuras generaciones? Nosotros lo estamos quemando y las personas que vivan dentro de 200 años van a tener que secuestrar el carbono liberado por nosotros aunque no hayan quemado ese petróleo. Esta es una pregunta para la conciencia, pero al mismo tiempo para los licenciados en derecho preocupados por la sustentabilidad. Como ya lo he mencionado varias veces, esto parece ser un ejemplo del fenómeno llamado “tragedia de los comunes”. Cuando en el año 1900 se empezó a quemar el petróleo no se conocían los efectos, ahora precisamente el efecto de estar quemando el petróleo está cambiando el nivel del mar, está cambiando la salinidad del mar, está cambiando nuestro entorno. Estamos cambiando nuestro planeta y quién nos da derecho a eso. Tenemos que pensar en qué es lo que está pasando.
Desde mi punto de vista necesitamos convencernos y empezar a tomar acciones que ayuden a mitigar nuestro impacto, acciones que disminuyan nuestra huella ecológica; pero antes tenemos que conocer la problemática y sus posibles soluciones.
A pesar que pareciera que la tecnología nos está orillando a cambiar nuestro planeta, estoy convencido que una tecnología basada en el conocimiento integral de los procesos que desencadena es precisamente una herramienta que nos brinda la posibilidad de desarrollarnos sustentablemente: tener bienestar social, desarrollo económico y sana convivencia con la biota.
Quiero comentarles que las fuentes renovables de energía son un mecanismo acelerador de la economía. Recordemos que las fuentes renovables de energía son aquellas fuentes que se utilizan a una tasa menor de la que se produce,.es decir, que no vamos a usar más energía de la que podemos recuperar. Con el petróleo no es así, el petróleo lo quemamos y no estamos esperando millones de años para que se forme nuevamente. Recordemos nuestro planeta está cerrado y todos los biólogos, ecólogos, oceanógrafos, es más, todo mundo está de acuerdo en que la tierra es finita, lo único que le entra es la energía del Sol. Es más el petróleo es energía del Sol almacenada por organismos vivos y preservada por millones de años. La energía solar, tanto fototérmica como fotovoltaica, la energía eólica, la energía geotérmica son fuentes de energía que se pueden utilizar ya. No tenemos que esperarnos. Hoy podemos calentar agua con calentadores solares y generar electricidad con paneles fotovoltaicos. México genera electricidad con grandes turbinas eólicas, tiene plantas geotérmicas y solares y algunas plantas generadoras de electricidad con biogás, producto colectado en rellenos sanitarios. Esto es una realidad tenemos que comunicarlo para que las personas puedan decidir y optar. Hay tarifas que cuestan más que poner fotovoltaicos a los precios actuales, ¡imagínense dentro de un futuro!
Este escrito es una muestra de lo que deberíamos hacer en conjunto los científicos y los periodistas o divulgadores. Este escrito es un ejemplo de un ciudadano que desea comunicar lo que sabe y conoce.
Recordemos que el periodismo ciudadano se hace por ciudadanos deseosos de compartir información con otras personas. La ciencia ciudadana es una actividad humana con el objetivo de generar conocimiento por parte de ciudadanos siguiendo una metodología. Considero estamos listos para conjuntar esfuerzos y crear un periodismo y ciencia ciudadanos.
Este no es un llamado individual, existen actualmente organismo que promueven este tipo de actividades. Por ejemplo: La Unión de Morelos, Academia de Ciencias de Morelos y Más ciencia para México, en Twitter hay muchísimos ejemplos; @MasCienciaMx, @ciencia140, @CienciaUAEM106, @_masUNAM, @Erenovables, @aggregatte, etc. son algunos casos, y así podemos mencionar muchos más. Considero importante que nosotros mismos comencemos a seleccionar nuestra fuentes de información para poder decidir con base en el conocimiento. Hacia un periodismo ciudadano y científico para construir la sociedad del conocimiento.

Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 1 de Abril en el periódico la Unión de Morelos.