miércoles, 22 de octubre de 2014

Cuando tañen las campanas por la juventud...

Hace algunos días comenté en Twitter que las noticias desanimaban y durante estas semanas mi propensión a proponer acciones positivas está poniéndose a prueba. Por más que seamos optimistas, el descubrimiento de fosas clandestinas, de asesinatos en diferentes lugares del país y otras noticias que muestran los estragos causados por una guerra sin estrategia, no permiten que vislumbremos el bienestar social que deseamos. Estamos inmersos en una sociedad que está clausurando el futuro de nuestra juventud y aunque hacemos esfuerzos por implantar soluciones de largo aliento, los hechos parecen indicarnos que los daños causados tienen efectos mucho más perjudiciales de los que habíamos previsto.
En esta líneas he planteado varias veces que nuestros jóvenes trabajan y que ellos están armando un posible futuro con entusiasmo. Este lunes asistí a la inauguración de la Octava Jornada de Ciencia Tecnología e Innovación en el parque de Acapatzingo y en la ceremonia se reconoció a jóvenes y niños ganadores de medallas en las Olimpiadas del Conocimiento (biología, física, matemáticas, química y robótica). Por primera vez oí a un gobernador mencionar por su nombre a algunos de los niños y jóvenes ganadores de las olimpiadas del conocimiento. Fueron tantos los ganadores que muchos no pudieron ser mencionados por cuestiones de tiempo; pero que también recibieron un reconocimiento por su dedicación y esfuerzo, todos ellos son una muestra que si podemos actuar positivamente. Debemos tener en cuenta que el logro de estos estudiantes es producto de su esfuerzo individual en coordinación con las acciones de maestros y entrenadores que participan activamente todos los días en el proceso de preparación para estas competencias. Es importante mencionar que la Academia de Ciencias de Morelos, gracias al financiamiento de la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, organiza actividades en la dirección de preparar a estos niños y jóvenes. Claramente las instituciones también juegan un papel relevante en las acciones colectivas.


Los jóvenes ganadores de olimpiadas del conocimiento trabajan para construir un bienestar social para todos.


Este día lunes vi caras felices de los ganadores de las olimpiadas del conocimiento, pero también observé estas mismas caras en expositores jóvenes que nos mostraban sus experiencias científicas y otros que escuchaban y observaban con interés demostraciones sobre temas científicos. Toda esta algarabía contrasta con el pesar que me agobia últimamente al conocer lo que en otros lugares del país se les está haciendo a los jóvenes. En nuestro estado a los estudiantes se les otorga una beca salario para estudiar, en otros lugares se les desaparece o se les asesina. La primera acción tendrá resultados en el largo plazo y debemos entender que es una de las formas de construir un bienestar social, las segundas tienen impactos negativos inmediatos y producen inconmensurables daños en todos los niveles sociales. ¿Cómo podemos tener estas dos vertientes del comportamiento humano tan diametrales? Somos la misma sociedad, unos luchando por conseguir un futuro de largo plazo para nuestros jóvenes, otros que sin razón alguna cancela con sus inexplicables acciones las opciones que esbozamos.
Los atroces actos que en estos momentos hemos sido testigos requieren de acciones inmediatas de aquellos a los que, mediante el contrato social, les conferimos el derecho a ejercer la violencia para impartir justicia.
Por supuesto, que otros debemos continuar con los esfuerzos por construir opciones a los jóvenes, no podemos rendirnos, aunque parezca que nuestros esfuerzos se desvanecen o pulverizan. Al mismo tiempo que debemos reclamar fin a la impunidad para aquellos que cancelan las opciones de nuestro jóvenes, las demás personas convencidas que debemos construir opciones basadas en el conocimiento, en la tolerancia, en la búsqueda de la diversidad tendremos que redoblar esfuerzos para que, a pesar de las devastadoras noticias, podamos apoyar a las caras jóvenes y esperanzadas que merecen un bienestar social.
En estos días que tañen las campanas por jóvenes inquietos, redoblemos nuestros esfuerzos para que las campanas no vuelvan a sonar por la misma razón.

Este artículo fue publicado el día 22 de Octubre

miércoles, 8 de octubre de 2014

Deseo una sociedad que de opciones a los jovenes

En estos días hemos recibido noticias que nos muestran la terrible situación que enfrenta nuestra juventud. En estas líneas he mencionado en varias ocasiones que los jóvenes trabajan y obtienen logros y que ellos merecen nuestra colaboración. Sin embargo en estos días han recibido balas... me quedo sin palabras... Considero nuestra obligación abrir verdaderas oportunidades para el desarrollo de los jóvenes, esta es una de las razones de mi compromiso con la sustentabilidad. Por eso hoy quiero referirme a una actividad que abrimos a la juventud en la zona metropolitana de Cuernavaca.
Déjenme hacer un recuento para contextualizar este esfuerzo. Con el objetivo de promover actividades integrales la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM ha creado el programa “Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades”. En el 2013 en Morelos tuvimos la fortuna de celebrar el 69 Encuentro de Artes Ciencias y Humanidades. En este encuentro tuvimos actividades culturales (científicas, artísticas y de discusión) en todo el Campus de la UNAM en Morelos y en algunas de las instalaciones de la UAEM en Chamilpa. Este programa de la UNAM generosamente articula acciones para llevar a los jóvenes y niños actividades integradoras. Como una muestra basta decir que en el encuentro 70 asistió Beakman a Universum (el museo de ciencias de la UNAM) asistiendo miles de personas y de esta forma llamó la atención de los medios nacionales.
Con el objetivo claro de ofertar actividades artísticas, científicas y de cultura en general, la semana pasada se celebró el 75 Encuentro en la parte sureña de la zona metropolitana de la Cd. de Cuernavaca. Así con un afán universitario de compartir se desarrollaron actividades de música, debate, teatro, danza, exposiciones y pláticas en Instituto de Energías Renovables de la UNAM, establecido en Temixco, en las instalaciones de la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata, en el municipio del mismo nombre y en la Universidad Politécnica del Estado de Morelos, en Juitepec. Todas estas instituciones públicas dedicadas a la formación de jóvenes con un sesgo científico tecnológico coincidieron en realizar un esfuerzo por brindar otras actividades a los jóvenes. En mi opinión, es muy importante para nuestra sociedad morelense que los jóvenes interioricen la riqueza de la humanidad disfrutando desde conferencias científicas, hasta exposiciones de fotografía o muestras de esculturas. Otro punto importante fue que en este encuentro se contó con la participación de la escuela de artes plásticas de la UNAM ubicada en Taxco, otra entidad académica en un entorno complicado que tiene como meta otorgar opciones a la juventud mexicana.
Es importante mencionar que cuando propuse la celebración de este encuentro todas las partes involucradas aceptaron de inmediato, no dudaron. Las cabezas de la Coordinación de Investigación Científica de la UNAM, la UPEMOR, la UTEZ y la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos, sin vacilar decidieron apoyar a este evento. Todas ellas convencidas de la necesidad de llevar aspectos culturales y de reflexión a los jóvenes en la zona sur de la zona metropolitana de Cuernavaca.


Con este encuentro quedó patente el compromiso de las universidades por difundir la cultura, es más, se mostró que podemos trabajar en conjunto por restablecer el tejido social y con ello contribuir en el ámbito social a construir el paradigma de la sustentabilidad en nuestro entorno inmediato. Ahora resta mostrar que podemos establecer colaboraciones de largo aliento y generar conocimiento que impacte en nuestro entorno.




Estoy seguro que el Campus Morelos de la UNAM retomará pronto su compromiso de extensión de la cultura y, aunque somos fundamentalmente un campus de investigación científica, organizaremos un nuevo Encuentro para los jóvenes morelenses mostrando un espíritu universal e integrador.
Desde mi punto de vista, es muy importante que los que asistimos a estas actividades agradezcamos a los responsables de estas instituciones, pero muy especialmente a las personas que con su trabajo sigiloso y eficiente hicieron posible el éxito de este 75 Encuentro, así agradecemos a Guadalupe Reza, Adriana Reynoso, Daniela Juárez, Angel Mayren, Octavio Moctezuma, Alejandra Llorente, Jesús Aceves, Gabriela Hernández y muchos otros cuyos nombres no cabrían en el espacio que disponemos. La lista que aquí debería haber me recuerda la lista interminable de santos y santas del Evangelio Según Jesucristo de José Saramago. De hecho estas personas que no mencionamos, los mismo que se ha hecho con los nombres de quienes construyeron las pirámides de Xochicalco o las del Tepozteco; todos ellos son los verdaderos artífices de las construcciones que admiramos, de las obras de teatro que gozamos, de la música que nos alaga, de estos Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades que nos acercan más a la esencia misma de nuestra especie. Considero que todos nosotros podemos contribuir cotidianamente con nuestro esfuerzo y corresponsabilidad a construir una sociedad con bienestar social.
Debemos recordar que las personas requieren reconocimiento y más en la etapa de la juventud. Promovamos tres acciones concretas: brindemos opciones a nuestros jóvenes, apostemos a las soluciones de largo plazo y reconozcamos el trabajo de las personas en nuestro entorno. Con acciones espero contribuir, ya que, seguro estoy, los jóvenes están trabajando.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 8 de Octubre en el periódico la Unión de Morelos

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Alzate y la energía solar


Hace cinco años recibí un correo electrónico de Antonio Eloy Arce, un jóven biólogo, que me invitó a dar una plática de ciencia en Ozumba de Alzate bajo un ciclo de charlas “los Jueves de ciencia con Alzate”. Me sorprendí de la invitación y, como la mayoría de las veces me invitan de escuelas a dar pláticas, le pregunté que de qué escuela me hablaba. Me respondió que era un esfuerzo ciudadano por hacer llegar la ciencia a la comunidad de Ozumba. Le pregunté por su formación, me comentó que había estudiado biología y que le interesaba mucho la divulgación. En ese tiempo dí la plática en la Casa de la Ciencia de Ozumba. Las sorpresas continuaban, Ozumba ¡tenía una casa ciencia!
Podría contar lo agradable que fue en ese momento dar la plática e intercambiar ideas con los jóvenes de aquella comunidad y mi experiencia de aquel entonces, pero mejor contaré lo que pasó la semana pasada.
El jueves pasado volví al municipio de Ozumba, pero ahora a una población cercana, Cuijingo. En estos años Antonio Eloy ha formado una Asociación civil, “Atzompan de Alzate XXI” donde trabajan 6 personas muy involucradas con la divulgación de la ciencia. Ese jueves Impartí una plática titulada “Nuestra casa dorada” donde abordé temas principalmente de energías solar y desarrollo sustentable. La interacción con los jóvenes fue muy franca, en un salón de usos múltiples abarrotado, platiqué con entusiasmo las bondades de los calentadores solares, así como de la utilidad y los principios físicos de los sistemas fotovoltaicos y de los retos que plantea la sustentabilidad.
Todo ocurrió digamos normalmente, hubo preguntas interesantes que me recordaron el cuento llamado “Pozole radiativo” y a conversaciones radiofónicas que he tenido últimamente. En estas últimas conversaciones muchas personas confunden radiación con radioactividad, palabras parecidas; pero muy diferentes en significado y más cuando nos referimos a problemas de seguridad.
Tuve dos grandes sorpresas adicionales: La primera al entrar a Ozumba vi un local comercial que anunciaba la venta e instalación de calentadores solares. ¡Brinqué de gusto! Y pensé: debo encontrar aquí cerca una instalación de un calentador solar.


Efectivamente a unos doscientos metros en la azotea de un hospital observé un calentador solar brillando y sufriendo las inclemencias de los rayos solares; pero seguramente los dueños del hospital estaban contentos de que ese día gran parte de su suministro de agua caliente no contribuiría al efecto invernadero antropogénico. Con esta evidencia pensé que la empresa de calentadores solares pudiera ser una muestra de nuestras afirmaciones en el sentido que las fuentes renovables de energía promueven el desarrollo de micro y pequeñas empresas instaladoras. Para que esta situación sea prometedora debo preguntar en mi plática si hay calentadores solares instalados en las casas de los asistentes
Cabe aclarar que hace cinco años hice esa pregunta y por supuesto, ninguno de los asistentes tenía instalados calentadores solares en sus casas. En esta ocasión, afortunadamente cuatro personas comentaron que si tenían calentadores solares en casa. Así ese jueves en Cuijingo en una plática sobre fuentes renovables de energía estábamos cinco asistentes que nos habíamos bañado con agua calentada con energía solar. (Liga a la biografía de José Antonio Alzate).

Por otra parte, el domingo pasado viajé a León, Gto. y durante el viaje me percaté que en la carretera de México a Querétaro al menos hay un calentador solar en el techo de una casa habitación, pero en la carretera que va de Querétaro a Irapuato, muy cerca de Celaya, hay varias unidades habitacionales donde todos los techos tienen instalados calentadores solares. Esto último es producto del programa de hipotecas verdes que nuevamente apunta hacia la promoción de empresas que comercializan productos para aprovechar la energía solar.


La divulgación de las fuentes renovables de energía es una de las tareas fundamentales que tenemos que promover y en la que estamos participando. La definición de programas gubernamentales que fomenten el uso de las fuentes renovables de energía es una tarea que tenemos que vigilar e impulsar desde la sociedad, la academia y por supuesto desde la industria.
Considero tenemos ejemplos exitosos de estas actividades en las situaciones he comentado, pero todavía distan de ser contundentes. Los invito a participar en ellas para contribuir al bienestar social.
El reto que han asumido los amigos de “Atzompan de Alzate XXI” merece nuestro apoyo y su reproducción en cada ciudad de nuestro país.

Una versión previa de este artículo fue publicado el día 24 de Septiembre en la Unión de Morelos

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La necesidad de mantener una radio libre de monopolios

Hace más de 25 años cuando decidimos vivir en Morelos una de las cosas que extrañaba de la Cd. de México eran las estaciones de radio que disfrutaba oír. Les comento que cuando joven deseaba poder tener un radio para escuchar mientras viajaba en trolebús o camión, ahora tengo la costumbre de prender el radio mientras manejo. Para mí el poder recibir información mientras viajo es de suma importancia y es una forma de conectarme con el mundo. Hoy en día tengo a mi alcance diferentes dispositivos que me permitirían grabar música y escucharla; sin embargo eso me parece una actitud de autoaislamiento que muestran muchas personas en la actualidad.
De regreso a hace 25 años, la pregunta de cuál sería una estación similar a Radio Educación o Radio UNAM disponible para la época en Cuernavaca era uno de mis temas en las pláticas con colegas que ya tenían algún tiempo viviendo en esta ciudad de la eterna primavera. Invariable y tristemente la respuesta era desalentadora.
A lo largo de estos 25 años, he sido testigo de cambios importantes en la radio morelense. Contamos con UFM Alterna, la radio de la UAEM que tiene una programación interesante, pero en algunas épocas ha sido demasiada restringida a transmitir aspectos relacionados con su comunidad. Durante una época la radio gubernamental tuvo una barra muy interesante dedicada a darle voz a la comunidad morelense. Esa época la gocé y aproveché. Sin embargo, durante seis años perdió su apertura a la crítica y su vocación social para convertirse en repetidora de música no diferenciada de lo que una persona podría guardar en dispositivos electrónicos.
Hoy en día he encontrado una estación con la que me divierto, ilustro y considero tiene contribuciones importantes para conformar una cultura morelense en las personas pequeñas de nuestra sociedad. También nos presenta entrevistas con científicos y artistas que comparten con gusto sus contribuciones. El concepto radiofónico del Instituto Morelense de Radio y Televisión (IMRyT) es una opción interesante y producto de la colaboración con diversas instituciones que brinda información y divertimiento con una perspectiva cultural rica y multifacética. Por ejemplo las colaboraciones del Instituto de Energías Renovables, UNAM con el IMRyT, en este mismo sentido la colaboración de la Academia de Ciencias de Morelos con Minutos TV donde se genera contenido de calidad.
Hoy me gusta oír en las mañanas las noticias en la radio comercial o las entrevistas de científicos en la radio de la UAEM y el resto del día he encontrado que la programación del 102.9 FM es interesante. Me hace sentir nuevamente niño o joven o adulto todo con profesionalismo y contenido.
Claramente estos comentarios conllevan a que actualmente la radio comercial no permite esta diversidad cultural, sino que restringida, por un lado a crear un consumismo o en el mejor de los casos a una crítica del sistema, fomenta una única forma de percibir el entorno. Así se promueve una cultura global que promueve una percepción hegemónica, aburrida y limitada de nuestra entorno social, ambiental y económico. Una visión monopólica que no permite un adecuado desarrollo hacia el bienestar social.
Este hecho es un ejemplo de otra trampa que señala Donella Meadows en su libro “Thinking in Systems” en la que caemos cuando no consideramos las interacciones del sistema complejo en el que vivimos. A esta trampa la llama “éxito al exitoso”, en palabras de dichos mexicanos, podría ser: “el que tiene más saliva traga más pinole”. La Dra. Meadows propone para evitar esta trampa: la diversificación, permitiendo a los que están perdiendo que obtengan beneficios para continuar con el juego; limitación estricta para que alguien se quede con todo el éxito, es decir siempre haya fracciones del pastel para diversos actores (leyes antimonopolio); políticas que nivelen el campo de juego, la eliminación de parte de la ventaja de los jugadores más fuertes o el aumento de la ventaja de los más débiles; entre otras acciones. Es decir concuerda hasta con los neoliberales y propone limitar los monopolios en todos sentidos.
Con estas acciones la sociedad garantizará un bienestar social que redundará en un sistema más saludable y con miras a un mayor desarrollo.


En la actualidad estamos participando de una sociedad hipercomunicada donde los medios masivos juegan un papel preponderante, al mismo tiempo que la Internet ha cambiado las formas de comunicación, sin embargo debemos propiciar que la diversidad sea parte fundamental de estas formas de comunicación.
La radio y televisión en Internet debe también atender a la diversidad cultural y promover el intercambio de ideas, conocimiento y cultura en general entre la población mundial. De esta manera las radios y televisiones comunitarias son importantes, pero también la iniciativa privada debe recuperar estos espacios para propiciar directamente bienestar en su entorno y ampliar el espectro de cultura en el ámbito internacional. Al poner a disposición del mundo las manifestaciones culturales locales estamos ampliando las perspectivas globales de desarrollo.
Hay mucho quehacer, en Morelos tenemos algunos esfuerzos significativos en la dirección propuesta, pero necesitamos consolidarlos y dejarlos inmunes a los cambios periódicos asociados con los gobiernos.
Reitero mi recomendación de la lectura del libro “Thinking in Systems” tiene una perspectiva interesante y que condensa diversas visiones con un pensamiento crítico y analítico que nos sirve para analizar, como lo he planteado, desde la reforma energética, la organización de universidades hasta la inconveniencia de los monopolios, es decir las partes o el todo de nuestra sociedad, economía, entorno físico y esquemas institucionales

Una versión resumida de este artículo fue publicado el día 3 de Septiembre

miércoles, 13 de agosto de 2014

Reflexiones sobre el desempeño y evaluación en organizaciones

Hace algún tiempo comentaba sobre las posibilidades de transformar nuestras instituciones educativas en organizaciones que consideren la generación de conocimiento como una tarea multidisciplinaria y construida por diversos entes que interaccionan de manera equilibrada y donde sus interacciones son, quizá, más importantes que las personas mismas. Este enfoque concuerda plenamente con lo que comenté la semana pasada al utilizar el texto de Donella Meadows (Thinking in Systems) sobre conceptos de sistemas complejos. En esta ocasión, bajo la mismas premisas, comentaré otras dos trampas en la que caemos en nuestras organizaciones en los procesos de evaluación y definición de objetivos. Estoy convencido que la definición de objetivos pobres y formas de evaluación dominadas por criterios que promuevan “buenas” evaluaciones para todos son trampas en las que caemos en organizaciones de todo tipo (por ejemplo empresarial, social o educativa). Debido a mi experiencia en este escrito ilustraré los hechos, cuando lo considere necesario, refiriéndome a entidades académicas, seguramente cada uno de los lectores podrá encontrar ejemplos en su entorno inmediato.
Debo reconocer que el sector académico de educación superior de alto desempeño en México es evaluado continuamente por diferentes actores. Déjenme detallar este punto. Un profesor investigador de una institución de educación superior es evaluado por su institución para su permanencia y, en su caso, promoción, pero también puede someterse a otra evaluación en el contexto nacional por parte del Sistema Nacional de Investigadores. Estas dos evaluaciones comparten aspectos, pero en general suelen ser diferentes en el énfasis de los tópicos y en la composición de las comisiones que la realizan. Estas dos evaluaciones redundaran en retribuciones económicas para los académicos, es decir, el salario final del académico depende fuertemente del resultado estas evaluaciones. Hasta aquí pareciera que la situación es adecuada.


Sin embargo, tengo que mencionar que en ocasiones el resultado no favorable de las evaluaciones condiciona la forma misma de la evaluación, y esta es modificada para que la mayoría de los evaluados obtenga mejores niveles de recompensa. Esto conduce a la modificación de criterios que promueven un desempeño que cada vez más pobre generando un corrimiento hacia un rendimiento menor del sistema. En este tópico D. Meadows sugiere mantener los estándares de rendimiento en términos absolutos. Mejor aún, propone que los estándares pueden incrementarse mediante apuestas reales hacia un mejor desempeño basado en la mejora de la infraestructura que permita alcanzar estos nuevos estándares, y así propiciar un mejor rendimiento del sistema.
El otro aspecto consiste en que frecuentemente se busca una meta equivocada. El sistema académico es muy sensible a la retroalimentación y modifica su comportamiento ante indicaciones que pueden orientar en forma inexacta o incompleta. Por ejemplo el demandar la publicación de artículos de investigación es una solicitud incompleta o inexacta. Desde mi punto de vista la sociedad considera a las instituciones de investigación como integrales y demanda algo menos incompleto e inexacto: la generación de conocimiento, formación de personal altamente capacitado y comunicación de estos nuevos conocimientos a la sociedad. Todo ello con la intención de propiciar el bienestar social. Este mensaje no debe ser dado de tal manera que pueda partirse en tres objetivos, sino debe ser transmitido de forma que contemple las variantes de énfasis, pero conserve la unidad de este reclamo social. Para que el sistema sea saludable se debe poner especial atención en no confundir el esfuerzo con el resultado o tendremos una organización que se esfuerza, pero descuida los resultados que la sociedad necesita.
En este sentido podríamos considerar entidades evaluadoras que no sean formadas por entes de la propia organización, con la finalidad de no orientar los indicadores hacia el bajo desempeño. La solicitud de participación de los locales en las comisiones evaluadoras generalmente se argumenta diciendo que los locales conocen más de cerca las características del trabajo de la organización, pero esto conduce, la mayoría de las veces, al desempeño a la baja.
Por otro lado, para propiciar la conciencia sobre la contribución individual al sistema podría demandarse que cada individuo manifieste claramente los aspectos donde contribuye de manera significativa a la organización. Este último punto implicará un reconocimiento de las limitaciones individuales, pero propiciará una conciencia colectiva que resalte las contribuciones del individuo a la organización.
Claramente, las organizaciones requieren de la definición de indicadores de su desempeño y estos indicadores serán múltiples y diversos, así que para tener una organización de excelencia, cada miembro de la organización deberá buscar marcar en algún indicador de desempeño por arriba del promedio. Esta manera mostrará claramente la importancia de cada individuo en el sistema y promoverá un ambiente de reconocimiento mutuo de los miembros de la organización.
Espero sirvan estas discusiones para construir organizaciones que propicien el bienestar social.
Este artículo fue publicado en el periódico La Unión el día 13 de Agosto

miércoles, 6 de agosto de 2014

Reforma Energética: una tragedia de los comunes

Lo último que abordé en esta columna versó sobre el impulso al uso de las fuentes de energía renovables en el entorno de la llamada Reforma Energética. Ahora ya con las leyes secundarias prácticamente aprobadas tendremos que lidiar con una legislación que maximizan las ganancias que se obtendrán del petróleo en el menor tiempo posible.
Las leyes que están aprobando en las cámaras claramente consideran que el petróleo es un bien del país y que esta generación tiene todo el derecho a explotarlo, quemarlo o venderlo en el menor tiempo posible para obtener la mayor renta. En estos momentos no voy a discutir sobre los aspectos de quiénes serán los beneficiarios, solamente enfatizo que las leyes asumen que los hidrocarburos pertenecen a esta generación y que tenemos el derecho a agotarlos en aras de una economía basada en el consumismo.
La explotación que se promueve con estas leyes secundarias claramente no contempla lo que he señalado ya con anterioridad. He comentado que el precio de la energía producida con hidrocarburos no considera el costo de mantener la composición de la atmósfera de nuestro planeta. En otras palabras el costo de la energía que usamos está subsidiado por las generaciones futuras que no usarán esta energía; pero que si tendrán que pagar las consecuencias del cambio climático que estamos produciendo con la quema de los hidrocarburos.
Desde mi punto de vista esta Reforma energética se quedó muy corta en miras. En lugar de tener objetivos de largo plazo, se centró en propiciar la explotación del petróleo por esta generación, aunque el petróleo es un bien común de nuestra civilización.
Los comentarios que he presentado con anterioridad se basan en los análisis de sistemas complejos de nuestra situación. Claramente, el desarrollo económico sustentable es parte de la problemática de nuestra sociedad que involucra aspectos económicos, sociales, ambientales e institucionales que deben ser considerados para obtener una solución de largo plazo. En este sentido es importante prepararnos para con una metodología de sistemas complejos modelar y proponer soluciones a la problemática que enfrentamos. En particular, para este fín, recomiendo la lectura del libro de Donella H. Meadows titulado “Thinking in Systems” donde plantea un modelo interesante para representar a los sistemas complejos caracterizados por poseer elementos diversos, estructura e interacciones. En este libro analiza desde sistemas de ingeniería como el transporte, naturales como ecosistemas y particularmente al final aborda la problemática de sistemas sociales. Todo ellos desde un perspectiva muy interesante que permite encontrar trampas en las que hemos caído, como sociedad, y que evita avancemos en la resolución de los problemas. En el libro al mismo tiempo que se analiza y desmenuzan los problemas se proponen estrategias para su solución.
En particular, desde esa perspectiva la actual Reforma Energética, manifiesta que hemos caído en una trampa como sociedad y que se conoce como “la tragedia de los comunes”. Este comportamiento ocurre cuando hay un recurso común compartido, del que cada usuario se beneficia directamente de su uso, pero comparte los costos de su abuso con todos los demás. Por lo tanto, hay una percepción muy débil de la disminución del recurso por los usuarios y que orienta a tomar débiles decisiones de los usuarios para costear el mantenimiento de los recursos. La consecuencia de estos hechos es la sobreexplotación del recurso, erosionando hasta que el recurso deja de estar disponible para cualquier persona. Claramente, esto sucederá en el tema del petróleo para las futuras generaciones.


En su libro Donella Meadows propone la educación de los usuarios para que entiendan las consecuencias de abusar del recurso. También sugiere restablecer o fortalecer el vínculo entre las acciones de abuso y las consecuencias para los usuarios. La idea de esto último es que cada usuario sienta las consecuencias directas de su abuso. En el caso del petróleo, algo simple sería aumentar el costo del mismo para que, al menos, contemple los costos de mitigación ambiental. En otras palabras el petróleo, la gasolina, el gas deberían incluir en su precio, el costo del proceso de captura de bióxido de carbono para con ello preservar la composición química de la atmósfera y así evitar el cambio climático antropogénico.
Sea este un primer texto donde comentemos sobre las trampas en las que caemos al no analizar la problemática actual desde una perspectiva de sistemas complejos.

Este artículo fue publicado en el periódico "La Unión de Morelos" el día 6 de Agosto